4/JULIO/09
PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
Kristal, Lucy y Raichu continuaban con su misión de encontrar la pirámide dorada que estaba en ese sector, pasando por varios mundos con altas temperaturas, cada uno más extremo que el anterior. Finalmente, luego de algunas horas, llegaron al planeta que se supone tenía la pirámide dorada… pero, por más que la buscaban, no podían encontrarla. Con el tiempo encima, sólo les quedaba una cosa por hacer.
Los tres N-Warriors lograron capturar a varios Snake Soldiers y leer sus mentes, sabiendo ahora donde estaba la pirámide; bajo tierra. El grupo se dirigió a la entrada principal, siendo recibidos por varios miles de Snake Soldiers y sus armas avanzadas, pero no eran competencia para los héroes. Kristal tuvo que irse, convencida por Lucy de seguir adelante mientras ella y Raichu enfrentaban a la Pharaohn. La Magic Knight y el Pokemon entraron a la base, siendo llevados a una ciudad subterránea completamente deshabitada… a excepción de una persona en especial.
Frente a ellos estaba Qetesh, la Pharaohn of Nephthys, capaz de controlar llamas sumamente intensas. ¿Podrá Lucy, con ayuda de Raichu, igualar el calor de las flamas de su oponente con las propias?
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 44: Fuego contra Fuego, la mejor forma de contrarrestar a tu oponente.
Ambos N-Warriors estaban mirando a su oponente seriamente. Qetesh, la Pharaohn of Nephthys, era su rival, y estaba en frente de ellos… bueno, sobre ellos en realidad.
"Así que lograron llegar hasta aquí, ¿eh?" expresó la guerrera dorada. "Pero bueno, este lugar será su tumba."
"Estábamos en lo correcto, eras tú la protectora de este lugar." Expresó Lucy con algo de seriedad.
"Vaya, así que ya sabían que era yo. ¿Cómo lo supieron?"
"Lo supimos por los planetas de esta zona." Respondió Raichu. "Como todos estos planetas eran bastante calurosos, creímos que, de alguna forma, ayudaría a quien quiera que protegiera esta zona. Y la única enemiga que conocemos que puede controlar el fuego eres tú."
"Entiendo, son tan listos como pensé, no por nada han logrado llegar hasta el anillo interior. Pero lamento decirles que este será su final."
Qetesh dio un salto hacia delante, cayendo del techo donde estaba, cayendo frente a los dos jóvenes, quienes se colocaron en guardia de inmediato. La Pharaohn invocó dos luces doradas en sus manos, esferas de energía que se convirtieron en dos dagas doradas, ella sujetándolas al revés, con la punta mirando hacia atrás, mientras su aura crecía cada vez más.
"Entonces, ¿Los dos contra mi o uno contra uno?" cuestionó la guerrera dorada.
"¡Por supuesto que los dos!¿Verdad, Lucy?" preguntó Raichu a su compañera.
"Claro que si." Respondió la Magic Knight. "De lo contrario, no podríamos salir con vida de esta. Ella es muy poderosa para cada uno por separado."
"No crean que uniéndose los dos en combate podrán ganarme." Expresó Qetesh. "¡No soy tan fácil de vencer!"
Música de fondo: - 91-Dairansen (Great War)- (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)
Eso fue lo único que dijo, antes de lanzarse contra los dos jóvenes. Se movió tan rápido que ninguno de los dos, aún transformados, pudo verla cuando se movió y apareció detrás de ellos. Afortunadamente, lograron reaccionar a tiempo, girando sobre si mismos y usando sus Keyblades para bloquear ambas dagas que iban a incrustarse en sus espaldas, dejándolos paralizados al atravesarles la columna.
"Tienen buena defensa, guerreros." Comentó Qetesh con malicia. "¡Pero eso no les servirá!" Exclamó, girando sobre si misma y dando una patada giratoria a gran velocidad. Lucy logró evitarla a duras penas, el pie apenas rozando su nariz, pero Raichu no fue tan afortunado, recibiendo la poderosa patada en pleno rostro, mandándolo contra un edificio cercano, impactando contra la pared de este y atravesarla fácilmente.
"¡Raichu!" Exclamó la Magic Knight con preocupación, antes de tener que bloquear ambas dagas de su oponente con su Keyblade.
"No te distraigas, muchacha, o si no, te atravesaré con mis armas."
Lucy miró fijamente a su rival, sabiendo que lo que ella decía era verdad. No podía distraerse, aunque un amigo haya caido en batalla, ya que si lo hacía, podría resultar gravemente herida… o muerta.
'Lo siento, Raichu, pero debo concentrarme en la pelea… tengo personas quienes esperan mi regreso.' Pensó la joven, elevando su aura de fuego considerablemente, misma que su oponente detectó fácilmente.
"Oh, así que también eres una guerrera de fuego, ¿eh?" cuestionó Qetesh al sentir, si, sentir, el elemento del cual estaba formada el aura de Lucy. "Interesante, entonces veamos cuales llamas son más fuertes. ¡Vamos!¡Atácame con tus flamas!"
"¿De verdad quieres eso?" cuestionó Lucy seriamente, elevando su aura todo lo que podía. "¡Muy bien!¡FLAME ARROWS!"
De la mano izquierda de la joven guerrera mágica, varias flamas con forma de flecha salieron disparadas, viajando a gran velocidad por el aire, superando fácilmente la velocidad del sonido. Sin embargo, esa velocidad no era nada para Qetesh, quien se podía mover a al velocidad de la luz al elevar su aura. La guerrera dorada logró ver las flechas y usó sus antebrazos para bloquearlas todas, demostrando que un ataque así no serviría contra ella, provocando que Lucy se sorprendiera.
"Debo admitir que el calor de tus flamas es algo impresionante. Me sentí algo acalorada." Comentó Qetesh con algo de burla. "Sin embargo, no tiene buena velocidad y el calor de tus flamas no son lo suficientes para vencerme." Entonces, su mano izquierda comenzó a volverse roja debido a la energía que estaba acumulándose en ella. "¡Te mostraré un verdadero ataque de fuego!¡FLAME SPIRAL!"
Qetesh extendió su brazo izquierdo hacia el frente, con su puño aún cerrado debido a que todavía sujetaba su daga. Sin embargo, aún con su mano cerrada, un doble espiral de fuego salió de esta, viajando a una gran velocidad, aunque lo suficientemente lenta como para que Lucy pudiera verla. La Magic Knight, al divisar el ataque, colocó su Radiant Flames Keyblade en posición para bloquear las llamas y así disminuir el daño.
El espiral doble engulló por completo a Lucy, las flamas envolviendo todo su cuerpo, mientras seguían su camino por la ciudad. Las llamas eran tan intensas que derretían todo, inclusive las fachadas de edificios cercanos, sólo el aire caliente era suficiente como para derretir el metal. Algunas construcciones se derrumbaron cuando varios de sus soportes se derritieron por el intenso calor, mismo que se extendía por varias zonas de la enorme ciudad hasta que el espiral se estrelló contra la pared de roca maciza que formaba la caverna.
Qetesh miraba seriamente al frente, viendo el daño que le había hecho a su propia ciudad con ese ataque… y eso que muchas de los materiales de esa ciudad eran sumamente resistentes. Sin embargo, su atención se centró en el objetivo de su ataque, la Magic Knight Lucy… quien estaba en el mismo lugar donde estaba al recibir las flamas, sin moverse ni un milímetro, con un aura roja protegiéndola. La joven N-Warrior había elevado su aura y canalizado en su Keyblade, generando una especie de escudo defensivo frontal que la protegió del calor directo del ataque. Aún así, algunas flamas lograron a atravesar esa defensa, quemando un poco algunas partes del cuerpo de Lucy… cabe recordar que una flama de esas era capaz de incinerar a un humano normal fácilmente.
Lucy bajó su guardia, tambaleándose un poco debido al ataque tan fuerte que logró resistir. Estaba respirando con dificultad, ya que usó mucha de su energía en ese escudo protector. Y lo peor era que sabía que Qetesh, quien estaba riéndose maniacamente, no había usado toda su fuerza.
"¡Interesante, mujer!" exclamó la guerrera dorada. "Eres la primer persona que sobrevive a mi Flame Spiral, aunque haya sido más débil de lo que acostumbro. Deberías sentirte orgullosa de ese hecho… sin embargo…" continuó ella, mirando a su rival fijamente. "Me prometí pelear con todo mi poder desde el inicio, para no caer en el error que cometieron mis compañeros… ¡Prepárate, N-Warrior!"
Música de fondo: - 95-Mashin - Zagato ~ Emeraude - (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)
Lucy se colocó en guardia, aún tambaleándose un poco debido al ataque que logró bloquear. Comenzó a sentir como el aura de Qetesh se elevaba de forma descomunal, saliéndose de todo lo posible. Notó también que el aire alrededor de ella comenzó a calentarse rápidamente, mientras lengüetas de fuego aparecían de la nada y giraban alrededor de la guerrera dorada, antes de desvanecerse.
Entonces, Qetesh desapareció de la vista de Lucy y, antes de que pudiera hacer algo, golpeó a la Magic Knight en su puño derecho en el estómago con fuerza. Lucy no se esperó esto, el ataque tomándola por sorpresa. El impacto provocó que algo de sangre se escapara de su boca, además de que la fuerza del mismo golpe hizo que saliera disparada hacia atrás, volando a gran velocidad por las calles de la ciudad.
Casi cinco kilómetros de donde fue golpeada, la N-Warrior impactó contra el muro de un edificio, atravesándolo por completo como si fuera de papel. Lo mismo pasó con varios otros edificios, siendo atravesados por ella, hasta que una viga de metal sumamente fuerte detuvo su viaje abruptamente. Lucy impactó contra esa viga de metal, rebotando hacia el frente un poco, sus ojos volviéndose blancos, aunque aún se veía delineada la cornea, por el violento impacto recibido.
Pero ahí no terminó todo. Qetesh voló la distancia que los separaba en menos de un segundo, dándole un fuerte rodillazo en el estómago a la joven, volviéndola a estrellar contra la viga de metal, esta vez doblándola casi noventa grados. Acto seguido, la Pharaohn volvió a golpear a la N-Warrior, esta vez dándole una patada de frente, golpeándola en el pecho y mandándola nuevamente a volar hacia atrás, siguiéndola de cerca.
Lucy estaba volando al ras del suelo nuevamente luego de recibir el ataque directo de Qetesh. Sin embargo, la joven abrió los ojos, recuperándose del ataque. El despertar de ella como N-Warrior la había hecho más resistente a golpes de esa clase, el entrenamiento que tuvo en la habitación del tiempo luego del combate contra Morganna había fortalecido esa resistencia, además de portar su armadura de N-Warrior, que era mucho más resistente que su traje/armadura de Magic Knight.
Con todo esto, Lucy logró recuperarse del ataque con mayor facilidad, girando sobre si misma y clavando sus pies en el suelo para detener su caótico vuelo, creando surcos en el asfalto conforme se detenía. Cuando logró hacerlo, reunió energía en su Keyblade, sabiendo que Qetesh venía de frente y que podría sorprenderla con facilidad.
"¡Crimson… SLASH!"
Usando el Shikai de su Keyblade, la Magic Knight liberó una poderosa onda de energía carmesí con forma de media luna, viajando a una velocidad cercana a la de la luz. Qetesh, quien venía rápidamente, apenas logró sorprenderse, y cubrirse, cuando vio el ataque de Lucy venir a ella, impactándola de lleno con gran fuerza. La explosión resultante rompió las ventanas de todos los edificios cercanos en un área de diez kilómetros.
Lucy estaba respirando con dificultad, no sólo por la energía usada en ese ataque, sino también por el hecho de recibir tantos ataques tan fuertes de parte de la guerrera dorada. Entonces, sintió un fuerte dolor en su estómago, por lo que se tuvo que arrodillarse en el suelo, clavando su Keyblade en el piso para sostenerse. Comenzó a vomitar sangre, algo normal luego de haber recibido esa clase de castigo de su rival, aunque luego comenzó a pasar el dolor. Realmente estaba bastante lastimada por el ataque.
"Cielos…"
"¿Qué sucede?¿Acaso llegaste a tu límite?"
La voz de Qetesh aterró a Lucy. Sabía que ese ataque no la podría haber matado, pero al menos pensó en que pudo haberla lastimado algo. Sin embargo, el tono de voz que podía detectar de su rival parecía indicarle lo contrario. Al alzar la mirada, la Magic Knight logró ver como, de entre el humo, comenzó a caminar Qetesh hacia ella, con una mirada llena de arrogancia, haciendo los temores de Lucy realidad. Pero algo llamó su atención, algo que no esperaba pero que deseaba; ambos brazos de la Pharaohn, entre sus muñecas y sus codos, mostraban una gran rasgadura en su armadura, además de unas manchas de sangre, mismas que al parecer estaba saliendo de la armadura.
'Logré herirla.' Pensó la joven. 'Al menos pude hacerle esas heridas. Es poco, pero ahora sé que puedo lastimarla si continúo así…' Lucy se puso de pie, sujetando su Keyblade con ambas manos, a pesar de que sólo había espacio para una de ellas, y miró fijamente a Qetesh.
"Vaya, aún puedes ponerte en pie. Me sorprendes, mujer." Comentó la Pharaohn. "Sin embargo, este juego termina ahora."
"Aún no. No puedo darme por vencida… yo no puedo…"
"¿Quién dice que te darás por vencida?¡Simplemente te golpearé hasta que ya no puedas levantarte!"
Qetesh nuevamente desapareció, acercándose a Lucy a gran velocidad. Los reflejos y la visión de la N-Warrior se habían incrementado un poco debido a la desesperación que sentía, habiendo incrementado su aura un poco más, lo suficiente como para lograr ver la silueta de la Pharaohn moverse a ella. Lucy levantó su Keyblade, logrando bloquear la daga en la mano izquierda de su rival que iba directo a su cuello. Sin embargo, esto la dejó vulnerable al siguiente ataque de la Pharaohn; un ataque por la derecha.
Lo siguiente que Lucy sintió fue un dolor punzante en su costado izquierdo, uno que la dejó en shock por unos segundos. Al mirar hacia abajo, pudo ver la daga que Qetesh sujetaba con su mano derecha, clavada en su costado.
"Oh, al parecer ya no puedes más." Comentó la Pharaohn con malicia. "Entonces, ¡tendré que acabar contigo de una vez!"
Qetesh sacó la daga del cuerpo de Lucy, provocándole más dolor a ella. La Pharaohn intentó cortarla con su otra daga, pero la Magic Knight logró bloquearla con dificultad, antes de saltar hacia atrás para alejarse de su rival. Pero la guerrera dorada no se detenía ahí, ya que saltó hacia el frente, siguiendo a Lucy de cerca. En el aire, Qetesh alcanzó a la joven y le dio una fuerte patada en su costado izquierdo, justo sobre la herida, dejando de nueva cuenta a Lucy en estado de shock. Eso era lo que Qetesh necesitaba para dejar a su oponente inmóvil para su siguiente ataque.
"¡BURNING HAIR!"
Varios cabellos salieron de la mano izquierda de la Pharaohn, envolviendo a Lucy en ellos, atándola de pies a cabeza, antes de que comenzara a apretarla. La Magic Knight sentía como los delgados pero fuertes cabellos se incrustaban en su piel, quemando las heridas que le estaba provocando. Incluso su armadura, que era capaz de resistir ataques del nivel de una Súper Nova, estaba comenzando a agrietarse por los cabellos.
"¿Qué sucede?¿Ya no puedes más?" cuestionó Qetesh con malicia, aplicando más fuerza y calor a sus cabellos carmesí. "¿Alguna vez habías sentido este dolor?¿Este calor que ahora que envuelve?¡Recuérdalo siempre, porque esa sensación te la llevarás al infierno!"
La Egypteran usó sus cabellos carmesí para mandar a Lucy al cielo, lanzándola a gran velocidad. Sin moverse de ahí, lanzó un Flame Spiral hacia arriba a gran velocidad, impactando en la joven Magic Knight con fuerza. Las flamas engulleron a la joven por varios segundos, antes de desaparecer. Luego del ataque, Lucy seguía volando hacia arriba, cuando Qetesh apareció de la nada, sujetó su pierna, y la lanzó de nuevo hacia abajo a gran velocidad, impactando con el techo de un edificio cercano, atravesándolo, así como todos los pisos de esa construcción hasta llegar hasta el fondo.
Qetesh se encontraba sobrevolando el lugar, mirando con indiferencia al lugar donde había caído su oponente.
"Veo que al final no pudiste incrementar el calor de tus llamas, mujer." Comentó la Pharaohn, extendiendo su mano derecha hacia abajo, reuniendo energía y flamas a su alrededor. "No retardaré esto. ¡Prepárate a morir, N-Warrior!¡SPIRAL-!"
"¡THUNDARA MISSILES!"
"¿Pero que-?"
De pronto, varias esferas eléctricas, viajando como si fueran misiles, salieron de entre los edificios cercanos hacia la Pharaohn, quien, al ver los ataques venir, usó su brazo derecho, el que estaba rodeado de energía de calor, para bloquear y rechazar estos ataques, mandando a varios de estos en distintas direcciones, haciendo estallar algunas construcciones cercanas. Al mirar hacia abajo, pudo ver al otro N-Warrior, Raichu, justo frente al edificio al que había sido enviado hace unos minutos, con su Keyblade en su mano izquierda, señalándola con ella, mientras respiraba con dificultad. Sin embargo, estaba riendo, a pesar de verse agotado.
"¡No te olvides de mi, Pharaohn!¡Yo también soy un N-Warrior!"
"Cierto, me olvidé por completo de ti." Comentó Qetesh, burlándose del joven, descendiendo a tierra a unos cien metros de donde él estaba, sacando sus dagas. "¡Vamos!¡Ven e intenta herirme!"
"¡Será un placer!¡THUNDAGA!"
Un relámpago salió volando horizontalmente hacia la Pharaohn, quien simplemente se movió a un lado para evitarlo con facilidad.
"Vamos, ¿eso es todo lo que puedes ha-?" Preguntó, pero se detuvo cuando sintió algo extraño en el ambiente.
El relámpago, al chocar contra el muro de un edificio, en lugar de hacerlo estallar, rebotó, como si fuera una pelota. El relámpago salió en otra dirección, impactando otro muro y rebotando nuevamente, haciendo lo mismo con cualquier otra superficie con la que impactara. De pronto, el ataque eléctrico salió en dirección a Qetesh, quien saltó para evitar recibir la descarga. Cual fue su sorpresa cuando el relámpago, al impactar otra superficie, salió disparado hacia ella, haciendo que tuviera que rechazarlo con sus dagas, así desvaneciéndolo de una vez por todas. ¿Qué estaba pasando?¿Porqué es que los ataques eléctricos eran reflejados como si fueran rayos de luz impactando contra espejos?
Entonces, mientras estaba en el aire, notó algo extraño; en el horizonte se podían ver como una especie de muro eléctrico, formando un círculo que tenía al menos unos veinte kilómetros de diámetro, y ella estaba en el centro. Podía sentir que algo extraño estaba en el ambiente sin necesidad de concentrarse. Miró hacia abajo, viendo a Raichu fijamente, quien le regresaba una mirada seria… mientras estaba rodeado de una energía dorada.
'Limit Break; Thunder Garden.' Pensó Raichu. 'Una zona que recubre cada superficie con mi aura, haciendo un efecto reflejante que puede, como su nombre dice, reflejar mis ataques eléctricos. Cada vez que impacta con una superficie, puedo controlar la dirección a la que saldrá disparada.'
"Tienes una técnica interesante, N-Warrior, pero no podrás conmigo aún con esta extraña zona."
"¿De verdad crees eso?¡Yo no lo creo así!" Exclamó el N-Warrior, sujetando su Keyblade con fuerza y saltando hacia Qetesh, dispuesto a atacarla sin piedad aunque sea una mujer.
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Música de fondo: - 90-Aishuu (Sorrow)- (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)
Dolor, era lo único que sentía en ese momento, un mundo de dolor por todo su cuerpo.
La joven guerrera, Lucy Shidou, yacía en el sótano del edificio al que Qetesh la había lanzado luego de haberla castigado brutalmente con sus ataques. Recostada boca arriba, con sus brazos extendidos hacia los lados, la cabeza inclinada hacia su derecha y con sus ojos vacíos, la joven luchaba por sobrevivir. La fuerza de los ataques había provocado que perdiera la transformación, haciendo que su dolor fuera aún mayora a que si estuviera transformada. Varias heridas, producto de los cabellos llameantes de su enemiga, hacían que sangrara profundamente, provocando que estuviera a punto de perder la conciencia. Su armadura, que la había protegido de lo peor, estaba dañada, agrietada por la presión y el calor de los cabellos de Qetesh.
Mientras sentía como la vida se le escapaba con cada gota de sangre que perdía, se preguntaba una y otra vez una cosa; ¿Es ese el estilo de vida de un N-Warrior? Como una Magic Knight, nunca había sentido un dolor tan profundo, así como tampoco había recibido una paliza como la Pharaohn le había dado. Ninguno de sus enemigos anteriores la había golpeado de esa forma; era la primera vez, y quizás la última si no salía de eso, que era golpeada así.
¿Esa era la vida de un N-Warrior?¿Pelear contra oponentes fuertes hasta llegar al punto en el que no podría moverse? Porque ese era el punto en el que ella estaba en ese momento, en el que sólo podía pensar en una cosa…
"X…" dijo débilmente, recordando a ese joven que la había salvado de la desesperación. Mientras sentía como se le iba la vida, recordó cierta escena que ocurrió hace unos días.
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"¿Qué?¿Estás segura?"
Habían pasado dos días desde que el combate contra Morganna terminó y ahora las cosas estaban hechas un caos debido a la declaración de guerra de Anubis. Casi después de que el Guardián oscuro se llevara a Mokona y a las Keyblades, recibieron una noticia de Novaterra; varias naves de combate, al parecer de la galaxia Duat, estaban invadiendo el Nintenverse. Una nueva guerra había comenzando.
Eso nos llevaba a este momento. Lucy, la Magic Knight del fuego, comentó que quería participar en esa guerra, que quería proteger a sus seres queridos.
"Si, estoy segura." Respondió la joven. "Quiero pelear."
"Pero, Lucy, la vida de un N-Warrior es bastante dura. Uno tiene que entrenarse y prepararse, además, los combates son extremadamente violentos."
"No me importa que tan duros sean. Yo… yo no me sentiré bien conmigo misma si no formo parte de esto."
X, quien la estaba mirando seriamente, se dio la vuelta, dándole la espalda, mirando hacia el cielo del planeta Céfiro.
"Lucy… la vida de un N-Warrior está llena de dificultades. Uno puede salir herido con facilidad, inclusive muerto. No creo que estés lista para un tipo de combate así. Si algo te pasara, yo…"
Antes de que pudiera terminar, la pelirroja se acercó a él y lo abrazó por la espalda, recargando su rostro en la espalda del joven.
"Ya lo he decidido, quiero estar a tu lado para siempre." Comentó Lucy, sintiendo como sus mejillas se volvían rojas por la cercanía del joven. "Te quiero mucho, y por eso no dejaré que cargues con esa responsabilidad sobre tus hombros tu solo. Así como tu me ayudaste, quiero ayudarte."
"Lucy… yo…"
"Entréname, enséñame a ser más fuerte, ayúdame a que sea lo suficientemente capaz para ser de ayuda a todos los demás."
X se quedó así un rato, pensando en esa petición que la chica hacía. Entonces, sin decir nada, se giró, quedando frente a frente a ella, mirándola con seriedad.
"No me canso de decirlo, Lucy, te vez muy linda cuando te sonrojas." Comentó el Hunter, provocando que ella se sonrojara aún más, haciendo que tuviera que mirar hacia abajo.
"Ah, b-bueno, yo…"
"Lo haré…" la interrumpió, llamando su atención. "Está bien, te entrenaré para que seas más fuerte."
"¿De verdad?¡Gracias, X!"
"No hay de que, Lucy… sólo trata de no ponerte en peligro."
"No lo haré…"
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'No ponerme en peligro… veo que al final no cumplí esa promesa…' pensó Lucy, riendo un poco ante este recuerdo. '¿Es esta la forma en la que voy a morir?... X… Latis…'
"¡No seas estúpida!¿Vas a rendirte tan fácilmente?"
De pronto, una silueta apareció frente a Lucy, como si fuera una especie de holograma, y la veía con seriedad. Era una persona que la pelirroja reconocía muy bien.
"¿Luz?"
"¿Qué estás haciendo?¿Acaso ya perdiste las ganas de vivir?" cuestionó el alter-ego de la Magic Knight con seriedad.
"Yo no puedo hacer nada… mi cuerpo no se puede mover, no puedo enfrentarme a Qetesh así… sólo me matará."
"Entonces, ¿piensas dejarte vencer así nada más? Me decepcionas, Lucy."
"Luz… no quiero rendirme, pero, ¿Qué puedo hacer?"
"¿Acaso ya olvidaste las palabras de X?"
"¿Que?"
"¡Ya sabes, las palabras que X dijo cuando ustedes estaban entrenando en la habitación del tiempo!¡Recuérdalas!"
La Magic Knight se puso a pensar en eso, intentando recordar que era a lo que Luz se refería. Entonces, recordó esas palabras, aquellas de las cuales hablaba su lado oscuro.
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Música de fondo: - 108-Hikaru's Emotions - (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)
En la habitación del tiempo se encontraban todos entrenando, preparándose para el combate final en la galaxia Duat. Retirados del grupo, Lucy y X estaban entrenando duramente, haciendo sus propias rutinas a diferencia de los demás. Luego del combate contra Seketh, quien no sólo los derrotó a ellos dos, a Takato y a Haseo, sino que también destruyó por completo el planeta Tamera, ambos jóvenes sabían cuales eran sus límites y estaban trabajando en superarlos. Como primer objetivo; lograr que Lucy se transforme a voluntad en Súper N-Warrior.
"¡Vamos Lucy! Debes controlar el poder de esa transformación." Exclamó X con seriedad.
"¡Eso estoy intentando!" respondió la pelirroja, cuyo cabello en ese momento estaba tomando un color rubio. Pero entonces, la joven cayó al suelo, completamente agotada, su cabello regresando a la normalidad. "No… no puedo."
"Si puedes, todos los N-Warriors podemos hacerlo." Comentó el Hunter azul, hincándose a lado de ella. "No te preocupes, lograremos hacerlo juntos." Expresó, dándose cuenta de que Lucy estaba mirando al suelo perdidamente. "¿Algo te molesta?"
"X, ¿Crees que podamos vencer a los Pharaohns?"
"¿Por qué lo preguntas?"
"Bueno, luego de la pelea que tuvimos contra ese Pharaohn, no estoy tan segura de que podamos vencerlos. Sentí su aura y es mucho más fuerte que nosotros."
"Vamos, Lucy, animo. Tú no eres así. Normalmente tu eres más segura de ti misma y de tus habilidades."
"Lo sé, pero… en esta ocasión, sentí miedo al enfrentarme a él. No sé si pueda lograrlo."
"Con nuestro poder lo lograremos. Cuando puedas convertirte a voluntad, podremos entrenar enserio."
"Pero, ¿Qué haremos si no podemos pelear más? Si nuestros cuerpos ya no pueden seguir…"
"Eso depende de la voluntad de nuestros corazones."
"¿Nuestra voluntad?"
"'No importa que nuestros cuerpos estén deshechos, nuestra aura es inmortal'… es una frase que al parecer Alan copió de una serie de televisión, pero funciona en este caso."
"¿Como?"
"La fuente de poder de un N-Warrior es su Nova Crystal, que brilla más intensamente mientras más fe y esperanza tengamos en superar nuestras metas. Por ende, mientras más esperanzas tengamos, más brillante nuestro Nova Crystal será, y más energía usaremos. Nosotros, los N-Warriors, podemos seguir luchando mientras nuestros Nova Crystals sigan brillando, no importa si nuestros cuerpos no pueden moverse por si solos."
"Pero…"
"Así que, recuerda esto, Lucy; si sientes que no puedes moverte, que tu cuerpo ya no da para más, enciende tu Nova Crystal, haz brillar tu semilla dorada, y te aseguro de que podrás continuar la lucha. ¿Entendiste?"
La Magic Knight se le quedó viendo con algo de asombro, puesto que lo que había dicho la había llenado de esperanzas.
"¡Si!" respondió tiernamente, sonriendo de forma dulce a su novio. "Gracias por animarme otra vez, X."
"No hay de que, Lucy. No quiero que algo malo te pase, y confío en ti que, si te encuentras en esa situación, podrás superarla. Nunca te rindas."
"¡Claro!"
-
'Nunca te rindas…' pensó Lucy, sus ojos volviendo a recobrar la vida que parecía había perdido. 'Haz brillar tu semilla, nunca pierdas las esperanzas… es cierto…'
Luz miró como su otro-yo se daba la vuelta, ahora estando recostada sobre su pecho, apoyándose con sus brazos y piernas para intentar ponerse en pie, a pesar de las horribles heridas que tenía en ellos. También fue capaz de notar la poderosa aura dorada y carmesí que ahora la rodeaba.
"Ahora lo entiendo…" comentó la Magic Knight, viendo que no podía levantarse por si sola. "'No importa que nuestros cuerpos estén deshechos, nuestra aura es inmortal'… ahora entiendo que significa esa frase." Volvió a decirse a si misma, alzando la vista para ver a su Keyblade a unos metros de distancia, extendiendo su mano para alcanzarla y usarla como apoyo para levantarse. "Significa hacer arder mi aura para poder seguir luchando… lo haré, me pondré de pie una y otra vez y lucharé con todo mi poder. ¡No me rendiré!"
"Así se habla, Lucy." Expresó otra figura translucida, esta vez siendo X, quien estaba hablándole por medio de la telepatía. "Sigue adelante, no te rindas, no pierdas la esperanza, ya que ese es el secreto para alcanzar un nuevo nivel. Lucy, haz arder tu Nova Crystal. ¡Haz que tus llamas sean más calientes que el sol más intenso!"
"X, mi querido X, nunca perderé la esperanza. ¡Yo seguiré adelante!"
Luz, quien veía esto de lejos, sonreía, antes de desaparecer del lugar. Ella se desvaneció en el aire, antes de que Lucy fuera envuelta en un pilar de energía pura color dorado, misma que salió disparada al cielo, iluminando la oscura caverna por algunos segundos… siendo varias veces más brillantes que un sol.
-Galaxia; Nintenverse-
-Planeta: Céfiro-
Música de fondo: - 150-Frey - Hero of Love and Justice- (Soundtrack: Saint Seiya)
Latis, el espadachín mágico de Céfiro, quien había muerto en el combate contra Morganna y que había regresado de la muerte para ayudar a su pueblo, se encontraba dentro del castillo de cristal, preparándose para el combate, cuando tuvo una extraña sensación.
'¿Qué es esto que siento?¿Que es esta extraña sensación?' pensó el guerrero mágico, mirando hacia el cielo. 'Lucy… quisiera poder ayudarte, protegerte de alguna forma… Pero, ¿como?'
"¿Quieres ayudar a esa chica?" Cuestionó una voz proveniente de la nada, una que sorprendió al guerrero.
"¡¿Quién es?!"
"Hay una forma en la que puedes ayudar a la Magic Knight que está peleando en otra galaxia."
"¿Ah si?¿Como?¿Puedo confiar en tu?"
"Confía…"
Latis no era de las personas que confiaba fácilmente en otras, en especial si eran voces sobrenaturales que venían de la nada. Sin embargo, creía que si podía confiar en esta voz, quien quiera que fuera. Sin más que decir, el guerrero mágico escuchó lo que esa voz tenía que decirle, sorprendiéndose de eso.
"¿Hablas enserio?" cuestionó Latis. "¿De verdad puedo hacer eso?"
"Nunca miento, no es mi estilo… eso que te conté es un hecho que ha ocurrido durante millones de años en el Nintenverse. Es la realidad."
"Muy bien, entonces lo haré."
"¿Estás seguro? Piensa en las desventajas. Las posibilidades de regresar son mínimas."
"Mi corazón está decidido; ¡Por Lucy, haré lo que sea!"
"¿Latis?"
El caballero mencionado volteó hacia atrás, dándose cuenta de que el gran mago Clef estaba mirándolo seriamente.
"¿Qué sucede, Latis? Debemos reunirnos todos." Dijo el gran mago. "Hemos escuchado que los enemigos vienen hacia acá."
"Lo siento, maestro Clef, pero no puedo asistir a esa reunión."
"¿Qué dices?"
"Tengo algo más importante que hacer."
"¿Más importante?" cuestionó Clef, confundido por lo que había escuchado… antes de mirarlo de forma comprensiva. "Ya entiendo, se trata de Lucy, ¿No?"
"Si, es ella."
"Aún después de muerto, sigues velando por ella. No sé porqué, pero siento que entiendo lo que quieres hacer."
"Lo siento, maestro Clef, discúlpeme por dejarlos en estos momentos."
"Confío en ti, Latis, sé que harás lo correcto, lo mejor para nuestro pueblo… ve, ayuda a nuestros aliados."
"Si, maestro, Clef… gracias…"
"Vamos, guerrero de la galaxia Dream. Parte hacia tu destino."
Con esto dicho, Latis se volvió energía y salió disparado hacia el cielo, atravesando los muros del castillo sin dañarlos en absoluto. Clef miró por la ventana, viendo como la luz que era Latis iba desapareciendo en el firmamento.
"Hasta siempre, mi querido aprendiz…" comentó el gran mago, antes de continuar su camino para reunirse con los demás miembros del castillo. Después de todo, tenía que una guerra para la cual prepararse.
Fin del Capitulo 44
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Lucy: Hola, soy Lucy. X, no me rendiré, no importa lo que pase. Es cierto, he olvidado mucho eso y he estado a punto de rendirme a la desesperación antes… pero no más, no volveré a rendirme, no volveré a pensar en eso. ¡No lo haré!
Qetesh: ¿Qué rayos está haciendo?¿De donde sacó tanta fuerza? … ¿Y esas armaduras?
Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Secretos de la Keyblade.
???: De una forma o de otra, estaré contigo.
Lucy: Gracias… Latis…
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: un poco tarde, pero acabo de llegar de una salida. ¿Que les pareció? Algo corto, creo, pero bueno. No tengo mucho que decir más que nos vemos el siguiente Sábado... y sé que había dicho que las canciones estarían el otro fin, pero estaba esperando a agregar más para que las bajaran de un jalón. Bueno, para antes del otro Sabado estarán, más o menos el Viernes.
Sobres.
-Saiyan X logged off-
