19/JUL/09


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

Lucy Shidou y Raichu se enfrentaban a Qetesh, la Pharaohn que protegía ese planeta. Lucy había quedado fuera de combate luego de una tremenda paliza, salvada de morir gracias a Raichu en el último minuto. La joven Magic Knight logró regresar, ya con la transformación de Súper N-Warrior Lv 2, enfrentándose a Qetesh ya con más igualdad.

Entonces, varios secretos de las Keyblades se revelaron en ese momento; uno podía cambiar de armaduras con la de otra Keyblade y usar sus habilidades. También con cierto número de Keyblades a su disposición, se podía crear un ataque especial bastante fuerte. Por último, se reveló que, si un espíritu con un corazón fuerte moría, tenía la opción de regresar al Life Stream o invocar a Esper Terra, el espíritu de los mundos humanos, y convertirse en una Keyblade. Con estos nuevos secretos revelados, Lucy venció a Qetesh… o eso parecía, y que ella regresó, a punto de matar a Lucy, cuando un sujeto desconocido apareció y acabó con ella… borrándole sus recuerdos y dejándola vivir.

¿Quién era ese sujeto?¿Que otras cosas están pasando en el Nintenverse?

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 46: Héroes del Nintenverse, pt 2.

Música de fondo: - 146-SeeD- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

-Galaxia: Nintenverse-

-Planeta: Replira-

-Hunter Base- cinco horas antes-

El Maverick Hunter Axl estaba caminando por los pasillos de la Hunter Base, siguiendo a su líder, Signas, quien al parecer estaba por mostrarle algo de suma importancia. El joven Reploid estaba emocionado, el hecho de que el comandante quiera mostrarle algo de importancia lo emocionaba mucho, llegando al punto de casi perder la paciencia.

"Comandante Signas, ¿Qué es lo que me quiere mostrar?" preguntó una vez más el joven, no conteniéndose las ganas de saber.

"Paciencia, Axl, pronto lo sabrás." Respondió Signas, haciendo que el joven se entusiasmara más. "Llegamos." Expresó, deteniéndose frente a una enorme puerta de metal.

"¿Qué es este lugar, Comandante?" cuestionó Axl con curiosidad.

"Dime, ¿Alguna vez X o Zero te comentaron acerca del proyecto Galactica?"

"Un poco, sólo que era secreto. Es lo único que me dijeron."

"Entonces, es hora de revelártelo, Axl." Expresó Signas, colocando su mano sobre un censor y abriendo la puerta. Lo que había del otro lado dejó al Reploid sorprendido.

Del otro lado de la puerta se encontraba un enorme salón, de tres kilómetros de largo por uno de alto y uno de ancho. Pero eso no era todo, sino lo que había dentro de este salón; un enorme crucero de batalla.

Si, así es, un crucero de batalla, una enorme nave, como las de Novaterra, pero con un diseño completamente diferente. Cientos de Reploids trabajaban en darle lo que parecían ser los últimos toques a la nave, mientras otros entraban a esta.

"¿Sorprendido?" cuestionó Signas al ver al joven Hunter quedarse sin habla.

"C-comandante, ¿E-es esto lo q-que creo que es?"

"Es nuestro propio crucero de batalla."

"¡Lo es!"

"El proyecto Galactica era un proyecto que nos permitiría a los Maverick Hunters crear un crucero de batalla como este para ir al espacio."

"¿Cómo es que…?"

"Hace unos dos años, se encontró una vieja cápsula en la región central de África. Al parecer, cinco mil años en el pasado, existió una civilización avanzada que llegó de las estrellas. Decidieron dejar atrás su tecnología y empezar una nueva vida. Sin embargo, algunos dejaron registros históricos para que la civilización en el futuro aprendiera de sus errores y de sus logros. Al encontrar esa cápsula, descubrimos un poco de historia de esta civilización, así como su tecnología. Al ver los planos de esta nave, decidimos hacerla bajo el nombre de Galactica Proyect, en honor al nombre de la nave que venía en los planos."

"A-asombroso."

"Y hay más." Comentó Signas. "Teníamos pensado terminarlo en unos años más, pero las posibilidades del viaje entre mundos y el aliarnos con Novaterra redujo el tiempo de construcción de nuestra nave considerablemente. Está lista para volar."

"¡¿Lista?!"

"Si, de hecho, pensamos despegar en el acto. Esta nave está equipada con escudos diseñados por nosotros mejorados por los científicos de Novaterra, además de nuestros propio armamento láser, sistema de soporte vital, gravitatorio."

"¡Genial!" Exclamó Axl, justo al darse cuenta de que, de un lado, estaban introduciendo algunos aviones a la nave. "¿Qué son esos?"

"Son nuestros dos nuevos aviones cazas. El X-Raptor, capaz de velocidades de más de tres mil kilómetros por hora, dos ametralladoras láser, una de cada lado del avión, aparte de misiles de plasma. El otro es el Z-Viper, que se mueve más lento que el X-Raptor, pero tiene cuatro ametralladoras láser y también misiles de plasma. Ambos posees escudos personales para protegerlos de impactos directos, y fueron nombrados en honor a X y Zero, los Reploids legendarios."

"¡Hey!¿Y que hay de mi?"

"Aún no eres lo suficientemente legendario."

"¡Oh vamos!"

"No te quejes, si sigues como vas, podríamos crear una nave en tu nombre."

"¡Genial!"

"Bien, entremos, debemos irnos."

"¿A donde?"

"Le prometí a Raphael que, cuando esta nave esté lista, partiríamos a la batalla a defender algún mundo humano. Como ya está terminada, es hora de cumplir nuestra promesa. Vamos."

Ambos Reploids entraron en la enorme nave, usando los transportadores para viajar hacia el puente de mando, donde había muchos otros navegadores… aunque una llamó la atención de Axl.

"¿Nana?¿Que estás haciendo aquí?" cuestionó el Reploid al ver a una chica de cabello rosado y blanco que se habían encontrado en su aventura a Giga City estar frente a una de las computadoras del puente, girándose para verlo directamente.

"Oh, hola, Axl, tiempo sin vernos." Respondió la navegadora. "Me asignaron a ser la navegadora de esta nave."

"¿La navegadora de este crucero de batalla?"

"Así es…" expresó Nana, antes de ver al otro Reploid que venía con Axl. "Comandante Signas, estamos listos para despegar."

"Muy bien." Respondió Signas, mirando a todo el personal, activando un comunicador en su oído que le permitía que todos en la nave lo escucharan. "¡Escuchen todos! Habla el comandante Signas. ¡Prepárense para el despegue!" expresó, apagando después su comunicador. "Muy bien, vámonos."

Música de fondo: - 145-Stage Select 1(X5)- (Soundtrack: Megaman X5)

Los demás Reploids se pusieron a trabajar, presionando varios botones de sus terminales. Pronto, luego de que los Reploids en el exterior se alejaran, los motores del enorme crucero de batalla cobraron vida por primera vez, haciendo temblar toda la zona. Dos enormes puertas en la parte superior del hangar se abrieron para dejar salir a la enorme nave que comenzaba a tomar vuelo. A los pocos minutos, el crucero de batalla de Replira había despegado, elevándose al cielo y, finalmente, saliendo de la atmosfera del planeta, flotando en el espacio.

"Despegue exitoso, señor… estamos en el espacio." Expresó Nana, haciendo que todos en el puente celebraran.

"Excelente." Empezó Signas. "Ahora sólo queda…"

De pronto, varias alarmas sonaron en lugar, haciendo que todos se mantuvieran en sus puestos, confundidos por lo que pasan.

"¡Informe de la situación!" Exclamó Signas.

"¡Naves acercándose al planeta, saldrán del Hyperspace en pocos segundos!" exclamó Nana con algo de miedo.

"¿Enemigos?"

"No sabría decirle, señor, aún no hemos colocado los datos de naves aliadas y enemigas en la computadora."

"Tendremos que esperar… ¡Escudos activados, armas en línea! No tomemos riesgos."

"¡Si, señor!" Exclamaron los Reploids, activando el armamento de la nave, listo para el combate.

Pasaron los segundos y, como Nana dijo, cinco naves salieron del Hyperspace, cerca de la nave de los Reploids.

"¿Y bien?¿De que tipo son?" cuestionó el comandante con seriedad.

"Parece que son…" empezó Nana, antes de sentirse aliviada. "Contacto visual confirmado… son Zodiacs de Novaterra." Dijo ella, algunas pantallas activándose para revelar que, efectivamente, se trataban de Battlecruisers de Novaterra. Fue en ese momento que se activó otra pequeña alarma. "Recibimos señar de audio y video."

"Ponlo en pantalla."

Nana comenzó a trabajar, transfiriendo la imagen a las pantallas, mostrando una joven de cabello color lila.

"Habla la capitán Tessa del Zodiac Tuatha de Danaan. ¿Estoy hablando con la nave de los Reploids?"

"Así es. Soy Signas, comandante de los Maverick Hunters y el comandante de esta nave."

"Me alegro de escuchar eso. Master Raphael nos envió a venir por ustedes para guiarlos a la batalla."

"Entiendo, y estamos agradecidos por el ofrecimiento."

"Muy bien… entonces sólo hay que esperar a nuestros aliados."

Apenas terminó de decir eso cuando otras tres ventanas al Hyperspace se abrieron cerca de ellos, revelando otras tres naves, aunque de diseño diferente al de ambas razas que se encontraban en ese momento ahí.

"Han llegado." Comentó Tessa, justo cuando una ventana de comunicación enlazó a las tres naves.

"Este es Epion Prime, líder de los Mecronets."

"Epion, ¿Así que será usted el que nos escolte al campo de batalla?" cuestionó Signas.

"Sé que suena irónico, pero así es la guerra; tus antiguos enemigos pueden ser tus futuros aliados y viceversa. Aún así, me siendo obligado a volver a ofrecer disculpas por lo que ha pasado."

"Lo entiendo, y no se preocupe por eso, que ya quedó en el pasado. Es hora de que veamos hacia un nuevo futuro."

"Que está siendo obstaculizado por Anubis, si."

"Caballeros." Interrumpió Tessa. "Si no les molesta, quisiéramos partir de inmediato. Master Raphael me ha dicho que un mundo humano cerca de aquí está por ser atacado, a menos que lleguemos en menos de una hora. Les transferiré las coordenadas de donde vamos a ir."

"Entiendo… entonces vayamos." Expresó Signas, mirando a Axl. "¿Listo, chico?"

"¡Por supuesto, jefe!" Exclamó el Reploid con emoción.

"Muy bien… ¡todos, prepárense para entrar al Hyperspace!"

Con esto dicho, los tripulantes de todas las naves comenzaron a moverse, preparándose para el viaje. Los nueve cruceros de combate; cinco Zodiacs, tres Alverions y el crucero de los Reploids, comenzaron a moverse hacia delante, alejándose de la orbita de Replira, hasta que se abrieron varias ventanas Hyperspace a las cuales entraron, dirigiéndose al combate.


-Planeta: Pokearth-

-Región Sinnoh—Quince horas antes-

Música de fondo: - 180-Rolling Thunder- (Soundtrack: Gears of Wars)

Un joven, de unos diecisiete años de edad, se encontraba corriendo a gran velocidad por los bosques frondosos de la región Sinnoh, uno de los "países" del planeta Pokemon. Su cabello castaño se movía con el viento, mientras evitaba las ramas que amenazaban con cortarle un poco la piel. Atrás de él venían dos Pokemons, un Sceptile y un Lucario, pertenecientes al joven que estaba justo frente a ellos, preparados para protegerlo de todo, mientras el sonido de aviones de combate pasando sobre él a gran velocidad y de varias explosiones a lo lejos incrementaban el nivel de adrenalina en su cuerpo.

El joven, de camisa café y pantalones azul marino, se llamaba Juan, un Pokemon Trainer de la región Hoenn, quien participó en Sinnoh hace unas semanas. Se encontraba entrenando en Mt Coronet para poder volverse más habilidoso en cuanto a Pokemons se trataban, cuando algo extraordinario ocurrió.

Pasó hace cinco horas, cuando estaba entrenando con sus Pokemons dentro del monte, rompiendo algunas rocas para incrementar la fortaleza de sus camaradas. En ese momento, comenzó a escuchar un sonido de explosiones a lo lejos, por lo cual decidió salir a investigar para ver de qué se trataba. Cual fue su sorpresa cuando descubrió que Oreburgh City, una ciudad minera que estaba cerca de ahí, estaba siendo bombardeada por varios destellos dorados desde el cielo, más allá de las nubes.

Luego de algunos minutos, el joven invocó a su Alakazam y le ordenó que los transportara al centro Pokemon de ese pueblo. Al hacerlo, el joven quedó horrorizado al ver que la ciudad por completa había sido destruida, el Pokemon Center detrás de él estaba sin techo

Al principio creyó que se trataban de meteoritos, aunque nunca había visto varios caer justamente en una ciudad y no en otras partes. Pero fue en ese momento en el que vio que, acercándose desde el cielo, venían varias naves pequeñas color negro, teniendo la forma de una media luna. Estos cazas comenzaron a atacar a toda construcción que quedaba en pie, matando a más personas. El joven Juan hizo lo que pudo, reunió a cuanta gente podía y le ordenó a Alakazam que los transportara a todos al Mt Coronet donde antes estaba, salvándoles la vida. Después de esto, el joven y sus Pokemons se fueron de ahí, dirigiéndose a la ciudad más cercana luego de Oreburgh; Jubilife City, una de las ciudades importantes de Sinnoh.

No sabía que la invasión de Anubis había comenzado en Pokearth, pero tenía que hacer algo.

Y eso nos lleva de vuelta al presente, cuando Juan se encontraba corriendo junto con Sceptile y Lucario. ¿Por qué ellos a fuera? Bueno, durante su viaje a Jubilife en bicicleta porque quería mantener a Alakazam descansado, se encontró con los soldados de Anubis, los Snake Soldiers. Por poco y no la libra, casi siendo disparado en el pecho por uno de sus Staff Weapons, pero logró salir. Por eso es que tenía a dos de sus Pokemons afuera.

El joven y sus Pokemons salieron de ese trozo del bosque, sólo para darse cuenta de que habían terminado en un risco de varios metros de alto, por lo que tenían que buscar otra ruta. Sin embargo, podían ver la ciudad de Jubilife desde ahí y lo que vieron no le agradó nada.

Sobre los cielos de la ciudad se llevaba a cabo un combate de aviones caza.

Los habitantes de Jubilife City corrían despavoridos de los Death Gliders de Anubis que atacaban la ciudad, no los Ha'taks, ya que estos estaban ocupados enfrentándose a los Zodiacs de Novaterra que acababan de aparecer para defender el planeta. Los humanos de Pokearth no se quedaron sin hacer nada. El ejército de Sinnoh, conformado de soldados y sus Pokemons, llegó a la ciudad un poco antes que los Death Gliders y comenzó a evacuar a los civiles, cuando la muerte llegó del cielo. Los humanos los recibieron con artillería antiaérea y varias técnicas Pokemon para derribarlos, pero los Death Gliders eran muy rápidos y ágiles, además de poseer un escudo protector alrededor de ellos que los protegía de los impactos directos, aunque muchos impactos debilitarían el escudo y los dejarían al descubierto. Los cazas de Anubis hacían destrozos en la ciudad, que pronto comenzó a convertirse en un mar de llamas.

Fue en ese momento que los cazas de Sinnoh, parecidos a aviones F-16 y F-18, llegaron a la ciudad para comenzar el combate aéreo. Pero este combate no duró más de diez minutos; los Death Gliders eran más rápidos que los cazas humanos y fácilmente evitaban el fuego enemigo, además de que sus escudos les daban resistencia contra los misiles y armas proyectiles de los humanos. Pronto, los cincuenta aviones humanos fueron derribados por los invasores, quienes resumieron su trabajo de hacer arder la ciudad. Pocos minutos después, Jubilife City yacía en ruinas.

"¿Qué está ocurriendo aquí?" se preguntó Juan con cierto temor. ¿Acaso era el fin del mundo? Sus Pokemons sentían este temor y no podían evitar el sentir lo mismo.

"¡Oye, tu!"

Juan se volteó hacia atrás, sólo para ver como cinco Snake Soldiers le apuntaban con sus armas a él y a sus Pokemons.

"¡Quietos ahí!¡No se muevan!" exclamó uno de los soldados. "¡Ríndanse e inclínense ante su nuevo dios, Anubis!"

"¿Anubis?¿De quien están hablando?¿Quienes son ustedes?" preguntó Juan con seriedad.

"¡Al suelo, muchacho!¡Tú y tus criaturas!¡O si no te-!"

"¡ICE BEAM!"

De pronto, un rayo de hielo impactó a los soldados, congelándolos en el acto.

"¿Pero que-?" se preguntó el joven al ver a los que casi eran sus asesinos congelados como paletas de hielo.

"Vaya, estuvo cerca. ¿Estás bien?"

El chico volteó a un lado, dándose cuenta de que, saliendo del bosque, venía una chica de cabello negro, con dos trenzas de una forma algo extraña, de blusa blanca y una falda de cuadros. Detrás de ella venía un Pokemon parecido a un hombre de nieve; un Abomasnow.

"¿Candice?" preguntó Juan al reconocer a una de las Gym Lider de Sinnoh.

"Oh, ¿me conoces?" preguntó la chica.

"Claro… luché contra ti hace unos meses para ganarme tu medalla."

"¡Oh, cierto!¡Lo había olvidado!" exclamó ella en un tono alegre y a la vez nervioso… antes de verlo con un poco de seriedad. "Es cierto, tu eres un buen entrenador, ¿no?"

"Bueno, no quiero presumir, pero… gané la liga Hoenn y estuve cerca de ganar las de Johto y Sinnoh, y ahorita estaría compitiendo en Kanto de no ser por… bueno, lo que pasó hace unos meses."

"Cierto… entonces necesito que vengas conmigo."

"¿Uh?¿Para qué?"

"Los Elite Four de todas las regiones lo han ordenado; cada entrenador con cierto nivel de experiencia debe ir a la isla Shamuri en las Orange Islands."

"¿Es un reclutamiento?"

"Así es. Me imagino que ya sabes que hay aliens atacando nuestro mundo."

"¿Son aliens?"

"¿Qué más podrían ser? Bueno, hay que irnos. ¿Tienes un Alakazam?"

"Claro."

"Dinos que nos transporte al Pokemon League HQ. Ahí nos veremos con los demás entrenadores y nos iremos a la isla Shamuri."

"Uh… claro…"

Con esto dicho, Juan le ordenó a su Alakazam que los transportara al Pokemon League, para así reunirse con otros entrenadores para proteger su mundo.


Música de fondo: - 106-Fang of Critias- (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!)

-Planeta: Duelmo—Cuatro horas antes-

Viendo que Duel Academia estaba segura del bombardeo orbital, Mimi, Jaden y Yugi se dirigieron a la ciudad cercana de Domino, que también era un caos. El bombardeo de los Ha'taks a esa ciudad fue interrumpido cuando naves de Novaterra y Mecronets llegaron y comenzaron a disparar a las naves de Anubis, quienes se concentraron en las nuevas naves enemigas. Sin embargo, habían causado grandes daños a la ciudad, con varios edificios derrumbados, tuberías de gas que explotaron y servicios de agua y electricidad cortados. Todo era un caos, en especial cuando varios Snake Soldiers llegaron a la ciudad para terminar el trabajo, disparándoles a cuanto humano estuviera en su rango.

Y contra ellos era contra quienes peleaban los tres héroes, portando sus armaduras, incluso Yugi que tenía una propia. Luego de algunos ataques, los tres lograron rechazar la fuerza principal de ataque terrestre, derrotando a cuanto Snake Soldier se les ponían en frente. Después de algunos minutos, ellos tres estaban solos, en el centro de un cruce peatonal, mirando a sus alrededores para ver si no quedaban más enemigos.

"Ya no queda nadie aquí." Comentó Mimi con algo de alivio.

"Por ahora." Respondió Yugi seriamente. "Es probable que nos ataquen por el aire."

"Es lo que tenía pensado." Expresó Jaden también con algo de seriedad. "Es la única forma de la cual nos podrían atacar. ¿Lo harán con aviones cazas o nos bombardearán desde el espacio?"

"No lo sé, pero debemos estar listos."

"Lo malo es que no podemos proteger todo el planeta." Comentó Mimi con algo de tristeza. "Escuché que esto está pasando en todas partes."

"Sólo podremos hacer lo que esté a nuestro alcance." Dijo Jaden. "Si tan sólo tuviéramos más ayuda…"

"Bueno, al menos tenemos esas naves alienígenas que al parecer están luchando con las otras que nos estaban atacando." Expresó Yugi, confundiendo a los dos jóvenes.

"¿De que naves alienígenas hablas?" cuestionó la chica de cabello morado.

"¿No los ven? Afuera de la atmosfera del planeta están luchando otras naves con las que nos atacaban."

"¿De verdad? No lo había notado." Comentó Jaden, mirando hacia el cielo y concentrándose para ver lo que Yugi veía, alegrándose por lo que vio. "¡Hey!¡Son los Zodiacs de Novaterra!"

"¡Es cierto!" Exclamó Mimi, igual de alegre que su compañero. "¡Vinieron a ayudarnos!"

"¿Novaterra?" preguntó Yugi confundido.

"Es el mundo avanzado que del cual te comentamos antes, en donde estábamos durante la lucha contra los Mecronets."

"Oh, así que así se llamaba el planeta…así que esas son… interesante."

"Ahora entiendo porqué dejaron de bombardear…"

"Eso nos dará tiempo." Expresó Jaden. "Pero aún así tenemos los cazas pequeños… que, por cierto, ¡vienen hacia acá!"

Lo que el duelista rojo decía era cierto; al menos unos diez Death Gliders se venían acercando a ellos a gran velocidad. Gracias a su gran agilidad, los cazas de Anubis podían pelear incluso en el centro de la ciudad, evitando los edificios fácilmente. Jaden sujetó la Winged Kuriboh Keyblade, mientras sus otras dos, la Neos Hero y la Supreme King flotaban a sus espaldas. Mimi invocaba la Rayquaza Keyblade y Yugi su Egypt's Millenium, pero algo llamó la atención del joven rey de los juegos y miró hacia atrás, sonriendo al ver que era lo que se acercaba.

"Creo que no tendremos que preocuparnos tanto." Comentó Yugi, llamando la atención de los otros dos que estaban cerca de él, quienes, al ver lo que se acercaba, se sorprendieron mucho.

"¡¿Pero que…?!" cuestionó Jaden, asombrado. "¿Esos son…?"

"¿Blue Eyes White Dragons?" terminó Mimi por él, igual de asombrado que su compañero.

En efecto, acercándose velozmente, lo que parecían ser quince Blue Eyes White Dragons venían volando a gran velocidad, en rumbo de colisión con los diez Death Gliders.

"¿Qué están haciendo Duel Monsters aquí?" preguntó la chica, aún sorprendida.

"Fíjense bien." Expresó Yugi. "No son Duel Monsters."

"¿Uh?" cuestionó Jaden, concentrándose en ver que eran, casi de inmediato reconociéndolos. "Oh dios… esos son…"

"Blue Eyes Jet Fighters." Dijo Yugi, justo cuando los quince aviones pasaron sobre sus cabezas y comenzaron a dispararles ráfagas de ametralladora y misiles a los Death Gliders, quienes rápidamente se dispersaron y comenzaron así el ataque contra los aviones del planeta.

"¿Pero como?¿Cuando?¿Porque?... ¿De quienes son esos aviones?"

"De Kaiba, por supuesto."

"Oh, claro… ¿Por qué no lo pensé antes?"

"¿Acaso tengo que venir a salvarte siempre, Yugi?"

Los tres voltearon hacia arriba, viendo como uno de los jets con forma de un dragón blanco de ojos azules descendía cerca de ellos. La cabina estaba abierta, dejando ver al único e incomparable Seto Kaiba, quien parecía venir parado sobre su asiento, su mano derecha sujetando lo que parecía ser…

'¿Una Keyblade?' pensó Jaden al ver la llave con forma de, ya saben, Blue Eyes White Dragon que el millonario sujetaba contra su hombro derecho. 'Creí que Alan había dicho que alguien con un corazón puro podía tener una Keyblade, ¿Cómo es que Kaiba…? Oh, si, no era corazón puro, era corazón fuerte…'

"Yugi, ¿A que estás jugando?" preguntó el hombre millonario con seriedad.

"Kaiba, supuse que serías tu con escuadrón de jets de ojos azules." Expresó el rey de los juegos con cierto tono de burla.

"Alguien tenía que hacer algo… además, es una buena oportunidad de probar si estas cosas. Ahora, apártense del camino, me encargaré de esos alienígenas."

Y con esto dicho, Seto Kaiba volvió a sentarse en la cabina de su avión y despegó, partiendo al combate que estaba ocurriendo a algunos cientos de metros sobre ellos. Mimi y Jaden miraron desconcertados estos hechos.

"Creí que Kaiba no quería construir más maquinas de guerra." Expresó la joven de cabello morado con confusión.

"No quería, pero no tuvo otra opción." Respondió Yugi. "Después del ataque de los Mecronets de hace tres meses, Kaiba supo que algo así volvería a pasar, por lo que comenzó a usar recursos de la compañía y viejos contactos que tenía de cuando Kaiba Corp fabricaba maquinas de guerra para desarrollar alguna defensa contra un ataque alienígena."

"¿Y como es que sus aviones luchan a la misma velocidad que los enemigos?" cuestionó Jaden. "Creo que se movían a más de tres o cuatro mil kilómetros por hora."

"Encontró partes de un caza Mecronet derribado, por lo que empezó a estudiar y convertir su tecnología para aplicarla en su nuevo proyecto. Al parecer tenían un mecanismo para anular las fuerzas G de la alta velocidad."

"Oh, ya veo."

"Pero Kaiba lo tendrá difícil." Expresó el rey de los juegos. "Aunque sus jets sean rápidos, Kaiba nunca pudo convertir la tecnología Mecronet de armamento y escudos, por lo que tiene que usar municiones convencionales y usar la destreza de sus pilotos para compensar la falta de escudos de energía."

"Es cierto, lo tendrá difícil." Comentó Mimi, viendo como un Death Glider era impactado por un misil de uno de los Blue Eyes Jets, siendo protegido por su escudo de energía. "Los escudos de los enemigos podrían ser un problema."

"¡Entremos también!" Exclamó Jaden. "Tal vez no podamos volar, pero podríamos servir para derribar algún caza enemigo desde los techos."

"¿Cómo artillería antiaérea?"

"¡Exacto!"

"Suena como un plan, Jay." Expresó Yugi. "¡Vamos!"

Los tres se separaron, cada uno dirigiéndose a algún edificio para ayudar a los aviones caza de Kaiba en ese combate.


Música de fondo: - 82-The Mako-Controlling Organization- (Soundtrack: Crisis Core; Final Fantasy VII)

-Planeta: Tierra 021; Cybera- -Tres horas antes-

Como siempre, un planeta humano, cuyo nivel tecnológico parecía similar al actual, aunque tenía algunos adelantos para una civilización como esa; naves que podían volar, no planear como los aviones, máquinas de guerra con forma de robots, o mechas… y la capacidad de modificar a los humanos para incrementar sus habilidades o convertirlos en Cyborgs.

Las civilizaciones de ese planeta estaban en constante guerra entre ellas, gracias a una organización oscura que ayudaba a todas las facciones, entregándoles nuevas armas de destrucción masiva, provocando más odio entre los grupos. Sin embargo, esa organización ha sido mantenida a raya y, hasta cierto punto, suprimida por un grupo de héroes que, irónicamente, habían sido experimentos de esa organización en si. Gracias a sus esfuerzos, las guerras entre las naciones comenzaron a disminuir, comenzando a firmarse tratados de paz. Claro, aún había naciones en guerra, pero incluso ellas estaban empezando a seguir el camino de la paz.

Eso fue, claro, antes de que las fuerzas de Anubis llegaran a ese planeta y comenzaran a atacarlos.

Media docena de Ha'taks comenzaron el bombardeo orbital de rutina, destruyendo la mayor parte de las bases militares de las naciones, antes de continuar con las ciudades. En menos de seis horas, las mayores metrópolis del planeta habían sido erradicadas, dejando millones de muertos, antes de ingresar al planeta.

A su llegada, las naves de Anubis fueron recibidos por las fuerzas militares sobrevivientes, quienes usaron todas sus fuerzas en cada una de ellas. Sin embargo, los poderosos escudos de los Ha'taks los hacían invulnerables a todo tipo de armamento balístico que los humanos pudieran lanzarles.

Ahora, uno de los Ha'taks flotaba sobre la ciudad de Londres, Inglaterra. A diferencia de las otras ciudades que había atacado, esa nave madre decidió mantener esa ciudad lo más intacta posible… aunque eso no evitaba que desplegara sus Death Gliders en la zona para interceptar cualquier caza o bombardero enemigo en la zona, así como a sus Snake Soldiers, quienes se encargaban de "limpiar" la metrópolis de los humanos que la habitaban, quienes en ese momento corrían por sus vidas, con varias ráfagas de energía amarilla pasando a lado de ellos.

Sin que los Snake Soldiers lo supieran, sobre el tejado de uno de los edificios, se encontraba un joven, de unos veinte años de edad, mirándolos con seriedad. Este joven, de cabello castaño y ojos cafés, portaba un uniforme rojo, con botas negras y una bufanda amarilla, que ondeaba con el viento que hacía en la ciudad.

Este joven cerró sus ojos, pensando en algunas cosas de su pasado. El uniforme rojo no era de él únicamente, sino de un grupo de nueve héroes que lucharon contra la organización maligna que proveía a las naciones de armas bélicas. Sin embargo, un conflicto hace un año hizo que se separara de ese grupo, un problema que nunca llegó a entender.

"¡No quiero verte de nuevo!"

"¿Recordándolo otra vez?"

El joven abrió los ojos con sorpresa, mirando hacia su izquierda, viendo a un hombre, de unos treinta años de edad, de cabello corto y de color plateado, que portaba el mismo traje que él. Antes que de pudiera hablar, el joven sintió un brazo alrededor de su cuello, además de un peso extra en su lado derecho. Al voltear, vio a otro joven, más o menos de su misma edad, de cabello color café claro, casi anaranjado, bastante largo y peinado hacia atrás. Quizás el rasgo más característico de ese hombre era su gran nariz.

"Vamos, hombre, anímate." Le dijo el hombre de su misma edad. "Sabemos lo que te pasó, estuvimos ahí, pero no es el momento para sentirte decaído."

"Tiene razón." Expresó el otro hombre más maduro y serio. "Nunca creí que volvería a utilizar estas malditas armas de nuevo."

"Ni yo, pero sinceramente estaba esperando algo así. Tanta calma me tenía loco."

El joven de cabellos castaños sonrió un poco, mirando a sus dos compañeros, ambos portando el mismo uniforme que el de él, antes de mirar hacia los invasores más abajo.

"Tienen razón, no es el momento de pensar en eso. Tenemos que proteger a la gente inocente."

"¡Así se habla!" Exclamó el otro joven de gran nariz. "¡Acabemos con ellos!"

"Estoy de acuerdo." Comentó el otro hombre más grande. "Después de todo, a los tres nos echaron del equipo."

"Pero aún así somos soldados Cyborgs."

"Lamentablemente…"

"Bueno, muchachos, ¡en marcha!" Exclamó el joven de cabellos castaños.

Y así, los tres soldados Cyborgs; Joe Shimamura - 009, Albert Heinrich – 004, y Jet Link – 002, saltaron del tejado, descendiendo hacia los Snake Soldiers, quienes abrieron fuego al verlos caer.

Fin del Capitulo 46


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Anakin: Hola, soy Anakin... al fin. Creo que es nuestro turno de aparecer. viajando por la galaxia, de planeta en planeta, no encontramos con uno que tiene algo muy extraño.

Ash: ¿Como es que está así de quieto? No creo que esto sea posible.

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Los mundos nublados.

Ash: ¿Como es que una pared de nubes puede estar estática?

Anakin: ¿Parezco que tengo las respuestas?

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Bueno, un poco tarde, pero logré subirlo. Capítulo de transisión ¿Que les pareció? Bueno, no tengo mucho que decir...

Si, Kaiba con Keyblade... sé que es extraño ya que él es esceptico a las cosas sobrenaturales... a pesar de que estas estén justo frente a sus ojos, pero bueno. No sé si ya lo sepan, pero en mi fic, la serie de Yu-Gi-Oh! Gx se situa 5 años despues del final de Yu-Gi-Oh!, no 10 años como en la original, por lo que aquí, Yugi y Kaiba tienen 7 años más, lo que los hace de 22-23 ... si, siete años; 5 por la distancia de tiempo y 2 por Gx.

En Pokearth ya salió otro de los que querían entrar al fic... espero que le haya gustado la entrada.

Como había dicho antes, en Replira había caido el Galactica original, de la serie de Battlestar Galactica ( la rehecha del 2004, creo ). Los Reploids encontraron algo de esa antigua tecnología y decidieron crear su propio crucero de batalla basado en eso. El X-Raptor y Z-Viper tienen los nombres de aeronaves de la serie de BSG, aunque sus diseños son muy diferentes.

Últimamente he estado viendo de nuevo Cyborg 009, así que decidí meterlo... al parecer tuvieron un conflicto de equipo, uno que explicaré en un futuro... espero.

He cambiado unas cosas: en el archivo de personajes del Ep 5, he retirado la sección de Battleships y colocarla en un archivo propio. Está abajo del de personajes en mi profile. También, he hecho la Keyblade de Kaiba... también está en el archivo de Keyblades. Hechenle un vistaso.

¡Anuncio importante!: lamentablemente, el fic me está alcanzando... tengo sólo 5 capítulos más de lo que hasta ahora han visto. En las vacaciones no hice mucho que digamos, lo cual comprueba mi teoría de que escribo más en la escuela que en mi casa -_- . Por esta razón, no se extrañen que en algún momento tenga que posponer una semana de actualización para no alcanzar lo que llevo escrito y darme algo de tiempo. Yo les diré al final de una actualización si esto es necesario.

Eso era todo. Por ahora, nos vemos el otro Sábado.

Sobres.

-Saiyan X logged off-