26/JULIO/09


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

Mientras los héroes luchaban contra los Pharaohns en la galaxia Duat, en el Nintenverse también había combates importantes, otros héroes que luchaban por su supervivencia. Algunos de ellos tenían experiencia en combates, mientras otros no los tenían, siendo nuevos en esas situaciones.

Los Reploids construyeron un crucero de batalla para ayudar a los Novaterrans en algo. En Pokearth, varios entrenadores Pokemons fuertes estaban reuniéndose para crear un plan contra las fuerzas de Anubis. En Duelmo, Mimi, Jaden y Yugi veían como Kaiba, con sus nuevos aviones cazas, le hacía frente a los Death Gliders. Y en Cybera, tres Cyborg Soldiers estaban por hacerle frente a los invasores que habían ya matado a millones de personas.

En toda la galaxia ocurrían combates como estos… aunque muchos no se podrán ver.

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 47: Los mundos nublados.

Música de fondo: - 82-The Mako-Controlling Organization- (Soundtrack: Crisis Core; Final Fantasy VII)

-Dos horas antes-

Un fuerte destello pasó por su cabeza, sintiendo como la presencia de alguien cercano había desaparecido.

"Qetesh… ¿Acaso fuiste derrotada?"

Dentro de la pirámide dorada, el Pharaohn Anhur se encontraba caminando por los pasillos, cuando un destello psíquico pasó por su cabeza, indicándole que Qetesh había sido eliminada.

"Ya no siento su Ba." Expresó el guerrero dorado, apretando sus puños con fuerza. "Esos malditos guerreros de la Nova Alliance, juro que pagarán por esto. Vengaré la muerte de Qetesh, pase lo que pase. Debo ir al planeta de ella y eliminar a quienes la mataron."

El Egypteran comenzó a caminar de nuevo, dirigiéndose al portal especial que sólo los Pharaohns podían usar, uno que les permitía ir a cualquier pirámide que hubiera en el anillo interior o exterior. Mientras su capa blanca ondeaba con el aire, el Pharaohn se detuvo, antes de voltear a un lado, mirando hacia el exterior por medio de una ventana, viendo las nubes blancas que estaban cerca.

"Pero, antes de mi venganza, está mi deber. Debo proteger esta pirámide y el cristal de los enemigos. Mi venganza deberá esperar."

Con esto, Anhur comenzó a caminar de nuevo, esta vez de regreso al salón principal, donde estaba su trono y el cristal oscuro. Mientras caminaba, un pensamiento pasaba por su mente.

"Juré nunca usarlo, pero si el guerrero al que me enfrente es igual de fuerte que aquellos que mataron a Qetesh, quizás tenga que usarlo." Expresó para si mismo, mirando a su mano derecha, que comenzó a formar una energía con forma de espiral. "Si, quizás tenga que usar… el aura de mi pasado, el espiral, una vez más…"


Ash y Anakin corrían por las superficies de varios planetas de esa zona de la galaxia Duat, buscando el lugar donde se encontrara la pirámide dorad que tenían que destruir. Según Anakin, leyendo los datos de un aparato en su muñeca derecha parecido a los N-Mods de los N-Warriors, les faltaban al menos unos tres planetas para llegar al que tenía la pirámide dorada. Sin embargo, en estos momentos, ambos héroes se encontraban mirando algo justamente frente a ellos, así como hacia arriba.

"Bueno, esto es extraño…" comentó Ash, con la mirada hacia arriba.

"Si que lo es." Respondió Anakin, también viendo al cielo.

Lo que ambos estaban viendo era una enorme pared de nubes que se expandía desde el suelo hasta el cielo y en ambas direcciones. Lo extraño de todo era que parecía en si una pared, como si un campo de fuerza evitara que las nubes se alejaran más. Visto desde el cielo, parecía que la mitad de ese planeta estaba cubierto por una gran capa de nubes.

"¿Qué será esto?" preguntó el Pokemon Trainer. "Es la neblina más extraña que he visto."

"Estamos en una galaxia donde muchas leyes de la física no se aplican, por lo que no me sorprende." Respondió el Jedi Knight, mirando a un aparato en su muñeca. "Según la computadora, el aire en el interior no es toxico."

"Aún así, no tengo mucha confianza que digamos… ¡mejor dispersaré las nubes!"

Ash comenzó a reunir aura alrededor de él, concentrando todo su poder. Entonces, con un movimiento de su mano derecha, creó un poderoso viento usando el ataque Whirlwind. Sin embargo, para sorpresa de Ash, el viento pasó a través de las nubes sin moverlas un centímetro.

"Bueno, creo que eso no funcionó." Comentó Anakin.

"No me digas." Respondió Ash con sarcasmo, antes de convertirse en Súper N-Warrior. "¡Lo intentaré de nuevo!"

"No tiene caso que lo intentes, no funcionará."

"¿Cómo estás seguro?" cuestionó el N-Warrior, volteando a ver a su compañero que estaba tecleado algo en la pequeña computadora de su brazo izquierdo.

"Al parecer, las moléculas de estas nubes están bastante unidas entre si. Se podría decir que están tan unidas que parecería ser un material extremadamente sólido."

"¿Sólido?¡Las nubes no son sólidas!¡Eso es ridículo!"

"¿Dices que esto es ridículo cuando hay extraños jeroglíficos pintados en el cielo morado, cuando es de día, y que no parecen ser satélites ni algo parecido sino que están ahí?"

"Bueno, tienes un punto." Expresó Ash. "Esos dibujos y letras me causan algo de nervios."

"Es la galaxia gobernada por Anubis, es lógico que haya algo que lo represente. Es probable que toda esta galaxia, gobernada por ese dios, tenga propiedades muy diferentes a las de nuestras galaxias y funcionen con otras leyes físicas y naturales... como si esta galaxia estuviera en otra dimensión."

"Bueno, eso ya no importa. ¿Qué haremos ahora?¿Intento destruir las nubes sólidas?"

"No, espera, hay algo extraño en esto."

"¿De que hablas?"

Ignorando al joven N-Warrior, Anakin caminó hacia el frente, hacia la pared de nubes, y extendió su mano izquierda que, sorprendentemente, pasó a través de la pared.

"Lo supuse."

"¿De que hablas?¿No que eran sólidas?" preguntó el Pokemon Trainer, más confundido que nunca.

"Si, eso dije, pero al parecer, la unión de las moléculas no lo hace sólido en si, sino que los mantiene en su lugar a pesar de fuerzas externas. Es posible correr a través de ellas como si fueran una densa niebla."

"Entonces, ¿son inmovibles pero pueden ser atravesadas?" cuestionó el joven N-Warrior.

"Precisamente. Es algo extraño, pero creo que en esta galaxia, cosas así debemos de esperarnos."

"Creo que si… entonces sigamos a delante."

"Si, pero cuidado con el camino. No podremos ver nada en esta niebla. Usemos nuestras habilidades especiales para encontrar el camino."

"De acuerdo, vamos."

Con esto dicho, ambos héroes se introdujeron en la pared de nubes, continuando su camino hacia la pirámide dorada. Luego de unos minutos, ambos encontraron el portal y fueron transportados al siguiente planeta que, curiosamente, estaba también cubierto por una capa de nubes. Mientras corrían, notaron que este planeta en si tenía cientos de trampas, que iban desde enormes precipicios hasta zonas de ataques con disparos de energía… y todo lo que viniera en medio. Afortunadamente ambos guerreros eran muy hábiles y lograban evitar esas trampas con facilidad. Mientras corrían, habiendo evitado esas trampas, Ash volteó a ver, si es que podía ver, a su compañero.

"Sabes, tengo una pregunta. Tu civilización es tan avanzada como Novaterra, ¿no?"

"Así es." Respondió Anakin.

"Y me imagino que tienen cruceros de batalla, ¿no?"

"Los Venator II-Class Star Destroyer, si, tenemos algo parecido."

"Entonces, ¿porqué cruceros de batalla de tu galaxia no vienen a ayudarnos? Digo, somos aliados."

"Bueno, por dos razones: una, la distancia entre ambas galaxias es bastante grande. A un Venator entrando en Hyperspace le tomaría unas dos semanas en llegar al Nintenverse, mientras que un Zodiac lo hace en la mitad de tiempo. De hecho, creo que algunos Venators llegarán al Nintenverse en unos tres o cuatro días."

"Entonces, ¿Cómo llegaron ustedes al Nintenverse?"

"Stargate. Tenemos un sistema de portales como los del Nintenverse, y se pueden conectar con los Stargates de aquí."

"Oh, ya veo… ¿y la numero dos?"

"Acabamos de escapar de una guerra que costó el setenta por ciento de nuestros recursos y más del noventa por ciento de nuestras naves. Sólo nos quedan unas pocas decenas de Star Destroyers."

"¿Estaban en guerra?¿Con quien?¿Siths?"

"No, sino con otra raza cercana que nos estuvo atacando… se llamaban los Yuuzhan Vong. Estuvimos a punto de perder la guerra."

"Oh..."

"Y los Siths nos fueron de gran ayuda, la verdad. Vencieron a muchos Yuuzhan Vong para cumplir sus propios deseos, pero logramos con ellos, aunque muchos Jedis murieron en la guerra contra ellos."

"Entiendo… ¿Ah?"

Música de fondo: - 36-Kyoui- (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)

De pronto, los dos héroes se detuvieron de lleno, mirando hacia todos lados, aunque la densa niebla evitaba ver siquiera sus extremidades, menos a sus compañeros. Sin embargo, por instinto, pasaron sus ojos de un lado a otro, esperando algo.

"¿Sentiste eso?" preguntó Ash.

"Si, lo sentí." Respondió Anakin, activando su Lightsaber. "No estamos solos."

Instintivamente, ambos héroes se colocaron espalda con espalda, sabiendo donde estaban debido a su control sobre poderes mentales, mirando atentos a todos lados… hasta que…

"¡Cuidado!"

Ash no necesitaba del aviso de Anakin para saber que alguien les estaba disparando desde su izquierda. Saltando hacia un lado, el N-Warrior invocó su Keyblade, la Lugia Keyblade, y miró a todos lados, antes de girar hacia su derecha y bloquear un disparo de energía que venía en esa dirección, seguido de más ataques iguales. Usando los poderes psíquicos que le daba esa armadura, el joven creó una barrera psíquica que bloqueó todos los disparos, deteniéndolos en el aire, antes de que, con un movimiento de su Keyblade, regresarlos por donde venían, para después escucharse gritos de dolor al impactar en el blanco.

Anakin usaba sus habilidades sobre el lightsaber para bloquear y reflejar los disparos de energía que venían hacia él, regresándolos a sus enemigos.

Ambos héroes continuaron bloqueando los ataques, comenzando a juntarse nuevamente para poder protegerse mejor. Entonces, los dos tuvieron que saltan nuevamente, evitando ser aplastados por el pie mecánico de un mecha de combate Egypteran, que comenzó a dispararles varias ráfagas de energía como si fueran balas de metralleta. Ash y Anakin los bloquearon con facilidad con sus armas, antes de que ambos extendieran una de sus manos hacia el frente y, usando sus poderes mentales, mandaran al robot al suelo, dejando que el Jedi saltara sobre ellos y le cortara ambos brazos y piernas, así como sus armas, dejándolo inoperable. Los soldados dentro de ese robot salieron e intentaron enfrentarlo, pero un poder mental de Ash los mandó al suelo, dejándolos inconcientes.

"Gracias." Comentó el Jedi, una vez más hombro con hombro con su compañero.

"No hay de que." Respondió Ash, mirando a todas partes. "¡Rayos, no se acaban!"

"Puedo sentir que hay al menos un billón de soldados aquí… y más están viniendo por medio de naves."

"¡Rayos!¡Nos tardaremos mucho!"

"¡Ash, vete de aquí!¡Yo me encargo de ellos!"

"¿Estás loco? Aunque seas un Jedi Knight, no podrás con tantos."

"¿Quieres apostar?"

"Pero…"

"¡No es momento de estar perdiendo el tiempo! Tienes una misión, ¿no?"

Ash lo pensó por un momento. No quería dejar a su compañero a que se enfrentara solo contra un billón de soldados… pero sabía que tampoco tenía tiempo. Mientras más se tardara en cumplir su misión, más humanos inocentes morirían en el Nintenverse… y posiblemente sus familiares.

"Entiendo, entonces iré solo." Respondió el N-Warrior. "No te mueras."

"No pienso hacerlo… ¡vete!"

Con esto dicho, Ash comenzó a correr hacia el frente, siguiendo los datos que la computadora N-Mod le transmitía a su mente. En el camino, varios soldados intentaron ponerse en su camino, logrando ver al joven gracias a unos googles especiales para ver a través de ese tipo de niebla. Pero Ash podía saber donde estaba y lo que hacían por medio de su aura psíquica, por lo que sabía donde y cuando atacar, golpeando a los soldados de Anubis con su Keyblade, abriéndose paso por el mar de gente.

Anakin se quedó solo, mirando a todos lados, no pudiendo ver nada, pero si sintiendo las presencias de todos los soldados alrededor de él. Sonriendo, el Jedi se colocó en posición de combate, alertando a todos los enemigos.

"¡Tomen esto!" Expresó, antes de golpear el suelo con su mano izquierda, al mismo tiempo que todos alrededor de él abrían fuego.

Cuando su puño chocó contra el suelo, el Jedi generó una especie de Force Bubble, una burbuja hecha con el poder sobre The Force, que se expandió rápidamente alrededor de él, deteniendo los disparos de energía en el camino, antes de lanzar a los soldados y mechas más cercanos de él en todas direcciones, cayendo sobre otros Snake Soldiers y robots, causando más bajas. El caballero Jedi alzó la vista, mirando hacia el frente, aunque no pudiera ver nada por la niebla, sabía que sus enemigos si… en especial cuando sonreía de forma algo arrogante.

"Y aquí es donde empieza la diversión." Comentó Anakin, antes de lanzarse contra sus enemigos.


Música de fondo: - 177-Rockvale Temple (Outside)- (Soundtrack: The Legend of Zelda; Majora's Mask)

El N-Warrior Ash Ketchum seguía corriendo, alejándose del lugar donde estaba, evitando todavía los disparos de los Snake Soldiers que lo seguían, aunque él rápidamente los perdió debido a su velocidad. Luego de unos momentos, el Pokearthian llegó al portal piramidal que lo llevó al siguiente planeta. Al aparecer en ese mundo, se dio cuenta de que ahora estaba en una especie de iglesia, cuya estructura parecía ser idéntica a la de la antigua Francia. Por supuesto, el lugar estaba deshabitado, pero al juzgar por lo bien cuidado que estaba el lugar, parecía que era visitado a menudo. El joven se volteó, mirando a la pequeña pirámide flotante que servía como portal con algo de tristeza.

"No te mueras." Comentó, antes de comenzar a caminar de nuevo, esta vez hacia la puerta de salida. Entonces, antes de salir, miró a su cinturón, mientras seis Pokeballs aparecían pegadas al metal de su armadura como si tuvieran algún imán/magneto. "Es cierto, no han salido para nada en un buen tiempo… ¡Salgan!"

El joven sujetó las seis Pokeballs y las lanzó al aire, dejando libres a seis de sus Pokemons, los más fuertes que podía usar para una misión como esta; Charizard, Sceptile, Donphan, Glailie, Snorlax y, extrañamente, un Feraligatr, al que el Pokemon Trainer se le quedó viendo por un rato.

"Aún no puedo creer que evolucionaras tan rápido." Comentó Ash con cierta sorpresa. "Es cierto, el entrenamiento que tuvimos en Mt. Silver fue bastante beneficioso, ¿no creen?"

Los seis Pokemons de Ash asintieron al dar sus respectivos gritos, mientras que el joven recordaba como era que obtuvo un Feraligatr. Fue durante su entrenamiento en Silver Mt., mientras intentaba olvidar el rechazo de May. Había llevado a un equipo de seis de sus Pokemons, y Totodile era uno de ellos.

Recordó que, las dos veces que Totodile evolucionó, fueron forzados por eventos de vida o muerte para Ash. En una, él quedó atrapado debajo de un enorme montón de rocas, por lo que todos sus Pokemons intentaron sacarlo, sin éxito. Totodile evolucionó en su segunda etapa, Croconaw, para salvar a su entrenador de la muerte, destruyendo las rocas con un potente Water Gun. Casi un mes después, otro incidente provocó que Croconaw evolucionara en su etapa final. Ash cayó por un acantilado, destinado a morir estrellado en el suelo. Croconaw se lanzó al vacío, siguiendo a su entrenador a pesar del peligro, evolucionando en el camino a Feraligatr y sujetando a su dueño, antes de usar sus poderosas piernas para apoyarse en la pared del precipicio e impulsarse hacia otra pared para luego empezar a saltar hacia arriba.

Ash continuó pensando en esto, antes de que mirara de nuevo a todos sus Pokemons presentes, viéndolos con cierta tristeza.

"Lo siento, chicos, siento el no haberlos sacado antes para el combate, pero no estaba seguro de que pudiéramos hacer algo. Después de lo que pasó contra Exus, cuando Charizard peleó con él y ver que no teníamos ni una oportunidad, supe que ustedes no podían hacer mucho… no lo tomen a mal, pero contra enemigos como los de antes, no tenían oportunidad."

Los Pokemons se miraron entre si, entendiendo a lo que se refería su entrenador. Cuando todos ellos, junto con los demás Pokemons de Ash, atacaron a Exus y este sólo les regresó los ataques con su poder psíquico, supieron que no podían contra él, mucho menos contra los enemigos que les siguieron; los Mecronets y los God Warriors y Epitaph Users.

"Pero…" expresó Ash nuevamente, mirándolos con algo de alegría. "Estoy seguro que, con lo que nos enseñó Raphael, podremos vencer a cualquiera. Recuerden que ahora puedo pasar algo de mi aura a ustedes y así podrán volverse más fuertes. ¡Así que vamos a derrotar a los Pharaohns!"

Los seis Pokemons rigieron en aceptación, sabiendo que ahora tenían una oportunidad de, al menos, ayudar a su entrenador. Ash los miró alegremente, antes de caminar entre ellos, dirigiéndose a la entrada de la iglesia.

"Muy bien, entonces continuemos nuestro camino… ¡Vamos!" Expresó él, abriendo las puertas con ambas manos, dejando ver el exterior.

Lo primero que él Pokearthian humano notó fue que la neblina era menos densa que en el planeta anterior, ya que podía ver lo que eran las ruinas de un antiguo pueblo, cuyas estructuras parecían ser similares a las de España en el siglo XIX, aunque con varios toques egipcios.

"Bueno, al menos puedo ver." Comentó el N-Warrior con cierta ironía. "Bueno, no tenemos tiempo que perder, sigamos adelante."

Con esto dicho, los siete comenzaron a correr velozmente, los Pokemons siguiendo a su entrenador fácilmente gracias al aura que estaban tomando prestado de él. No pasó mucho tiempo hasta que varios disparos de energía comenzaron a venir por el frente de ellos.

"¡Dispérsense!" Exclamó Ash, saltando a un lado, sus Pokemons haciendo lo mismo que él.

Música de fondo: - 165-Hospital Battle - (Soundtrack: Gears of Wars)

Varios Snake Soldiers comenzaron a rodearlos, mientras el Pokemon Trainer y sus Pokemons se escondían detrás de varios escombros. De pronto, Charizard emprendió el vuelo y comenzó a lanzar varios Flamethrowers a sus enemigos mientras evitaba los disparos que le hacían ellos. Las llamas impactaron en algunos soldados, calentando demasiado sus armaduras hasta el punto que no pudieron resistirlas y cayeron al suelo, algunos muertos y otros inconcientes, por el calor.

Feraligatr salía de vez en cuando de detrás de una pared, lanzando poderosos Hydro Pumps hacia sus enemigos, aquellos que recibían los impactos directamente caían al suelo desmayados por la fuerza del impacto, algunos entrando en coma. El Pokemon reptil también comenzó a levantar enormes rocas que se encontraban ahí, lanzándoselas a los soldados, quienes eran aplastados por estas.

Snorlax se quedó de pie, sin moverse mucho y, sorprendentemente, recibiendo los disparos de los Staff Weapons de los soldados de Anubis. El aura que estaba tomando de Ash había vuelto más resistente su piel, permitiéndole recibir los impactos de energía que normalmente lo matarían, como si no fueran la gran cosa. Entonces, reunió energía en su boca, lanzándoles un Hyper Beam a sus enemigos, muchos muriendo por este ataque, otros resistiéndolo gracias a poderosos escudos de energía que tenían.

Glailie congelaba a diestra y siniestra, normalmente apareciendo detrás de los soldados para congelarlos sin problema, mientras Donphan rodaba a gran velocidad y los atacaba de frente con varias embestidas. Por otro lado, Sceptile, usando las hojas afiladas de sus brazos, corría a gran velocidad, cortando a varios de los Snake Soldiers con facilidad y dejándolos fuera de combate.

La lucha continuó unos minutos, antes de que todos los Snake Soldiers fueran derrotados, con muy pocas heridas por parte del grupo de Pokearthinas. Ash miró a sus Pokemons, aliviado por verlos a salvo, aunque esto cambió casi de inmediato, sintiendo una profunda tristeza al ver a los soldados enemigos y darse cuenta de una cosa; sus Pokemons habían empezado a matar gente.

'Estamos en guerra, ¿verdad?' pensó el joven, intentando quitarse esa culpa que sentía al haber sido el culpable de que sus Pokemons mataran gente. "Chicos, vámonos de aquí, continuemos el camino." Comentó Ash, antes de continuar la marcha, dejando el campo de batalla lleno de cadáveres y heridos atrás.

El grupo se seis Pokemons y un humano continuaron su camino, hasta llegar a otro portal. En el siguiente planeta, donde se supone que estaba la pirámide dorada, fueron recibidos por un fuerte viento que casi los manda a volar. Al parecer estaban en el centro de una enorme tormenta y, en lugar de una neblina blanca y calmada como en otros planetas, ahora estaba una neblina negra y bastante turbulenta, con la luz de varios rayos logrando verse a lo lejos.

"¿Qué pasa?" preguntó Ash con confusión. "El planeta anterior era tranquilo, ¿y ahora esto?¡Rayos!¡Hay que seguir!"

Con esto dicho, entrenador y sus Pokemons comenzaron a avanzar, algo lento debido al poderoso viento, que era capaz de arrancar incluso edificios desde sus raíces… si los edificios fueran de una sola pieza y no de varias. Los siete se mantenían en el piso, gracias al aura de Ash que funcionaba como botas de suelas metálicas. Viendo que era peligroso, el Pokemon Trainer regresó a sus Pokemons a sus Pokeballs, prometiéndoles que los sacaría cuando tuviera problemas. Ahora, estando solo en medio del remolino, el N-Warrior continuó caminando, esperando poder salir pronto de ese tornado… aunque no se esperó que fuera tan pronto.

"¿Pero que…?¡Ah!" Exclamó Ash, al caer hacia el frente debido a que ya no estaba peleando contra el aire para mantenerse de pie. "¿Qué rayos pasó?"

El Pokemon Trainer volteó hacia atrás, viendo como, a unos metros de él, estaba la pared de nubes negras.

"Oh, al parecer ya salí, pero ahora vamos a… ¡Wow!¡¿Pero que es eso?!"

Lo que sus ojos veían no lo podía creer, era algo diferente, muy diferente.

Frente a él se encontraba una enorme torre morada, en forma de espiral, de al menos unos trecientos kilómetros de alto por casi cincuenta de ancho, una torre que se encontraba en el centro de un gigantesco huracán… uno que cubría todo el planeta con nubes.


Música de fondo: - 187-In the ashes - (Soundtrack: Tales of Symphonia)

-Planeta: Necrópolis-

El Guardián de la galaxia Duat, Anubis, se encontraba descansando en su trono. Sabía lo que estaba pasando en los anillos interiores y no le agradaba para nada. El hecho de que sus guerreros, los quince Pharaohns, los guerreros que tenían el alma de antiguos Guardianes, perdieran contra esos héroes, era algo inconcebible.

"Los N-Warriors y los héroes de la Nova Alliance son más fuertes de lo que pensé." Se dijo a si mismo.

Entonces, notó algo, un par de auras que peleaban en el anillo exterior.

"¿Oh?¿Así que Hamon y ese Saiyajin aún siguen peleando? Que interesante…"


Los puños de Hamon y Vegeta chocaron una vez más, como lo habían hecho ya durante mucho tiempo, tanto que los nudillos de ambos continuaban sangrando luego de la primera herida, hace ya varias horas. Las armaduras de ambos estaban completamente destrozadas, y los dos guerreros estaban con muchas heridas en sus cuerpos, mientras respiraban con dificultad debido al cansancio extremo por el que pasaban. No faltaba mucho para que ellos cayeran desmayados.

"Ríndete, Saiyajin, no tienes oportunidad."

"Eso debería decirte a ti, Pharaohn, están muy cansado."

"No tanto como tu."

"¿Quieres apostar?¡Vamos!"

Nuevamente, los dos guerreros se lanzaron el uno al otro, decididos a terminar con esto de una vez por todas, cuando…

"¡Alto ahí!"

De pronto, ambos se detuvieron en el aire, en contra de su voluntad, sus cuerpos rodeados por un aura negra que evitaba que se movieran.

"¡¿Qué rayos es esto?!" preguntó Vegeta con enfado.

"Esta presencia… es de…"

"Si, soy yo…"

De pronto, el aura que los inmovilizaba se desvaneció, permitiendo que ambos pudieran moverse nuevamente y mirar hacia un lado, viendo como unas flamas moradas aparecían de la nada y tomaban la figura de un hombre, un hombre rodeado de flamas. Rápidamente, Hamon se hincó, reconociendo a esa persona.

"S-señor Anubis." Expresó él.

"Oh, así que tu eres el tal Anubis, ¿eh?" preguntó Vegeta con arrogancia.

"Así es." Respondió el Guardián, viendo al Saiyajin fijamente. "Arrodíllate ante tu nuevo dios."

"He, que estúpido, yo no creo en los dioses."

"¿De verdad? Deberías comenzar a creer, puesto que uno está justo frente a ti."

"Entonces tendré que matarte para probarte que no eres un dios."

"¿Piensas matarme? No lo harás en esas condiciones… permíteme."

Un destello en los ojos rojos de Anubis fue todo lo que bastó para que las ropas y las energías de Vegeta regresaran a la normalidad, así como sus heridas desaparecieron por completo.

"¿Pero que…?" cuestionó el súper guerrero con confusión. "¿Que hiciste?"

"Sólo te di lo necesario para intentar matarme. Me imagino que planeabas hacerlo con toda tu fuerza, ¿no?"

"De verdad eres estúpido como para regresarme las fuerzas para que luche contigo."

"¡Insolente!" Exclamó Hamon con enfado, poniéndose de pie. "¿Cómo te atreves a burlarte de un dios?¡Tu mereces…!"

"¡A un lado!" Exclamó Vegeta, elevando su Ki y mandando a volar al debilitado Pharaohn con una corriente de aire provocada por su mano. "¡No quiero insectos!¡Quiero ver que tan fuerte es el supuesto Anubis!"

"Te advierto que no podrás hacer nada, Saiyajin." Comento el dios oscuro con seriedad.

"¿De verdad?¡Veamos!¡Ha!"

Vegeta reunió energía en la palma de su mano derecha y se la lanzó a Anubis, viajando a gran velocidad. Sin embargo, justo antes de impactarlo, la esfera golpeó una barrera invisible, bloqueando el ataque. No sólo eso, sino que, al parecer, el ataque se volvió a formar y volvió a atacar… esta vez, regresando a Vegeta, quien no se esperaba este ataque, golpeándolo de lleno en el pecho y mandándolo al suelo.

"¡Rayos!¿Que fue esa barrera?" preguntó el Saiyajin con confusión.

"No fue una barrera, Saiyajin, fue mi voluntad." Expresó el Guardián.

"¿Tu voluntad?"

"Mi aura es tan grande que no necesito pensar en algo para que algo pase. Todo ataque que me hagas será reflejado hacia ti debido a mi aura."

"¡¿Y quieres que me trague eso?!¡Jamás!¡El gran Vegeta matará a un dios!" Exclamó, lanzando varias esferas de energía celestes contra el dios oscuro.

"Ya te dije que es inútil." Respondió Anubis, mientras todas las esferas eran reflejadas de nuevo contra el Saiyajin, mandándolo al suelo.

"¡Maldición!" Exclamó Vegeta. "Muy bien, si ataques Ki no funcionan… ¡Usaré físicos!¡Ha!"

El Saiyajin se lanzó contra Anubis, esta ves decidido a golpearlo con sus puños físicamente. Sin embargo, al dar el puñetazo, este impactó en el aura del Guardián y al final Vegeta mismo fue el que sintió el golpe en el rostro, mandándolo hacia atrás.

"¡Maldición!¿Tampoco sirven ataques físicos?"

"Te dije que era inútil."

"¡No digas tonterías!" Exclamó Vegeta, elevando su Ki hasta el máximo nivel del Súper Saiyajin 2, reuniendo energía en sus manos, cada vez más y más. "¡Toma esto!¡FINAL FLASH!"

Un poderoso cilindro de energía salió disparado hacia el frente, dirigiéndose hacia Anubis, cuyos ojos brillaron en un intenso color rojo. Entonces, el ataque de Vegeta se detuvo justo frente al Guardián, formando una enorme esfera de energía que giraba frente a él, algo que sorprendió al Saiyajin.

"¿Que?" se preguntó el guerrero.

"Y ya sabes lo que sigue." Comentó Anubis, antes de que la esfera se convirtiera en un cilindro de energía, esta ves dirigiéndose hacia Vegeta, creando una enorme explosión que levantó mucho polvo.

Cuando el polvo se asentó, pudieron ver a Vegeta, de pie, pero con un brazo herido, casi inmovilizado.

"¿Lo vez? No puedes contra mi, Saiyajin." Comentó Anubis. "Ahora, arrodíllate ante tu dios."

"¡Jamás, insecto!¡Jamás me arrodillaré ante nadie!"

"¿De verdad?" preguntó el ser oscuro, cuyos ojos destellaron por sólo un momento. Lo siguiente que se escuchó fue el sonido de algunos huesos romperse.

"¡Ah!" Exclamó Vegeta, quien sintió los huesos de sus piernas romperse, haciendo que cayera de rodillas y con las manos en el suelo para apoyarse.

"Al fin te arrodillas, Saiyajin."

"¡Maldito!" exclamó el guerrero, intentando ponerse de pie, pero no pudiendo. Entonces, sintió que se paraba, pero no por su voluntad, sino por la de Anubis, quien lo estaba controlando por medio de su aura. "¡Infeliz!¿Que vas a hacer?"

Anubis no respondió nada y dejó que sus acciones hablaran por si mismas. Una costilla en el cuerpo del Saiyajin se rompió sin razón aparente, causando gran dolor en él. Luego, su brazo bueno se dobló de una forma humanamente imposible, rompiéndosela con facilidad.

"Esto es lo menos que puedo hacerte, Saiyajin." Comentó el Guardián oscuro. "Júrame lealtad y lucha por mi, y te salvaré de este destino."

"¡Jamás, sabandija!"

"Veo que no lo harás… muy bien, que así sea. Este es el camino que elegiste."

Las heridas de Vegeta volvieron a cerrarse, así como sus energías restauradas, sus brazos curados y su traje reconstruido. Pero esto no duró mucho, ya que Anubis soltó una onda de energía hacia el frente, una que impactó en Vegeta en menos de un segundo. De pronto, toda la armadura del Saiyajin voló en pedazos, su traje fue destruido y varias heridas, muchas más que durante el combate con Hamon, aparecieron en su cuerpo, así como grandes cantidades de sangre salía por estas heridas mientras él caía al suelo, inconciente, sin poder hacer nada.

Hamon miraba esto con asombro. No sólo eliminó al guerrero que le había causado problemas con mucha facilidad, sino que lo curó dos veces, lo superó fácilmente y ahora, en menos de un segundo, le provocó más heridas en un segundo que él en todo el día. Realmente el nivel de poder entre Pharaohns y un Guardián era muy amplio.

"Hamon."

"¿Si, señor?" preguntó con nerviosismo.

"Ven conmigo, te tengo una nueva misión."

"¿Cuál es, señor?"

"Lo sabrás cuando vengas… vamos."

"Si."

Envueltos en dos flamas moradas, los dos se desvanecieron en una gran nube de energía oscura… llevándose a Vegeta con ellos.

Fin del Capitulo 47


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Ash: Hola, soy Ash. Vaya torre, es tan alta que no puedo ver hasta donde llega. Supongo que el Pharaohn estará aquí…

Anhur: Si, soy yo el protector de esta torre. Si quieres venir a enfrentarme, tendrás que subir…

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: La torre orbital.

Ash: ¡Wow!¡Puedo ver el espacio! … ¿Qué tan alta es esta torre?

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Disculpen la tardanza, pero aquí está otro capítulo. Espero que les haya gustado. Como últimamente actualizo cada Domingo, es probable que mejor esperen hasta ese día.

No tengo mucho que decir así que... nos vemos el otro Domingo... y dejen reviews, aunque sean anónimos XD

Sobres.

-Saiyan X logged off-