10/AGO/09


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

Ash Ketchum llegó a una torre gigantesca cuya cúspide no podía verse fácilmente. Sabía que la pirámide dorada debía estar en algún lugar de ese planeta, y lo más probable era que estuviera en la cima de la torre, por lo que intentó volar hacia allá, usando la habilidad de volar de su armadura. Lamentablemente, una barrera invisible le impidió que hiciera eso, por lo que tuvo que entrar en la torre para empezar a subir.

Adentro, Anhur, Pharaohn of Anhur, apareció en varios televisores de la ciudad, diciéndole que lo estaría esperando en la cima. Ash comenzó a subir, tardándose algunas horas, hasta que vio por una ventana que la torre era mucho más alta de lo que se imaginaba. Luego de descubrir un pasaje secreto, el N-Warrior llegó a la cima, que poseía otra ciudad avanzada. Ahí, Anhur apareció, felicitando al joven por haber llegado tan lejos y explicarle que la torre era en realidad un elevador orbital para llevar materiales al espacio. Así, dio comienzo la batalla.

En otro mundo, Rock, Viku, Shura y Warlene combatían contra las fuerzas de Anubis, llegando al planeta Gateway. Rock y Viku siguieron por un portal distinto al de sus compañeros, el exRobot guiado por una extraña corazonada… una que al parecer Guardian Terra tenía que ver.

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 49: El guerrero del viento.

Música de fondo: - 137-The Stage is Set- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

Cientos de ráfagas de energía color verde viajaban velozmente en una dirección, atravesando fácilmente todo objeto que se le ponía en frente, incluyendo vehículos y edificios por igual… de hecho, podría ser que una de esas ráfagas pudiera atravesar un mundo pequeño. Y en medio de toda esa lluvia de destellos, un joven corría de un lado a otro, evitando ser impactado por estos destellos.

El N-Warrior Ash Ketchum corría por las calles de la ciudad, evitando los destellos de energía esmeralda que venían en su dirección, usando su gran velocidad para no ser golpeado. El joven saltó a un lado, colocándose detrás de las paredes de un edificio, evitando los destellos una última vez, antes de quedarse recargado en el muro para recuperar un poco el aliento, a pesar de que sabía que el edificio no lo protegería mucho que digamos… y tenía razón, ya que unos segundos después, un destello verde pasó cerca de su oído izquierdo, atravesando el muro donde estaba recargado.

Viendo que no era seguro, Ash volvió a correr, otra vez evitando los destellos con su velocidad, hasta que unos destellos impactaron justo frente a él, haciendo que se detuviera de golpe. Al ver al frente, el joven notó algunos objetos clavados en el suelo delante de él; flechas.

"Rayos." Comentó con enfado.

"¿Qué sucede, N-Warrior?¿Las flechas son muy rápidas para ti?" preguntó el Pharaohn dorado, Anhur, caminando lentamente a donde estaba el guerrero. "Y eso que no estoy disparando tan rápido."

Ash se giró lentamente, viendo al Pharaohn de frente, quien sostenía un arco dorado en su mano izquierda y una flecha dorada en su derecha, ambas emitiendo una poderosa energía, quizás similar a la de una Keyblade.

"Me imagino que te preguntarás; ¿por qué no te disparo a toda velocidad?" cuestionó el Egypteran. "Bueno, la verdad es que quiero ver que tan rápido te puedes mover antes de que una de mis flechas te impacte."

"¿Estás subestimado?" cuestionó el Pokemon Trainer con algo de enfado, ya que a él no le gustaba que sus oponentes lo subestimaran de esa manera, aunque, en este momento, era algo bueno… ya que aún seguía vivo.

"Veo que estás enfadado ya que, supongo, no te gusta que te subestimen. Bueno, hasta ahora te he disparado a un cincuenta por ciento de la velocidad de la luz… ahora." Expresó, volviendo a levantar su arco. "Veamos si puedes evitar un disparo a un sesenta por ciento de la velocidad de la luz."

"¡¿Que?!"

"¡Aquí voy!"

Apenas soltó la flecha, cientos de destellos color esmeralda salieron viajando a gran velocidad hacia el joven N-Warrior quien, al verlos venir, tuvo que moverse rápido y evitarlos, usando su Keyblade para bloquear las que venían directamente hacia él y no podía evitar. Anhur disparaba a gran velocidad, tanta que parecía que no se movía, pero Ash podía ver el movimiento de sus manos, y sabía que, justo cuando disparaba una flecha, otra aparecía en sus manos y la disparaba contra él, haciendo este proceso cientos de veces por segundo.

Estaba siendo superado por la velocidad de las flechas, que venían más rápido que antes, tanto que el joven podía sentir como las flechas rozaban el aura exterior de su cuerpo, una pequeña barrera que lo protegía de disparos débiles, pero que no ofrecía protección contra algo como lo que el Pharaohn le lanzaba. Sabía que, si se quedaba así, no podría soportarlo… tenía que atacar.

"¡THUNDAGA!" Exclamó el joven, lanzando un hechizo eléctrico desde la punta de su Keyblade. El ataque eléctrico viajó entre los destellos esmeraldas por algunos momentos, antes de que una de ellas impactara directamente con el, atravesándola y disipando la energía eléctrica por todas partes. "¡Rayos!"

"¿De verdad crees que un ataque eléctrico tan débil puede compararse con siquiera una de mis flechas?" cuestionó el Pharaohn con burla. "¡Tu me estás subestimando!¡Ahora veamos si puedes contra mis flechas al setenta por ciento de la velocidad luz!"

Casi de inmediato, las flechas vinieron más y más rápido, haciendo que Ash tuviera que defenderse aún más. El N-Warrior aplicó electricidad a su Keyblade y a su puño izquierdo, para poder bloquear con mayor facilidad los ataques de su rival. Comenzó a bloquear las flechas con gran agilidad, aunque se veía desesperado, ya que venían más y más rápido con cada segundo que pasaba. Su desesperación se incrementaba aún más, ya que podía sentir como las flechas pasaban a milímetros de su cuerpo, rozando su piel. Esto continuó por algunos segundos… hasta que una flecha le dio en la pierna derecha, causándole gran dolor.

"¡Rayos!" Exclamó Ash, sabiendo que ya era muy tarde.

"¡Te tengo!" Exclamó Anhur al ver al enemigo herido.

Después de recibir la flecha, todo comenzó a derrumbarse. Sin la habilidad de moverse rápido, más y más flechas impactaron en el cuerpo de Ash, atravesando incluso su armadura e incrustándose en su cuerpo. Pronto, más de cien flechas se clavaron en cada centímetro de su cuerpo, convirtiéndolo en una especie de alfiletero humano, uno que comenzó a caer a tierra lentamente. Anhur sonrió, sabiendo que la pelea había terminado, puesto que ya no sentía el aura de su rival.

Entonces, cuando el cuerpo de Ash tocó el suelo, algo extraño pasó: las flechas se dispersaron, como si hubieran sido arrojadas en todas direcciones, algo que confundió al Pharaohn.

"¿Que?" Se preguntó Anhur con confusión… dándose cuenta, al último momento, hasta el último momento, que Ash estaba detrás de él, flotando en el aire, sujetando con una mano su Keyblade rodeada de electricidad. "¡Tu!"

"¡TEMPEST!"

El N-Warrior dio un corte con su Keyblade, creando un tornado eléctrico que los envolvió a ambos, un tornado que, en lugar de extenderse hacia el espacio, permaneció pequeño, al menos unos veinte metros de alto, con toda su energía concentrada en ese espacio, tan poderosa como toda la cantidad de energía que podía producir un planeta varias veces más grande que La Tierra, natural y artificial.

Música de fondo: - 153-Esper Battle- (Soundtrack: Final Fantasy XII)

Sin embargo, cuando el tornado desapareció, Ash se dio cuenta, para su asombro, que Anhur había bloqueado el golpe principal con una de sus flechas doradas, rodeada de su energía, y pareciendo que no aplicaba mucha fuerza que digamos.

"¿Creíste que me tenías con esa ilusión psíquica?" cuestionó el Pharaohn con algo de arrogancia.

Anhur empujó a Ash hacia atrás un poco, lo suficiente como para lanzarle otro ataque, aunque esta vez con su brazo izquierdo, reuniendo grandes cantidades de viento.

"¡EOLO'S WIND!" Exclamó el guerrero dorado, lanzando un tornado sumamente intenso y a una velocidad varias veces la del sonido. Sin embargo, Ash no se quedaría así, recibiendo el ataque sin hacer nada.

"¡SÚPER THUNDERBOLT!" Exclamó el Pokemon Trainer, liberando de su mano izquierda una poderosa descarga de electricidad casi tan intensa como su anterior ataque.

El ataque eléctrico pasó en medio del tornado, no disminuyendo su fuerza, directamente hacia su oponente. La electricidad pasó entre el tornado, finalmente impactando la mano izquierda de Anhur, haciendo que cancelara su ataque. Sin embargo, el tornado golpeó a Ash de frente, empujándolo con fuerza contra varios edificios detrás de él, mismos que se derrumbaron, no por el impacto de Ash, sino por el impacto de los poderosos vientos que lo rodeaban.

Anhur miró a su mano, sintiendo como se entumía debido a la intensa descarga que había recibido, viéndola con algo de asombro ya que, después de todo, él era un semidios.

"Interesante." Comentó. "La electricidad que puedes generar es bastante intensa… y tus poderes psíquicos eran lo suficientemente grandes como para confundirme un poco."

Como a unos dos kilómetros de ahí, Ash comenzaba a emerger de los escombros de algunos edificios, no sintiendo tanto dolor como uno esperaría, aunque ya empezaba a respirar con dificultad. Miró hacia el frente, a penas distinguiendo al Pharaohn a lo lejos, pensando en que un poco más, quizás menos de un segundo, y hubiera logrado golpear con su nuevo ataque eléctrico, Tempest, pero no fue así.

Ash, usando los poderes psíquicos que la Lugia Armor le proveía, intentó colocar una imagen de él recibiendo las flechas en la mente del Pharaohn y así distraerlo lo suficiente como para atacarlo por la espalda. Desafortunadamente, Anhur descubrió la treta y logró responder a esta con una defensa.

"Rayos, y creí que funcionaría." Se dijo a si mismo, poniéndose de pie lentamente.

Entonces, una flecha viajó velozmente, impactando justo a un lado de la mano derecha de Ash, donde esta estaba menos de un segundo antes. Rápidamente, el N-Warrior saltó hacia atrás, evitando más y más flechas que impactaban en los lugares donde antes estaba, teniendo que saltar sobre escombros, sobre edificios, e incluso entrar en algunas construcciones para evitar las flechas que venían hacia él. Intentó usar sus poderes psíquicos, pero ellos no eran lo suficientemente fuertes como para detener las flechas.

"¡No tengo tiempo para esto!" Exclamó el N-Warrior, deteniéndose de golpe. "Amigos, ayúdenme… ¡POKERINGS!"

Las seis Pokeballs aparecieron en la cintura de Ash, antes de separarse y comenzar a girar alrededor de él, cada una brillando de un color distinto. Una vez que las Pokeballs comenzaron a girar alrededor de él formando una especie de anillo, el joven comenzó a saltar de nuevo para evitar las flechas con su gran agilidad, usando su Keyblade para bloquear las que venían directamente hacia él. De pronto, el N-Warrior comenzó a correr hacia el Pharaohn, sorprendiendo a este, ya que no se Esperaba este movimiento. Entonces, Ash hizo algo extraño: golpear una de sus Pokeballs con la punta de su Keyblade.

"¡Sceptile, ve!" Exclamó, mientras la Pokeball color verde comenzó a brillar, liberando al Pokemon planta. Sin embargo, había algo extraño en Sceptile; todo su cuerpo parecía estará hecho de energía color verde, manteniendo su apariencia real. Era como si la piel del Pokemon brillara como una luz de neón. "¡QUICK ATTACK!"

Sorprendentemente, el Sceptile, al obedecer la orden se movió sumamente rápido, puede que incluso más rápido que el mismo Ash, permitiéndole evitar las flechas esmeraldas con mayor facilidad, acercándose a su oponente.

"¡¿Que?!" cuestionó Anhur al darse cuenta de que esa criatura estaba frente a él.

"¡LEAF BLADE!"

Sceptile convirtió las hojas de sus codos en poderosas cuchillas, mismas que estaba dispuesto a utilizar en su oponente. Sin embargo, Anhur logró ver esto y pudo evitar las cuchillas con facilidad, además de darle una fuerte patada al Pokemon en la nuca, misma que lanzó a la criatura al suelo, a merced de cualquier ataque suyo. El Pharaohn preparó el arco y la flecha, decidido a atravesar al Pokemon, cuando…

"¡Charizard!¡FLAMETHROWER!"

"¡Feraligatr!¡HYDRO PUMP!"

"¡Snorlax!¡HYPER BEAM!"

Tres poderosos ataques viajaron velozmente hacia donde estaba el Pharaohn, quien tuvo que usar sus habilidades sobre el viento para bloquearlas, dándose cuenta, no sólo de la fuerza con la que venían, sino con la velocidad.

'Estos ataques vienen más rápidos que los ataques del N-Warrior.' Pensó el Pharaohn con confusión. '¿Pero como es que…?'

"¡Donphan!¡ROLL OUT!"

De pronto, el Pokemon elefante comenzó a rodar y, viajando a una gran velocidad, golpeó las piernas del Pharaohn, sacándolo de Balance, lo suficiente como para recibir el resto de los ataques, aunque no lo dañó mucho ya que su armadura lo protegía. Pero Ash aprovechó ese momento para acercarse velozmente hacia él, dispuesto a golpearlo con su Keyblade. Anhur lo vio venir e intentó saltar para alejarse… pero no podía, porque, al mirar abajo, notó que ambas piernas estaban congeladas, gracias a un ataque de hielo de Glailie, que estaba detrás de él. Elevó su Ka para derretir el hielo y así escapar… pero fue muy tarde.

"¡LIMIT BREAK!¡ELEMENT BLITZ!"

Justo antes de que Ash llegara, todos los Pokemons se introdujeron a sus Pokeballs, que giraron alrededor de Ash, mientras este comenzaba a darle una combinación de golpes con su Keyblade rodeada de electricidad al Pharaohn. Sin embargo, algo extraño ocurría, ya que el aura que rodeaba a la Keyblade cambiaba de color con cada corte, indicando que en realidad lo que cambiaba era el elemento de esta, representando a uno de los Pokemons que Ash tenía consigo. Golpe tras golpe, el N-Warrior terminó dándole una combinación de trescientos impactos en sólo cinco segundos. El último impacto dejó paralizado al Pharaohn, ya que fue con el elemento eléctrico a toda su potencia, un tiempo que Ash aprovechó para dar un pequeño salto hacia atrás y comenzar a reunir energía en su Keyblade de todos los elementos que poseía en ese momento, antes de lanzarse contra el Pharaohn y darle un fuerte golpe con su Keyblade, resultando en una tremenda explosión que mandó todo a doscientos metros a la redonda a volar, rompiendo algunas ventanas y derrumbando algunos edificios que ya estaban debilitados, además de levantar una gran nube de polvo.

Unos pocos segundos después, Ash salió de la nube de polvo a gran velocidad debido al impulso que había tomado para el ataque, deteniéndose luego de unos momentos en posición de corte. El joven se volteó hacia atrás, mirando la nube de polvo, Esperando a que esta se desvanezca para ver el resultado… aunque tuvo que moverse rápido para evitar una lluvia de flechas nuevamente. El ataque disipó la nube de polvo, mostrando al Pharaohn, que parecía no haber recibido daño alguno, con su arco y flecha listos para disparar.

Ash tuvo que moverse velozmente para evitar las flechas que venían a gran velocidad, inclusive mayor que anteriormente. Fueron tantas que tuvo que empezar a volar, usando el poder que la armadura le brindaba para hacerlo. Sin embargo, mientras volaba, una de las flechas lo golpeó en la pierna izquierda, haciendo que se quejara de dolor… y esta vez era real.

"¡Te tengo!" Exclamó Anhur, reuniendo más y más energía en sus flechas, lanzando miles en un segundo.

Ash las vio venir, por lo que tuvo que reunir toda su energía psíquica en su Keyblade, extendiendo ambas manos hacia el frente, aún sujetando su llave, creando así un escudo psíquico justo frente a él, bloqueando todas las flechas que venían hacia él. Lamentablemente el escudo comenzó a fallar y, combinado con la fuerza que Ash seguía aplicando, provocó que el escudo estallara. Lo bueno fue que la explosión empujó al joven hacia abajo, evitando que el tornado de flechas lo impactara. El Pokemon Trainer caía al suelo velozmente, cansado debido a la energía usada para levantar el escudo, pero estaba por emprender el vuelo nuevamente… cuando sintió un fuerte pinchazo en su lado derecha.

Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

"¡Gak!" Exclamó el joven al ver que era lo que lo había lastimado… una flecha.

Anhur invocó una flecha el tripe de larga que una normal, reuniendo energía en ella y lanzándosela, a una velocidad sumamente impresionante, impactando cerca del hombro derecho de Ash. Pero no terminó todo ahí; la flecha siguió su camino, llevándose a Ash con ella, hasta impactar contra la pared de un edificio, clavando al joven con ella. El N-Warrior gritó de dolor cuando la gravedad del lugar lo jalaba hacia abajo, mientras que la flecha lo mantenía en su lugar, causándole una gran agonía.

Y no terminó ahí, ya que, cuando quería quitar la enorme flecha, otra más pequeña surcó el aire e impactó en su brazo izquierdo, clavándolo en la pared, así como otras dos flechas que atravesaron ambas piernas y se incrustaron en el muro. Sus ojos se volvieron blancos, algo de sangre saliendo de sus heridas aunque no tanta como uno esperaría. No sólo eso; podía sentir como su aura comenzaba a disminuir poco a poco, como si esta se escapara de sus heridas, algo que la sangre no hacía.

"No pelees, es inútil." Comentó Anhur. "La gran flecha que te golpeó es una especial; sirve para absorber el aura de mi oponente. Sólo la uso cuando estoy seguro de dar en el blanco… y ahora…" expresó, invocando de nuevo una flecha en su mano derecha, colocándola en el arco y preparándose para disparar. "Esta vez te daré en el corazón para terminar con esto de una vez."

Ash intentaba soltarse, pero no podía, ya que tanto sus brazos como sus piernas estaban inutilizados, y sus poderes psíquicos disminuían a cada segundo debido a la flecha que le absorbía su energía. No podía soltarse con nada, ni siquiera podía controlar su Keyblade para bloquear el ataque. No tenía fuerzas para nada… Al final, Anhur soltó la flecha, misma que voló velozmente, a la velocidad de la luz, hacia su objetivo, todo moviéndose en cámara lenta para mostrar el momento final del Pokemon Trainer, cuando ese objeto impactara contra su corazón.

Entonces, algo ocurrió; a unos tres metros de Ash, un objeto se materializó en el trayecto de la flecha, bloqueándola y disipándola por completo, dejando a ambos guerreros confundidos.

"¿Pero qué…?" cuestionó Anhur, al ver que un objeto, rodeado de luz anaranjada, apareció frente a Ash. "¿Qué es eso?"

El Pokemon Trainer, aún debilitado, miró al objeto que lo había salvado, pudiendo distinguir su forma mientras la luz que lo rodeaba se venía reduciendo.

"No lo creo…" comentó el joven, abriendo sus ojos lo más que podía. "Esto es…" dijo, reconociendo el objeto, cuyo brillo había cesado, revelando su identidad.

Una Keyblade

Antes de que pudieran reaccionar, la Keyblade anaranjada volvió a brillar, revelando un espíritu con forma de ave enorme envuelto en llamas anaranjadas, una que emitió un fuerte alarido que hizo temblar todo el lugar. La enorme ave comenzó a volar en dirección a Ash, arrojándose a él para luego rodearlo con sus alas, antes de convertirse en una enorme bola de fuego que comenzó a girar alrededor del chico, incinerando el edificio en el que estaba clavado y evitando que el Pharaohn pudiera ver lo que ocurría en el interior de ella.

"¿Qué ocurre?" se preguntó el guerrero dorado, aún más confundido que antes.


Música de fondo: - 06-Dive into the Heart -Destati- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Ash comenzó a despertarse lentamente, sus ojos aún estaban bastante pesados, algo que podría hacer que se volviera a dormir, pero el joven sentía que debía despertarse. Levantándose lentamente, el chico miró a todos lados, notando que estaba en medio de una eterna oscuridad, pisando sobre una especie de piso de vidrio. Otra cosa que notó era que no llevaba puesta su armadura, sino que usaba su traje usual de Pokemon Trainer, además de su gorra roja. Confundido, Ash pensó en caminar sin rumbo, creyendo que era mejor caminar a estar en un solo lugar.

Sin embargo, al dar un paso, el piso debajo de él se iluminó, el brillo tan repentino hizo que él tuviera que cerrar sus ojos para protegerse. Al abrirlos, Ash notó que, debajo de él, había una imagen de si mismo, así como los rostros de varios amigos suyos en círculos alrededor de él. Toda esta imagen estaba pintada en lo que parecía ser la parte más alta de una enorme columna circular que se erigía por sobre la eterna oscuridad. Al ver la imagen, el joven reconoció el lugar, puesto que ya había estado ahí antes.

"Reconozco el lugar." Comentó Ash para si mismo. "Es el lugar en el que aparecí cuando despertaron mi Nova Crystal y cuando obtuve la Lugia Keyblade… pero, ¿Qué lugar es este?"

"The Awakening."

De pronto, una intensa luz dorada apareció en el cielo, llamando la atención de Ash, quien tuvo que cubrir sus ojos por unos segundos para no quedarse ciego. Cuando la luz disminuyó y pudo abrir sus ojos, estos se abrieron enormemente por lo que veía… o en especial, a quien veía.

"¿Ho-Oh?" cuestionó el joven, al ver a la enorme ave roja con plumas multicolor frente a él.

"Es correcto, muchacho. Yo soy Ho-Oh, el Legendary Pokemon de los cielos."

"¿P-puedes hablar?"

"Claro, puesto que soy un espíritu."

"¿P-porqué estás aquí?"

"Porque ahora, eres digno…"

"¿Digno?¿De que?"

"De ser su amo."

Entonces, otra luz, esta vez morada, apareció detrás de Ash, haciendo que este volteara para ver que era, dándose cuenta de que era el espíritu de su Keyblade.

"¿Lugia?" preguntó Ash. "¿Qué pasa aquí?"

"Al parecer, Ho-Oh te ha elegido para que seas su dueño." Respondió el ave plateada con seriedad, mirando al otro espíritu. "¿No es así?"

"Ciertamente." Respondió el Pokemon arco iris. "Es el momento de que elija a un maestro a quien servir, y este joven es el indicado."

"Oh, vaya… no sé que decir." Expresó el Pokemon Trainer, sintiéndose algo intimidado. "Así que, ¿también eres una Keyblade?"

"El espíritu de una…" respondió el ave de fuego, haciendo aparecer una esfera carmesí delante de él. "Recibe esto, joven N-Warrior, la llave que contiene mi espíritu y mi voluntad para servir a mi mundo. Recibe, la Ho-Oh Keyblade."

Frente a Ash, una llave se formó, una de color anaranjado principalmente, con algunas secciones de blanco, amarillo y verde, como las plumas del Ho-Oh. Además, los dientes de la Keyblade, así como la de Lugia, tenían la apariencia de la cabeza de la enorme ave de fuego, mientras u Keychain era una pluma multicolor. El joven sujetó la Keyblade con una mano en su mango y otro en la hoja, admirando su nueva arma.

"Así que, mi segunda Keyblade." Comentó el joven para si mismo. "Pero…"

"¿Qué ocurre?" cuestionó Lugia.

"Aún con esta Keyblade, no estoy seguro de vencer al Pharaohn. Es simplemente superior a mi, en todo sentido."

"Un N-Warrior nunca pierde la esperanza, joven guerrero." Expresó Ho-Oh. "Siempre sale adelante, no importa las adversidades por las que pase."

"Es fácil decirlo, pero… ese Pharaohn sólo está jugando conmigo. No podré ganarle con este poder…"

"Entonces no pierdas la esperanza nunca." Dijo el ave plateada con seriedad. "La esperanza es el arma más poderosa de un N-Warrior, por lo que no debes perderla, nunca."

"¿El arma más poderosa?¿por qué?"

"Porque es la clave para acender a un nuevo nivel."

Una vez más, otra luz dorada se hizo presente en el lugar, iluminando todo desde el cielo, a través de las nubes oscuras. Esta luz era mucho más intensa que la que se vio cuando Ho-Oh hizo su aparición, pero extrañamente era una luz que no lastimaba los ojos de Ash… de hecho, sentía como si sus energías se incrementaran mucho más, además de sentirse rodeado por un aura calida.

De pronto, una esfera dorada, parecida a una pequeña estrella, apareció frente a él, a unos cinco o seis metros de distancia. La estrella permaneció así hasta que, luego de un destello, desapareció, revelando la imagen de una joven bastante hermosa, de cabello rubio y piel blanca. Al verla, Ash quedó pasmado por le belleza de esa joven, una que parecía… divina… o quizás sea el hecho de que estaba rodeada de un aura sumamente poderosa, mucho más que la de un Pharaohn, pero que era bastante tranquila en comparación con ellos.

Era tanta que estuvo a punto de ignorar el hecho de que Ho-Oh y Lugia descendieron de los cielos y que, al parecer, se postraban ante la joven frente a ellos, cerrando sus alas y haciendo una especie de reverencia, algo que dejó a Ash anonadado. ¿Quién era esta joven que incluso los Legendary Pokemons más poderosos se posaban ante su presencia?

Música de fondo: - 190-The Order That Must be Protected- (Soundtrack: Dissidia Final Fantasy)

"Mi diosa, gracias por traerme hasta aquí." Comentó Ho-Oh, con la cabeza agachada.

"No tienes porqué agradecerme, después de todo es lo que hago." Respondió la joven amablemente, antes de voltear a ver al chico. "Tu debes ser Ash Ketchum, del planeta Pokearth."

"S-si." Respondió el joven nerviosamente. "¿Q-quien es usted?"

"No temas, no estoy aquí para causarte daño. Yo soy Terra, Guardiana del Nintenverse."

"¿Guardiana del Nintenverse?" cuestionó con confusión. "Pero, ¿Qué no sólo Chaos y Balance los Guardianes del Nintenverse?"

"Así es, ellos son los Guardianes principales de la galaxia, mientras que yo soy una Guardiana menor."

"No entiendo."

"Joven guerrero." Expresó Lugia. "Ella es Guardian Terra, la Guardiana de los corazones de cada uno de los N-Warriors y de las Keyblades."

"No entiendo. Creí que Chaos y Balance eran los Guardianes de las Keyblades."

"No es de todo correcto." Respondió Ho-Oh. "Chaos y Balance son los Guardianes del Nintenverse y de sus mundos humanos. Terra es la Guardiana de las Keyblades. Ella es la que se encarga de cuidar, proteger las Keyblades, además de ayudar en su desarrollo y en la búsqueda de sus respectivos dueños. Sin embargo, es una Guardiana menor, porque no protege una galaxia como Chaos o Balance."

"En otras palabras." Continuó la joven, llevándose una mano al pecho. "Soy la que se encarga de guiar a las Keyblades a su dueño, viendo que lleguen con bien, además de protegerlas y cuidarlas."

"¿Guías las Keyblades a sus dueños?" cuestionó Ash, aún algo confundido.

"Si. De hecho, yo fui quien guió a las tres Zodiacal Keyblades de Escorpio, Cancer y Sagittarius a la galaxia Dream cuando lucharon contra Morganna."

"¿De verdad? Y yo que creí que llegaron así por su voluntad."

"Ellas tienen la capacidad de viajar por si solas, siguiendo el lazo que lo une con su dueño. Sin embargo, para atravesar las barreras que rodean las galaxias, se necesita de la fuerza de un Guardián para guiarlas, de lo contrario, podrían perderse en el universo."

"Ah, ya veo… entonces, gracias por guiar a Ho-Oh hasta aquí, se lo agradezco."

"No sólo vine a traer a Ho-Oh aquí. También vine por otra cosa."

"¿Qué es?"

"Entregarte la Keyblade creada por tu corazón."

Terra extendió su brazo derecho, haciendo aparecer, en medio de un destello de luz, una Keyblade dorada con blanco, con lo que parecían ser dos imágenes de Pokeballs en la guarda y en los dientes de la Keyblade.

"¿Otra Keyblade?" cuestionó el Pokemon Trainer.

"Así es, joven." Respondió la Guardiana, mandando la llave a flotar hacia el N-Warrior. "Esta es la Keyblade que nació de la fuerza de tu corazón; The Chosen One Keyblade, la llave del planeta Pokearth."

Al momento de sujetarla, Ash sintió una nueva y extraña energía inundar su cuerpo, asombrándolo por completo.

"¡Vaya, es increíble!" exclamó él. "¡Me siento estupendo!"

"Me alegra que sea así." Respondió Terra amablemente. "La Keyblade que sujetas ahora es la llave representativa de tu mundo, a diferencia de la Lugia y Ho-Oh, que representan a un espíritu."

"Ya veo…" expresó Ash, sujetando la nueva llave con firmeza. "Esta es la llave que contiene los deseos, sueños y esperanzas de todos los habitantes de mi planeta. Acepto esta responsabilidad."

En ese momento, un destello dorado comenzó a formarse en su pecho, uno que parecía venir desde su interior.

"¿Qué pasa?" cuestionó Ash con algo de miedo.

"No temas, es tu Nova Crystal que está reaccionando con tu esperanza." Respondió la Guardiana.

"¿Que?"

"Como te dije antes, la esperanza es el arma más grande de un N-Warrior, una que sirve para acender a un nuevo nivel."

"Un nuevo nivel…" inquirió Ash, pensando un poco, hasta que recordó algo que había aprendido en el planeta Gateway con todos sus compañeros. "¡Un momento!¿Hablas de la transformación que Alan mencionó?"

"Si, ese es el siguiente nivel de un N-Warrior que sólo se alcanza cuando la esperanza de este alcanza un punto muy alto. Ash, haz brillar su Nova Crystal, que su luz supere la de una Súper Nova."

En ese momento, todas las Pokeballs que poseía aparecieron alrededor de Ash, antes de convertirse en sus Pokemons, que lo miraban fijamente.

"¿Ustedes también?" cuestionó Ash a sus Pokemons quienes respondieron afirmativamente. "Gracias, chicos…"

"¡Pika!"

No necesitaba voltear hacia atrás para saber que ese sonido venía de su propio Pikachu, que apareció en la orilla del lugar, sonriendo como siempre lo hacía antes de fusionarse con Ash. El joven no volteó, sólo se quedó mirando hacia el frente, pensando profundamente.

Música de fondo: - 191-World Map 2- (Soundtrack: Golden Sun Lost Ages)

"Lo haré." Respondió él con seguridad. "Haré brillar mi cristal como nunca antes. Con mis compañeros a mi lado, no hay nada que me detenga. ¡Lograré alcanzar el siguiente nivel!"

"Sé que lo harás…" comentó Terra, mientras todo el lugar se iluminaba, indicando que regresaban al mundo real.

Ash se quedó mirando hacia el frente, antes de voltear a ver a sus siete Pokemons y a los legendarios. "Necesitaré su ayuda para vencer a el Pharaohn. ¿Me ayudarán?"

"Para eso estamos aquí." Respondió Lugia con seriedad.

"Nosotros le ayudaremos… Master Ash." Expresó Ho-Oh, mientras los demás sonreían.

El joven sonrió, sabiendo que tenía una posibilidad de vencer con la ayuda de sus nuevos camaradas. Con esto, el Nova Crystal dentro de él incrementó su destello, iluminando todo el lugar.


Anhur seguía mirando la esfera de llamas que rodeaba a Ash, Esperando que algo pasara, ya que no podía hacer mucho. Había intentado disparar varias de sus flechas esmeraldas, pero todas atravesaban la esfera, como si nada estuviera en su interior. Había intentado incluso disparar de todos los ángulos posibles… y cuando digo de todos los ángulos, hablo de TODOS los ángulos posibles. Gracias a su gran velocidad, el Pharaohn podía hacer eso fácilmente, pero incluso es táctica no sirvió de nada…

Era como si Ash no estuviera ahí.

Entonces, la esfera de fuego estalló, mandando sus llamas en todas direcciones, disipándose a pocos metros de distancia. En el centro de esta esfera, se encontraba Ash, flotando en el aire, rodeado de su aura dorada. No sólo eso, sino que él había alcanzado el nivel de Súper N-Warrior Lv 2, incrementado sus poderes considerablemente.

Anhur sabía que este no era el mismo Ash que había enfrentado anteriormente. El nivel de su aura era mucho mayor que antes y podía sentirlo con facilidad. Era un poder que podría causarle algo de problemas. Además de eso, las heridas de su cuerpo se cerraron, al igual que se repararon los daños que tenía su armadura. Era como si no le hubiera pasado nada. El Pharaohn sabía lo que eso significaba.

La verdadera pelea estaba por comenzar…

Fin del Capitulo 49


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Ash: Hola, soy Ash. Muy bien, ahora que tengo este nuevo poder, la pelea contra Anhur será más nivelada. ¡Podré vencerlo!

Anhur: No creas que todo será fácil, muchacho. Aún me falta mostrarte mi verdadero poder.

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Pelea al límite.

Ash: ¿Pero que-?¿Que es este poder?

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Lunes... vaya, no creí actualizar el Lunes. Bueno, disculpen la tardanza, fue una combinación de problemas de la página y de cosas mías. Algo tarde, pero aquí está.

No tengo mucho que decir, más que nos vemos el otro fin.

Ya subí la imagen de las Keyblades de Ash. Por cierto, he modificado un poco el diseño de las demás Keyblades. En si es el mismo, sólo con unos pequeños toques... a excepción de la de Exus. Chequenlo cuando tengan tiempo.

Y no, aún no me alcanza el fic. Aún tengo unos 4 o 5 capítulos más, así que no se preocupen.

Sobres.

-Saiyan X logged off-