13/SEP/09


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

En una parte de la galaxia Duat, X y Goku corrían por uno de los planetas desérticos, buscando la pirámide dorada que supuestamente estaba cerca de ahí. En uno de los planetas se encontraron con que en lugar de arena como en otros planetas desérticos, había cristales regados por el suelo, haciendo que este pareciera blanco. El Hunter descubrió que este suelo era para detener a fuerzas armadas invasoras. Casi de inmediato, Takato los alcanzó, reuniéndose con ellos para continuar su marcha.

En otro planeta, Zero y Haseo se enfrentaban contra un ejército de soldados de Anubis, abriéndose paso con facilidad. Sin que el Epitaph User supiera, Zero tenía un problema interior; un extraño virus había evolucionado debido al AIDA, volviéndose un ser viviente dentro de él, queriéndolo llevar a la oscuridad.

Entonces, cuatro guerreros aparecieron en el lugar, rodeándolos para enfrentarse a ellos. Eran los cuatro Hijos de Horus, los cuatro guerreros más fieles del Pharaohn Horus, quienes tenían la intensión de enfrentarse a ambos guerreros para ver si eran dignos de enfrentarse a su señor. Haseo decidió detenerlos un rato, permitiéndole a Zero avanzar hacia el siguiente mundo para continuar su camino, enfrentándose a los cuatro guerreros, sin temor a la desventaja.

¿Qué le deparará a Zero en el siguiente mundo?¿Podrá Haseo enfrentarse a los cuatro guerreros de Anubis?

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 54: Los Gigantes de Horus, el misterio de los mundos muertos.

Música de fondo: - 177-Rockvale Temple (Outside)- (Soundtrack: The Legend of Zelda: Majora's Mask)

Dentro de un templo con arquitectura egipcia había un portal con forma de cristal a otro mundo. Este portal se activó de repente, emergiendo el Maverick Hunter, Zero, habiendo sido transportado de otro mundo. Mirando a todos lados para explorar sus alrededores, el N-Warrior se cercioró de que no hubiera peligro, usando sus avanzados sistemas oculares.

"Bien, no hay problema." Expresó el exReploid, mirando a todos lados. "Al parecer este mundo está solo, no como el anterior. Muy bien, sigamos entonces."

Zero comenzó a caminar, dirigiéndose a la salida del lugar, señalada por la alfombra en el piso. Llegó a la puerta que separaba el exterior con el interior, deteniéndose para cerciorarse una vez más de que no hubiera enemigos. Sin embargo, detectó algo extraño cuando exploraba el lugar.

'Que extraño.' Pensó. 'Si estoy en lo correcto, este planeta no posee una atmosfera respirable, al menos para los seres vivientes que conozco. Bueno, al parecer no tendré problema, ya que mi aura y mi armadura me suplirá de oxigeno por unas horas. Sin embargo, debo apurarme.'

Zero, sabiendo que no habría peligro, al menos para él, decidió abrir la puerta para continuar con su camino. Sin embargo, lo que vio del otro lado de la puerta lo dejó, incluso a una persona como él, sorprendido.

¿La razón? El suelo, en lugar de estar lleno de arena como en un planeta desértico normal, estaba cubierto de algo que nunca se hubiera esperado; huesos.

Huesos de seres vivientes estaban en el suelo, cubriendo el piso, tanto que parecía no se podía ver el suelo debajo. Zero miró con atención estos huesos y descubrió que no sólo había huesos humanos, sino de otras especies de animales y, al parecer, de otras razas inteligentes, de diversas formas y tamaños. El cielo, oscuro como si fuera de noche, con esos extraños jeroglíficos, le daba un aire tétrico al lugar, y los relámpagos saliendo de la nada no ayudaban para desmentirlo. Lo extraño era que, cerca de ahí, se podía ver los restos de una enorme ciudad.

Zero miraba el lugar con incredulidad… aunque, casi tan rápido como llegó, su sorpresa se esfumó, regresando a su mirada de seriedad de siempre.

"¿Qué pasó aquí?" se preguntó. "¿Por qué habrá tantos esqueletos? … ¿Tendrá que ver con la falta de atmosfera?" expresó, volteando a ver a los restos de la ciudad. "Y por lo que parece, aquí hubo una civilización en el pasado. ¿Qué pasó aquí? … bueno, no tengo tiempo para pensar en eso. Tengo que seguir adelante o si no, no podré llegar a tiempo."

Zero dio un paso adelante, saliendo del templo donde estaba. Su pie derecho casi de inmediato pisó varios huesos, rompiéndose bajo su peso. El Hunter miró a su pie por unos momentos, la expresión de su rostro no cambiando a pesar de eso. Sin perder más tiempo, comenzó a correr, pisando y rompiendo varios huesos, no tomándoles importancia.


En la pirámide dorada, el Pharaohn, Horus, miraba unas pantallas triangulares con atención. Una de ellas mostraba el combate entre Haseo y sus soldados más leales, mientras que en la otra mostraba a Zero corriendo por un planeta lleno de huesos. El guerrero dorado miró primero la pantalla del combate con atención, viendo como se enfrentaban sus hombres contra el guerrero de la extinta galaxia Hack.

"Interesante… no creí que los Epitaph Users fueran tan fuertes. No creo que mis soldados sean lo suficientemente fuertes como para enfrentarse a los dos, si es que el otro tiene la misma fuerza que este. Quizás fue bueno para ellos que el otro siguiera su camino, de lo contrario, acabarían rápido con ellos. Si mis guerreros los subestiman, serán derrotados."

El Pharaohn miró con seriedad la pantalla del combate, poniendo atención a la forma del combate del guerrero blanco, intrigado por el poder del Epitaph User ya que no creía que ellos fueran tan fuertes. Sabía del combate en la extinta galaxia Dream y, como tenían la fuerza de los God Warriors, no creía que fueran tan fuertes. Sin embargo, parece que se había equivocado.

"Sería interesante pelear contra él." Se dijo a si mismo, antes de mirar la otra pantalla. "Sin embargo, por ahora tengo que prepararme, puesto que en unos momentos tendré la visita del otro guerrero. Quiero ver que tan fuerte es, si es más fuerte que el Epitaph User o no. Si lo es, será un digno oponente… y un digno trofeo."

El Egypteran se sentó en su trono, esperando a la llegada del guerrero del Nintenverse.


Música de fondo: - 122-Shinka no Kachi- (Soundtrack: Hack//G.U.)

El guerrero Imsety chocaba con fuerza contra la pared de un edificio, atravesándola con facilidad. Sentía dolor en su cuerpo, como si hubiera sido impactado por un meteorito viajando a gran velocidad. Al mirar hacia el frente, por el agujero en la pared, el guerrero Egypteran pudo ver a Haseo de pie, mirándolo fijamente, sujetando dos espadas pequeñas con dientes que funcionaban como sierras.

"No tan rudo ¿eh?" cuestionó el Epitaph User, mirándolo fijamente. "Creo que no son tan fuertes como creían."

"¿Qué dices?" cuestionó el guerrero.

"¿Acaso no escuchaste? Dije que-"

Entonces, Haseo se dio la vuelta, usando sus pequeñas espadas para bloquear el golpe del filo de una lanza negra que lo iba a atravesar por detrás. Era Qeb, el guerrero con cabeza de halcón, quien parecía estar usando todas sus fuerzas para superar al Epitaph User.

"Atacándome por la espalda, ¿No?" preguntó Haseo. "¡No caeré con algo así!"

El joven de cabello blanco comenzó a arremeter contra el guerrero frente a él, intentando cortarlo con sus espadas. Cada vez que ambas armas chocaban, generaban chispas, producto de las sierras integradas en las espadas del joven, hasta que llegó el momento en el que ambos guerreros quedaron en un bloqueo de armas, con las espadas del joven intentando cortar através de la lanza oscura de su rival. Entonces, con un movimiento audaz, Haseo logró saltar, evitando el corte de la lanza y, en el aire, le dio una patada en el rostro al guerrero, mandándolo contra una construcción cercana.

Haseo tocó el suelo, mirando hacia donde su oponente había caído. Entonces, miró hacia atrás, dándose cuenta de que otro de los guerreros de Horus, el llamado Duamutef, con dos hojas negras de espada saliendo de los protectores de sus brazos, se acercaba a él con la intención de destazarlo. Sin tiempo que perder, el Epitaph User se lanzó contra su agresor, queriendo enfrentarlo de frente.

Ambos guerreros comenzaron a atacarse con fiereza, usando sus espadas para atacar o bloquear los golpes de sus rivales. Haseo saltó hacia atrás, manteniendo distancia entre él y su oponente, que se lanzó de nuevo hacia él para no dejarle respirar. Entonces, el Epitaph User desvaneció sus espadas e invocó otra de sus armas; su enorme guadaña. Duamutef no se esperaba el cambio de armas tan rápido, por lo que no logró detenerse a tiempo, mientras Haseo daba un veloz corte con su guadaña, girando sobre si mismo para tomar impulso. El guerrero de Horus logró levantar los brazos, defendiéndose con sus espadas para bloquear el corte, aunque al final fue lanzado con fuerza contra otra casa, atravesando su ventana… mientras que su brazo izquierdo, desprendido por la guadaña-sierra del joven, golpeaba fuera de la construcción.

Haseo giró un poco la guadaña que sujetaba, mostrando la agilidad que tenía sobre ella. Fue en ese momento en el que sintió que el suelo temblaba un poco, que supo que el cuarto guerrero venía hacia él. Volteando hacia atrás, vio que el último guerrero de Horus de pie, Hapi el guerrero de máscara de babuino, se acercaba hacia él. Este guerrero era muy grande, tanto en estatura como en robustez, una persona bastante musculosa, con poderosos brazos que podrían ser capaces de destruir rocas con facilidad… brazos que estaban cubiertos con guantes de metal con garras sumamente afiladas.

El Epitaph User se enfrentó al gigante, creyendo que sería bastante lento para atacarlo. Sin embargo, se sorprendió cuando descubrió que su velocidad era bastante aceptable, acercándose velozmente a él, tanto que le dificultaba usar su guadaña con normalidad. Haseo saltó hacia atrás, tomando distancia entre él y el gigante, antes de hacer desaparecer su arma e invocar ahora una enorme espada sierra sumamente pesada… aunque él podía moverla con facilidad.

Se lanzó contra el guerrero, sujetando su espada con ambas manos y arremetió contra él, intentando cortarlo. Haseo saltó por los aires, usando el impulso y la fuerza de gravedad para caer con fuerza contra su enemigo para cortarlo en dos. Hapi, el guerrero de Horus, levantó ambas manos y usó las garras de sus guantes para detener por completo la espada del Epitaph User. Lo que no esperó era que esta estada era también una sierra y, cuando se activó, vio como poco a poco sus garras eran atravesadas y cortadas en dos. Hapi tuvo que saltar hacia atrás, pero cuando lo hizo, la espada atravesó las garras y logró crearle una profunda herida en su pecho, que provocó que cayera al suelo, herido.

Haseo, luego de esto, miró a todos lados con seriedad, sujetando su enorme espada, asegurándose de que no fueran a atacarlo por la espalda. Cuando notó que todos estaban en el suelo, apenas intentando ponerse en pie, sonrió un poco.

"No son tan fuertes como decían." Comentó el Epitaph User con algo de aburrimiento. "Decían que eran muy fuertes, que podían vencernos a Zero y a mi con facilidad, pero ni siquiera pueden conmigo solo. ¿Y creían que podían detenernos a los dos?"

"De verdad los subestimamos." Expresó Imsety, quien salía de un edificio detrás de Haseo, llamando su atención un poco, volteando a verlo de reojo con aburrimiento. "No creíamos que fueran tan fuertes."

"¿No creían? Yo y un Jedi derrotamos a un Pharaohn mundos atrás, los que se dicen ser sus superiores. Personas como ustedes no podrían hacerme daño."

"¡Maldito!" exclamó Duamutef con enfado, sujetando el lugar donde antes estaba su brazo izquierdo para evitar que continuara sangrando. "¡Me las pagarás por lo que me hiciste!¡Te lo regresaré mil veces más!"

"No lo creo, ni siquiera pueden conmigo. ¿Crees que puedes hacerme pagar sin un brazo?"

"¡Maldito!"

"¡Espera, Duamutef!" exclamó Imsety, deteniendo a su subordinado con su voz. "Es cierto, no podemos ganarle a este sujeto… al menos en esta forma."

"¿Qué insinúas?" preguntó Haseo con cierta curiosidad.

"¿Estás insinuando que los usemos, Imsety?" cuestionó Qeb.

"Si, será mejor usarlos." Respondió el guerrero con máscara humana. "No podremos vencerlo a menos que los llamemos."

"¡De acuerdo!" Exclamó Hapi. "¡Mostrémosles de lo que somos capaces!"

Los cuatro guerreros de Horus se colocaron alrededor de Haseo, elevando sus Ka de forma considerable, aunque no se acercaban al aura del Epitaph User, que los miraba con atención.

"¿Qué planean hacer?" cuestionó el joven de cabello blanco, no bajando la guardia en caso de peligro.

"Llamar a unos aliados." Respondió Imsety con arrogancia. "¡Prepárate!¡Vengan, bestias míticas!"

"¿Qué?"

La tierra comenzó a temblar violentamente, mientras el cielo se volvía tormentoso, con relámpagos danzando por las nubes que se habían formado. De los cuerpos de los cuatro guerreros emergieron pilares de luz que se elevaron al cielo, atravesando estas nubes, antes de perderse entre ellas. Cuando bajó la mirada para ver a los guerreros, ellos ya no estaban ahí.

"¿Dónde están?" se preguntó con asombro, ya que no había sentido el momento en el que se habían movido.

Entonces, un fuerte estruendo llamó su atención de nuevo al cielo y, al mirar hacia arriba, descubrió algo que lo sorprendió; descendiendo de las nubes venían cuatro enormes gigantes, cada uno más grandes que un edificio de diez pisos y con armaduras mecánicas, dándoles la apariencia de enormes robots de combate. Los gigantes tocaron tierra, provocando un fuerte temblor al hacerlo, aunque no sacó de balance al joven Epitaph User, quienes miraba con asombro lo que ocurría. Los cuatro gigantes tenían apariencia humana, pero tenían ciertos rasgos que los diferenciaban; uno tenía rasgos de halcón, otro de babuino, otro de jackal y el otro era el más humano de los cuatro.

"¿Qué rayos?" preguntó con sorpresa. "¿Qué rayos son esas cosas?"

"Son las legendarias bestias entregadas por el mismo dios Anubis; los cuatro Heru-urs, los gigantes de Horus." Expresó Imsety, su voz proviniendo de uno de los gigantes; el que tenía cabeza humana.

"¿Gigantes de Horus? Esas cosas se parecen mucho a los Rune-Gods de la galaxia Dream." Inquirió Haseo, dándose cuenta de las similitudes entre estos gigantes y los de las Magic Knights.

"Eso es natural, puesto que estos eran antiguos Rune-Gods."

"¿Que?"

"Miles de años en el pasado, la galaxia Duat estuvo en guerra con una alianza de galaxias, en la cual la galaxia Dream estaba de aliada de ellas. Un día, varios Rune-Gods de esa galaxia, con sus respectivos dueños, intentaron atacar una fuerza invasora de nuestra galaxia. El resultado; sólo cuatro Rune-Gods sobrevivieron y fueron capturados por nosotros, ahora sirviendo a los guerreros más leales del Pharaohn de Horus, el que derrotó a estos Rune-Gods."

"Ya veo, por eso se parecen mucho." Expresó Haseo, sonriendo un poco. "Pero, ¿Creen que pueden vencerme aún con esos gigantes?"

"Hay algo que debes saber, muchacho." Expresó el gigante con rostro de jackal. "¡Con estos gigantes, nuestro poder aumenta!" Exclamó, levantando su brazo izquierdo y bajándolo con fuerza, intentando aplastar al joven de la galaxia Hack, que logró saltar para evitar el golpe, cayendo sobre el tejado de un edificio cercano.

"Oh, vaya, veo que recuperaste tu brazo, ¿no?" cuestionó Haseo con cierta burla. "Bueno, me encargaré de arrancártelo de nuevo."

"¡Yo seré el que te lo arranque!"

El gigante con forma de Jackal se lanzó contra Haseo, quien sólo lo esperó sin temerle. El Heru-ur dio un golpe, pero el Epitaph User saltó para evitarlo, impulsándose en el aire y elevándose cientos de metros hacia el cielo, antes de comenzar a caer, sujetando su enorme espada sierra para darle un fuerte corte con ella. El gigante alzó su brazo izquierdo, bloqueando el golpe de Haseo con el protector de su brazo. La espada sierra se activó apenas impactó contra el metal del coloso, mandando chispas en todas direcciones, pero no provocando daños en la armadura, haciendo que el guerrero de Horus, dentro del coloso, sonriera.

"¡Ha!¿Que te dije?¡No podrás contra nosotros ahora que nuestra fuerza se ha incrementado considerablemente!"

"¡Rayos!" exclamó Haseo con enfado. "¡Son más fuertes de lo que creí!¡No podré ganarles!" exclamó con desesperación, haciendo que el Egypteran riera a carcajadas. Entonces, el joven sonrió. "Era broma."

"¿Que?"

"Lo siento, pero esta no es toda la potencia de la espada, ni la mía. ¡Esta si lo es!"

La sierra comenzó a girar con mayor velocidad, mientras un aura roja rodeaba al guerrero de la galaxia Hack, misma que formó una especie de patrón de datos en ciertas partes de su cuerpo, mientras empujaba con mayor fuerza…

El resultado de esto, fue que el enorme brazo izquierdo del gigante cayera al suelo, separado nuevamente de su dueño, quien gritó de dolor una vez más. Los demás gigantes miraron esto con asombro, no creyendo lo que habían visto, mientras que Haseo, quien tocó el suelo luego de cortarle el brazo a su oponente, saltó hacia atrás, colocándose sobre el tejado del edificio más grande del pueblo, una torre de unos quince pisos, y miró hacia los gigantes, con su espada sierra sobre su hombro.

"Si de verdad fueran más fuertes, serían superior a los Pharaohns." Comentó el Epitaph User. "Yo y un Jedi vencimos a uno de ellos, por lo que sería ilógico que ustedes cuatro, aún con esos gigantes fueran más fuertes que un Pharaohn si es que son su subordinados… de hecho, creo que la fuerza de las Magic Knights y sus Rune-Gods, cuando nos enfrentamos a ellas en Céfiro, eran más fuertes que ustedes."

"¡¿Qué dices?!" exclamó Hapi con enfado. "¿Insinúas que somos más débiles que las guerreras de la galaxia Dream?"

"No lo insinúo; lo afirmo. Ni siquiera necesito usar a Skeith para vencerlos." Dijo Haseo, desvaneciendo su espada y apareciendo en sus manos sus pistolas dobles. "¡Yo sólo puedo con ustedes cuatro!"

"Interesante." Comentó Imsety con intriga. "Veamos si eso es cierto… ¡Vamos por él!"

Los cuatro gigantes se lanzaron contra Haseo, quien sólo los esperó, confiado en sus habilidades y que serían más que suficientes como para vencerlos, no importando que tan grandes y cuantos de ellos sean.

'Esto será divertido…'


Música de fondo: - 77-Gateway- (Soundtrack: Megaman X8)

Mientras Haseo continuaba su combate contra los cuatro gigantes, Zero seguía su camino, corriendo por sobre los huesos que cubrían el suelo del planeta, no importándole el sonido de los huesos romperse debajo de sus pies. El Hunter estaba concentrado en una cosa; el llegar a la pirámide dorada que se encontraba más adelante. Sin embargo, a pesar de la prisa que tenía, no podía dejar de pensar en el ambiente de ese planeta.

'¿Qué fue lo que ocurrió aquí?' pensó con curiosidad, volteando a todos lados. 'Este planeta… parece ser que no hace mucho tiempo estuvo habitado… ¿Qué causó que estuviera en este estado?'

Era cierto, las construcciones que estaban en el lugar no parecían tan antiguas como él creyó al principio. De hecho, estaban muy cuidadas, como si hasta hace poco estuvieran habitadas. Sin embargo, la atmosfera del planeta estaba muy extraña, tanto que era toxica para cualquier ser viviente, incluso aquella que podía vivir en condiciones extremas, como en los mundos por donde los demás guerreros de la Nova Alliance han pasado. Fue entonces que notó algo; una extraña radiación en el ambiente que no había detectado antes.

"¿Qué es esto?¿De que tipo de radiación es esta? … un momento, hay algo que no detecto en la atmosfera de este planeta… y ese es Ozono. Este planeta no tiene ni una molécula de ozono en el ambiente. A pesar de que otros mundos pasados han sido inhóspitos, siempre han tenido una capa de ozono, algo diferente en cada planeta, pero siempre la tenía. Pero este mundo… Y si hubo una civilización aquí, debió haber tenido una capa en el pasado. ¿Qué fue lo que…?"

De pronto, una idea apareció en su cabeza como una estrella, y rápidamente comenzó a buscar en el cielo nocturno, intentando encontrar algo en especial… hasta que lo encontró, una anomalía gravitacional extremadamente fuerte, capaz de atraer hacia él cualquier cosa, Zero sabiendo que era eso.

En cierta zona del espacio exterior, se encontraba un agujero negro.

La anomalía gravitacional estaba más o menos a unos quince o veinte años luz de distancia de ese planeta, eso quiere decir que la luz tardaba ese tiempo en viajar desde ese lugar hasta el planeta que pisa… lo cual le hizo preguntarse por un momento el como fue que X logró ver la destrucción de estrellas por toda la galaxia Dream al final del combate contra Morganna en Céfiro si estas hubieran tardado al menos unos miles de años en poder verse. Pero sus pensamientos se centraron nuevamente en el agujero negro, cuya gravedad no afectaba al planeta debido a la distancia. Sin embargo, al ver las evidencias de la falta de ozono, radiación, y un agujero negro relativamente cerca, pudo llegar a una conclusión.

"Ya entiendo; este planeta pudo haber sido impactado por una explosión de rayos gama…" expresó el Hunter, sabiendo que era lo más probable.

Una explosión de rayos gama se cree que ocurre cuando una estrella sumamente grande llega al final de su vida. La capa externa de esta estrella estalla en una supernova, mientras que el interior se compacta hasta convertirse en un agujero negro. Durante este proceso, un par de rayos de luz , con una gran cantidad de radiación, salen de los ejes de la antigua estrella, viajando a la velocidad de la luz a través del universo. Si uno de estos rayos impactara un planeta habitado, la reacción haría que la capa protectora del planeta; la capa de ozono, y otras capas fueran destruidas, dejando desprotegido al planeta y a sus habitantes de los peligrosos rayos cósmicos.

Esa era una teoría que Zero tenía; que una explosión de rayos gama impactó ese planeta donde él estaba y que en poco tiempo toda la vida sobre el murió y, por las condiciones de las ciudades, no pareció haber sido hace mucho tiempo… quizás unos diez o veinte años.

"Bueno, resolví el misterio del porqué este planeta está muerto, ahora debo seguir adelan-"

De pronto, otro dolor de cabeza se apoderó del Hunter, quien se sujetó ambos lados de su cráneo para tratar de calmar el dolor punzante que parecía como varias agujas clavándose en su cerebro.

"Maldición, no otra vez."

"Si, Zero, otra vez…" expresó la entidad oscura dentro del exReploid, hablando a su mente. "¿No te parece perfecto este escenario? Me imagino que estás ansioso de crear algo así en el futuro en un planeta sumamente habitado, ¿No?"

"¡Cállate!¡No pienso hacer eso!"

"No te resistas, Zero, este es tu destino… después de todo, para esto fuiste creado; para llevar destrucción y caos a todo ser viviente."

"No pienso hacer eso. ¡Me niego a aceptarlo!"

"Y yo me niego a que te niegues. Ya verás, me encargaré de que cumplas la función de tu creador… te convertiré en un verdadero dios de la destrucción."

"¡Basta!" Exclamó Zero, elevando su aura considerablemente y, con esto, empujando a su parte oscura a lo más profundo de su mente. "No me dejaré tentar por la oscuridad, eso lo he decidido."

El dolor en la cabeza del Hunter comenzó a disminuir hasta desaparecer por completo, permitiéndole poder avanzar de nuevo hasta el siguiente planeta.

Este era, el mundo donde estaba la pirámide dorada. Zero entró al portal y fue transportado a ese lugar que, extrañamente, estaba igual que el anterior; con varios huesos en el ambiente y relámpagos en el cielo oscuro. Lo extraño era que había varios huesos que estaban flotando en el aire, lentamente elevándose al cielo, y los relámpagos, en lugar de caer, se elevaban también al cielo.

"Parece que este planeta sufrió también por una explosión de rayos gama." Comentó Zero para si mismo. "Pero, ¿Por qué están flotando estas…?"

Entonces, un ruido en sus escáneres comenzó a sonar rápidamente en señal de alarma, por lo que Zero alzó la vista para ver de qué se trataba. Lo que vio lo dejó atónito, incluso a él que muy pocas cosas le asombraban. Sobre él, del tamaño de una luna, había un espacio vacío donde no había estrellas, un lugar con una oscuridad permanente y que, al parecer, atraía varios objetos hacia su interior.

Zero estaba viendo un agujero negro sumamente cerca de ese planeta.

Música de fondo: - 149-Seven Generals- (Soundtrack: Saint Seiya)

El Hunter miró este evento con asombro y temor, puesto que sabía lo que un agujero negro podía hacerle al planeta donde estaba a tan poca distancia, por lo que ahora entendía el porqué había varios objetos flotando en el aire. Sin embargo, rápidamente recuperó su compostura y su seriedad y se puso a pensar en algo.

'Es ilógico.' Pensó. 'Según mis escáneres, el agujero negro está a unos 127, 464, 965 kilómetros de distancia exactamente. Un agujero negro tan cerca desgarraría este planeta con facilidad. Entonces, ¿Por qué?'

Olvidándose de su misión de destruir la pirámide dorada, ya que la presencia de un agujero negro tan cerca era prioridad, Zero se concentró en dicho agujero, tratando de analizar el porqué de su estancia en un lugar tan cercano. Entonces, los sistemas internos del exReploid le regresaron el resultado; había algo alrededor del agujero negro que, al parecer, minimizaba la fuerza de gravedad de manera titánica; en lugar de sentir la atracción gravitacional infinita de un agujero negro, sentía la de una luna el doble de grande de su tierra y el triple de cerca… y si, eso era mucha diferencia entre objetos.

"Pero… la fuerza necesaria para minimizar los efectos de la gravedad de un agujero negro debe ser incalculable, casi infinita diría yo. ¿Qué es lo que mantiene ese agujero negro tan debilitado? No veo señales de algún mecanismo que esté haciendo eso." Expresó, tratando de descubrir el porqué de este fenómeno, cuando recordó algo. "Ahora que lo pienso, hay algo similar a esto en el Nintenverse; el planeta Transverse está muy cerca de un agujero negro supermasivo, miles de veces más fuerte que este, y aún así Transverse no es destruido. Según sé, es por el poder de los Guardianes Chaos y Balance que protegen ese mundo. ¿Acaso aquí pasa lo mismo?¿Un dios está protegiendo este planeta al detener este agujero negro? "

Zero siguió analizando el agujero negro, cerciorándose de que no habría peligro, al menos por ahora, ya que no quería quedarse para ser absorbido por este. No se preocuparía por el cristal oscuro, ya que el agujero negro lo destruiría si es que se activara. Al ver que no habría problema, bajó la mirada, centrándose en el pilar de energía oscura que se veía en el horizonte.

"Ahí encontraré mi respuesta." Dijo, comenzando a correr en dirección hacia la luz que se elevaba al cielo.

Algunos momentos después, Zero entró a las ruinas de una ciudad alienígena, ya que las formas de los edificios eran bastante extrañas para ser humanas. Sabía que no había nadie en esa ciudad, puesto que no detectaba señales de vida… salvo una. Continuó su curso, caminando hasta encontrar la pirámide dorada frente a él, sin daños aparentes, a diferencia de las construcciones a su alrededor. Pero lo que notó casi de inmediato fue que, en la entrada de la pirámide, se encontraba una persona, un hombre, con armadura dorada como los Gold Saints, sujetando una espada larga en su mano izquierda. Zero se detuvo a unos diez metros de la entrada, mirando fijamente al guerrero que estaba bloqueando su camino, quien sonreía con cierta arrogancia.

"Te estaba esperando, N-Warrior." Expresó el Pharaohn, quien estaba esperando a Zero.

Fin del Capitulo 54


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Zero: Zero de nuevo. Pharaohn Uria, un guerrero que domina los poderes de la luz. De verdad tiene una gran fuerza.

Uria: Ahora, N-Warrior, prepárate porque sentirán el poder de las estrellas.

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Horus, el guerrero de la luz. Zero, entre la luz y la oscuridad.

Zero: Gracias por el poder.

Maverick Zero: ¡Maldito!¡No se quedará así!

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Hey, otro capítulo, y esta vez a tiempo. ¿Que les pareció? Ojalá lo hayan disfrutado. No tengo mucho que decir de este, ya que practicamente todo se explica aquí. Bueno.

Respondiendo a de donde salen tantos soldados, bueno, hay que considerar algo: En el Nintenverse, sólo Novaterra es el que tiene el ejercito para proteger la galaxia... y es sólo un planeta. En Duat, en cambio, Anubis tiene a su dispocición miles de planetas para convertir a sus habitantes en guerreros y soldados, por eso la gran cantidad de ejército y el porqué están superando al Nintenverse. Es la desventaja que tienen los heroes y del porqué es que tuvieron que ir al corazón del problema para atacarlo de raíz... si no, no lo lograrían.

Bueno, creo que es todo... nos vemos el otro domingo... sobres.

-Saiyan X logged off-