Decir nada más que Bella, al parecer, es un alguien inventado por la autora original ¿ne? Si no es así y alguien lo sabe que me lo haga saber… Personalmente, primera vez que tiemblo al traducir.. Al leerlo no lo había tomado tan.. dsjakldjakl en fin, el punto es que desde hoy, mis uñas son sagradas. Solo eso.
Disclaimer: Ni los personajes, ni Hetalia, ni siquiera la historia son mías.. los originales son de Hidekazu-sensei y de Chibichu of Russia, respectivamente. Esto es SOLO una traducción.
El original se llama "Top 10 Russian Tortures"
Advertencias?: Algo de.. sufrimiento.. ne~.. demasiado.
Capítulo 6.
El quita uñas.
Torturado: Bella (Apellido desconocido.)
Torturador: Iván Braginsky.
¿Muerte de la víctima? No.
Iván deseaba venganza. Supo que Lovino había mentido sobre que su hermana Natalia era una bruja. Debió ser porque el ruso había torturado y matado a su hermano. Pero Feliciano había hecho algo mal. Natalia había sido completamente inocente, en su mayor parte.
Sentía que debía castigar al italiano de alguna manera. Si ese era el juego que el castaño quería jugar, entonces Iván lo seguiría. Al principio pensó en hacerle pasar por la misma tortura de Natalia, pero entonces volvió a pensar. Si él había perdido a una persona importante para sí mismo, el otro debía hacerlo también. Estuvo un largo tiempo con sus ojos sobre Lovino, observando quién se veía más apegado a él.
Se centró en una mujer que hacía que el italiano se sonrojara cada vez que andaba cerca. Bingo. Apenas llegando el siguiente día, Iván envió a los soldados a capturar a la chica, llamada Bella. Iván la acusó de brujería. El del rulo, por supuesto, pronto captó su plan, tratando de demostrar tanto como pudo la idea de que Bella no era una bruja, pero el ruso no se convencería.
Y si él no estaba convencido, tampoco lo estaría el resto de su gente, dejando a Lovino sin autoridad ante la situación.
El albino llevó a Bella al sótano donde todos los dispositivos de tortura descansaban y esperaban a ser usados. Muchos de ellos estaban todavía con sangre. La chica miró asustada y luego la desvió hacia el hombre. "Sabes que no soy una bruja ¿No?" Preguntó.
Iván sonrió. "Nyet. Esto es solo con fines vengativos." Dijo.
"¿Venganza? ¿De qué?" Preguntó, confundida.
¡Si ella apenas y conocía al ruso!
"Tu pequeño amigo Lovino señaló a mi hermana por ser una bruja cuando torturé a su hermano, que era mi prisionero de guerra. Si desea jugar al juego de la venganza, jugaré. Te ves como alguien importante para él, así que lo castigaré esta vez con tu tortura." Le explicó el albino.
Los ojos de Bella se abrieron como platos, pero captó el mensaje. Se mantuvo en silencio luego de eso. Una vez que llegaron al sótano, Iván cerró y bloqueó la puerta tras él. Guio a la joven a una mesita donde se encontraba el pequeño aparato. Estaba hecho de metal, y casi parecía un cortaúñas moderno, pero la cuchilla y el mango eran mucho más grande.
La chica tragó saliva.
"Esta tortura la harás tu misma." Comenzó a explicar el ruso. "Colocas la punta de tus uñas en la punta de la cuchilla, entonces empujas el mango hacia abajo. Tus uñas se arrancarán de inmediato, desgarrando el tejido de tus dedos y músculos. Lo harás con cada una de tus uñas y repetirás lo mismo en la otra mano. Si resistes será mi turno, pero tendrás los ojos vendados." Dijo.
Bella chilló. ¿Tenía que hacerlo por si misma? ¿Arrancarse sus uñas? Se estremeció, pero sabía que no tenía otra opción. Un sudor frío corrió por su frente cuando puso la uña de su dedo meñique en el artefacto.
Levantó su mano hecha un puño, tragando con dificultad mientras se preparaba para el dolor que vendría. Cerró sus ojos y giró su cabeza, golpeando su mano contra el mango y sintiendo un dolor punzante que le recorrió toda la mano. La chica gritó, tirando de su mano al ver el músculo enrojecido de su piel que antes era cubierto por la uña y que ahora sangraba libremente. Apenas vio esto, una amplia sonrisa apareció en el rostro de Iván, cubriéndola con su mano. Trajo una silla para sí, sentándose en ella y apoyando su mano para que fuese más fácil cubrir su sonrisa psicótica.
Sus brazos temblaban y habían pequeñas lágrimas en sus ojos. Bella cambió a su dedo anular, posicionando su uña otra vez. Levantó su mano otra vez, golpeando el mango nuevamente, dejando escapar otro grito de dolor de sus labios, desgarrando su dedo una vez más, haciendo que la sangre fresca se escurriera por su dedo hasta la mesa. Unas pocas lágrimas se deslizaban por sus mejillas ahora, pero silenciosamente, muy a pesar de Iván. Oh, bueno. Aún tenía ocho dedos más.
Su brazo temblaba todo, insertando el tercer dedo, apenas capaz de añadir presión suficiente para que la uña saliera, pero lo hizo. En su quinto dedo, la mano de la chica estaba completamente cubierta en el líquido de color rojo carmesí. Hizo caer otra vez su puño, pero no fue suficiente fuerza para que la uña saliera. Ésta colgaba de su pulgar, lo que envió a Bella a una histeria total. Gritó fuertemente, mientras un río de lágrimas caía por su rostro.
Ahora era el turno de Iván. Se levantó de su asiento, agarrando rápidamente a la mujer y removiendo la bufanda de su cuello, solo para cubrir los ojos de Bella, cegándola. Esto la hizo entrar en un mayor estado de histeria, luchando de forma alocada contra el gran ruso. Le quitó la uña de su pulgar con su propia mano enguantada, haciendo que la chica gritara de dolor. Las lágrimas humedecían la bufanda, pero el albino no le prestaba atención a ello.
Tomando su mano sana, colocó la uña de su dedo meñique en el artefacto, ignorando su constante forcejeo. Una vez que su dedo quedara en el lugar, Iván levantó el puño y lo estrelló contra el mango, rasgándola de inmediato. Bella continuaba gritando y rogando, mientras el otro seguía haciéndolo, ignorando sus chillidos de agonía. Una vez hubo terminado con todos sus dedos, quitó la bufanda de sus ojos, volviendo a colocarla alrededor de su cuello. Los gritos de la joven se habían vuelto sollozos, mientras sostenía sus manos cerca de su pecho, tratando de no pensar en el ardiente dolor que sentía.
No se atrevió a tocar la piel inflamada que usaban sus uñas para protegerlas, aún así.
"Ahora ¿Por qué no corres a casa de Lovino y le dices lo que pasó?" Preguntó el ruso con una amplia sonrisa, quitándole la llave y abriendo la puerta.
Antes de que pudiese decir 'Do svidaniya'*, Bella salió corriendo del sótano y se fue de esa pesadilla, obteniendo miradas de los sirvientes de esa casa.
Siguiente tortura: "The Rack"
Torturado: Arthur Kirkland.
Torturador: Iván Braginsky.
¿Muerte de la víctima? Uhm.. Seh… -Se encoge de hombros.-
*Do svidaniya: Adiós en ruso. (до свидания)
