Ne! Lamento no haber actualizado por dos días.. Si les soy sincera, me daba bastante flojera abrir el computador para traducir .w. .. whatever, no los aburriré con mis cosas "X". ¡Gracias por sus reviews! Solo diré que.. -se encoge de hombros.- ..este capítulo pudo ser más duro. -salió su lado malvado.-
Disclaimer: Ni los personajes, ni Hetalia, ni siquiera la historia son mías.. los originales son de Hidekazu-sensei y de Chibichu of Russia, respectivamente. Esto es SOLO una traducción.
El original se llama "Top 10 Russian Tortures"
Advertencias?: Algo de.. sufrimiento.. aunque pudo ser peor.. ne~..
Capítulo 8.
"The cradle."
Torturado: Francis Bonnefoy
Torturador: Ivan Braginski
¿Muerte de la víctima?: No. Pero es una buena tortura mental.
Un grito femenino llegó hasta los oídos de Iván. Su cabeza se levantó de los montones y montones de papeles que cubrían el escritorio. Salió corriendo de la habitación, con pánico. Irrumpió en el lugar del que venían los gritos, quedando en estado de shock por lo que vio. Se encontró a Francis Bonnefoy sobre su hermana mayor, Yekaterina, que era quien gritaba e intentaba quitarse al hombre de sí.
Cuando sintieron que la puerta se abría de golpe, ambos se giraron en dirección del sonido del golpe que produjo el choque de la puerta con la pared. Francis lo miró lleno de pánico, su rostro palideció en cuanto vio la mirada molesta de Iván. La ucraniana tenía sus mejillas húmedas por las lágrimas.
"¡I-Iván!" Lo llamó con desesperación.
Inmediatamente el ruso caminó hacia él, odio puro brillando en sus ojos cuando agarró al francés por su pelo, lanzándolo contra la pared. El rubio soltó un quejido de dolor, con una mueca, cayendo directo al suelo. El albino puso su pie sobre el pecho de Francis, presionando.
"¿Cómo te atreves a tratar de tocar a mi hermana de una manera tan horrible? Le dejo que te invite a mi casa ¿Y tu tratas de violarla?" Le demandó, enojado.
Francis estaba temblando, sus ojos azules llenos de miedo ante la gran figura del otro.
"M-mon amie-"
"¡NO HABLES! ¡Mantén tu maldita boca cerrada, Francis Bonnefoy!" Lo tomó por su garganta, sacudiéndolo violentamente, provocando que el hombre se callara, su cabeza agitándose adelante y atrás.
El ruso se volvió a Yekaterina. "¿Estás bien?" Preguntó muy preocupado.
Ella se sentó, asintiendo leve.
"Estoy bien." La chica le ofreció una pequeña sonrisa.
La sonrisa de Iván volvió por un momento antes de volver a mirar al francés.
"Vas a pagar muy caro por esto, maldito." Canturreó el euroasiático.
Sin esperar una respuesta del rubio, comenzó a arrastrarlo bajando las escaleras y entrando al sótano donde yacían sus instrumentos de tortura. Rápidamente ató las manos de Francis tras su espalda, sin que éste se atreviera a luchar. Lo cogió por sus hombros, empujándolo hacia un taburete. Sobre él había una pequeña pirámide.
Iván tomó al europeo, pisando los dedos de sus pies, nada gentil arrancando sus zapatos antes de bajar sus pantalones desde su cintura, con gran fuerza y enojo. Pasó hasta sus bóxers y los rompió de la misma manera. Haría sentir a Francis un montón de dolor. Dejando sus "regiones vitales" completamente expuestas, el ruso tomó lo que parecía un cinturón y lo ató a la cintura del otro, como una cuerda de bungee. Tomando una barra de metal, la puso en los tobillos, atándola en el lugar, manteniendo las piernas del francés muy separadas. El rubio tenía una sensación realmente mala con respecto a lo que se avecinaba. Tomó otra cuerda, uniéndola a las de bungee en la cintura de Francis; Iván tiró de ella, levantando al otro del suelo. Cuando estuvo en el ángulo perfecto, con el europeo justo sobre la punta de la pirámide, liberó las cuerdas de sus manos y éste cayó sobre ella, la punta llegando directamente a su…
"AAAAGH!"
Una sonrisa de satisfacción se extendió en los labios de Iván mientras veía como la sangre goteaba desde la entrada del francés, cayendo por la pirámide como un pequeño río y formando un charco en el suelo. Francis arqueó su espalda con dolor, apretando sus dientes y entrecerrando los ojos. El ruso lo alzó una vez más por sobre la pirámide, repitiendo la acción anterior. Otro grito de dolor salió de los labios del rubio. Éste era su castigo. Se lo merecía por completo. Iván, como el hijo de puta que era, decidió hacerlo aún más doloroso para Francis. Se acercó, tomando un poco de peso y dejándolo en los pies del europeo. Este peso hizo que la pirámide entrara más profundo en el rubio, causando que gritara de dolor y que lágrimas comenzaran a caer por sus mejillas.
Después de repetir el proceso una y otra vez unas treinta veces más, se detuvo, liberando a Francis de su tortura. Éste cayó al suelo, sangrando con dolor, sin mencionar las cicatrices mentales que tendría por el resto de su miserable vida.
"Nunca toques a mi hermana de nuevo, Francis. ¿Está claro?" Siseó el ruso. El otro asintió tan rápido como pudo. Iván se apartó de él, "Bien. Ahora, VETE. Kolkolkol…"
Francis salió de esa maldita casa lo más apresurado posible.
Fin capítulo ocho.
Siguiente tortura: "La sierra."
Torturado: Wang Yao. (La traductora sufrirá al traducirlo.)
Torturador: Ivan Braginski
¿Muerte de la víctima?: Sí.
