26/OCT/09


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

El combate entre Fly y el Pharaohn Atem, quien resultó ser un Guardián dentro del cuerpo de un N-Warrior, continuaba. El Egypteran comenzó a comentarle al joven Dragon Knight el como es que había obtenido ese cuerpo y de porqué de su uso y sus habilidades. Viendo que no podría enfrentarse a él a menos que peleara enserio, Fly decidió usar su máximo poder, transformándose al usar ambas marcas de dragón en sus puños y así despertar sus verdaderos poderes. Pero Atem no se quedó atrás, y usó la memoria que el cuerpo tenía de su pasado para poder transformarse en Súper N-Warrior y así pelear al mismo nivel.

El combate continuó, ambos teniendo unos poderes similares, hasta que Fly logró derrotar al Pharaohn luego de un poderoso ataque con su espada, que destruyó la corona que Atem tenía en la cabeza, lo que hacía posible que el alma y cuerpo se unieran. Al final, el alma del Pharaohn Atem dejó el cuerpo del N-Warrior Atem, que fue recogido por Fly, quien continuó su camino.

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 60: Héroes del Nintenverse, pt5.

-Planeta: Tierra 027; Pokearth-

-Shamouti Island; nueve horas antes-

Música de fondo: - 146-SeeD- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

La Isla Shamouti, situada en el centro del archipiélago Naranja al sur de la región Kanto, era una isla tropical como las demás islas que la rodeaban. Muchas leyendas de ese planeta decían que cerca de ahí fue de donde las aguas del mundo emergieron y que, probablemente, la vida misma de Pokearth. La isla estaba rodeada de tres islas más pequeñas; Fire Island, Ice Island y Lightning Island, donde residían los Legendary Pokemons; Moltres, Articuno y Zapdos respectivamente. Es lugar de la leyenda del elegido, The Chosen One, de la cual Ash formó parte, y lugar de descanso del Pokemon legendario Lugia.

Pero por ahora, servía de cuartel general de la resistencia de Pokearth contra la invasión alienígena.

Pokemon Trainers y Masters de todas partes del globo se reunieron ahí en esa isla, preparándose para el contra ataque contra los alienígenas. En una de las enormes casas, los lideres de las ligas Pokemon de ese mundo, los Elite Four, además de algunos Gym Leaders de las distintas regiones, estaban discutiendo los problemas que tenían en ese momento.

"Al parecer, todo Kanto y Johto ha sido tomado por los invasores." Expresó Lorelei, una de las Elite Four de Kanto-Johto. "La Indigo Plateau fue arrasada hace unas horas."

"Evergrande City, nuestra base, también fue arrasada." Comentó Syndey, miembro de la Elite Four de Hoenn. "Los tomaron por sorpresa, no tuvieron oportunidad."

"Cualquier intento por enfrentar a las enormes naves de combate han sido en vano." Expresó Aaron, de la Elite Four de Sinnoh. "No importa si es ejercito humano o Pokemon, nada en su camino sale con vida."

"La situación es bastante tensa, por lo que veo." Comentó Agatha, de Kanto. "Los invasores son bastante fuertes."

"Tiene razón." Expresó Drake, Elite Four de Hoenn. "Me he enfrentado en batalla contra una de esas naves. Ni el ataque de todos mis dragones ha sido suficiente para derribarlas, gracias a una especie de barrera que tienen."

"Es probable que ni todos nosotros podamos hacerle frente a una de ellas. Son simplemente muy poderosos."

"Cálmense un poco, no hay que perder la calma." Dijo Lance, líder de la Elite Four de Kanto-Johto. "Tenemos un plan."

"¿Un plan?¿De que hablan?" cuestionó Glacia, de Hoenn.

"Al norte de aquí, en Vermillion City, hay unas cuantas naves alienígenas." Expresó Steven, líder de Hoenn. "Tenemos planeado tomar algunas de ellas al infiltrarnos en sus bases de operaciones."

"Es un plan muy arriesgado." Comentó Lucian, Elite Four de Sinnoh. "¿De verdad creen que podrían hacerles frente?"

"No tenemos opción." Dijo Cynthia, lider de la Elite Four de Sinnoh. "Kanto y Johto han sido tomadas, Hoenn y Sinnoh están en las mismas condiciones, mientras que las otras regiones, si bien no han sido atacadas, lo serán pronto. Estamos aquí ya que estas islas serían las últimas en ser atacadas." Dijo, mirando hacia un lado, viendo en especial a uno de los que estaban en esa habitación. "Gracias, Drake, por dejarnos usar tus territorios."

"El placer es mío." Respondió el hombre llamado Drake, el líder de los Gym Leaders de la liga Naranja y el campeón del archipiélago. "Es natural que estas islas sean las últimas en ser atacadas, puesto que estamos muy retirados de los continentes."

"Y bien… ¿Cuál es el plan?" cuestionó Bruno, de Kanto. "¿Cómo le haremos para vencerlos?"

"Bien, este es el plan…" expresó Lance, comenzando a explicarles varias ideas que tenían.


Música de fondo: - 012-Magical Mystery- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Mientras los líderes hablaban dentro de ese edificio, afuera, una chica de playera lima, falda blanca y de cabello castaño, estaba sentada a lado de un árbol, recargada en una pared, con sus rodillas pegadas a su pecho, mientras pensaba profundamente, recordando una conversación que tuvo con sus demás compañeros… ya que ella era Latias.

-

La joven Pokemon, Latias, en su forma normal, se encontraba en una reunión de Legendary Pokemons, así como los humanos lo hacían ahora. Estaba junto con los demás Pokemons, discutiendo la situación acerca de la invasión del ejército de Anubis, decidiendo ayudar no sólo a los humanos, sino también a los Pokemons, en una batalla por la supervivencia. Cada uno ayudaría en lo que sea…

"¿Uh?¿Quieren que ayude a los demás humanos?"

Latias miraba con confusión a Mewtwo, el mediador de la reunión, quien le había dicho lo que tenía que hacer.

"Así es." Respondió Mewtwo. "Sabemos que los humanos intentan formar una resistencia en la isla Shamouti, por lo que queremos que tu vayas a apoyarlos, mientras nosotros nos encargamos en otra parte."

"Pero, ¿No creen que sería de más ayuda con ustedes?"

"Tu has sido la que más se ha acercado a los humanos, por eso creemos que eres mejor si los ayudas de cerca."

"Entiendo…"

"Pequeña." Expresó otro de los Pokemons, el Lugia que residía debajo de la isla Shamouti y que, a la vez, era el espíritu de la Keyblade de Ash. "Cada uno de nosotros tenemos un trabajo que cumplir, pero tenemos un objetivo en común; la supervivencia de nuestras especies."

"Aún cuando los humanos han hecho cosas horribles a nuestra especie, los necesitamos tanto como ellos a nosotros." Dijo un Ho-oh con seriedad. "La armonía de este mundo depende de ambas especies."

"Es por eso que no podemos dejarlos morir, aunque no nos agraden." Comentó un Raikou. "Debemos luchar por nuestra supervivencia."

"Entiendo, tienen razón." Respondió Latias con cierta tristeza. "Entonces, iré a ayudarles."

-

Latias suspiró nuevamente. Bueno, ya estaba ahí, actuando como un agente encubierto, ya que nadie sabía su verdadera identidad de Pokemon y sólo usaba la de su amiga Bianca.

'¿Estarán bien?' pensó con cierta incertidumbre, cerrando sus ojos y tratando de localizar a su amiga mentalmente. 'Si, puedo sentir que está bien… me alegra.'

"Hey."

Latias abrió sus ojos de golpe, viendo a otra persona a lado de ella, un joven de playera roja, quien la miraba fijamente.

"Oh, lo siento, ¿te desperté?" cuestionó el joven.

"No, no hay problema, sólo estaba pensando." Respondió Latias, sonriendo dulcemente.

"Me alegro." Dijo el muchacho, sentándose a lado de ella. "Me llamo Juan… ¿Y tu?"

"Lat-… ah, bueno… Bi- …"

"¿Uh?¿Sucede algo?"

"No, nada… me llamo Kanon."

"¿Kanon? No había escuchado ese nombre antes."

"Si, me lo dicen siempre. ¿De donde vienes?"

"Yo vengo de Hoenn, la ciudad de Petalburg, aunque estaba en Sinnoh para una liga Pokemon."

"Ya veo, eres un entrenador."

"Si… ¿y tu de donde vienes?"

"De Altomare."

"Ah, si, bonita ciudad."

"¿Has estado ahí?"

"No, pero he oído de ella, quizás vaya luego."

"Oh…"

"¿Tienes miedo de esto?"

"A decir verdad, si, un poco. No sabemos que es lo que podía pasar."

"Yo también tengo miedo. No sabría si sentirme alagado o desafortunado, ya que me trajeron aquí a unirme a la resistencia, lo que significa que me consideran un gran entrenador… pero quieren que peleé contra extraterrestres."

"He, entiendo…"

Juan se puso de pie, estirándose un poco y sacudiéndose la tierra de sus pantalones.

"Bueno, Kanon, fue un placer hablar contigo, pero tengo que ir con los demás de la resistencia."

"Suerte con eso."

"Si, ¡nos vemos!"

El joven entrenador se alejó del lugar, caminando, dejando sola a Latias, quien se puso a pensar con seriedad.

'No puedo dejarlos morir. Los protegeré y sobreviviré a esto… y luego, le pediré perdón a Raichu…'

Latias se puso de pie y comenzó a caminar hacia un lado, queriendo ir a tomar un poco de agua, cuando se detuvo de golpe luego de tener una sensación extraña. Al mirar hacia el horizonte, hacia el norte donde supuestamente estaba la región de Kanto, la Pokemon humana comenzó a concentrarse, tratando de ver que era lo que pasaba… y cuando vio, no le agradó nada.

"Ahí vienen…" dijo en voz baja, justo cuando la sirena de alarma comenzó a sonar con fuerza.


Música de fondo: - 104-The Time of Judgement- (Soundtrack: Final Fantasy X)

-Planeta: Tierra 068; Ninjeran-

Ninjeran era otro mundo humano, tecnológicamente igual o algo superior al de sus otros hermanos, aunque aparentemente atrasado en otros, como en su arquitectura. Sin duda, Ninjeran era un mundo bastante curioso en cuanto a evolución tecnológica.

Sin embargo, este mundo no era sobresaliente por su tecnología, sino por sus soldados; una extraña clase de Ninjas, personas que eran capaces de usar extraños poderes. Durante años, varios países de este mundo estuvieron en guerra los unos contra otros… pero al final, tuvieron que unirse cuando un enemigo mucho más poderoso que ellos comenzó a atacarlos de pronto.

Las fuerzas de Anubis comenzaron a atacar ese planeta.

-Land of Earth, cinco horas antes.-

Uno de los pueblos del país de Tierra de ese mundo estaba siendo atacado por las fuerzas de Anubis. Los Ha'taks decidieron no atacar los pueblos directamente, sino mandar a sus hombres a pelear contra las fuerzas militares, Ninjas, de ese mundo, usando su avanzada tecnología para derrotar a sus enemigos. Pero los Ninjas resultaron ser más complicados de enfrentar de lo que imaginaron, ya que usaban distintas técnicas y habilidades extrañas usando los elementos de la naturaleza, simulando el antiguo combate entre la tecnología y los poderes naturales.

Sin embargo, en este pueblo de la nación de la tierra, los Ninjas estaban perdiendo horriblemente, siendo superados dos a uno. La mayoría de los Ninjas de la villa oculta de Land of Earth, Iwagakure, se habían retirado, regresando a la villa oculta para defenderla de un ataque masivo de los enemigos, por lo que ese pueblo había quedado desprotegido, razón por la que los pocos Ninjas que se quedaron ahí estaban siendo masacrados por un grupo relativamente pequeño de Snake Soldiers. Con los defensores erradicados, los soldados de Anubis no tenían obstáculos para hacer lo que quisieran con los habitantes.

Y así es como el verdadero infierno llegó a las personas del lugar.

Los Snake Soldiers, sin nada que se les oponga, comenzaron a atacar a los habitantes con sus avanzadas armas de energía, atravesando fácilmente las paredes de los edificios y los cuerpos de las personas. El caos se apoderó de las personas, quienes huían por sus vidas, tratando de escapar.

En una zona del pueblo, una joven de unos diez años corría por las calles, luego de que su familia hubiera sido asesinada por los invasores. Por ahora, estaba buscando a su hermano mayor, un miembro de los Ninjas de Iwagakure que se encontraba protegiendo el pueblo. Sin embargo, antes de poder continuar, varios Snake Soldiers bloquearon su paso, ella intentando correr pero al final llegando a una calle sin salida, atrapada entre la espada y la pared. Los soldados la acorralaron, apuntándole con sus Staff Weapons y activándolas, a punto de jalar del gatillo y terminar con la vida de la niña.

Entonces, justo cuando estaban por dispararle a la chica, varios kunai impactaron en sus armas de energía, desactivándolas de inmediato.

"¿Qué fue eso?" cuestionó uno de los soldados.

"Un Ninja debe de estar por aquí, así que estén alertas." Expresó el líder de los soldados, activando sus avanzados sistemas en sus cascos. "Busquen por todas part- ¡cuidado!"

Una lluvia de Kunais cayó sobre los soldados, quienes tuvieron que moverse en distintas direcciones para evitar salir heridos. Claro, sus armaduras los protegerían, pero no querían correr riesgos en caso de ser golpeados por un kunai especial. En sus escondites, los soldados miraron en todas direcciones luego del ataque, buscando a quien quiera que los haya atacado… no esperando mucho, ya que su atacante apareció al final de una calle. El sujeto parecía un chico, de no más de catorce años de edad, con una manta café cubriendo su cuerpo y evitando ver la ropa que llevaba puesta debajo, aunque se podía ver que era color naranja. Los soldados se pusieron de pie, saliendo de sus escondites y encarando al sujeto, cuyo rostro estaba cubierto por la oscuridad que generaba su capucha.

"¿Quién eres tu?" cuestionó uno de los Snake Soldiers al chico, quien se quedó serio por unos momentos.

Entonces, el sujeto comenzó a mover su brazo derecho, llevando su mano a la capucha y retirándola, dejando ver su cabello rubio y una banda en su cabeza. El chico los miró intensamente con sus ojos celestes, mostrando total seriedad… antes de mostrar una enorme sonrisa en sus labios.

"¡Ha!¡Admiren, idiotas!¡Yo soy Naruto Uzumaki, y están viendo al futuro Ninja más poderoso de este planeta!"

Los soldados se miraron los unos a los otros, confundidos por la presentación del Ninja que se había presentado frente a ellos, ya que los anteriores Ninjas se especializaban en ataques a escondidas, y este era totalmente lo opuesto.

Música de fondo: - 097-Heated Saints- (Soundtrack: Saint Seiya)

"¿Es esto una broma?" cuestionó uno de los soldados. "¿Es este un Ninja?"

EL Ninja!" exclamó el joven Naruto, apuntándolos amenazadoramente. "¡Ahora les patearé el trasero!"

"¡Suficiente!" exclamó otro soldado, caminando hacia el frente del grupo y alzando su brazo izquierdo, mostrando su brazalete con cañones para disparar energía. "¡Acabaré con este payaso!"

El Snake Soldier activó el arma de su brazo, disparando varias ráfagas de energía como si fuera una ametralladora contra el joven Ninja, quien rápidamente saltó hacia un lado, evitando el ataque con facilidad. Aún así, el soldado continuó disparando, siguiendo la energía del Ninja en sus sistemas avanzados de su casco, las balas atravesando las construcciones que Naruto usaba para esconderse.

Entonces, logró ver que las balas lograron impactar al Ninja, quien dejó de correr y cayó al suelo. Al verlo, o al menos su energía, caer al suelo, no se detuvo y continuó disparando con su arma, impactando varias veces al joven Ninja. Luego de varias rondas de disparos y seguro de que su enemigo había muerto, el Snake Soldier desactivó su arma y miró con orgullo su trabajo… sorprendiéndose cuando la energía simplemente se desvaneció en el aire.

"¿Pero qu-?"

-SMACK!!-

Su pregunta fue interrumpida cuando recibió una patada en su rostro, o al menos en el metal del casco que cubría su rostro, por parte del Ninja en cuestión, quien apareció de la nada y lo envió a volar hacia una pared cercana. Los demás soldados sólo vieron como su compañero era lanzado lejos, mientras que el joven Ninja en cuestión tocaba el suelo con sus piernas fácilmente.

"¡Ha!¡No me subestimes!" expresó Naruto con algo de burla. "¡No he entrenado durante este año fuera de Konoha por nada!"

"El chico es fuerte." Comentó el líder del grupo de Snake Soldiers a sus demás compañeros. "No se dejen llevar por su apariencia, él también es un Ninja."

"He, ahora será su turno." Dijo el joven, sacando un kunai y sujetándolo con fuerza, encarando a los soldados.

"¡Atáquenlo con todas sus fuerzas!"

Los soldados se lanzaron contra el joven Ninja, quien ya tenía un truco bajo la manga. Cuando los soldados estaban lo suficientemente cerca de él, de pronto, varios clones de Naruto aparecieron detrás de ellos, atacándolos por la espalda, para sorpresa de los soldados.


-Planeta: Tierra 046; Frontiera-

Música de fondo: - 165-Hospital Battle- (Soundtrack: Gears of Wars 2)

El combate militar entre los Snake Soldiers y las fuerzas de Novaterra y los Gears de Sera continuaba. La ciudad de Tokyo estaba ya en ruinas por tanto combate, agujeros de bala y de energía tapizaban cada muro de toda construcción de pie o derrumbada. En una zona de la ciudad, había un combate entre dos bandos rivales. De un lado de una avenida grande, se encontraban los Snake Soldiers, disparando sus armas de energía contra el otro bando, que se trataban de un grupo de soldados de Novaterra, los Gears de Sera, y soldados del mismo planeta Frontiera, que se encontraban detrás de algunos muros derrumbados, protegiéndose de sus rivales.

Se trataba del grupo de Marcus Fenix quienes, luego de encontrarse con Takuya Kambara en su forma de Digimon, siguieron su camino y encontraron más sobrevivientes, tanto Novaterrans como Gears y del ejército humano de ese mundo, formando así un equipo bastante peculiar pero necesario para sobrevivir. Desafortunadamente, el Sargento Sol Marez, de la división Alfa Aries de Novaterra y el líder del pequeño grupo que Marcus y sus hombres habían encontrado antes, había sido asesinado por el enemigo, por lo que ahora el mismo Marcus era el líder de ese grupo de sobrevivientes y tenía que mantenerlos vivos.

"¡Mueran hijos de puta!" exclamó uno de los Gears sobrevivientes, disparando con su rifle de asalto Lancer. Los demás sobrevivientes no hablaban, pero eso mismo tenían en mente.

Ya tenían unos minutos enfrentándose contra ese grupo de Snake Soldiers en particular y a cada momento seguían perdiendo hombres, algo que no podían nunca darse el lujo de hacer. Los sobrevivientes liderados por Marcus disparaban sus armas, balas proyectiles y de energía volando hacia el frente, pero varios Snake Soldiers estaban al frente de la formación de treinta, con grandes escudos de energía frente a ellos, amarrados a sus brazos como si fueran grandes escudos antiguos, la energía desplegada por ellos detenía cualquier disparo que sus enemigos les hacían.

"¡Granada!" exclamó uno de los soldados del ejército japonés de ese planeta, lanzando una de sus granadas al ejército enemigo. La granada estalló justo frente a los Snake Soldiers con escudos, pero la explosión no les hizo daño alguno. "¡Rayos!"

Luego de disparar algunas rondas con su rifle, Marcus regresó detrás de los muros, protegiéndose de los ataques de sus enemigos.

"¡Maldita sea!" exclamó el líder Gear con enfado. "Esos malditos escudos de energía. No podemos atravesarlos."

"Ni siquiera nuestras armas de energía pueden hacer algo contra ellas." Expresó un Novaterran, señalando a sus rifles avanzados.

"Carmine, ¿Puedes hacer algo para darles a los que sujetan los escudos?"

"Lo siento, sargento, pero mis municiones no logran atravesarlo." Respondió el Gear llamado Ben Carmine.

"¡Maldición!"

"Uh, señor Fenix…" expresó Ivan, el nuevo recluta de Marcus. "Se vienen acercando."

El Gear alzó la cabeza por sobre uno de los muros, viendo que, efectivamente, se venían acercando lentamente a ellos.

"¡Necesitamos algo y rápido!"

"Yo iré." Expresó Takuya, en ese momento usando la transformación de Agunimon. "Atacaré de frente a los que tienen escudos y los deshabilitaré, así ustedes podrán atacarlos cuando ya no tengan defensa."

"Está bien, chico." Expresó Marcus seriamente. "Encárgate de eso, nosotros te cubriremos."

"He, no se preocupen… ¡Aquí voy!"

"¡Vamos!¡Fuego represivo!" exclamó Marcus, haciendo que todos los soldados de su grupo salieran de su escondite y comenzaran a disparar a los rivales con tal que cubrir las acciones de Takuya.

Los Snake Soldiers dejaron de avanzar, la línea de frente usando sus escudos para rechazar el fuego enemigo y así no recibir daño, antes de que el fuego cesase una vez más. Entonces Takuya hizo lo suyo; cayó del techo de un edificio cercano, cayendo detrás de la línea de soldados con escudo, y comenzó a atacarlos, dejándolos inconscientes, o muertos, a varios. Los soldados detrás de la línea defensiva activaron sus armas para atacar al Digimon, pero este era mucho más rápido y evitaba los disparos, mismos que daban en otros Snake Soldiers con escudos. Luego de unos momentos, Takuya eliminó a la mayoría de los soldados con escudos, dejándolos así al descubierto. Al ver que su misión había terminado, el Digimon saltó hacia el tejado de un edificio cercano, mirando a sus compañeros.

"¡Ahora!¡Acaben con esos bastardos!" exclamó Marcus, tanto él como los demás sobrevivientes saliendo de sus escondites y disparando contra los soldados de Anubis, quienes, al estar al aire libre, no podían esconderse y fueron acribillados en el acto. El grupo dejó de disparar al ver que ya no había soldados enemigos de pie. "Buen trabajo, equipo, acabamos con esos imbéciles."

"Creí que no lo lograríamos." Expresó Ivan con cierto temor, antes de que otro Gear, el experto en tecnología del grupo, Diamon Braid, le diera un pequeño coscorrón en la cabeza.

"Acostúmbrate, muchacho, así son las cosas en Delta." Expresó el Gear con seriedad.

"Tiene razón." Dijo Marcus. "Cosas así son de todos los días."

"¡Lo haré, señor!" exclamó Ivan, saludando a su líder.

"Que dejes eso, muchacho." Dijo Marcus con algo de enfado, antes de que Agunimon se posara en el centro de la calle, a unos metros de donde estaban ellos. "Lo hiciste bien tu también, muchacho."

"No hay problema." Respondió Takuya con algo de arrogancia. "No hay nada que temer cuando yo-"

"Yo no diría eso…" expresó un sujeto enorme, más que Agunimon, apareciendo de la nada detrás del Digimon humano.

Música de fondo: - 149-Seven Generals- (Soundtrack: Saint Seiya)

Takuya se volteó rápidamente, sorprendiéndose de que no hubiera detectado a su rival, pero no pudo hacer mucho, ya que recibió un fuerte golpe en el estómago, uno que le sacó el aire. El sujeto lo sujetó de la cabeza y lo levantó en el aire, golpeándolo muchas más veces antes de darle un fuerte golpe en el rostro y mandarlo contra unos escombros que estaban a unos veinte metros de ahí. Los soldados de Novaterra, Sera y Frontiera se colocaron en guardia, apuntando sus armas contra el sujeto, que tenía al menos unos tres metros de altura y los superaba con facilidad.

"Vaya, me dijeron que un grupo de humanos estaba causando problemas a mis hombres, pero no creí que fueran tan débiles." Expresó el sujeto, quien portaba una armadura como la de los Snake Soldiers, pero esta tenía muchos detalles negros mientra que las de un Snake Soldier normal era totalmente gris.

"¿Quién eres tu?" cuestionó Marcus con seriedad, apuntando su arma a la cabeza del sujeto.

"Soy la mano derecha del Pharaohn Seketh, su First Prime; Arknun."

"¿First Prime?¿Que diablos es eso?"

"Soy el que está por debajo de un Pharaohn, en este caso Seketh, aquel que me dejó a cargo de la invasión a estos mundos. Nosotros los First Primes obedecemos la voluntad de nuestros Pharaohns."

"¿El líder de la invasión a este planeta?" cuestionó Ivan.

"Si, y vine aquí ya que me informaron que un grupo de humanos estaba matando a mis soldados, por eso vine a acabar con ustedes."

"Nos la has puesto fácil." Expresó Marcus. "Al venir personalmente, significa que si te matamos, tus hombres ya no tendrán una razón para luchar aquí. No veo tu arma, así que sólo viniste a que te matemos."

"¿De verdad crees que soy tan débil como mis soldados?¡No me subestimes, humano!¡Yo solo puedo enfrentarme a mil de tus hombres, sin yo usar algún tipo de arma, y salir victorioso! Yo, así como mi maestro, el Pharaohn Seketh, soy un luchador. Tus débiles armas no podrán contra mi."

Marcus se le quedó mirando. Sabía que ese sujeto no era alguien ordinario, ya que atacó a Agunimon y lo golpeó de esa forma tan brutal, algo que era bastante difícil. Si ellos se enfrentaban a él, estarían muertos en pocos segundos.

"¡SALAMANDRA ARDIENTE!"

Una llamarada golpeó al First Prime en su costado izquierdo, envolviéndolo por algunos segundos, antes de que las llamas se extinguieran, dejando ver al sujeto sin ningún daño aparente. Arknun volteó a un lado, viendo que Agunimon estaba de pie, respirando con dificultad.

"No dejaré que los ataques… ¡Yo seré tu oponente!" exclamó el Digimon humano con enfado, ganándose la risa del gigante.

"Si estás respirando con dificultad luego de ese ataque, esto no durará mucho." Expresó el Egypteran, mirándolo con seriedad. "¡Acabaré contigo entonces!"

"¡Todos, váyanse de aquí!" exclamó Takuya. "¡Yo lo detendré!¡Váyanse!"

"¡Ya lo oyeron todos!¡Larguémonos de aquí!" exclamó Marcus, llamando la atención de sus hombres y corriendo del lugar, sabiendo que no podría ganar ese combate.

Arknun miró a Agunimon con seriedad, sonriendo arrogantemente, antes de lanzarse contra él, golpeando al Digimon humano con fuerza en el rostro. Luego de unos momentos, el combate había empezado, ambos contrincantes atacándose a una velocidad sobre humana, casi invisibles para las personas normales, mientras que los soldados se alejaban corriendo del lugar, buscando refugio.


Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

-Planeta: Tierra 435; Artesian- Tres horas antes-

Otro de los tantos mundos humanos normales, cuya tecnología estaba a finales del siglo XX e inicios del XIX. Claro, ese nivel de tecnología no les ayudó en nada cuando las fuerzas invasoras de Anubis decidieron atacarlo. Como era normal, los Ha'taks comenzaron con su bombardeo orbital, destruyendo primero las bases militares y comunicaciones de los países más importantes, antes de empezar el ataque a las ciudades en si. Sin embargo, varias naves de Novaterra y Mecronets llegaron al lugar antes de que el bombardeo a las zonas urbanas fuera efectuado con fuerza, y comenzaron a combatir a las naves invasoras.

En la superficie, varios Snake Soldiers y sus avanzadas máquinas de combate comenzaron a hacer destrozos, haciendo volar casas y aterrorizando a la población.

Pero ese no era el caso de un joven, de unos diecisiete años de edad, de playera china color rojo y pantalones negros, quien tenía unas grandes cualidades en el combate, ya que le estaba haciendo frente a diez Snake Soldiers, cada uno con una fuerza sobre humana y armaduras poderosas, y podía enfrentarse a ellos. Luego de unos momentos, el joven logró derrotar a los soldados, más que nada golpeándolos en el rostro, ya que sus gruesas armaduras evitaban que pudieran recibir daños.

Pero, cuando creía que todo había terminado, a lo lejos pudo ver a otros veinte soldados y a uno de los Goliaths de ellos acercándose a él, apuntándolo con sus armas y disparándole. El joven tomó uno de los Staff Weapon de uno de los soldados que noqueó y comenzó a correr, alejándose de sus perseguidores y escondiéndose detrás de un edificio cercano, la pared protegiéndolo de los disparos.

"Rayos, son demasiados." Expresó el joven con enfado. "¿De donde rayos salieron esos sujetos?"

"¿Acaso tienes problemas, Ranma?"

El joven mencionado volteó hacia un lado, viendo a otro muchacho de su misma edad, este usando una playera amarilla algo desgastada, unos pantalones verde oscuro y una banda en la cabeza, color blanca con manchas negras, además de sujetar un morral rojo sobre su hombro.

"¿Ryoga?" Cuestionó el joven artista marcial, Ranma Saotome, al mirar al otro joven con sorpresa. "¿Qué rayos estás haciendo aquí? Creí que estarías en Hong Kong."

"Ha, si, pero cuando supe que había problemas aquí, vine lo más rápido posible." Respondió el otro varón, con una sonrisa algo engreída. "Se ve que no pueden hacer nada sin mi, Ranma."

"A mi no me engañas; de seguro que te perdiste y que llegaste aquí sin darte cuenta."

"¡Cállate!" Exclamó el joven llamado Ryoga Hibiki, intentando desmentir ese hecho… aunque fuera cierto.

Una explosión cercana interrumpió la conversación de los dos, llamando su atención.

"La verdad, Ryoga, nunca creí decir esto pero me alegra verte." Comentó Ranma con seriedad. "Hace tiempo que no veo a alguien conocido y, en estas circunstancias, creo que el verte me tranquiliza."

"Digo lo mismo." Respondió el otro joven. "¿Quiénes rayos serán esos sujetos?"

"No tengo idea, pero ya llevan aquí un buen rato y sólo andan haciendo destrozos. Si siguen así, la ciudad será destruida en horas, y no sé si esto pase en alguna otra parte."

"He, debe ser otra organización que quiere conquistar el mundo."

"No lo sé…" respondió el joven Saotome con seriedad. "Pero creo que esto va mucho más allá de las artes marciales."

"He, se ve que has cambiado mucho, Ranma."

"Que te echen de la casa y una experiencia de casi muerte hace cambiar a cualquiera… tu no te quedas atrás, el simple hecho de hablar de esta forma demuestra que algo cambió entre nosotros."

"No me lo recuerdes." Expresó Ryoga, sintiendo como varios Snake Soldiers se acercaban a ellos. "Bueno, Ranma, ¿Qué te parece una tregua de nuestro combate? Creo que no es el momento de luchar entre nosotros."

"Eso pensaba." Respondió Saotome, haciendo girar el arma que le quitó a los Snake Soldiers. "Vamos."

"¡Estoy listo!"

"¡Deberían esperar a que yo llegue!" exclamó una tercera persona, llamando la atención de los dos jóvenes, quienes reconocieron la voz de inmediato.

"Oh rayos, el pato también vino."

"¡Cállate, Saotome!" expresó el sujeto, cayendo detrás de Ranma y Ryoga; un joven de cabello negro y largo, vistiendo unas ropas chinas color blanco, mientras su rostro era adornado por unos extraños lentes de gran aumento, lo que hacían que se viera algo… ridículo.

"¿Qué estás haciendo aquí, Mousse?"

"¿A que más?" cuestionó el recién llegado, señalando acusadoramente a Ranma. "¡A derrotarte, Saotome!¡Ese es el motivo de mi existencia!"

"¿Todavía? Pero si ya no tienes una razón para pelear conmigo; ya dejé toda mi vida atrás, incluyendo a Shampoo. No tienes porqué…"

"Te equivocas, tengo una razón; demostrar que soy el mejor artista marcial. Es por eso que tengo que derrotarte, Saotome, a ti, el peleador más fuerte que conozco."

"Vaya, al menos admites que soy el mejor." Respondió Ranma, su ego creciendo por las palabras, algo que quería hacer que Mousee lo notara.

"¡Cállate!¡Te derrotaré, Ranma!... ¡Pero primero, tengo que vencer a esos sujetos que están atacando por todas partes! Simplemente no puedo permitir que sigan haciendo cosas así, y si tengo que ayudarte a acabarlos, ¡lo haré!"

"He, vaya que hemos cambiado." Expresó el artista marcial japonés, mirando hacia arriba. "Simplemente, somos diferentes."

"Es cierto." Respondió Ryoga, sonriendo con arrogancia. "Pelear como aliados es algo que no me imaginaba… sin embargo, esto no durará mucho, Ranma, aún tengo cosas pendientes contigo."

"Como sea… entonces, vamos a acabar con ellos. ¿Listos?"

"¡Claro!"

Los Snake Soldiers aparecieron en una esquina, siendo recibidos por sorpresa por los tres jóvenes artistas marciales, quienes, a pesar de sus viejas rivalidades, tenían que unirse contra un enemigo en común… y mucho más poderoso que ellos.


Música de fondo: - 112-Hunter Base~Wickedness- (Soundtrack: Megaman X8)

-Galaxia: Drakerton-

Sigma, el exlider de los Mavericks del planeta Replira, y Ganondorf, el Evil King del planeta Trizen, continuaban viendo lo acontecido en distintos mundos humanos, gracias a la avanzada tecnología que había en ese lugar, dándoles la capacidad de ver todo lo que ocurría en el Nintenverse… y en tiempo real.

"Es divertido." Expresó Ganondorf repentinamente. "Es divertido como es que luchan por sobrevivir ante algo que es imposible para ellos."

"Sin embargo, eso hace que logren muchas cosas interesantes." Respondió Sigma con seriedad, aún sentado en su silla.

"Es cierto… también, eventos como estos hacen que los corazones de los humanos se debiliten… pero que otros se fortalezcan… y supongo que sabes lo que pasa cuando el corazón de un ser vivo es lo suficientemente fuerte como para llamar la atención."

"Si… crea una Keyblade."

Ambos seres de la oscuridad permanecieron callados por un momento, sabiendo lo que significaría el resultado de esta guerra.

"Entonces, al terminar esto, habrá una explosión de Keybladers." Dijo el rey Gerudo con seriedad. "Lo que significa más N-Warriors."

"Es cierto, pero también más aliados."

Ambos seres malignos no necesitaban voltear para saber de quien era esa voz que comentó eso, pero Ganondorf aún así lo hizo, volteando hacia un lado de la habitación, viendo a una persona saliendo de las sombras.

"Hao…" expresó el portador de la trifuerza del poder, viendo como el joven Shaman salía de entre las sombras.

"¿Estoy equivocado?" cuestionó Hao, mirando a los dos con malicia, aunque Sigma le daba la espalda por estar sentado en una silla. "Si más Keybladers hay, más DN-Warriors habrá, sólo habrá que esperar a que salgan."

"Aún así, la cantidad de N-Warriors que salgan será superior a la de nosotros. Aún con esos guerreros, estaremos en problemas si nos enfrentamos de frente a los N-Warriors, con todo y sus recursos."

"Es por eso que hemos estado esperando por esta oportunidad para poder movernos sin ser vigilados." Expresó Sigma sin apartar la vista de los monitores. "Buscando en los diversos mundos la llave de nuestra victoria, aún sin haberla encontrado."

"Si, pero no hemos podido encontrarla desde aquí." Dijo Hao seriamente. "Es por eso que tenemos que ir al Nintenverse, aunque eso no lo podíamos hacer por la vigilancia que tiene Novaterra en todos los mundos de esa galaxia."

"Con esta guerra, aunque ganen, los Novaterrans tendrán mucha menor vigilancia, por lo que podremos buscar la llave sin tantos problemas." Comentó Ganondorf fríamente, apretando su puño derecho mientras sonreía. "Y cuando la encontremos, el Nintenverse será nuestro."

"Es por eso que debemos prepararnos." Expresó Sigma. "Haremos pronto nuestro movimiento, será mejor que regresen a avisar a los demás aliados que a cada rato van llegando."

"Si, eso estaba pensando hacer." Dijo Hao. "Quiero ver que otros seres como nosotros tiene el Nintenverse y que van llegando poco a poco."

Así, Ganondorf y Hao comenzaron a caminar hacia la puerta del cuarto donde estaban. Sin embargo, los dos se detuvieron de golpe, mirando hacia la derecha, a un lugar donde la luz no alcanzaba a llegar y creaba un velo de sombras, uno diferente de donde estaba Hao anteriormente. Los dos, seriamente, apenas iban a acercarse al lugar, cuando Sigma habló.

"No es nada, viene conmigo." Expresó el exlider Maverick. "Váyanse."

Sin decir nada, Hao y Ganondorf continuaron su marcha, al final saliendo de la habitación de Sigma, dejándolo solo… o eso parecía.

Música de fondo: - 162-Golbez, Clad in the Dark- (Soundtrack: Final Fantasy IV)

"Sal." Dijo el Maverick, sonriendo un poco. "Aún no puedes ocultar tu presencia de nosotros."

"Lo siento, trataré de hacerlo mejor la próxima vez." Dijo alguien que estaba oculto en las sombras, impidiendo que se pudiera ver su apariencia, lo único que se podía ver era que tenía unos pantalones verdes.

"¿A que has venido?"

"Mi maestro está listo para verse con usted nuevamente, Lord Sigma."

"Ah, el maestro, hace tiempo que no lo veo… cuando lo vi por primera vez, no creí que fuera tan importante para nosotros. Fue hace tanto tiempo…"

"¿Qué es lo que le digo?"

"Él es el más importante para nuestra organización, por lo que no puedo decirle que no. Lo veré cuanto antes, puedes decirle que venga."

"Si, Lord Sigma…" expresó el sujeto, invocando un extraño objeto en su mano derecha… y dijo unas palabras bastante conocidas. "¡PORTÓN DE ESPEJO!¡ABRETE!"

El portal se abrió frente a él, pero a diferencia de un portal de luz, este era uno de oscuridad, con los espejos en el interior apagados, no dejando salir mucha luz o reflejo que digamos. El sujeto, con Keyblade en mano, entró al portal, que se cerró detrás de él, dejando a Sigma nuevamente solo… y sonriendo.

Fin del Capitulo 60


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

X: Hola, soy X. En nuestro camino por encontrar el siguiente mundo para vencer al Pharaohn que nos toca, nos encontramos con cosas extrañas. Rayos, no creí que nos pasara esto.

Takato: ¿Podremos salir de aquí?¡No tenemos tiempo que perder!

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Control.

Goku: ¡Rayos!¿No podemos salir de esta trampa?

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Hey gente, ¿Que tal? Aquí tarde, pero seguro, con el capítulo. Tuve algunos problemas, aunque ahora no con la página. Pero bueno, aquí está el capítulo, ojalá lo hayan disfrutado.

Veamos que hay aquí:

Bueno, en Kanto hay una reunión de lideres de gimnasio y elite four, lo cual no ha de sorprender. He leido fics en los que los lideres y elite four forman parte de una especie de fuerza militar que abarca todo el planeta, así que pensé en que sería una buena idea meter algo parecido a eso. Despues de todo, en el mundo de Pokemon, lo más que he llegado a ver, parecido a un arma militar, son los Pokemons con una extraña armadura de la película 8... y creo que un tanque en algún momento, pero en si no he visto algo así en la serie, por lo que pensé meter una especie de ejercito y que no dependan tanto de los Pokemons.

¿Que más? ... ¡oh si! Naruto, de la serie de... bueno, Naruto, salió al fin, para los fans de esa serie. Como dije antes, estoy usando el Naruto de final de la serie original, aunque un poco más alto... y mucho más fuerte, que el anterior. Creo que, en linea temporal, estoy usando el Naruto a un año de haber salido a entrenar con Jiraiya, casi a mitad del salto entre series. Hablando de Jiraiya ¿Donde está él? Lo responderé luego.

Ok, en Frontiera, los soldados de Gears of Wars, de Novaterra y de ese mismo mundo se siguen enfrentando a los Snake Soldiers, cuando sale Arknun, First Prime de Seketh. Ahora, algo interesante; yo quería introducir a los First Primes antes, pero no se me dio la oportunidad. Un First Prime es el segundo al mando, debajo del Pharaohn, y recibe ordenes sólo del Pharaohn que le toca y del mismo Anubis. Digamos que es algo así como los Tenientes de Bleach, aunque con roles algo distintos; militarmente hablando, un First Prime es un maestro estratega... tiene que serlo, ya que casi siempre es el que está al mando de ejercitos y flotas espaciales. Claro, poseé super fuerza y velocidad,para poder alcanzar ese rango.

oh si, se me olvidaba; la guerrera que Raviel mató al inicio, cuando el grupo llegó a la galaxia, era SU First Prime... algo que no había comentado hasta ahora. Tenía pensado decirlo, pero por algúna razón se me olvidó ponerlo. Lo pondré luego.

Pasando a otro mundo... ¡hey!¡Es Ranma, Ryoga y Mousee! Si, un poco cambiados en cuanto a personalidades, pero es por una razón... bueno, no; cosas que les pasó en el pasado y, la mayor, porque no se me dá muy bien para plasmar las personalidades de los tres... soy malo con eso =/

Bueno, alguien comentó que Atem era el último Pharaohn en ser vencido... no, no lo es. Todavía falta que luchen contra el primer Pharaohn que apareció en la serie; Raviel de Osiris, el que controla el sonido. ¿Se enfrentarán a él X y compañía? Veanlo en el siguiente capítulo.

Bueno, es todo, nos vemos el otro fin de semana... sobres =D

-Saiyan X logged off-