10/ENE/10

Saiyan X dice: Nueva música en mi profile.


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

Kristal e Ichigo se adentraron en el planeta capital de la galaxia de Anubis, intentando adentrarse en la ciudad oscura, Necrópolis. Sin embargo, luego de varios minutos de correr, los dos jóvenes se dieron cuenta de que estaban corriendo en círculos y no se acercaban a la ciudad. Gracias a un hechizo de Kristal, energizado por la fuerza espiritual de Ichigo, ambos héroes lograron romper la ilusión que los alejaba de la ciudad. Ahora, con el camino libre, los dos e disponían a entrar…

…hasta que el Pharaohn Raviel apareció frente a ellos. El Pharaohn comentó algo extraño; Anubis quería ver únicamente a Kristal, por lo que la dejaría pasar… no tanto así a Ichigo, a quien enfrentó directamente. La joven hechicera, con el camino libre, comenzó a correr hacia la ciudad y entró en la pirámide roja, Aaru, para encontrarse con Anubis. Cara a cara con el dios oscuro, la N-Warrior decidió enfrentarlo… antes de que él se revelara como era realmente… y Kristal no lo podía creer…

…Frente a ella estaba su antiguo enemigo, el N-Warrior Exus… posando como el Guardián Anubis

¿En que terminará todo esto?

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 67: La verdad de Anubis.

Música de fondo: - 172-Confrontation- (Soundtrack: Bleach)

"¡GETSUGA TENSHO!"

Una poderosa explosión ocurrió en medio del desierto, levantando una gran cantidad de polvo y arena del suelo, una tan grande que podría cubrir fácilmente varios estadios de futbol. De la nube de arena emergió Ichigo, dando un gran salto hacia atrás para mantener distancia entre él y su enemigo, quien seguía dentro del lugar. El Shinigami estaba respirando con dificultad, ya que el combate había resultado ser mucho más difícil que antes. Él sentía que se había vuelto más poderoso luego del combate contra el Pharaohn Seker, y aún así, no podía comparar a ambos Pharaohns… estaban en niveles diferentes.

"Rayos… esto es más difícil de lo que pensé." Expresó Ichigo, respirando con dificultad.

"¿Es todo?"

El Shinigami alzó la vista en sorpresa, viendo como el polvo comenzaba asentarse de nuevo en el suelo, revelando la figura del Pharaohn Raviel, con su espada frente a su cara, que mostraba una expresión de seriedad.

"¿Esa es toda tu fuerza?" cuestionó Raviel con seriedad.

"Maldición, esto no está bien." Expresó el Shinigami. "Es demasiado fuerte."

"Con esta fuerza, ¿Cómo es que pudiste derrotar a uno de los Pharaohns? Quizás ganaste por trampa o algo."

"¡Cállate!" exclamó Ichigo, usando su velocidad para desaparecer y aparecer frente al Pharaohn, dando un golpe con su espada, uno que su oponente bloqueó con facilidad. "¡Esto apenas comienza!"

"A menos que hagas algo más, esto terminará muy pronto." Respondió Raviel con indiferencia, bloqueando todos los golpes que Ichigo daba con su espada. "Si esta es toda tu fuerza, esta pelea no durará más de diez segundos."

"¿Que?" Cuestionó el Shinigami, dando un salto hacia atrás para mantener la distancia, mirando al Pharaohn con seriedad. 'Si sigo así… no sé que tan fuerte es este sujeto, pero todos mis ataques los detiene con facilidad… parece que no está peleando en serio. Si es cierto, entonces tendré que…'

"¿Qué sucede?¿Dejarás que te mate para terminar de una vez con esta pelea?" cuestionó Raviel con seriedad.

"¡Ha, claro que no! La verdad, no quería usarlo, ya que apenas aprendía a hacerlo, pero al parecer no tengo otra opción."

"¿De que hablas?"

"Es de un truco que aprendí luego de la pelea que tuve con el Pharaohn Seker, uno que me dará una ventaja en este combate. Sólo podía usarlo al inicio por unos segundos, pero al parecer en mi vida pasada podía usarlo también, por lo que, mientras corría hacia acá, aprendí, no, recordé como controlarlo. Creo que tendré como un minuto de poder usarlo."

"¿De que estás hablando?¿Es acaso una especie de carta secreta?"

"Si…" comentó Ichigo, llegándose una mano al rostro. "Se podría decir que si."

De pronto, un aura oscura comenzó a emerger de la mano del Shinigami, cubriendo su rostro y su cabeza, algo que el Pharaohn miraba con indiferencia. De pronto, la oscuridad tomó forma, posándose en el rostro del guerrero aliado; una especie de máscara blanca con rayas rojas, una que dejaba ver los ojos negros con amarillo del Shinigami. Ante esta transformación, Raviel miró con cierta curiosidad.

"¿Qué es eso?"

"Es mi carta del triunfo." Respondió Ichigo, su voz habiendo cambiado bastante.

Entonces, Ichigo desapareció, moviéndose aún más rápido que antes, acercándose a su rival y dando un corte con su espada. Raviel logró ver el movimiento del Shinigami y pudo bloquear el corte con su propia espada, empleando más fuerza de la que antes aplicaba, notando así el incremento de poder que tenía Ichigo ahora.

"¿Incrementaste tu fuerza?" preguntó Raviel con seriedad.
"Si, ¡y esto no es todo!" exclamó Ichigo, aplicando más fuerza en sus brazos, logrando así empujar al Pharaohn hacia atrás. "La pelea apenas ha empezado. ¡GETSUGA TENSHO!"

Casi a quemarropa, Ichigo liberó su poderosa técnica oscura con un sablazo, una que engulló por completo al Pharaohn, perdiéndose dentro de esta. El ataque oscuro siguió su camino, perdiéndose en el horizonte, levantando una gran cantidad de polvo y arena en su camino, antes de desvanecerse. Ichigo, aún con su mascara Hollow, respiraba con dificultad, haciendo usado una gran cantidad de poder en esa técnica. La nube de arena comenzaba a asentarse luego de haber sido levantada por la técnica del Shinigami, quien estaba exhausto.

"Lo he logrado…"

"¿Estás seguro?"

La voz del Pharaohn lo dejó helado, ya que parecía ser muy tranquila. El polvo frente a él comenzaba a dispersarse, dejando ver, justo a tres metros al frente, a Raviel, con su mano izquierda extendida hacia el frente, con algunos residuos de energía oscura; la técnica de Ichigo. Lo que le causaba más temor no era que lo haya detenido con una sola mano, sino que parecía no haber sufrido daño alguno… diablos, ni siquiera su capa blanca parecía maltratada.

'N-no puede ser. Lo golpee con todo mi poder.'

"Ahora si puedo ver que fue todo." Expresó Raviel con seriedad, mirando a Ichigo con indiferencia, mientras alzaba su espada. "Es el momento de acabar con este juego de niños."

El Shinigami se colocó en guardia, preparándose para el combate. Al menos estaba confiado, ya que con la mascara puesta podía moverse exactamente a la velocidad de la luz. No había forma de que pudiera perder de vista a Raviel en sus movimientos.

Entonces, ¿Por qué el Pharaohn apareció detrás de él sin darse cuenta?

-

Música de fondo: - 197-The Evil Lord Exdeath- (Soundtrack: Final Fantasy V)

La sorpresa llenaba todo su ser ante tal revelación que acababa de presenciar. Era simplemente imposible, irreal… y no quería creerlo. La joven N-Warrior simplemente quería negar lo que acababa de ocurrir, borrar de su memoria lo que sus ojos le habían mostrado, queriendo pensar que era una mentira.

Lamentablemente para ella, era una realidad.

"Exus…" expresó la joven, no apartando la vista del frente.

"Te ves sorprendida, Kristal. Pero es obvio, no te esperabas semejante revelación."

En efecto, la joven no podía creer lo que veía. Exus, el hechicero oscuro y el primer enemigo que había tenido desde que se convirtió en N-Warrior, aquel que fue el causante de que ella dejara Shadow Realm y empezara la misión de un N-Warrior, estaba frente a ella… posando como el dios Anubis.

"¿D-de verdad eres tu, Exus?" cuestionó ella con incredulidad.

"Por supuesto, querida Kristal… soy yo, Exus, el mismo con el que luchaste en el planeta Transverse en el Nintenverse, el mismo que fue alumno del Dark Sage Raphael."

"¿C-como? … ¿Cómo es que sobreviviste al Portón de Espejo de todos?¡Se supone que te mandamos a otra dimensión!"
"¿Otra dimensión?¿De verdad creyeron eso? Lo que ustedes hicieron fue transportarme a otra galaxia, en donde conocí mi destino; esta, la galaxia Duat. Debo darles las gracias, ya que de no haber sido derrotado por ustedes, me hubiera conformado con sólo gobernar los mundos del Nintenverse de una forma muy rústica. Ahora podré hacerlo con más eficiencia… y aparte, tendré en mis manos, no sólo el Nintenverse, sino toda la Nova Alliance."

"¿Toda la Nova Alliance?¿C-como es que?"

"Al ser un dios, puedo hacer eso una vez que derroque a los Guardianes de las demás galaxias aliadas al Nintenverse. Gobernando el Nintenverse, las demás Galaxias no serán mucho problema."

"¿Al ser un dios?¿De que estás-?"

"Veo que sigues sin entender… o no quieres entenderlo; yo soy la vasija del Guardián Anubis, lo cual me convierte en el mismo dios. ¿Lo entiendes?"

"¿La vasija de Anubis?"

"Así es… así como tu eres la vasija de Balance y Alan la de Chaos, yo soy la de Anubis y, por consiguiente, poseedor de sus poderes. A diferencia de ti y de Alan, yo si he despertado mis poderes de Guardián. No están despiertos al máximo, pero con esto será suficiente como para cumplir mis objetivos."

El aura de Exus comenzó a incrementarse de una manera aterradora, pero a la vez tranquila. Kristal se quedó quieta, sintiendo el aura del oponente, mucho más grande y poderosa que la del Exus anterior, al que ella ahora podría derrotar de un solo golpe. Pero, no sólo el aura era más grande; era diferente, una mezcla entre el aura de Exus y una extraña, probablemente la del Guardián. Lo extraño, además, era que el aura era muy densa, como si el ambiente se volviera líquido, lo cual hacía que fuera difícil el respirar.

'Su aura… es extremadamente poderosa…' pensó Kristal con detenimiento, seriedad y temor. '¿De verdad ahora es un dios?'

"Por supuesto que lo soy." Expresó Exus de pronto, sorprendiendo más a la joven.

'Imposible, coloqué varias barreras para que no pudiera leer mi mente.'

"Que tonta… soy un dios, tus intentos por mantener tu mente cerrada a mi son tan inútiles como el bloquear la luz del sol con un grano de arena."

Kristal se le quedó mirando de nuevo, esta vez poniendo su mente en blanco, tratando de evitar que el Guardián leyera sus pensamientos… sin éxito. Podía sentir como lo más profundo de su mente era leída por su antiguo enemigo, aquel que amenazó con matarlos a todos.

"Si tu eres Anubis, ¡entonces tendré que detenerte!" exclamó Kristal, colocándose en guardia.

"¿Oh?¿Intentarás atacarme?¿Acaso no sabes lo que puede pasar si atacas a un dios?"
"No importa si eres un dios o no, tengo que derrotarte. Sólo así, podré regresar con todos… con Alan-kun."

"¿Alan-kun? Vaya, incluso llegaste a ese nivel de confianza y cariño con él. Pero eso era de esperarse, ya que son las vasijas de Chaos y Balance, por lo que es normal que estén juntos… sin embargo, eso no lo puedo permitir."

"¿Que?"

"Kristal… ¡se mi esposa!"

La hechicera abrió sus ojos con sorpresa, las palabras que salieron de la boca de Exus la confundieron mucho, como era normal.

"¿Q-que dices?" cuestionó la joven, esperando que no haya escuchado lo que escuchó.

"Te he pedido que seas mi esposa, Kristal." Respondió Exus con seriedad. "Se mi reina y así podremos gobernar nuestro nuevo imperio."

"No lo entiendo… creí que querías matarme."

"¿Por qué crees que dejé que Raviel te dejara pasar y no a ese Shinigami? Porque he decidido que tu serás mi esposa; la Guardiana del Nintenverse a mi lado, así no habrá ningún ser en el universo que nos detenga. Eres una mujer hermosa, Kristal. Piénsalo."

"Lo siento… pero yo ya estoy con Alan-kun. Sólo con él me casaré. Mi cuerpo y mi espíritu son sólo para él. Ya los dos quedamos que, cuando esto termine, daremos el siguiente paso, así que no puedo decepcionarlo."

"… ya veo. Ese joven es bastante afortunado de tenerte a alguien como tú… es una lástima, pero no puedo dejarte ir. Tu serás mía."
"¡Entonces, tendrás que luchar contra mi!"

"Es muy fácil, Kristal."

La joven hechicera invocó su Sage's Stone Keyblade, colocándose en guardia para empezar a atacar a Exus. Sin embargo, cuando estaba por transformarse en Súper N-Warrior, una sensación inundó su cuerpo, una que la hizo sorprenderse y asustarse de inmediato. Volteando hacia atrás, hacia la salida del salón, la joven sintió algo en su aura… que otra que ella conocía estaba desapareciendo.

"Oh no… Ichigo…"

-

Música de fondo: - 137-The Stage is Set- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

Trozos blancos de su mascara Hollow comenzaron a caer, quebrándose al tocar el suelo bajo sus pies, indicando que el poder de Ichigo había caído a su mínimo. El joven Shinigami tenía sus ojos abiertos al máximo, volviendo a la normalidad luego de la transformación Hollow que había invocado al inicio de la pelea. Se sentía débil, ya habiendo usado todo su poder en el combate. Ichigo sentía que estaba flotando, ya que sus pies no estaban tocando el suelo debajo de él.

Después de todo, era levantado del piso por la espada plateada que atravesaba su estómago de un lado al otro…

Raviel, con su mirada de indiferencia, sujetaba con una mano su arma, levantando el peso del Shinigami sin ningún problema. El guerrero de la galaxia Bleach tenía su cuerpo lleno de heridas, y su traje negro que usaba cuando estaba en Bankai estaba hecho garras, con ambas mangas perdidas y una buena parte de la tela de su pierna derecha hecha gironés. Lo peor de todo, era que el Pharaohn estaba ileso, sin ninguna herida aparente… y su capa seguía inmaculadamente blanca, como al inicio del combate.

"M-maldición…" expresó Ichigo.

"¿Ahora si te das por vencido?" cuestionó Raviel una vez más. "Este combate se ha decidido."

"A-aun no…" dijo el Shinigami, colocando su mano izquierda sobre la espada, aliviando un poco la presión que causaba en sus costillas. "Esta pelea aún no termina…"

"Tus poderes no pueden hacerme nada, tu máscara ha desaparecido y tu energía ha llegado al límite más bajo. Además, tienes mi espada clavada en tu cuerpo. Shinigami, la pelea terminó desde el momento en el que puse mis ojos sobre ti. Estás acabado."

"No… ¡No ha terminado!" exclamó Ichigo, usando el resto de sus fuerzas para dar un corte con su espada, uno de fuerza considerable, al cuello del Pharaohn. Sin embargo, la hoja afilada de su espada no pudo siquiera hacerle una marca en la piel del guerrero dorado.

"Veo que tu espíritu de pelea sigue igual de fuerte, y por eso te admiro." Dijo Raviel, elevando su aura de forma considerable. "Sin embargo, eso no será suficiente para siquiera lastimarme. Ahora, Shinigami, te enseñaré el castigo que se le aplica a alguien que intenta desafiar a nuestro dios… ¡EDEN OF SILENCE!"

La espada del Pharaohn comenzó a vibrar violentamente, aunque casi imperceptible para el ojo humano. Las vibraciones entraron en el cuerpo de Ichigo, causando estragos en él al cortar más por su rápido movimiento. Entonces, una energía oscura emergió de la espada, absorbiendo parte del restante Reiatsu de Ichigo para crecer y así formar una esfera oscura que los envolvió a ambos. Permanecieron así por algunos segundos, hasta que una poderosa onda sónica emergió de la parte de arriba, rompiendo la oscuridad como si fuera una tela. La onda de sonido no emergió sola; Ichigo iba dentro de ella, elevándose al cielo como una estrella fugaz cae a la tierra. Abajo, la oscuridad comenzó a desvanecerse, dejando ver a Raviel, con su espada a un lado, en una pose que indicaba que había mandado al Shinigami al cielo de un golpe.

Mientras se elevaba al cielo, Ichigo podía pensar en lo que había pasado, sorprendiéndose de lo que sucedió.

'N-No puede ser… m-me golpeó miles… millones de veces en un segundo… S-su velocidad… s-su velocidad, ¿es superior a la de la luz?'

De pronto, mientras su acenso se detenía, Ichigo notó algo que lo extrañó mucho; cuatro esferas negras, cada una del tamaño de su cuerpo, aparecieron a su alrededor, todas a unos tres metros de distancia, formando una especie de diamante, con él en el centro. Al mirarlos con más detenimiento mientras se detenía, notó algo extraño.

"E-esos son… ¿soles negros?"

"¡Así es, Shinigami!" exclamó Raviel desde el suelo, su voz escuchándose muy clara en los oídos de Ichigo, ya que podía controlar el sonido. "No sólo controlo las vibraciones, también controlo el poder de los soles… después de todo, soy Osiris, el padre de Horus, guerrero del cielo."

"¿Controlas el poder de los soles?... ¡N-no puede ser!"

"Hasta nunca, Shinigami…" expresó el guerrero de oro, extendiendo su mano hacia arriba, antes de cerrarla por completo. "¡ECLIPSE!"

Las cuatro esferas oscuras comenzaron a generar una cantidad de energía impresionante, equiparable a la de una llamarada Súper solar sumamente condensada en un punto del tamaño de una persona… que liberaron en Ichigo al mismo tiempo.

El Shinigami fue golpeado por los cuatro ataques solares simultáneamente, haciendo que gritara de dolor mientras sentía que su piel se quemaba. Entonces, notó que algo pasó justo frente a él, elevándose al cielo. Alzando la mirada, notó que se trataba de Raviel, quien ahora se había detenido como a unos veinte metros de distancia, reuniendo energía oscura en su espada, sujetándola con una mano.

"¡CORONAL!"

En menos de un segundo ocurrió todo; Raviel se lanzó contra Ichigo, mientras los mini soles detuvieron su ataque, concentrando su energía nuevamente en ellos. Entonces, justo cuando Raviel llegó y golpeó a Ichigo, los cuatro soles estallaron como una Súper Nova oscura, lanzando sus energías en todas direcciones, causando grandes estragos en la superficie a kilómetros debajo. Al terminar el ataque, Raviel estaba en el suelo, sobre una de sus rodillas, sujetando su espada en pose de haber dado un corte vertical con todas sus fuerzas, mientras energía oscura emergía de las uniones de su armadura.

Pocos momentos después, el cuerpo de Ichigo cayó pesadamente a unos metros de distancia, creando un pequeño cráter en el lugar de impacto. Raviel comenzó a caminar hacia ese lugar, entrando en el cráter y quedando frente al Shinigami, quien estaba boca abajo, claramente desmayado. El Pharaohn lo miró con cierta sorpresa, aunque no se notaba mucho.

"Usaste esa extraña máscara y tu espada para protegerte de mi ataque ¿no es así?" inquirió el guerrero dorado. "Impresionante, a pesar de haber dicho que descubriste ese poder tuyo hace unas pocas horas. Parece que ya lo hubieras hecho antes, practicado y volviéndote un experto en ello. Si no lo hubieras usado, tu cuerpo simplemente hubiera dejado de existir por el calor del ataque, en espacial con lo débil que estás. Tienes mi admiración." Expresó, apuntando con su espada a la nuca de Ichigo. "Pero te atravesaré la cabeza para asegurarme que estás muerto. Es tu fin… Shinigami."

"¡ESTRELLA DE PEGASO!"

Música de fondo: - 021-Glide! Pegasus- (Soundtrack: Saint Seiya)

De pronto, varios golpes celestes vinieron de su derecha, lo que ocasionó que Raviel apartara por un momento su vista del Shinigami y comenzara a bloquear los ataques que venían a él con su espada. Mientras los bloqueaba, logró notar que el cuerpo de Ichigo había desaparecido, justo antes de que los golpes cesaran. Sin mirar hacia atrás, supo que había llegado un nuevo guerrero, y que estará detrás de él.

"Me sorprende que haya más gente que llegara hasta aquí." Expresó Raviel con seriedad. "¿Quién eres, invasor?"

"Un Saint de la galaxia Saint, aliada del Nintenverse; Pegasus Seiya." Expresó el caballero de armadura blanca, con Ichigo sobre su espalda, como si lo estuviera cargando. Raviel comenzó a mover su cabeza, logrando verlo de reojo.

"Pegasus, me sorprende que hayas llegado hasta acá. Se nota que los Pharaohns no eran lo suficientemente fuertes como para detener sus avances."

"Nos subestimaron, creyeron que éramos más débiles, y por eso han perdido."

"Yo no cometeré ese error."

"Eso han dicho otros, gente que termina subestimándonos."

"Por el honor de mi dios, Anubis, no lo haré." Dijo el Pharaohn, volteándose completamente para encarar al Saint. "Pegasus, mi trabajo es derrotar a todo aquel que intente desafiar a nuestro dios… y tu, por el momento, eres el más peligroso a varios sistemas de distancia."

"Entonces, supongo que pelearas conmigo." Respondió Seiya, colocando a Ichigo en el suelo a un lado de él. "Muy bien, mi labor es proteger y rescatar a Athena de las manos maléficas, como tu dios maligno. Es por eso que he venido hasta aquí. ¡Pelearé contigo, Pharaohn!"

"Recuérdalo; soy Raviel, Pharaohn of Osiris. Recuerda bien ese nombre, ya que serás el primero que recordarás cuando llegues al otro mundo."

Las auras de ambos oponentes comenzaron a elevarse, agitando el ambiente a su alrededor, volviéndose más oscuro de lo normal, mientras descargas eléctricas eran generadas por sus propias auras, chocando unas con otras. Así, daba inicio a otro combate.

-

Al sentir la presencia del caballero de Pegaso, Kristal soltó un suspiro, aliviada porque había llegado la ayuda que Ichigo necesitaba.

"¿Acaso te sientes aliviada porque llegó ese Saint?" cuestionó Exus al leer la mente de la joven hechicera. "No tiene caso; no importa cuantos más lleguen, simplemente no podrán derrotar a Raviel."

"No creo eso, Exus." Respondió la joven, volteando a ver al llamado dios. "No conozco mucho a Seiya, pero sé que no es una persona que se rinde tan fácilmente. Además, a diferencia de Ichigo, Seiya tiene una misión que cumplir."

"¿Salvar a su diosa? No lo culpo; él, al ser un Saint, daría su vida con gusto para proteger a su diosa… pero, aún con esa motivación, ese caballero no podrá con Raviel."

"Estás tan seguro de ti mismo, Exus."

"Por supuesto que lo estoy: Raviel, no sólo es mi guerrero más poderoso… es también… diferente a los demás Pharaohns. Ni aunque ambos luchen juntos podrán vencerlo."

"Yo confío en ellos, y sé que lo derrotarán, no importando que tan fuerte sea." Expresó ella, apuntando a Exus con su Keyblade. "Por el momento, me encargaré de ti."

Música de fondo: - 169-Premonition- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

El dios oscuro sólo se quedó mirando a la joven, quien iba incrementando su aura de forma considerable, hasta transformarse en Súper N-Warrior, su cabello rubio ahora más erizado y ondeando con fuerza por el calor de su aura. Él sólo rió.

"¿Qué es tan gracioso, Exus?" cuestionó ella con cierto enfado.

"¿De verdad crees que podrás ganarme con ese poder? Ni siquiera has despertado tu máximo poder."

Kristal sólo lo miró, apretando los puños con fuerza.

"También lo sabes, ¿No?" cuestionó el señor oscuro. "Sabes a lo que me refiero; la transformación de Súper N-Warrior Lv 2, es donde el límite de un Nova Crystal es superado, aquella transformación que permite al N-Warrior crear milagros… y eso no lo has logrado."

"¿Qué con eso?" cuestionó la joven con enfado.

"¿Y aún lo preguntas? Si apenas pudiste enfrentarte a una Pharaohn, y eso con ayuda de otra N-Warrior, ¿De verdad crees que tu poder sería efectivo contra mi?"

"¡Eso está por verse!¡Prepárate, Exus!"

"Es inútil, Kristal; tu no podrás lastimarme porque soy un dios… te lo advierto."

"¡No me engañarás!" exclamó ella, reuniendo varias esferas rosadas alrededor de la hoja de su Keyblade. "¡Toma esto!¡Crystal Shower!"

Con un movimiento de su Keyblade, cientos de esferas de energía rosada viajaron a gran velocidad hacia Exus. Sin embargo, en lugar de moverse, el señor oscuro se quedó en su lugar, sus ojos emitiendo un destello morado mientras su aura, del mismo color, lo rodeaba. El ataque mágico de Kristal impactó en él con fuerza, ante la mirada de la joven hechicera. Pero entonces, para su sorpresa, las esferas de energía, al impactar contra el aura de Exus, fueron reflejadas hacia ella, quien no se esperaba eso.

"¿Que?" se preguntó, justo antes de recibir su propio ataque, las esferas rosadas impactando por todo su cuerpo.

Debido al impacto, Kristal salió volando hacia atrás, cayendo sobre unas escaleras de altura pequeña, deslizándose por ellas hasta quedar en el fondo, con su cabeza en el piso y sus piernas sobre los escalones. Se quejaba de dolor, ya que no se esperaba este resultado y, al no estar preparada, el daño fue mayor.

"¿Q-que pasó?" se preguntó. "M-mi Crystal Shower… se reflejó en mi contra."

"Te lo dije, pero no lo quisiste entender." Respondió Exus con autoridad. "No podrás dañarme, Kristal."

"¿Que?"

"Ya te dije; yo soy un dios ahora. Todo ataque que se lance contra un dios será reflejado hacia su ejecutor, no importando quien sea. No importa que tan fuerte te vuelvas, Kristal, ninguno de tus hechizos podrá siquiera tocarme. Tus poderes simplemente no están a mi altura."

"Me niego a creer eso." Respondió ella, poniéndose de pie con dificultad. "No puedo creer que eso sea real. Seguro que es algún tipo de escudo mágico, como un Reflect."

"Esto va más allá que un simple Reflect, Kristal. Sin embargo, puedes hacerlo, cerciórate de que no es un hechizo."

"De acuerdo." Respondió ella, comenzando a subir los escalones por los que había caído segundos antes. "Entonces, veré que puedes hacer… ¡Dispelga!"

La hechicera extendió su mano izquierda al frente, lanzando un anulador de hechizos que impactó en el aura de Exus. Al ver que su hechizo había impactado, Kristal desapareció su Keyblade y colocó ambas manos a su costado derecho, en una pose que Exus conocía.

"¿Planeas hacer el Shinkou Hadouken para cerciorarte de que ya no tengo ese hechizo?¿No es algo exagerado?"

"Quizás, pero así me cercioraré de dos cosas: 1- veré si de verdad es un hechizo o no y, 2- en caso de serlo, sé que Reflect es bueno para devolver hechizos, pero no funciona muy bien con los ataques no elementales, como el Hadouken y sus demás técnicas."

"Te lo advierto: esto no es ningún hechizo. Si lanzas ese Shinkou Hadouken, saldrás gravemente lastimada."

"Como no sé si me estás mintiendo, lo lanzaré de todos modos."

"Como quieras…"

"Shinkou…" expresó ella, la esfera de energía celeste formándose en sus manos. "¡HADOUKEN!"

Extendiendo ambas palmas hacia el frente, Kristal soltó la técnica hacia Exus, un cilindro de energía de gran magnitud, y fuerza dirigiéndose hacia el ser oscuro. A pesar de ser una técnica poderosa, este estaba algo concentrada, por lo que, al ser la misma cantidad de energía en un cilindro de energía más delgado, el impactó sería mayor.

Pero entonces, el ataque impactó contra el aura de Exus y, como con el Crystal Shower, el ataque se dispersó por el aura del señor oscuro. Kristal siguió empleando más fuerza, queriendo romper la barrera, pero no importaba que tanta energía aplicara, esta terminaba siendo absorbida por el aura de Exus. Luego de unos segundos, la N-Warrior canceló su ataque, dejando de enviar energía hacia su rival.

Por algunos momentos, el lugar regresó a la normalidad y el aura de Exus se desvaneció… pero entonces, comenzó a aparecer de nuevo, aunque ahora no solo de color morado, sino que también celeste. El hechicero sólo sonrió, antes de que, justo frente a su estómago, se formara una esfera de energía celeste, de la cual salió el Shinkou Hadouken, ya reflejado.

Kristal abrió los ojos en sorpresa al ver su ataque de nuevo reflejado hacia ella y trató de evitarlo… pero era inútil. El ataque impactó de lleno en su estómago y pecho, empujándola con fuerza hacia atrás, chocando contra la pared que estaba a varios metros a su espalda. Luego de recibir el ataque, ella se deslizó por la pared hasta caer al suelo, donde se desplomó pesadamente.

"Te lo dije." Expresó Exus. "Esto no es un hechizo, sino mi propia voluntad. Ninguno de tus anuladores funcionará contra mi, Kristal. No hay forma de que puedas siquiera tocarme."

El ahora dios oscuro miró a la joven con seriedad, viendo si había alguna reacción. Entonces, notó que ella comenzó a moverse un poco, apoyándose en sus manos y rodillas para tratar de ponerse de pie, sólo logrando por ahora estar sobre una de sus rodillas.

"¿Acaso todavía intentas desafiarme, aún después de lo que has visto?"

"Por supuesto." Respondió Kristal, respirando con dificultad, mientras algunos de sus mechones cubrías sus ojos. "No puedo darme por vencida aquí."

"¿Por qué?"

"¿Por qué? Eso es simple; muchos esperan que regrese a salvo: mi padre, mis maestros, mis amigos… pero sobretodo, Alan-kun espera que yo esté bien… y yo quiero regresar para estar con él." Dijo, apretando sus puños con fuerza. "Yo… yo regresaré con él…" dijo, alzando la mirada para ver a Exus, revelando unos ojos llenos de decisión. "¡Porque quiero estar con él siempre!"

Apenas dijo eso, un destello dorado apareció en su frente, al mismo tiempo en el que su aura se incrementó considerablemente. El aura dorada que la rodeaba ahora danzaba con más fuerza y con nuevas energías mientras que Kristal, con su cabello más erizado que con el Súper N-Warrior normal, se ponía de pie sin dificultad. Exus la miró con cierto interés.

"Oh… veo que al fin lo has logrado, Kristal." Comentó, mientras veía que ella se colocaba en guardia, invocando su Keyblade Sage's Stone en su mano derecha. "El Súper N-Warrior Lv 2, al fin lo despertaste."

"¡Y con esto te venceré!" exclamó ella, invocando las otras cuatro Keyblades elementales a su alrededor, mientras el círculo de los hechiceros aparecía bajo sus pies. "¡Exus!¡Anubis!¡Los derrotaré!" exclamó, su aura elevándose de forma impresionante, haciendo temblar todo el planeta de forma violenta, generando tornados, relámpagos y demás desastres en el mundo de Anubis.

Y sin embargo, Exus sonreía.

"Que ilusa…"

Fin del Capitulo 67


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Kristal: Hola, soy Kristal. He alcanzado un nuevo poder, me siento mucho más fuerte que antes, capaz de destruir incluso mundos gigantescos de un solo golpe… y aún así, no le puedo hacer nada a Exus.

Exus: Te lo advertí, soy un dios. Y como no quieres entender, tendré que castigarte. Tu, que estás aferrada a todos eso recuerdos y sentimientos, ¡Te ordeno que te deshagas de ellos!

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: El poder más allá de lo mortal.

Kristal: Alan-kun… lo siento…

Alan: ¡Espérame, Kristal!

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Gente! una vez más estoy aquí. ¿Que tal?¿Les gustó el capítulo? espero que si.

No tengo mucho que decir, salvo que aún no he subido los capítulos reescritos del Ep 3, Mecron Empire Chapter, así que no se molesten en ir a buscarlos... yo les diré cuando los suba.

Cualquier parecido con Saint seiya es mera coincidencia XD En realidad, me basé en las habilidades de los dioses de Saint Seiya para mi fanfic, por lo que la mayoría tendrá esa aura invencible que refleja todo ataque, así que no se extrañen. Claro, yo los hice más fuertes a esos dioses.

Si, Kristal no había despertado el poder de Súper N-Warrior Lv 2 hasta ahora. Veamos que es lo que puede hacer.

Otra cosa; había dicho que ichigo es reencarnación del Ichigo de la serie Bleach... esa es la razón por la cual su dominio sobre su máscara Hollow es mucho mayor y más rápido que la del Ichigo de la serie; porque ya lo sabía, sólo no lo recordaba. Para que luego no pregunten como es que pudo hacerlo XD Como sea, cualquier duda, un review o mensaje privado (PM). Dejen review, aunque sea anonimo, gente... no muerdo XD

Bueno, es todo... nos vemos el otro Domingo... sobres =)

-Saiyan X logged off-