3/FEB/2010


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

En el Nintenverse, incontables batallas continúan en acción, héroes y villanos den ambos lados. ¿Cómo terminará este combate entre las fuerzas del bien y el mal, si ambas partes creen que son el bien y su rival el mal?

El combate por el dominio de los mundos humanos continúa…

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 70: Héroes del Nintenverse, pt9:

La amenaza de los First Primes pt4.

Música de fondo: - 77-Gateway- (Soundtrack: Megaman X 8)

-Planeta: Tierra 297; Ashitera-

Los soldados de Anubis ya habían logrado conquistar ese mundo con facilidad, ya que no era tan avanzado como los demás mundos, y sus primitivas armas no podían hacerles nada a sus poderosas armaduras, a diferencia de las armas de otras civilizaciones humanas de al menos unos cien años más desarrolladas. Al final, todas o la gran mayoría de las ciudades de ese planeta habían caído en las manos de los soldados de Anubis; varias fueron destruidas desde orbita, mientras que otras simplemente se rindieron para evitar ser destruidas. Ashitera ahora era propiedad de Anubis.

Sin embargo, una fuerza militar, formada por varios Zodiac Class Battlecrusiers de Novaterra, Alverions de los Mecronets y la nueva nave de combate de los Reploids, la Galactica, habían llegado a ese sistema para erradicar la fuerza de Anubis, en lo que sería un combate espacial.

Dentro de uno de los Ha'taks, el First Prime encargado de la invasión a ese planeta se encontraba observando por medio de monitores lo que estaba ocurriendo en el combate, formando una estrategia para poder tomar la ventaja. Luego de pensarla y aplicarla a las demás naves de combate, parecía ser que su flota estaba ganando terreno, lo cual lo complacía.

"Muy bien, si seguimos así, podremos hacerlos que se retiren." Comentó el First Prime con cierta malicia. "Sólo un poco más…"

"Disculpe mi intromisión, maestro Karfnu." Dijo un Snake Soldier, acercándose al First Prime e hincándose frente a él.

"¿Qué sucede?"

"Fuerzas terrestres nos informan de un levantamiento rebelde en la zona D-098 del planeta."

"¿Rebeldes? Ya veo… iré a aplacarlos."

"¿Señor? Nosotros somos más que capaces de frenar una rebelión tan primitiva como esa."

"Lo sé, pero quiero ser yo el que aplaque la primera rebelión de este planeta, y así poder transmitir los últimos momentos de vida de ellos. Los dejaré a cargo de la operación; háganse cargo de la flota enemiga, no creo tardar mucho. Sin embargo, si lo echan a perder, tengan seguridad de que acabaré con ustedes sin pensarlo, torturándolos hasta que supliquen por una muerte rápida."

Con esto dicho, el First Prime se levantó de su asiento, dirigiéndose hacia el transportador, dejando a una nerviosa tripulación en el centro de control.

-

Como decían los reportes, había una rebelión en el planeta; en la ciudad de Tokyo, Japón, para ser más exactos. Entre las ruinas de la ciudad, varios habitantes comenzaron a atacar a los Snake Soldiers para tratar de reducir sus números. Algunos habían logrado obtener algunas de las armas de los extraterrestres muertos por derrumbes de edificios o accidentes, y lograron aprender a usarlas en poco tiempo. Con esto al menos ya la diferencia entre armamento se estaba nivelando.

Aún así, la rebelión no iba tan bien, como era de esperarse; los Snake Soldiers, mejor entrenados y fuertes que los civiles rebeldes, podían frenar el avance humano, manteniéndolos en una sola área, esperando la llegada de su líder.

Creyendo que iban ganando, los rebeldes presionaban más y más a los soldados de Anubis, cada vez aumentando más en número conforme más civiles se iban uniendo. Esto es, claro, antes de que Karfnu apareciera en medio de un destello blanco frente a los civiles, sorprendiéndolos a todos. El First Prime permaneció así, sin moverse, sonriendo un poco… antes de romper el silencio.

"Ahora…"

De pronto, en el cielo, varias esferas de energía comenzaron a formarse, cada una del tamaño de una ciudad pequeña, y cada una en distintas regiones del planeta, en especial las zonas urbanas. Estas esferas comenzaron a volverse tan transparentes como un cristal, antes de mostrar una imagen; la del First Prime y los rebeldes.

"¡Escuchen, habitantes de este planeta!" exclamó Karfnu, su voz escuchándose desde el cielo. "Miren hacia arriba y vean mi poder. Estoy mostrando lo que está ocurriendo en una parte de su mundo, donde hay personas que intentan rebelarse contra mi." Dijo, la imagen en las esferas cambiando a una más alejada, mostrando con mayor detalle a él y a los rebeldes. "Ustedes creen que tienen una oportunidad contra nosotros, que aún pueden luchar por la libertad… ¡Pero no!¡No es cierto!¡Ustedes ya no tienen libertad!¡De ahora en delante, servirán a nuestro dios: Anubis!"

"¡Primero muertos!" exclamó uno de los civiles, antes de accionar el Staff Weapon que poseía.

La descarga de energía voló por los aires, dirigiéndose a la cabeza del First Prime… quien rápidamente movió su mano izquierda y sujetó el disparo en la palma, antes de presionarlo y desvanecer la energía, sorprendiendo a todos los habitantes del planeta, la mayoría que ya conocía el poder destructivo de esas armas.

"Muy bien, como deseen." Comentó Karfnu, sonriendo un poco. "¡Admiren!"

Con un movimiento de su mano derecha, lanzó una esfera de energía contra la multitud, atravesando a varias personas que estaban en frente. Luego de unos segundos, la esfera, en medio de las personas, estalló, creando una gran explosión que envolvió a todos los rebeldes, incluyendo al First Prime. Luego de unos momentos, la explosión comenzó a debilitarse, revelando lo que había pasado; esa parte estaba arrasada por completo, y de los rebeldes sólo quedaban restos de sus cuerpos regados por todas partes. ¿El First Prime? De pie, sin daño aparente, mirando lo que había pasado.

"¿Lo vieron, habitantes de este mundo? Esto es lo que les pasará si se rebelan. Tuve piedad con ellos, ya que fue una muerte rápida. A los siguientes, experimentarán primero un mundo de dolor antes de morir." Expresó, antes de comenzar a caminar, seguro de que la gente en todo el mundo estaba lleno de pánico. Ahora, podía regresar a la nave y seguir con su labor de estratega en el combate contra la flota enemiga.

… esto fue, claro, antes de que sintiera un disparo de Staff Weapon en su espalda.

Música de fondo: - 06-Dive into the Heart -Destati-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Karfnu se detuvo de golpe luego de sentir el disparo, que aún humeaba en su espalda. Al parecer, no había recibido daño alguno, pero le sorprendía que lo hubieran atacado sin el darse cuenta.

"Oh… así que alguien sobrevivió, ¿No? No creí que eso fuera posible." Comentó, dándose la vuelta para ver de quien se trataba. "Oh, pero si es un niño."

Sujetando el Staff Weapon, se encontraba el joven de catorce años, Kenosuke Tsurugi, respirando con dificultad, sus ropas algo maltratadas y con una cortada en su rodilla izquierda, que derramaba unos cuantos hilos de sangre por su pierna.

"Vaya, niño, me sorprende que hayas sobrevivido luego de esa explosión. Dime, ¿quieres revelarte?" cuestionó Karfnu con curiosidad.
"Yo… yo voy… yo voy a detenerte…" respondió el chico, su respiración volviéndose más profunda.

"Supongo que si. Bueno, como dije antes; los primeros murieron rápidamente. En tu caso, niño, será de forma lenta… me alegro que hayas sobrevivido, así podré mostrarles a la demás gente lo que pasa cuando se revelan de nuevo."

"N-no lo permitiré… ¡Rescataré a mi hermana!"

"¿Tu hermana? … oh, ya veo, eres hermano de alguien a quien llevamos a la nave. Bueno, chico, te propongo un trato, vénceme y tendrás a tu hermana."

"¡Hecho!" exclamó el joven, lanzándose contra el First Prime, sujetando la Staff Weapon como si fuera una espada larga, mientras su enemigo lo veía con arrogancia.

"Idiota." Comentó Karfnu, esperando al joven a que se acercara… y así responder.


-Planeta: Tierra 328; Netterra-

La batalla sobre el planeta humano, entre la flota de Anubis contra la de Novaterra, continuaba. Ambas flotas se disparaban el uno al otro con sus poderosas armas, siendo bloqueados por sus respectivos escudos de energía. En el combate de naves espaciales, al menos unas diez de cada bando ya habían quedado destruidas o inutilizadas, reduciendo así el número de participantes. No obstante, el combate seguía igual.

Los humanos, encerrados en su mundo gracias a una Dimensional Area creada por ellos mismos, decidieron ayudar a la flota de Novaterra en la lucha. Debido a que no podían atacar desde tierra debido a su propio escudo planetario, usaron las pocas armas satelitales que poseían para disparar hacia los Ha'taks enemigos. Si bien no era mucha ayuda, al menos era algo.

En el planeta, dentro de Sci Lab, varios científicos continuaban mirando los monitores que mostraban grandes cantidades de información acerca del combate.

"¿Cuál es el estado del área dimensional?" cuestionó Yuichiro Hikari, uno de los científicos en jefe del lugar.

"Soportando con eficiencia, Dr. Hikari." Respondió otro científico. "Hace unos momentos varias naves enemigas intentaron romper el escudo con sus disparos, pero no lograron hacerle daño y han dejado de disparar."

"Muy bien."

"Que alivio." Comentó Netto, suspirando un poco. "Al parecer estaremos a salvo aquí."

"Pero no podemos mantener el área dimensional por siempre." Expresó Enzan seriamente. "Tarde o temprano podrían destruirla o hallar alguna forma para atravesarla."
"La pregunta sería cuando." Dijo Raika, igual de serio que el otro muchacho. "Su tecnología es muy superior a la nuestra; es probable que puedan atravesar la Dimensional Area."

"Si, esperemos que no sea muy pron-"

Música de fondo: - 137-The Stage is Set-- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

Las palabras de Netto fueron interrumpidas cuando varias alarmas comenzaron a sonar en todo el salón, alertando a todos en el lugar.

"¡Dr. Hikari!" exclamó uno de los científicos con asombro.

"¿Qué sucede?" cuestionó el mencionado.

"¡Estamos recibiendo lecturas gigantescas de una de las naves enemigas posicionadas sobre el planeta; al parecer está reuniendo una gran cantidad de energía!"

"¿Qué?"

"¿Una gran cantidad de energía?¿Intentarán destruir la Dimensional Area de un disparo?" cuestionó Enzan seriamente.

"Probablemente." Respondió Raika.

En el espacio exterior, uno de los Ha'taks comenzó a reunir una gran cantidad de energía amarilla por debajo de su estructura, antes de liberar un cilindro de energía, extrañamente muy delgado, que impactó contra el escudo dimensional alrededor de Netterra. Varios satélites tomaban imágenes en vivo y las mandaban a Sci Lab, donde todos veían lo que pasaba en uno de los tantos monitores de energía.

"¿Cuál es el daño al Dimensional Area?" cuestionó el Dr. Hikari.

"Es… ¿mínimo?"
"¿Que?"

"El escudo está recibiendo daño mínimo. Es un ataque sumamente débil."

"No tiene sentido." Inquirió el joven científico. "Una gran cantidad de energía debería estar causando daño…"

"¡Dr. Hikari!¡El área dimensional se está desintegrando!"

"¡¿Qué?!"

Prestando mayor atención en la imagen, los científicos pudieron notar que un gran agujero, de al menos unos treinta metros de diámetro, se abrió en el área dimensional, abriendo una entrada hacia el planeta.

"¿Qué están haciendo?¿Alguna especie de programa anulador?" cuestionó el Dr. Hikari con confusión. "Rayos, quizás usaron ese poco tiempo de inactividad para investigar las propiedades de la Dimensional Area."

Todos los presentes continuaron viendo el gran agujero en el área dimensional, esperando ver alguna nave que entrara a través de ella. Sin embargo, lo que los confundió mucho fue el ver como un destello de luz emergía de una de las naves y pasaba a través del agujero.

"¿Qué fue ese destello?" cuestionó el Dr. Hikari con seriedad y duda. "¡Rápido!¡Marquen su trayecto!"

"¡Entendido!" exclamó uno de los científicos, presionando varias teclas para calcular la información. "¡Lo tengo!¡Punto de impacto; coordenadas 0,0,0! … ¡Eso es aquí!"

De pronto, una gran explosión sacudió todo el lugar, como si fuera un pequeño terremoto.

"¿Qué sucede?" cuestionó Yuichiro Hikari con confusión.

"¡Estamos bajo ataque!¡Fuerzas enemigas han aparecido dentro del perímetro de la base!"

"¿Acaso esa luz fue una especie de transportador?"

"¿El enemigo está aquí?" cuestionó Netto para si mismo, mirando a sus dos compañeros a lado de él. "¡Papá!¡Vamos a salir!"

"¿Que?"

"Si, los detendremos antes de que entren al laboratorio."

"¿Se van a enfrentar ustedes tres a lo que sea que haya entrado?"

"No se preocupe, Dr. Hikari." Dijo Enzan. "La Dimensional Area está activada, así que podremos pelear."
"Si los alienígenas toman Sci Lab, pueden desconectar el sistema de la Dimensional Area y dejar el planeta a su merced." Comentó Raika seriamente. "No podemos permitir eso."

"Los tres saldremos y nos enfrentaremos a ellos." Dijo Netto con confianza. "Ya verás, papá."

"Muy bien… pero no se precipiten, chicos; si ven que es peligroso, repliéguense al interior." Comentó el Dr. Hikari seriamente.

"¡Si!" exclamó Netto, mirando a su PET. "¿Listo, Rockman?"

"Siempre, Netto-kun." Respondió el Net-navi azul dentro del aparato.

"¿Qué me dices tu, Blues?" cuestionó Enzan a su PET.

"Siempre a sus ordenes, Enzan-sama." Respondió su Navi.

"¿Y tu, Searchman?" preguntó Raika a su terminal.
"Preparado para el combate." Contestó el programa militar.

"¡Muy bien, vamos!" exclamó Netto.

Los tres salieron de la habitación, corriendo hacia el exterior, donde supuestamente estaba el combate, mismo que podían escuchar aún a través de las paredes. Al salir al exterior y ver lo que ocurría, pudieron ver que algunos Snake Soldiers disparaban contra los pocos soldados, junto con sus respectivos Net-Navis que estaban en el mundo real gracias a la Dimensional Area, que se encontraban en el lugar. Los tres jóvenes se miraron unos a otros, afirmando con la cabeza su siguiente movimiento… antes de que los tres sacaran una especie de chip de sus bolsillos.

"¡SYNCRO CHIP!¡SLOT IN!" exclamaron los tres, introduciendo los chips dentro de sus terminales PET, que comenzaron a brillar al momento de leer la información en estos dispositivos. "¡CROSS-FUSION!"

Un destello rodeó a los tres jóvenes y, luego de unos segundos, emergieron ahora usando unas especies de trajes que los hacían parecidos a sus Net-Navis. Este es Cross-Fusion, un programa que permitía a los humanos fusionarse con sus Net-Navis y poder pelear en el mundo real. ¿Pero sería efectivo al pelear contra alguien que no es digital? Eso estaba por verse.

Casi de inmediato, los tres jóvenes se lanzaron al combate, usando sus nuevas habilidades para saltar alto y disparar desde lejos.

"¡ROCK BUSTER!"

"¡SONIC BOOM!"

"¡SCOPE GUN!"

Los ataques de los tres impactaron en el frente de las fuerzas enemigas, quienes se descontrolaron por unos segundos al no saber de donde venían esos disparos, algo que aprovecharon los tres jóvenes. El combate comenzó, Netto, Enzan y Raika enfrentándose a los soldados de Anubis, quienes seguían algo confundidos por el ataque sorpresa. No llevaban mucho tiempo cuando se separaron, cada uno enfrentándose a un grupo en especial. Netto y Raika lograron derrotar a sus grupos, y Enzan estaba por hacer lo mismo contra el que luchaba, cuando…

"¡SONIC BOOM!" exclamó el joven con traje de Blues, realizando un corte con su espada de energía como mano derecha, liberando una onda de corte roja hacia los soldados que estaban en frente, mismos que no podían evitarlo y serían impactados por ella.

… eso hubiera sido, claro, si una mujer no hubiera aparecido de la nada y, con un movimiento de manos, como una bofetada, desviara el ataque hacia otra dirección.

Música de fondo: - 151-Beautiful Gold Saints-- (Soundtrack: Saint Seiya)

"¿Que?" cuestionó Enzan al ver lo que había pasado. "¿Desvió mi ataque así de fácil?"

"¡Enzan!" exclamó Netto, mientras él y Raika se acercaban a su compañero. "¿Qué pasó?¿Por qué no los has derrotado?"

"Ella se interpuso." Comentó, señalando a la mujer, de largo cabello plateado, piel pálida, ojos grises y de complexión delgada, que estaba frente a ellos, usando una armadura similar a la de los Snake Soldiers. "Bloqueó mi disparo."

"¿Ella?" cuestionó Raika con confusión al ver a la chica que, al parecer, tenía un rostro inexpresivo.

"Si, tengan cuidado."
"Este mundo tiene cosas interesantes." Comentó la mujer, mirando a todos lados, su rostro inexpresivo no cambiando en absoluto. "Primero tienen un escudo entraño, luego humanos se fusionan con datos y pelean. Que interesante."

"¿Se dio cuenta del Cross-Fusion con sólo verlo?" cuestionó Raika con interés. "¿Quién eres, mujer?"

"Me llamo Heh, una de las First Primes del Pharaohn Hamon. He venido a este mundo para conquistarlo en nombre de nuestro señor, Anubis."
"¡Lo siento, pero eso no podemos permitirlo!" exclamó Netto. "¡Tendrás que pasar por nosotros!"

"Que flojera."
"¿Uh?" cuestionó el joven, confundido por la respuesta de la chica.

"No me gusta pelear, ¿por qué no simplemente se rinden?"

"¡Ni de broma!"

"Vamos… no quiero matarlos con mi flota."

"Por ahora están ocupados, así que no tienes con qué amenazar." Expresó Enzan, no apartando su mirada de la mujer, de no más de veinte años. Al escuchar la respuesta que le había hecho a Netto, supo que su mirada inexpresiva se debía más que nada a falta de sueño… o algo así.
"Vamos, chicos, no sean malos. No tienen con qué defenderse de un ataque a gran escala. Por favor, ríndanse."

"¿Cómo quieres que nos rindamos si este es nuestro mundo?¡Debes de estar bromeando!" exclamó Raika seriamente.

"Vaya, supongo que no quieren hacer caso… oh bueno." Comentó ella, haciendo aparecer una guadaña oscura en su mano derecha. "Entonces, será por las malas."

"¡Eso lo veremos!" exclamó Netto, apuntando su cañón de su brazo derecho. "¡Vamos, amigos!"

"¡Si!"

Con esto dicho, los tres se lanzaron contra la First Prime, quien los esperaba… con mucha flojera de pelear.


-Planeta: Tierra 109; Shadow Realm-

Música de fondo: - 188-Air's Rock-- (Soundtrack: Golden Sun: Lost Ages)

Shadow Realm, el primer mundo al cual Alan había llegado al inicio de su aventura por el Nintenverse, era también objeto de ataques por la flota de Anubis. Sin embargo, esto sólo eran dos Ha'taks los que atacaban el mundo, por lo que sus movimientos eran más lentos. A pesar de ser sólo dos naves, la destrucción que provocaban era inmensa, con ciudades y pueblos, varios recientemente reconstruidos luego del ataque de Exus unos cuatro meses antes, ardiendo en llamas por las armas del enemigo. El hecho de que la civilización fuera algo primitiva en la mayoría de los pueblos y de que estos eran construidos con materiales normales no ayudaba mucho.

Finalmente, las dos naves llegaron a Spellian Hegcian, cuya ciudad apenas estaba siendo reconstruida luego del ataque de los Mecronets meses antes. La ciudad, ya sin su icónica montaña/castillo en el centro, se encontraba vacía, debido a que los hechiceros recibieron una llamada de alerta por parte de la ciudad de los monstruos de tipo máquina; Technopolis.

Viendo que no se encontraban, las naves alienígenas "aterrizaron" en las montañas que rodeaban la ciudad como si fuera la boca de un volcán, mandando a sus soldados a investigar si había algo útil. Los Snake Soldiers buscaron en todo lugar, tratando de encontrar a algún habitante o algún indicio de lo que había pasado en el lugar y de porqué estaba deshabitada.

Dentro del Ha'tak, el First Prime a cargo de la invasión se encontraba viendo por los monitores lo que ocurría en la ciudad. Él era un hombre ya mayor, de cabello blanco y algo largo, una barba prominente, del mismo color, su piel ya tenía muchas arrugas, habiendo perdido la firmeza de cuando era joven, mientras que sus ojos eran pequeños, sus parpados casi cerrados por completo. A pesar de ser una persona ya mayor, su apariencia era engañosa, ya que era uno de los First Primes más poderosos de toda la fuerza de Anubis, con muchos años de experiencia sobre sus hombros… además de ser el hechicero más sabio de entre los First Primes, sólo superado por los Pharaohns.

"Interesante." Comentó el anciano.

"¿Qué sucede, maestro Sejemet?" cuestionó uno de los soldados que monitoreaba otra pantalla.

"Esta ciudad es mágica, puedo sentirlo en mi carne… y una bastante bien formada, por lo que puedo sentir. Su atmósfera mágica es bastante fuerte… y sin embargo algo difusa. Es probable que hayan tenido que evacuar la ciudad por un evento catastrófico no hace mucho y por eso la están reconstruyendo."

"Maestro, las tropas nos reportan que no hay indicios de vida en esta ciudad. ¿Qué hacemos?"

"¿Qué no hay indicios de vida? Te equivocas; puedo sentir una gran cantidad de presencias mágicas, aunque muy difusas, en la ciudad."

"Pero maestro, los escáneres no detectan presencia de vida."

"Es el problema de depender de la ciencia; se pierde los instintos naturales. Puedo sentirlo: están aquí." Comentó el First Prime, cerrando sus ojos por unos momentos, antes de volver a abrirlos. "Prepárense para disparar; nos elevaremos unos cientos de metros y erradicaremos la ciudad; si no quieren salir, los forzaremos a hacerlo."

Los dos Ha'taks comenzaron a elevarse, tratando de ganar altitud para después disparar a la ciudad, luego de recuperar sus tropas de la misma. Sin embargo, sin explicación aparente, ambas naves cayeron pesadamente a tierra, sacudiendo a la tripulación de ambas naves y dañándolas. Todos adentro estaban bastante confundidos por lo que pasaba, no sabiendo la razón por la que ambas naves habían caído.

"¿Qué sucede?¡El sistema de gravedad no sirve!" exclamó uno de los soldados con temor. "Funciona al cien por ciento, pero no nos permite elevarnos."

De pronto, la gravedad del lugar aumentó considerablemente, mandando a todos los Snake Soldiers al suelo, tratando de ponerse de pie, sin poder lograrlo. De todos los que estaban dentro de los Ha'taks, sólo el First Prime Sejemet permanecía de pie, un aura morada rodeándolo y protegiéndolo de lo que sea que estuviera afectando la nave.

"Oh, que interesante." Comentó el hechicero para si mismo. "No sabía que había alguien con estos poderes en esta isla… le haré una visita." Dijo antes de desaparecer de la nave, dejando a su tripulación desamparada.

-

En la ciudad, luego de que las naves de combate cayeran a tierra, decenas de hechiceros aparecieron de la nada, habiendo usado sus poderes para ocultarse de los censores y sentidos de los invasores, dando así comienzo a la batalla. En las montañas que se encontraban del lado opuesto a aquellas donde cayeron las naves, se encontraban tres hechiceros, uno de ellos, de traje blanco, sujetando hacia delante una Keyblade blanca rodeada de energía.

"Vaya, ¡Los tumbó de un solo hechizo!" exclamó uno de ellos, el más joven de los tres; Steve, el Skilled Dark Magician.

"Eso fue un Gravija, ¿no es así?"

"Exactamente, Duncan, fue un Gravija." Respondió el hechicero blanco; David, el Silent Magician.

"No había visto uno así de fuerte aparte de los que realiza el Maestro Raphael."

"Es porque ambos somos Keybladers."

"Vaya, me gustaría tener una Keyblade." Comentó Steve con un poco de desgano. "Mi magia sería mucho más poderosa."
"Eso ya dependerá de la Keyblade si te elige o no…"

"¿Ahora que hacemos?" cuestionó Duncan. "Ambas naves están incapacitadas, pero aún hay muchos enemigos en la ciudad."

"Ustedes encárguense de ellos." Dijo David, dándose la vuelta. "Yo me encargaré de su líder."

"¿Su líder?¿Sabes quien es?" preguntó Steve con confusión.

"Claro que lo sé…"

"Él está aquí, ¿no es así?" cuestionó Duncan, mirando a todos lados.

"Así es…"
"Vaya, pudieron detectarme… que interesante."

Una esfera de energía apareció justo frente a los tres hechiceros, a unos cinco metros de distancia. Esta esfera morada permaneció así por unos momentos antes de que, en un segundo, cambiara su forma a la figura de una persona, antes de cambiar de colores y hacer ver al hechicero invasor.

"Intrigante, pudieron detectarme, significa que son hechiceros de alta categoría o que, al menos, poseen un poco de habilidad." Dijo el invasor con intriga. "Yo soy Sejemet, First Prime del Pharaohn Ba'al. ¿Quiénes son ustedes?"
"Me llamo David, Silent Magician de este planeta."

"Yo soy Duncan, Dark Magician de este planeta."

"Y yo soy…"
"¡Calla!" exclamó el First Prime, interrumpiendo a Steve de golpe. "Tu no pudiste ni siquiera detectar el más mínimo cambio en el ambiente para saber que estaba aquí. No necesito saber el nombre de un hechicero de baja categoría como tu."

"¡¿Qué dices?!¡Te haré que te arrepientas!" exclamó el joven hechicero con enfado, siendo retenido por el poder mágico de Duncan.
"Bueno, eso ya no importa… he venido a ver quien había sido el que me había detenido y, ahora que lo sé, no tengo más remedio que desaparecerlos." Comentó, invocando un enorme báculo en su mano izquierda. "Será… interesante, ya que uno de ustedes es un N-Warrior, por lo que veo. Quiero probar que tan fuertes son ustedes."

"Eso veremos." Dijo David, colocándose en guardia y preparando su poder mágico, así como Duncan y Steve. "¿Te importa que peleemos los tres?"

"Mientras más, mejor."

"Muy bien, entonces, comencemos…"


Música de fondo: - 77-Gateway- (Soundtrack: Megaman X 8)

-Planeta: Tierra 002: Novaterra-

Raphael, como siempre, se encontraba sentado en el trono de la enorme base, mirando información de cientos de pantallas de luz que estaban flotando a su alrededor. Gracias a su experiencia y sabiduría, él podía identificar todo lo que decían esos monitores con facilidad, tomando decisiones e introducirlas en ellas para que los Almirantes y Capitanes dentro de los Cruceros de batalla que luchaban alrededor de la galaxia pudieran verlas, antes de pasar rápidamente la siguiente pantalla y repetir el proceso. Al final, Master Raphael era el que daba instrucciones en todos sus soldados… era decisión de ellos el tomarlas, ya que eran los que estaban en los frentes de batalla.

Entonces, mientras leía la información, una de ellas llamó su atención rápidamente.

Hemos llegado al límite de la galaxia Duat.

Y Raphael sonrió.

"Espero que logren rescatarlos… con la nueva nave de combate."


Viajando por el espacio, dentro de un túnel en el Hyperspace, se encontraban trece naves de combate de Novaterra; doce de ellas eran Zodiac Class Battlecruisers, cada uno un poco más de dos kilómetros de largo, quinientos de alto y, en la parte más ancha, casi un kilómetro de ancho, similares a las que combatían contra los Ha'taks Motherships.

Sin embargo La treceava nave de combate, la que iba delante de las otras doce, tenía una forma distinta, más triangular y alargada, aunque era más pequeña que los Zodiacs, con unos seiscientos metros de largo por cien de alto y trecientos de ancho en la parte más grande. Esta nave, si bien era más pequeña, tenía un poder de fuego similar al de un Zodiac, pero con una maniobrabilidad superior.

Dentro de esta nave, varias personas corrían de un lado al otro mientras que otras estaban monitoreando los sistemas de las naves. En el centro de comando, el capitán de la nave se encontraba sentado en la silla de comando, mientras los navegadores estaban analizando todos los datos que encontraban y que emitían sus computadoras. Entonces, la nave se sacudió violentamente por unos segundos, antes volver a la normalidad. Uno de los navegadores notó una información extraña en su computadora y rápidamente volteó a ver al Capitán.

"Almirante Halsey, hemos atravesado la barrera alrededor de la galaxia Duat." Expresó, haciendo que el comandante de la nave asintiera.

"Muy bien. Comuníquense con Novaterran Space Command e infórmenle esto. Hemos viajado por las últimas ocho horas en el espacio entre el Nintenverse y Duat. Deben saber algo de nosotros."

"Si, señor."

"¿Cuándo llegaremos al centro de la galaxia?"

"Llegando a corazón de Duat en… cuarenta y dos minutos."

"Aún tenemos tiempo, pero intentemos apurarnos."

"Señor, hemos detectado minima resistencia en varios planetas cercanos a nuestra ruta. Son pocos los Ha'taks que se encuentran en nuestro camino."

"Es probable que los héroes que vinieron a esta galaxia hayan destruido algunas de las naves y bases cercanas, por eso no encontramos resistencia. Recuerden que estamos siguiendo una de las rutas que los héroes tomaron para llegar al centro de Duat, usando los datos que recopilamos de los N-Mods que ellos tienen. Es probable que no encontremos resistencia hasta llegar al centro de Duat, así que prepárense. Aún con nuestra nueva nave, Nova, sería muy difícil cumplir con nuestra misión; rescatar a los héroes cuando cumplan su misión en el centro de la galaxia."

"Si, señor."

El Almirante Halsey se puso de pie, caminando alrededor del puente de mando, mirando la información de los monitores de cada operador. Entonces, al mirar a un lado, pudo ver a uno de los navegantes que se mostraba algo nervioso.

"¿Qué sucede, cadete?" cuestionó el Almirante con cierta intriga.

"Eh, no es nada, señor." Respondió el joven, no más grande que Alan o Kristal.

"No te creo. ¿Qué es lo que sucede?"

"Bueno, señor… permiso para hablar libremente."

"Permiso concedido, cadete. ¿Qué es?"

"Bueno… ¿Es bueno que él esté en el puente de mando?"

Mirando a un lado, casi cerca de la puerta que daba a un pasillo detrás del puente de mando, estaban algunos soldados de Novaterra, sus armas listas… rodeando a otro sujeto entre ellos. El joven, de cabello plateado y ojos amarillos, con una gabardina negra cubriendo su cuerpo, se encontraba recargado en una pared, mirando todo lo que ocurría en el puente de mando. Se trataba del Sith Lord Silver.

"Entiendo a que te refieres." Expresó el Almirante Halsey. "Pero Master Raphael lo mandó aquí para ayudarnos en el rescate. No sé porqué, pero Master Raphael sabe la razón."

"La razón es simple." Respondió Silver, abriendo sus ojos, causando que todos en el puente de mando lo miraran con atención. "Porque, de lo contrario, no podrían entrar a la galaxia Duat."

"¿De que estás hablando?"

"La galaxia Duat tiene una barrera que hace que todo ser vivo pierda su alma al intentar cruzarla. ¿De verdad creen que los escudos de esta nave podrían evitar eso sin algún tipo de característica especial? Todo fue por mi poder; usando mi control sobre el lado oscuro de The Force, amplifiqué los niveles del escudo por un segundo justo antes de impactar contra la barrera galáctica, razón por la que sentimos ese temblor hace unos momentos."

"¿Hiciste eso en nuestra nave, aún viajando por el hiperespacio?"

"Y en las otras doce que nos siguen. Esa es la razón por la que Master Raphael me envió aquí; sin mi, no habrían podido atravesar la barrera galáctica alrededor de Duat con vida."

"Supongo que… te debemos una."

"No se equivoquen; no tengo intenciones de salvarlos o protegerlos. Sólo estoy cumpliendo lo que Master Raphael me ordenó… se lo debo."

"Entiendo, aún así, gracias por eso." Expresó el Almirante Halsey, mientras que Silver sólo cerró sus ojos de nuevo. El comandante de la flota sonrió un poco, antes de encarar a la tripulación del puente de mando. "Muy bien, preparémonos para nuestro siguiente paso. Es probable que encontremos resistencia al llegar al centro de la galaxia, y tenemos menos de cuarenta minutos para eso. Revisen sistemas de armas y escudos, así como motores y sistemas vitales. ¡Vamos!"

"¡Si, señor!" exclamaron los presentes, de nuevo presionando botones y revisando información vital para el funcionamiento de la nave.

Pronto, llegarían al centro de la galaxia.


Música de fondo: - 198-Curse of Vile-- (Soundtrack: Megaman Zero 3)

-Galaxia: Darkerton-

Nuevamente, Sigma, el ex-líder de los Maverick Hunters y actual líder de los DN-Warriors, miraba los acontecimientos ocurridos en el Nintenverse, sabiendo que el momento de aplicar sus planes estaba cerca. ¿Pero que es lo que tenía el ex-Reploid en mente?¿Se aprovechará de la situación de la galaxia?

"Pronto, muy pronto…" expresó el Reploid. "Pronto podremos actuar…"

"Pero aún no es el momento…"

Una figura, más pequeña que la de Pop, salió de las sombras detrás de la silla de Sigma, lo suficientemente cerca para dejar ver su silueta, pero no revelar su apariencia.

"Ha pasado mucho tiempo, Sigma."

Fin del Capitulo 70


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Mimi: Hola, soy Mimi. Nuestro combate contra el Pharaohn Hamon continúa, pero al parecer ni Rock ni yo como Súper N-Warriors Lv 2 podemos tomar ventaja contra él. Mientras, el señor Goku sigue intentando hacer reaccionar al señor Vegeta. ¿Qué es lo que pasa?

Goku: ¡Vegeta!¡Despierta!¡No me obligues a hacer algo que podría arrepentirme!

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Rompiendo el hechizo.

Goku: ¡Maldición!... ¡Escuchen todos, denme su energía!

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Disculpen la tardanza... tuve unos problemas el fin de semana con la computadora y un compañero me ayudó a ( o más bien me dijo el como ) arreglar mi PC... además de tener que hacerles algunos ajustes de último minuto a los capítulos. Pero bueno.

Otro del Nintenverse, y ahora volveremos a la historia normal... ¿Que es lo que pasará ahora? Bueno, habrá que ver XD

Bueno, creo que es todo. Gracias por los comentarios, también a los anónimos =) ... les iba a decir algo, pero se me olvidó n_n lo recordaré a la que viene... el domingo otro capítulo... si no ocurre algo a la PC o_O

Sobres.

-Saiyan X logged off-