7/FEB/2010
PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
El Nintenverse sigue en problemas, con más First Primes intentando matar a los humanos de los planetas terrestres y apoderándose de sus recursos. Más y más héroes aparecen en estos planetas, intentando hacerles frente, pero pocos son los que pueden enfrentárseles. ¿Qué es lo que les pasará a ellos?
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 71: Rompiendo el hechizo.
Música de fondo: - 198-Curse of Vile- (Soundtrack: Megaman Zero 3)
Un trozo de metal caía en las blancas arenas del desierto, rompiéndose en pedazos al tocar el suelo, demostrando lo frágil que era ahora. Acto seguido, una fuerte explosión sacudió el lugar; una bola de energía brillante estaba empujando algo en una dirección, al parecer teniendo algo de dificultades con este objeto que arrastraba… que no era otra cosa sino un hombre; el Pegasus Saint, Seiya.
Empujado por la esfera de energía, que se estaba disipando poco a poco, Seiya terminó chocando con una pared de roca extremadamente sólida, deteniendo su vuelo, algo que otra docena de rocas no habían podido hacer antes. Luego de chocar contra el muro, el caballero de Pegasus comenzó a descender, deslizándose por la pared, hasta tocar el suelo, sentado, recargado en las rocas detrás de él. Respiraba con dificultad, luego de los tremendos golpes que recibió de su rival, golpes que habían sido capaces de romper su ropaje sagrado: su casco/tiara ya no estaba, habiendo sido lo primero que desapareció, así como ambas hombreras y ambos antebrazos, dejándolo solo con el peto, el cinturón, ambas piernas, rodilleras y los guantes de metal en sus puños… claro, todo esto estaba cuarteado, llegando a un punto en el que pareciera que cualquier movimiento haría que toda la armadura cayera hecha pedazos.
Seiya tomaba grandes bocanadas de aire, su energía corporal habiendo llegado a su límite desde hace mucho tiempo. De no ser por su control sobre el Cosmos, ya habría sido derrotado varios minutos antes.
"Rayos…" se dijo a si mismo, no poniéndose de pie, tratando de recuperarse, aunque fuera por unos cuantos segundos.
Entonces, al mirar hacia delante, pudo ver una figura que se acercaba caminando lentamente hacia él, aunque aún se encontraba lejos. Se trataba de Raviel, Pharaohn of Osiris, quien parecía no haber sido lastimado por el combate contra el Saint. Su espada dorada y plateada estaba manchada de sangre, supuestamente la del guerrero de Athena, misma que limpió con solo moverla de un lado a otro rápidamente. Al verlo venir, Seiya trató de incorporarse, una acción bastante difícil debido al estado en el que se encontraba. Sin embargo, luego de batallar contra la gravedad, logró ponerse de pie, tambaleándose mucho en el proceso, y se colocó en guardia, justo cuando Raviel estaba a unos cinco metros de distancia.
"¿Por qué te pones de pie?" cuestionó Raviel con indiferencia.
"¿Por qué más?¡Para continuar el combate, por supuesto!" respondió Seiya, respirando con dificultad.
"¿Continuar el combate? Pero si este terminó cuando te miré. Entiende, Pegasus; estás derrotado. ¿Qué puedes hacer en ese estado tan lamentable?"
"Eso no importa; podemos tener muchas heridas y estar cansados hasta la muerte, pero mientras nuestros Cosmos sigan ardiendo, podremos seguir el combate." Expresó, colocando sus pies firmes en el suelo. "No importa si nuestros cuerpos están deshechos, ¡nuestro Cosmos es inmortal!"
"¿Inmortal? Ustedes los soldados de las galaxias no saben lo que es ser realmente inmortal. ¿Crees que este, Cosmos es suficiente como para alcanzar la inmortalidad? Si es así, demuéstralo, Pegasus."
Seiya miró a su oponente con seriedad, algo que no hacía contra un rival desde hace mucho tiempo. Raviel era un sujeto peligroso y que, si no peleaba con todo su poder, podría perder la vida. No tenía tiempo que perder; tenía que salvar a Athena.
"Arde…" expresó, su Cosmos comenzando a emanar de su cuerpo, un azul intenso rodeando el lugar donde estaba, cada vez haciéndose más y más grande. De pronto, el aura de Seiya se volvió dorada, así como lo que quedaba de su armadura, habiendo llegado al máximo de su energía. "¡Este es mi Cosmos!" Exclamó, lanzándose contra el Pharaohn de frente. "¡COMETA DE PEGASO!"
Viajando a la velocidad de la luz, el puño de Seiya se volvió cometa, con una fuerza destructiva impresionante, capaz de desgarrar mundos si es que golpeaba en el ángulo correcto… y aún así, se detuvo cuando se encontró con la mano izquierda de Raviel.
Seiya abrió los ojos con sorpresa; su mejor golpe, detenido con una sola mano, con no mucha fuerza empleada, al parecer. El Cosmos de Pegasus, aún encendido al máximo, iluminaba el lugar, y trataba de superar la fuerza del Pharaohn, pero al parecer no podía.
"¿Inmortalidad?" preguntó Raviel con indiferencia, cerrando su mano sobre el puño de Seiya. "Al parecer, los mortales han estado usando esa palabra de forma muy descuidada. ¿De verdad crees que podrías lograr la inmortalidad con este Ka tan débil?"
Seiya no sabía que decir. Había incendiado su cosmoenergía al máximo, y al parecer aún así no había surtido efecto en su oponente. ¿Cómo era posible? Este Pharaohn había luchado contra el máximo poder de Ichigo y ahora contra él, y aún así no parecía cansado. ¿Cómo podía ser esto?¿cuanta energía tenía Raviel en su cuerpo?
"Muy bien." Volvió a decir el Pharaohn, rompiendo los pensamientos del Saint. "Pegasus, te demostraré la verdadera inmortalidad."
Con esto dicho, el aura de Raviel comenzó a elevarse considerablemente, superando fácilmente la de Seiya, que sólo podía ver, y sentir, el tamaño del aura de su rival.
'Saori… Athena…'
Música de fondo: - 040-Forze Del Male- (Soundtrack: Kingdom Hearts)
Respirando con dificultad, Viku se encontraba rodeado de al menos unos diez Snake Soldiers, los últimos que quedaban del pequeño ejercito que intentó atacar a Mimi, Goku y Rock anteriormente. Era una lástima que apenas fuera un Keyblade Apprentice, ya que no tenía la misma condición que un verdadero N-Warrior. Sujetando su Training Keyblade con fuerza con una mano, y una esfera de energía en la otra, el joven se preparaba para el combate.
"Se acabó, niño, perdiste." Comentó el Snake Soldier que parecía ser el líder del grupo. "Estás acabado."
"Lo mismo podría decirles a ustedes." Respondió Viku, sonriendo de forma algo arrogante. "Acabé con la mayoría de tus soldados, sólo quedan ustedes diez."
"He, aún si somos solo diez, podemos matarte, ya que no te quedan muchas fuerzas para poder enfrentarte a todos nosotros."
"Aún tengo algo de poder mágico conmigo."
"He, ¿Crees que soy ciego?"
"¿Que?"
"Me he dado cuenta de que la mayoría de tus hechizos sólo pueden hacerle daño a dos personas, tres si están muy juntas. No podrás con todos nosotros con los pocos poderes mágicos que te quedan… y aquellos hechizos que podían hacernos gran daño a todos, creo que ya no los puedes hacer por la falta de poder mágico."
Viku apretó los puños por un momento. Era cierto, la mayoría de sus hechizos no eran tan fuertes como para hacer gran daño a varias personas. Sólo conocía los hechizos de nivel –ra, y no eran muy fuertes que digamos, comparándolos con los de otros hechiceros. No le quedaba mucho poder mágico, así que no podría encargarse de todos con lo que le quedaba.
"Tienes razón…"
"¿Que?" cuestionó el Snake Soldier con confusión.
"Tienes razón; no me queda mucho poder mágico que digamos, así que no creo poder vencerlos con solo eso."
"Me alegro que al fin entiendas que no tiene caso pelear más. Aún así, te mata-"
"En cambio, tendré que usar algo más aparte de mi poder mágico… ¡mi energía vital!"
Viku sujetó su Keyblade con ambas manos y la elevó al cielo, su punta en alto, mientras a su alrededor su aura se hacía visible. Entonces, una especie de círculo negro apareció en el cielo, justo sobre él, a algunos metros de distancia. El agujero comenzó a hacerse más y más grande, dependiendo del aura que Viku empleara.
"¡Este es mi mejor hechizo!" exclamó el joven. "¡AGUJERO ASPIRADOR!"
De pronto, el círculo negro se convirtió en una especie de portal espiral color rojo, con un círculo negro en el centro de menor tamaño que el anterior. Al transformarse, el portal comenzó a jalar todo lo que se encontraba en el lugar, ya se arena, rocas, o personas, ya sean vivas o muertas.
"¡Disparen!" exclamó el líder de los soldados, haciendo que estos accionaran sus armas. Sin embargo, los disparos de energía se desviaban de su curso, siendo absorbidos por el agujero en el espacio. "¡No!¡Maldición!"
Los diez soldados intentaron ponerse a salvo, tratando de aferrarse a lo que pudieran para no ser tragados por el portal. Pero, a pesar de sus intentos, ninguno de ellos pudo luchar contra la fuerza del agujero y, al final, fueron absorbidos por él. Cuando el último Snake Soldiers con vida fue absorbido, el joven canceló el hechizo, haciendo que este se desvaneciera.
"L-lo logré…" comentó, antes de sentir la falta de energía y perder el equilibro, cayendo sobre su rodilla izquierda y apoyándose con su Keyblade para no caer. "U-usé m-mucha energía… c-creo que no debo usarlo más… a-al menos por ahora…"
Sin más que decir, el joven se dejó caer de espaldas, acostado en la arena, mirando hacia el cielo, donde pudo observar los destellos generados por otra batalla titánica.
"He, hice lo posible para que no les causaran problemas." Comentó el joven, cerrando uno de sus ojos y sonriendo. "El resto se los dejo a usted, señor Goku… quiero ver como es mi héroe en acción…"
-
Música de fondo: - 159-Super Saiya-jin Son Goku II- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Un puñetazo se encontró con un brazo, generando tanta energía que generó un vacío de aire de un kilómetro de ancho por unos segundos, antes de que el aire regresara a llenarlo. En el centro de este caos, se encontraban luchando los dos Saiyajins, siendo Goku el que estaba a la defensiva. Vegeta tenía un rostro que mostraba indiferencia, indicando que no estaba disfrutando el combate mucho… pero, extrañamente, Goku también tenía la misma expresión.
"Estás más débil que de costumbre, Vegeta."
La reencarnación del príncipe Saiyajin no le tomó mucha importancia a este comentario, como lo habría hecho de no haber sido poseído, y continuó luchando, dando golpes y patadas para poder vencer a su rival, el Saiyajin Goku. Sin embargo, este último evitaba los golpes, al parecer con facilidad, algo que no era normal ya que ambos son del mismo nivel de fuerza, y aún así, parecería que Goku estaba jugando con Vegeta.
El combate entre los dos Saiyajins continuaba a gran velocidad, dando cientos, miles de golpes por segundo, la gran mayoría de ellos siendo bloqueados por su rival. Goku detuvo un puñetazo derecho de Vegeta con su mano izquierda, el príncipe Saiyajin empleando todas sus fuerzas… sin embargo, parecía que Goku no aplicaba mucha que digamos.
'Está mucho más débil que antes. ¿Por qué es eso?' pensó el peleador de naranja, analizando la situación en la que se encontraba.
Pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Vegeta, con su mano izquierda, intentó liberar una esfera de energía en su rostro, teniendo que esquivarlo y soltarlo para no salir lastimado. Ya separado de Vegeta, Goku alzó la mirada, sólo para ver como su antiguo compañero comenzó a lanzarle cientos de esferas Ki en su dirección. Comenzó a evitar los ataques, logrando verlos a pesar de venir a la velocidad de la luz. Las esferas Ki descendieron al planeta, impactando en la superficie y provocando un infierno en la tierra… afortunadamente, el planeta estaba deshabitado o tenía muy poca gente en el lugar, por lo que el número de victimas no fue muy grande.
'Está desperdiciando mucha energía. Incluso Vegeta no desperdiciaría tanto.'
Entonces, la lluvia de esferas Ki cesó, lo que permitió a Goku poder ver lo que ocurría arriba… y no le gustó nada, ya que Vegeta estaba creando una enorme esfera de energía en sus manos.
"¡FINAL FLASH!"
Un enorme cilindro de energía salió de las manos del Saiyajin hacia abajo, donde estaba Goku, mirando este evento con asombro.
'¡Oh no!¡Si lo esquivo, todo el planeta explotará, y los demás morirán con nosotros!' pensó el luchador, antes de mirar con decisión el ataque que venía. '¡No tengo opción!'¡KAME…!""
El ataque se acercaba velozmente a tierra, y era probable que Goku no lograra reunir la energía a tiempo para contrarrestar el Final Flash de Vegeta sin salir lastimado. Entonces, algo sucedió; un dolor punzante se hizo presente en la cabeza de Vegeta, uno que hizo que perdiera la concentración. Esto ocasionó que el ataque perdiera energía, potencia y velocidad, lo que le dio a Goku tiempo para reunir más energía.
"¡… HAME HA!"
Lanzando su ataque antes de ser alcanzado por el de su rival, Goku esperó que no hubiera sido tarde para liberar su ataque, cosa que, para su suerte, ocurrió. Debido a la perdida de poder y energía del Final Flash, el Kame Hame Ha pasó através de esta con algunos problemas, pero logrando pasar entre esta, hasta llegar con Vegeta, quien al parecer estaba sujetándose la cabeza, quejándose de fuertes dolores, antes de recibir el ataque de lleno.
Mientras que la nube de polvo generada por la explosión cubría el lugar donde estaba Vegeta, Goku abajo se puso a pensar en alguna forma de poder vencerlo… llegando la conclusión de que sólo había una forma.
'La Genki Dama.' Pensó. 'Es la única técnica que conozco que puede erradicar todo espíritu maligno o energía negativa de lo que impacte. Si logro darle con ella… pero no puede ser muy grande, sólo lo necesario para romper ese control mental que tiene.' Pensó, antes de extender sus manos hacia el cielo. "¡Tierra, cielo, denme sus energías!"
Poco a poco, energía del planeta se fue reuniendo en las manos de Goku. Como el Saiyajin no necesitaba una tan grande, la energía se reunió rápido y, al final, el guerrero formó una pequeña Genki Dama del tamaño de una pelota de béisbol en su mano derecha.
"Lista." Comentó Goku, antes de alzar la mirada. "¡Vamos, Vegeta!¡Te libraré de esa posesión!"
Casi como si escuchándolo, Vegeta emergió de la nube de polvo, envuelto en energía Ki y propulsándose a gran velocidad hacia el otro Saiyajin, quien ya lo esperaba con la energía positiva en su mano derecha. Mientras descendía, el príncipe Saiyajin comenzó a disparar cientos de esferas Ki en contra de su rival, quien no se movía a pesar de que estas estallaran muy cerca de él o en él, levantando una nueva cortina de polvo.
Vegeta seguía descendiendo, cuando Goku emergió de la nube de polvo, volando a gran velocidad para encontrarse con su compañero de lucha. Vegeta reunió gran cantidad de Ki en su puño derecho, mientras que Goku apretó la Genki Dama en su mano derecha, la aplastó y reunió su energía alrededor de todo su puño. Ambos Saiyajins se acercaron, a pocos metros de distancia entre los dos, preparando sus puños para atacarse.
"¡Despierta, Vegeta!" exclamó Goku, antes de dar un golpe con su puño derecho rodeado de energía positiva.
Todo terminó en un segundo, cuando ambos guerreros dieron sus golpes. Esta vez, no hubo una fuerte explosión de aire, solo un leve destello que marcaba el impacto. Al final, Vegeta logró golpear a Goku en el rostro, justo en su mejilla derecha. Sin embargo, Goku también logró conectar su golpe, justo donde él quería; en la frente de Vegeta, donde tenía ese extraño símbolo. Al ver esto, el Saiyajin terrícola sonrió.
"Lo logré…"
Apenas dijo esto, un fuerte resplandor rodeó a Vegeta, uno que rápidamente iluminó el lugar. Dentro de la luz, el príncipe Saiyajin comenzó a retorcerse un poco, antes de que, de golpe, una energía oscura saliera de su cuerpo.
-
Música de fondo: - 012-Magical Mystery- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Vegeta sentía todo su cuerpo adolorido y adormecido, como si hubiera recibido una paliza y se hubiera despertado al día siguiente. Aparte de esto, sentía un fuerte dolor de cabeza que retumbaba en a cada segundo, no dejándolo descansar… además de la sensación de que alguien le llamaba.
"¿Vegeta? Oye Vegeta ¿Estás bien?"
No, definitivamente alguien le llamaba…
Abriendo sus ojos un poco para dejar entrar los molestos rayos de sol, el Saiyajin de traje azul comenzó a ver que alguien estaba mirándolo fijamente por un lado, su rostro casi reconociéndolo de inmediato.
"Que bien, ya despertaste."
"¿Kakarotto?"
"Bueno, al menos me recuerdas. Creo que ese golpe en la cabeza no te hizo perder la memoria."
El príncipe Saiyajin comenzó a erguirse, quedando sentado, ya que al parecer estaba acostado sobre varias rocas en medio de un cráter, quizás producto de una caída a gran altura.
"Maldita sea." Se quejó Vegeta, sujetándose la frente con una mano. "¿Qué rayos pasó?"
"Si, ya eres el viejo Vegeta de siempre." Comentó Goku, sonriendo como lo hace siempre. Claro, este comentario llamó la atención de Vegeta.
"¿Qué volví a ser el de siempre?¿A que te refieres, Kakarotto?"
"¿No lo recuerdas? Estuviste poseído."
"¡¿Qué dices?!"
"Si, el tal Anubis te poseyó. De hecho, estuviste peleando conmigo por un rato mientras dejaba a los demás pasar. Debo decir que en ese estado eras más débil de lo normal, no sé porqué. ¿De verdad no lo recuerdas?"
"¡Claro que no!"
"Que extraño." Comentó Goku, cruzándose de brazos y pensando.
Lo que no se dio cuenta fue que la mirada de Vegeta había cambiado a una llena de odio.
'¡Ese canalla de Anubis!¡Osó controlarme para sus propósitos!¡Nunca se lo perdonaré!¡Iré por su cabeza!' pensó el príncipe, antes ve voltear a un lado y ver, a lo lejos, otro combate. 'Pero primero debo arreglar cuentas.'
-
Música de fondo: - 167-Fight 2-FFIV- (Soundtrack: Final Fantasy IV)
Hamon dio un fuerte golpe que impactó en el rostro de Mimi, mandando a la joven a volar y estrellarse contra unas rocas cercanas. El Pharaohn sonreía por su trabajo, pero esto no duró mucho, ya que Rock lo embistió de su costado derecho a gran velocidad, por lo que ambos continuaron la lucha al ras del suelo, dándose decenas de golpes y patadas cada segundo. Sin embargo, el Pharaohn logró sujetar a Rock de un brazo y lo azotó contra el suelo, saltó un poco e invocó de nuevo su hacha dorada, antes de querer dar un golpe con ella. Pero en ese momento Rock se volteó e invocó su Keyblade, bloqueando el ataque mortal.
El guerrero de Anubis intentó de nuevo golpear, pero se dio cuenta de que un dragón esmeralda se acercaba a él velozmente.
"¿Pero qué-?"
"¡DRAGON IMPACT!"
El poderoso puño de Mimi, con la energía en forma de un Rayquaza, dio de lleno en el rostro del Pharaohn, mandándolo lejos. La joven lo siguió de cerca, lanzándose hacia él para atacarlo nuevamente, ahora con su Keyblade. Pero no contó con que Hamon se recuperaría muy rápido y extendiera su mano derecha hacia ella… con una esfera oscura en ella.
"¡DARK BURST!"
Mimi, quien no se esperaba esto, apenas pudo colocar su Keyblade en defensa antes de recibir el ataque de lleno. El cometa de energía mandó a la joven de nuevo al suelo, siendo arrastrada algunos metros debido a la inercia del impacto. Cuando logró detenerse, tuvo problemas para ponerse de pie, ya que el ataque la había dejado entumecida, algo que el guerrero de Anubis aprovechó.
"¡Muere!"
"¡No te dejaré!" Exclamó Rock, apareciendo a un lado de Hamon y dándole una fuerte patada en el rostro.
"¡Maldito!" expresó el Pharaohn, siendo lanzado hacia atrás.
Luego de la patada, Rock comenzó a girar sobre si mismo, cayendo a lado de Mimi, quien apenas se estaba levantando.
"¡Dame tu mano!" exclamó el joven.
"¿Para que?" preguntó Mimi con confusión.
"Recuerda mi habilidad."
"¡Oh, si!"
La joven le dio la mano al joven y este le dio un buen apretón. Al hacer esto, el héroe azul sintió que parte de la energía de Mimi fluía ahora dentro de él, así como el conocimiento de una nueva técnica. Con esto en mente, soltó a la chica y tanto él como ella colocaron sus manos al frente, con las palmas mirándose, como si estuvieran sujetando una pelota de basquetbol. Entonces, una esfera de energía esmeralda se formó en las manos de los jóvenes, una que comenzó a crecer más y más.
"¡Toma esto!¡DRAGON ROAR!"
"¡DRAGON ROAR!"
Siendo Mimi la que lanzó primero, el cometa de energía de ella, que parecía ser realmente un cometa, con cola y todo, era el que iba más rápido, acelerando a la velocidad de la luz, mientras que el que Rock lanzó iba justo detrás de ella.
Hamon alzó la mirada luego de lograr detenerse después de la patada provocada por el joven N-Warrior, sólo para ver los dos ataques dirigirse hacia él. Viendo que no tenía tiempo de evitarlo, y de no poder usar su hacha para bloquearlo ya que la perdió por la patada, decidió cursar los brazos para recibir el impacto.
Una fuerte explosión sacudió el lugar, mandando toneladas de arena al aire, bloqueando la luz por algunos momentos. Luego de un rato, la arena comenzó a caer de nuevo, dejando ver lo que había pasado; Mimi y Rock estaban juntos, respirando con dificultad, con sus manos hacia delante luego de haber lanzado esa técnica combinada hacia su oponente… quien estaba de pie también, con sus brazos cruzados frente a su rostro, habiendo bloqueado el ataque.
Parecería que no sufrió daño alguno, pero en realidad si, ya que el protector de sus brazos estaba fisurado. Cuando bajó ambos brazos, el guerrero dorado miró directamente a los dos rivales, mientras que él también respiraba con dificultad, habiendo ya gastado mucha energía en el combate.
"Estoy a mi límite." Expresó el Pharaohn. "¡Pero aún así puedo con los dos!"
"¡No nos rendiremos tan fácilmente!" exclamó Mimi, invocando su Keyblade, al igual que Rock. "¡Te venceremos y seguiremos adelante!"
"He, quiero ver que lo inten-"
"¡FINAL FLASH!"
-Fin de la música de fondo-
De pronto, un cilindro de energía descendió del cielo, impactando en el Pharaohn y haciendo estallar todo en varios kilómetros a la redonda, destruyendo todo en el lugar y levantando una gran nube de humo con forma de hongo. A varios kilómetros del suelo, se encontraba Goku, en su estado de Súper Saiyajin, con Mimi y Rock con él, cada uno en uno de sus brazos, mirando hacia el suelo con asombro.
"Q-que ataque tan sorpresivo." Comentó Rock. "Por poco y no la contamos."
"Gracias, señor Goku." Dijo Mimi al hombre que la cargaba.
"No hay de que." Respondió el Saiyajin. "De no haberlo hecho, no sé que hubiera pasado."
"¿Y que pasó?"
"Vegeta."
"Oh…"
Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
El polvo comenzó a descender nuevamente, asentándose en el suelo, dejando ver la verdadera magnitud de la explosión. En el centro del cráter generado por el impacto, estaban dos figuras; una de pie y otra recostada, al parecer bastante herido y con su armadura rota. Este último alzó la mirada, viendo al otro sujeto con sorpresa.
"¿Por qué?" cuestionó Hamon, tosiendo sangre luego de cuestionar.
"¿Por qué?¡Porque ya era la hora de tu muerte!" exclamó Vegeta con cierto enfado. "Ya te tenía donde quería cuando peleamos, estaba por terminar la pelea, pero tu 'dios' se apareció y nos detuvo. Simplemente hice lo que debí haber hecho en ese entonces."
"C-creí que querías terminar el combate entre los dos."
"Terminó hace tiempo cuando luché contigo antes de que Anubis interviniera. Lo único que pasó fue que viviste más de lo planeado. Ahora ya lárgate de este mundo."
"L-lo p-pagar-…" Y esas fueron las últimas palabras del Pharaohn Hamon, silenciándose para siempre.
Goku descendió a tierra, dejando a los dos jóvenes en el suelo mientras su cabello regresaba a la normalidad. Antes de decir nada, desapareció por unos momentos antes de volver a aparecer, esta vez con Viku, sujetándolo de la camisa, antes de dejarlo en el suelo.
"Vegeta, no tenías porqué hacer eso." Comentó el Saiyajin bondadoso. "Esa pelea era de los chicos."
"Cierra la boca, Kakarotto. Hamon era primero mi oponente, así que tenía derecho de matarlo." Respondió Vegeta con agresividad. "Lo siguiente fueron sólo improvistos. Además, no esperes que te agradezca por haberme liberado de ese hechizo que me controlaba."
"No lo tenía en mente."
"Bah, como sea, ya tenemos el camino libre para seguir adelante y terminar de una vez con esto… por cierto." Dijo, mirando a Mimi y a Rock. "Los chicos pelean bien, debo admitirlo. Quizás luego los rete a un combate." Expresó, sonriendo de una forma que hacía que los dos N-Warriors sintieran un escalofrío. Goku sólo rió nerviosamente.
"Bueno, Vegeta, quizás sea mejor continuar." Comentó el otro Saiyajin. "Habrá que seguir para que-"
Justo en ese momento, los cinco presentes sintieron una poderosa energía acercarse, habiendo lanzado una onda de corte bastante poderosa. Todos se movieron del camino para evitar el corte, Goku teniendo que sujetar a Viku de la camisa para evitar que saliera lastimado.
"G-gracias, señor Goku." Respondió el joven hechicero.
"De nada." Respondió el Saiyajin, sonriéndole, antes de mirar hacia delante. "¿Quién es?"
"Vaya, vaya, vaya, se ve que hay personas fuertes aquí."
Emergiendo de una nube de polvo venía un sujeto enorme, de traje negro con una gabardina blanca, sujetando una espada bastante maltratada.
"¿Y bien?¿Quien de ustedes es mi enemigo?" cuestionó el recién llegado, uno que Rock reconoció en el acto.
"¿Capitán Kenpachi?"
"¿uh?" preguntó el Shinigami, mirando al joven. "Oh, eres tu uno de los que estaban en ese mundo raro donde estaba el portal. ¿Cómo llegaste hasta aquí tan rápido?"
"Quizás usó un atajo, Ken-chan." Expresó Yachiru, la joven que siempre estaba con él.
"He, es probable. Pero bueno, eso no importa. ¿Dónde está mi enemigo?"
De pronto, el Shinigami levantó su brazo izquierdo y detuvo un poderoso golpe que iba directo a su rostro, el impacto siendo tan fuerte que obligó a Yachiru a dejar el hombro de Kenpachi, donde siempre estaba. El Capitán volteó en esa dirección y descubrió que se trataba de Vegeta, en su estado normal, sonriendo de forma algo arrogante.
"¿Qué tal yo, grandulón?" cuestionó el Saiyajin, haciendo que el Shinigami sonriera con emoción.
"Me parece bien." Respondió, antes de dar un corte con su espada, uno que Vegeta evitó con facilidad. "Eres rápido… quizás sea porque eres muy pequeño."
"He, y tu eres muy rápido para ser tan grande. Pero te dolerá más cuando te haga caer."
"Eso quiero verlo."
Los dos guerreros comenzaron a elevar sus auras, ante la mirada estupefacta de los demás, a excepción de Yachiru, quien ya esperaba esto.
"¡Ven!" exclamó Kenpachi.
"¡Aquí voy!" exclamó Vegeta, a punto de lanzarse hacia él.
"¡Alto!"
De pronto, los dos guerreros se detuvieron, no por su propia voluntad, sino por una fuerza externa.
"¿Qué rayos?¡No puedo moverme!" exclamó Vegeta con enfado.
"¿De quien es ese truco?" preguntó Kenpachi, también algo frustrado por haber sido detenido.
"Es mío."
Todos los presentes, incluyendo Vegeta y Kenpachi, quienes por alguna razón pudieron mover sus cabezas, voltearon a ver que, a unos metros de ahí, se encontraba un sujeto de armadura dorada y de cabello rubio. Al inicio, los demás creyeron que era un Pharaohn, pero descubrieron que su aura era muy conocida… en especial Rock, quien también lo conoció.
"Es Shaka de Virgo." Expresó el joven N-Warrior al ver al Gold Saint.
"No es momento de pelear." Comentó el caballero de oro, con sus ojos abiertos, indicando que estaba usando gran parte de su poder real. "Tenemos una misión más importante que cumplir."
"¿Quién eres tu para decirnos que hacer?" preguntó Vegeta con enfado. "¡Suéltame, insecto!"
"¿Quién es él?" preguntó Goku con confusión.
"¡Papá!"
De atrás de Shaka, el joven Saiyan Gohan emergió, corriendo hacia donde estaba Goku.
"¡Gohan!" exclamó el Saiyajin, abrazando a su hijo cuando llegó con él. "¿Qué es lo que haces aquí?"
"Vine a ayudarte." Respondió el joven. "Nos dijeron que era muy peligroso para ustedes el pelear solos contra Anubis."
"¿Eso te dijeron?"
"Si, por eso venimos aquí."
"¿Y como llegaron tan rápido? Nosotros tardamos bastante tiempo."
"Bueno, supongo que ustedes lucharon contra muchos soldados. Prácticamente nos dejaron el camino libre, por lo que tardamos menos en alcanzarlos."
"Entiendo."
"¡Suéltame, maldita sea!" exclamó de nuevo Vegeta con enfado, llamando la atención de todos los demás.
"Eres muy ruidoso." Comentó Kenpachi con desgano, aunque también fastidiado.
"¡Cállate, insecto!¡Luego sigues tu!"
"¿Le dices insecto a todo el que se te ponga enfrente?"
"¡Ese no es tu problema!"
"¡Silencio!" exclamó Shaka, callando a los dos. "No tenemos tiempo que perder. Debemos vencer a Anubis lo más pronto posible antes de que se vuelva más poderoso. Necesitamos toda la ayuda posible, por lo que no tenemos tiempo que perder en peleas como estas. Debemos unir nuestras fuerzas. Anubis es más fuerte que todos los Pharaohns con los que han luchado. Dejen este combate para después y concentrémonos en el más grande."
"¿Dices que el tal Anubis es extremadamente fuerte?" cuestionó Kenpachi con interés. "He, supongo que no estaría mal dejar el combate para después."
"Bah, derrotaré a ese supuesto dios fácilmente." Expresó Vegeta. "¡Y luego seguirás tu!" exclamó, señalando al Shinigami… antes de apuntar al santo de Virgo. "¡Y luego tu!"
"Entonces los soltaré." Respondió Shaka, liberando su poder y soltando a los dos guerreros, cerrando los ojos en el acto. "Sigamos adelante a vencer a Anubis."
Todos los demás asintieron ante esto, sabiendo que no tenían tiempo que perder, por lo que se pusieron de pie y continuaron su viaje, dirigiéndose a donde se encontraba Anubis.
El momento de la batalla final está cerca.
Fin del Capitulo 71
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Alan: Hola, soy Alan. Anubis, voy por ti. ¡¿Qué fue lo que le hiciste a Kristal?!¡Te haré pagar!
Anubis: Bienvenido, N-Warrior, te estaba esperando…
Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: El enfrentamiento contra un dios. Pocas posibilidades de victoria.
Exus: Vaya, Alan, no sabía que fueras así con Kristal…
Alan: ¿Exus?
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: Bueno gente, ¿Que les pareció? Otro capítulo más para el fanfic. Ahora si entramos a la fase final de la historia, aunque si tomará algo de tiempo. No tengo mucho que decir, más que gracias por los comentarios y el apoyo. Ojalá más gente se anime a dejar comentario, aunque sean anónimos. Cualquier cosa me ayuda para mejorar y seguir =)
Curioso que nadie haya visto la ironía de capítulos anteriores: Seiya, un Saint, salvando a Ichigo, un Shinigami (Dios de la muerte) XD
Bueno, creo que es todo... quizas para la otra semana haya nuevas canciones, así que chequen, quizas el miercoles, para ver si las hay.
Nos vemos el otro Domingo...
Sobres.
-Saiyan X logged off-
