28/FEB/2010
Saiyan X dice: una nueva canción, 204, en mi profile.
PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
X y Takato habían llegado para salvar a Alan del ataque de Anubis, pero enfrentarse a un dios no sería tarea fácil, aún cuando Lucy y Raichu llegaran justo después. Exus simplemente los superó con facilidad, no importando cuantos fueran. Los cuatro guerreros fueron derrotados, sus ropajes destruidos y sus armas hechas pedazos, ante la mirada de Haru, quien acababa de llegar y, sin saber quien era, se enfrentó a Exus.
Mientras, afuera, Fly estaba tratando de entrar a la ciudad usando su fuerza, pero no era suficiente. Obi-Wan y Zero llegaron con él, diciéndole que sería imposible para alguien que no fuera N-Warrior el entrar ahí. Entonces, luego de que Ash llegara y decidiera entrar con Zero a ayudar, los demás aliados llegaron al mismo tiempo, decididos a ayudar.
¿Podrán entre todos ellos atravezar la barrera?¿O sólo unos pocos podrán entrar?
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 74: ¡Ayúdenme, amigos!
El poder de un Guardián es absoluto.
Música de fondo: - 189-Jupiter Lighthouse- (Soundtrack: Golden Sun Lost Ages)
Zero, Ash, Fly y Obi-Wan miraron con confusión a los demás héroes, ya que al parecer habían llegado al mismo tiempo al planeta, lo cual era bastante extraño.
"¿Ustedes?" cuestionó el Hunter carmesí con confusión. "¿Cómo llegaron aquí?"
"¿Sólo entramos a un portal?" respondió Goku, como si fuera lo más normal del mundo.
"Pero, ¿Qué están haciendo todos aquí, al mismo tiempo?" preguntó Ash, claramente confundido.
"¿Qué sucede, Ash?¿No te alegra que estemos aquí?" cuestionó Tai, ganándose la mirada de odio del joven Pokemon Trainer. "¿Qué sucede?"
"No digas nada…"
"¿Qué?¿De que hablas?"
"Sé que tienes pensado decirme algo que me moleste. No lo digas."
"Pero si ahora no tenía pensado algo así."
"¡No mientas!¡Te conozco!"
"¡No levantes falsos, Ash!"
"¡Oblígame!"
Los dos jóvenes se miraron con odio, casi a punto de lanzarse el uno hacia el otro para empezar a estrangularse… mientras los demás los ignoraban por completo… tenían cosas más importantes que hacer.
"Que extraño." Comentó el Capitán Hitsugaya, con la misma seriedad que lo caracterizaba.
"¿Qué sucede?" preguntó la N-Warrior Dawn.
"¿Cómo llegamos aquí tan rápido?"
"¿De que hablas?"
"¿También sientes que algo está mal?" cuestionó Master Mace Windu, caminando un poco hacia delante. "Es realmente extraño."
"¿De que están hablando?"
"¿Pero como?¿Será posible?" preguntó Lenz, First General del Mecron Empire.
"No tengo idea…" respondió el Maestro Jedi.
"¡¿Qué está pasando?!" exclamó la joven coordinadora, sumamente molesta porque la estaban ignorando por completo.
"Eres muy ruidosa, ¿Sabes?" comentó Hitsugaya con seriedad y cierto aburrimiento, algo que hizo que Dawn lo mirara con odio… algo que el Capitán ignoró. "Nosotros todavía no teníamos porqué haber llegado aquí."
"¿Que?"
"Tiene razón." Expresó Gemini Saga, entrando en la conversación. "Nosotros todavía estábamos algo lejos de aquí. Supuestamente tendríamos que haber tardado al menos una hora más en llegar, ya que estábamos como a unos diez planetas de distancia. Simplemente saltamos a este mundo en un solo portal."
"Un momento." Empezó Zero. "¿Estás diciendo que, en una sola entrada a un portal, llegaron hasta aquí, no importando cuantos mundos faltaban para llegar?"
"Exactamente."
"Tiene razón." Comentó Camus de Aquarius. "A nosotros nos faltaban también varios mundos por recorrer."
"Igual a nosotros." Expresó Warlene, una de los God Warriors de la galaxia Asgard. "No entiendo lo que pudo haber pasado, pero al parecer todos fuimos transportados aquí al mismo tiempo."
"Lo que no entiendo es el porqué al mismo tiempo." Expresó Hyoga, Cygnus Saint. "El que lleguemos a este mundo más rápido es una cosa… pero que todos hayamos entrado y aparecido en este planeta al mismo tiempo me confunde. No todos debimos haber tocado los portales a los que íbamos a entrar al mismo tiempo."
"No sé porqué…" empezó Shun, Andromeda Saint. "… pero, cuando entré al portal, sentí una extraña energía cálida."
"Ahora que lo mencionas, yo igual sentí algo." Comentó Mimi. "Una energía cálida cuando toqué el portal. No sabría decirlo."
"Parece que fue la presencia de un dios." Expresó Byakuya con seriedad.
"¿A que te refieres con un dios?" preguntó Asohka Tano, Padawan de la galaxia Force.
"La presencia que sentimos era muy similar a la de un Guardián. Quizás no sea tan fuerte, pero puedo suponer que fue uno."
"¿Insinúas que un dios nos trajo aquí al mismo tiempo?" preguntó Capricorn Shura con algo de sorpresa.
"Es probable…"
"¿Pero que dios?" preguntó Gohan. "Según que recuerde, aparte de Anubis, no hay ningún dios que esté despierto que pueda interactuar con nosotros en la galaxia Duat."
El grupo se puso a pensar, tratando de pensar en alguien quien podría haberlos ayudado, pero no se les ocurría nada. Entonces, al mismo tiempo, Mimi, Tai, Rock y Ash abrieron los ojos con sorpresa, como si la revelación los hubiera golpeado de lleno.
"¡Guardian Terra!" exclamaron los cuatro, llamando la atención de todos.
"¿Disculpen?" preguntó Shun.
"Ya sabemos quien fue." Comentó Mimi. "Fue Guardian Terra."
"¿Quién es ella?" cuestionó Aura.
"Es la Guardiana que protege y vigila todas las Keyblades del Nintenverse." Respondió Rock. "Se encarga de cuidar de ellas y guiarlas hasta donde está su dueño para que ambos se unan."
"Ahora recuerdo que leí algo sobre esa Guardiana." Expresó Byakuya. "Si ella guía las Keyblades a los N-Warriors…"
"… entonces ella pude actuar en esta galaxia." Terminó Saga. "Siempre y cuando alguno de los N-Warriors que se encuentran aquí hayan recibido sus Keyblades."
"Nosotros." Expresaron Tai y Ash, siendo el primero el que continuara. "Nosotros recibimos nuevas llaves. Quizás por eso ella se quedó aquí y nos ayudó."
"Eso tiene sentido…"
"Es aburrido escucharlos hablar." Comentó Kenpachi, llamando la atención de todos los demás. "No me interesa escuchar lo que dicen. ¿Dónde está el tal Anubis?"
"Dentro de la ciudad." Expresó Obi-Wan, señalándolo a la metrópolis detrás de él. "Pero…"
Sin dejarlo terminar, el Shinigami se lanzó en dirección hacia la ciudad para encontrarse con su nuevo oponente. Sin embargo, casi de inmediato, el Capitán se detuvo de golpe, habiendo chocado contra la pared invisible que rodeaba la ciudad, aunque el impacto sólo lo detuvo, más no lo empujó hacia atrás o lo tumbó.
Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
"¿Uh?¿Que es esto?" preguntó el Shinigami con confusión.
"Es lo que quería advertirte." Expresó Obi-Wan. "La ciudad tiene una barrera que impide que podamos pasar."
"Pero parece que puede dejar pasar a los N-Warriors." Dijo Zero con seriedad. "Haru pasó antes que nosotros, por lo que sólo alguien con Keyblade puede entrar…"
"¿Yo también podría?" cuestionó Viku, señalándose a si mismo.
"No creo, ya que tu Keyblade es una falsa, una de entrenamiento."
"Oh, rayos…"
"Tienes suerte de no entrar." Expresó el Hunter. "Al parecer, enfrentarse a un dios es muy difícil."
"He, que complicado." Expresó Kenpachi. "Entonces, no puedo pelear contra este 'dios'."
"Yo podría entrar." Dijo Shaka, llamando la atención de todos.
"¿A que te refieres?" preguntó Master Windu con curiosidad.
"El Cosmos de Anubis es el de un dios. Sólo aquellos que él permita pueden entrar a los terrenos que protege, por lo que sólo los N-Warriors pueden hacerlo… sin embargo, también otro dios puede acceder a estos terrenos con facilidad. Un dios… o alguien cercano a uno…"
"¿Y donde encontraremos a alguien cercano a un dios?" preguntó Goku con confusión.
"Lo estás viendo."
"¿Que?"
"Shaka es el caballero más cercano a un dios de todos los Saints de la galaxia Saint." Expresó Shura. "Probablemente sea el más fuerte de los presentes, no sólo por su fuerza, sino por su control sobre su Cosmos."
"¿Mas fuerte que yo? Ha, no bromees." Expresó Zaraki con cierta arrogancia. "Quisiera probar esa teoría."
"Hazte a un lado, yo seré el que lo haga." Dijo Vegeta, colocándose frente al Capitán.
"¿Uh? No me digas que hacer, enano."
"Cierra la boca, insecto."
"Vamos, tranquilícense los dos." Camus de Aquarius, antes de observar a su camarada. "Shaka, ¿Crees poder entrar a ese lugar?"
"Si, puedo hacerlo, pero me tomaría algo de tiempo." Respondió el santo de Virgo. "Sin embargo, me gustaría entrar con más personas al lugar."
"¿Quieres entrar acompañado?" preguntó Warlene, la God Warrior de la galaxia Asgard.
"En mis vidas pasadas me he enfrentado a dioses, por lo que sé lo fuertes que son. Anubis es uno de los más terribles, por lo que sé que, si me enfrento contra él yo solo, no podría vencerlo. Es por eso que quisiera entrar con un grupo para hacerle frente."
"Cuéntame a mi." Dijo Kenpachi. "Quiero entrar a enfrentar a ese sujeto."
"Yo también." Expresó Vegeta. "No me quedaré atrás."
"Por supuesto, pero debo decir que sólo puedo entrar con ocho personas." Dijo el caballero de oro, mirando a uno de los guerreros. "Me gustaría que entrara con nosotros, Goku. Su fuerza y experiencia nos sería de gran ayuda."
"No me lo dices dos veces." Respondió el Saiyajin con emoción, sabiendo que pronto se enfrentaría un dios.
"También, joven Fly, me gustaría que entrara con nosotros."
"¿Yo?" cuestionó el Dragon Knight.
"Si, ya que también tienes una fuerza que nos sería de gran ayuda."
"Muy bien, entonces yo también entro."
"Igual yo." Expresó Obi-Wan. "Dejé que Haru se enfrentara al Pharaohn que nos tocó, por lo que estoy más descansado."
"¿No sería mejor que Master Windu entrara, Master Kenobi?" preguntó Asohka con cierta curiosidad.
"Deja que entre." Expresó Master Windu. "Él sabe que sería mejor que yo entre, pero The Force lo está guiando."
"Oh, bueno…"
"Yo también entraré." Dijo el caballero de Geminis.
"Y yo." Expresó Byakuya.
"Cuéntenme a mi." Dijo Haseo también.
"Entonces está decidido." Dijo Hitsugaya. "Son Goku, Vegeta, Kenpachi, Byakuya, Obi-Wan, Saga y Fly serán los que entren con Shaka a la ciudad y atravesarán la barrera."
"Vaya, vinimos aquí para nada." Expresó Hyoga con cierto desgano.
"No lo creas." Expresó su maestro Camus. "Por alguna razón es que nosotros estamos aquí. No creo que esto haya sido una coincidencia."
"Eso espero, maestro."
De pronto, todo el grupo, o los que podían sentir una presencia, pudieron sentir algo en el interior de la ciudad; un aura que disminuía.
"¡Rayos!¡El aura de Haru está disminuyendo!" exclamó Tai con asombro.
"El pelear contra Anubis debió terminar muy rápido." Dijo Zero con seriedad, mirando a los demás. "¡Dawn, Mimi, Tai, Ash, Rock!¡Vamos a entrar!"
"¡De acuerdo!" exclamaron los cinco mencionados, listos para entrar a la ciudad.
"Antes de que entren, debo decirles algo." Comentó Shaka, llamando la atención de los seis N-Warriors. "No llegaremos a tiempo, tardaremos un rato en entrar. Esto es porque debo transportar a varios a través de la barrera y debo ser cuidadoso."
"Muy bien, lo entretendremos lo más posible." Expresó el Hunter carmesí con seriedad. "¡Vamos!"
Con esto dicho, los seis N-Warriors comenzaron a correr hacia la ciudad, atravesando la barrera como habían predicho, dejando al grupo de héroes en el exterior.
"Los que iban a entrar, acérquense." Comentó Shaka, llamando a los que iban a entrar con él. "Debo decirles otra cosa; nos tardaremos en entrar. Mientras intentamos entrar, voy a enviarnos a una mini-dimensión alterna mientras me concentro. Por ningún motivo se alejen de mi más de diez metros."
"¿Qué pasaría si lo hacemos?" cuestionó Fly.
"Se perderían en la mini-dimensión y vagarían errantes por toda la eternidad."
"Oh… que bueno que nos lo dices." Expresó Goku, riendo con nerviosismo.
"Bah, sólo hazlo." Dijo Vegeta con cierto enfado.
"Entonces, prepárense…"
"¡Espera!" exclamó Goku, llevándose la mano a sus ropas, sacando una pequeña bolsa y lanzándosela a Gohan… quien no se lo esperaba, aunque logró tomarla.
"¿Papá?" cuestionó el niño Saiyan con confusión.
"Son las Senzu Beans que traje conmigo. Repártelas a todos, no vaya a ser que algo les pase."
"¿Y que hay de ti, papá?"
"Ya llevo unas conmigo, no te preocupes." Expresó el Saiyajin, mirando al Saint nuevamente. "Disculpen por eso… estoy listo."
"Entonces, comencemos."
El caballero de Virgo elevó su Cosmos dorado, rodeando a los otros guerreros que iban a entrar con él. Entonces, abrió sus ojos, incrementando su Cosmos de forma monumental, formando una especie de flor de loto alrededor de todos los que lo rodeaban. Los pétalos de la flor comenzaron a cerrarse, atrapando a los nueve guerreros en su interior. En un destello de luz, la flor de loto desapareció… y con él, los ocho guerreros, dejando a los demás héroes.
"Y bien… ¿Qué hacemos?" cuestionó Gohan, sujetando la bolsa de semillas que repartiría en un momento. "¿Qué podemos hacer aquí?"
"Esperarlos, supongo." Respondió la General Aura del Mecron Empire. "Sin forma de entrar, sólo podemos esperar."
"Cierto, no tenemos más que hacer aquí." Dijo el Capitán Hitsugaya.
"Oh, que aburrido." Dijo Asohka, llevándose las manos a la nuca. "Venimos hasta aquí sólo para ser detenidos por una barrera invisible… eso apesta." Expresó la joven Padawan… antes de sentir como alguien saltaba a su espalda y jalaba su 'cabello'. "¡¿Pero qué…?!"
"Oye, ¿Qué es esto?" cuestionó Yachiru, jalando uno de los 'cabellos' de la joven alienígena. "¡Es muy gracioso!"
"¡Suéltame, niña!" exclamó la Padawan, tratando de usar su control sobre The Force para apartarla de su espalda… pero parecía que la joven Lieutenant, o era inmune o sabía como evitar los poderes de la joven.
Música de fondo: - 149-Seven Generals- (Soundtrack: Saint Seiya)
Todos los demás miraban esto con cierta risa, ya que era un momento bastante extraño para reír. Pero entonces, unos notaron una presencia acercándose a ellos algo lento, al parecer caminando desde el este, el lado opuesto a la ciudad donde supuestamente estaba Anubis. Al voltear hacia ese lado, el grupo de héroes vieron que un sujeto se venía acercando lentamente, con una capa ondeando detrás de él. Cuando se acercó lo suficiente y la arena permitió que lo vieran, todos se dieron cuenta de una cosa; era un Pharaohn.
Los héroes se colocaron en guardia al ver al recién llegado acercarse a ellos, sabiendo que tenía una poderosa aura que podían sentir fácilmente. El sujeto se detuvo a unos metros del grupo y los encaró.
Raviel sólo los miró con seriedad.
Un destello de energía mandó a Haru a volar violentamente hacia atrás, estrellándose contra la pared del salón principal. Su armadura y espada, que ya estaban bastante fracturadas, se quebraron en pedazos cuando impactaron contra el muro, dejándolo sólo con sus botas, cinturón y su protector de brazo derecho, mientras caía al suelo pesadamente, los trozos de su armadura y espada cayendo a lado de él. Haru intentó ponerse de pie, pero su cuerpo, herido, ya no le respondía como antes.
"R-Rayos…" dijo el Rave Master con cansancio.
"Ese es el castigo por enfrentarte a un dios." Dijo Exus, caminando un poco hacia el frente, dejando su trono. "Ninguno de tus poderes es suficiente como para hacerme daño."
Haru apretó sus dientes con fuerza. Frente a él, se encontraba su Keyblade, o más bien su espada más poderosa, Ravelt, hecha pedazos. Ni siquiera su espada más fuerte fue capaz de hacerle daño al Guardián oscuro frente a él. Sintiendo el cansancio apoderarse de él, Haru se rindió, desmayándose casi de inmediato por las heridas físicas y mentales.
Exus miró al N-Warrior caído con cierta satisfacción, antes de pasar sus ojos por los demás guerreros caídos. Entonces, uno de ellos, hincado con una rodilla en el suelo, intentó ponerse de pie, apoyándose con su Keyblade.
"¿No te rindes, Alan?" cuestionó el Guardián oscuro con cierta indiferencia.
"Ya te he dicho que no…" respondió el joven, respirando con dificultad. "No puedo rendirme todavía."
"¿Acaso no viste lo que le hice a tus amigos? Cada uno de ellos es casi tan fuerte como tu, uno que otro incluso más, y los vencí sin ningún problema. ¿Qué podrás hacer con esa Keyblade dañada?"
Alan tomaba grandes bocanadas de aire, mostrándose realmente cansado, mientras miraba a su Keyblade. La Frozen Terra, la Keyblade creada por la fuerza de su corazón, estaba bastante dañada, con varias fisuras recorriendo su superficie, haciéndola ver tan frágil que podría parecer que se rompería con algún movimiento brusco. La Keyblade había sido dañada por el ataque de Exus que destruyó sus otras tres Keyblades y su armadura, a pesar de que en ese momento Alan no la tenía en el exterior, lo cual era una muestra del poder de un Guardián; dañó una Keyblade que ni siquiera estaba en el campo de batalla en ese momento.
Música de fondo: - 187-In the ashes- (Soundtrack: Tales of Symphonia)
Sin embargo, aunque estuviera bastante dañada, aún se podía usar para combatir… y Alan la usaría hasta que se rompa o derrote a Anubis.
"No me rendiré, no todavía." Expresó el joven guerrero del hielo, poniéndose de pie y sujetando su llave con una mano. "¡No puedo-!"
"Dime, Alan, ¿no te has preguntado el porqué esa Keyblade está tan dañada sin que la hubieras invocado?"
"¿Qué?¿De que estás hablando?" preguntó el joven con confusión.
"Claro, no es como si no pudiera dañar esa Keyblade sin estar invocada, pero la verdad no era mi intención dañarla… pero dañé algo que la dañó."
"No te entiendo, ¿Qué quieres decir?"
"Cada N-Warrior sólo tiene una armadura, ya que esta es en realidad la manifestación de su corazón. Sin embargo, esta armadura puede cambiar de apariencia y habilidad dependiendo de la Keyblade con la que se usa el Bankai. Pero, casi toda armadura está más relacionada con una Keyblade en especial; lo que le pase a esa armadura le pasará a la Keyblade con la que está más relacionada."
"¿Y eso qué? Mi armadura está relacionada con la Articuno Keyblade, por eso se llama Articuno Armor."
"¿Sigues sin entender?¿La razón por la que la Frozen Terra está dañada sin que la hubiese atacado? Te lo diré; tu armadura no está relacionada con la Articuno Keyblade, sino con la Frozen Terra Keyblade."
El joven miró a su antiguo enemigo con confusión, no entendiendo lo que estaba diciendo. ¿Qué su armadura estaba relacionada más con la Frozen Terra?
"¿Qué?¿Qué estás diciendo? Esta armadura la obtuve mucho antes de que obtuviera la Frozen Terra, y la activaba con la Articuno Keyblade. ¿Cómo puede estar relacionada con una llave que ni siquiera existía en ese entonces?"
"Si existía, sólo que no de forma material." Respondió Exus con seriedad. "La Frozen Terra si existía, pero estaba en tu corazón. Sin embargo, sin esta, no podrías haber activado la armadura."
"Entonces, ¿Cómo explicas que puedo invocar esta armadura con la Articuno?"
"¿Acaso no recuerdas lo que Articuno te dijo cuando sujetaste la Keyblade por primera vez?"
Alan miró a Exus con confusión, sabiendo exactamente a que se refería el Guardián oscuro.
-
"Te dejaré usarme, pero no podrás usar todo mi poder hasta después. No podrás liberarme hasta que tengas el nivel apropiado." Expresó Articuno, mientras estaba frente a Alan, luego de que el joven había sido enviado de nuevo a su Awakening, luego de tomar la Articuno Keyblade por primera vez.
"¿Liberarte?¿De que hablas?" cuestionó el joven con confusión.
"Lo sabrás a su tiempo. Por ahora, cuando aprendas a liberar el poder de las Keyblades, esta tomará la forma que hay en tu corazón, no la mía."
"Sigo sin entender…"
"Lo sabrás a su tiempo, como ya dije. Por ahora, recibe mi poder y mi bendición."
-
Alan recordaba esa frase como si hubiera sido ayer, ya que fue la primera vez que vio a un verdadero Articuno, y que le estaba ofreciendo su poder. En ese momento no sabía que era lo que el Pokemon decía, pero después de liberar su armadura, creyó haberlo entendido.
'Pero creí que Articuno se refería a que liberara mi Bankai para usar su poder, y que la armadura sería en realidad su verdadera fuerza. ¿De que está hablando Exus?... ¿Y como rayos sabe algo que pasó después de que peleamos contra él?'
"Soy un dios, Alan, yo lo sé todo." Respondió el hechicero, llamando la atención del joven.
"Leíste mi mente…"
"Exacto, leí tu mente y supe lo que pasó entre ustedes dos."
"¿Qué es lo que quieres decir, Exus?¿Estás insinuando que no he liberado el poder de la Articuno Keyblade?"
"Exactamente; la armadura que usas siempre es en realidad la forma que toma tu corazón cuando usas la Frozen Terra. Obtiene esa forma con la Articuno Keyblade ya que la armadura necesitaba un catalizador para ser invocada. Además, Articuno no te ha dado toda la fuerza de su Keyblade, por lo que no puedes liberar su forma real."
"¿Su forma real?"
"Te dije; cada N-Warrior tiene una sola armadura que es la representación de su corazón, pero esta puede cambiar dependiendo de la Keyblade que se use al liberar el Bankai. Por lo tanto, la armadura que usas, que tu crees es la Articuno Armor, es en realidad la Frozen Armor. Esa es la razón por la que la Frozen Terra Keyblade está dañada; porque dañé la armadura con la que estaba relacionada en ese momento, y como he destruido toda la armadura, tu Keyblade está tan rota que podría romperse con cualquier presión… como esta."
Un destello apareció por menos de un segundo en los ojos de Exus, justo antes de que la Frozen Terra Keyblade estallara en pedazos, como las otras Keyblades de Alan y de sus compañeros. El joven miró con sorpresa, su última arma había sido destruida con una mirada, literalmente. Aún sin armadas y con su armadura gravemente dañada, el joven encaró al Guardián con valentía, a pesar de respirar con dificultad claramente.
"Admiro tu valor, Alan, ya que no quieres rendirte por salvar a la mujer que amas." Dijo Exus con arrogancia. "Pero esto ya me cansó, por lo que acabaré de una vez contigo y así terminar con esta resistencia tuya. No te preocupes, no destruiré tu cuerpo, ya que lo necesito para mis planes."
"Inténtalo. No me rendiré tan fácilmente." Expresó el joven, colocándose en guardia. "¡Mi deseo ve vivir es muy grande!"
"Contra la voluntad de un dios, tu deseo de vivir no vale nada… hasta nunca, Alan, prepárate para perder todos tus recuerdos… ¡cuando destruya tu Chain of Memories!"
Exus miró al joven fijamente, lanzando otro de sus ataques mentales en su dirección. Era un ataque similar al que recibió Kristal, el mismo que destruyó los enlaces de sus recuerdos. Alan se colocó en guardia, sabiendo que tenía que hacer algo o perdería todo lo que lo definía, su individualidad… pero no se le ocurrió nada.
Pero el ataque no llegó con él, ya que algo o alguien se colocó frente a él, bloqueando el ataque mental de Exus y desviándola hacia los lados, salvándolo de ese cruel destino. Alan miró a su salvador con sorpresa, mientras Exus lo miraba fijamente.
Música de fondo: - 204-March- (Soundtrack: Dissidia Final Fantasy)
"¡No te dejaremos tocarlo, Anubis!" exclamó Tai, su Courage Shield en frente de él, siendo rodeada por una pequeña aura multicolor.
Casi de inmediato, Dawn, Mimi, Ash, Rock y Zero aparecieron a su lado, encarando al Guardián oscuro.
"Vaya, vaya, el resto de los héroes han llegado al fin… me alegra." Expresó el ser oscuro con cierta felicidad.
"¡Hemos venido a detenerte, Anubis!" exclamó Rock, apuntándolo con el cañón de su brazo izquierdo, sujetando su Keyblade con el derecho.
"¡No permitiremos que continúes con tus planes de destruir nuestros mundos!" exclamó Ash con decisión, sujetando la Chosen One Keyblade en su mano derecha, mientras la Lugia y Ho-oh's Keyblades flotaban detrás de él.
"¿De verdad podrás detenerme, Ash Ketchum del planeta Pokearth? No pudiste hacerlo cuando nos vimos la última vez."
"¿Que?"
"¿Cómo sabes el nombre de Ash?" preguntó Tai.
"También conozco el tuyo, Tai Kamiya, del planeta Digiten." Expresó el Guardián, sorprendiendo más al joven.
"¿Cómo sabes eso?"
"¿Cómo más? Soy un dios, y puedo saberlo todo."
Pero entonces, Zero se fijó más en el rostro del Guardián, ya que la oscuridad del lugar hacía un poco más difícil el verlo. Entonces, cuando notó sus rasgos, sus ojos se abrieron con sorpresa y desconcierto.
"Un momento…" empezó Zero con confusión. "¿Exus?"
"¿Que?" cuestionó Tai, mirando al Hunter con asombro, así como Ash.
"Lo descubriste, ¿verdad, Hunter?" inquirió el hechicero oscuro, caminando lo suficiente como para dejar que la luz iluminara su rostro. "Así es, soy yo, Exus."
"¡¿Qué estás haciendo aquí, Exus?!" demandó Ash una respuesta, listo para lanzarse en contra de su antiguo enemigo.
"¡Espera, Ash! No te lances a él." Expresó Zero. "Él es el Guardián Anubis."
"¡¿Qué dices?!"
"¿Conocen a ese hombre?" preguntó Mimi con confusión.
"Si, lo conocemos." Respondió Tai. "Él es Exus, un hechicero del planeta Shadow Realm, el planeta hogar de Kristal. Buscó los poderes de unos anillos que forman parte de las Zodiacal Keyblades y, en el proceso, atacó algunos lugares de nuestros mundos. El planeta de Ash fue el que sufrió mayor daño."
"Es cierto, lo recuerdo." Expresó Exus. "Casi destruí dos países y con un solo hechizo, aniquilando a la mayoría de la gente que vivía ahí… que tiempos…"
"¡No te lo perdonaré!" exclamó el joven Pokemon Trainer, transformándose en Súper N-Warrior Lv 2 y lanzándose contra el hechicero oscuro, a pesar de la llamada de alarma de Zero. La Chosen One Keyblade fue rodeada de electricidad, mientras que el N-Warrior saltaba y descendía a gran velocidad contra su oponente. Entonces, Ash bajó su Keyblade con fuerza, queriendo impactar en el rostro a Exus. Sin embargo, y para sorpresa de los aún despiertos, el golpe de Ash impactó el aura protectora del Guardián y, segundo después, la electricidad golpeó de lleno al joven, lanzándolo hacia atrás con gran fuerza, cayendo pesadamente al suelo.
"¡Ash!" Exclamaron Mimi y Dawn, acercándose a él, quien estaba a no más de cinco metros de distancia, Tai y Rock detrás de ellas. "¿Estas bien?" cuestionaron las dos chicas, ayudándolo a ponerse de pie.
"Ow… eso dolió." Respondió el Pokemon Trainer, sintiendo cierto dolor en su cuerpo, antes de mirar al Guardián. "¿Qué fue eso?"
"¿Algún tipo de escudo?" cuestionó Tai, mirando al frente.
"No… creo que fue algo más, pero no logré ver que era." Respondió Rock.
"No fue un escudo." Expresó Zero, caminando tranquilamente hacia sus compañeros, sin apartar la vista de su rival. "Fue su aura."
"¿Su aura?¿Quieres decir que reflejó mi ataque con su aura?" preguntó Ash con desconcierto.
"Eso es lo que logré detectar… pero no entiendo como."
"Es muy simple, Hunter." Empezó Exus. "Soy un dios, y por eso mi aura está a un nivel casi infinito. Al intentar atacarme con poderes mucho más débiles que yo, mi simple voluntad es capaz de reflejarlos."
"¿Es tan poderoso?" preguntó Dawn.
"Eso parece." Respondió Rock, sus ojos cibernéticos recolectando gran cantidad de información para que su cerebro pudiera hacer varios cálculos. "No puedo calcular su nivel de aura; es simplemente más de lo que podría soportar."
"¿Ni siquiera tu cerebro cibernético puede calcular su fuerza?" preguntó Mimi con confusión y asombro.
"Así es…"
"Yo tampoco puedo calcular su nivel de aura… es imposible." Comentó Zero con cierto enfado. "Es cierto; Exus es ahora el Guardián Anubis."
"Exactamente, Zero." Empezó el antiguo hechicero. "Ahora que saben la verdad, ¿Qué es lo que harán?¿Pelearán contra mi o se rendirán?"
"¡Pelearemos!" exclamó el Hunter, colocándose en guardia, al mismo tiempo en el que los otros cinco hacían lo mismo. "Rendirnos no es una opción."
"Supuse que dirían eso, así como sus compañeros que lucharon antes contra mi… y mírenlos, frente a ustedes, con sus ropajes sagrados destruidos y sus armas legendarias hechas pedazos. ¿De verdad creen que puedan contra mi?"
"He, claro que podemos… así como pude resistir tu ataque antes." Respondió Tai con cierta arrogancia.
"Es cierto, ¿Cómo resististe mi ataque mental, capaz de destruir armaduras y Keyblades?"
"Reuní la energía de mis otros compañeros, por eso pude soportar tu ataque. No eres tan invencible, Exus; si nos unimos todos, ¡podremos vencerte!"
"¿Seguro?¿Por qué no miras de nuevo tu escudo?"
Tai no sabía el porqué tenía que hacer lo que su oponente le dijo, pero lo hizo de todos modos. Al mirar su escudo, notó que este tenía varias fisuras por toda su superficie, desde el centro hasta medio camino para llegar a cualquier orilla, lo cual lo sorprendió.
"Y debo decir que no usé todo mi poder." Expresó Anubis con arrogancia. "Si uso todo mi poder, aún con la energía de tus amigos, podría destruir ese débil escudo tuyo."
"¡Rayos!"
"Calma, Tai." Dijo Zero con seriedad. "Debemos pelear juntos si queremos tener una oportunidad."
"Es cierto." Comentó Dawn, invocando su Keyblade en una mano y sus cadenas en ambas. "¡Debemos pelear todos a la vez!"
"Entonces, ¡preparémonos!"
Los seis N-Warriors se colocaron en guardia, encarando al Guardián oscuro, quien sólo sonreía.
Mientras, Alan se había movido del lugar, acercándose a donde estaba Kristal, y levantándola un poco del suelo, sujetándola con fuerza, no queriendo dejarla sola… sin darse cuenta de que la joven hechicera lo miraba con sus ojos vacíos, preguntándose quien era él.
Fin del Capitulo 74
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Alan: Hola, soy Alan. ¡Maldición! Aún con todos nosotros peleando juntos, Exus como Anubis es más fuerte. ¿Cómo podemos vencerlo si tiene el poder de un dios? Kristal, por favor, necesitamos también tu ayuda.
Exus: ¿De verdad crees que puedes despertarla? No seas iluso. Aún si la pudieras despertar, no recordaría nada.
Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Recuerdos encadenados.
Kristal: Alan…-kun.
Alan: No te preocupes, Kristal, lo derrotaremos.
X: Tengo un plan…¿Listo, Alan?
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: Hola, gente. Bueno, este capítulo se me hizo un poco corto, pero bueno. ¿Que les pareció? Lo últimos N-Warriors llegan al combate. ¿Será suficiente? Bueno, no tengo mucho que decir salvo que nos vemos el otro Domingo, quizas más temprano, no sé.
Por cierto, para la gente que lee mi fic que es de Chile ( Que creo que solo es uno o dos ), animo =) ... no sé que más decir, no soy bueno con esto n_nU
Ok, ahora si, nos vemos. Sobres.
-Saiyan X logged off-
