21/MAR/2010
PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
Aún con la ayuda de todos los N-Warriors, el combate contra Exus parecía perdido, habiéndolos vencido con facilidad. Alan, quien no quería perder, ya que no solo el Nintenverse, sino que también su mundo natal estaban en peligro, se puso de pie y encaró al Guardián oscuro, quien lo atacó sin misericordia.
Pero Kristal, aún sin sus recuerdos, veía esto desde lo más profundo de su mente, confundida por las acciones de todos los presentes. Entonces, los recordó; recordó todo lo que había pasado, toda su vida… y sin dudarlo, se arrojó hacia el poder de Anubis, que estaba por chocar contra Alan. Gracias a que aún tenía su armadura, el ataque mental no la lastimó mortalmente, por lo que pudo seguir peleando. Todo parecía perdido… hasta que X reveló su plan; la fusión.
Mientras tanto, en la galaxia Draketon, la figura extraña luchó contra Sigma, siendo más fuerte que él. Esa figura reveló parte de sus planes y lo que tenía pensado hacer, haciendo que los DN-Warriors hicieran su siguiente movimiento. Mientras se retiraba, Sigma reveló su identidad; el primer enemigo de Megaman, Dr. Wily.
¿Qué pensará este científico?¿Como es que está vivo después de más de cien años luego de su época? … ¿y por qué tiene una Keyblade?
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 76: ¡Fusión! Xan vs Anubis.
Música de fondo: - 187-In the ashes- (Soundtrack: Tales of Symphonia)
El salón de Anubis era el lugar donde las fuerzas del bien y del mal chocaban, con la fuerza del mal superando a los demás guerreros del bien, quienes en esos momentos estaban en el suelo, habiendo perdido las esperanzas de vencer al Guardián oscuro que estaba frente a ellos, no encontrando una forma de vencerlo…
… hasta que X, el Hunter del planeta Replira, dijo algo que les dio a todos una chispa de esperanza.
"¿Fusión?" cuestionó Alan, creyendo no haber escuchado bien.
"Si, Alan; fusionémonos, sólo así podemos tener una oportunidad." Respondió X con cierto cansancio. "Si nos fusionamos, podríamos enfrentarnos a Anubis con cierta similitud."
Alan pensó un momento, tratando de pensar en lo que su compañero acababa de decir. Anubis era similar a un dios en Saint Seiya, mientras que la fusión era una de las técnicas más fuertes de la serie de Dragon Ball Z. ¿Qué pasaría si ambas fuerzas chocaran entre si? Eso estaría por verse.
"Cierto, podríamos hacerlo." Expresó Alan con cierta arrogancia. "¡Vamos, X, fusionémonos!"
"¿Planean hacer la fusión Metamooru, con la que pudieron superar a Morganna?" cuestionó Exus con cierta seriedad, antes de comenzar a reír. "¿Creen que con ese poder podrían vencerme?"
"Lo haremos." Expresó X, colocándose a lado de Alan. "¡Podremos vencerte!"
"¿De verdad creen que yo los dejaría?¡Los detendré antes de que hagan esa fusión!"
Exus alzó su mano derecha y lanzó una esfera de energía en contra de los dos guerreros, a una velocidad similar a la de la luz. Kristal rápidamente se colocó frente a Alan para protegerlo del ataque, pero eso no fue necesario… ya que Tai, como Súper N-Warrior Lv2, se colocó frente a ellos y recibió el ataque de lleno.
"¡Tai!" exclamó Alan con asombro, mientras que el joven mencionado se hizo hacia atrás unos pasos, cayendo de rodillas.
"No se preocupen por mi." Respondió el Digidestined. "Vamos, hagan la fusión. Yo serviré de escudo."
"Haz visto mucho Saint Seiya, Tai. No podemos permitir que recibas más ataques de un Guardián tu solo."
"No está solo." Expresó Ash, caminando hacia ellos. "Yo también serviré como escudo."
"¿Ash?¿También tú?"
"Y yo…" dijo Takato, poniéndose de pie lentamente. "Nosotros los protegeremos. Todos nosotros."
"¿Todos?"
"Así es…" expresó Haru, caminando lentamente hacia donde estaban ellos. "Todos somos uno…"
"… y debemos protegernos a nosotros mismos." Comentó Lucy, también poniéndose de pie.
"¿También tu, Lucy?" cuestionó X con asombro y temor. "Pero tu…"
"X, si hay alguna forma de que venzamos a este sujeto, entonces haré lo posible para que eso pase."
Mimi, Dawn, Rock y Raichu también se colocaron de pie, queriendo servir como escudos humanos para proteger a X y a Alan para que ellos puedan realizar la fusión. Todos se colocaron frente a ellos dos, formando una barrera para impedir cualquier ataque de Exus con sus propios cuerpos, no importándoles que puedan ser borrados de la existencia por el poder del dios oscuro frente a ellos.
"Muchachos… ustedes…" expresó Alan, sintiéndose conmovido al ver el sacrificio de sus compañeros.
"No se preocupen por nosotros." Dijo Dawn. "Hagan lo que deben hacer."
"Pero ustedes…"
"Alan-kun." Dijo Kristal, quien estaba a lado de él, mirándolo con ternura. "Confía en nosotros, Alan-kun. No moriremos sin antes vencer a Exus. Por favor, hagan lo que puedan."
"Kristal… muy bien, déjenos lo a nosotros."
"Es cierto." Expresó Zero, caminando de detrás de X. "No debemos perder las esperanzas. Ahora que veo una luz, podré luchar sin desesperación. X, Alan, hagan lo posible y dejen lo demás a nosotros."
"Zero…" dijo X con asombro.
"Venceremos, no importa lo que pase…"
"¿Creen que se los permitiré?" cuestionó el Guardián oscuro. "¡Los acabaré antes de que eso pase y los volveré Heartless!"
Música de fondo: - 193-BafBaf! Do You Like Being That...Fired Up? (Soundtrack: Tengen Toppa Gurren Laggan)
Exus extendió su mano derecha de nuevo, lanzando una onda de energía mental, con llamas a su alrededor, hacia los héroes, moviéndose a la velocidad de la luz. Sin embargo, en ese mismo momento, los once héroes, elevaron sus auras y se transformaron en Súper N-Warrior Lv2, menos Raichu quien no podía alcanzar ese nivel, antes de extender sus manos hacia el frente, creando una barrera de aura frente a ellos que bloqueó el ataque de Anubis. Kristal, Dawn, Mimi, Lucy, Raichu, Ash, Tai, Takato, Rock, Haru y Zero usaron todas sus fuerzas para intentar detener el ataque del Guardián, lo cual, para su sorpresa, estaban logrando.
"¿Estamos deteniendo el poder de un Guardián?" cuestionó Takato.
"Eso parece." Dijo Mimi. "¡Vamos!"
"El poder de Anubis es sorprendente. ¡No se dejen engañar!" exclamó Rock, cuyas alarmas internas sonaban constantemente.
"¡Alan-kun, X!" exclamó Kristal. "¡Vamos, fusiónense!"
"¡Muy bien!" exclamó Alan, mirando al Hunter a su lado. "¡Vamos, X!¡Sincronízate con mis movimientos!"
"¡De acuerdo!¡Fusionémonos!"
X y Alan saltaron hacia atrás, alejándose un poco el uno al otro, y se colocaron en posición, elevando sus auras para permanecer al mismo nivel. Mientras, Exus miraba con seriedad lo que pasaba.
"No crean que podrán detenerme con ese nivel de fuerza." Expresó el Guardián Anubis, mirando a los once héroes. "¡No podrán detener a un dios!" Exclamó, elevando su aura considerablemente, incrementando el poder de su ataque.
Los demás héroes sintieron como el ataque de Exus se incrementó de forma abrumadora, comenzando a hacerlos retroceder.
"¡Su poder se ha incrementado!" exclamó Zero al ver las lecturas de sus ojos.
"¡Di algo que no sepamos!" respondió Haru con cierta ironía, aunque empleando mucha de sus energías.
"¡No soportaremos más!" exclamó Lucy, sintiendo como la voluntad de Anubis la empujaba más hacia atrás.
"¡Maldición!" expresó Raichu para si mismo. "Si tan solo… si tan solo pudiera transformarme en Súper N-Warrior Lv 2, podría ser de más ayuda…¡Maldición!"
Y si deseo se cumplió…
De pronto, Raichu sintió una gran fuerza dentro de si mismo, elevando sus poderes de forma considerable. Su cabello se erizó aún más, y el símbolo en su frente cambió un poco. Los demás héroes voltearon a verlo, dándose cuenta de que, con sólo desearlo, había alcanzado un nuevo nivel.
"¿Acaso me transformé con sólo desearlo?¿Que rayos-?" cuestionó Raichu con confusión.
"Quizás… quizás era lo único que necesitabas, ya que tenías el nivel suficiente para despertar ese poder. Sólo necesitabas algo de motivación." Comentó X.
"¿Tu crees?"
"¡Que importa!¡Tu continúa aplicando fuerza!" exclamó Tai, al ver que, mientras Raichu dudaba, disminuía su fuerza, algo que el propio Pokemon se dio cuenta de inmediato.
"¡Cierto!¡Aquí voy!"
Con la ayuda de otro Súper N-Warrior Lv2, los once N-Warriors pudieron soportar con mayor facilidad el poder de Exus, que para ese momento era impresionante. Siguieron así por unos momentos, pero Exus incrementó de nuevo su energía, esta vez superando a los héroes con facilidad, y mandándolos en todas direcciones. Creían que todo estaba perdido, cuando…
"¡FUUUSIÓN!¡HA!"
Justo cuando el ataque de Exus los superó, los dedos índices de X y Alan se tocaron, dando así inicio a la fusión. Los pasos fueron perfectos, el nivel de aura el indicado, al máximo de lo que podían, lo que daría paso a la fusión más completa de todas. La luz dorada rodeó a los dos N-Warriors, iluminando el lugar, cancelando el poder mental de Anubis. Los héroes cayeron al suelo pesadamente, pero aún estando en el suelo, alzaron la mirada para ver la esfera dorada que estaba flotando en el centro de la habitación del Guardián oscuro, girando con intensidad.
Entonces, en una expulsión de energía, la esfera estalló como una Supernova, mandando energía a todas partes. Extrañamente, la energía liberada recargó las reservas de los N-Warriors que estaban en el suelo, restaurando sus fuerzas, mientras que Anubis tuvo que usar su barrera mental para evitar salir lastimado. Ahora que la luz se había desvanecido, lo que estaba en el centro era revelado…
… el N-Warrior Xan había vuelto.
Música de fondo: - 107-The Legendary Beast- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)
Una figura fue aventada violentamente a través de las arenas del desierto, viajando al ras del suelo, hasta que empezó a rebotar en la arena, continuando así hasta que una roca detuvo su caótico viaje. La figura, luego de estamparse en la pared, cayó de frente al suelo, permaneciendo inerte por algunos segundos hasta que comenzó a moverse nuevamente, lento al principio, hasta que logró levantarse en cuatro. Esta figura se trataba de Gohan, transformado en Super Saiyan 2, y estaba respirando con dificultad.
"Rayos. Es muy fuerte…" comentó el joven guerrero, poniéndose de pie lentamente, escupiendo algo de sangre. "Pero no puedo perder… ¡No podemos perder!" exclamó, antes de lanzarse de nuevo al combate.
… ¿Qué combate? Digo masacre.
Cerca de ahí, luego de haber lanzado a Gohan a un lado con un fuerte puñetazo, y de tener al Jedi Master Mace Windu bajo sus pies, el Pharaohn of Osiris, Raviel, permaneció tranquilo, sin moverse, esperando a que alguien más lo atacara… como pasó.
"¡POLVO DE DIAMANTES!"
El aire congelado del Saint Hyoga viajó a una velocidad cercana a la de la luz hacia Raviel, pero este logró verlo con facilidad y, de un movimiento de su mano, generó una corriente de aire calido, sólo con la fricción de su mano con el aire, lo suficientemente caliente como para anular el ataque helado, cuya temperatura estaba aproximándose al cero absoluto.
Casi de inmediato, Anakin Skywalker y su nueva Padawan Asohka Tano aparecieron detrás de él, con sus espadas de luz en alto. Raviel giró rápidamente, usando su espada en su mano derecha para bloquear estos dos golpes con facilidad. Los dos Jedis emplearon más fuerza por unos momentos, antes de comenzar a atacarlo con rápidos y ágiles movimientos, normal en ellos. Pero el Pharaohn fácilmente veía sus movimientos y bloqueaba o evitaba los golpes de las espadas de luz fácilmente. Entonces, mientras bloqueó el golpe de Anakin con su espada, logró patear a la joven Padawan con su pierna izquierda, haciendo que ella fuera lanzada hacia atrás. Acto seguido, Raviel levantó su mano izquierda y le lanzó a Asohka varios destellos dorados que la golpearon por todo el cuerpo y la mandó a volar varios metros hacia atrás.
"¡Asohka!" exclamó Anakin con cierto temor… antes de que Raviel lo tomara del rostro y lo levantara.
"Tu distracción te costará la vida, Jedi." Expresó el Pharaohn de forma monótona, alzando su espada para cortarlo en dos. Sin embargo, el Jedi logró ver el ataque y lo bloqueó con su sable de luz, aunque aún así, la fuerza del Pharaohn era tan grande que, aún empleando toda su fuerza, la espada dorada logró realizar una profunda cortada en el brazo izquierdo del Jedi. "Muere."
"¡Primero tu!"
Lenz, First General del Mecron Empire, aprovechó esta oportunidad para saltar por detrás de Raviel, queriendo atravesarlo con su lanza mecanizada. Para su mala fortuna, el Egypteran sabía de la treta y, con un movimiento rápido, lanzó al joven Jedi Knight contra él, haciendo que los dos héroes chocaran en el aire, antes de que el guerrero dorado soltara otros destellos dorados, similares al Plasma de Relampago del caballero dorado de Leo, Aioria.
"¡RYUSENKA!"
Justo después de mandar a volar a Anakin y a Lenz, Raviel se giró hacia su derecha y usó su espada, con una mano en su mango y otra en la hoja plana, para detener el impacto de la punta de otra espada larga. Al momento del contacto, decenas de estacas de hielo se formaron, encerrando a Raviel por completo, mientras que el que lo atacó, el Capitán Hitsugaya Toshiro, con su Bankai activado, lo miraba seriamente. La técnica que había efectuado el Capitán hacía que todo lo que tocase fuera congelado de inmediato, no importando lo que fuera. Se imaginarán su sorpresa cuando descubrió que el hielo, que supuestamente debió congelar a Raviel, en realidad pasó a lado de él, sin hacerle daño.
Sin decir nada más, el Pharaohn empujó con fuerza, haciendo pedazos el hielo que lo rodeaba, dejando libre el camino para atacar al Capitán. Raviel dio dos poderosos golpes con su espada, mismos que Toshiro logró bloquear, aunque estos eran tan fuertes que no podía bloquearlos por completo y sólo terminaba desviándolos un poco, haciendo que se le entumieran los brazos. Entonces, Raviel estiró su mano izquierda y le lanzó al joven Shinigami varios destellos dorados, pero el Capitán usó las alas de hielo de su Bankai para cubrirse como si fuera un escudo, protegiéndose de estos mientras el ataque lo hacía retroceder. Pero, al ver esto, Raviel levantó un poco su espada, concentrándose un poco.
-SLASH!-
Toshiro no supo que pasó; un segundo antes el hielo lo estaba protegiendo de los destellos dorados de Raviel y al siguiente el mismo hielo frente a él se abrió, al mismo tiempo en el que sentía un profundo dolor en su pecho, desde su hombro izquierdo hasta la parte baja de su estómago en el lado derecho. Sintió que las fuerzas se le iban, así como al mismo tiempo sentía que su Bankai se desactivaba.
Lo que había pasado fue que Raviel lanzó una onda de corte con su espada, lo cual cortó através del hielo y le hizo una cortada profunda al joven Capitán. De no haber tenido ese escudo de hielo, lo hubiera cortado en dos.
Casi de inmediato, de por detrás de él, Hyoga y la God Warrior Warlene se acercaron velozmente, con sus puños rodeados de sus respectivos elementos, dispuestos a golpear al Pharaohn de lleno en el rostro. Pero entonces, Raviel clavó la espada en el suelo y fácilmente sujetó los puños de los dos guerreros, casi sin emplear fuerza alguna. Las manos de Raviel comenzaron a brillar, indicando que estaba reuniendo energía en ellas, antes de liberarlas en la forma de dos cilindros de energía sumamente poderosos que engulleron al Saint y a la God Warrior. La fuerza del ataque fue lo suficientemente grande como para dañar gravemente las armaduras de los dos guerreros, quebrándose de varias partes. Los dos guerreros cayeron al suelo pesadamente, pero Raviel no había terminado, e inmediatamente lanzó varios golpes a la velocidad de la luz en su dirección, queriendo terminarlos de una buena vez, pero…
"¡DEFENSA RODANTE!"
Un par de cadenas girando como un espiral bloquearon los golpes, evitando que dañaran a Hyoga y a Warlene, mientras el caballero de Andromeda, Shun, estaba frente a ellos.
"¡No dejaré que los lastimes!" exclamó el Saint con fuerza, elevando su Cosmos al máximo, volviendo su armadura de color dorado. "¡Yo seré tu oponente!"
"No te precipites, Andromeda." Expresó el caballero dorado de Piscies, Afrodita, apareciendo detrás de Raviel, haciendo que quedara entre los dos Saints. "Yo también puedo pelear."
"Como quieran." Expresó el Pharaohn, tomando la espada y sacándola de la arena. "No importa si son Saints de oro o de bronce, ninguno de ustedes puede compararse conmigo." Dijo, colocándose en guardia. "Se los demostraré…"
Los dos Saints se colocaron en guardia, elevando sus Cosmos al máximo, preparándose para el combate, cuando Raviel desapareció de pronto, al igual que los dos Saints, siguiéndolo de cerca. Raviel apareció como a un kilómetro de distancia, en el medio de la nada, cuando varias rosas blancas viajando a la velocidad de la luz se dirigieron hacia él, pero con un movimiento, o más bien varios a gran velocidad que parecieron uno, todas las rosas fueron cortadas en dos. Entonces, la cadena de Andromeda se amarró fijamente en su brazo izquierdo, lo cual llamó su atención para ver en dirección hacia su izquierda y ver al caballero en cuestión, pensando que lo atacaría.
Pero al parecer, tenía otros planes…
"¡Ahora!" Exclamó Shun de pronto.
Fue entonces que Raviel se dio cuenta de lo que pasaba, en especial cuando sintió dos presencias aparecer cerca de él; las de los Gold Saints Capricorn Shura y Aquarius Camus, uno al frente y otro por detrás, ambos listos para lanzar sus ataques.
"¡AURORA EXECUTION!"
"¡EXCALIBUR!"
El aire congelado venía por detrás, mientras que la onda de energía dorada por el frente, dejando a Raviel vulnerable a los ataques, que impactaron al mismo tiempo, creando una enorme explosión que sacudió el lugar y levantó una gran nube de polvo. Los tres Saints, junto con Afrodita quien apareció luego de la explosión, se colocaron en guardia alrededor de la nube de polvo, esperando el siguiente movimiento del Pharaohn; sabían que, incluso con esos dos ataques, no podrían haberlo vencido, luego de ver lo que hacía con los otros guerreros y como se deshacía de ellos con facilidad, por lo que se prepararon para lo que sea.
Lo malo fue que no estaban preparados para lo que seguía; un incremento brutal de energía de inmediato, tan bestial que los sacó de concentración por un segundo… lo necesario en un combate a gran velocidad.
De la nube de polvo, decenas de cortes de energía oscura emergieron en cuatro direcciones, concentrándose más en donde estaban los Saints. Al apenar percatarse del ataque, los caballeros hicieron lo posible por evitar ser golpeados: Shura usaba sus afiladas manos y piernas paras cortar los ataques; Camus usaba su aire frío para reducir su velocidad unas pocas milésimas, suficientes como para poder evitarlas; Afrodita usaba sus habilidades para esconderse entre una niebla y pétalos de rosas; mientras que Shun usaba su Defensa Rodante para bloquearlos.
Pero los ataques venían más y más rápidos y en mayor cantidad, tanto que superaron las defensas de los cuatro Saints y ya no pudieron evitarlos. Los cortes oscuros fueron tan poderosos que incluso las armaduras de oro no pudieron resistirlos y comenzaron a agrietarse y, en ciertas partes, a romperse. Al final, los cuatro caballeros cayeron al suelo, vencidos, con sus armaduras dañadas, aunque aún cubriendo los cuerpos de los héroes. La nube de polvo se desvaneció por los cortes de Raviel, quien tenía su espada en alto. Con sus enemigos derrotados, el Pharaohn centró su mirada en la última persona que se encontraba de pie. Con decisión firme, Raviel comenzó a caminar en dirección de la joven Shinigami; Yachiru.
La joven Teniente del escuadrón 11 del Gotei 13 ha visto a muchos guerreros poderosos en su vida, la mayoría cuando estaba con Kenpachi y los veía pelear contra él, queriendo probar sus fuerzas contra un oponente digno. Pero de todos, Raviel se llevaba el premio y por mucho. Sabía que el poder de lucha de los demás héroes era similar, e incluso superior en ciertos casos, al de su Capitán, por lo que ver a un hombre encargarse de todos ellos él solo era algo que le sorprendía y a la vez aterraba… aunque no lo mostrara. Ella no mostraba miedo, sólo algo de preocupación… aún en esta situación, cuando veía a Raviel acercarse a ella lentamente. Sabiendo que tenía que pelear, colocó una mano en el mango de su espada, una que usaba raras veces ya que prefería que Kenpachi se encargara de los oponentes fuertes.
Pero Kenpachi Zaraki no se encontraba con ella en esos momentos, por lo que tenía que enfrentarse ella sola.
Raviel dejó de caminar a unos pocos metros de ella, sabiendo que, si se acercaba más, ella lo atacaría. En cambio, decidió esperar un poco, analizando a la pequeña y ver el momento apropiado para atacarla.
Claro, ese momento no llegó, ya que tuvo que levantar su brazo izquierdo para bloquear un poderoso golpe que venía de ese lado, la fuerza del impacto creando una explosión de aire que expulsó grandes cantidades de arena en todas direcciones. Raviel, al parecer no sorprendido, miró al que lo había atacado, su mirada tan inexpresiva como siempre.
"Creí que te había mandado a dormir." Comentó con indiferencia.
"¡Aún no!" exclamó Gohan, transformado en Súper Saiyan 2, claramente enfadado. "¡Esta pelea aún no termina!¡No me daré por vencido, aún si estoy solo!"
"¡ROZAN SHORYUHA!"
De pronto, una especie de dragón esmeralda viajó a gran velocidad hacia donde estaban los dos oponentes. Gohan, al ver venir el ataque, saltó hacia atrás, mientras que Raviel permaneció en su lugar, recibiendo de lleno el ataque, creando una explosión que levantó mucho polvo, pero que no pareció afectar al Pharaohn. Gohan, al tocar el suelo luego de saltar hacia atras, volteó a ver quien había lanzado ese ataque, notando que se trataban de los últimos héroes que llegaron con ellos; Dohko de Libra, Dragón Shiryu, Aioria de Leo, Abán, Maam y Korz, quienes llegaron de refuerzo.
O eso parecería si no fuera porque estaban gravemente lastimados y, en caso de los Saints y del God Warrior, con sus armaduras bastante dañadas, incluyendo las de oro.
"¿Aún no mueren?" cuestionó Raviel al ver a los recién llegados. "Creí haberlos matado cuando hice estallar ese planeta."
"Que mala suerte que no te cercioraste de eso." Expresó el Maestro Abán. "Usé un hechizo que nos protegió de la explosión, como si estuviéramos en una burbuja en medio del espacio. Luego encontramos el portal pirámide que aún funcionaba y pudimos llegar a aquí."
"Supongo que, para levantar ese escudo, usaste el poder de tus compañeros, ya que no tienes el poder suficiente para hacer algo así."
"No usé el poder de ellos." Respondió el maestro, sacando un extraño pendiente de sus ropas. "Usé este emblema que me dio la Madre Dragón de la galaxia Quest. Fue gracias a esto que pudimos llegar a esta galaxia sin que nuestras almas fueran destruidas por sus energías negativas."
"Ya veo, entonces con eso lograron sobrevivir… pero eso no les servirá; si he vencido a los demás guerreros, que estaban en perfectas condiciones, ¿Qué podrán hacerme ustedes?"
"No lo sabemos." Respondió el caballero de Leo, elevando su Cosmos. "¡Pero, aunque muriéramos aquí, nos llevaremos una parte de ti al infierno!"
"Grandes palabras para alguien quien está al borde de la muerte." Respondió Raviel, colocándose en guardia. "Muy bien, acepto el desafío; vengan los que quieran."
El aura del Pharaohn comenzó a elevarse de nuevo, superando la de los guerreros con facilidad. Al sentir la fuerza de su rival, todos se preguntaron lo mismo; ¿Quién era Raviel realmente?¿Porqué, siendo un Pharaohn, su fuerza estaba muy por encima de los demás Pharaohns?¿Por qué Anubis no lo mandó a él solo a destruirlos a todos y dejó que los demás Pharaohns pelearan? Había algo que les incomodaba, debía haber alguna razón en especial por la que Raviel permaneció en las sombras hasta que los otros Pharaohns fueron derrotados.
… pero no tuvieron tiempo de pensarlo, ya que dicho enemigo se acercó a ellos… velozmente.
Música de fondo: - 201-The Expanding Empire- (Soundtrack: Sins of a Solar Empire)
Un aura dorada, ondeando como si fueran llamas, rodeaban el cuerpo del joven que acababa de aparecer, sintiendo como sus músculos se llenaban de energía, contrayéndose y expandiéndose un poco, casi de forma imperceptible. Respiraba profundamente, dejando que sus pulmones se llenaran de aire, saboreando el ambiente… uno que olía a muerte. El joven abrió sus ojos, uno color azul y otro verde, mirando hacia el frente, al único sujeto que estaba de pie como él; el Guardián Anubis. Cuando lo vio, su mirada se llenó de cierta arrogancia, sus labios se curvaron un poco, mostrando una sonrisa insolente, y cruzándose de brazos, queriendo mostrarse superior.
"Anubis, ahora si no tendrás oportunidad." Expresó el joven, mostrando clara arrogancia en sus palabras y expresiones.
Exus miró al sujeto con interés, tratando de separar, en su mente, las partes que conformaban a este ser y queriendo encajarlas con las dos personas que lo habían formado, notando rápidamente que facciones o partes pertenecían a que persona. Con seriedad, el hechicero miró a su rival.
"Así que tu eres Xan, la fusión de Alan y X, ¿No es así?" cuestionó el Guardián.
"Por supuesto, Anubis, yo soy la fusión de Alan y X. Se nota que eres listo, no por algo eres un Guardián." Expresó el joven N-Warrior con burla, ya que esa era su forma de ser. "Y disculpa si no te digo Exus, ya que, después de todo, él es solo una vasija de Anubis… oh, lo olvidaba, aún sigues siendo Exus en parte."
"He, se nota que eres un presumido, pero eso ya lo esperaba, después de todo te vi en el combate contra Morganna en el planetoide Exurion. No me sorprenderás ni me harás enfadar con tus comentarios."
"Oh vaya." Dijo Xan luego de silbar un poco. "Se nota que eres muy seguro de ti mismo."
"Claro que estoy seguro de mi mismo, porque yo…"
"Soy un dios, si, si, bla, bla, no me importa. Lo que importa es que tendré la oportunidad de partirle la cara a un autonombrado dios."
Los demás héroes veían la escena desde atrás, sabiendo que sería algo peligroso el tener que entrometerse en el combate. Sabían que Xan era la mejor carta que tenían para enfrentarse a Anubis, pero aún así les preocupaba un poco la conducta que poseía, al tratar de hacer enfadar a sus rivales con insultos. Kristal y Lucy se miraban confundidas; sabían que sus novios no eran así, en especial X. Alan era pervertido, pero no era cruel ni una persona burlona, por lo que no entendían la razón por la cual Xan es tan… engreído. Pero, por ahora, no podían hacer nada, más que esperar a que ganara el combate.
"Bueno, Anubis." Expresó el guerrero fusionado, mirando con seriedad a su rival. "¿Qué te parece si empezamos este combate?"
"¿Combate dices?" cuestionó Exus con cierta curiosidad. "Te equivocas, guerrero, será igual que antes: me atacarás y tus poderes se te regresarán. No importa si estás fusionado, simplemente no podrás alcanzar el poder infinito de un dios."
"¡Eso está por verse!¡Aquí voy!"
Música de fondo: - 101-Otherworld- (Soundtrack: Final Fantasy X)
Xan se lanzó en contra de Anubis, con su puño derecho rodeado de energía. Fusionado, el guerrero podía moverse más rápido que la luz, doblando o triplicando fácilmente esa velocidad. Pero Anubis, siendo un Guardián, podía ver ese movimiento, sorprendiéndose un poco porque un mortal pudiera alcanzar esa velocidad, pero seguro de que el golpe del guerrero no le haría daño.
Pero, entonces, ¿Por qué la hombrera izquierda de su traje de faraón estalló en pedazos?
'¿Pero que-?' se cuestionó Exus, sus ojos moviéndose hacia su hombro, viendo como los trozos de metal eran disparados en todas direcciones.
Los demás N-Warriors miraban lo ocurrido con asombro. No pudieron ver el movimiento de Xan que superaba la barrera de la luz, pero si pudieron ver como la hombrera parecía romperse en el momento en el que el joven desapareció.
Mientras, Xan, quien estaba detrás de Anubis, con su puño derecho extendido, estaba con los ojos cerrados, pensando profundamente, antes de comenzar a abrirlos lentamente y, al tenerlos abiertos por completo, sonreír de forma arrogante.
"Parece que incluso los dioses no son invencibles, ¿Verdad, Anubis?" cuestionó el joven con arrogancia, volteándose para ver a su rival, quien le daba la espalda. "Rompí tu barrera de voluntad, la cual regresaba nuestros ataques. Era cierto lo que X pensaba; se podría romper esa barrera con un ataque más grande." Expresó, colocándose en guardia. "¡Y ahora continuaré!"
Xan saltó, queriendo dar una poderosa patada en la nuca de Anubis para así romperle el cuello, pero el Guardián notó el ataque y… desapareció. La patada de Xan atravesó la imagen dejada por Exus, mientras que este aparecía a un lado del salón, algo que los sorprendió a todos. Xan, ya con ambos pies en el suelo, miró al Guardián con aún más arrogancia que de costumbre.
"¿Qué sucede, Anubis?¿No que muy seguro de que mis ataques no te afectarían?¿Por qué evitaste mi ataque?¿Que no eres un dios?"
Los héroes miraron esto con asombro y esperanza. Anubis, el enemigo más poderoso de todos, estaba evitando los ataques de Xan, quien parecía no estar usando toda su fuerza.
"Puede ganarle." Comentó Tai con esperanza. "¡Ellos pueden ganarle a Anubis!"
"Creí que no sería tan fácil. ¿Acaso Xan es tan poderoso?" cuestionó Haru asombrado.
"¡Que guapo se ve!" exclamó Mimi, ya que era la primera vez que veía a Xan. "Y que fuerte."
Kristal miraba lo que pasaba, sonriendo un poco, llevando una mano a su pecho, sintiendo como los latidos de su corazón representaban la esperanza que había vuelto.
'Alan-kun, X, ustedes pueden ganarle. Son nuestra última esperanza. ¡Derroten a Exus!'
Exus miró seriamente al guerrero fusionado, sabiendo que sería muy estúpido el subestimarlo. Si hacía algo que estuviera mal, es probable que Xan lo matase.
"Veo que te he subestimado, N-Warrior." Expresó el Guardián. "Creí que serías menos fuerte, pero se nota que el incremento de poder de Alan y X fue mayor al esperado."
"Y eso que aún no me transformo en Súper N-Warrior Lv 2." Comentó Xan con más arrogancia.
"¡¿Que?!"
"¿Creíste que este era mi poder máximo? Te equivocas. ¡Este es mi máximo poder!"
El aura de Xan comenzó a elevarse de nuevo, esta vez más bruscamente. El suelo comenzó a temblar violentamente, provocando gran caos en la ciudad afuera; edificios enteros eran derrumbados, a pesar de ser construcciones tan fuertes que soportarían el impacto de un meteoro, quizás tan fuertes como lo era la enorme torre espiral donde el Pharaohn Anhur había combatido contra Ash. Ningún ser viviente podía mantenerse de pie con semejantes vibraciones, por lo que caían al suelo, sólo para ser aplastados por las construcciones.
El planeta en si se vio afectado; grandes volcanes hicieron erupción por todo el globo, cubriendo de magma el terreno árido del planeta y cambiando su ecosistema. Los vientos de alejaban velozmente de la ciudad debido a la presión ejercida por el aura de Xan. Incluso mundos cercanos eran afectados por la energía que el guerrero emanaba, sintiendo algunos cambios y temblores. Era una energía que podía sacudir la galaxia entera… y que estaba haciendo en realidad.
De vuelta en el templo, Xan terminó de elevar su fuerza. Su cabello dorado era más erizado que de costumbre, y el símbolo en su frente había cambiado, siendo ahora el de un Súper N-Warrior Lv 2. Al mismo tiempo, las Keyblades presentes y los fragmentos de las destruidas por Anubis comenzaron a brillar, flotando lentamente del suelo antes de lanzarse hacia Xan y quedar detrás de él, las llaves rotas se formaron de nuevo, volviendo a la vida, al menos mientras Xan estuviera presente.
"Esta es mi fuerza, Anubis." Expresó el joven. "¡Este es el poder que acabará contigo!" exclamó, mientras que él, junto con las veinte Keyblades brillaban intensamente a sus espaldas.
Exus miraba fijamente al guerrero fusionado que estaba frente a él, emanando un aura sumamente poderosa, flotando a unos pocos centímetros del suelo, mientras que las veintidós Keyblades flotaban detrás de él como si fueran alas.
"Parece ser que es todo tu poder, ¿No es así?" cuestionó Exus con cierta curiosidad.
"Eso lo dejaré como una sorpresa." Respondió Xan, sonriendo arrogantemente. "Quiero sorprenderte cuando demuestre mi verdadera fuerza."
"¿Sorprenderme? No creo que lo hagas, ya que soy un dios."
"Pues veamos que tan bueno es un dios, ¿te parece?"
"He, como quieras, no podrás hacerme nada."
"Eso está por verse… ¡Aquí voy, Anubis!"
Xan se lanzó en contra de Exus, a una velocidad superior a la de la luz, sujetando una de las dos Keyblades de Tai; la Victory Keyblade. Exus sonreía, ya que estaba seguro de que su barrera lo bloquearía, ya que le había puesto más poder que antes. Sin embargo, cual fue su sorpresa cuando a Keyblade lo golpeó de lleno, mandando hacia atrás y atravesando todas las paredes de la pirámide hasta estar afuera de esta, en la ciudad destruida por el terremoto provocado por el poder de Xan.
Los N-Warriors miraron esto sorprendidos. ¿Pudo golpear a Exus, quien ahora era un Guardián, con esa facilidad? No tuvieron tiempo de pensar, ya que el guerrero fusionado saltó hacia el agujero, siguiendo de cerca al Guardián oscuro, no queriéndolo dejarlo escapar.
Exus se detuvo en el aire, arrastrando sus piernas como si en el cielo hubiera una especie de piso invisible. Alzó la mirada y logró ver a Xan acercándose más rápido que la luz, sujetando en una mano la Guardian Kailu, la Keyblade de Lucy que representaba a Latis, y la X-Buster, la llave de X, ambas llaves rodeadas de su energía.
El Guardián elevó sus manos, usando su imponente aura para detener las llaves en el acto, intentando romperlas con su voluntad. Sin embargo, para su sorpresa, las llaves no se rompían… ni siquiera se agrietaban.
"¿Pero que-?" cuestionó Exus con asombro.
"¿Qué sucede, Guardián?" preguntó Xan, enfatizando el título de su enemigo con burla. "No me digas que es todo lo que tienes. ¿Es este el límite de un Guardián?"
"¡Tu-!"
"¡Si eso es cierto, entonces yo soy un Guardián también!"
Xan soltó las dos llaves, que se desvanecieron en el acto, antes de él dar un giro sobre si mismo y, en el proceso, hacer aparecer otra Keyblade en su mano; la Crimson Gallant, la llave de Takato, rodeada de energía, dándole a Exus un fuerte golpe con esta llave, mandándolo lejos de donde estaba. Mientras Exus volaba velozmente hacia atrás, Xan reunió toda su aura en un punto, antes de liberarla de golpe, lo cual le dio más energía. Esta energía fue transmitida a las Keyblades, haciendo que Xan se preparara para su siguiente ataque. Todas las llaves se formaron alrededor de él, todas apuntando en dirección a donde estaba Exus volando luego del fuerte golpe. Las Keyblades comenzaron a concentrar sus energías en las puntas, a punto de ser liberadas, esperando las ordenes de su, por ahora, dueño, quien tenía pensado hacerlo.
"¡KEYBLADE LIMIT!¡EDEN OF THE KEYBLADE!"
Todas las llaves liberaron sus energías, siendo lanzadas hacia Exus a la velocidad de la luz. Sin embargo, muchas lo hacían de forma diferente; unas emitían un poderoso rayo de energía, otras liberaban varias descargas de energía como si fueran ametralladoras, otras en forma de truenos, otras como si fueran ondas, y algunas reunían grandes cantidades de energía y la liberaban como esferas, antes de volver a repetir el proceso.
Todos estos ataques viajaron a la velocidad de la luz, dirigiéndose hacia Exus quien, al poseer una esencia divina, podía verlos venir. Elevó su poderosa aura para cubrirse y regresar los ataques, pero su sorpresa se incrementó cuando descubrió que no podía hacerlo; los ataques impactaban en su aura y se desvanecían, no sin antes debilitarla un poco.
Viendo que sus ataques estaban haciendo retroceder a su enemigo, Xan empleó más fuerza, haciendo que sus ataques se volvieran más poderosos. Luego de un rato, los ataques comenzaron a hacer impacto en Exus, dañando su cuerpo invencible. Viendo esto, Xan canceló su ataque, ordenando a las Keyblades una nueva formación; una cilíndrica.
"¡KEYBLADE LIMIT!¡KEYBLADE VORTEX!"
Todas las llaves comenzaron a viajar a gran velocidad, girando alrededor de ellas, formando una especie de remolino de Keyblades; un tornado. Exus vio venir este tornado y elevó su aura, formando una especie de burbuja de energía a su alrededor, similar al Reflect. El tornado de llaves impactó en el escudo, empujando al Guardián hacia atrás por varios metros, antes de que cambiara el curso y lo empujaran de nuevo al templo, entrando por el techo.
El choque levantó una gran nube de polvo, una que confundió a los N-Warriors que estaban ahí. Cuando el polvo se asentó, los héroes pudieron ver que Exus se estaba poniendo de pie… y que parecía estar sangrando de varias heridas.
Pero no tuvieron tiempo de sorprenderse o decir más, ya que una de las paredes se rompió, emergiendo de ellas el tornado de Keyblades y, en su interior, Xan, con su puño derecho rodeado de energía. Ahora, Exus estaba herido, confundido, y con ese ataque sería su fin. Xan, más rápido que la luz, viajó hacia donde estaba Exus, dispuesto a darle un fuerte golpe en el estómago, mientras que las llaves que lo rodeaban harían estragos en el cuerpo del hechicero.
"¡Es tu fin, Anubis!" Exclamó Xan, liberando su poderoso golpe al estómago de su oponente, sin posibilidades de ser evitado.
Y aún así, Exus sonreía.
"¡Basta de juegos!"
-Fin de la música de fondo-
El golpe impactó en el estómago del hechicero, creando una gran explosión de energía, al mismo tiempo en que las demás llaves lo golpeaban también por todo el cuerpo. Xan empleó toda su energía en ese golpe, sabiendo que sería más que suficiente como para derrotar a su enemigo.
Pero entonces, se sorprendió. Xan notó algo; su puño derecho no había tocado el estómago de Exus, sino que permaneció a escasos milímetros de este.
"¿Qué-?" cuestionó el N-Warrior fusionado, antes de que un brillo en el aura de Exus le dijera lo que estaba por ocurrir.
Entonces, apenas dándose cuenta, Xan recibió un poderoso golpe en el estómago; su propio golpe, mismo que lo mandó hacia atrás varios metros, volando por los aires. Las Keyblades también volaron con él, habiendo rebotado en algo que las empujó hacia atrás. Xan cayó al suelo pesadamente, varios metros de donde estaba anteriormente, las veintidós Keyblades lloviendo a su alrededor, unas clavándose al piso y otras rebotando y cayendo recostadas. El guerrero comenzó a erguir su espalda lentamente, queriendo mirar a su rival.
Música de fondo: - 198-Curse of Vile- (Soundtrack: Megaman Zero 3)
"¿Qué rayos fue lo que pasó?" se preguntó, no entendiendo lo que había pasado.
"Ha, pobre iluso… ¿De verdad creíste que podías vencerme?"
Xan, aún sentado, apoyándose en sus brazos, miró a su rival, Exus, cuya aura parecía más grande que antes… no, era más grande que antes.
"¿Qué es esta energía?" cuestionó el guerrero. "¿De donde sacaste esa fuerza?"
"¿De donde la saqué?" cuestionó el Guardián, antes de reírse maniacamente. "Que iluso, ¿Qué no lo entiendes? El juego ha terminado; es hora de ponerme serio."
"¿Juego?¿De que estás hablando?"
"Que sólo estaba jugando contigo."
"¿Que?"
"Todos esos golpes que me diste fue porque yo te dejé dármelos, no porque tu destruyeras mi barrera de voluntad. ¿O eso creíste?¿Que habías logrado lo que ningún otro mortal había hecho; el golpear a un dios? Si fuera tan fácil, nosotros no gobernaríamos las galaxias. Esta es mi verdadera fuerza."
El aura de Exus se volvió a incrementar, cubriéndolo todo en el planeta… no, en la galaxia misma, con mucha facilidad. Las construcciones destruidas eran reconstruidas nuevamente, incluyendo el interior y exterior del palacio de Anubis.
Xan tuvo que dar un paso atrás, ya que el aura de su rival era increíblemente poderosa, incluso para él. Mirando hacia el frente, Xan solo pudo ver a Exus, quien le sonreía de forma arrogante y sádica.
Todo ese tiempo estuvo luchando contra él, y ahora se reveló con su verdadera fuerza… una que, al parecer, superaba las suyas con facilidad.
Fin del Capitulo 76
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Alan: Hola, soy Alan. Rayos; ¿Incluso Xan no puede contra Anubis?¿Habrá alguna forma de poder vencer a este supuesto dios?
Exus: No hay forma, Alan. No importa lo que hagan, ustedes están acabados… y la gente del Nintenverse es testigo. Ahora prepárense para caer en la oscuridad.
Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Desesperación: la caída de la luz.
Kristal: ¡Alan-kun!
Alan: ¡Exus!¡Devuélveme a Kristal! … ¡Otra vez!
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: Disculpen la tardanza de... una semana, pero tuve unos problemas con este capítulo, en especial al perder como casi la mitad de él por un error mío. Tuve que reescribirlo, lo cual me quitó tiempo para escribir los que llevo más delante... que la verdad no son muchos en comparación. Bueno, espero que este capítulo les haya gustado.
No tengo mucho que decir más que espero poder actualizar el otro Domingo, lo cual es muy probable, y que me dejen un review si es posible XD
Oh, por cierto, Einsnewtrigger, el autor de dA que me hizo los primeros dibujos de mis personajes, me volvió a ahcer un dibujo de Kristal, llamado Mirror's Reflection. Denle una checada a la imagen, cuyo enlace está en mi profile, y a su galería. Ha mejorado bastante en cuanto a coloreado y efectos desde que me hizo los primeros dibujos de Kristal y Alan, así que veanlo.
Bueno, es todo... nos vemos el otro Domingo... espero...
Sobres.
Por cierto... feliz cumpleaños atrasado, Viku XD
-Saiyan X logged off-
