29/MAR/2010
PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
En el exterior de la Necrópolis, ciudad capitán del imperio Egypteran, los demás héroes peleaban contra el Pharaohn Raviel, quien resultó ser un guerrero con una fuerza muy superior a la de otros Pharaohns, casi derrotando a todos los presentes con poco esfuerzo. Aún al superarlo en número, los guerreros de la Nova Alliance se las veían difíciles ante un enemigo como él.
Mientras tanto, los N-Warriors habían hecho lo posible para que el plan de X se llevar a cabo; que él y Alan lograran la fusión para formar de nuevo a Xan, el guerrero más poderoso que tenían. Pero, aún con la fuerza de este súper guerrero, Anubis era invencible, a pesar de que al inicio no lo parecía. Ahora, que Exus reveló su gran poder, ¿Cómo podrán vencer al Guardián oscuro?
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 77: Desesperación: la caída de la luz.
Música de fondo: - 187-In the ashes- (Soundtrack: Tales of Symphonia)
Xan, ya de pie, miraba por sobre sus brazos, que estaban frente a su rostro para protegerse del polvo generado por el aura de Anubis, logrando ver a su rival. Exus tenía un aura impresionante, mil veces superior a la anterior, aquella que había atravesado con facilidad. Eran tan grande, tan poderosa, que sentía que sus células comenzaban a estremecerse y que, si se descuidaba, sus átomos podrían estallar y dispersarse. Así de fuerte era el aura de Anubis.
'¿Qué rayos es este incremento de energía?' pensó Xan, colocando ese pensamiento en lo más profundo de su memoria para evitar que Exus pudiera leerla. '¿De donde sacó esa fuerza? Hace un minuto lo estaba apaleando y ahora, en un segundo, su aura es tan grande como el universo mismo. ¿Es acaso el poder de un dios?'
"Exactamente." Respondió Exus, sonriendo con malicia al ver el rostro sorprendido de Xan. "Si, leí tu mente, aún a través de todas esas barreras mentales que pusiste. Yo lo puedo hacer todo, muchacho."
Xan apretó los dientes con furia, las Keyblades que estaban a su alrededor, recostadas o clavadas, podían sentir su enfado.
"¿Estuviste jugando conmigo?" cuestionó el joven fusionado.
"Así es, para ver cual era el límite al que puedes llegar." Respondió Exus con arrogancia. "Y debo decir que, para alguien quien se dice ser alguien capaz de vencer a un Guardián, tienes un nivel muy bajo. He, incluso Morganna, con su máximo poder como Guardiana, podría haberte vencido."
"¿Qué dices?¿Insinúas que la diferencia de poder de Morganna contra la que peleamos y la Guardiana Morganna es abrumadora?"
"No existen palabras humanas que puedan describir la magnitud que hay de diferencia. Creo que Épico sería lo más correcto."
"Y aún así, sólo tengo tu palabra, que para mi no vale nada."
"No me importa si me crees o no; te haré que lo creas por mis propios métodos."
"Muy seguro de ti mismo, ¿No?"
"Claro… si no me crees, atácame de nuevo."
Música de fondo: - 083-Battle of God- (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!)
Xan se le quedó mirando a Exus, quien sonreía con seguridad. Pensaba en que podría atacarlo, pero, si su anterior ataque fue reflejado, había pocas posibilidades de que lo pudiera dañar con algo de igual o menor intensidad si lo atacaba por el frente… pero, ¿Y si lo hacía por ambos lados? Sin perder el tiempo, Xan se concentró, ordenando a las llaves a que se alzaran una vez más. Las veintidós Keyblades comenzaron a elevarse, formándose atrás de él, preparándose para el ataque.
"Muy bien, Anubis, intentémoslo de nuevo." Expresó Xan. "¡Ataquen!"
Usando el Keyblade Vortex, Xan ordenó a las Keyblades a que viajaran, de nuevo como un tornado a gran velocidad, en dirección hacia Exus. Al verlos venir, el Guardián sonrió, seguro de lo que iba a pasar.
Entonces, las llaves, antes de impactar en él, se dispersaron en varias direcciones, pasando a lado de Exus, sin tocarlo. Mirando al frente, el hechicero notó que Xan tenía su mano derecha hacia adelante, reuniendo grandes cantidades de energía.
"¡NOVA!"
Un poderoso cilindro de energía, plasma solar en realidad, emergió de la mano de Xan, viajando a la velocidad de la luz. Al mismo tiempo, el Guardián notó que las Keyblades, que pasaron alrededor de él, se habían vuelto a formar y ahora el tornado lo atacaba por atrás, siendo este un ataque por dos frentes. El plan de Xan se estaba efectuando.
Ambos ataques chocaron contra Exus, generando una gran luz que cegó a todos los presentes, menos a Xan, quien ya se lo esperaba. Sonrió, viendo que su ataque había sido un éxito… antes de que su rostro se llenara de sorpresa y temor al ver que su técnica, Nova, estaba viajando hacia él, habiendo sido reflejado por la voluntad de Exus. No solo eso; las Keyblades estaban girando alrededor del cilindro de plasma, viajando ambos a gran velocidad hacia Xan, quien apenas pudo cubrirse con sus manos.
Xan recibió sus propios ataques de lleno, empujándolos hacia atrás violentamente, estrellándose contra la pared que estaba detrás, haciéndola estallar. El guerrero terminó incrustado en la pared, recibiendo el plasma de su ataque y los golpes de sus Keyblades, quienes caían al suelo luego de golpearlo. El ataque terminó luego de un rato, haciendo que el guerrero fusionado, para temor de todos los N-Warriors, cayera al suelo pesadamente.
"No puede ser." Expresó Ash con asombro. "Xan fue…"
El guerrero intentó ponerse de pie, sintiendo varias heridas en su cuerpo que le impedían hacer eso precisamente.
"Nova, ¿eh?¿No es esa la última técnica de los N-Warriors, que usan la propia fuerza de su Nova Crystal en lugar del de su Keyblade?" Cuestionó Exus, caminando lentamente hacia donde estaba Xan. "Es cierto, es la técnica que los representa a ustedes, algo así como el Doruaura de los Dragon Knights o el Cero de los Espadas de la galaxia Bleach… y si, conozco a esas criaturas, o incluso el Naquadah de los Pharaohns. Creí que el Nova era una técnica perdida hace miles de años… oh bueno. Es interesante; parece que, cuando te fusionas, adquieres ciertos conocimientos, como cuando usaste por primera vez el Keyblade Cannon contra Morganna. Ahora usas el Nova, cuando no sabías de ella, y los últimos Keyblade Limits de Keyblade Vortex y Eden of the Keyblade. Supongo que, al estar fusionado, puedes conectarte con los conocimientos de las Keyblades, ¿no es así?"
"¿Cómo?¿Como es que…?"
"¿Preguntas que como es que regresé tu ataque de Keyblades y el Nova al mismo tiempo si es que me lo lanzaste de ángulos diferentes?¿Acaso sigues sin entender? Todo ataque en contra de un dios, se regresará en contra del que lo efectuó, no importando si me atacas en diversos ángulos, siempre te golpeará."
Xan, ya de pie de nuevo, aunque tambaleándose, miró con enfado a su oponente, quien seguía mostrándose superior. No podía creerlo; incluso con su gran poder, que era capaz de hacer desaparecer sistemas solares enteros, no podía siquiera hacerle daño a Anubis… todo el daño que le hizo en un inicio fue porque Anubis se dejó golpear, no por sus propias habilidades. El poder de Anubis era superior al de él… y con creces.
Pero, ¿se dejaría intimidar por eso?
… claro que no.
"Puedo ver que no tienes deseos de rendirte." Comentó Exus con seriedad.
"¡Por supuesto que no!" exclamó Xan, todas las Keyblades girando a su alrededor. "Si me rindo ahora, todo estará perdido. ¡No puedo rendirme ahora, no cuando todos me han confiado sus esperanzas!"
"¿Las esperanzas de todos?¿Te refieres a las Keyblades? Bueno, entonces supongo que tendré que destruirlas, así como los hice con las armaduras de los guerreros."
"¡No te dejaré hacerlo!"
A gran velocidad, Xan se movió para golpear a Exus en el rostro, pero como anteriormente, la barrera invisible bloqueó el golpe y lo reflejó, dando de lleno en el rostro de Xan. El guerrero fusionado, en vez de caer hacia atrás pesadamente, tomó control de su vuelo y dio un gran salto hacia atrás, reuniendo grandes cantidades de energía. Entonces, seis Keyblades se colocaron alrededor de su brazo derecho, en círculos de tres, formando un Keyblade Cannon de nivel dos. Además de eso, Xan sujetó en su mano izquierda otra Keyblade, mientras que otras dos giraban alrededor de ella, formando así la posición inicial de la Keyblade Rainbow Sword. El resto de las Keyblades, trece de ellas, se formaron atrás de él, como cuando lanzó el Eden of the Keyblade. Los demás N-Warriors estaban sorprendidos; Xan estaba efectuando tres Keyblade Limits a la vez.
"¿Planeas usas tres a la vez?" cuestionó Exus con curiosidad. "Me pregunto como es que harás el Keyblade Cannon y la Keyblade Rainbow Sword al mismo tiempo, si estás usando ambas manos."
"Yo puedo hacerlo, porque soy genial." Respondió simplemente Xan, sonriendo con arrogancia. "Puedo hacer lo que se me plazca."
"Menos vencerme." Dijo Exus, bajando un poco la cabeza. "Si esa es tu última carta del triunfo, entonces ven a mi e intenta vencerme con ella."
"¡Prepárate, Anubis!"
Xan comenzó a elevar su aura de forma considerable. Él tenía la capacidad de ejecutar tres Keyblade Limits al mismo tiempo, y haría un buen uso de esa habilidad. Extendió su brazo derecho hacia el frente, las seis Keyblades que estaban girando alrededor de su brazo brillaban intensamente, reuniendo sus energías en el centro. Mientras, Xan hacía su brazo izquierdo hacia atrás, sujetando otra de las Keyblades, la cual recibía energías de otras dos Keyblades que giraban a su alrededor. Las llaves restantes estaban detrás de él, reuniendo sus energías para ser liberadas de un solo movimiento.
Entonces, sucedió…
"¡KEYBLADE LIMITS!" Exclamó Xan con gran intensidad, dando un corte con la llave de su mano izquierda, al mismo tiempo que el cañón de su mano derecha disparaba y las demás llaves a su alrededor liberaban sus energías. "¡KEYBLADE CANNON!¡KEYBLADE RAINBOW SWORD!¡EDEN OF THE KEYBLADE!"
Un poderoso cilindro de energía emergió del cañón de llaves, mientras que el corte de la espada parecía un meteoro en línea recta, orbitado por otros dos que pasaban a escasos centímetros de él. Las demás llaves liberaron sus respectivos ataques, cada una con un elemento y una forma de liberar en particular. Los tres poderosos ataques viajaron hacia Exus, más rápidos que la luz, ya que era la única forma de tomarlo por sorpresa… pero…
"¡Insolente!" Exclamó el hechicero, sus ojos emitiendo un destello púrpura muy intenso.
Los ataques dieron de lleno en el Guardián, creando un fuerte resplandor que cegó a todos. Pero entonces, Xan notó con terror lo que no quería creer; sus ataques comenzaban a reflejarse en su contra. Actuando rápidamente, el guerrero fusionado ordenó a todas las llaves una maniobra defensiva, justo cuando los ataques por fin se reflejaban.
"¡KEYBLADE DEFENSE!"
Las llaves se colocaron frente a él, formando una especie de muro de metal, justo cuando los ataques reflejados estaban ya casi sobre él. Las Keyblades recibieron cada uno sus respectivos ataques, resistiendo lo más que podían, con sus propias fuerzas y las que Xan les daba. Pero, incluso esto fue insuficiente para detener todo el poder reflejado, mismo que pasó la defensa y lo golpeó de lleno, mandándolo hacia atrás. Xan giró varias veces en el aire, antes de lograr recuperarse y caer sobre sus pies, usando una de sus manos para apoyarse en el piso. Nuevamente, las Keyblades cayeron alrededor de él, unas clavándose y otras simplemente recostándose, creando un ruido ensordecedor.
"¡Rayos!" Exclamó Xan con incredulidad.
"¿Ahora si lo entiendes?" cuestionó Exus, acercándose lentamente al guerrero. "No podrás vencerme… ¡No importa lo que hagas!"
"¡No me rendiré!" Gritó Xan, extendiendo su mano derecha hacia el frente. "¡No mientras aún tenga tiempo y vida!¡KEYBLADE VORTEX!"
Las llaves se elevaron por los aires y volvieron a formar ese tornado de metal, viajando rápidamente hacia Exus, quien, ahora, lo miraba con fastidio.
"¡Estúpido!" exclamó el Guardián. "¡¿Todavía no lo entiendes?!¡Eres una basura para mi! … ¡Basta de juegos de niños… y deténganse!"
Cuando el tornado estaba por golpearlo, Exus alzó su mano izquierda y le lanzó una onda mental, con sus flamas púrpuras, capaces de quemar todo. Entonces, mientras la onda mental impactaba y pasaba a través del tornado, las llaves, sorprendentemente, estallaban en pedazos, dejando solo pequeñas piezas de lo que anteriormente fue una llave. Xan abrió los ojos con sorpresa al ver como sus llaves fueron destruidas tan fácilmente.
"¡Rayos!" Exclamó el joven guerrero con incredulidad, mirando a su enemigo para lanzársele a él. "¡Anubis!"
"¡No te muevas!"
Los ojos de Exus brillaron intensamente en dirección hacia Xan, justo cuando este estaba por saltar y embestirlo. Apenas se iba a lanzar hacia su enemigo, cuando Xan sintió como cada músculo de su cuerpo se paralizaba por una fuerza superior, una que evitaba que pudiera mover siquiera un músculo.
"¿Qué rayos?" cuestionó el guerrero. "¿Qué es lo que pasa?"
"Mi voluntad te ha paralizado." Expresó Exus con malicia, acercándose a Xan unos pasos. "He deseado que te detuvieras… y así ha sido. Mi voluntad es absoluta; ¡Nada ni nadie puede oponerse a mi!"
Xan miró al Guardián… con temor esta vez. Nunca antes había sentido un terror así. Luego de haber luchado con todo su poder, no era nada para la fuerza de Anubis… ni siquiera le llegaba al dedo pequeño del pie.
"Bueno, esto ha sido divertido, Xan, pero ya me cansaste. Creo que es hora… de que te vayas." Expresó Exus, sus ojos destellando por unos pocos segundos.
De pronto, el cuerpo de Xan comenzó a brillar, confundiéndolo a él y a los demás, generando un intenso resplandor. Cuando ese resplandor cesó, los demás N-Warriors miraron con asombro al guerrero… o más bien, a los dos que lo formaron.
Música de fondo: - 198-Curse of Vile- (Soundtrack: Megaman Zero 3)
Alan y X cayeron al suelo pesadamente, sintiendo un profundo dolor en sus cuerpos luego de semejante batalla. Pero, cuando se dieron cuenta de que estaban separados, se miraron con sorpresa, asombro y temor.
"¿Pero que-?" cuestionó Alan, confundido. "¿Qué rayos?¿Por qué nos separamos? … X, ¿Cuánto tiempo duramos fusionados?"
"Nueve minutos y doce segundos." Respondió el Hunter, también confundido, aunque con mayor conocimiento de lo que había pasado.
"¡¿Que?!¿Como?¿Que la fusión no duraba unos veinte minutos?¿Que fue lo que pasó?"
"Los separó…" respondió Zero, apretando sus dientes con fuerza.
"¿Que?"
"El muy maldito usó su voluntad y los separó."
"Él… ¿Puede hacer eso?" cuestionó Takato con asombro.
"¡Así es!" exclamó Exus, llamando la atención de todos. "Pude hacer eso desde el inicio, pero simplemente no quería hacerlo, ya que hubiera sido aburrido."
"No puede ser…" dijo Lucy, completamente aterrada.
"Él es… un demonio." Expresó Haru, tratando de ponerse de pie. "Nuestros ataques no funcionan contra él."
"No soy un demonio, muchacho; ¡Soy un dios!" exclamó la vasija de Anubis. "Y ustedes no son más que simples mortales que nunca podrás hacerme daño alguno."
Los trece guerreros, cada uno de ellos, comenzaron a creer en las palabras de Anubis; que era imposible el vencerlo, siquiera el hacerle frente. ¿Cómo podrían enfrentarse a alguien como él, si ni su guerrero más poderoso, la fusión entre Alan y X, pudo siquiera tocarlo cuando estaba a su máximo poder? La moral del grupo rápidamente cayó por los suelos, nadie pudiendo siquiera levantar el rostro.
"Veo que he podido al fin romper todas sus ilusiones y esperanzas de victoria… me alegra." Expresó Exus con malicia… antes de elevar su rostro hacia arriba. "¡¿Me escuchan, seres del Nintenverse?!¡Aquellos héroes que han estado luchando por salvar sus mundos han perdido la voluntad de pelea!"
Confundidos, los trece N-Warriors alzaron la mirada, viendo que Exus estaba mirando al techo, algo que ellos no podían ver.
"¿De que estás hablando?" cuestionó Zero con seriedad.
"Oh si, se me olvidó decirles." Expresó Exus de nuevo, burlándose de los héroes. "Todo lo que ha ocurrido aquí está siendo transmitido a todos los mundos del Nintenverse, gracias a mi poder mental."
"¡¿Que?!" exclamaron todos con asombro.
Música de fondo: - 112-Hunter Base~Wickedness- (Soundtrack: Megaman X8)
-Planeta: Novaterra-
Sentado en su trono, Raphael tenía a su alrededor decenas de pantallas de luz, mostrándole información específica acerca de los combates en el Nintenverse. Sin embargo, en este momento, y por al menos unos minutos, su mirada se concentraba en otra imagen, que aparecía frente a él, a unos metros de distancia, y de un tamaño superior al de los otros monitores. En esta pantalla mostraban la imagen de los héroes del Nintenverse, caídos y lastimados, con un Exus/Anubis que estaba riéndose intensamente del predicamento de los héroes. Al verlo, Raphael apretó los puños, rompiendo el respaldo del trono, cuyo metal era sumamente resistente.
"Exus… ¿Hasta que límites podrás llegar para alcanzar tus sueños torcidos?"
En todas partes del Nintenverse, no importando que planeta, en los cielos, se podía ver la imagen de lo que ocurría en el salón del trono de la pirámide de Anubis. Los seres vivientes del Nintenverse vieron y escucharon todo lo que acontecía; que él, Exus, era el líder de los invasores, siendo en si un dios, capaz de realizar su voluntad donde quiera que quisiera. También vieron a los héroes, que llegaron uno a uno e iban siendo derrotados con facilidad por el Guardián. Sabían casi de inmediato que ellos tenían grandes poderes, superando por mucho los que ellos conocían, incluyendo aquellos de los que tenían conocimiento de sus respectivos mundos, como Pokemons, Digimons, Shamanes, SúperHumanos, etcétera. No sabían porqué es que tenían conocimiento de los poderes de esos jóvenes, pero, al ver las Keyblades, los supieron de inmediato… sus corazones les decían que ellos eran la única esperanza que podían tener.
Los héroes de cada planeta, quienes luchaban contra la invasión alienígena que los atacaban, vieron estas escenas y rápidamente sintieron una conexión con los que luchaban contra Anubis, deseando que pudieran ganar.
En el mundo de Naruto, el joven Ninja había sido violentamente arrojado, apenas logrando detenerse con sus pies clavándose en el suelo. Respiraba con dificultad, mientras sujetaba un Kunai en su mano derecha. Miró hacia arriba y logró ver un poco de lo que ocurría en la Galaxia Duat, sabiendo por instinto que, si ellos perdían, no importaba si él ganaba, al final todo acabaría.
"¡Kuso!" maldijo el joven al ver la situación en la que se encontraban. "Si tan solo pudiera…"
"Liberame, mocoso…"Expresó una voz siniestra dentro de su mente."Este sujeto es mucho para ti; déjame libre y así acabaré con él."
'¿Quieres callarte, zorro? Ni de broma te dejaré libre para que hagas lo que se te plazca.' Respondió el joven Uzumaki, comunicándose mentalmente con su "inquilino".
"No podrás vencerlo con el control que tienes sobre mi Chakra. Déjame libre para así poder usar todo mi poder."
'¿Cómo sé que no tienes otros planes?'
"Lo único que pienso por ahora es en sobrevivir: si este sujeto te mata, yo me iré contigo al otro mundo… y no deseo eso. Déjame libre y podré vencerlo."
'He, lo pensaré.'
"Estúpido, esa mentalidad hará que tu enemigo nos mate… que por cierto, ahí viene."
'¿Que?'
"¡No te distraigas, mocoso!"
Apenas Naruto regresó en si, sintió un fuerte golpe en su rostro, uno que lo mandó a gran velocidad contra una casa, atravesándola con facilidad, al igual que otras más hasta que terminó estampado en uno de los muros.
"¡Ow, ow, ow! Eso duele." Comentó el Ninja.
"¡Idiota! Si no hubiera usado más de mi Chakra en el momento preciso, te hubiera arrancado la cabeza."
"¿Y quieres que te agradezca por haberme salvado la vida?"
"¿Agradecerme? No lo hice por salvarte, mocoso; lo hice para salvarme a mi."
"Ya lo sabía."
"Deja de jugar y concéntrate, si es que no quieres liberarme. Sigue peleando, pero eso al final me conviene; cuando estés muy débil, simplemente saldré del sello y controlaré tu cuerpo. De todas formas, saldré de aquí."
"Estás muy seguro, pero no me dejaré." Expresó Naruto, saliendo del muro. "Por que yo… seré algún día… ¡el Ninja más poderoso que jamás haya existido!" Exclamó, corriendo hacia delante, de nuevo a la batalla.
El joven Kennosuke corría velozmente, escondiéndose detrás de un muro perteneciente a una construcción de piedra. El chico respiraba con dificultad, tomando unos pocos segundos para ver lo que ocurría en el cielo; la imagen que mostraba lo que sucedía en la galaxia Duat, y que podía escuchar lo que ocurría allá en medio de su mente.
"Si ellos no ganan, entonces…"
Pero su frase no terminó, ya que el muro donde estaba recargado estalló en pedazos, mandándolo a caer de frente. Al ponerse de pie, vio que, a la distancia, venía caminando, muy lentamente, el First Prime que lo seguía.
"¡Rayos!" exclamó el joven, corriendo de nuevo para esconderse y pensar en alguna forma de vencerlo, mientras que el Egypteran, dejando al chico huir, se divertía al perseguirlo y asustarlo.
Así como en estos lugares, en otros mundos estaban viendo lo que ocurría en la galaxia Duat, en el salón de Anubis, sabiendo que su única esperanza estaba siendo derrotada con facilidad. Familiares y amigos de los N-Warriors que veían lo que les pasaba a ellos, se preocuparon mucho, sabiendo que probablemente terminarían viéndolos morir.
Lo único que podían hacer es rezar por ellos y esperar que salieran victoriosos.
Música de fondo: - 197-The Evil Lord Exdeath- (Soundtrack: Final Fantasy V)
De vuelta en la galaxia Duat, Exus miraba a los trece N-Warrior, quienes estaban confundidos por lo que él decía.
"¿Estás hablando enserio?" cuestionó Tai.
"Claro que estoy hablando enserio." Respondió Exus con arrogancia. "Todo lo que ha ocurrido aquí está siendo visto por los habitantes del Nintenverse."
"Espera, ¿Desde hace cuando que todos están viendo esto?" cuestionó Alan con cierto nerviosismo.
"Desde que Kristal pisó aquí, porsupuesto," respondió Exus.
"Entonces… ellos escucharon…"
"Si, Alan, escucharon toda la conversación que tuvimos… ahora todos los habitantes del Nintenverse saben que tienes un fetiche por los pechos de Kristal." Respondió el hechicero, haciendo que Alan, al descubrir lo que eso significaba, sólo podía decir una cosa.
"¡D'oh!"
"Oh, pero no te preocupes por ser la burla de toda la galaxia; pronto los mataré a todos y usaré sus energías para usar el Life Stream del Nintenverse con mayor eficiencia."
"Oh, vaya, que suerte." Respondió el joven con sarcasmo.
"Interesante que, aún al borde de la muerte, sigas manteniendo tu humor… pero bueno, creo que es todo… para ustedes, claro."
Los trece héroes se colocaron en guardia, esperando a que Exus hiciera algún movimiento para atacarlos. Sin embargo, el hechicero sólo se quedó de pie, mirando a los N-Warriors, quienes aún querían pelear contra él.
"Bueno, creo que tendré que hacerlos caer en la oscuridad." Dijo Exus, mirando a todos, hasta que sus ojos se posaron en cierta persona. "Empezando por ti, Kristal."
"¿Que?" cuestionó la joven hechicera. "¿De que hablas?"
"Te lo dije, ¿no? Ya sabes que planeo que tú seas mi esposa, para gobernar juntos nuestros nuevos dominios. Pero para eso, necesito primero sacar la oscuridad de tu corazón y volverte mía."
"¡Ni de broma!" exclamó Alan, colocándose frente a su novia, queriendo usar su cuerpo para protegerla. "¡No te dejaré que le hagas eso!"
"Como si pudieras detenerme." Dijo el hechicero, sus ojos brillando intensamente de color morado, haciendo que todos se colocaran en guardia. "¡Ven, Kristal!"
"¡ICE WALL!"
Un par de rayos de luz moradas salieron de sus ojos en dirección a los héroes, mientras Alan levantaba un grueso muro de hielo, cuyas moléculas estaban tan compactas que incluso un golpe de Pharaohn podría no atravesarlo. Por supuesto, para alguien con el poder de Anubis, eso era como cortar mantequilla con un cuchillo caliente. Ambos rayos atravesaron el muro, a punto de dar de lleno en Alan. Sin embargo, ambos rayos de luz se desviaron a escasos centímetros de su cuerpo y siguieron de largo, hacia su objetivo.
"¡Kyaaaa!"
Lo siguiente que Alan y los demás supieron fue que Kristal había gritado, por lo que voltearon a ver lo que le había pasado. Cuando se dieron cuenta, la joven hechicera estaba rodeada de una energía oscura, con relámpagos danzando através de su cuerpo, causándole un gran dolor que hacía que sus ojos se abrieran enormemente, en estado de shock, y que gritara con fuerza.
"¡Kristal!" Exclamó Alan con terror, al ver a su novia sufriendo de esa forma, antes de voltear a ver al que le había provocado eso. "¡Exus!¡¿Qué le estás haciendo?!"
"Liberando la oscuridad de su corazón, claro." Respondió el hechicero, como si fuera lo más normal del mundo. "Mi plan es sacar la oscuridad de ustedes trece, por lo que empezaré con Kristal. Cuando libere su oscuridad, perderá todos sus recuerdos, como lo hice antes, destruyendo su Chain of Memories."
"¡Maldito!¡Suéltala en el acto!"
"¿Quién eres tu para decirme que hacer?¡Soy un dios!"
"¡Tu…!"
"Calma, Alan." Expresó X, calmando a su compañero. "Recuerda, puedes hacer que Kristal recuerde quien era, como lo hiciste antes."
"Oh, pero claro que no, ya que ahora será diferente." Comentó Exus de nuevo.
"¿Qué quieres decir?" preguntó Tai, colocándose en guardia.
"Que Alan ya no podrá liberarla… ¿Por qué?" preguntó, mirándolos a todos de una forma bastante sádica. "¡Porque todos sufrirá su mismo destino!"
Todos se colocaron en guardia, elevando sus poderes al máximo, transformándose en Súper N-Warriors Lv 2. Pero Exus sonreía, elevando su aura a niveles más allá de lo que los doce podrían lograr. Levantando una mano por sobre su cabeza, el Guardián reunió una gran cantidad de oscuridad, capaz de desgarrar los corazones, una de la cual no había ni una pizca de luz.
"Pronto, sus corazones volverán a la oscuridad." Expresó Exus con malicia.
"¿Volver?" preguntó Lucy con confusión, ya que no podía ver nada en todas direcciones, aún sabiendo que sus compañeros estaban a pasos de ella.
"Todo ser viviente empieza en la oscuridad, por eso es que cada uno tiene esa oscuridad dentro de sus corazones. Todo, todo lo viviente, no importando si son galaxias, mundos o personas, provienen de la oscuridad."
'¿Por qué me parece que esto ya lo escuché antes?' pensó Alan.
"¡Al final, todos los corazones regresan a la oscuridad de donde vinieron!" exclamó el Guardián oscuro. "¡Ahora!¡Abran sus corazones ante mi poder!¡Guíenme al paraíso!¡RÍNDANSE ANTE LA OSCURIDAD ETERNA!"
La esfera de oscuridad se expandió como si fuera una explosión, oscureciendo todo el lugar, evitando que se pudiera ver siquiera las siluetas de los objetos que había. La oscuridad rodeó a los héroes, cuya luz hacía que sus cuerpos fueran visibles a los demás, rodeados por una tenue luz, cuyo color variaba dependiendo de la persona. Los doce N-Warriors miraron en todas direcciones, esperando ver de donde provendría el siguiente ataque.
Sin embargo, no se podía ver nada en medio de la oscuridad…
De pronto, los doce héroes sintieron un fuerte dolor en el área del corazón y en su frente, uno tan grande que casi los hacía desmallar. Se dieron cuenta de que era el poder de la oscuridad, que al parecer estaba afectando su pecho, donde estaba el corazón de ellos, The Heart, y la frente, donde estaba el símbolo del Nova Crystal. Ellos podían sentir como la oscuridad estaba corrompiendo su Heart, así como el Nova Crystal, que estaba comenzando a apagarse. Los doce héroes perdieron la transformación de Súper N-Warriors, regresando a la normalidad, la luz dejándolos desprotegidos ante la oscuridad.
Entonces, lo sintieron; un cambio físico… extraño.
Todos comenzaron a sentir una extraña reacción en sus cuerpos, unos que no habían notado al inicio… pero que rápidamente se hicieron presentes. Alan, mientras se quejaba de dolor, notó que su piel comenzó a tornarse oscura, y sus manos empezaron a cambiar de forma, volviéndose más bestiales. Era lo único que veía, pero sabía que otras cosas estaban cambiando en todo su cuerpo. Extrañas líneas negras comenzaron a formarse en sus rostros, sobre sus mejillas y en su frente, donde estaba el símbolo del Nova Crystal.
"¿Qué es esto?" se preguntó él, la misma pregunta que todos se hacían.
"¿Qué se siente sucumbir ante la oscuridad?" cuestionó Exus, viéndolos desde afuera. "Disfruten sus últimos momentos en la luz, ya que pronto volverán a la oscuridad; sus corazones colapsaran y no quedarán de ellos más que el vacío: prepárense, N-Warriors, se convertirán en mis Heartless."
Ellos intentaron luchar, pero no podían hacer nada contra la oscuridad que invadía sus corazones.
Alan miró hacia el frente, logrando ver a Exus por última vez, con esos ojos celestes… que se habían vuelto dorados… y negros a su alrededor.
Lo último que todos ellos supieron fue que todo se volvía oscuro… y unas últimas palabras de Exus.
"La oscuridad… es la verdadera esencia del corazón…"
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Música de fondo: - 06-Dive into the Heart -Destati-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Cayendo…
Cayendo… eso era lo que sentía… cayendo en la nada, la oscuridad eterna…
Alan, con sus ropas normales, tenía sus ojos cerrados, pero sabía que estaba cayendo. Era una sensación extraña, como si estuviera descendiendo através del agua, bajando a las profundidades. Inconcientemente, su cuerpo comenzó a girar, logrando posarse en el piso al fondo del agua. Alan comenzó a abrir sus ojos, pero estos mostraban un enorme vacío, uno que no se había visto en él en su vida. Miró a todo lados, viendo donde se encontraba. Ese lugar le era conocido, pero no sabía que era. Ese lugar era su Awakening… pero había un gran cambio.
"¿Dónde… Donde estoy?¿Quien soy yo…?" cuestionó el joven, en el centro de su Pillar of Awakening… que estaba de color blanco, con una sección de esta destruida.
"¡Perdedor!"
El joven volteó, lentamente, hacia su derecha, en dirección a donde él creía que venía esa voz.
"¿Quién es?" se preguntó.
"¡Eres un perdedor, Alan!"
Alrededor de él, comenzaron a aparecer diversas escenas de cuando él era más joven, recuerdos que, si bien él no lo recordaba, los reconocía un poco y, poco a poco, estaba sintiendo que esa era su vida actualmente.
"¿Qué te pasa, Alan?¿Por qué no recoges esos libros?¿Eres torpe?"
"¡Tu me los tiraste!"
"¿Me estás culpando?¡Estúpido!"
"¡Estúpido negro!"
"¡No soy negro!¡Soy moreno!"
"Da lo mismo, todos somos blancos, menos tu. ¡Vete de nuevo al drenaje de donde saliste!"
"Oye, Alan, ¿Quieres ser mi novio?"
"¡Oh, claro!"¿La chica más bonita pidiéndome ser su novio?¡He de estar soñando!'
"¡Pues lástima!¿Quien quiere ser tu novia?¡Muérete!"
Todas las imágenes que giraban alrededor de Alan eran en realidad recuerdos de su pasado, cuando era más joven, varios que él mismo había suprimido en lo más profundo de su mente. Sin embargo, ahora que sus recuerdos habían sido borrados, esos pocos eslabones volvían a atormentarlo, lo que hacía que él empezara a caer en la oscuridad.
"Es cierto… mi vida… no vale nada." Expresó el joven, comenzando a caer hacia el frente, perdiendo la conciencia e, inconcientemente, empezando a sucumbir a la oscuridad. 'Nada…' pensó, su cuerpo descendiendo al piso frente a él, sabiendo que sentiría un poco de dolor al caer de cara al suelo.
'Yo ya no…'
"¡Espera!"
Pero, en lugar de dolor, algo detuvo su caída. Era una sensación calida la que empezó a recorrer todo el cuerpo de Alan, contrastando con la frialdad de la oscuridad que lo rodeaba. Rápidamente, aún estando casi inconciente, el joven logró darse cuenta de que se trataba de una persona, y que lo estaba rodeando con sus brazos… y se dio cuenta de que era una mujer por… obvias razones.
'¿Wha-?¿Que es esto?¿Quien está ahí?' pensó el joven, sintiéndose cada vez más y más tranquilo.
Él alzó la mirada, dándose cuenta de que la persona que lo sujetaba era una mujer, rodeada de una especie de aura dorada, quien le sonreía dulcemente. Al inicio, no la reconoció… pero sólo bastó unos pocos segundos para reconocer el rostro de esa mujer, así como el cuerpo que lo abrazaba.
'Kristal…'
Al pensar ese nombre, el suelo blanco comenzó a iluminarse, y la parte destruida empezó a repararse lentamente, hasta que todo el pilar estaba completo. La luz, luego de un momento, empezó a disminuir, revelando la imagen que se había formado; la de Alan, sujetando la Frozen Terra Keyblade, con una imagen de su mundo de fondo, así como los rostros de varias personas que conocía, tanto en La Tierra como en el Nintenverse. Símbolos que parecían ser los dientes de la Frozen Terra Keyblade rodeaban la imagen, siendo este el símbolo del joven.
Alan, por su parte, recuperó el movimiento de su cuerpo y logró mantenerse de pie por su propia cuenta, siendo ayudado por la mujer que estaba frente a él. Mirando fijamente a la persona, supo de inmediato que sus suposiciones no estaban equivocadas; frente a él, abrazándolo por la cintura, estaba Kristal. La mente del joven estaba llena de incógnitas; ¿Qué había pasado?¿Porqué sentía que hace un momento todo estaba oscuro?¿Por qué estaba Kristal ahí?
"¿Pero que-?" se preguntó, su mente aún nublada por sus preguntas. "¿Por qué no recuerdo nada más?"
"A-Alan-kun… no caigas…"
Música de fondo: - 200-Roxas-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Los ojos de él se posaron en el rostro de la chica, cuyos ojos se estaban abriendo lentamente, mostrando sus hermosos ojos esmeraldas… de un color tan apagado que parecían estar muertos.
"¿Kristal?" preguntó el joven con confusión y temor al verla en ese estado.
"Alan-kun … ayuda…me…"
De pronto, el cuerpo de Kristal se iluminó, para después estallar en cientos de destellos luminosos que se elevaron al cielo, dejando a un Alan sumamente conmocionado en el lugar.
"¿Kristal…?"
El joven miró los destellos elevarse, confundido por lo que ocurría. De pronto, en su mano derecha, uno de los destellos comenzó a tomar una forma, parecido a un eslabón de cadena. Apenas él lo miró, los otros destellos de Kristal descendieron como nieve, tocando especialmente las orillas de su Awakening. Entonces, varias cadenas de luz celeste se formaron, extendiéndose hacia lo más profundo de la oscuridad que rodeaba el pilar, todas las cadenas ancladas, ya sea en otras cadenas o en el pilar en si.
Alan miró lo que había pasado, confundido por todo. Lo más extraño, era que ya recordaba todo lo que había vivido hasta ahora. Entonces, luego de pensarlo un momento, lo comprendió todo.
"Kristal… ya veo." Se comentó el joven para si mismo. "Nuestros corazones están conectados… el tuyo debió haberse conectado por un momento con el mío antes de que perdieras tus memorias. Mientras yo perdía la mía y los eslabones de mi Chain of Memories se desenlazaban, uno de los tuyos debió llegar a mí. Cuando estaba por caer en la oscuridad, ese eslabón tomó tu apariencia y me hizo recordarte." Dijo Alan, riéndose un poco. "Eso me salvó por ahora."
El joven, luego de ese monólogo, miró a todos lados, dándose cuenta de que su pilar estaba ya completo y enlazado con sus demás recuerdos.
"Ese eslabón tuyo me hizo recordar el mío que habla de ti, por eso todo está conectado. Ahora estoy bien pero… ¿Qué hago ahora?"
"Encuéntralos a todos."
Una luz apareció detrás de él, una que tomó la forma de una mujer hermosa, una que llamó su atención.
"¿Quién eres tú?" preguntó Alan. "Siento que te conozco, pero no recuerdo de donde…"
"Saludos, portador del Guardián Chaos." Respondió la mujer, haciendo una leve reverencia. "Soy Guardian Terra, la Guardiana de las Keyblades del Nintenverse."
"¿Terra? … un segundo; ¿Eres la misma Esper Terra que luchó contra Kefka en Final Fantasy VI? Te pareces mucho a ella."
La joven Guardiana entrecerró sus ojos un poco, sonriendo dulcemente.
Música de fondo: - 190-The Order That Must be Protected-- (Soundtrack: Dissidia Final Fantasy)
"Aún no puedo decir si soy o no, pero muchos de ustedes me dicen así. ¿Ya me conocían?"
"No en realidad; jugué el Final Fantasy VI y recordé la apariencia de ella." Respondió Alan, sonriendo un poco. "Pero, ¿Qué haces aquí?"
"No hay tiempo para explicar eso, señor; debe de encontrar a los demás."
"¿A los demás?"
"Los otros doce N-Warriors, incluyendo la joven Kristal, están sucumbiendo ante el poder de la oscuridad de Anubis, así como usted estuvo a punto de hacerlo."
"¡¿Que?!"
"Si, por lo que debe de apresurarse. Anubis se llevó a Kristal personalmente, por lo que ya no está en el lugar donde estaban todos. La joven Kristal hizo lo posible por hacer que usted pudiera recordarla y así recuperar sus recuerdos. Lo hizo ya que usted es el único que puede conectarse con los demás."
"¿Qué?¿Por qué?"
"Tiene que ver con el hecho de que usted los conocía desde antes, por eso su corazón está más conectado con ellos que el de Kristal."
"¿Insinúas que, porque conozco las series de Anime, mi corazón está conectado con el de todos?"
"Así es: todos los corazones de los N-Warriors están conectados… y usted es el que los conecta a todos."
El joven se llevó la mano al pecho, justo donde estaba su corazón real, donde supuestamente estaba también su Heart.
"Los corazones de todos… ¿Están conectados conmigo?"
"Exacto, señor. Sólo usted es el que puede liberarlos de la oscuridad de Anubis. Por favor, libérelos."
El joven cerró sus ojos por un momento, pensando en las palabras de la Guardiana, antes de abrirlos y mirarla con una enorme sonrisa.
"Por supuesto, lo haré." Respondió él. "Pero… no tengo ninguna Keyblade…"
"Yo me encargo."
Con un movimiento de su mano, Guardian Terra hizo aparecer una Keyblade, la Frozen Terra, clavada en el centro del pilar, a un lado de Alan. La llave estaba como nueva, sin una rasgadura, y llena de poder.
"¿Cómo hiciste eso?" preguntó Alan con confusión.
"Soy la Guardiana de las Keyblades." Respondió Terra con tranquilidad. "Es mi trabajo el repararlas. Pero esta Keyblade no es la real, sino una creada por tu subconsciente, tus recuerdos. La verdadera sigue destruida en el mundo real, pero esta tiene las mismas propiedades que la verdadera, aunque sólo funciona aquí."
"Entiendo… muchas gracias, Terra." Expresó Alan. "Con esto ayudaré a los demás."
"Es mi trabajo."
"Aún así, muchas gracias."
El joven se acercó a ella, extendiendo su mano derecha para saludarla de mano, algo que él hacía con regularidad.
Pero no se dio cuenta de un extraño tubo de metal, completamente fuera de lugar, que estaba en el piso… hasta que fue tarde. Su pie derecho pisó el tubo y rápidamente perdió el equilibrio, cayendo hacia delante, aunque logró mantenerse de pie al sujetarse de algo.
El problema, es que ese algo era, adivinaron, uno de los senos de Guardián Terra.
Alan permaneció así, estupefacto, mientras que la chica miraba hacia abajo la mano de su 'señor' en su pecho. Cuando él se dio cuenta, Alan rápidamente saltó hacia atrás, sumamente confundido.
'¿Pero qué?¿Con que me tropecé?' pensó, mirando al piso, no viendo nada con lo que se hubiera tropezado. 'Oh cielos, acabo de tocar indebidamente a una diosa… otra vez. Ella podría…'
Pero, en lugar de furia, escuchó unas pequeñas risas, lo cual lo confundieron aún más. Al ver al frente, se dio cuenta de que Terra estaba riendo un poco, con una mano frente a su boca, aunque no cubriéndola en si. Apenas iba a preguntar que le sucedía cuando ella respondió.
"Hehe, veo que aún sigue siendo así, señor."
"¿Qué?¿De que hablas?" preguntó Alan, aún más confundido que antes. "¿Qué quieres decir con eso?"
"Bueno… son cosas de Chaos…" respondió, antes de convertirse de nuevo en una esfera de luz y elevarse al cielo. "Por favor, sálvelos."
"¡Espera!" exclamó el joven, pero la Guardiana ya se había ido. "¿De que rayos está hablando con cosas de Chaos?" cuestionó, antes de mirar a un lado, viendo su Keyblade. "Bueno, no creo que sea momento de pensar eso. Será mejor buscar a los demás."
Música de fondo: - 191-World Map 2-- (Soundtrack: Golden Sun The Lost Ages)
Alan colocó su mano derecha sobre le mango de su Keyblade y la sacó del piso, sujetándola con fuerza. Casi de inmediato, unas escaleras transparentes aparecieron el final de su estación, dirigiéndose hacia la nada.
"¿Es esa… la conexión que tengo con alguien en mi corazón?" cuestionó para si mismo, mirando el camino con decisión. "Sólo hay una forma de descubrirlo. ¡Vamos!"
Con esto dicho, el joven comenzó a correr por las escaleras, dejando su Awakening para encontrarse con alguien más. El destino de todos en el Nintenverse, y en La Vía Láctea, dependían de que él los encontrara. Mientras corría, por su mente pasaban dos cosas; una, encontrarse con Kristal y sus amigos y vencer a Anubis… y otra…
'Vaya, no creí que Terra tuviera más de lo que aparenta…'
Fin del Capitulo 77
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Alan: Hola, soy Alan. Amigos… no se preocupen; sé que hay algo de luz dentro de ustedes… y con la luz que Kristal me dio, ¡podré sacarlos de ahí!
Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: A Light in the Darkness.
Alan: ¿Quien eres tú?
???: Alguien de la oscuridad…
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: Disculpen por haberme tardado, tuve unos problemas. Pero bueno, aquí está de nuevo. ¿Que les pareció? Ni Xan puede contra la fuerza de Exus, ¿Como podrán vencerlo? Esperen al proximo capítulo.
Bueno, eso de que Anubis despertó más rápido fue por las condiciones en las que apareció; mientras que Balance y Chaos estaban dormidos dentro de Kristal y Alan, Anubis estaba fuera de Exus, esperando a que este apareciera. Se podría decir que Anubis estaba despierto, pero no podía salir de su mundo ya que estaba esperando a su vasija. Otra, Exus no controló los demás mundos de Duat en poco tiempo; esos mundos ya estaban en manos de Anubis, por lo que no necesitó el conquistarlos.
Bueno, creo que es todo... mañana o el miercoles subiré unas dos canciones más para el fanfic... por mientras, los veré el otro fin de semana... y de una vez les aviso, luego de la actualización del domingo, esperaré una semana para escribir máas, ya que el fic me está alcanzando peligrosamente ( Sólo 1 capítulo de distancia ).
Bueno, los veo el otro Domingo... sobres.
-Saiyan X logged off-
