4/ABR/2010
Saiyan X dice: Nuevas canciones en mi profile.
PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
Xan, el guerrero que resultó de la fusión entre Alan y X, luchó contra Anubis con todo su poder, pareciendo por un momento que lograría vencerlo. Sin embargo, el Guardián resultó ser mucho más poderoso, y separó a ambos guerreros contra su voluntad. Exus secuestró a Kristal de nuevo, y les lanzó a cada uno de los guerreros presentes una oscuridad sin igual, un que haría que sus corazones fueran consumidos, volviéndose así Heartless.
Alan, dentro de su mente, estaba siendo atacado por recuerdos del pasado, que poco a poco lo harían sucumbir en la oscuridad. Pero antes de rendirse, un recuerdo de Kristal lo ayudó a ponerse de pie, recordándole que aún tenía cosas por hacer, por lo que tenía que salir de ese problema.
Guardian Terra apareció en la mente de Alan, mostrándole el camino que tenía que seguir, dándole una Frozen Terra Keyblade que solo aparecería en su mente. Ahora, sabiendo que hacer y con poco tiempo, el joven comenzó a correr, dejando su Station of Awakening, buscando a los demás guerreros. ¿Lo logrará?
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 78: A Light in the Darkness.
Música de fondo: - 154-Sacred Moon-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Alan seguía corriendo, subiendo unas escaleras invisibles, que se hacían algo visibles al pisarlas, reflejando algo de luz que provenía de la nada, que se elevaban por sobre la oscuridad. Lo extraño era que, cuando pisaba un escalón, al parecer encendía unas luces a las orillas de las escaleras, que parecían ser similares al Life Stream, pero él no entendía el porqué… quizás sea alguna especie de conexión que le mostraba el camino por el que había pasado.
Llevaba ya unos minutos subiendo esas escaleras, no preocupándose porque en el mundo real el tiempo siguiera su curso, ya que él sabía, por experiencia propia, que el tiempo en el mundo del sueño pasaba mucho más rápido que en el real, por lo que tenía todo el tiempo del mundo para alcanzar sus objetivos.
Mientras corría, miró hacia atrás un momento, dándose cuenta de que ya no podía ver el pilar de su Awakening, y quizás ya no podía verlo desde hace ya rato. Se preguntaba hasta donde podrían llegar esas escaleras. ¿A dónde terminaría? Sus respuestas fueron resueltas cuando, a lo lejos, logró ver la silueta de un enorme pilar, lo que indicaba que ya estaba cerca de llegar.
"¡Bien! Ya casi llego. Me preguntó quien será el que está más conectado a mi corazón." Se dijo a si mismo.
Luego de unos pocos minutos, Alan pisó el pilar, dándose cuenta de que, en lugar de una imagen, estaba todo en blanco.
"Rayos. ¿Cómo sabré de quien es el pilar? … un momento; este pilar no se siente como si fuera de alguien. ¿Qué es este pilar entonces?¿Que hago ahora aquí?"
"Usa la llave."
Alan miró a todos lados, buscando el origen de esa voz, pero que parecía venir de todas partes. Lo confundía, ya que no era la voz de Terra, ni la voz de su Keyblade. ¿Quién era entonces? Por alguna razón, se le hacía conocida.
'Momento…' Pensó el joven. 'Esa debe ser la voz que le hablaba a Sora en su propio Awakening, claro.'"¿Mi llave?¿Hablas de la Keyblade?"
"Usa la llave para abrir la puerta, donde encontrarás lo que buscas…"
"Quieres decir que, ¿encontraré a la persona dueña de este pilar o sabré que es este lugar?¿Donde uso la Keyblade?"
"Sigue tu corazón, no temas, que este te guiará a tu destino." Expresó la misteriosa voz, haciendo que Alan mirara con frustración hacia la nada.
"Las voces misteriosas no ayudan mucho, por lo que veo." Expresó, caminando hacia el centro del pilar, notando que también estaba roto en un lado. "¿Dónde uso la llave? ... quizás si la invoco…"
El N-Warrior hizo aparecer la Frozen Terra Keyblade en su mano derecha, pensando que algo pasaría que mostraría lo que tenía que hacer.
… y eso ocurrió…
La Keyblade comenzó a moverse por si sola, provocando que el joven, quien aún la sujetaba, la siguiera, hasta que se detuvo en una de las orillas del pilar. Entonces, una puerta oscura apareció frente a él, rodeada de una intensa oscuridad. La puerta al parecer tenía una especie de Keyhole en el centro, que parecía estar cerrado.
"Supongo que es aquí, ¿no?" preguntó Alan a la voz, aunque esta no le respondió. "Supongo que si… bueno, veamos que hacer. Hagamos esto con estilo."
Dando un pequeño salto hacia atrás, Alan imitó al Keyblader Sora, girando su Keyblade unas veces antes de sujetarla firmemente, con los dientes hacia abajo, y apuntarla hacia el Keyhole, liberando un pequeño rayo de energía celeste hacia este. El rayo impactó en el agujero con forma de cerrojo, iluminándolo un poco, antes de que este desapareciera, escuchándose antes como si el seguro de una enorme puerta se abriera. Poco a poco, la puerta oscura comenzó a abrirse, liberando un poderoso viento, que no sacó de balance al joven, por un momento, antes de desvanecerse. Al mirar al interior de la puerta, sólo podía ver oscuridad.
"La oscuridad debe de haber invadido este lugar." Se dijo Alan a si mismo. "Muy bien, entremos."
Con esto dicho, el joven comenzó a caminar hacia la puerta, entrando a través de ellas, que comenzaron a cerrarse detrás de él.
-
Él caminaba en medio de la oscuridad, sus pasos resonando de una forma extraña, siendo lo único que ocurría en ese lugar. Alan seguía su camino, la puerta habiéndose cerrado detrás de él, ya no pudiendo encontrarla. En medio de la oscuridad, el joven se detuvo, algo diciéndole que ese era el lugar en el que tenía que estar. ¿Pero que tenía que hacer ahora? No había nada a su alrededor, y al parecer, aún si siguiera caminando, no habría nada.
"¿Qué hago?" se preguntó. "No tengo a donde seguir. ¿Qué puedo hacer ahora?"
"Usa la llave…" recordó el joven, lo que había dicho aquella voz, quien aún no sabía de quien era.
"Usar la llave, ¿Eh?" comentó, mirando la Frozen Terra Keyblade en su mano derecha, la llave que representaba su corazón. "Entonces… ¡Usémosla!"
Girando la llave por sobre su cabeza, Alan de inmediato la clavó en el suelo, provocando que una intensa luz comenzara a expandirse del punto de impacto hacia los alrededores, cegándolo un poco. Cuando la luz disminuyó, el joven pudo abrir de nuevo sus ojos y ver los alrededores… lo que vio, lo dejó sorprendido.
Música de fondo: - 006-Dive into the Heart -Destati-- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Estaba en otro Awakening, un nuevo pilar, pero este si tenía una imagen; el símbolo de los Heartless estaba dibujado en el suelo, con varios otros símbolos idénticos alrededor del pilar. Pero eso no era lo que lo sorprendía; saliendo de la imagen centrar estaban once cadenas de energía oscura, que se extendían en distintas direcciones. Lo que le llamaba la atención, era que al final de estas cadenas, casi en las orillas del pilar, estaban los otros once N-Warriors, en medio de un círculo de oscuridad cada uno, con el símbolo de los Heartless a sus pies, aparte de que estaban rodeados de energía oscura.
"¡Muchachos!" exclamó el joven, viendo que estaban todos ahí… menos Kristal. "Rayos, Exus de verdad de la debió haber llevado. ¿Qué es lo que les pasa?¿Por qué están así?"
"Estamos siendo devorados por la oscuridad…"
Alan giró hacia atrás, ya que de ese lado venía esa voz, una que él conocía bien. Al ver de quien se trataba, uno de sus compañeros envueltos en esa oscuridad, lo miró con sorpresa.
"¡Zero!" exclamó el joven, viendo al Hunter, quien trataba de luchar contra la oscuridad que lo rodeaba. "¿Qué pasa aquí?"
"Es la oscuridad de Anubis." Respondió el guerrero. "Está tratando de ejercer su voluntad en nosotros y extinguir la luz de los corazones, para así poder controlarnos. Puedo saberlo, ya que siento que la oscuridad que me rodea tiene esa intención."
"¿La voluntad de Anubis?" cuestionó el guerrero de hielo, mirando a todos lados, dándose cuenta de que todos parecían tener la mirada vacía, con la cabeza hacia abajo, sumamente perdidos en sus pensamientos. "¿Qué es lo que les pasa?"
"La oscuridad está asediando sus corazones, es por eso que están en ese estado."
"¿Y porqué eres el único que está conciente? Puedes hablar conmigo y todo eso, algo que creo que ellos no podrían por el momento."
"La oscuridad no me afecta tanto, al menos no como a ellos, porque… mi corazón tiene también oscuridad."
"¿Tu corazón?"
"Si; el poder de la oscuridad reside en mi corazón… pero lo he aceptado. Los de ellos, en cambio, están llenos de luz, por eso les afecta tanto. Aún así, esta oscuridad terminará por colapsar mi espíritu como a ellos."
"¡Rayos!¿Que puedo hacer?"
"No tengo idea, no se me ocurre algún plan para sacarnos de aquí… lo único que puedo pensar es que los saques de ese trance, al menos así retardará el proceso."
"Muy bien, los despertaré." Dijo Alan, corriendo hacia la persona más cerca de donde él estaba. "¡Tai!¡Respóndeme!¿Puedes oírme?"
"So…ra…" respondió el Digidestined levemente, sin siquiera escuchar la voz de su amigo.
"¡Tai!¡Respóndeme!" expresó, alzando una mano para sujetarlo del hombro derecho. "¿Puedes escu-?"
Entonces, cuando su mano se posó sobre el hombro del Digidestined, sintió una especie de destello en su mente. Lo siguiente que supo es que estaba en el interior de la mente de Tai, viendo todos los recuerdos oscuros y tristes que había tenido en su vida, en especial aquel de cuando Sora le dijo que ya no quería que fueran amigos. Sin embargo, la oscuridad que rodeaba a Tai incrementaba la tristeza que sentía, aumentándola al menos unas mil veces.
Cuando retiró su mano del hombro del elegido, regresó l Pillar of Awakening donde estaban, mirando confundido a su compañero.
"¿Qué pasó?" preguntó Zero, habiendo notado que Alan había entrado en trance por unos segundos.
"Creo… que me metí en la mente de Tai." Respondió Alan con algo de confusión. "Pude ver lo que está pasando en su mente; esta oscuridad está repitiendo todos los recuerdos malos que tuvo e incrementa ese sentimiento de tristeza de forma asombrosa. Pude ver el interior de su mente; su Chain of Memories está destruido y sólo muestran los recuerdos tristes y oscuros. De hecho, eso es lo que me estaba pasando, y casi caía por esos recuerdos… pero Kristal me salvó."
"¿Ella te salvó?¿Como?"
"Ella mandó un eslabón de su Chain of Memories a mi Heart, uno que, al tocarlo, hizo que recuperara toda mi memoria."
"Entonces, si lo mismo le pasa a Tai, le debe de pasar a los demás." Inquirió Zero. "Y si así saliste tu, entonces…"
"Si un eslabón de mi Chain of Memories es conectado con el de ellos, podrán recuperar su memoria y así despertar. Pero, para lograr eso, yo…"
"Tendrás que desprender tu Chain of Memories de nuevo." Terminó el Hunter por él. "Apenas acabo de comprender lo que significa el Chain of Memories, por lo que puedo decir que será muy peligroso; puedes desprender algunos eslabones de las cadenas de tus recuerdos y usarlos para regresar la memoria a los demás, pero estos eslabones deben de ser precisos, unos que resuenen con los recuerdos de ellos, como supongo que hizo Kristal contigo."
"… realmente pareces un detective, Zero."
Zero sonrió un poco, algo que hacía rara vez, por los comentarios que hacía el humano. Pero entonces, sintió un fuerte dolor en la cabeza, uno que hizo que se quejara, llamando la atención del humano.
"¿Qué sucede?" preguntó Alan.
"Rayos, puedo sentir como mis recuerdos van desvaneciéndose uno a uno." Respondió el Hunter, con un ojo cerrado, sintiendo un gran dolor en su cabeza.
"¡Rayos!¡Debo apurarme!"
"Alan, recuerda lo que vas a hacer; los eslabones deben de ser exactos, que resuenen con los nuestros, por lo que sólo podrás desprender unos pocos. Sin embargo, puedes dañar tu propia memoria si desprendes muchos o algunos que no son, y no volverás a ser el mismo."
"Estoy consciente de eso, pero aún así lo haré, no sólo por ustedes que son mis amigos, sino también por Kristal… y por ella, yo estoy dispuesto a quedarme en estado vegetal por su seguridad."
"Ustedes los humanos siempre dicen eso; dispuestos a sacrificarse a si mismos. Pero, ¿saben lo que están haciendo? Si se sacrifican por la felicidad de otros, sus compañeros, familiares y amigos se sentirán muy tristes, algo que ustedes no desean, ¿oh si?"
"Estoy consciente de eso también." Respondió Alan seriamente. "Sé que la mayoría dice eso, dispuestos a sacrificar sus vidas… pero yo sé que eso traerá una consecuencia, en especial a mis amigos y familiares. Por eso, aunque esté dispuesto a morir, trataré de no hacerlo, por mis amigos."
"He… suerte." Expresó Zero, sintiendo su mente que se volvía más y más oscura. "Estaremos esperando…"
Con esto dicho, el Hunter perdió ese brillo que tenía en su mirada, volviéndose como sus demás guerreros. Alan vio como su compañero caía en la oscuridad, esperando a que él lo rescatara. Ahora, relativamente solo, el joven decidió como es que rompería de nuevo su Chain of Memories para ayudar a sus amigos. Sin embargo, antes de que pensara en que hacer, recordó algo importante.
"Un momento…" respondió el joven. "Sé que la tristeza de Tai, Ash, Takato y Haru es porque la chica que ellos querían los rechazó, sé que la de Lucy debe ser cuando murió Latis, y Raichu porque es un híbrido de Pokemon-Humano y que Latias le dijo que no lo quería. Pero, ¿Qué hay de Dawn, Mimi, X, Rock y Zero?¿Que es lo que hace esa oscuridad en ellos? Si no lo sé, entonces no podré encontrar un eslabón que los ayudé." Expresó para si mismo, mirando a los cinco mencionados. "Tengo… tengo que ver que es lo que los causa."
Sabiendo que no tenía tiempo que perder, Alan corrió hacia la persona más cerca de él en ese momento; Dawn. No sabía si podría ver lo que le ocurría a Dawn, o lo que le ocurrió en el pasado, pero él inquiría que no tendría que perder el tiempo viendo todos sus recuerdos por medio de las puertas oscuras, como pasó con Tai, Ash y Takato, ya que, al estar en ese lugar y rodeada de oscuridad, ese debería ser el recuerdo que vea de inmediato.
"Bueno, aquí voy…" expresó para si mismo, colocando una mano en el hombro de la chica, rápidamente siendo transportado al interior de su corazón.
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Música de fondo: - 69-Twilight Princess - Midna's Theme-- (Soundtrack: The Legend of Zelda Twilight Princess)
Alan abrió los ojos lentamente, mirando a sus alrededores, tratando de reconocer el lugar donde estaba ahora; un pequeño pueblo, rodeado de montañas y árboles, uno que parecía muy pacífico, donde no ocurriría nada importante.
Eso sería, claro, de no ser porque el lugar estaba oscuro… no cuando es de noche, sino cuando hay una especie de eclipse de sol.
Alan alzó la mirada, dándose cuenta de que, efectivamente, era un eclipse de sol lo que estaba ocurriendo. Sin embargo, era bastante extraño; en lugar de ser la luna la que cubría el sol, era una enorme capa de oscuridad, bloqueando al astro de tal forma que parecía que no estaba ahí en primer lugar. Sus ojos podían ver la silueta del sol, claro, ya que eran diferentes a los de un humano normal.
No solo eso; ahora que prestaba atención, podía darse cuenta que todo lo que se encontraba a lo lejos, varios kilómetros de distancia, parecía algo disturbado, como si una gran cantidad de aire caliente emergiera del suelo, haciendo que el escenario pareciera que estaba ondeando un poco.
"La oscuridad domina el corazón de Dawn." Se comentó para si mismo. "Supongo que será lo mismo para los demás." Bajó la mirada, viendo en todas direcciones, tratando de encontrar algo que le ayudara a resolver ese misterio. "¿Dónde puedo-?"
Fue en ese momento, en el que notó que algo estaba a su lado… o más bien, alguien. Al voltear, el joven notó, con asombro, que se trataba de Dawn, aunque parecía haber perdido color. Ella miraba hacia el frente, sus ojos mostrándose vacíos.
"¡Dawn!¿Estás bien?" cuestionó el joven, tomándola de los hombros y sacudiéndola un poco.
"¡Vete de aquí!"
Alan miró a su compañera con contusión… hasta que se dio cuenta de que ella no había sido la que había gritado. Entonces, logró girar su cabeza hacia atrás, lo suficientemente rápido como para ver que la puerta de una casa cercana se abría y, de esta, emergía un joven, cayendo al suelo de espaldas, como si lo hubieran empujado. El joven, de cabello castaño y algo corto, vestía una sudadera verde con blanco, y pantalones blancos, algo grandes ya que era un chico algo relleno. Este muchacho, de no más de unos once años de edad, se incorporó un poco, quedando sentado en el piso de tierra, frotándose la nuca con fuerza.
Apenas Alan iba a preguntarse que había pasado, cuando, al alzar la mirada, pudo ver a una chica en la puerta, un pijama rosa cubriendo su cuerpo. Él la reconoció; se trataba de Dawn, un poco más joven de lo que recordaba, quizás unos diez años, casi once, comparada con la Dawn de doce que él conocía.
"¿Dos Dawn?" cuestionó Alan, mirando a la Dawn joven que estaba en la puerta, y a la Dawn más crecida que sujetaba con sus manos. "¿Qué significa esto? … oh, un momento; ella debe ser la del recuerdo, mientras que esta es la que está mirando este recuerdo, como Ash, Tai y Takato cuando desperté sus Nova Crystals." Expresó el joven, mirando de nuevo la escena que estaba frente a él, viendo a la Dawn más joven.
Estaba molesta, muy molesta, eso se podía ver en su rostro, pero él no sabía el porqué… pero lo sabría en un momento.
"Ow, eso dolió." Comentó el chico. "Dawn, ¿por qué me aventaste?"
"¡Te odio, Kenny!" Exclamó la chica de cabello azul, con un gran enfado fácilmente identificable por el tono de su voz.
'¿Kenny?¿Quien rayos es Ke-?' pensó Alan, no reconociendo al chico al principio, rápidamente buscándolo en el banco de memoria de Anime que tenía en su mente. 'Oh, ya recuerdo; es el amigo de Dawn de la infancia… ¿por qué se está-?'
Fue en ese momento en el que el joven N-Warrior notó algo que rodeaba a Dawn; oscuridad. Pero no era una oscuridad como la que en este momento estaba en el ambiente… no, él conocía esa oscuridad; era similar a la que rodeó a Sora Takenouchi en el recuerdo de Tai, similar a la que rodeaba a May en el recuerdo de Ash, similar a la que estaba alrededor de Rika en el recuerdo de Takato… cielos, era idéntica a la que rodeó a Kristal cuando ella y él se pelearon durante el combate contra los Mecronets.
'¿Ella también fue victima de esa oscuridad?¿Por qué no nos mencionó nada?' pensó el joven, confundido por ver que otra de sus amigas había pasado por lo mismo.
"¿Por qué, Dawn?¿Por qué me dices eso?¿Que fue lo que hice para que te enojaras así?" cuestionó el chico llamado Kenny, claramente anonadado por la reacción de la amiga de su infancia.
"¡Te odio porque eres tu!¡No vuelvas a verme!" exclamó la joven, cerrando con fuerza la puerta, dejando al chico en el exterior.
De pronto, Alan se encontró en el interior de la casa de Dawn, viendo como la chica caminaba hacia las escaleras para ir a su habitación, terminando así el recuerdo. Claro, la Dawn que estaba a lado de él aún estaba ahí, viendo el recuerdo que terminaba. Pero, antes de que todo terminara, el joven miró por una ventana cercana, dándose cuenta de que Kenny aún estaba ahí.
'Un segundo… ¿Cómo puedo continuar viéndolo si el recuerdo de Dawn terminó?' se preguntó, confundido por lo que estaba viendo. 'Quizás… su corazón está conectado con el de él…'
"Ke…nny…"
El joven volteó a un lado, viendo a la Dawn actual, quien parecía estar mirando también al exterior, con sus ojos vacíos y llenos de oscuridad… y con unas pocas lágrimas que amenazaban con caer.
"L-lo siento, Kenny…" expresó la coordinadora, sintiendo como las lagrimas caían por sus mejillas, pero no haciendo nada para evitar que cayeran.
Alan la miró con cierta tristeza e impotencia. La oscuridad del lugar estaba haciendo que ella viera ese recuerdo, una y otra vez, e incrementaba el sentimiento de tristeza que la invadía, por lo que para ella debería ser un gran sufrimiento.
"Te sacaré de aquí, Dawn. Lo prometo." Expresó Alan, antes de desaparecer, dejando a la chica de nuevo sola.
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Alan abrió los ojos, dándose cuenta de que estaba de nuevo en el Station of Awakening donde estaban todos los demás. Había visto el pasado de Dawn… ahora seguía el de alguien más. Volteando a un lado, se dio cuenta de que se trataba de Mimi, la amiga de Dawn, alguien a quien se le hacía muy raro encontrarla en ese lugar, ya que ella no había llegado a la galaxia Duat con ellos. ¿Cómo llegó aquí? No sabía, y la verdad, no había tiempo de responder esa pregunta.
"Debo ver que es lo que la atormenta." Expresó, acercándose a ella lentamente. "¿Qué será?¿Discusión con un chico?¿La muerte de un ser querido? Veamos." Dijo, tocando el hombro de la joven, rápidamente siendo absorbido al interior de su mente.
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Música de fondo: - 028-Pandemonium, The Castle Frozen-- (Soundtrack: Final Fantasy IX)
Nuevamente, abrió los ojos, mirando a su alrededor, notando claramente de que Mimi estaba a su lado, como Dawn cuando miraba su recuerdo. Así como Dawn, parecía haber perdido color, y sus ojos estaban vacíos. Mirando sus alrededores, notó que el lugar estaba otra vez oscuro, esta vez siendo el interior de una casa. Se encontraban en lo que parecía ser la sala del hogar, un lugar muy espacioso. No sabía exactamente donde estaba, pero suponía que esa casa estaba en el mismo pueblo que el de Dawn.
Entonces, lo escuchó; bajando por las escaleras, lo que le indicaba que él estaba en el primer piso, venía una chica, quizás de unos diez años de edad. Alan la miró, al inicio no reconociéndola, pero después de un rato se dio cuenta de que era Mimi. No la reconocía por tres factores; era más chica, su cabello estaba peinado en un estilo algo diferente al que ella usaba actualmente, y… era plana.
Alan miró a la pequeña Mimi, luego a la que estaba a lado de él, bajando la mirada hacia el área de su pecho, mirándola con asombro.
"Mucho cambio en menos de dos años." Se comentó a si mismo, antes de ver la escena que se desenvolvía frente a sus ojos.
La pequeña Mimi bajaba las escaleras, vistiendo un pijama morado. Parecía que tenía sueño… lo cual era normal, ya que el reloj de pared marcaba las dos de la mañana. Se dirigía a la cocina, cuando escuchó algo.
"¿Será bueno decírselo ahora?"
La joven se detuvo a lado de una puerta a medio abrir, una que daba hacia otra parte de la casa, donde estaban hablando sus padres, al parecer de un asunto muy importante. Mientras ella se ponía de espaldas contra la pared, Alan miraba la escena con cierta incredulidad.
"No… no es cierto." Comentó el joven. "No me digan que esto será…"
"No, quizás no ahora… quizás no esté lista para saber la verdad." Dijo el que parecía ser el padre de ella.
"¿Seguro, querido? Yo también pienso lo mismo, que es muy niña para saberlo."
"Claro… ¿Qué diría ella si sabe que no es nuestra hija?"
'¡Lo sabía!... que fácil de adivinar…'
Pero la respuesta en la joven era muy diferente a la de él; ella abrió sus ojos con asombro, temor e incredulidad. ¿No eran sus verdaderos padres?¿Como era eso posible?¿Entonces, quien era?
Ella, sin pensarlo más, corrió hacia las escaleras, subiéndolas y dirigiéndose hacia el segundo piso, terminado así el recuerdo.
"¿Es este recuerdo que le causa temor? No parece tan-" empezó él, antes de pensarlo mejor. "Mejor no digo nada; no sé lo que se sentiría el saber algo así…" dijo, mirando a la joven que estaba a lado de él, colocando una mano sobre su hombro. "Te ayudaré… espera un momen-"
Entonces, la escena cambió, mostrando que ahora estaban en el exterior, en un lugar abierto, con unos pocos árboles. Estaba lloviendo, bastante fuerte por la apariencia del lugar. Alan logró ver que, a unos metros de ahí, estaba Mimi, con un vestido negro, mientras que Dawn y su madre estaban detrás de ella, también usando vestidos negros. Al verlas, con esas ropas, en ese lugar, con ese clima, Alan pensó en algo.
"Oh no, no me digas que…" expresó el joven para si mismo, caminando hacia la Mimi de negro que estaba frente a él, mirando a una roca… más bien, a una lápida de piedra, con el nombre de sus padres adoptivos grabados en ella. "Oh rayos…"
No hubo más palabras en ese momento, pero Alan ya sabía lo que había pasado, aún si no eran sus recuerdos; los padres adoptivos de Mimi habían muerto en un accidente casero, mientras que ella iba a la escuela con Dawn en su pueblo. El accidente, la explosión de un tubo de gas, fue tan grande que hizo pedazos la casa, matando a sus padres en el acto. Todo esto ocurrió, el día después de que Mimi escuchara que era adoptada, y durante esa mañana, ella no habló con sus padres, lo cual incrementaba la culpa que ella sentía en ese momento… culpa que era incrementada por el poder de la oscuridad.
"Esto… esto si es triste." Expresó Alan, volteando a ver a la joven Mimi que estaba a su lado, colocando una mano en su hombro. "Lo siento mucho… hallaré una forma de sacarte de esto; lo prometo. No estás sola en esta vida." Expresó, desapareciendo del lugar.
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Alan regresó al pilar donde estaban todos, luego de haber visto el recuerdo de Mimi. Ahora, sólo le quedaban tres personas; los Reploids… o Robot Masters, ya que eso eran en realidad… o fueron, en algún momento. Sin decir más, caminó hacia X, aquel con el que se identificaba más, aunque ambos fueran muy diferentes en cuanto a personalidad, y tocó su hombro, siendo transportado de nuevo al interior de sus recuerdos.
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Música de fondo: - 077-Gateway-- (Soundtrack: Megaman X8)
Ahora, Alan miraba a todos lados, notando de inmediato que X estaba a su lado, así como Dawn y Mimi anteriormente. Rápidamente notó que se encontraban en lo que parecía ser un montículo de… algo, pero no sabía que era. Apenas movió un pie a un lado cuando sintió que chocaba con algo que no podía ver debido a la oscuridad del lugar. Cuando bajó la mirada y lo vio, emitió un pequeño grito de sorpresa, dándose cuenta de lo que era; una mano… mecánica.
"¿Una mano de robot?¿Pero que-?" se preguntó.
Pero no terminó de preguntar, ya que el lugar se hizo un poco más visible, aunque aún oscuro, pero lo suficientemente iluminado como para darse cuenta de que estaba hecho ese montículo; de los restos de varios robots… no, Reploids.
"¿Qué es esto?" cuestionó Alan, mirando a todos lados, dándose cuenta de que esos robots destruidos le eran conocidos. "Chill Pinguin, Tunnel Rhino, Magma Dragoon… ¿Qué significa esto?"
"Los… maté…"
Alan volteó a un lado, dándose cuenta de que X había hablado un poco, mirando hacia abajo, a la pila de los restos de todos los Reploids.
"Yo… los maté… a todos…" se dijo a si mismo, su rostro mostrando un gran dolor. "Yo… yo dije que lo salvaría… pero al final… ellos…"
El N-Warrior de hielo lo miró intensamente, dándose cuenta de que era lo que atormentaba a X: él era un Reploid que creía en la paz entre humanos y Reploids… y aún así, había tenido que matar a muchos de los que podrían decirse que eran sus hermanos, para mantener la paz entre ambas especies. El Hunter había convivido con muchos de ellos, quizás siendo grandes amigos y camaradas de varios, pero los tuvo que matar debido a que se volvieron Mavericks y amenazaban a los inocentes.
"Entonces, ese es su gran peso de encima." Expresó Alan, mirando hacia debajo de la montaña de restos, identificando a más y más Reploids. "Storm Owl, Cyber Peacok, Heat Man, Launch Octo- … ¡Un segundo! ... ¿Heat Man?"
Confundido por ver los restos de ese robot, Alan se concentró más en la pila de restos, viendo que más podía identificar. Fue en ese momento que empezó a ver restos de, no Reploids, sino de Robot Masters. Mirando con más detenimiento, pudo ver que un poco más retirado de ahí, estaba otra montaña de restos, todos de Robot Masters… y que encima de ellas, estaba Rock.
"¿También está aquí?¿Será que los corazones de X y Rock sufren por lo mismo?" Preguntó Alan para si mismo, dándose cuenta de que era probable que Rock tuviera el mismo sentimiento que X; culpa por haber matado a tantos robots, quienes al final sólo querían cumplir con su cometido. "Ya veo… entonces eso es lo que sienten. Los ayudaré, lo prometo."
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Sabiendo que había regresado al pilar donde estaban todos, Alan se dirigió hacia la última persona de quien no sabía su pasado; Zero. Claro, tenía una idea de por lo que pasaba. Sin más que decir ni hacer, el joven tocó la mano del Hunter carmesí, entrando a su subconsciente.
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Alan abrió los ojos, viendo lo que estaba dentro de la mente de Zero. Extrañamente, no lo encontró a él a su lado, como en las anteriores ocasiones. ¿Dónde estaba?
Pero no pudo preguntar más, ya que una poderosa explosión llamó su atención. Fue cuando se dio cuenta de que estaba en una ciudad, en la noche eterna debido a la oscuridad que estaba presente; ni los incendios que parecían estar por toda la ciudad podían iluminar, por mucho la eterna oscuridad.
No tuvo que moverse ni un centímetro, ya que justo frente a él, estaba ocurriendo lo que había venido a buscar.
Zero parecía estar en el centro de una calle, en posición de combate. ¿Pero contra qué? Contra otros Reploids… y por la insignia que traían, parecía que eran Maverick Hunters.
Los Hunters accionaban sus armas contra Zero, pero el Reploid carmesí, con sable en mano, corría ágilmente, evitando las balas de energía, y atacando a sus agresores. Cortó a varios por la mitad, a otros les arrancó la cabeza, y a otros les dio un poderoso golpe que prácticamente los atravesó de lado a lado, haciendo añicos sus sistemas internos.
Mientras peleaba, Zero tenía una sonrisa sádica, de un verdadero lunático que amaba la destrucción, sintiendo placer y diversión al desmembrar a sus adversarios. Y eso continuó haciendo… hasta que tuvo que darse la vuelta y cortar un enorme cometa de energía que venía hacia él.
"¡Zero!¡Detente!" Exclamó X, llegando al lugar del combate. Curiosamente, tenía su armadura original, antes de convertirse en humano. "¿Por qué estás haciendo esto?"
El Reploid de rojo miró a X con malicia, sabiendo que su muerte sería la más placentera, no importando si fuera espectacular o simple. No dijo nada más, y se lanzó en contra el Hunter azul, quien comenzó a disparar ráfagas de energía, algo débiles para no hacerle daño fatal, pero si para debilitarlo. Zero llegó con X, intentando cortarlo con su sable de luz, pero el Hunter azul lograba evitarlo, para luego dispararle a quemarropa, uno que era evitado con agilidad por el ahora Maverick. Continuaron así por varios minutos, enfrascados en el combate a alta velocidad, hasta que uno de los disparos de X dio de lleno en Zero, sacándolo de balance.
Pero se dio cuenta de algo horrible; el Zero que había impactado era solo una imagen, producida por el Twin Dream, la técnica similar al Soul Body de X. Lo siguiente que supo, fue que tenía un fuerte dolor punzante en el estómago… así como un sable de luz saliendo de este. Miró hacia atrás, viendo a su mejor amigo, con ese rostro lleno de locura, sabiendo que estaba más que él sentía un gran placer al momento de matarlo. Con un veloz movimiento, Zero sacó la espada de luz del cuerpo de X, quien dejó de funcionar antes de tocar el suelo.
Mientras, Alan veía esto, con cierta incertidumbre, ya que acababa de ver morir a su héroe favorito, aún cuando sea solo una ilusión dentro de la mente de Zero.
"Ya veo; Zero le teme a que algún día pierda el control de si mismo y mate a sus camaradas, incluyendo a X. Si es así, le ayudaré…" Expresó para si mismo, notando que Zero había volteado en su dirección y corría hacia él, queriendo continuar el combate contra los Hunters que estaban a sus espaldas.
Fue entonces, que Zero desapareció de la vista, moviéndose a gran velocidad para atacar a los Hunters que le estaban disparando, cuyas balas pasaban através de Alan, no haciéndole daño ya que eran una ilusión. El joven apenas se iba a retirar de la mente de Zero, cuando notó algo en los ojos del Hunter… un destello dorado.
'¿Pero que-?'
Música de fondo: - 117-Zero Stage 1-- (Soundtrack: Megaman X5)
Entonces, inconcientemente, Alan se giró hacia su espalda, invocando su Keyblade por instinto y levantándola… logrando así bloquear el ataque del Maverick Zero, quien se había aparecido detrás de él, portando la Z-Saber Keyblade, pero oscura.
"Evitaste mi ataque… creí que te tomaría por sorpresa y te mataría de una vez." Expresó el Maverick con malicia, sujetando la Keyblade con ambas manos.
"¡Maldito!" Exclamó Alan, aplicando toda su fuerza para evitar ser superado por su enemigo. "¡Tu no eres Zero!¿Quién rayos eres?"
"Alguien de la oscuridad…" respondió 'Zero' cuya armadura comenzó a tornarse negra, y su cabello de color plateado, además de que sus ojos se volvieran dorados. "Yo soy la oscuridad de Zero, tomando forma humana."
"¿La oscuridad de Zero?"
"Sabía que eras bueno, pero no creí que pudieras bloquear mi golpe cuando no estabas concentrado. ¡Que interesante!" Exclamó, empleando la fuerza suficiente como para superar a Alan por completo, quien, en respuesta, dio un gran salto hacia atrás, manteniendo la distancia entre los dos. "Quiero ver si sangrarás igual a como si estuviéramos en el mundo real."
"No dejaré que la oscuridad de alguien me venza. ¡Tengo cosas que hacer!" exclamó Alan, colocándose en guardia.
"¡Entonces despídete de esas cosas!" Respondió Zero, haciendo un 'Dash' hacia Alan, con la intención de cortarlo en dos. "¡Vamos!"
-CLANK!-
Las dos Keyblades chocaron unas contra otras, bloqueándose en el acto. Zero estaba sorprendido, no por el acto de que su arma hubiera sido bloqueada… sino porque no fue Alan el que lo hizo.
"¡Tú!" Exclamó el Maverick con asombro y enfado.
"Maldito, ¡Tu pelea es conmigo!¡Con nadie más!" Exclamó el verdadero Zero, usando su propia Keyblade para detener la de su lado oscuro.
"¡Zero!¿Estás bien?" cuestionó Alan al verlo llegar.
"¡Vete! Esto es entre él y yo."
"Pero…"
"¡Ahora!¡Tienes que erradicar la oscuridad! Eres el único en posición de hacerlo… ¡Vete!"
"Entiendo… nos veremos luego, entonces." Respondió Alan, quien comenzó a desvanecerse.
"¡Nos volveremos a ver, muchacho!" exclamó Maverick Zero, viendo los destellos del cuerpo del joven elevarse al cielo.
"¡No contaría con ello!" expresó el verdadero Zero, enfrentándose a su oscuridad con todas sus fuerzas.
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Música de fondo: - 190-The Order That Must be Protected-- (Soundtrack: Dissidia Final Fantasy)
Alan abrió sus ojos, regresando de nuevo al lugar donde estaban todos. Ya había visto todas las pesadillas, ahora tenía que hallar la forma de ayudarlos. Sabía que eso sólo se podía lograr al unirse con los corazones de todos a la vez, pero para eso tendría que separar algunos eslabones de su Chain of Memories para introducirlos en sus compañeros, quienes estaban por perder sus recuerdos y sumirse a la oscuridad. ¿Pero como?
Pensándolo varias veces, llegó a la única opción que sabía: la única forma de poder separar los eslabones de su Chain of Memories… era con su Keyblade.
Alan sujetó la llave, esta vez desde los dientes, haciendo que la punta de la Keyblade apuntara hacia su pecho.
"Aquí voy… ayúdame, Kristal, donde quiera que estés." Comentó Alan… antes de clavarse la llave en su pecho.
Al ser mágica, la llave no dañó al joven en si; en cambio, ignoró la piel y la carne y se clavó directamente en su corazón espiritual, The Heart, sus ojos volviéndose opacos al hacerlo. La Keyblade cayó al suelo, dejando abierto el pasaje hacia el corazón del N-Warrior, expuesto a la oscuridad que estaba en el lugar. Algunos destellos comenzaron a rodear su cuerpo, indicando que su cuerpo estaba al borde del colapso. Entonces, del agujero en su pecho, salieron algunos destellos multicolores, mismos que viajaron hacia los otros héroes, quienes estaban sucumbiendo ante la oscuridad.
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Cada uno de ellos estaba inmerso en la oscuridad, rodeados de pensamientos negativos, cada nuevo que aparecía siendo más deprimente que el anterior… y casi siempre siendo el mismo. Era la voluntad de Anubis, quien hacía que sus corazones colapsaran en la oscuridad, dejando un enorme vacío dentro de ellos.
Algunos eran atormentados por los recuerdos de sus amores que los rechazaron, otros por descubrimientos de pasado, otros por muertes de seres queridos, y otros por la impotencia y culpa hacia ellos mismos por hacer su trabajo. Cada uno de ellos sentía algo diferente, pero todos guiaban hacia un solo camino; la destrucción.
Pero entonces, una luz apareció en el centro de cada uno de ellos, en medio de sus mentes. Era un pequeño fragmento de luz que brillaba intensamente, desafiando a la oscuridad que los rodeaba. Cada uno de ellos, dentro de sus mentes, vieron este destello e inconcientemente alzaron sus manos, tratando de atrapar dicho objeto.
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Música de fondo: - 186-In Mother's Light-- (Soundtrack: Megaman Zero 2)
En medio de la oscuridad, del enorme pilar del Awakening, se elevaban once enormes columnas de luz, cada una de distintos colores, todas elevándose al cielo, rodeando una columna de luz celeste que se encontraba en el centro de la estación. La oscuridad que la rodeaba se dispersó de inmediato, no pudiendo hacer nada para enfrentarse en contra de la luz tan intensa que emanaba. Los pilares de luz comenzaron a desvanecerse luego de haber pasado el peligro de la oscuridad, dejando ver a quienes los habían provocado.
En el centro, Alan abrió los ojos lentamente, ambas orbes volviendo a ser azules, del mismo color de cuando usaba su armadura o estaba transformado. Con ellas, miró a su alrededor, viendo que las demás columnas de luz se disipaban, mostrando a sus compañeros de combate, quienes despertaron de esa pesadilla que tenían.
"Hemos despertado." Expresó X, mirando de nuevo sus manos. "Te debemos una, Alan."
"No… agradézcanle a Kristal, quien fue la que me despertó, antes de que su corazón fuera tomado por Anubis." Respondió el joven, mirándolos a todos. "Muchachos, sé que esto será difícil, pero debemos seguir adelante; no podemos dejar que Exus gane."
"Lo sabemos, y estamos de acuerdo." Respondió Tai, una mirada de seguridad en su rostro. "Todo lo nuestro está en juego. No podemos darnos por vencidos."
"Debemos enfrentarnos de nuevo a Exus, no importando que sea un dios, o lo que sea." Dijo Mimi. "¡Debemos ganar!"
"Quizás haya pocas posibilidades de vencerlo." Empezó Raichu.
"Vamos, todo estará bien." Respondió Dawn. "Siempre y cuando confiemos el uno en el otro."
"¡Por supuesto!" exclamó Ash, alzando su puño al cielo. "¡Debemos confiar en nosotros!"
"Si creemos en nosotros, no podremos perder." Dijo Lucy con seguridad. "Todos lo lograremos."
"Pero… falta alguien de nosotros." Dijo Rock. "Kristal fue atrapada por Anubis en persona."
"¡Debemos rescatarla!" Exclamó Takato. "Ella es una de nosotros, quienes hemos estado juntos por mucho tiempo… quizás no en cuerpo, pero si en espíritu."
"¡Vamos entonces!" exclamó Alan.
"No sé si les sea de ayuda…"
Todo el grupo volteó a ver a Zero quien, si bien parecía igual de serio, se notaba algo preocupado.
"Puedo verlo; ustedes tienen mucha luz en sus corazones." Expresó el Hunter carmesí. "Yo, quien tengo oscuridad dentro de mi, ¿podré ayudarlos? No sé si sea una carga para ustedes."
"Zero, ¿Dudas de ti mismo?" preguntó X.
"Dudo en que si podré controlar mi oscuridad…"
"La luz y la oscuridad son parte de una misma moneda; no hay luz sin oscuridad, así como no hay oscuridad sin luz." Dijo Alan. "Eso me dijo Master Raphael, y creo que es cierto… no, sé que es cierto. No importa si tienes oscuridad en tu corazón; todos lo tenemos… es el como usamos esa oscuridad dentro de nosotros lo que importa."
Zero se quedó cayado, no sabiendo que decir, mirando a los demás héroes, quienes lo miraban intensamente, intentando convencerlo.
"Vamos, Zero; somos un equipo." Dijo Ash. "Y como tal, debemos estar juntos y luchar en equipo."
"Por primera vez, estoy de acuerdo con él." Expresó Tai. "Al fin dice algo que vale la pena."
"¡¿Quién te preguntó?!" cuestionó el Pokemon Trainer con enfado.
"¡Dejen de pelearse los dos!" exclamó Dawn, igual de enfadada que Ash. "Ustedes se la pasan peleando a cada rato."
"Y aún así, dicen que los mejores amigos son los que se pelean a cada rato." Dijo Mimi, riéndose un poco.
Ash sólo miró a otro lado con cierto enfado, pero Tai sonrió un poco, sabiendo por experiencia propia que eso era cierto. El joven entrenador, también lo sabía, pero era algo testarudo como para aceptarlo. Lucy miró al Hunter carmesí, sonriéndole un poco.
"Sé que hemos convivido muy poco tiempo, pero… sé que hay una conexión muy especial entre todos nosotros, algo que es muy difícil de explicar." Dijo la Magic Knight, llevando una mano a su pecho. "Es por eso… que yo creo en usted."
"Igual yo, hombre." Respondió Haru, apretando su puño izquierdo en señal de seguridad. "Sé de lo que eres capaz, y por eso creo en ti… todos lo hacemos."
"¿Por qué?¿Por qué están tan seguros?¿Como es que pueden confiar en mi?" preguntó Zero con incredulidad.
Música de fondo: - 205-Terra's Theme BBS- (Soundtrack: Kingdom Hearts Birth By Sleep)
Todo el grupo sonreía, sabiendo la respuesta a esa pregunta que había hecho su compañero.
"Eso es fácil." Respondió Alan, haciendo un movimiento con su brazo izquierdo, de tal modo que tocara y señalara con su pulgar el lugar donde se encuentra su corazón… algo que todos los demás también hicieron. "Porque nuestros corazones están conectados."
Zero miró con cierta sorpresa a los once N-Warriors que estaban frente a él. Bajó un poco la cabeza, sonriendo un poco.
"La verdad, sigo sin confiar en mi mismo." Expresó el Hunter, soltando una leve sonrisa, esas que muestran seguridad en algo. "Pero, confiaré en ustedes, quienes confían en mi."
"¿Donde escuché esa frase antes?" cuestionó Tai.
"¿Un Anime?" preguntó Takato.
"Eso es lo de menos." Dijo X, sonriendo a su compañero. "Es bueno tenerte en el equipo, Zero."
"Pero aún nos falta alguien en el equipo." Respondió Zero, ya convencido de que debían continuar. "Nos falta una compañera."
"Kristal." Contestó Alan. "Amigos, rescatemos a Kristal, quien es una amiga muy importante. "
"Más para ti, Alan." Expresó Raichu con cierta malicia.
"Detalles, detalles… ¡Vamos todos!"
Todos los N-Warriors asintieron, sintiendo que la luz emergía de sus corazones. Alan alzó la Frozen Terra Keyblade, elevándola al cielo, reuniendo la luz de todos los presentes.
"¡Vamos todos!" exclamó el joven, su llave llena de luz. "¡Esta es la luz, que atravesará la oscuridad!"
Un nuevo pilar de luz emergió de la estación, elevándose al cielo, una vez más atravesando la oscuridad.
Exus miraba la esfera de energía oscura que estaba frente a él, donde todos los demás héroes, a excepción de Kristal, estaban siendo transformados en Heartless. Había salvado a la joven hechicera de ese destino cruel de ser soldados sin mente, ya que quería que fuera su reina en el nuevo dominio que conquistaría, que sería realidad en el momento que emerjan sus nuevos guerreros de la oscuridad. Con esos nuevos Heartless, Raviel, y varios Guardianes capturados de la Nova Alliance, la balanza de poder se movería su favor de manera permanente, terminando así con su plan de miles de años para gobernar el Nintenverse y sus galaxias cercanas, así como la Vía Láctea.
"Está cerca el momento." Expresó Exus, dándose la vuelta para caminar hacia el pilar central donde estaban los demás Guardianes capturados. "Pronto, mi nuevo ejercito aparecerá, y seré el amo de todo. ¡Pronto yo-!"
Pero entonces, de la esfera oscura, un rayo de luz atravesó la superficie como si fuera un cascarón, haciendo un ruido casi imperceptible… uno que Exus escuchó de inmediato. El Guardián oscuro se dio la vuelta, viendo de nuevo a la esfera oscura, notando el rayo de luz que emergía de uno de sus lados, con la superficie alrededor de la luz agrietándose como un cascarón.
"¿Luz?¿Pero como?" se preguntó con confusión.
De pronto, otro rayo de luz atravesó la esfera… y otro… y otro… y otro más.
Una luz interna estaba quebrando la esfera oscura, volviéndola más y más frágil, ante los ojos del Guardián oscuro.
"¿Pero qué-?" se cuestionó, antes de que la esfera oscura estallara en pedazos, iluminando todo el lugar. Abrió los ojos luego de que la luz disminuyera, mirando lo que había emergido de su interior. "¿¡Ustedes!?"
Los doce N-Warriors, todos ellos hincados, habían vuelto a la normalidad, sin rastro de la oscuridad que los había rodeado, y claro, sin ningún rasgo de Heartless. Los doce se pusieron de pie y, aún con sus armaduras rotas, así como sus armas, miraron al Guardián oscuro con decisión, colocándose en guardia.
"¡Exus!¡Ni creas que te saldrás con la tuya!" exclamó Alan, frente a los doce N-Warriors, mirando al señor oscuro firmemente.
El combate final continuaba, los héroes seguían con la esperanza de ganar, y Tai sólo tenía un pensamiento en mente.
'¡Woa!¿Dejavu?'
Fin del Capitulo 78
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Alan: Hola, soy Alan. ¿Qué?¿No seguimos nosotros?¡Oh vamos!¡Quiero ver esta batalla épica!
X: Parece que algo ocurre en el Nintenverse… de nuevo…
Alan: Rayos… ¡oh si! No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Héroes del Nintenverse, PT 10.
Raichu: ¿Cuantos Héroes del Nintenverse llevamos?
Mimi: Diez, ¿Qué no lees?
Raichu: Estaba distraído en otra cosa…
Mimi: ¡Deja de verme el pecho!
Haru: Oh cielos…
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: bueno gente, un capítulo más. Ojalá haya sido de su agrado. Ahora, volvemos con los del Nintenverse, pero sólo será por un caítulo, antes de volver...
Ahora, eso si, como dije anteriormente, el siguiente Domingo no actualizaré, no solo para separar un poco el Fic de lo que llevo escrito, sino también porque el sigueinte Sabado entro en finales de mi nueva escuela, por lo que tengo que estudiar. Lo bueno es que estas vacaciones me ayudaron a avanzarle, por lo que el fic no será atrasado más tiempo. Bueno, es todo, nos vemos dentro de dos semanas...
Sobres... y dejen reviews, gente ¬¬ XD
-Saiyan X logged off-
