25/Abril/2010


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

La lucha en el Nintenverse continuaba, con otros héroes apareciendo, mientras que otros continuaban luchando por sobrevivir. Pero, al final, la victoria de estos dependía de la victoria de aquellos que estaban en la galaxia Duat y se enfrentaban contra Anubis. ¿Podrán ellos salir bien de esta?

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 80: Una esperanza que se desvanece.

Música de fondo: - 204-March- (Soundtrack: Dissidia Final Fantasy)

-Galaxia: Duat-

Los doce guerreros del Nintenverse estaban frente a Anubis, mirándolo con desafío, mientras que el llamado dios de la muerte los miraba con confusión.

"¿Cómo es que salieron de la esfera de oscuridad?" preguntó Exus, sumamente confundido.

"Averígualo por ti mismo… ¿O que?¿No eres un dios?" cuestionó Haru, burlándose del Guardián oscuro.

"Esto no puede ser; el plan era perfecto, no había forma de que hubiera en ustedes una luz lo suficientemente fuerte como para destruir la oscuridad eterna formada por mi aura… yo, que soy un dios, es imposible que ustedes pudieran superar algo que yo he creado. ¡No tiene sentido!"

"Nos has subestimado, Exus." Dijo X con seriedad. "No habrá nunca una oscuridad tan grande que no pueda ser cortada por la luz."

"Creímos en nosotros y en nuestros compañeros… y es por eso que pudimos salir de esto." Expresó Takato.

"Pero, aún así, no tiene sentido." Volvió a expresar el Guardián oscuro. "No importa que sea, incluso si es la luz de sus Nova Crystals, con la capacidad de iluminar el infinito, no había forma de poder atravesar esa oscuridad sin ayuda."

"Tuvimos ayuda." Dijo Alan con seriedad.

"¿Que?" preguntó Exus, confundido… antes de que la respuesta lo golpeara de lleno. "Kristal…"

"Exacto; fue gracias al último suspiro de su memoria que me hizo despertar y dispersar la oscuridad que había en mi… y conmigo despierto, pude ayudar a los demás. ¡Fue gracias a ella que pudimos salvarnos!"

Exus se puso a pensar un rato, sabiendo exactamente lo que había pasado en realidad.

'No fue una coincidencia; Balance es la Guardiana de la luz en el Nintenverse, la diosa con una luz tan grande que pocos Guardianes pueden igualar, solo aquellos de alto nivel. Kristal, al ser su vasija, debió tener una luz igual de fuerte que, al combinarla con Alan y su deseo de encontrarla, pudo despertar a los demás guerreros con la luz combinada de sus Nova Crystals. ¡Maldición! Mi plan perfecto fue destruido por un insignificante recuerdo.'

Los doce N-Warriors se colocaron en guardia, transformándose en Súper N-Warriors de nivel 2, encarando al Guardián oscuro que estaba frente a ellos.

"¡Exus!¿Recuperaremos a Kristal, quien es una de nuestras compañeras, y salvaremos al Nintenverse de tus planes!" exclamó Alan, siendo él el que estaba frente al grupo, haciendo reír un poco al Guardián oscuro.

"He, ¿y que vas a hacer, Alan? Aún cuando hayan escapado de esa oscuridad infinita, aún sigo siendo un dios al que no pueden tocar con sus poderes. Además, el único que tiene una Keyblade en este momento es el Hunter Zero, quien aún tiene algo de su armadura protegiéndolo. ¿Cómo me van a vencer con eso?"

Los demás héroes fruncieron el ceño, sabiendo que lo que decía Exus era cierto; nadie más que Zero tenía una Keyblade que funcionara. Las únicas que aún estaban intactas eran las Crystal Challenge Keyblades de Kristal, pero estas, incluso con el aura de Xan llamando a las llaves destruidas, no habían respondido al llamado del guerrero, lo cual indicaba que algo estaba mal con ellas. Podían suponer que no estaban funcionando o algo así. Con Zero como el único atacante, no había forma de vencer al Guardián oscuro.

"No es cierto; yo tengo otra." Dijo Alan, llamando la atención de todos los presentes.

"Oh, ¿de verdad?" preguntó Exus con curiosidad. "Podría leer tu mente, pero te daré el honor de sorprenderme."

Alan llevó su mano a un lado, invocando un llavero con forma de un ala negra. Al verla, el joven recordó las palabras de su maestro Raphael; que no la usara por nada del mundo hasta saber algo más sobre esa llave.

'Lo siento, Master Raphael, pero este es un caso de vida o muerte. Afrontaré las consecuencias en un futuro, pero por ahora...'

Con un movimiento de su mano derecha, Alan invocó la llave, haciéndola visible para todos los presentes; se trataba de la One-Winged Angel Keyblade, la llave que apareció luego del combate contra Sephiroth en el planeta Céfiro, luego de regresar al Nintenverse. Al verla, Exus sonrió un poco, ya que no parecía muy diferente de las demás… pero, por alguna razón, se sentía algo incomodo.

'¿Qué es esta sensación de inseguridad que siento al ver esa llave?' pensó el Guardián, mientras Alan se colocaba en guardia, sujetando la llave oscura con ambas manos.

"¿De donde sacaste esa llave, Alan?" preguntó Ash.

"Larga historia que no tengo tiempo de contarla." Respondió el joven mencionado. "Ahora somos dos Keyblades."

"¿Será suficiente con eso?" preguntó Rock.

"Ni de broma, pero es mejor que nada."

"Es cierto." Dijo Raichu, lleno de seguridad, mirando al frente. "No importa lo que pase, no hay que perder la esperanza, aún cuando todo esté en nuestra contra. Debemos ganar… ¡No importando como!"

"Es el momento… Awakening…"

De pronto, una luz blanca impactó en la mente de Raichu, dejándolo en shock por unos momentos, quizás menos de dos segundos, antes de regresar a la normalidad. Justo después, una luz blanca con relámpagos amarillos apareció en su mano izquierda, antes de tomar una forma sólida; una llave con forma de espada: una Keyblade.

"¿Pero qué-?" preguntó Mimi. "¿Es una Keyblade?"

"Una nueva Keyblade, por lo que parece." Expresó X.

"Vaya, que raro." Expresó Raichu. "Un momento estaba aquí, luego en el centro de mi mente hablando por varios minutos con una hermosa chica con cabello dorado, y luego regresé aquí ahora con una Keyblade."

"Acaba de tener un Awakening." Dijo Alan. "Esa llave debe ser la Keyblade que creó su corazón, a diferencia de la Zapdos."

"¿Tu crees?" preguntó el Pokemon, mirando su nueva llave: una Keyblade de tamaño mediano, la guarda era anaranjada, con lo que parecían ser orejas de Raichu, mientras que la hoja de la llave era un tuvo negro, rodeado de electricidad, que terminaba en un rayo similar al de su cola, dándole a la llave la apariencia de un hacha-lanza. El Keychain era un pequeño relámpago. El Pokemon miró su arma, notando las letras grabadas en la hoja, en un tamaño que sólo un N-Warrior podría ver. "Lightning Evolution,¿eh? No está mal." De pronto, otro destello dorado rodeó a Raichu por un segundo, antes de desaparecer. "Ok, ¿Ahora qué? Amigos, ¿Algo pasó?"

"Claro que si." Respondió Dawn, mirando al Pokemon con asombro… al igual que todos los demás.

"¿Ah si?¿Y que es?"

"Bueno, Raichu…" empezó Tai, señalando al Pokemon. "¿Es ese tu nueva Bankai Armor?"

Raichu miró a Tai confundido, antes de bajar la mirada y verse, dándose cuenta de que ahora tenía una armadura anaranjada con amarillo. Notando bien el diseño de la armadura y el casco que portaba, Raichu pudo darse cuenta de que la armadura tenía forma de… un Raichu.

"¡¿Alguien me quiere decir que pasa?!" expresó el Pokemon, más confundido que antes.

"¿Quieres que te lo diga, criatura?" cuestionó Exus, llamando la atención de todos. "Obtuviste esa Keyblade porque tu corazón por fin pudo crearla. Además, la armadura que traes es producto, no te que lo hayas controlado, sino porque el espíritu de la Keyblade te lo está permitiendo."

"¿Qué quieres decir?"

"Normalmente, los espíritus de las Keyblades prueban a sus dueños para ver si son dignos de usar todo su poder, que para los N-Warriors es la Bankai Armor. Pero, en momentos de crisis, la Keyblade puede decidir que por el momento no importa la prueba y te deja usar todo el poder, activando esa forma. No es algo de sorprenderse, la verdad; normalmente cuando un N-Warrior está en apuros, ocurren cosas como esta… como cuando despertaste el poder del Súper N-Warrior Lv 2 con solo desearlo. Es por eso que ustedes son de los más difíciles de vencer."

"Que conveniente." Expresó Dawn, mientras todos los demás afirmaban con la cabeza.

"Supongo que debemos estar agradecidos por eso, ¿no?" cuestionó Alan, mirando a sus compañeros. "Ahora tenemos tres Keyblades; las posibilidades han aumentado…"

"…Lo cual sigue siendo insignificante contra mi." Respondió Exus. "Vamos, dense cuenta de que sus intentos son inútiles. ¡Dejen que la oscuridad domine sus corazones!"

"¡Jamás!" exclamó el joven, colocándose en guardia, al igual que todos los demás. "¡Te venceremos!"

"Si no quieren entender, ¡Entonces vengan!"

Música de fondo: - 185-Invasion- (Soundtrack: Bleach; Diamond Dust Rebellion)

Los doce guerreros se colocaron en guardia, viendo como Exus los esperaba con impaciencia. Necesitaban un plan… y rápido.

"Muy bien, escuchen todos." Empezó Zero, hablando en voz baja a sus compañeros. "Alan será el que ataque a Exus con la Keyblade, mientras que yo y Raichu seremos sus escudos. Los demás serán los primeros que ataquen."

"¿Por qué nosotros?" preguntó Ash.

"Ustedes que no tienen armaduras ni Keyblades no podrán hacerle daño a Exus, por lo que servirán como una primera ola de ataque. Raichu y yo seremos la segunda y esperamos que Alan sea el que lo golpee."

"¿Ataque en oleada? Podría funcionar… si no nos enfrentáramos a un dios." Dijo Mimi.

"¿Alguien tiene una mejor idea?" cuestionó el Hunter carmesí, pero nadie le respondió. "Bien, entonces hagamos esto."

"Yo iré primero." Dijo Lucy. "Quizás con mi Flame Arrow pueda hacer que se desconcentre con varios ataques a al vez."

"Iré contigo; mi X-Buster es igual de efectivo." Expresó el Hunter azul. "Los demás, detrás de nosotros, atáquenlo con todo lo que tengan."

"De acuerdo." Dijeron el resto del equipo.

"Alan, serás el único que pueda atacar a Exus, eso lo puedo saber sin hacer cálculos." Dijo Zero con seriedad. "No falles esta pequeña ventana que te damos."

"No lo haré…" dijo Alan. "Pero necesito que todos tengan fe en mi y me brinden sus poderes."

"Los tendrás."

"Muy bien… ¡Vamos!"

Los doce guerreros se lanzaron en contra de Anubis, sabiendo que tenían que hacerlo bien… de lo contrario, no habría otra opción.

"¡Vamos, Lucy!" Exclamó X, siendo él y la Magic Knight los que estaban al frente, mientras su puño derecho era rodeado de plasma.

"¡Claro!" Respondió la joven, su puño derecho rodeado de flamas. "¡FLAME ARROWS!"

"¡SHOOTING STAR X-BUSTER!"

Flechas de fuego y cometas de plasma… cientos de ellas, salieron de las manos de ambos jóvenes, dirigiéndose hacia Exus, mientras ellos continuaban corriendo hacia el frente. El Guardián oscuro vio esto y solamente sonrió, viendo como los ataques impactaron en su escudo de voluntad y, como espejo, fueron reflejados de nuevo hacia sus lanzadores. Lucy y X sabían que eso iba a pasar, pero aún así fueron golpeados por sus respectivos ataques, mandándolos a ambos hacia atrás. Mientras volaban hacia atrás, Rock y Takato pasaron a lado de ellos, mirando a los dos jóvenes, como si fuera en cámara lenta, antes de seguir su trayecto.

"¡Nuestro turno, Takato!" exclamó Rock, haciéndole una seña al joven Tamer, quien sólo afirmó con la cabeza.

Los dos jóvenes saltaron a los lados, reuniendo una gran cantidad de energía en sus brazos. Ya al tocar el suelo y mantenerse firmemente sobre él, ambos héroes ya tenían casi las energías necesarias para realizar sus técnicas.

"¡HAZZARD… STORM!"

"¡HYPER MEGA BUSTER!"

Takato liberó un poderoso tornado horizontal color carmesí, mientras que del cañón derecho de Rock emergió un concentrado cilindro de plasma. Ambos ataques se dirigían hacia Exus, a una velocidad similar a la de la luz, pero el Guardián oscuro, quien podía ver más allá de esa velocidad, sólo sonrió y levantó ambas manos, cada una apuntando hacia uno de los ataques.

"Que ridículo." Expresó, liberando dos ondas de energía hacia cada poder. Los ataques de los héroes impactaron de lleno con los de Anubis, perdiendo miserablemente cuando el ataque invisible los hizo pedazos. Ambos héroes no pudieron creer la facilidad con la que sus técnicas más fuertes fueron bloqueadas, pero no pudieron decir nada más, ya que estos ataques invisibles los golpearon de lleno, empujándolos violentamente contra los pilares que había en el salón.

Exus sonrió un poco… hasta que sintió que alguien lo sujetaba por detrás, tratando de evitar que se moviera. Por el aura que emanaba, descubrió que era el Rave Master, Haru, quien elevaba su aura hasta el límite para mantener a Exus atrapado.

"¡Ahora, háganlo!"

Casi después del grito de Haru, Mimi y Tai aparecieron justo frente a Exus, hincados, la joven con el puño derecho hacia atrás mientras que el Digidestined era el izquierdo, ambos estaban hombro con hombro, los puños que estaban hacia atrás casi tocándose el uno al otro.

"¡Ahora, Mimi!" Gritó Tai, su puño izquierdo rodeado de flamas.

"Aquí voy" exclamó la joven, su puño izquierdo envuelto en energía. "¡DRAGON PUNCH!"

"¡COURAGE DRAGON!"

Al mismo tiempo y empleando sus máximos poderes, ambos N-Warriors golpearon a Exus en el estómago, el impacto generó una onda de aire que se expandió por el lugar. Pero entonces, ambos descubrieron que no había sido la piel del Guardián, sino su barrera, la que habían impactado… y que esta comenzó a brillar.

"¡Rayos-!"

Apenas terminó Tai de decir eso, tanto él como Mimi fueron golpeados por sus propios ataques, golpeándolos a ambos en sus quijadas, mandándolos hacia arriba. Haru, quien estaba detrás de Exus, vio a sus compañeros volar por los aires.

"¡Mimi, Tai!" exclamó el joven.

"¡Tu turno!"

Haru bajó la mirada, viendo de nuevo a Exus, quien sólo estaba sonriendo de forma arrogante. Lo último que supo fue que el aura del Guardián lo había mandando a volar por los aires, estrellándose contra el techo y cayendo pesadamente al suelo, similar a como Tai con anterioridad.

Entonces, al mirar a un lado, notó que Ash estaba reuniendo una gran cantidad de electricidad en sus manos, colocadas hacia los lados, de una forma muy similar a la del Final Flash del Saiyajin Vegeta. Grandes cantidades de electricidad se habían reunido en sus manos, capaces de hacer que un mundo se cargara tanto eléctricamente que podría causar tormentas por siglos… y toda esa energía sería liberada contra Exus.

"¡SIEGE THUNDER!"

Al extender ambas manos hacia el frente, Ash liberó la energía en un enorme trueno, viajando a la velocidad de la luz. Pero, justo al liberarla, el Pokemon Trainer miró a otro compañero… o compañera.

"¡Dawn!" Exclamó, haciendo que la Pokemon Coordinator sonriera y extendiera su mano izquierda al frente.

"¡SPACE HOLE!"

Un agujero negro se abrió frente a Exus, absorbiendo el ataque de Ash que estaba por impactar con él, evitando que se reflejara de nuevo en su contra. Con un movimiento de su otra mano, Dawn abrió varios portales morados alrededor de Exus, siendo fácilmente más de veinte. De pronto, el trueno de Ash emergió de uno de estos… pero entró a otro, saliendo por otro portal y entrando por un cuarto. Lo que Dawn intentaba hacer era desconcentrar a Exus lo suficiente como para que no supiera por donde vendría el ataque, a ver si era cierto lo que decía… además, con los agujeros estando a menos de medio metro de su cuerpo, había poco tiempo para que pudiera predecirlo.

El relámpago continuó entrando y saliendo de agujeros en el espacio-tiempo… hasta que uno liberó el ataque eléctrico de lleno en el Guardián, por uno de sus costados, el ataque emitiendo una gran luz. Pero, lo siguiente que pasó fue que el ataque fue reflejado de nuevo, golpeando en Ash, no importando cuantas veces cambió de dirección, siempre iba a dar de lleno en el lanzador.

"¡Ash!" Exclamó Dawn, antes de ser lanzada hacia atrás por la fuerza mental de Anubis.

Ahora, solo quedaban los últimos tres guerreros de pie…

Raichu y Zero se acercaron a gran velocidad hacia Anubis, dando un gran salto e intentando cortar al Guardián oscuro con sus Keyblades, rodeadas de toda la energía que ellos poseían. Pero, al impactar en el escudo de voluntad del Guardián, ambos ataques no tuvieron efecto… y lo que es peor; Exus aplicó más fuerza, lo cual hizo que el reflejo fuera mucho más poderoso que el normal, haciendo que las Keyblades de ambos héroes cayeran hechas pedazos, mientras ellos volaban por los aires y caían pesadamente en el suelo, aún con sus armaduras puestas, aunque dañadas.

Entonces, vio a Alan, acercándose velozmente desde el otro lado del salón, y sonrió, ya que no esperaría a que lo atacaran, por lo que decidió actuar… y Raichu lo notó.

"¡Arde con las llamas de la oscuridad, Alan!" exclamó el Guardián oscuro, lanzando una de sus ondas mentales en contra del joven.

"¡Alan!" exclamó el Pokemon-humano, poniéndose de pie y lanzándose a encontrarse con el ataque de Anubis, colocándose en medio del camino entre el ataque y Alan, recibiéndolo de lleno. Las flamas mentales del Guardián golpearon con fuerza, rompiendo en pedazos la armadura de Raichu, quien, como alguien que se estaba quemando vivo, cayó al suelo pesadamente, las flamas desapareciendo cuando su cuerpo tocó el suelo.

Alan pasó a lado de Raichu, mirando a su compañero, sintiendo un gran enfado hacia quien le hizo eso, y siguió su camino, queriendo más que nunca cortar a Exus con su Keyblade. Pero, al mirar al frente, notó que el Guardián oscuro le lanzó otro ataque mental; esta vez, una especie de impulso invisible que, si lo tocaba, sería el final. Aún así, Alan corrió hacia el ataque, seguro de que podría resistirlo y seguir su rumbo.

Eso fue, claro, antes de que Zero apareciera justo frente a él y con su cuerpo recibiera el ataque de frente, causándole gran dolor. Como un torrente de agua, el ataque mental de Exus amenazaba con mandar a volar a Zero hacia atrás, golpeándolo de forma constante.

"¡Zero!" Exclamó Alan con sorpresa, mientras que el Hunter intentaba por todos los medios evitar que el ataque lo superara y lo empujara hacia tras.

"¡Vamos!¡Atácalo!"

Alan apretó los dientes y, justo antes de llegar a donde estaba Zero, saltó hacia al frente, pasando sobre el Hunter, quien ya había perdido la batalla contra el ataque mental de Exus y fue empujado hacia la pared opuesta, impactando con ella violentamente, su armadura rompiéndose en pedazos. En el aire, el joven comenzó el descenso, sujetando la Keyblade con ambas manos, sabiendo que, si lograba golpear al Guardián con todas sus fuerzas, quizás tendría oportunidad. No sabía porqué, pero eso era lo que pensaba.

Exus miraba como el joven N-Warrior descendía, sujetando la Keyblade con fuerza por sobre su cabeza, poniendo todas sus esperanzas en ese golpe.

"¡HAAAA!"

"¡No seas estúpido!" Exclamó Exus con arrogancia. "¿Qué acaso aún no lo entiendes?¡Yo soy un dio-!"

-CLUNK!-

-Fin de la música de Fondo-

Como si fuera en cámara lenta, todos los presentes, quienes pudieron seguir el movimiento de Alan, abrieron sus ojos con sorpresa. Exus, por su parte, estaba estupefacto, no creyendo lo que había pasado… después de todo, la Keyblade había hecho contacto con su cabeza, y la fuerza del golpe lo estaba haciendo caer hacia el frente.

Los pies de Alan tocaron el suelo, sujetando con ambas manos la Keyblade, que estaba con la punta hacia abajo luego del poderoso golpe, viendo como Exus tenía sus ojos abiertos, mostrando gran sorpresa.

'¿Me ha golpeado?¿Como es eso posible? Esa Keyblade no parece diferente a-'

"¡HAAA!"

Aprovechando que Exus estaba sorprendido, Alan dio otro golpe, esta vez como si fuera un bate de béisbol, golpeando al Guardián oscuro en el estómago, mandándolo hacia atrás. Exus chocó con fuerza contra la pared que estaba detrás de su trono, resbalándose de ella hasta que sus pies tocaron el piso. Todos los presentes estaban sorprendidos por lo que había pasado, en especial Alan, quien aún no podía creerlo.

'¿Lo golpee?¿En serio?' pensó el joven, mirando sus manos, que estaban templando un poco por la emoción. 'De verdad lo golpee… ¡Pude golpearlo!¡No es invencible después de todo!'

Exus, quien estaba respirando con dificultad, se llevó una mano a la cabeza, justo en el lugar donde había sido golpeado por primera vez, aún sintiendo el metal de la Keyblade en su piel. ¡Era ridículo!¿Como es que pudo haber sido golpeado de esa forma, como si hubiera sido lo más fácil?¿Como era posible, cuando otros golpes con otras Keyblades habían logrado un resultado opuesto? Comenzó a pensar en el como es que había sido posible… hasta que la descubrió.

Cuando la One-Winged Keyblade golpeó el escudo de Anubis, en lugar de ser rechazado, la llave absorbió la energía mística, por lo que prácticamente su escudo era inútil contra él. Era cierto, cuando vio la One-Winged Angel Keyblade por primera vez, algo le decía que tuviera cuidado, pero no sabía el porqué ya que, a pesar de ser un Guardián, aún no tenía todos los recuerdos de Anubis a su disposición… pero ese golpe al parecer le hizo recordar algo.

'Ahora lo veo… esa Keyblade es…'

Entonces, se dio cuenta de que Alan venía corriendo hacia él, con su Keyblade en ambas manos, queriendo golpearlo de nuevo. El joven N-Warrior se lanzó hacia él, alzando por completo su llave, queriendo aplicar el máximo de sus fuerzas para ver si podía acabar con ese combate de una vez por todas. Casi frente a él, el joven bajó sus brazos con fuerza, dando un poderoso y veloz corte con la Keyblade, sabiendo que Anubis no podría bloquearla como con las otras Keyblades. Con tan poco espacio entre ellos, no podría fallar…

-CLANK-

Pero entonces, la Keyblade chocó contra algo sumamente duro, como si hubiera impactado contra algo metálico. Tanto Alan como los demás N-Warriors miraron con asombro y confusión lo que había pasado; frente al N-Warrior del hielo estaba Raviel, Pharaohn of Osiris, usando su espada para bloquear el golpe de la Keyblade.

Música de fondo: - 202-A Powerful Enemy- (Soundtrack: Dragon Ball GT)

"¿Que?" preguntó Alan al ver al Pharaohn frente a él, usando solo una mano para sujetar su espada.

"Nos volvemos a ver, N-Warrior." Expresó Raviel con cierta indiferencia, aunque en sus ojos se podía ver algo de enfado. "No dejaré que lastimes a mi señor Anubis."

Alan, quien al inicio estaba sorprendido por la aparición de Raviel, rápidamente se enfadó, elevando su aura al máximo del segundo nivel del Súper N-Warrior, al darse cuenta de que el Pharaohn era un obstáculo más entre él y Kristal.

"¡Fuera de mi camino!" exclamó el joven, empleando todas sus fuerzas, intentando superar al Pharaohn… quien no se movía ni un centímetro.

"¿Y con esto planeas obligarme?"

Alan, enfadado, se hizo hacia atrás un poco y comenzó a atacar al Pharaohn con varios golpes con su Keyblade, algunos poderosos cuando usaba ambas manos, y otros rápidos cuando sólo usaba una, para tratar de confundirlo. Pero, después de unos seis o siete de estos golpes, Raviel comenzó a responder con sus propios golpes, más fuertes y rápidos que los del N-Warrior, quien terminó por ser superado por él. Con un último golpe con su espada, Raviel mandó a Alan a volar unos metros hacia atrás, antes de que él joven lograra controlar su vuelo y caer de pie, evitando lastimarse, mirando al recién llegado con enfado.

"¡Maldición!¡Estaba tan cerca!"

"Como dije antes; no dejaré que lastimes a mi señor Anubis." Dijo Raviel nuevamente, haciendo enfadar de nuevo al N-Warrior, quien se dio cuenta de que ya no tenía el elemento sorpresa de la Keyblade y su ataque.

"Haz vuelto, Raviel." Dijo Exus, separándose de la pared donde estaba incrustado.

"Si, señor Anubis. ¿Está usted bien?" preguntó el Pharaohn, viendo por primera vez el rostro de su señor.

"Claro que estoy bien, solo me distraje un poco." Expresó el hechicero, mirando a los héroes. 'Esa Keyblade… si, es de él…'

"Señor, he cumplido con la misión que me encomendó; he derrotado a los demás aliados que han venido hasta la ciudad."

Los N-Warriors, de pie o en el suelo, abrieron sus ojos enormemente, incrédulos por lo que escuchaban.

"¿Qué dices?" preguntó Haru, quien estaba en ese momento en el piso. "¿Venciste a todos nuestros aliados?"

"Así es; para mi, eso no es algo muy difícil de hacer." Respondió el Pharaohn, haciendo que los héroes se sintieran intimidaos… y con gran razón.

-

En el exterior del campo de energía que cubría la Necrópolis, había varios cuerpos de guerreros en el suelo, gravemente lastimados. Eran los héroes de la Nova Alliance, quienes había peleado, y perdido, contra Raviel, el Pharaohn más poderoso de los quince, y quien él solo podría enfrentarse a los otros catorce con facilidad. Los héroes pelearon con todas sus fuerzas, pero no habían logrado su cometido; el vencerlo.

De entre todos los guerreros, sólo uno se estaba moviendo un poco; se trataba del joven Saiyan, Son Gohan, el hijo de Goku, quien empezó a moverse un poco, apenas alzando la vista, viendo a los demás guerreros caídos, antes de volver a desplomarse en el suelo, mientras las arenas del desierto cruzaban sobre ellos.

-

Los N-Warriors, dentro de la ciudad, miraron hacia atrás, tratando de sentir las presencias de sus aliados… no sintiendo ninguna.

"Está hablando enserio." Dijo Tai. "Los venció a todos."

"¿A todos nuestros aliados?¡Pero si eran muy fuertes!" exclamó Dawn con temor.

"Eso demuestra… lo fuerte que es ese Pharaohn." Comentó Rock, intentando analizar el poder de Raviel. "No puedo ni siquiera saber cual es su poder."

"Eso es muy fácil." Dijo Exus, llamando la atención de todos. "De entre todos mis Pharaohns, Raviel es el único que ha sobrevivido por los milenios con su cuerpo original, desde el momento en el que creé a los Pharaohns de las almas de los antiguos Guardianes de la Heliopolis Alliance." Expresó, mirando a su mejor guerrero. "Él es uno de los originales, mientras que los Pharaohns con los que se han enfrentado están usando cuerpos que son prácticamente nuevos, al haber sido derrotados en batalla en el pasado."

"Raviel… ¿Es uno de los originales?" preguntó Takato, quien tenía un ojo cerrado en ese momento.

"Exacto. Ya que es uno de los originales que creé hace milenios, su control sobre el espíritu del Guardián Osiris es superior al de los demás Pharaohns." Dijo Exus con malicia. "Se podría decir que Raviel es tan poderoso que prácticamente es un Guardián."

"¿Es un Guardián?" preguntó X con asombro.

"Uno de nivel bajo, comparado conmigo, o Chaos o Balance. Se podría decir que es del mismo nivel que Guardian Terra, la Guardiana de las Keyblades de su galaxia. No es tan fuerte como yo, pero el hecho de que sea como un Guardián es más que suficiente como para vencerlos a todos ustedes sin problemas."

Los héroes estaban confundidos y abrumados; no sólo tenían que enfrentarse a Exus, quien era extremadamente poderoso, sino que ahora Raviel se había unido al combate, siendo que él era lo suficientemente poderoso como para vencer a los demás aliados él solo. Las cosas simplemente se veían mal para los héroes.

"Dime, Raviel; ¿mataste a los demás aliados de estos N-Warriors?" preguntó Exus.

"No, señor Anubis, como usted me lo pidió." Respondió el Pharaohn.

"Es una lástima, ya que cambié de parecer; no me importan si están vivos o muertos."

"¿Quiere que vaya a acabarlos?"

"Después; primero encárgate de ellos, quienes parecen aún tener deseos de luchar."

"Así será, señor Anubis."

"No me hagas reír…" expresó Alan, encarando a Raviel con firmeza. "¡No me dejaré vencer!"

"La última vez que nos enfrentamos en el Nintenverse, te vencí fácilmente." Dijo el Pharaohn de Osiris.

"¡Esta vez es diferente!¡He incrementado mi poder considerablemente!"

"Y aún así, te enfrentas a mi con varias heridas en tu cuerpo, sumamente cansado por los combates que tuviste antes, y con tu armadura hecha pedazos. ¿Crees poder ganarme?"

"¡Debo hacerlo!" exclamó el joven, sujetando su Keyblade con firmeza. "¡Por mis amigos!¡Por Kristal!¡No me dejaré vencer!"

De pronto, la One-Winged Keyblade comenzó a brillar, emanando una luz tan intensa que casi deja ciegos a aquellos que la miraban fijamente… a excepción de Alan, quien al parecer no le molestaba. Raviel y Exus miraron esto con intriga, ya que ese destello sólo significaba una cosa; un nuevo poder… y Alan estaba conciente de eso.

'¿Qué pasa?¿Será el despertar de un nuevo poder?' pensó el N-Warrior, sonriendo. '¡Vamos!¡Dame un nuevo poder lo suficientemente grande para salir victorioso!'

La luz se hizo más y más intensa, iluminando todo el lugar, logrando salir de la pirámide por medio de ventanas y puertas, pareciendo un faro en la noche.

Entonces, la luz se desvaneció, y todo regresó a la normalidad, permitiendo a todos ver lo nuevo que había liberado la Keyblade: … nada.

Música de fondo: - 187-In the ashes- (Soundtrack: Tales of Symphonia)

Exactamente; el destello de la One-Winged Angel no liberó un nuevo poder, no invocó una criatura poderosa, ni trajo algo para la destrucción de Anubis… de hecho, la misma Keyblade había desaparecido de las manos de Alan.

"¿Pero que-?" se preguntó el joven, mirando a todos lados, buscando en donde estaba la Keyblade. "¿Donde está?"

Todos los demás héroes estaban buscando la llave, queriendo averiguar su localización, ya que era la única llave que había logrado vencer el escudo de Anubis con facilidad… pero no lo encontraron.

"¿Qué pasó?¿Donde está?" preguntó Lucy.

"Mis escáneres no logran detectar la Keyblade en el área." Expresó X con seriedad. "Ni tampoco un cambio de poder en Alan… o en alguno de nosotros."

"¿Quieres decir que simplemente desapareció?" cuestionó Mimi.

"Eso parece…"

Alan, quien tenía la llave hace unos momentos, miró con confusión sus manos, intentando invocarla de nuevo varias veces, pero no lográndolo. Con cada intento fallido, su desesperación se había más grande, ya que era la única Keyblade que había logrado golpear a Exus, la que le ayudaría a rescatar a Kristal… y que simplemente desapareció.

"¡Maldición!¡En donde está!" exclamó el joven, completamente desesperado. "¡Exus!¡¿Que rayos fue lo que hiciste?!"

"¿Me estás acusando de la desaparición de la Keyblade? No me hagas reír. No tuve que ver en eso: la Keyblade simplemente desapareció."

"¿Que?"

"Si; la Keyblade decidió apartarse de tu lado, por lo que no importa cuantas veces lo intentes, no lograrás invocarla de nuevo."

"P-pero, ¿Por qué?"

"Debió cumplir su misión, o algo así… el hecho es que ya no la posees; regresó al Nintenverse… a un mundo entre The Realm of Light y The Realm of Darkness." Dijo Exus, viendo como el joven estaba enfadándose poco a poco. "Ahora… ¿Te rindes?"

"¡Jamás!" exclamó Alan, mientras sus demás compañeros se ponían de pie. "Ahora que sabemos que no eres invencible, ¡podremos esforzarnos aún más para superarte!"

"¿Siguen con esas ideas? Aún cuando esa Keyblade me golpeó, no estoy usando todo mi poder. Si lo usará, ni esa llave podría golpearme. ¿Aún así intentan desafiarme?"

"¡Por supuesto!"

"… ya veo…"

Exus se dio la vuelta y dio un paso hacia atrás, caminando hacia el exterior, por la enorme abertura que había dejado la pared detrás del trono de Anubis cuando Alan llegó al salón por primera vez. Luego de dar el paso, el Guardián se dirigió a su mejor guerrero.

"Raviel, te dejo a cargo el resto." Expresó Exus con seriedad. "Hazte cargo de los héroes, y que no se acerquen al obelisco. No los mates, puesto que aún pueden serme útiles… aún si no tienen extremidades."

"Si, señor Anubis." Respondió el Pharaohn. "Pero, tengo una petición antes de que se vaya."

"¿Qué es?"

"Restaure sus Keyblades principales y sus armaduras, así como sus fuerzas."

"¿Para que quieres que haga eso?"

"Quiero pelear contra ellos mientras usan sus máximos poderes, para ver lo fuertes que pueden llegar a ser."

"… muy bien, si así lo deseas…"

Exus miró a los doce N-Warriors, quienes estaban ahora de pie. Con un destello de sus ojos, los doce fueron envueltos en una luz morada, al igual que sus Keyblades principales, mientras ellos creían que estaban siendo atacados de nuevo. Pero, cual fue su sorpresa cuando la luz se desvaneció y se dieron cuenta de que estaban vistiendo de nuevo sus armaduras, y en sus manos estaban sus llaves principales.

Música de fondo: - 198-Curse of Vile- (Soundtrack: Megaman Zero 3)

"¿Qué?¿Mi armadura se ha-?" cuestionó Lucy, viendo como su traje de Magic Knight/N-Warrior había vuelto a la normalidad, luego de haber sido destruido en pedazos, junto con su Keyblade, que ella sujetaba en su mano derecha.

"¿Qué significa esto?" preguntó Takato, viendo su escudo reformado. "Siendo que… la armadura es más fuerte."

"Es más fuerte." Respondió X, sus escáneres mirando a cada uno de los guerreros, quienes tenían sus armaduras puestas. "Según la información, nuestras armaduras son más fuertes que cuando las invocamos por primera vez."

"Bueno, al parecer tengo mi nueva armadura en lugar de la de Zapdos." Dijo Raichu, mirando el traje que usaba. "Se siente más cómodo…"

"Pues claro; es la armadura hecha por la Keyblade formadapor tu corazón. Es obvio que te sientas un poco más cómodo con ella que con la Zapdos Armor." Respondió Tai.

"Ya veo…"

"Uh… chicos. ¿Ven lo que yo?" cuestionó Ash.

"¿Qué pasa, Ash?" Preguntó Tai.

"¿Mi armadura no les parece diferente?"

Al voltear a ver a Ash, los demás héroes se dieron cuenta de que este no estaba portando la armadura de Lugia… ni la de Ho-oh. La armadura de Ash era color blanco, con algunos detalles color rojo y dorado, casi del mismo color de su Keyblade The Chosen One, que era ahora su llave principal, reemplazando a la Lugia.

"¿Qué te pasó, Ash?¿Porqué usas esa armadura?" preguntó Tai.

"No me preguntes, estoy tan confundido como tu." Respondió el Pokemon Trainer, mirando su nuevo traje.

"Quizás pasó lo mismo que con Raichu." Respondió Zero tras analizar la situación. "La nueva llave principal de Raichu es la Lightning Evolution, y su armadura es la Raichu Armor, que reemplazó a la Zapdos Armor. Es probable que lo mismo te haya pasado a ti, ya que Exus restauró nuestras Keyblades principales. Ahora podemos decir que The Chosen One Keyblade es tu nueva llave principal y que esa armadura, The Chosen One Armor, es tu verdadera armadura."

"Oh, ya veo…" expresó Ash. "Me agradaba la Lugia Armor…"

"Si salimos de esta y reparamos la Keyblade de Lugia, podrás usarla de nuevo."

"¡Genial!"

"Pero, ¿Por qué podemos usar nuestras armaduras y Keyblades de nuevo?¿Qué significa esto?" cuestionó Alan.

"Es obra del señor Anubis." Respondió Raviel, llamando la atención de todos los N-Warriors, quienes se dieron cuenta de que Exus ya se había ido mientras ellos hablaban entre si. "Le he pedido que reconstruyera sus armaduras y Keyblades principales, para así poder luchar contra ustedes con todo mi poder."

"¿Contra nosotros doce?" preguntó Rock.

"Así es; quiero ver cual es la fuerza que mi señor Anubis ve en ustedes, por eso me enfrentaré con todos a la vez."

"¿Nos está subestimando?" preguntó Haru, sujetando su Keyblade con enfado. "¡Haremos que te arrepientas!"

"No lo subestimes, Haru." Comentó Zero con frialdad. "Este Pharaohn es muy diferente a los que nos hemos enfrentado. No puedo detectar su nivel de poder… y supongo que ni X ni Rock pueden hacerlo."

"¿Creen que podamos vencerlo entre los doce?" cuestionó Takato con algo de inseguridad.

"¡Por supuesto!" exclamó Dawn. "Somos los más fuertes. ¡Todo saldrá bien!" expresó, mientras Raviel sonreía un poco.

"Si están listos para el combate, entonces prepárense, N-Warriors." Dijo el Pharaohn, elevando un poco su Ka. "Aquí voy…"

Los doce héroes se colocaron en guardia, esperando a que Raviel hiciera el primer movimiento… pero este desapareció antes de poder ver lo que hizo. Lo único que supieron fue que un destello de luz pasó a lado de ellos, tan rápido que casi lo perdían… y después…

"¡GAAKKK!"

Once de los doce guerreros comenzaron a voltear hacia atrás, viendo como el doceavo, Tai, había sido golpeado en el estómago por Raviel, un impacto tan poderoso que fácilmente quebró la reconstruida armadura de Wargreymon en el área golpeada, antes de mandar a Tai a volar hacia la pared que estaba detrás de ellos.

"¡Tai!" exclamaron algunos al ver como su compañero impactaba con fuerza contra la pared.

Raviel se giró a verlos con seriedad, haciendo que se colocaran en guardia con sólo su mirada, ya que ellos sabían que su último enemigo Pharaohn era extremadamente fuerte.

Después de todo, estaban enfrentándose contra prácticamente un dios… quien se les vino encima a ellos, dando inicio al combate.

Fin del Capitulo 80


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Alan: Hola, soy Alan. Maldición, Raviel es mucho más fuerte de lo que pensamos. Ni nosotros doce podemos hacerle nada. ¿Qué podemos hacer?

Raviel: ¿Es esta toda su fuerza? No han podido siquiera tocarme. Ninguna de sus técnicas puede hacerme algo. ¡Ríndanse ante su nuevo dios!

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: ¡No perdamos las esperanzas hasta el final!

X: Esta luz… ¿Acaso serán?

Ash: Si… si son…

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Bueno, ahora si algo a tiempo. ¿Que les pareció este capítulo? Espero que lo hayan disfrutado. De vuelta en el combate, vemos que Exus no es invencible... pero ¿Por qué la OWA Keyblade desapareció así de repente? Más misterios que se suman a los que ya estaban y no han sido resueltos D=

Bueno, en mi profile están ls nuevas armaduras de Ash y Raichu para que se den una idea de como son. Están debajo de la sección de Battleships, en una imagen aparte de los de los demás personajes.

Si, Raichu obtuvo cosas muy rápido, pero Exus ya explicó porqué.

Por cierto, agregué una nueva nave de batalla de Novaterra (si, otra más). Iba a meterla en el capítulo anterior, pero no me había decidido a hacerlo. Cuando quise meterla, ya había subido el capítulo. Bueno, modifiqué un poco los números de las naves de combate que llegaron a reforzar, y subí la imagen en la de naves de combate.

Bueno, no tengo mucho que decir más que... nos vemos el otro fin de semana.

Sobres.

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