02/Mayo/2010
Saiyan X dice: Nuevas canciones en mi profile. 207-208
PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
Los once N-Warriors se habían puesto de pie una vez más, encarando a Anubis quien intentaba gobernar el Nintenverse, la Nova Alliance, y la galaxia natal de Alan, a Vía Láctea. Gracias a varios nuevos poderes, como la nueva Keyblade y armadura de Raichu, tenían una oportunidad contra Anubis. Lo que sorprendió a muchos fue que la One-Winged Angel Keyblade que Alan recibió luego del combate contra Sephiroth tenía la capacidad de atravesar el escudo de Anubis, logrando así golpearlo. Sin embargo, Raviel apareció frente a Alan, antes de que este pudiera volver a golpear a Raviel.
Entonces, cuando Alan se disponía a atacar de nuevo a Raviel, algo ocurrió; la One-Winged Angel Keyblade desapareció de las manos de Alan, y este ya no la pudo convocar de nuevo. Desesperado, el joven intentó invocarla, pero esta ya no acudía a su llamado.
Exus decidió dejar a Raviel encargarse de todo, pero este último le pidió que restaurara las armaduras y Keyblades principales de los N-Warriors para poder pelear contra ellos con todas sus fuerzas. Con sus fuerzas restauradas, así como armas y defensas, los N-Warriors encararon a Raviel… quien terminaría siendo el oponente más poderoso antes de un dios al que hayan enfrentado antes.
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 81: ¡No perdamos las esperanzas hasta el final!
-Galaxia: Nintenverse-
-Planeta: Tierra 002; Novaterra-
Mientras que Raphael estaba analizando cada dato nuevo de los combates en distintas partes del Nintenverse que estaba recibiendo, el hechicero sintió algo extraño; un disturbio en las energías del Nintenverse… y venía de un solo lugar.
Dentro del Salón de las Keyblades, las ahora trece Zodiacal Keyblades estaban resonando, destellando una y otra vez, incrementando la velocidad de sus destellos cada segundo. De pronto, todas las llaves se rodearon de energía dorada y salieron disparadas hacia el cielo, dividiéndose para ir a varias partes de la galaxia, mientras las demás Keyblades en el mismo salón comenzaron a resonar, dándose cuenta de que sus "superiores" se habían ido, como deseándoles suerte y animándolas.
Raphael, al darse cuenta de que eran esas energías, sonrió, sabiendo que era lo que pasaba.
"Así que… es hora, ¿no?"
-Galaxia: Duat-
Música de fondo: - 107-The Legendary Beast- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)
Un objeto volaba por los aires durante unos segundos, antes de caer al suelo y romperse en pedazos. Antes de romperse, se podía ver que se trataba del casco/tiara de la Frozen Armor de Alan... que por cierto, voló detrás de esta.
El N-Warrior de hielo fue lanzado violentamente contra una pared cercana, impactando de espalda con esta, incrustándolo un poco en el muro antes deslizarse hasta el suelo, quedando sentado en el piso. El joven respiraba con dificultad, habiendo usado mucha energía, que poco a poco se iría restaurando gracias al Nova Crystal que tenía dentro de él. Pero, aunque sus energías se recuperaran poco a poco, lo demás no lo hacía; el joven estaba sangrando del rostro, empezando en el cabello, el chorro de sangre descendiendo por la frente, alrededor de su ojo derecho y terminando justo debajo de este, en medio de su mejilla. La armadura de él estaba algo dañada, agrietada en varias partes, en especial el peto y ambas hombreras, mientras que su capa estaba hecha gironés, pero aún estaba atada a sus hombros.
Alan, quien sujetaba la Frozen Terra Keyblade en su mano derecha, miró hacia delante, viendo como el combate estaba continuando.
'Rayos… de verdad es muy fuerte…' pensó él, poniéndose de pie lentamente, mirando a su rival, Raviel… quien estaba enfrentándose a sus demás compañeros.
El Pharaohn estaba concentrándose en sus alrededores, mirando a cada guerrero, dándose cuenta de que había tres que no podía ver… pero si sentir. Volteó hacia atrás, viendo el momento en el que Ash apareció detrás de él, en el aire, con su armadura dañada, sin casco ni la hombrera derecha, con su puño izquierdo jalado hacia atrás, rodeado de electricidad. El N-Warrior dio un golpe con esta mano, pero Raviel se movió tan rápido que sólo dejó una imagen en su lugar, evitando que Ash pudiera golpearlo. Entonces, apareció a lado de él y, mientras Ash estaba aún en el aire, le dio un fuerte puñetazo en el estómago, sacándole todo el aire y algunas gotas de sangre al joven, antes de darle una patada que lo mandó hacia el techo.
Entonces, Tai y Mimi, quienes tenían sus armaduras algo dañadas pero en si completas, a excepción de la joven que no tenía su casco, aparecieron frente a Raviel, y cada uno dio su mejor golpe para darle en el rostro al Pharaohn por lados distintos. Sin embargo, el guerrero de oro alzó sus manos y detuvo los golpes con facilidad, las tomó con fuerza y reunió algo de energía en ambas palmas, para temor de los N-Warriors.
"Naquadah…"
Diciéndolo en voz baja, Raviel liberó dos poderosos cilindros de energía, cada uno impactando en uno de los dos jóvenes guerreros, mandándolos hacia atrás violentamente, ambos perdiendo el protector derecho de sus brazos, más Tai, quien perdió la hombrera del mismo lado.
"¡FINAL ELYSIUM!"
"¡HYPER MEGA BUSTER!"
"¡SPACIAL REND!"
Un poderoso cilindro de energía, combinado de tres, engulló por completo a Raviel, impactando en la pared opuesta y abriendo un gran agujero en esta. Dawn, Takato y Rock, quienes fueron los que lanzaron esos ataques, emplearon todas sus fuerzas para asegurarse de desintegrarlo… y parecía que lo habían logrado, ya que no hubo reacción por parte del Pharaohn. Pero entonces, este apareció detrás de ellos, dándoles la espalda. Apenas iban a reaccionar cuando los N-Warrior hombres recibieron un codazo cada uno en sus espaldas, rompiendo parte de la protección de sus armaduras. Mientras estaban cayendo hacia el frente, Raviel se giró y le dio una patada a Takato en la cabeza, rompiéndole el casco y mandándolo contra una columna, mientras sujetaba a Rock del cuello por la parte de atrás, levantándolo del suelo y arrojándolo hacia el techo, lanzándole una pequeña esfera oscura de la punta de su dedo. Cuando esta esfera impactó a Rock de frente, rápidamente creció de tamaño y lo engulló como si fuera una burbuja oscura, antes de estallar. Al final, el Robot-humano cayó al suelo pesadamente, boca arriba, con sin su casco y parte del peto destruido por completo, mientras el resto de su armadura terminó dañada. Dawn, quien estaba a lado de ellos y que había sido ignorada por Raviel, se lanzó contra el Pharaohn, levantando su Keyblade en alto, pero este solo invocó y levantó su espada, bloqueando fácilmente el ataque, antes de lanzarle un Naquadah con su mano izquierda, lanzándola lejos y, como Rock y Takato, dañando su armadura.
"¡CRISMON THUNDER!" Exclamó Lucy, aprovechando que Raviel estaba descuidado, lanzándole de sus manos un orbe carmesí rodeado de relámpagos del mismo color.
El ataque impactó en la espalda de Raviel, pero no le hizo daño el Pharaohn… sólo hizo que detectara su presencia. En un pestañeo, Raviel desapareció de la vista de la joven guerrera, quien por un momento no supo que pasó y miró confundida el lugar donde estaba el guerrero dorado. Pero, al siguiente segundo, no importándole que fuera una mujer, Raviel pateó a la Magic Knight en el rostro, en su mejilla derecha, mandándola lejos de donde estaba… mientras X, quien se había lanzado hacia Raviel, miraba con temor lo que había pasado.
"¡Lucy!" Exclamó el Hunter, mirando de reojo como su novia salía volando, antes de regresar la mirada a Raviel, queriendo cortarlo con su Keyblade.
Pero el Pharaohn ya se había dado cuenta de su presencia, aún antes de que la diera a conocer con ese grito, por lo que dio una patada giratoria y pateó a X en el pecho, mandándolo de regreso por donde vino. X cayó al suelo pesadamente, girando unas veces antes de detenerse al chocar contra la base de una columna. La parte de su peto se había agrietado más por la fuerza de la patada, mientras que Lucy había perdido el casco/tiara que tenía debido a la fuerza de la patada, antes de caer el suelo pesadamente.
Ahora, sólo quedaban tres de pie…
Zero y Haru aparecieron por el frente y detrás de Raviel respectivamente, con sus Keyblades en alto, aunque en el caso de Haru era la Ravelt, preparados para cortar al Pharaohn. Sin embargo, el guerrero dorado usó su velocidad superior para evitar el ataque, desapareciendo del lugar y reapareciendo a varios metros de ahí, pensando en la mínima posibilidad de que los dos N-Warriors se matasen al chocar sus espadas contra el otro.
Claro, eso no ocurrió, ya que ambos, siendo espadachines expertos, se movieron lo suficiente para que sus espadas y cuerpos no chocasen el uno contra el otro, pasándose de largo por escasos milímetros. Cuando los dos terminaron de espaldas, y apenas sus pies tocaron el suelo, Haru y Zero se lanzaron en contra de Raviel, quien ya tenía lista su espada sagrada para enfrentarse a la de los héroes.
Zero llegó primero, chocando su Keyblade con la espada de Raviel, el choque del metal con metal provocando vibraciones que se escucharon por todo el lugar. El Pharaohn empujó al Hunter hacia atrás un poco, dándole así la posibilidad de poder bloquear el golpe del Rave Master. Después de eso, los dos N-Warriors comenzaron a atacar al Pharaohn con todo lo que tenían, dando varios cortes con sus espadas a toda su velocidad, pero Raviel era más rápido que ellos y los bloqueaba con mucha facilidad… tanto que parecía que no les daba importancia.
Decidiendo que no podían seguir así, Zero saltó hacia atrás, dándole espacio a Haru para iniciar su ataque, alzando su espada para dar un poderoso corte con ella, uno que Raviel detuvo con facilidad. Sin embargo, el Pharaohn no había notado una cosa; la espada de Haru había cambiado… ahora era…
"¡EXPLOSION!"
Al momento del contacto, la habilidad de la forma de la espada de Haru se activó, provocando una enorme explosión que sacudió todo el lugar y levantó una enorme nube de humo. Pocos momentos después, Raviel emergió de esa nube, saltando hacia atrás a gran velocidad, un poco sorprendido por esa jugarreta por parte de los héroes. Fue entonces cuando Zero apareció justo frente a él, en el aire, su Keyblade rodeada de energía, el Hunter sujetándolo en alto.
"¡GENMUREI KAI!"
Zero dio un corte en diagonal con su espada, lanzando una onda de energía con forma de luna creciente color esmeralda hacia su enemigo, quien estaba a no más de un metro de él. Aún así, Raviel logró alzar su espada y bloquear el ataque, siendo empujado hacia atrás y hacia el suelo, donde cayó de pie con cierta facilidad. El Pharaohn miró hacia el frente, viendo que Haru y Zero, quien había ya tocado el suelo, se dirigían hacia él para continuar el combate, por lo que se colocó en guardia para esperarlos… pero…
"¡THUNDER WAVE!"
De pronto, sintió todo su cuerpo paralizado, como si hubiera recibido una descarga eléctrica. Raviel no se había dado cuenta de la tercera presencia que había aparecido a sus espaldas, esperando el momento para atacar; era Raichu, sujetando su Keyblade en su mano derecha y extendiendo su mano izquierda hacia él, habiendo lanzado el ataque eléctrico con esta, mientras sonreía con cierta arrogancia.
"¡Te tenemos!" exclamó el Pokemon humano, reuniendo energía en su llave. "¡Ahora si, no escaparás!"
Raichu, Zero y Haru se acercaban velozmente a Raviel, atacándolo por tres ángulos distintos, además de él estar paralizado por la onda relámpago de Raichu… entonces, si todo lo tenía en contra, ¿por qué reía?
Zero se dio cuenta de esto, analizando la situación y, por instinto y experiencia, se detuvo de golpe, alzando la Keyblade para protegerse.
"¡Cuidado, Haru, Raichu!"
Zero hizo lo correcto al detenerse, ya que en ese mismo instante Raviel elevó su aura considerablemente y desvaneció el efecto del Thunder Wave, dejándolo de nuevo libre para actuar. Sin tiempo que perder, el Pharaohn reunió una gran cantidad de energía morada en su espada y, con un movimiento, realizó un corte en diagonal de izquierda a derecha, liberando la energía en la espada.
Pero, en realidad no fue un corte, sino cientos de estos, dirigidos en varias direcciones, incluyendo claro en donde estaban los héroes. Zero, quien logró ver lo que Raviel tenía planeado, logró evitar la mayoría de los cortes gracias a su Keyblade, bloqueando los que venían hacia él. Haru y Raichu no tuvieron tanta suerte y recibieron los cortes de lleno, dañando gravemente sus armaduras.
Zero detuvo el último de los cortes de energía que venían hacia él, dejándolo libre para contra atacar… pero Raviel apareció frente a él y lo sujetó de la frente, aplicando tanta fuerza que cuarteó el casco del Hunter. Raviel alzó a Zero, antes de azotarlo fuertemente contra el suelo, alzando su espada y queriendo cortarle la cabeza, pero el Hunter bloqueó este corte con su propia Keyblade. Después de esto, Raviel lanzó a Zero hacia arriba y, con un movimiento de su espada, lanzó varias ondas de energía morada con forma de creciente hacia el N-Warrior, quien las vio venir y, milagrosamente, logró rechazarlas todas con su Keyblade, demostrando gran maestría en el uso de la espada.
Pero Raviel era más hábil. El Pharaohn apareció detrás de Zero, justo después de que este hubiera bloqueado la última onda de energía que venía hacia él, no dejándole tiempo para reaccionar a su siguiente ataque. Raviel reunió energía en su puño izquierdo y la liberó en la espalda de Zero, soltando cientos de miles de destellos dorados, similares al Plasma Relámpago de Aiora de Leo, impactando en el guerrero, causándole gran dolor y haciendo que perdiera su casco, ambas hombreras y parte de la espalda de su armadura, haciendo que cayera pesadamente al suelo. El Egypteran tocó el suelo con sus pies, habiendo derrotado ya a los doce guerreros que habían desafiado a Anubis…
"¡ARTICUNO RYUSEIKEN!"
…o eso creía…
Cientos de cometas helados, provenientes de su derecha, viajaron velozmente hacia donde estaba él, impactándolo de lleno. Sin embargo, gracias a su aura, ni los golpes ni el frío de estos le hacían efecto, por lo que pudo voltear a ver que se trataba de Alan, lanzando varios golpes con su mano izquierda. Raviel solo alzó su mano derecha, su espada clavada en el piso, y le lanzó una onda sónica hacia el joven guerrero, recibiendo el sonido tan ensordecedor directamente en sus oídos. Alan canceló su ataque y llevó ambas manos a sus oídos, intentando bloquear el sonido que, según él estaba derritiendo su cerebro por lo intenso que era. Pero esto terminó cuando Raviel lo golpeó en el estómago y lo pateó en la cara, mandándolo de nuevo a la pared donde lo había mandado al inicio.
Ahora, en medio del salón, estaba Raviel, el único guerrero en el lugar que estaba de pie, mientras todos lo demás estaban lastimados y adoloridos en el suelo.
"Es muy fuerte para nosotros…" expresó Takato, respirando con dificultad, así como todos los demás.
"Está a un nivel muy superior al nuestro… no podemos compararnos con él." Comentó Lucy, aún adolorida por la fuerte patada que le había dado.
Los N-Warriors habían luchado contra Raviel por solo unos cinco minutos, y este los había hecho pedazos, no pudiendo hacer nada para hacerle frente. Alan miraba al Pharaohn, incrédulo por la fuerza que tenía, no entendiendo el porqué Exus/Anubis lo había dejado hasta el último. ¿Cuál era la razón?
'Oh, si, es cierto…' pensó el joven. 'Él quería que nosotros derrotásemos a los otros Pharaohns para hacernos lo suficientemente fuertes para después convertirnos en Heartless y así ser sus nuevos guerreros… pero esto no se quedará así…'
Alan se puso de pie, con mucha dificultad ya que sus heridas le impedían moverse con libertad. Era cierto que los N-Warriors tenían energía ilimitada gracias a sus Nova Crystals, pero sus cuerpos seguían siendo mortales, por lo que aún ellos podían sentirse cansados luego de pelear. Aún con lo cansado y herido que estaba, el joven guerrero del hielo se puso de pie, queriendo continuar el combate nuevamente, ya que tenía muchas razones para hacerlo. Claro, no sólo él, sino todos los demás N-Warriors se pusieron de pie, porque ellos también tenían razones para regresar.
Música de fondo: - 173-Fallen Angel vs. Saint- (Soundtrack: Saint Seiya)
"Supongo que no se van a rendir, ¿verdad?" cuestionó Raviel, viendo que en cada par de ojos de los N-Warriors, aún continuaba ardiendo la llama de la esperanza.
"Exactamente." Dijo Haru. "No podemos rendirnos así de fácil. Nuestras familias, amigos y seres queridos nos están viendo. ¡No podemos rendirnos ahora!"
"Es cierto; la voluntad de nuestro señor Anubis está haciendo que todos en el Nintenverse estén viendo este combate, incluyendo sus familias, amigos y seres queridos." Expresó el Pharaohn, su rostro no cambiando de expresión; la misma cara de seriedad. "Muy bien, entonces todos lo seres vivos del Nintenverse verán como acabo con ustedes, dejándolos al borde de la muerte para que sirvan a nuestro señor Anubis. Será un ejemplo para todas las razas del Nintenverse."
"Lo siento, pero no lo permitiremos." Dijo Alan, su mano derecha comenzando a emitir un aura dorada, con algo que parecía ser destellos del mismo color cayendo de su puño. "Somos la esperanza del Nintenverse. ¡No moriremos aquí!"
"Entonces, vengan, N-Warriors. No importa lo que hagan, conozco todas sus técnicas, gracias a la voluntad de nuestro señor Anubis."
"¿Qué dices?" cuestionó Ash, confundido.
"Obtuve de él el conocimiento de los combates anteriores contra los otros Pharaohns, por eso conozco todas sus técnicas. No importa si las haya visto una vez; conoceré sus debilidades y la forma en la que actúan."
"Eso está por verse." Dijo Alan, apretando el puño que estaba rodeado de energía, antes de extenderlo hacia el frente. "¡Veamos si conoces esto! … ¡NOVA!"
Un cilindro de energía pura emergió de la mano de Alan, dirigiéndose hacia Raviel. Era mucho más poderoso que el Shinkou Hadouken… de hecho, parecía ser el ataque más fuerte que él haya hecho antes. La fuerza e intensidad del ataque confundió a Raviel, quien sólo se quedó viéndolo acercarse.
'¿Pero que-?'
El ataque de Alan impactó en Raviel, engulléndolo por completo y atravesando las paredes que estaban detrás de él hasta terminar saliendo de la pirámide, siguiendo su curso, destruyendo algunos edificios de la ciudad que estaba rodeando la construcción, antes de elevarse al cielo… destruyendo una de las lunas del planeta.
En la pirámide, Alan seguía ejecutando ese ataque, esa gran cantidad de energía proveniente del mismo Nova Crystal, como si fuera una explosión concentrada en una expulsión de energía instantánea.
Y, a pesar de la velocidad del ataque, Raviel apareció en el aire, arriba del cilindro de energía que se estaba disipando, habiendo saltado en el último momento para evitarlo. Todos, incluyendo Alan, alzaron la mirada, viendo como el Pharaohn estaba elevándose, sin herida alguna.
"¡Tu técnica más poderosa tampoco funcionó!" Exclamó Raviel con seguridad… aunque notó que Alan estaba riendo.
"¿Estás seguro?"
Fue en ese momento que sintió una presencia más, a la misma altura que él. Miró hacia atrás por sobre su cuello y vio que X, con su brazo derecho convertido en cañón, sujetándolo con su otra mano, estaba detrás de él, apuntándole… y su cañón estaba brillando de color dorado, intensamente, con algunos destellos saliendo de la boca del arma.
"¡Ray-!"
"¡NOVA!"
El Hunter disparó otro cilindro de energía, similar al de Alan, pero más concentrado, de menos diámetro pero más rápido, contra un confundido Raviel, quien lo recibió de lleno en la espalda. A diferencia del de Alan, este si impactó de lleno en el Pharaohn, empujándolo violentamente hacia la pared del salón, atravesándola, así como las demás paredes hasta salir de la pirámide e impactar en la ciudad a varios kilómetros del lugar… recordando claro que esta ciudad era gigantesca. La explosión hizo temblar al planeta entero, demostrando que tan fuerte era ese ataque; si ese mundo hubiera sido un planeta normal, hubiera estallado en pedazos… o al menos le faltaría un continente.
Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
En el salón de la pirámide, el ataque de X comenzó a desvanecerse, y él empezó a descender rápidamente, logrando mantenerse equilibrado, tocando el suelo con sus pies, aunque teniendo que hincarse sobre una rodilla. Se mostraba muy cansado, respirando con mayor dificultad que antes, habiendo usado una gran cantidad de energía en ese ataque. Alan estaba en las mismas, tambaleándose un poco, casi cayendo al suelo, algo que todos notaron.
"¿Están bien?" preguntó Mimi con confusión.
"Si, no te preocupes, únicamente gastamos mucha energía, es todo." Respondió Alan, tomando varias bocanadas de aire para recuperar el aliento.
"¿Qué fue eso?¿que fue esa técnica?" preguntó Tai. "La usaron cuando estaban como Xan, pero no sabía que pudieran usarla."
"Es el Nova." Contestó X, quien estaba siendo ayudado por Lucy para no caer. "Es la técnica secreta de los N-Warriors: compacta toda la energía que emite el Nova Crystal y la hace estallar, canalizándola en una sola técnica. Se podría decir que sigue el mismo principio que los Limit Breaks, pero mucho más poderosa y concentrándola toda en un ataque. Es el ataque más poderoso de un N-Warrior, sólo superado por los Keyblade Limits más avanzados."
"La última técnica de los N-Warriors… ¿Podemos usarla también?" cuestionó Rock.
"Es posible."
"Momento, ¿Ya sabían de esa técnica?" preguntó Dawn con algo de intriga.
"No." Respondió Alan con franqueza. "Al menos no antes de que nos volviéramos a fusionar. Al parecer, cuando nos fusionamos, adquirimos un conocimiento especial acerca de nosotros mismos. Quizás sea porque las fusiones son más especializadas al combate…"
"O quizás por la resonancia de nuestros Nova Crystals." Expresó X. "Recuerdo haber sentido una cuando nos fusionamos. Quizás el conocimiento dentro de ellas es liberado cuando tenemos más poder."
"Bueno, si que hizo un gran desastre." Dijo Mimi, mirando a los agujeros creados por esas técnicas. "Miren lo que hizo."
"En especial, lo que hizo con Raviel." Expresó Zero con seriedad. "Nuestros ataques no le hacían daño, pero ese si fue capaz de lastimarlo."
"¡Eso no importa ahora!" exclamó Takato. "¡Debemos ir por Exus!"
"Es cierto, no tenemos tiempo que perder." Dijo Haru. "Ahora que Raviel está lejos, y quizás lastimado, debemos ir por Exus una vez más. Quizás ahora con estas técnicas y peleando todos juntos podremos hacer algo."
"Tengo mis dudas, pero es cierto lo que dices; hay que ir por Anubis" Expresó Alan, mostrándose un poco más descansado. "Vamos, amigos…"
"¿Quién dijo que los dejaré avanzar?"
Música de fondo: - 199-Shikkoku no Juujika- (Soundtrack: Fate Stay Night: The Animation)
Con terror en sus ojos, todos voltearon hacia atrás, en dirección hacia el pasillo que daba hacia ese salón, cuyas puertas habían estado abiertas desde el inicio. Se podían escuchar los pesados pasos de alguien quien caminaba por ese pasillo, cubierto de sombras, acercándose cada vez más a ellos. Entonces, emergiendo de ese pasillo, estaba Raviel, mirando a los guerreros con la misma cara de siempre… y, a excepción de su capa, completamente ileso.
"¿Que?¿No sufrió ningún rasguño?" preguntó Raichu con temor.
"No tiene ninguna herida." Comentó Rock, analizando el cuerpo del Pharaohn, no encontrando ningún rasguño.
"No solo eso." Empezó Zero. "Su armadura está intacta, a pesar de ese ataque. Las armaduras de otros Pharaohns hubieran sido dañadas de gravedad con un ataque así."
"¡Oh rayos!" exclamó Ash, llevándose una mano a la frente. "¡¿No me digas que su armadura está modificada por Anubis o algo así?!"
"Exactamente." Respondió Raviel fríamente.
"¡Te dije que no me dijeras!"
"Esta es la única armadura de las quince que no ha sido dañada desde su creación hace millones de años, por lo que su resistencia es inimaginable. Esto es porque, mientras esta armadura siga intacta, el aura de nuestro señor Anubis que reside dentro de ella la hará más y más fuerte conforme pasen los milenios. En estos momentos, ni la explosión de una Hypernova puede romperla."
"¡Rayos!" exclamó Alan, invocando la Frozen Terra en su mano derecha. "¡Entonces tendremos que atacarte de nuevo!"
"No lo permitiré." Expresó Raviel, invocando su espada en la misma mano. "Ustedes han demostrado ser más difíciles de vencer, y ese ataque anterior me ha demostrado que no debo subestimarlos. Muy bien, entonces usaré todo mi poder para vencerlos… ¡Y empezaré por ustedes dos!"
Música de fondo: - 207-What Can You See In Their Eyes- (Soundtrack: Bleach; Fade to Black)
Raviel desapareció de la vista y reapareció frente a Alan, con su espada en alto, preparado para cortarlo. El joven N-Warrior alzó su Keyblade, sujetándolo del mango y de la hoja, queriendo bloquearlo con la llave que era tan dura como una estrella compactada… pero…
-SLASH!-
Alan abrió sus ojos enormemente, sorprendido por el dolor que sentía en su cuerpo. No sabía lo que había pasado en un inicio, pero casi un microsegundo después, que para él fue una eternidad, descubrió que el corte de Raviel, no sólo había cortado en dos la Keyblade como si fuera de papel, sino que también cortó al joven desde su hombro izquierdo hasta el costado derecho de su cadera, cortando fácilmente através de la armadura, creando una profunda y larga herida de la cual emergían grandes cantidades de sangre.
Mientras descubría lo que pasó, Raviel extendió su brazo izquierdo hacia él, colocándolo frente a Alan, quien apenas se dio cuenta.
"Esta, es nuestra versión de su Nova." Expresó el Pharaohn seriamente. "¡NAQUADAH!"
Un cilindro de energía dorado, similar al Nova, impactó de lleno en Alan, empujándolo violentamente contra una pared cercana. Si bien no era tan poderoso como el Nova, quizás porque Raviel se estaba conteniendo, fue suficiente como para destruir el peto, las hombreras y los brazos dañados de la armadura de Alan, dejándolo nuevamente con sus botas, cinturón y los guantes de esta, claro, muy dañadas.
Los demás N-Warriors estaban apenas tomando conciencia de lo que había pasado, mientras que Raviel tenía en la mira a su siguiente víctima.
"Sigues tu." Expresó, lanzándose en contra de X a gran velocidad, decidido a atravesarlo con su espada.
"¡X!" exclamó Lucy, quien estaba a lado de él, colocándose frente del Hunter, bloqueando el camino entre él y el Pharaohn, para sorpresa del N-Warrior.
Por supuesto, esto no detuvo a Raviel en lo más mínimo.
A pesar de la resistencia de su armadura, en especial en el área del tronco, la espada de Raviel atravesó fácilmente el metal de la armadura y a la misma Lucy en el estómago, haciendo que ella tosiera sangre. Lo que fue peor, la espada siguió su camino, ya que la hoja era relativamente larga para una espada así, y atravesó a X también, cumpliendo así con su objetivo original. X, a pesar del dolor, trataba de suprimirlo lo más posible; Lucy, en cambio, ya que no había sufrido nunca antes una herida así, entró en shock traumático, sus ojos casi volviéndose blancos, solo mostrando el contorno de su iris, mientras su piel se volvía más blanca rápidamente.
"Veo que quisiste ir primero antes que él… muy bien." Expresó Raviel, sacando la espada del cuerpo de ambos N-Warriors y colocando su mano izquierda en el pecho de Lucy. "Entonces, recibe lo que le tocaba a él…"
Sin piedad, Raviel liberó otro Naquadah a quemarropa, dando de lleno en la joven Magic Knight, causándole un gran dolor. A pesar de estar detrás de ella, X recibió también el poder del Naquadah de lleno, engullendo a ambos guerreros y lanzándolos con fuerza contra la pared. El Hunter, a pesar de estar dentro del ataque de energía, logró sujetar a Lucy y usar su propio cuerpo para protegerla de más daño directo del Naquadah, aunque eso no importó mucho. Al final, ambos guerreros impactaron contra la pared del salón, que no se destruyó ya que el ataque había sido relativamente bajo comparado con los que podía resistir. No obstante, los dos guerreros recibieron gran daño, sus armaduras destruidas y heridas grandes y profundas en sus cuerpos, no pudieron hacer nada más que caer al suelo, con el Hunter debajo de la Magic Knight, casi inconcientes.
Ya para estas alturas, los demás N-Warriors se dieron cuenta de lo que estaba pasando y reaccionaron de la forma más obvia; atacar a Raviel. Dawn, quien era la que estaba más cerca, decidió actuar primero, lanzando sus cadenas hacia el Pharaohn para así amarrarlo… y lo logró; las cadenas lo aprisionaron, presionando ambos brazos contra sus costados, evitando que se pudiera mover. Pensando que estaba inmovilizado, la N-Warrior alzó su Keyblade, apuntando a Raviel con ella, generando una gran cantidad de energía.
"Dobla el espacio que te rodea… ¡PALKIA!¡SPACIAL BOMB!"
Una esfera de energía oscura apareció frente a su Keyblade, formando un agujero negro que comenzó a atraerlo todo hacia su centro. Era de tamaño moderado, similar al de una pelota de futbol, pero su fuerza de gravedad era impresionante, haciendo temblar al planeta entero. Dawn lanzó esta esfera en contra de su oponente, esperando poder absorberlo de una vez por todas… pero, lamentablemente, Raviel era demasiado fuerte para ser absorbido de esa manera.
Un aura dorada lo rodeó por unos segundos, incrementando su fuerza considerablemente, tanto que pudo levantar su brazo derecho con facilidad, rompiendo las cadenas como si fueran de spaghetti, deteniendo con sus manos el agujero negro que venía hacia él con suma facilidad. Usando únicamente su aura, Raviel aceleró el proceso de descomposición de un agujero negro, disipando cada uno de sus átomos a una velocidad considerable, hasta que al final no quedó nada de dicho agujero negro, para terror de Dawn. Raviel se le quedó mirando con seriedad, las cadenas que lo aprisionaban caían al suelo a su alrededor. Sujetó su espada con fuerza, preparado para su siguiente ataque… uno que varios se dieron cuenta.
"¡Cuidado, Dawn!" exclamó Takato, siendo él el que estaba más cerca de Raviel, lanzándose para estar justo frente a ella, levantando su escudo para protegerla de la onda de energía con forma de creciente que Raviel había lanzado de su espada, queriendo detenerla con su escudo.
-SLASH!-
Pero, para su sorpresa y terror, el ataque de Raviel fue tan poderoso que, no solo partió su escudo como si fuera de papel, sino que también su desprotegido brazo izquierdo, que voló hacia un lado, retirándose del cuerpo principal. Pero no terminó ahí, ya que el corte tuvo suficiente fuerza para también cortar su hombro derecho, atravesando la armadura y dejando un profundo corte en su hombro, dejándolo sumamente sorprendido y en shock. Dado que su armadura estaba muy dañada, y que el corte de Raviel tan fuerte, el resto del tronco se hizo pedazos, mientras que su hombrera izquierda, que estaba intacta, cayó por un lado, ya no sujetándose al cuerpo principal. Dawn se le quedó viendo a Takato, quien ya no tenía mitad de su brazo izquierdo, y caía pesadamente a lado de ella.
Pero no pudo preocuparse más, ya que Raviel, mientras ella estaba distraída, le lanzó una onda sónica, mucho más fuerte que todas las que haya lanzado. Fue tan fuerte que no solo dejó sorda a Dawn, sino que también rompió su armadura, sus cadenas, e incluso su Keyblade, así como la de Takato que estaba a lado de ella. La joven cayó al piso de espaldas, en shock, y con sus oídos sangrando, habiendo ya perdido la voluntad de pelear.
Mientras, Haru y Raichu se lanzaron por detrás de Raviel, esperando poder cortarlo con su Keyblade mientras atacaba a Dawn y a Takato. Pero el Pharaohn, quien ya se había dado cuenta de esto, giró rápidamente hacia atrás, y realizó un corte en diagonal, aunque en realidad fueron cientos de cortes los que realizó. Como ambos N-Warriors estaban muy cerca, los cortes lograron alcanzarlos, cortando sus armaduras y Keyblades, o en el caso de Haru su espada Ravelt, como si fueran de mantequilla, mandándolos hacia el suelo con cientos de cortes en sus cuerpos.
Rock, desde lejos, cargaba energía es su Mega Buster y la disparaba en contra de Raviel como enormes cometas de plasma, pero estos eran bloqueados por el aura que rodeaba al Pharaohn, quien al notarlo comenzó a caminar hacia él. El Robot-humano continuó disparando como si no hubiera un mañana, literalmente, pero cada disparo era bloqueado por el aura que rodeaba a su enemigo.
"¡SIEGE THUNDER!"
Ash, por su parte, lanzó un ataque eléctrico desde la derecha de Raviel, tratando de detenerlo. Pero él se dio cuenta del ataque y realizó un corte vertical con su espada, cortando fácilmente el ataque eléctrico, al igual que dejando una profunda cortada en el cuerpo de Ash, desde su hombro derecho hasta su costado izquierdo, partiendo también su peto y dejándolo solo con sus hombreras.
Rock continuaba disparando, pero el Pharaohn simplemente seguía avanzando, como si no estuviera ocurriendo nada, como si sus ataques de plasma fueran una ligera brisa para él. Al final, Raviel estaba frente a él, mirándolo con seriedad. Rock usó su velocidad para alejarse de él, pero Raviel lo siguió fácilmente, sujetándolo del cuello con fuerza, antes de lanzarlo en dirección opuesta. El Pharaohn le lanzó una esfera de energía que lo golpeó en el pecho, empujando al N-Warrior contra la pared, su armadura y Keyblade estallando en pedazos.
"¡DRAGON PUNCH!"
De pronto, mimi apareció frente al Pharaohn y le dio un fuerte golpe en su rostro, ya que su Keyblade la había perdido con anterioridad. Sin embargo, el guerrero dorado no sintió dolor alguno, de hecho parecía ni molestarle el hecho de que el puño de Mimi estuviera en su mejilla.
"¿No le hice nada?" cuestionó la joven con terror.
"¿Con esta fuerza quieres hacerme daño?" preguntó Raviel. "Si quieres hacer daño… ¡Golpea así!"
Con su puño izquierdo, Raviel golpeó a Mimi en el pecho, justo en el centro, su armadura rompiéndose como el cristal. La joven prácticamente perdió el conocimiento por la intensidad del golpe, cayendo de frente.
Apenas Mimi cayó al suelo, Tai apareció a lado de ella, sujetando su Keyblade con fuerza e intentando golpear a Raviel. Pero este cortó la llave como si nada, dejando al héroe indefenso ante sus ataques… por lo que no pudo hacer nada cuando recibió un Naquadah de frente, rompiendo su armadura y derribando algunas columnas antes de caer al suelo.
Ahora, sólo quedaba un guerrero en pie… pero no por mucho tiempo.
Raviel miró a todos lados, antes de girar sobre si mismo y dar una estocada hacia atrás. Al principio parecía que no iba a impactar algo, pero entonces Zero apareció en ese lugar, con su Keyblade en alto para intentar cortar a Raviel. Lamentablemente el Pharaohn había leído este movimiento y su espada se clavó en el estómago del Hunter, deteniéndolo en seco en el aire. Zero intentó soltarse, pero el dolor que sentía era mucho para él, ya que la espada de Raviel vibraba un poco, cortándolo desde adentro.
"Tu, siendo el especialista en combate con espada, eres el más peligroso de los N-Warriors…" dijo Raviel fríamente. "Y aún así, te he derrotado fácilmente." Dijo, sacando la espada del cuerpo de Zero y dándole un fuerte golpe en el pecho, rompiendo su armadura. "¡Muy fácil para ser un N-Warrior!"
El Hunter comenzó a volar por los aires, cayendo de espaldas en el suelo, girando algunas veces antes de detenerse, su Keyblade a lado de él. Raviel extendió uno de sus dedos y lanzó un rayo de energía en contra de la Keyblade, destruyéndola en el acto, haciendo lo mismo para las otras llaves que aún estaban casi completas.
Al final, de los guerreros que estaban en el salón, sólo Raviel estaba de pie… y sin heridas de consideración. Todos los que veían esto desde el Nintenverse los miraron con preocupación y terror; los que conocían a los N-Warriors gritaban sus nombres, lloraban o desviaban la mirada para no ver lo que les pasaba a sus seres queridos, mientras que los que no los conocían sólo miraron con enfado las imágenes, sabiendo que ellos eran la única esperanza de todos… y que habían perdido horriblemente.
En el salón, la gran mayoría de los N-Warriors habían perdido ya las ganas de pelear, al ser abrumados por la fuerza y velocidad de Raviel, el Pharaohn que parecía no podrían vencer nunca.
"No puede ser…" expresó Haru. "Es mucho para nosotros."
"¿Ahora lo entienden?" preguntó Raviel. "Sus poderes no son nada para nuestro señor Anubis. Simplemente, nunca tuvieron oportunidad para vencernos."
"Quizás tenga razón…" dijo Mimi, habiendo perdido la voluntad para pelear. "No podemos vencerlo…"
"Aún no…"
Música de fondo: - 208-Prelude to War- (Soundtrack: Battlestar Galactica)
Raviel volteó a un lado, viendo como Alan se estaba poniendo de pie, aunque muy lentamente debido a la herida que tenía en su tronco.
"Aún no… todavía no puedo rendirme…" expresó el joven, caminando hacia el Pharaohn, tambaleándose con cada paso.
"¿Sigues sin entender que todo lo que hagas es inútil contra el poder de nuestro señor Anubis?" preguntó Raviel seriamente.
"Me niego a creer que no haya algo que podamos hacer para salvarnos. No puedo quedarme desmayado sabiendo que con cada segundo que pasa, Anubis está más y más cerca de su objetivo; el conquistar la Nova Alliance y la Vía Láctea. Simplemente, no me puedo quedar aquí sin hacer nada, aún con estas heridas."
"Tu arma está rota, tu armadura hecha pedazos, tu cuerpo casi deshecho y la flama de tu vida está por extinguirse. ¿Qué más puedes hacer?¿Que te hace seguir adelante?"
"Mis amigos… todos ellos están ayudándome y brindándome sus deseos por no perder." Expresó el joven llevando el dedo pulgar de su mano izquierda a su pecho. "Nuestros corazones… están conectados."
"Tus amigos están derrotados; estás solo."
"¡No es así!"
Raviel giró hacia un lado, viendo como X estaba intentando ponerse de pie también, lográndolo luego de varios intentos, y comenzó a caminar hacia donde estaba Alan, todos los demás mirándolo con algo de esperanza.
"X…" dijo Lucy en voz baja, viendo como él caminaba lentamente.
"Como Alan, tampoco puedo seguir estando aquí sin hacer nada… tengo que seguir adelante." Expresó el Hunter, sujetándose su brazo izquierdo.
"¿Y que planeas hacer con ese cuerpo tan lastimado?¿No sabes que es imposible?"
"No… no hay imposibles…"
Por otro lado, Ash, ya de pie, caminaba lentamente hacia Alan, sujetándose su estómago y cojeando, ya que su pierna izquierda estaba rota pero aún así podía usarla… con mucho dolor, claro.
"Aún cuando algo parezca imposible, siempre hay alguna forma de superarlo… por nuestros amigos."
X y Ash se colocaron a lado de Alan, mirando al Pharaohn con seriedad, quien únicamente les regresaba la mirada.
"Esperanza, amistad, unión… ¿En eso es en lo que se basan?¿De eso depende su fuerza?" cuestionó Raviel fríamente. "Esos sentimientos no son más que simples ilusiones creados por los seres vivos para llamar a algo que no pueden entender. Esos sentimientos no existen, son sólo reacciones de sus mentes."
"Sean lo que sean, estamos dispuestos a aferrarnos a eso." Expresó Ash. "En eso creemos."
"Que ridículo. El verdadero poder proviene de uno mismo, ¡De nadie más! En un combate, uno pelea sólo contra su rival. El pensar que hay otros apoyándote en espíritu no tiene sentido."
"Eso puedes pensar tu, que sólo vives para servir ordenes." Respondió X. "Nosotros, quienes peleamos por una razón justa, sabemos que hay muchos que nos ayudan."
"¿Quiénes son ustedes, simples mortales, para decidir que es justo o que no lo es? Sólo un dios es capaz de decidirlo."
"Podemos decir lo mismo de ustedes, quienes atacan nuestra galaxia aún cuando nuestros Guardianes decidieron protegerá. ¿No están interfiriendo en nuestra justicia?"
"El señor Anubis es el único que puede decidir que es justo y que no… ¡Y se los demostraré al vencerlos de nuevo!" exclamó Raviel, colocándose en guardia, elevando su aura al máximo, haciendo temblar el planeta entero… pero los tres guerreros que estaban de pie no sucumbieron ante esta presión.
"No perderemos." Dijo Alan con seriedad. "Tenemos los deseos de todos los habitantes del Nintenverse detrás nuestro, y que es lo que nos da la fuerza para seguir adelante." Expresó, mientras X y Ash sonreían. "No podemos perder… porque… ¡nuestros corazones están conectados!"
De pronto, un destello dorado iluminó el lugar, apareciendo de la nada, cegando a todos los presentes por unos momentos, mientras los tres guerreros sintieron que algo se había clavado frente a ellos. Cuando la luz se disipó y pudieron ver, sus ojos se abrieron enormemente por lo que veían.
Las tres Zodiac Keyblades de Escorpio, Cancer y Sagittarius estaban frente a ellos.
"¿Las Keyblades doradas del Nintenverse?" cuestionó Raviel, reconociendo el diseño de las llaves. "Creí que no podrían entrar a esta galaxia."
"Una vez más, los antiguos guerreros han venido a ayudarnos." Comentó X con seriedad, ganándose una mirada de alegría por parte de Ash.
"¡Pues ya era hora!¡Debieron haber llegado cuando estábamos peleando contra los Pharaohns!"
Alan miró las llaves con seriedad, dando gracias a sus espíritus por haber venido en el momento más apropiado. El joven miró de reojo a X y a Ash, sabiendo lo que tenía que hacer.
"Ash, X… hagámoslo."
Los mencionados asintieron, sonriendo con una gran seguridad, y tomaron las Keyblades por el mango, sacándolas del piso. Ya con ellas en mano, se colocaron en guardia, elevando sus auras al máximo, liberando sus verdaderos poderes.
"¡BANKAI ARMOR!"
Las tres Keyblades liberaron sus verdaderos poderes, emitiendo una intensa luz dorada en el acto. Las llaves se separaron en varios fragmentos de luz, que comenzaron a tomar forma de trozos de metal; las partes de las armaduras. Dichas partes giraron alrededor de sus dueños, cuyos restos de sus armaduras originales se rompieron en pedazos, antes de que las nuevas partes se unieran a ellos, invocando una capa blanca en sus espaldas. Cuando la luz comenzó a disminuir, Raviel y los demás N-Warriors pudieron ver de nuevo a los tres jóvenes… ahora vistiendo sus armaduras de oro.
"¡ESCORPIO GOLDEN ARMOR!"
"¡SAGITTARIUS GOLDEN ARMOR!"
"¡CANCER GOLDEN ARMOR!"
Los tres N-Warriors emitían una tranquila pero poderosa aura dorada que los rodeaba, mientras el cabello de los tres regresó a la normalidad, ya que el poder de la transformación estaba siendo canalizada hacia la armadura, incrementando sus habilidades. Estaban transformados en Súper N-Warriors Lv2 sin aparentar serlo… lo único eran que sus ojos cambiaron al color que son cuando están transformados; celeste para Alan, morado para Ash y verde para X… aunque este último siempre los tenía verde.
Y así comenzaba; el combate entre tres Golden N-Warriors contra el Pharaohn más poderoso de todos los tiempos. ¿Cómo sería el combate entre estas fuerzas de galaxias distintas?
Esto estaba por dar inicio… otra vez…
Fin del Capitulo 81
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Alan: Hola, soy Alan. ¡Vamos Ash, X!¡Demostrémosle a Raviel de lo que estamos hechos!¡Este es el poder de nuestros corazones!
Raviel: Aún con esas armaduras doradas, sus poderes siguen siendo inferiores a los míos. ¿Creen que tres mortales pueden equipararse a un dios como yo?¡Les mostraré el castigo por esa blasfemia!
Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: ¡La última contienda! Los guerreros dorados del Nintenverse.
X: ¡Vete, Alan!¡Ve por Kristal!
Ash: ¡Déjanoslo a nosotros!¡Rescatala!
Alan: ¡¿Que?!
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: ¡Han vuelto!¿Que les pareció? El poder de Raviel está más allá de lo imaginado... ¡y no se sabe su límite!¿Podrán vencerlo con las armaduras de oro?¿O necesitarán otro milagro? Lo veremos el otro capítulo.
Unas cosas;
Si, sé que es Scropio Armor, pero me gustó decirle más Escorpio Armor, para que no haya dudas.
No tengo más que decir, la verdad. Nos vemos el otro fin de semana... ¡Sobres!
-Saiyan X logged off-
