09/Mayo/2012


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

Los N-Warriors se enfrentaron a Raviel, quien era el último de los Pharaohns que estaba bloqueando su camino. A pesar de ser el último, era el más fuerte de todos, llegando al nivel de un Guardián, un ser que ellos no podrían derrotar tan fácilmente. Luego de perder contra el guerrero dorado, las esperanzas de muchos comenzaron a decaer. Entonces, las Keyblades de Escorpio, Cancer y Sagittarius aparecieron en las manos de los jóvenes Alan, Ash y X respectivamente, invocando el poder de las Keyblades y llamando a las armaduras de oro.

Ahora, con tres Golden N-Warriors, ¿Podrán finalmente vencer a Raviel?

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 82: ¡La última contienda! Los guerreros dorados del Nintenverse.

El viaje por el hiperespacio estaba llegando a su final. Las naves de combate de Novaterra, Mecronet y de la República Galáctica estaban por llegar al lugar asignado; el centro de la galaxia Duat. No sabían que clase de peligros enfrentarían, pero sin duda sería un gran desafío. En el Nova, el Almirante Halsey, el que estaba encargado de todas las naves de Novaterra, esperaba el momento en el que salieran del Hyperspace.

"Almirante." Comentó uno de los navegadores. "Un minuto antes de salir del Hyperspace."

"Muchas gracias." Respondió. "Hay que prepararnos, no sabemos que es lo que podría haber allá. ¡Estaciones de batalla!"

Las alarmas comenzaron a sonar por toda la nave, así como en las demás de la flota de Novaterra. Todas las tripulaciones se estaban preparando para el combate, sabiendo que tenían que estar listos en caso de que algo ocurriera: todos, desde pilotos hasta mecánicos, estaban en sus puestos.

"Estamos saliendo del Hyperspace en 5…4…3…2…¡1!"

El Nova, así como las demás naves de combate, emergió del Hyperspace, regresando al espacio normal. Sin embargo, apenas salieron, fueron recibidos por poderosos disparos de plasma amarillos, que impactaron en los escudos con fuerza, sacudiendo las naves que impactaban, el Nova siendo uno de ellos.

Música de fondo: - 137-The Stage is Set- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

"¡Estamos bajo ataque!" exclamó uno de los navegadores.

"¡Radar!" exclamó el Almirante, queriendo saber contra cuantas naves se enfrentaba.

"¡Mil trescientas cuarenta naves enemigas justo al frente, Almirante, a unos diez mil kilómetros de distancia!¡Doscientas de ellas son Ha'taks Motherships y un tipo de Mothership no identificado, las demás son naves de tamaño menor!"

"Nos superan en numero casi 2:1, ¿eh? Muy bien. ¡Todas las naves, respondan al fuego!"

Los cañones de todas las naves de la alianza giraron hacia el frente, apuntando a las naves enemigas, mientras estas se acercaban. Poco tiempo después, todas empezaron a disparar, siendo las naves de la Galactic Republic las que disparaban más rápido, mientras que las Mecronets disparaban más lento, pero más potente.

Los disparos de energía impactaban de lleno en los escudos de las naves enemigas, quienes se iban acercando más y más rápido a las de la alianza, ambas flotas acercándose para encontrarse en un combate cuerpo a cuerpo.

"¡Escudos al ochenta por ciento!¡Un Ha'tak está acercándose a nosotros directamente por el frente!"

"Ese será su error." Expresó el Almirante, sonriendo un poco. "¡Activen las armas principales!¡que los cuatro Ion Cannons centren su fuero en la nave frente a nosotros!"

"¡Si, señor!¡Ion Cannon prepararon para disparar!"

"¡Fuego!"

El Nova tenía cuatro cañones principales en puntos distintos de su estructura; dos casi al frente de la estructura larga, a ambos lados, y dos donde esta se unía con el resto. Estos cañones comenzaron a cargarse, reuniendo una cantidad de energía similar a la de una llamarada solar, cada una. Entonces, los cuatro cañones dispararon cada uno una especie de cometa de energía, dejando una estela celeste detrás de estas, cada cañón disparando de forma alternada; primero el izquierdo de enfrente, luego el derecho del frente, luego el izquierdo de atrás y por último el derecho de atrás, los cuatro dirigiéndose hacia el Ha'tak.

Viendo que el ataque se acercaba a ellos, el Ha'tak comenzó las maniobras evasivas… pero fue tarde. El primer disparo impactó en los escudos llenos del Ha'tak, siendo detenido por estos. El segundo disparo impactó también los escudos y también fue detenido. El tercer disparo también impactó en los escudos, pero no fue detenido por completo, ya que un residuo de este atravesó la barrera e impactó en el casco, creando una explosión en esta. El último disparo chocó contra los escudos… y los atravesó como si fueran nada, impactando en el escudo de la nave y atravesándola de un lado a otro, haciéndola estallar.

"¡Nave enemiga neutralizada!" exclamó el Navegador, sonriendo.

El Almirante sonreía para si mismo, agradecido por las nuevas armas que tenía a su disposición. Los Ion Cannon de los Nova podían atravesar los escudos sin drenarlos por completo, solo tenían que impactar seguido y uno de ellos podría atravesarlo, si venía otro detrás de este, era seguro que atravesaría los escudos aún cuando estos estén aún en operación, y aún tenían suficiente energía para causar gran daño en la nave o, en ese caso, destruirla.

De pronto, una alarma sonó en el puente, alertando al Almirante.

"¡El enemigo está lanzando cazas!"

"¡Entonces nosotros también!" exclamó Halsey. "¡Todas las naves, lancen sus cazas e intercepten a los enemigos!"

Y como dijo, luego de unos momentos, la flota de Novaterra comenzó a lanzar aviones de combate para interceptar a los enemigos. Dos de estos, un par de N-Falcons, volaban en formación, uno a lado del otro.

"¡Oye, Hikaru!¿Este será tu primer combate con alienígenas, no?¡Vamos a acabarlos!"

"Sempai, no estoy tan entusiasmado como usted."

"¡Oh vamos, no es momento de resignarse!¡Vamos, serás mi compañero de formación, como lo hemos practicado!"

"Como di- ¡Cuidado!"

Dos Death Gliders se acercaron a ellos por el frente y comenzaron a disparar. Gracias a que sus armas disparaban más lentamente que las de los N-Falcons, ambos aviones humanos pudieron evitarlos con maniobras evasivas. Roy Focker, siendo un experto en el combate, rápidamente giró su nave, haciendo que los Death Gliders pasaran a lado de él, antes de hacer que su avión diera un giro de 180 grados, no sintiendo las fuerzas G gracias a un sistema avanzado atmosférico que tenía en la cabina, quedando así justo detrás de ambos aviones enemigos.

"¡Te tengo!" expresó, presionando un botón y disparando misiles hacia de ellos. Los Death Glider intentaron evitarlos, pero estos impactaron en ellos. A pesar de que los aviones enemigos estaban protegidos por escudos, los misiles también, por lo que al impactar ambos, os escudos se cancelaron, permitiendo que los misiles impactaran en los aviones y los destruyeran. "¡Si!¡Dos menos!" exclamó Roy, haciendo que su Falcon gira de nuevo 180 grados y regresar a su ruta normal, alcanzando al caza de Hikaru, quien estaba volando solo.

"¡Sempai!¡No es el momento de hacer cosas así!"

"Oh vamos, Hikaru, lo tenía bajo control."

"Como sea… ¡Sigamos!"

"Hehe, veo que le estás agarrando algo de confianza a esto."

"No es lo que parece, pero es por eso que me enlisté al ejercito. ¡Acabemos con esto de una vez!"

Los dos N-Falcons siguieron su rumbo, dirigiéndose hacia más cazas que se acercaban a la flota aliada, queriendo interceptarlos, mientras que las naves grandes se disparaban con todo mientras se acercaban. Pronto, los escudos de varios comenzarán a fallar y quedarán a merced de los disparos enemigos.


Música de fondo: - 204-March- (Soundtrack: Dissidia Final Fantasy)

Los tres guerreros dorados, aquellos que lucharon contra Polaris en el planeta Heartliass en la galaxia Dream, estaban frente a frente con el Pharaohn Raviel, quien anteriormente los había estado haciendo pedazos. Los demás N-Warriors, quienes yacían en el suelo luego del combate, gravemente heridos, miraban a los tres guerreros que ahora estaban vistiendo esas imponentes armaduras de oro, cuya aura los reconfortaba, a pesar de ellos estar al borde de la muerte.

X miró a sus compañeros caídos de reojo, antes de cerrar sus ojos y concentrarse. Las alas de la armadura de Sagittarius se extendieron, emitiendo una gran cantidad de destellos dorados, dirigiéndose hacia sus compañeros. Estos destellos rodearon a los N-Warriors, cubriéndolos de una energía mística y calida… fue entonces, cuando ellos se dieron cuenta de que sus heridas se estaban cerrando y curando por completo. No importaba que herida fuera, al parecer esos destellos eran capaces de curarlos; desde pequeños cortes en sus cuerpos, pasando por huesos rotos, hasta las grandes heridas que tenían Lucy y Zero al haber sido atravesados por la espada de Raviel. La mano amputada de Takato comenzó a brillar, antes de desvanecerse, mientras que el joven Tamer notó que los destellos parecían estar juntándose en su brazo cortado, antes de que, ante sus ojos, su brazo regresara a la normalidad, abriendo y cerrando el puño para ver cerciorarse de que no estaba soñando.

Los destellos cesaron luego de que las heridas de los guerreros caídos desaparecieron, las alas de Sagitario volviendo a la normalidad. Ash miró de reojo lo que había pasado, mirando con confusión a su compañero.

"¿Podías hacer eso?" preguntó el Pokemon Trainer con la armadura de Cancer.

"La armadura de Sagittarius tiene la habilidad para curar las heridas de quien su portador desee, aún las que son mortales." Respondió el Hunter, mirando a Ash.

"¿No pudiste usarlo antes? Nos hubiera servido mucho durante el combate contra Morganna, ¿Sabes?"

"No me veas a mi, apenas supe de esa habilidad cuando Alan y yo nos fusionamos."

"Sigo sin entender como es que fusionándote con alguien que sabe lo mismo que tu puede hacerte saber cosas que ninguno de los dos sabe."

"Ya te dije; nuestros Nova Crystals deben de saberlo, y al fusionarnos, resuenan."

"Oh…"

"Muchachos, ¿No debemos prestar atención al guerrero superpoderoso que está frente a nosotros?" preguntó Alan, quien estaba en medio de los dos. "Digo, es una sugerencia."

Los dos jóvenes se miraron unos a otros, antes de volver la vista al Pharaohn que estaba frente a ellos, mirándolos con seriedad.

"Así que, esas son las legendarias armaduras doradas del Nintenverse, que están basadas en las armaduras doradas de la galaxia Saint." Expresó Raviel fríamente. "Ahora entiendo porqué es que el maestro Anubis quería atacarlos mientras no despertaran sus dueños; sus poderes son iguales al de los Pharaohns… y eso que sólo están ahí, de pie, sin hacer nada, sólo expulsando la energía que su cuerpo irradia naturalmente." Dijo el Pharaohn, cerrando sus ojos, concentrándose. "Pero, aún así, no podrán vencerme."

Este comentario hizo que los recuperados N-Warriors abrieran sus ojos enormemente, mientras que aquellos que portaban sus armaduras doradas sólo fruncieron el ceño un poco. ¿De verdad era cierto lo que Raviel decía?¿Tan seguro estaba de su poder que puede afirmar que incluso tres Golden N-Warriors no podrían contra él?

"¿No estás siendo algo creído?" cuestionó Ash. "Ahora que tenemos las armaduras de oro puestas…"

"¿Crees que solo por vestir esas armaduras puedes vencerme?" interrumpió Raviel con seriedad. "Aún cuando te hayas vuelto más fuerte, en este universo siempre habrá alguien que lo es aún más. Y para su mala suerte, yo soy más fuerte que ustedes."

"¿Probamos esas palabras?" cuestionó Alan, dando un paso adelante del grupo. "Tengo poco tiempo que perder, así que…"

"Entonces… te lo demostraré."

Música de fondo: - 153-Esper Battle- (Soundtrack: Final Fantasy XII)

Raviel, usando su súper velocidad, que iba más allá que la luz, desapareció y reapareció delante de Alan, quien al parecer no se había dado cuenta del movimiento. El Pharaohn estaba bajando su espada, a punto de cortar a su enemigo… cuando otra Keyblade dorada se colocó en frente para bloquearlo. Se trataba de X, con la armadura de Sagittarius, sujetando la Keyblade de oro de esa armadura con ambas manos, empleando una gran cantidad de fuerza para resistir la de Raviel… quien lo miró con sorpresa.

'¿Detuvo mi ataque?¿Pudo ver un movimiento que va más allá que la luz?'

Entonces, Raviel se dio cuenta que Ash aprovechó esa oportunidad para atacar, apareciendo a lado del Pharaohn con su Keyblade de Cancer en mano. Raviel saltó hacia atrás, evitando el corte de la Keyblade del Pokemon Trainer, haciendo distancia entre ellos. Pero, instintivamente, tuvo que alzar su espada para bloquear el golpe de otra Keyblade más, esta ves siendo la de Escorpio, sujetada por Alan, quien usaba todas sus fuerzas para intentar superar a Raviel.

'Sus poderes son más grandes de lo que creí.' Pensó el Pharaohn, haciendo un movimiento que mantuvo a Alan a la defensiva, antes de arrojarlo lejos con uno de sus cortes con su espada, que su rival bloqueó fácilmente y cayó de pie, sin problemas. "Veamos si resisten esto." Dijo Raviel, extendiendo su brazo izquierdo hacia los tres héroes. "¡NAQUADAH!"

Un poderoso cilindro de energía dorado, viajando varias veces la velocidad de la luz, salió de su mano en contra de los héroes. Alan y X lograron evitarlo al saltar a un lado, pero Ash se quedó a recibirlo, usando su Keyblade para bloquearlo. Lo extraño, era que estaba funcionando, puesto que la Keyblade formó un escudo frente de ella, rechazando el ataque que lo empujaba hacia atrás lentamente.

Mientras, Alan y X contraatacaron; Alan corriendo a lado del cilindro de energía, mientras que X emprendió el vuelo. El joven de Escorpio se acercó rápidamente a Raviel, sujetando su Keyblade dorada con ambas manos. El Pharaohn, al verlo venir, canceló su ataque y esperó a Alan, bloqueando con su espada los cortes que daba el humano. Mientras Alan mantenía ocupado a Raviel con sus golpes con la Keyblade, X comenzó a descender rápidamente, con su pierna derecha extendida, queriendo patear a Raviel en el rostro mientras caía. Pero el Pharaohn se dio cuenta de eso y, con gran coordinación, logró bloquear el golpe de la Keyblade de Alan con su espada en mano izquierda y la patada de X con el brazo derecho, el impacto generando una gran explosión de aire en todas direcciones, derribando las resistentes columnas que estaban cerca. Con todas sus fuerzas, Raviel lanzó a los dos guerreros hacia atrás, alejándolos de él.

Mientras, Ash, quien logró resistir el Naquadah de Raviel, se lanzó en contra del Pharaohn, queriendo una retribución por el ataque, sujetando su Keyblade con ambas manos. El joven guerrero apareció justo frente a su rival, justo después de que este hubiera empujado a los otros dos, y aún así logró bloquear el ataque de Ash con su espada, antes de empujarlo a él también, manteniendo una distancia entre los cuatro.

"Interesante." Expresó Raviel seriamente. "El poder de ustedes es más grande de lo que creí… pero siguen sin estar a mi nivel."

"¿De verdad?" preguntó Ash con escepticismo. "No lo creo, te hemos estado presionando."

De pronto, Raviel clavó su espada en el piso del salón, alejándose un poco de ella, confundiendo a los presentes.

"¿Qué estás haciendo?" preguntó Alan.

"Les demostraré de lo que hablo." Respondió Raviel. "Pelearé con ustedes sin mi espada, así demostraré que soy más fuerte que ustedes tres juntos."

"¡No nos subestimes!" exclamó Ash con enfado. "¿De verdad crees que nos detendremos?"

"Suena interesante." Dijo Alan, haciendo desaparecer su Keyblade, confundiendo a sus compañeros. "Entonces pelearemos en las mismas condiciones."

"¿Estás loco, Alan?¿Por qué haces eso?"

"No me parece justo. Sé que suena ridículo en estas condiciones, pero no puedo pelear armado contra él."

"Si tu lo dices." Dijo X, haciendo desaparecer su propia Keyblade.

"Como sea." Expresó Ash, también desapareciendo su Keyblade de Cancer. "Entonces pelemos contra él así."

"Entonces… empecemos."

Antes de que pudieran reaccionar, Raviel desapareció de su vista, incluso de aquella que podía ver movimientos más rápidos que la luz. Casi de inmediato, los tres N-Warriors sintieron un poderoso golpe que los mandó hacia atrás; Alan en el estómago, Ash en el rostro y X en el pecho, algo que los sacó de concentración, mientras Raviel aparecía detrás de ellos. El Pharaohn desapareció de nuevo, esta vez centrándose en uno de los guerreros, Ash, quien logró darse cuenta de esto y colocó sus brazos a un costado para protegerse de la poderosa patada que recibió de su rival, que iba directamente a su rostro. Aún así, la fuerza de la patada fue suficiente como para mandarlo a volar hacia la pared, atravesándola con facilidad.

Alan y X, quienes se dieron cuenta también del movimiento de Raviel, se impulsaron en el suelo para lanzarse en contra del Pharaohn, justo cuando este pateó a Ash, creyendo que lo tomarían desprevenido. Pero Raviel ya los esperaba por lo que, cuando sus pies tocaron el suelo, levantó su brazo izquierdo y su mano derecha para detener con ellos la patada y el golpe de Alan y X, en ese orden, que iban hacia él. Acto seguido, los dos Golden N-Warriors comenzaron a atacarlo con varios golpes a la velocidad de la luz, o superior, intentando golpearlo, pero él podía evitar cada uno de los golpes con cierta facilidad, viendo la dirección en las que iban.

Entonces, en una oportunidad, le lanzó una esfera de energía a Alan en el estómago, uno que lo mandó contra una pared cercana. X quiso aprovechar esto y atacar a Raviel, pero este logró esquivar el golpe del Hunter, sujetar su brazo derecho y saltar hacia atrás, dando algunos giros en el aire, aún sujetando a su enemigo, antes de estamparlo de espaldas contra una gruesa columna cercana, para luego saltar hacia atrás, dejando que X cayera al suelo.

Raviel no tuvo mucho tiempo para relajarse ya que Ash, quien había sido mandado fuera de la pirámide, había regresado y por venganza, su cuerpo entero rodeado de un aura eléctrica, en especial sus manos, acercándose rápidamente al Pharaohn. El joven guerrero del Nintenverse comenzó a atacarlo con varios golpes y patadas, intentando sacar de balance al guerrero dorado de Anubis, pero este no se dejaba y bloqueaba los golpes con facilidad… aún cuando estos estuvieran rodeados de electricidad suficiente como para que un mundo entero funcione por años. En uno de estos intentos, Raviel sujetó con fuerza el puño derecho de Ash y, con su propio puño derecho, lo golpeó con fuerza en el estómago, lo suficiente como hacerlo arquearse de dolor, a pesar de la protección de la armadura de oro de Cancer. Luego de este golpe, Ash estaba prácticamente a merced de Raviel, y no decidió esperar, usando su velocidad tan superior para golpear cientos de miles de veces al joven guerrero por todo el cuerpo, mandándolo al suelo, a varios metros de ahí, con un poderoso golpe.

"Shooting star…¡X-BUSTER!"

La voz esta llamó la atención de Raviel, quien volteó hacia atrás para ver cientos de miles de cometas de plasma, todas de color celeste, emerger de la oscuridad en su dirección. Empleando su gran velocidad, comenzó a bloquear todos los cometas de plasma con sus brazos, demostrando que era lo suficientemente hábil para esa labor. X emergió de la oscuridad, aún lanzando sus cometas de plasma en contra de Raviel, no deteniéndose en lo más mínimo, aún cuando parecía imposible poder siquiera tocarlo. Elevó aún más su aura, llegando a límites nunca antes alcanzados, todo con tal de superar al Egypteran y así poder siquiera lastimarlo… pero al parecer, no podría…

…¿o si?

De pronto, Raviel sintió un fuerte golpe en su estómago, seguido por otros seis. Casi de inmediato supo que se trataba de la técnica de X, que había logrado superar su defensa y lo estaba golpeando directamente. Claro, el Hunter también se dio cuenta de esto cuando notó la mueca de dolor de Raviel en su rostro.

'¡Logré golpearlo!' pensó X, empleando aún más fuerza que antes.

Ante esto, Raviel se cansó de seguir "jugando" y, decidió moverse aún más rápido que antes, desapareciendo de la vista de X y del trayecto de los cometas de energía, quienes siguieron su camino hasta atravesar varias paredes y salir de la pirámide, que ya tenía muchos agujeros en ella. El joven se dio cuenta de esto, abriendo sus ojos en sorpresa cuando notó que su enemigo ya no estaba frente a él… sino detrás de él.

No pudo reaccionar a tiempo, y al final terminó siendo golpeado por un Naquadah lanzado a su espalda, uno que lo engulló por completo y lo lanzó por los aires, antes de caer cerca de donde estaba Ash en el suelo. Ya con dos en el suelo, Raviel se concentró en el tercero…

"Shinkou…¡HADOUKEN!"

Un cilindro de energía celeste emergió de la oscuridad de otra zona del salón de Anubis, engullendo por completo a Raviel antes de seguir su camino, saliendo de la pirámide y perdiéndose en el cielo. Alan, quien estaba ya de pie, liberaba una gran cantidad de energía de sus manos, gastando cada onza de energía en su cuerpo para poder vencer al enemigo. Pero entonces, abrió sus ojos en sorpresa, cuando notó que este enemigo había aparecido a sus espaldas.

Como en cámara lenta, Alan giraba hacia atrás por su izquierda, su puño izquierdo comenzando a emitir algo de brillo dorado, mientras que Raviel, a unos dos metros de distancia, se acercaba a él, con una esfera de energía en su mano derecha. Fue entonces cuando ambos extendieron sus manos, Alan la izquierda y Raviel la derecha, el uno contra el otro, las palmas mirándose frente a frente, desafiándose, mientras sus respectivos dueños se lanzaban lo mejor que tenían.

"¡NAQUADAH!"

"¡NOVA!"

Un intenso destello de luz dorada iluminó el lugar, saliendo por los agujeros de la pirámide e iluminando la ciudad entera, un destellos similar al brillo de un sol visto desde cerca, una luz tan intensa que cualquier persona normal se quedaría ciego de por vida… lo bueno es que los N-Warriors no eran personas normales… lástima para los habitantes de la capital de Duat.

Cuando la luz remedió, dentro de la pirámide, se podía observar que Alan y Raviel estaban empleando todas sus fuerzas a una esfera de energía dorada que se formó entre sus manos izquierda y derecha respectivamente, con una zona blanca en el centro, indicando el lugar donde ambas fuerzas se encontraban. El ruido que hacían era incomparable con cualquier cosa creada por el hombre, y el calor que emitían se podía sentir con facilidad aún estando algo retirados de ellos. Era una cantidad de energía sin igual.

Alan y Raviel continuaban elevando sus auras, el Nova y el Naquadah, alimentados por ellos, chocaban con intensidad en el centro, ninguno de los dos queriendo perder en contra del otro. El joven N-Warrior empleaba toda su energía, liberando el poder de su Nova Crystal de manera continua, no dejando nunca de extraer poder de esta, ya que, si lo hacía, perdería el combate.

Entonces, notó algo en su ataque cuando comenzó a sentir que era empujado hacia atrás; el anillo blanco, que significaba la zona donde ambas energías chocaban y que estaba en el centro de la esfera de energía, se estaba moviendo hacia él. Sabiendo que estaba perdiendo terreno, Alan intentó aplicar más fuerza y energía, pero ya no le quedaban reservas, por lo que solo pudo ver y sentir como la fuerza del ataque de Raviel, aún no superando la de él por completo, ya estaba empezando a empujarlo hacia atrás.

"¡Rayos!" exclamó Alan en desesperación.

"¿Lo entiendes ahora?" cuestionó Raviel, casi pareciendo que no estaba aplicando fuerza. "Ustedes nunca podrán ganarnos, aún vistiendo las armaduras que sean. Este es, ¡la voluntad de nuestro señor Anubis!"

Y con esto dicho, el Naquadah de Raviel superó al Nova de Alan, engullendo al joven por completo. Afortunadamente, Alan logró salir por un lado del ataque de Raviel, dejando que este saliera de la pirámide y se perdiera en el espacio exterior. El joven N-Warrior quedó a lado de sus otros compañeros, en el suelo, luego de probar fuerzas con Raviel, sin éxito alguno.

Música de fondo: - 162-Golbez, Clad in the Dark- (Soundtrack: Final Fantasy IV)

Los tres Golden N-Warriors comenzaron a respirar con dificultad, luego de haber luchado contra Raviel por cinco minutos. Aún con sus Keyblades en mano, era muy difícil vencer al Pharaohn.

"Rayos, es más fuerte de lo que creí." Dijo Ash, tomando unas bocanadas de aire.

"Es normal… después de todo, es casi un Guardián." Respondió Alan con enfado. "No tenemos tiempo que perder aquí…"

"Alan." Empezó a decir X con seriedad. "Sigue adelante; Ash y yo lo detendremos."

Alan y Ash voltearon a ver a X con confusión luego de que este dijera esas palabras, no creyendo lo que escuchaban.

"¿Hablas enserio?" cuestionó el Pokemon Trainer. "Aún con nosotros tres, a penas podemos luchar contra él. ¿Quieres que pelemos solo dos?"

"No hay tiempo que perder." Respondió el Hunter. "Si no hacemos algo, Anubis podrá absorber el poder de las Keyblades Chaos y Balance, así como al de Mokona y los demás Guardianes que tiene cautivos."

"Pero, según yo, eso debió haber pasado ya."

"Lo sé, pero es probable que los Guardianes se estén resistiendo, dándonos unos minutos más. No podemos perder más tiempo, es por eso que uno de nosotros debe ir a delante."

"¿Y porqué yo?" cuestionó Alan.

"¿Por qué más? Porque Exus tiene a Kristal… y tu como su novio, debes rescatarla, ¿No crees?"

Alan se quedó pensando un rato en las palabras de X. De verdad no quería dejarlos a combatir contra el Pharaohn ellos dos solos, cuando los tres no podían contra él… pero quería ir a rescatar a Kristal lo más rápido posible. Viendo las dos opciones, supo por cual decidir.

"De acuerdo, X; seguiré adelante, mientras ustedes lo entretienen." Respondió el joven de Escorpio. "Confío en ustedes."

"Claro." Respondió el Hunter. "¿Verdad, Ash?"

"Supongo…" contestó el otro joven, no muy seguro del plan, pero sabiendo que no había marcha atrás. "Sólo rescata a Kristal y mata a Anubis."

"Trataré…" respondió Alan. "No soy un Seiya para matar a un dios, pero veré que hacer."

Los tres guerreros se pusieron de pie, mientras veían que Raviel se acercaba a ellos lentamente.

"Muy bien, quiero que lo distraigan." Dijo Alan seriamente. "No dejen que intente alcanzarme, ¿De acuerdo?"

"Claro, confía en nosotros." Respondió Ash. "Lo detendremos, eso es cierto."

"Haremos lo posible, pero lo detendremos." Dijo X con seguridad. "Por nuestros mundos."

Música de fondo: - 173-Fallen Angel vs. Saint- (Soundtrack: Saint Seiya)

Alan sonrió para si mismo, sabiendo que podía confiar en sus compañeros. Era el momento de la verdad, ahora o nunca.

"Muy bien, muchachos… confío en ustedes." Expresó Alan… antes de lanzarse contra Raviel. "¡ARTICUNO RYUSEIKEN!"

Alan soltó de su mano derecha millones de cometas helados color celeste en dirección hacia Raviel, habiendo aumentado su velocidad aún más, superando la de la luz. Pero el Pharaohn estaba listo para el ataque y comenzó a bloquearlos con sus brazos, que no se congelaban por el poder de su aura. Luego de detener varios cometas, logró ver a Alan acercándose en medio de ellos, queriendo lanzarle un último golpe, pero Raviel logró saltar el golpe, dejando al joven guerrero pasar de largo. Él Pharaohn cayó de pie, dándole la espalda a su rival, sabiendo donde estaban X y Ash en ese momento.

"¿Crees que con ese ataque podrás vencerme?" cuestionó Raviel, dándose la vuelta lentamente. "Ni siquiera me hizo un ras-"

Pero entonces, cual fue su sorpresa cuando notó que Alan, en lugar de detenerse, siguió su marcha, saliendo del salón de Anubis por la enorme abertura que dejó la pared que se movió hace varios minutos. Claro, al ver al joven N-Warrior alejarse, se asustó.

"¡Maldición!¡Vuelve aquí!" exclamó Raviel, con intenciones de lanzarse hacia Alan.

"¡Tu pelea es con nosotros!¡LUGIA'S SPARK RAGE!"

Al mirar hacia atrás, Raviel notó que Ash se había movido a gran velocidad, su puño derecho rodeado de electricidad, formando la cabeza de un Lugia cuando dio el puñetazo. Pero el Pharaohn levantó su mano izquierda y detuvo el golpe de lleno, disipando la electricidad y la figura del Lugia.

"¡No interfieras!" exclamó Raviel, elevando su Ka aún más, superando al del Golden N-Warrior con facilidad, lanzándolo contra las paredes, antes de él lanzarse en persecución de Alan. Pero, a pocos metros, X apareció frente a Raviel, bloqueando su camino.

"¡No te irás!" exclamó el Hunter. "¡Tu ya no podrás pasar!"

"¡Quítate de mi camino!"

Raviel reunió energía en su puño derecho y, enfadado, la lanzó en contra del N-Warrior, lanzando varios golpes dorados que impactarían en el joven millones de veces. Pero X logró detectar las intenciones del Pharaohn y reunió energía en su puño derecho, liberando un Shootingstar X-Buster de su puño para contrarrestar el del oponente.

Miles de cometas de energía y plasma impactaron en el centro del espacio que los distanciaba, generando explosiones tan intensas que podrían derretir el metal con sólo el calor que emitían, aunque sólo en el área que estaba entre ellos. Ambos guerreros emplearon más fuerza, intentando superar a su rival… pero Raviel de verdad se estaba enfadando.

"¡Que no me molestes!" exclamó el Pharaohn, incrementando su aura aún más que antes.

Debido al incremento de su aura, Raviel liberó más y más cometas de energía, comenzando a ganar terreno sobre los de X, las explosiones acercándose a él. El Hunter intentó elevar su aura al máximo, haciendo estallar el Nova Crystal en su interior, varias gotas de sudor descendían por su rostro, demostrando la fuerza que tenía que emplear, pero incluso eso no era suficiente para superar la terrible fuerza de Raviel, y poco a poco comenzó a sentir varios impactos en su cuerpo, así como el intenso calor frente a él.

Entonces, ya no soportó más. Los ataques de Raviel impactaron de lleno el cuerpo de X, golpeándolo por todas partes en muy poco tiempo, recibiendo en un segundo millones de golpes del parte del Pharaohn, empujándolo violentamente hacia atrás. Ahora, con el camino libre, Raviel decidió seguir a Alan, dejando para luego a los jóvenes héroes.

Eso fue, claro, antes de que Ash apareciera por detrás y lo sujetara por debajo de sus axilas, evitando que escapara.

"¿Qué-?" cuestionó el Pharaohn al ver que estaba atrapado. "¡Suéltame!"

"Te confiaste; ahora no te dejaré escapar." Comentó Ash con tranquilidad y arrogancia, antes de mirar al frente. "¡X!¡Ahora!" exclamó, haciendo que Raviel mirara al frente para ver que pasaría.

X, quien había logrado permanecer de pie, elevó su aura al máximo, su cuerpo rodeado de energía dorada, tanto de su aura como de plasma, antes de lanzarse en contra del guerrero de Anubis. Todo ocurrió en menos de un segundo, pero el Reploid-humano se acercó velozmente contra Raviel, su cuerpo entero cubierto de plasma… en especial su puño derecho.

"¡NOVA STRIKE!"

Y entonces, un poderoso golpe impactó a Raviel en el estómago, uno tan fuerte que podría destruir mundos si es que fuera impactado en el ángulo preciso. Este poderoso golpe liberó una gran cantidad de energía, haciendo temblar todo el planeta por unos pocos segundos y que, aún cuando estaba detrás del receptor de ese golpe, Ash no se movió ni un centímetro. Ahora todo estaba quieto; Ash sujetando a Raviel por la espalda mientras X tenía su puño derecho en el estómago del Pharaohn, el rostro del Hunter mostrando enfado… en especial cuando notó que la armadura dorada de Raviel no se había dañado… al menos no mucho, salvo una pequeña grieta.

Pero eso fue antes de que una gota de sangre cayera en su brazo derecho. Al alzar la mirada, el N-Warrior de Sagittarius notó algo que no creía ver; Raviel estaba sangrando de su boca, luego de ese poderoso golpe.

"No eres invencible, Raviel." Expresó Ash, al ver la sangre en el puño de X. "¡Podremos vencerte!"

"Nunca les perdonaré este atrevimiento, guerreros… ¡Jamás los perdonaré!"

Música de fondo: - 110-The Other Promise- (Soundtrack: Kingdom Hearts II Final Mix)

El aura de Raviel se elevó considerablemente, mandando a volar a los dos N-Warriors contra extremos opuestos del salón. Se podía ver el odio que radiaba el Pharaohn, cuyo honor había sido aplastado por ese golpe de X.

"¡Me encargaré de que el señor Anubis los haga sufrir antes de que los convierta en Heartless!" exclamó, lanzándose en contra de X, el guerrero que estaba más cerca, mientras Ash trataba de detenerlo.

El combate no parecía favorable para ellos, ya que Raviel había elevado sus poderes de forma considerable y estaba por hacerlos pedazos.

Mientras los dos N-Warriors peleaban contra el Pharaohn, sus demás compañeros los veían desde atrás, todos aún no podían levantarse, a pesar de haber sido curados por el aura de X. Lo único que podían hacer era ver como Raviel los estaba superando, a pesar de pelear con las armaduras más fuertes del Nintenverse.

Lucy miraba en especial a X, quien usaba todo su poder y el de la armadura de Sagittarius para intentar igualar a su oponente, pero no podía hacerlo. El corazón de ella se rompía cada vez más cuando veía que él era golpeado salvajemente por el Pharaohn, no dándole tregua alguna; veía cada golpe en el rostro, cada patada en el estómago, y cada impacto de energía que su cuerpo tenía que recibir violentamente. A pesar de moverse mucho más rápido que la luz, y que ella no estuviera transformada en Súper en ese momento, podía verlo en su mente, tan claro como si sus ojos pudieran verlo.

'X…'

El Hunter fue golpeado violentamente por Raviel, chocando de lleno contra una pared cercana. Sus ojos se habían vuelto blancos por un momento, en el segundo luego del impacto, pero regresaron a su color esmeralda original. Estaba cansado, muy cansado, aún cuando estaba usando el máximo poder de su Nova Crystal, no podía vencer a Raviel… ni él, ni Ash, quien había sido arrojado a otro lado. Alzó la mirada, y vio a Raviel acercarse caminando, con su espada en su mano derecha.

"Veo que ya no puedes seguir más, ¿no es así?" cuestionó el Pharaohn con cierta malicia. "¿Deberé terminar esto?"

Lucy comenzó a ponerse de pie, tambaleándose por las heridas que tenía, y comenzó a caminar hacia donde estaba su pareja, cojeando mientras lo hacía.

'X…X…' pensó ella, mientras veía como Raviel alzaba su espada. 'Yo no… yo no…'

X, intentó ponerse de pie, pero sus fuerzas le fallaban. No podría evitar el ataque de Raviel, si es que este lo atacara con su espada.

"Ya que posees una armadura de oro, este ataque no te matará." Dijo el Egypteran, reuniendo una gran cantidad de energía en la hoja de su arma. "¡Recibe esto, N-Warrior!"

'¡No te dejaré morir, X!'

Raviel realizó un corte con su espada, lanzando una onda de energía con forma de luna creciente hacia el Hunter, moviéndose a una velocidad inferior a la de la luz, ya que X no podía moverse. Él intentó moverse, pero no podía hacerlo, sólo le quedaba cruzarse de brazos…

… hasta que Lucy apareció frente a él.

X abrió sus ojos en sorpresa y terror; al no estar protegida por una armadura de oro, ni una armadura normal, la onda de energía cortaría a la Magic Knight en dos, acabando con su vida… y no podía hacer nada para evitarlo.

Lucy, por su parte, quien estaba de brazos abiertos, preparada para recibir el ataque, elevó su aura al máximo, llegando fácilmente al nivel 2 del Súper N-Warrior, pero ni eso la salvaría del ataque de Raviel. Aún así, estaba decidida a recibir el ataque y proteger a su novio a toda costa… era lo único que deseaba.

'X… mi querido X, no te dejaré morir. Yo no puedo permitir que otras personas arriesguen más su vida. Yo quiero… yo quiero ayudarte… ¡Ayudar a todos!'

Entonces, un destello dorado atravesó el techo de la pirámide y se colocó justo frente a Lucy, recibiendo el impacto del corte de Raviel de lleno, creando una gran explosión de luz y energía. Todos cerraron sus ojos, puesto que la luz era tan intensa que los terminó cegando… pero cuando los abrieron, no veían lo que creían.

Lucy abrió sus ojos lentamente, retirando los brazos que protegían su rostro luego de la intensa luz, viendo que era lo que la había salvado; no esperaba ver que, frente a ella, estaba una Keyblade dorada.

Ella miró el arma con sorpresa, pero esta desapareció de inmediato, sabiendo que era lo que tenía que hacer. Tomó el arma por el mango y rápidamente sintió su poder, uno que ella liberaría de inmediato.

"¡BANKAI ARMOR!"

La joven Magic Knight fue rodeada de un aura dorada, mientras que la llave parecía que se separaba en varias esferas de energía y se integraban a su cuerpo, protegiéndola con un metal indestructible. Cuando la luz cesó, la joven guerrera, con su cabello de vuelta a la normalidad, vestía ahora una armadura dorada, con su respectiva Keyblade en su mano derecha.

"¡LEO GOLDEN ARMOR!" Exclamó, liberando un poderoso viento cuando movió su Keyblade rápidamente, quedando a su lado.

Todos veían con asombro a la nueva Golden N-Warrior, cuya imponente aura, y reluciente nueva capa blanca, ondeaban con fuerza, mientras su brillante armadura dorada de la constelación de Leo brillaba… bueno, como el oro.

"Lucy, tu también…" dijo X con asombro, mirando a la joven frente a él.

"Ahora puedo ayudarte, X." comentó ella, mirando a su novio por sobre su hombro, sonriéndole. "Ya puedo ayudarte en esta pelea."

"Así que otro Golden N-Warrior ha aparecido." Expresó Raviel, llamando la atención de los dos. "No importa, porque no tendrán posibilidades de vencerme, aún cuando estén usando esas armaduras doradas."

"No estés tan seguro." Expresó ella, haciendo desaparecer su Keyblade. "No somos tan débiles."

"Eso quiero verlo…"

Música de fondo: - 030-Mjolnir's Hammer- (Soundtrack: Saint Seiya)

Raviel sujetó su espada con su mano izquierda, mientras extendía su brazo derecho hacia Lucy, reuniendo una gran cantidad de energía en esta. Ella, por su parte, alzó sus brazos hacia arriba y colocó ambas palmas juntas, con un espacio entre ellas.

"'Luz, bríndame tu poder." Expresó la joven guerrera, elevando su aura al máximo, mientras una esfera de flamas se formó entre sus manos. "¡Yo necesito proteger a mis amigos!" gritó ella, mientras chocó sus palmas, compactando la esfera, antes de que sus manos se separaran en direcciones opuestas a donde pertenecían, con su palma derecha mirando hacia su izquierda y viceversa, la esfera de flamas ahora justo sobre el dorso de ambas manos. "¡Quiero protegerlos a todos!"

"¡NAQUADAH!"

"¡BURNING CORONA!"

Raviel lanzó de su mano el poderoso cilindro de energía dorada en contra de Lucy, mientras que ella liberó una enorme esfera de flamas para encontrarse con el ataque enemigo. Ambos poderes impactaron en el centro que había entre ellos, manteniendo un balance de poderes. Pero entonces, el Naquadah comenzó a ganar terreno, empujando más y más el Burning Corona de Lucy hacia atrás, a pesar de que ella estaba usando toda su aura mágica para empujar el ataque.

"N-No puede ser. ¡Es muy fuerte!" exclamó la joven guerrera con enfado, viendo como su ataque estaba siendo empujado hacia atrás.

"¡Lucy!¡Si sigues así recibirás el impacto del ataque de Raviel!" gritó X con temor.

"¡No puedo rendirme!"

"¡Entonces morirás, guerrera!" exclamó Raviel con indiferencia, cerrando su puño derecho por un segundo, antes de abrirlo de nuevo, liberando aún más energía que antes. "¡Desaparece!"

El ataque terminó siendo totalmente superado por el de Raviel, acercándose peligrosamente a Lucy, quien parecía no poder evitarlo. Pero, en ese momento, tres destellos dorados aparecieron frente a ella, bloqueando el ataque de Raviel y desvaneciéndolo para sorpresa del Pharaohn. Ahora, frente a él, estaban Zero, Tai y Takato… cada uno con una Keyblade dorada.

Música de fondo: - 121-Soldier Dream Instrumental- (Soundtrack: Saint Seiya)

"¿Aún más?" cuestionó el Egypteran con asombro.

"¡Los necesarios para vencerte!" exclamó Tai, apretando su puño izquierdo con fuerza. "¡Vamos!"

"¡Esta vez, seremos nosotros los que atacaremos!" gritó Takato, elevando su aura.

"No dejaremos que esto termine así, ¡Raviel!" expresó Zero con enfado. "¡Vamos!"

"¡BANKAI ARMOR!"

Una vez más, otro destello dorado rodeó ahora a los tres N-Warriors, liberando el poder de sus llaves, que ahora usaban como armaduras, antes de que las llaves se formaran en sus manos nuevamente.

"¡CAPRICORN GOLDEN ARMOR!" exclamó Tai, usando una variante de la armadura dorada de Capricorn de la galaxia Saint; similar pero no idéntica.

"¡PISCES GOLDEN ARMOR!" Exclamó Takato, usando una armadura muy parecida a la armadura de Piscis, pero con un casco algo distinto.

"¡GEMINI GOLDEN ARMOR!" Exclamó Zero, usando la armadura de Geminis, similar a la de los caballeros de Athena, aunque con una ligera diferencia en el diseño del casco.

Ahora, frente a Raviel, estaban cinco Golden N-Warriors haciéndole frente, cada uno de ellos con sus poderosas auras ondeando con fuerza. Ante semejante fuerza de combate, sólo pudo decir una cosa.

"Interesante…"


Música de fondo: - 150-Frey - Hero of Love and Justice- (Soundtrack: Saint Seiya)

Mientras combatían los demás guerreros dentro de la pirámide roja de Aaru, Alan había salido por detrás, siguiendo el camino que Exus siguió, el único, con construcciones a los lados y pilares que no sujetaban nada a lado del camino, que llevaba a la construcción detrás de la pirámide; el enorme pilar, Obelisk of Akert, el lugar donde estaban encerrados los Guardianes. A pesar de estar sólo, tenía que hacer algo para liberar a Mokona y a las Keyblades del Nintenverse, antes de que sea demasiado tarde.

Entonces, mientras corría, a mitad de camino, se encontró con la figura oscura de Exus, mirando hacia el enorme pilar, dándole la espalda. Rápidamente se detuvo, invocando su Keyblade dorada, preparado para cualquier cosa.

"Vaya, así que pudiste pasar a Raviel. No creí que eso era posible." Expresó Exus, dándose la vuelta para mirar al joven. "Oh, y llevas puesta la armadura dorada de Escorpio. Ahora has despertado como uno de los doce Golden N-Warriors."

"¡Exus!" exclamó Alan. "¡Libera a Mokona y a las Keyblades, y termina esta guerra!"

"¿Y quien eres tu para ordenarle a un dios que hacer? Vaya que eres impertinente."

"¡Maldito! Por ti es que muchos inocentes han perdido sus vidas, tanto en el Nintenverse como en esta galaxia. ¡Incluso en la galaxia Dream que destruiste!"

"Esa es la razón de las Galaxian Wars, Alan; cada Guardián trata de conquistar otras galaxias. Es lo que yo estoy haciendo."

"¡¿Por qué?!¿Sólo por conquistar?"

"Va mucho más que eso, Alan; no es sólo por el placer de conquistar. Los Guardianes hemos estado haciendo esto por milenios con un único propósito. Sin embargo, no podrías entenderlo."

"Claro… supongo que es algo tan fácil como el intentar vencer a alguien más poderoso que ustedes."

"He, ¿De verdad crees que es tan fácil de adivinar?"

"¡No importa eso!¡Detén esta guerra y regrésame a mi Kristal!"

"Ven y quítamela."

Sin perder más tiempo, Alan se lanzó contra Exus, sujetando su nueva Keyblade con ambas manos, esperando que hiciera lo mismo que la One-Winged Angel. Pero, una barrera apareció frente a él y evitó que la llave conectara con su cuerpo.

'¿Qué-?'

Alan, confundido, saltó hacia atrás para mantener la distancia entre ambos, confundido por lo que había pasado; esa no era la barrera que usaba Exus, ya que era algo distinto… parecido a un Reflect.

"¿Quién es?" preguntó el joven, sabiendo que algo estaba más, y que había alguien más ahí.

"¿Debo presentarte a mi nueva guerrera?" cuestionó Exus, caminando a un lado para cederle el paso a alguien quien estaba detrás de él… alguien que Alan esperaba no ver.

"Oh no…"

"No dejaré que lastimes a mi señor Anubis." Expresó Kristal, dando unos pasos hacia el frente, sujetando la Sage's Stone. "¡Yo me enfrentaré a ti!"

Fin del Capitulo 82


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Alan: Hola, soy Alan. ¿Kristal?¿Que estás haciendo?¿Porqué estás protegiendo a Exus, quien es nuestro enemigo?

Kristal: Estúpido Alan-kun, todo fue parte del plan de mi señor Exus. Desde el momento en el que lo vi en Shadow Realm hasta ahora, he estado engañándote.

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Surrounded by Darkness! Una pelea del corazón.

Kristal: Te lo he dicho; todo lo que vivimos es una mentira.

Alan: ¡Falso!¡De ningún modo eso es cierto!¡Liberaré a Kristal de la oscuridad, aún cuando tenga que lastimar su cuerpo!

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: ¡Saludos, gente!¿Que les pareció? El final de este Episodio se acerca (Al fin), sólo unos cuantos capítulos más. Bueno, cuatro nuevas armaduras de oro se han revelado. ¿Que tal? Debo comentar que, si bien las armaduras de oro son casi identicas a las de Saint Seiya, hay una que otra diferencia... en especial del casco. Como no me gustan los cascos que cubren toda la cabeza (Aunque protegan más), estos parecen más cmo Tiaras como las que usan Seiya y compañía en sus armaduras. Luego pondré como se ven en Sprites, así como la forma de las Keyblades ge Leo, Gemini, Capricorn y Piscies.

Y ahora, Kristal es la enemiga... ¡¿Que?! ¿Como se librarán de esto? Lo verán el otro Domingo.

Bueno, no tengo más que decir... nos vemos el otro Domingo. Sobres.

-Saiyan X logged off-