6/Jun/2010
PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
La pelea contra Raviel seguía igual, a pesar de ser varios Golden N-Warriors contra este. En ese momento, los aliados que intentaron atravesar la barrera gracias al poder de Shaka, e Ikki de Fénix que llegó por su cuenta, ayudaron a los héroes a pelear, y abrirles el paso para que los N-Warriors pudieran seguir adelante y reencontrarse con Kristal y Alan.
Y hablando de ellos, Alan intentaba vencer a Anubis, pero por si solo no podría hacer mucho contra él. Entonces, cuando el Guardián estaba por matarlo, Kristal despertó de su desmayo, usando la armadura dorada de Aquarius alrededor de su cuerpo. Ahora, ellos dos se disponían a pelear… cuando aparecieron los demás N-Warriors por detrás, queriendo ayudarles una vez más.
¿Ahora si, podrán vencerlo?
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 85: Reunión completa.
Música de fondo: - 137-The Stage is Set- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)
Fuera de la atmosfera del planeta capital de Anubis, las fuerzas de la Nova Alliance y el de Anubis continuaban su lucha. En el combate entre ambas flotas, varias naves de los dos bandos eran destruidas debido a los incesantes ataques de sus rivales. En una parte de este combate, la enorme nave insignia de Anubis, una nave de más de diez kilómetros de largo y ancho, se enfrentaba contra varias naves de la alianza, y gracias a su mayor tamaño y cantidad de armas, ella sola podía enfrentarse a las demás.
Mientras, viajando cerca de la nave insignia de Anubis, los dos cazas N-Falcons, pertenecientes a Roy Focker y a Hikaru Ichijo, hacían frente a varios Death Gliders que servían como una especie de escudo de metal contra los escuadrones de los aliados. El N-Falcon de Roy disparó sus armas láser varias veces contra uno de los Death Gliders, impactando en el escudo de energía que tenía, drenándolos con cada impacto, hasta que al final unos disparos lograron atravesarlo y así destruir al caza enemigo.
"¡Uno más!" exclamó Roy con cierta emoción. "¡El numero veinte del día!¿Que tal, Hikaru?"
"Supongo que bien." Respondió el otro piloto por medio del comunicador, riendo nerviosamente.
"Si… pero tenemos que hacer algo con los escudos de la nave enemiga. ¿Aún no dicen nada?"
"No, no han podido encontrar la frecuencia del escudo de esa nave."
"¡Rayos!"
A lo que Hikaru se refería era simple: los escudos de cada nave de combate, no importando raza, funcionaban a una cierta frecuencia, misma que era diferente para cada civilización. Esta frecuencia permite que naves aliadas, como los aviones caza, puedan acceder a la nave protegida, pero destruyen todos los aviones enemigos al estrellarse contra el escudo. Lo mismo sirve para los disparos de energía; en teoría, si los disparos estaban sintonizados a cierta frecuencia, podrían atravesar los escudos enemigos como si estos no estuvieran ahí en primer lugar, dañando el casco de la nave. En estos momentos, los navegadores de cada nave de batalla aliada estaban intentando encontrar la frecuencia específica de la nave insignia de Anubis, esperando poder así sintonizar sus armas a esa frecuencia y dañar la nave… claro, si esta no estaba cambiando la frecuencia constantemente.
"¡Si esto sigue así, no podremos atravesarlo!" exclamó Roy con enfado. "A mi punto de vista, no sé si incluso las armas del Nova puedan contra ese escudo."
"No lo sé, Sempai. Quizás si-" expresó Hikaru… antes de que su avión se sacudiera con violencia. "¡Waaa!"
"¡¿Que?" cuestionó Roy, viendo que, rápidamente, dos Death Gliders se acercaron por detrás de ellos. "¡Rayos!¡Evadieron nuestros radares! … ¡Hikaru, dispérsate!"
"¡Entendido!"
Ambos N-Falcons cambiaron de rumbo, cada uno dirigiéndose en direcciones diferentes. Los Death Gliders también se separaron, cada uno siguiendo a uno de los N-Falcons, persiguiéndolos muy de cerca. Hikaru trataba de evitar los disparos enemigos, que pasaban muy cerca de su nave, rozando el escudo de lo protegía como una burbuja, aunque no dando de lleno.
"¡No perderé!" exclamó Hikaru, rápidamente haciendo un movimiento que era posible de hacerse gracias a que estaban en el espacio.
Sin perder velocidad ni cambiar de dirección hacia donde iba, Hikaru volteó su avión con sus propulsores de maniobrabilidad, haciendo que el N-Falcon diera un giro de 180 grados sobre su propio eje, un movimiento que mataría a cualquier piloto en otro avión debido a las fuerzas de gravedad ejercidas, pero que gracias a la tecnología de Novaterra, esto era posible. Ahora, con el N-Falcon encarando de lleno al Death Glider, sin cambiar la dirección en la que la nave se movía, el piloto de Novaterra comenzó a disparar los cañones de su caza, tratando de darle a la nave enemiga. Ambos aviones intercambiaron disparos, drenando los escudos de cada uno… hasta que al final, el Death Glider estalló en pedazos.
"Estuvo cerca." Dijo Hikaru, girando de nuevo la nave para volver a encarar en la dirección en la que aún se movía. "Ahora, debo reunirme con mi-"
Pero, al hacer esto, Hikaru no se dio cuenta de que otro Death Glider, con sus escudos desactivados, viajaba en su dirección y que no lo había visto hasta ahora, pero ya era muy tarde. El caza enemigo impactó contra sus escudos, destruyéndose en el impacto y generando una gran explosión, una que drenó los escudos del N-Falcon y dañó una de sus alas y propulsores de maniobrabilidad, haciendo que Hikaru perdiera el control de su avión.
"¡Rayos!" exclamó el joven, intentando hacer lo posible por recuperar el control de su N-Falcon, pero no podía, ya que el impacto desactivó todos sus sistemas; armamento, propulsión, radar, el sistema de frecuencia de escudos, etcétera. Intentó recuperar el control… hasta que se dio cuenta de que su nave averiada se dirigía directamente hacia la nave insignia de Anubis… cuyos escudos estaban aún operacionales. "¡Oh no!"
"¡Hikaru!" exclamó Roy, habiendo destruido al avión enemigo que lo atacaba y dándose cuenta de que su compañero estaba en problemas. Al intentar ir en su ayuda, otros dos Death Gliders le dispararon por un lado, haciendo que se tuviera que centrar en ellos. "¡Maldición!"
Mientras continuaba girando sin control, Hikaru hacía todo lo posible por reactivar los sistemas principales de su averiada nave, pero el impacto había averiado seriamente varios sistemas. Al final, sólo los sistemas de frecuencia de escudos, el escudo mismo, y armamento funcionaron nuevamente… pero esto no le serviría de nada si impactaba contra la barrera de la nave enemiga. Sin más que hacer, Hikaru cerró sus ojos cuando supo que estaba a segundos de impactar contra el escudo enemigo, mismo que lo vaporizaría en el acto.
Sólo que, en lugar de eso, atravesó la barrera…
"¿Que?" preguntó el joven, viendo que no había sido vaporizado y que estaba bien. "¿Qué pasó?"
Entonces, miró el panel de control, dándose cuenta de que la frecuencia que estaba emitiendo su nave no era la que tenía antes… sino otra muy distinta.
"No será…" inquirió el joven con sorpresa. "¿La frecuencia de la flota enemiga?"
Pero no pudo continuar más, ya que aún no tenía control sobre su caza, y la nave enemiga se acercaba más y más.
"¡AH!"
Apenas alcanzó a gritar, cuando su avión impactó contra el casco enemigo.
Música de fondo: - 144-Autozam - Voice from Darkness- (Soundtrack: Magic Knight Rayearth)
Hikaru comenzó a despertarse, sintiendo su cuerpo muy adolorido y cansado, apenas viendo lo que había a su alrededor, hasta que unos momentos después comenzó a dejar de ver todo borrozo.
"¿Qué pasó?" se preguntó, levantándose del suelo. "¿Dónde estoy?"
Al mirar a todos lados, se dio cuenta de que estaba en un pasillo que no reconocía. Entonces, a unos pocos metros de él, notó que los restos de su avión, prácticamente intacto a excepción de las alas, estaban pegados a una pared cercana.
"¿Qué me pasó?¿Como es que llegué aquí?" inquirió, pensando en que fue lo que pasó.
Al parecer, gracias al escudo de energía de su propio caza, este vaporizó el metal del casco y logró entrar en la nave enemiga, donde al final su avión terminó pegado a una pared, salvándole la vida. Quizás salió volando de la cabina cuando su caza chocó, y terminó fuera del avión, que estaba cerca de él. Debió ser un golpe muy fuerte, pero gracias a la armadura que tenía, la misma que los soldados terrestres usaban, no terminó con huesos rotos… de hecho, ni una herida de consideración.
"Entonces… estoy dentro de la nave." Inquirió Hikaru, viendo en todas direcciones. "Entonces, si era la frecuencia de la flota enemiga… ¡Debo decirles a todos!" exclamó… antes de ver que el tablero de control de su avión estaba destruido. "¡Rayos! Que mala suerte. Bueno, si no puedo hacer eso, entonces tendré que desactivar el escudo yo mismo, ya que estoy aquí."
Sin más que decir, Hikaru se acercó a la cabina de nuevo, sacó una de las ametralladoras de Novaterra, y comenzó a explorar el lugar, esperando hallar el cuarto de control o el generador de escudos.
Mientras tanto, en el puente de mando de la nave de Anubis, una Anub-Is-class Mothership, los operadores de este lugar llevaban un control sobre lo ocurrido en la batalla externa, cuando uno de ellos notó algo extraño.
"Señor." Dijo, dirigiéndose a uno de los presentes, que estaba sentado en una silla dorada. "Tenemos un intruso."
"¿Intruso?¿En nuestra nave?¡¿Cómo pudo haber entrado?"
"Lo ignoramos, pero al parecer deambula sin sentido."
"Que insolencia. ¡Acaben con él!¡Muéstrame quien es!"
Uno de los monitores mostró varias imágenes, hasta que una en especial abarcó toda, mostrando al invasor que había entrado. Al verlo, el sujeto, que parecía ser el líder de la nave, abrió sus ojos en sorpresa.
"No puede ser… él es…"
"¿Sucede algo, mi lord?"
"No es nada." Dijo el líder, levantándose de su asiento. "Pensándolo bien, iré a encararlo."
"¿Usted, mi señor?"
"¿Qué?¿Piensas impedirlo?" preguntó el sujeto, mirándolo con odio.
"L-lo siento, mi lord, no volverá a suceder. Disculpe mi imprudencia."
"Más vale… ahora iré por ese sujeto."
El líder de la nave salió del puente de mando, dirigiéndose a un transportador, sonriendo mientras lo hacía, recordando el rostro de ese chico.
"No creí que me encontraría de nuevo con alguien de mi pasado." Expresó el sujeto, sonriendo con malicia. "Lamentarás haber nacido en esta época… Micron…"
Música de fondo: - 130-Duel of the Fates- (Soundtrack: Star Wars Episode I: Phantom Menace)
Un fuerte destello en el salón de la pirámide iluminó el lugar, mientras que, justo cuando esta luz comenzó a disminuir, varias figuras chocaron violentamente contra las paredes del lugar. Se trataban de Obi-Wan, Haseo, y Fly, este último en su forma de Ryumajin, los tres habiendo sido lanzados hacia atrás por un movimiento de la espada de Raviel, cuyo portado se había vuelto más fuerte aún.
El Pharaohn miró seriamente a estos tres guerreros, pero tuvo que hacerse a un lado, evitando el golpe de Vegeta, cuyo brazo izquierdo estaba gravemente lastimado, aunque no roto, debido a uno de sus ataques anteriores. De un poderoso codazo en el estómago, el Egypteran mandó al Saiyajin al suelo, antes de patearlo con fuerza para alejarlo de él. Sus instintos le dijeron que hiciera un veloz movimiento con su espada hacia atrás, por lo que eso hizo, creando otra cortada más en el cuerpo del Capitán Kenpachi en su pecho.
A pesar de las heridas, el Shinigami seguía de pie, deseoso de seguir la lucha, a pesar de haber sido herido por varios de sus cortes. Por un momento, Raviel pensó en lo diferente que era esta reacción por parte del Shinigami a la de Vegeta, quien estaba a su mismo nivel; mientras que el Saiyajin era herido más fácilmente que el Shinigami, este regresaba más fuerte debido a su furia, mientras que Kenpachi, aún al ser herido, seguía combatiendo, no importando lo que ocurriera… y parecía estar contento mientras lo herían.
Pero pronto, Raviel se cansó de tener que herir a Kenpachi con su espada y no hacerlo retroceder, por lo que le lanzó un Naquadah a quemarropa, mandándolo hacia las paredes cercanas y sacándolo de la pirámide. Ahora, sin este guerrero cerca, podría centrarse en los demás.
De pronto, el Pharaohn usó su espada en su mano derecha para detener el corte de Ichigo desde su derecha, y su mano izquierda para detener el puño de Seiya que venía desde su izquierda directo a su rostro, resistiendo la furia de ambos guerreros con facilidad. Su mano izquierda y su espada comenzaron a brillar, lanzando grandes cantidades de energía a ambos guerreros, quienes fueron empujados violentamente contra los muros a los lados.
Se estaba por dar la vuelta, cuando un poderoso golpe en su brazo derecho mandó a volar su espada por los aires, terminando clavada en la parte alta de uno de los pilares. Sin su arma, el Pharaohn se vio obligado a defenderse con sus puños y piernas de los ataques que su nuevo rival, el Saiyajin Goku, le hacía.
Goku, luego de haber desarmado a Raviel, comenzó a atacarlo intensamente, golpes y patadas yendo y viniendo a la velocidad de la luz, siendo intercambiadas por ambos guerreros. El Saiyajin, quien estaba en su fase dos, estaba asombrado por la facilidad con la que Raviel bloqueaba sus ataques, pareciendo casi no estaba haciendo esfuerzo alguno, aunque sabía que en realidad si lo estaba haciendo. Ambos estaban cerrados en una pelea de concentración, mirando con cuidado cada golpe y patada que hacía su rival, planeando en milisegundos el movimiento exacto que bloquearía el ataque y le daría la oportunidad de responder. Era un combate que, el primero que titubeara con solo un golpe, perdería.
… y lamentablemente, ese fue Goku.
No pudiendo ver uno de los golpes de Raviel, el puño derecho de este impactó con fuerza en el estómago del Saiyajin, sacándolo de concentración y de ritmo, mismo que aprovechó el Pharaohn para poder darle un golpe en la nuca con ambas manos, un movimiento que lo estrellaría en el suelo justo debajo de ellos. Sin embargo, una milésima de segundo luego de este golpe, Raviel pateó a Goku en el rostro como si fuera un balón, mandando al Saiyajin hacia atrás velozmente. Si bien Goku se recuperó en pleno vuelo, y cayó sobre una de sus rodillas, se sintió algo desorientado por esos golpes, que eran mucho más fuertes de lo que él estaba acostumbrado. Miró hacia delante para ver si su rival lo había seguido… y no fue el caso.
La razón de esto, era porque Raviel estaba rodeado por cientos de miles de navajas pequeñas, la luz reflejada por ellas las hacían parecer como si fueran pétalos de cerezo. El guerrero dorado miró a un lado, viendo que se trataba de Byakuya quien había liberado su Bankai a su alrededor.
"Chire… ¡Senbonzakura Kageyoshi!" expresó el Shinigami, tan tranquilo como siempre, ordenando a sus pequeñas navajas a que se junten alrededor de Raviel, encerrándolo en una esfera de cerezos. "Gokei…"
Con un movimiento de su mano, la esfera se contrajo, supuestamente matando al Pharaohn que estaba en su interior al cortarlo con su técnica. Pero, en ese momento, Raviel apareció detrás de él, cruzado de brazos.
"Interesante técnica." Comentó el Pharaohn. "Lamentablemente para ti, aunque creas que es perfecta, para alguien que puede ver los movimientos de cada una de esas navajas, noté que tu técnica tiene un punto ciego por donde pude salir…" dijo, extendiendo uno de sus dedos hacia el Shinigami, quien apenas estaba dándose la vuelta. "Muere…"
Raviel liberó un Naquadah de su dedo índice derecho hacia Byakuya, quien logró llamar a varios de los pétalos de cerezo para que formaran un escudo justo frente a él. Pero incluso este escudo no logró resistir el Naquadah y mandó al Capitán hacia atrás violentamente, dañando su traje de Shinigami. Ahora, se concentraba en el que seguía…
"¡GIGA STRASH!"
Mirando hacia atrás, Raviel notó que Fly, a quien había lanzado a volar segundos antes, se había puesto de nuevo de pie y se había lanzado contra él, su espada rodeada de una intensa electricidad. Sin perder el tiempo, Raviel alzó su mano derecha en dirección hacia donde estaba su espada, llamándola mentalmente. Y esta le respondió, desapareciendo en una neblina oscura y reapareciendo en su mano derecha, misma que utilizó para bloquear el ataque del Dragon Knight.
Cuando ambas espadas chocaron, el impacto fue sumamente poderoso; varias columnas, justo detrás de Raviel, fueron cortadas en dos debido a la presión de aire generada por el golpe de Fly. Pero el joven Dragon Knight estaba impresionado; no solo Raviel había detenido su ataque, sino que lo había hecho con solo una mano.
"Tu ataque más fuerte, supongo." Comentó el Pharaohn con indiferencia. "Estás en problemas."
Ciertamente, eso era lo que pensó Fly. Su mejor técnica, junto con su transformación más poderosa, no había sido suficiente como para dañar al Pharaohn… o eso creía. De pronto, Fly notó que una herida se formó en la mejilla izquierda de Raviel; era pequeña, pero era muy significativa. No solo eso; al mirar al mango de la espada, Fly notó que estaba manchada de sangre, por lo que concluyó algo que esperaba fuera cierto: la fuerza del impacto fue suficiente como para dañar la palma del Pharaohn y hacerla sangrar.
Pero no pudo decir más, ya que Raviel comenzó a atacarlo con su otro puño, dando cientos de miles de golpes dorados por todo su cuerpo, alejándolo de él. Ahora, se enfrentaría a otro más…
"¡OTRA DIMENSIÓN!"
De pronto, Raviel sintió que algo lo estaba jalando hacia atrás. Lo siguiente que supo fue que su cuerpo estaba viajando através de una abertura en el espacio, siendo jalado hacia la entrada a un espacio distinto. Mirando hacia el frente, vio al caballero dorado de Gemini, Saga, con su mano derecha extendida y su Cosmos elevado al máximo.
"¡Vaga eternamente por el espacio, viajando a través del tiempo en otra dimensión!" exclamó Saga, su Cosmos elevándose aún más para acelerar el proceso.
"¿Planeas encerrarme en otra dimensión?" cuestionó Raviel, acercándose aún más hacia la entrada. "¡No lo permitiré!"
Raviel se detuvo en el aire, elevando su poderoso Ka a su alrededor, queriendo forzar la grieta a cerrarse. Para sorpresa de Saga, eso estaba haciendo; la puerta a la dimensión se estaba cerrando, y el espacio que había creado como un médium para mandar a Raviel había estallado, regresando al Pharaohn al espacio normal, de nuevo en la pirámide.
"Realmente es como un dios." Se dijo el caballero para si mismo, antes de elevar su Cosmos, concentrándolo en su mano derecha. "¡Si no puedo encerrarte, entonces tendré que vencerte!"
"¿Podrás hacerlo?" preguntó Raviel, elevando su Ka y formando una esfera oscura en su puño izquierdo, antes de lanzarse hacia el Gold Saint. "¡Ven!¡EDEN OF SILENCE!"
"¡EXPLOSIÓN DE GALAXIAS!"
Los dos guerreros dorados se lanzaron el uno al otro, encontrándose en el trayecto, sus puños derechos encontrándose, generando una poderosa explosión que hizo temblar al planeta entero. La luz generada por esta explosión comenzó a retroceder, revelando el resultado del ataque; Saga volando por los aires, antes de caer pesadamente en el suelo, sin la hombrera izquierda de la armadura de Gemini. Aún estaba conciente, y en si no recibió tanto daño gracias a su armadura.
Raviel, por su parte, había sentido poderosos golpes por todo el cuerpo, resintiéndose en su estómago. No era mucho, pero el dolor fue suficiente como para hacer que el no notada que ya había entrado en la técnica de otro caballero.
"¡EL TESORO DEL CIELO!"
Mirando a todos lados, Raviel se dio cuneta de que estaba en un espacio donde solo había lo que parecía ser una enorme muralla de mosaicos con imágenes de Budha, en un espacio color carmesí. Al ver a un lado, descubrió que el caballero dorado, Shaka de Virgo, estaba flotando en el aire, con ambas palmas de las manos encarándose una a otra.
"Has caído en el tesoro del cielo, Pharaohn, ahora no tienes escapatoria." Comentó el Saint. "Esta técnica es la que junta ambos; ataque y defensa en uno. No podrás atacar o escapar. No tuve oportunidad de usar esta técnica contigo antes, pero ahora la usaré. ¡Te quitaré los cinco sentidos!"
"¿Qué?"
"¡El primer sentido!¡El tacto!"
De pronto, Raviel sintió que su cuerpo ya no se movía como él quería; se tardaba en mover siquiera un dedo, como si estuviera paralizado.
"¿Qué es esto?"
"Te he quitado el primer sentido, Pharaohn." Respondió Shaka con tranquilidad. "Ahora, te quitaré el segundo sentido; ¡La vista!"
Un destello de luz muy fuerte provocó que Raviel cerrara sus ojos por un segundo. Sin embargo, al momento de abrirlos, estos estaban en blanco, una línea negra delineando el contorno de su iris, mientras veía todo borroso.
"Ahora que te he quitado el tacto y la vista, no podrás defenderte de nada." Expresó Shaka. "Esos sentidos son los que más se usan en el combate. Ahora, te quitaré el oído."
"¡Suficiente!"
El Ka de Raviel comenzó a incrementarse nuevamente, haciendo temblar todo el lugar. Shaka miraba a su rival con seriedad, sabiendo que no podría hacer nada… o eso creía. De pronto, las ilusiones de Budha en las paredes comenzaron a cuartearse, algo que confundió al caballero. Sin previo aviso, toda la ilusión terminó, así como el Tesoro del Cielo, haciendo que ambos regresaran al mundo real.
"¿Que?" cuestionó Shaka con asombro. "¿Rompió el Tesoro del Cielo?¡Imposible!"
"Eso fue peligroso…" expresó Raviel. "Si hubiera dejado que eso continuara, hubiera estado en gran desventaja." Dijo, llevando su mano izquierda a su rostro. "Que pena."
"¿Puedes moverte?" preguntó el Gold Saint, notando el movimiento que hizo el Pharaohn.
"Soy un dios como mi señor Anubis, y para un dios…" respondió, bajando su mano izquierda, revelando que los ojos de Raviel había vuelto a la normalidad. "… ataques como esos no tienen efecto real sobre mi."
Shaka miró a Raviel con cuidado. Él había logrado romper su Tesoro del Cielo y recuperar los sentidos que le había quitado. Incluso él, el Saint con el Cosmos más cercando a un dios, no podría compararse contra alguien que es un dios.
Raviel, por su lado, se concentró en el caballero, decidido a vencerlo ya que era el más peligroso con sus ataques de ilusión… y como ningún otro tenía ataques así…
"¡PUÑO FANTASMA DE FÉNIX!"
Al voltear a un lado, alcanzó a ver que Ikki se había lanzado hacia él. Fue algo tarde para reaccionar, ya que ese golpe era distinto a otros… y mucho más rápido que ellos. El Pharaohn sintió un extraño golpe en su frente, sintiendo como algunas descargas eléctricas danzaban por todo su cerebro en el interior de su cabeza, dejándolo confundido, mirando con asombro hacia el frente. Mientras, Ikki de Fénix apareció detrás de Raviel, con su puño derecho extendido hacia el frente, luego de haber realizado su golpe fantasma, una de sus técnicas más mortíferas.
"Ahora, enfréntate a la visión del verdadero infierno que te depara el futuro." Comentó el caballero, dándole la espalda al Pharaohn.
"¿Qué dices?" cuestionó Raviel, antes de sentir un fuerte zumbido en su cabeza. "¡¿Qué es esto?"
Raviel se llevó una mano a su frente, sintiendo un profundo dolor en el interior de su cabeza que lo hizo incluso arrodillarse sobre una pierna. Ikki volteó a ver a Raviel y ver como reaccionaba a su técnica.
'Los ataques mentales le afectan.' Pensó, viendo el sufrimiento por el que el Pharaohn estaba pasando. '¿Qué es lo que estará viendo?'
Raviel se quejaba de dolor, sintiendo como si le estuvieran taladrando la cabeza. De pronto, el dolor cesó, permitiendo que él pudiera ver de nuevo. Sin embargo, cuando él abrió sus ojos, miró con sorpresa lo que estaba frente a él; un pueblo egipcio relativamente grande, sus edificios estaban construidos en oro, y un gran palacio se encontraba en el centro de este. Pero, lo que más le llamó la atención, fue una hermosa mujer que estaba a unos pocos metros de él, sonriéndole alegremente. Lo curioso; era casi idéntica a Kristal, pero con cabello más largo que el de ella, piel más oscura y, si bien no tan proporcionada como la hechicera, si era muy hermosa.
"Amonet…" comentó Raviel, al ver a la mujer que estaba frente a él.
"Regresa pronto." Respondió ella, o al menos lo que parecía ser una especie de recuerdo de ella, cerrando sus ojos y sonriéndole.
"Lo haré…" contestó otro Raviel, más joven y sin la barba y bigote que tenía. Este otro guerrero tenía el traje de los Snake Soldiers, indicando que era un soldado normal del ejército de Anubis.
Música de fondo: - 059-Location of Power~VS Travos- (Soundtrack: .Hack/ G.U.)
La imagen desapareció, dejando de nuevo al Pharaohn Raviel en la oscuridad, recordando lo demás que pasó después; la batalla, la nave de combate enemiga que estaba indefensa, la misericordia que le tuvo a su tripulación, el error… la destrucción de su mundo… el cuerpo quemado de la mujer que le había sonreído… su esposa.
De vuelta en el mundo real, un Raviel que parecía estar en shock era vigilado por los demás guerreros, en especial por Ikki, quien había visto la ilusión que le había plantado a Raviel en el cerebro. De pronto, el aura del Pharaohn comenzó a incrementarse aún más, mientras este apretaba su puño derecho, el tamaño del aura haciendo retroceder al caballero.
"¿Qué?¿Salió de la ilusión?" cuestionó Ikki, dando un paso atrás al sentir la poderosa aura de su rival.
"Ikki de Fénix." Dijo Raviel, levantándose lentamente. "Había olvidado esa escena hace millones de años…" expresó, mirando al Saint de reojo, sus ojos mostrando un enorme odio por el caballero. "¡No te lo perdonaré!"
Ikki no supo que pasó, pero lo siguiente que supo fue que estaba volando por los aires, impactando contra un muro cercano, su armadura con varias marcas de golpes, agujeros en el metal, que al final terminó destruyéndose como el cristal, dejándolo solo con sus botas y cinturón. Cayó pesadamente en el suelo, quejándose del dolor que le había dejado esa cantidad de golpes por parte de Raviel… quien lo miraba con un gran odio.
"Caballero del Fénix, no debiste hacer eso." Expresó el Pharaohn con enfado. "Eso fue un hecho de mi vida que ya había olvidado, pero tu osaste el recordármelo. Ni la muerte es suficiente castigo por ese atrevimiento."
"¡GETSUGA TENSHO!"
Un ataque oscuro impactó en Raviel por la espalda, pero este ataque no le hizo daño alguno. El Pharaohn giró hacia atrás, viendo a Ichigo con su espada abajo, respirando con dificultad.
"¡Los mataré a todos de una buena vez!" exclamó Raviel, apuntando uno de sus dedos al Shinigami. "¡Y serás el primero!¡NAQUADAH!"
El Pharaohn soltó un poderoso disparo de energía, aunque este era mucho más delgado que un ataque normal… ya que no tenía la intensión de solo golpear a Ichigo.
"¡¿Que?" cuestionó el Shinigami, apenas dándose cuenta de que le ataque venía hacia él… y no pudo reaccionar.
Sin poder hacer nada, el Naquadah impactó en Ichigo… y le atravesó el pecho de un lado a otro. Fly, Goky y Seiya miraron esto con sorpresa, viendo como Ichigo comenzaba a caer a tierra, sintiendo que la vida se le iba.
"¡Ichigo!" exclamó Seiya, viendo como el Shinigami caía al suelo pesadamente. El Saint corrió para ayudarlo… pero cuando llegó, ya no podía sentir una presencia dentro de él. "No…"
Fly miró como Seiya intentó hacer reaccionar a Ichigo, pero no tenía caso; el corazón físico del Shinigami había sido desintegrado por completo. El Dragon Knight volteó a ver a Raviel con gran odio, uno que no había sentido en mucho tiempo.
"¡Maldito!" exclamó Fly, sintiendo como su poder se incrementaba con su furia. "¡No te lo perdonaré!"
"Ese es el castigo por desafiar a un dios." Respondió Raviel con seriedad, como si matarlo no fuera la gran cosa. "Y ahora, seguirás tu, niño."
"¡HAAAAAAAA!"
Música de fondo: - 157-Super Saiya-Jin Son Goku I- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
De pronto, una expulsión de poder inmensa se hizo presente en el lugar, haciendo temblar el planeta entero… y no provenía del Pharaohn o del Dragon Knight. Al mirar a un lado, pudieron ver a una persona rodeada de energía dorada, de largo cabello del mismo color, expulsando una gran cantidad de energía, de la cual sólo el Pharaohn Raviel podía superar.
"¡No te perdonaré lo que hiciste!" exclamó la figura, la luz que evitaba que los demás pudieran verlo comenzó a desvanecerse.
"¿Qué fue lo que hiciste?¿Que es este poder?" cuestionó Raviel al peleador.
"Esto, es la transformación que supera al Súper Saiyajin más fuerte; ¡Este es el Súper Saiyajin 3!" exclamó Goku, con una nueva apariencia que le daba un cabello mucho más largo de lo normal, y la perdida de las cejas.
"Así que tenían una transformación. Es una lástima; si la hubieras usado antes, tu amigo estaría vivo."
"No había usado esta transformación por el gasto de energía… ¡Pero ahora eso no me importa!" exclamó Goku, elevando su Ki una vez más. "¡Pagarás por lo que hiciste!"
Raviel lo miró fijamente, analizando el poder de su aura. Ciertamente, el Saiyajin se había vuelto inmensamente fuerte… pero de cualquier modo, seguía riendo.
"Aún con esa fuerza, no podrás vencerme." Dijo Raviel. "Puedes haber evolucionado a un nivel superior a los demás guerreros, pero sigues siendo un mortal. ¡Yo, en cambio, soy un dios!"
"¡He!¡Veamos si eso es cierto!" exclamó Goku, lanzándose contra el Pharaohn, a una velocidad imperceptible para aquellos que podían ver a la velocidad de la luz. Sin embargo, cuando Goku dio un golpe, solo impactó una ilusión. "¿Que?"
"¿Me buscabas?" cuestionó Raviel, apareciendo detrás de Goku, cruzado de brazos.
Goku apenas se andaba dando la vuelta, cuando Raviel le lanzó un Naquadah a quemarropa, engulléndolo por completo. El Pharaohn aplicaba grandes cantidades de energía en ese ataque, queriendo erradicad de una vez al Saiyajin. Pero entonces, sus sentidos le advirtieron algo. Cancelando su ataque, el Egypteran se giró hacia atrás, alzando su brazo izquierdo a un lado, deteniendo una poderosa patada de parte de Goku, quien apareció detrás de él.
"¡También puedo moverme a esa velocidad!" exclamó el Saiyajin, sonriendo con seguridad.
"Eso veo." Respondió Raviel, sonriendo de igual forma. "¡Pero incluso con ese poder no podrás vencerme!" gritó, empujando al Saiyajin hacia atrás, reuniéndose con Shaka, Fly, Seiya, aquellos que aún estaban de pie. "Traten de vencerme ustedes, que no creo que puedan, aún con esos poderes."
"No lo creo." Dijo Goku, colocándose en guardia. "¡Veamos si de verdad puedes con todos!"
"¡Acepto el reto!" exclamó Raviel, lanzándose contra los cinco guerreros que estaban de pie.
Música de fondo: - 084-Anger of God- (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!)
Tai impactó contra una columna con gran fuerza, seguido por Zero y Ash en otras cercanas, mientras que Takato y Kristal caían al suelo pesadamente, al igual que X y Lucy. ¿La razón? La expulsión de energía que Exus estaba liberando, habiéndolos lanzado varios metros hacia atrás. Alan era el único que estaba de pie, y eso fue porque sus compañeros lo protegieron. Sin embargo, el Guardián oscuro seguía liberando esa energía, y Alan tenía que usar todas sus fuerzas para mantenerse de pie.
"¡Rayos!" exclamó con enfado, con sus brazos cruzados frente a su rostro. "¿Es este el poder de un dios?"
"No, Alan." Respondió Exus, con su mano derecha extendida. "¡Ni este es el poder de un dios!"
La expulsión de energía fue más poderosa esta vez, mandando al joven N-Warrior hacia atrás, cayendo a lado de su novia y sus demás amigos.
"Ni esa expulsión de energía es todo mi poder." Dijo Exus, bajando su mano derecha.
"¡Maldición!" gritó Ash con enfado. "Es invencible."
"Aún los ocho reunidos, no podemos hacerle daño." Comentó Tai, tambaleándose un poco. "Si tan solo tuviéramos más ayuda."
"No tenemos tiempo para pedir más ayuda." Dijo Zero con decisión, sujetando la Gemini Keyblade. "Tenemos que seguir peleando, de lo contrario…"
"Anubis absorberá la esencia de Mokona y de las Keyblade Chaos y Balance." Expresó Lucy, poniéndose de pie. "¡No podemos permitir eso!"
"Tienen razón." Dijo Kristal, poniéndose de pie. "Tenemos que seguir levantándonos…"
"Y yo lo seguiré tumbando." Expresó Exus, liberando de su mano derecha un destello de energía que mandó de nuevo a los ocho guerreros al suelo. "No tiene caso que sigan luchando… ríndanse."
Detrás de ellos, Mimi, Dawn, Haru, Rock y Raichu veían lo ocurrido con impotencia. Hace unos segundos intentaron ayudar a sus compañeros, pero sin Keyblades ni armaduras, no pudieron hacer mucho, y al final los ocho N-Warriors dorados tuvieron que usar sus propios cuerpos para proteger los de ellos, resultando muy heridos por estas acciones. Al ver que con sus poderes no podían enfrentarse a Exus, ellos cinco se quedaron detrás, viendo como apaleaban a sus compañeros.
"¡No puedo quedarme más tiempo aquí sin hacer nada!" exclamó Raichu. "¡Voy a ayudarles!"
"¡No lo hagas!" gritó Mimi, sujetando al Pokemon-humano del brazo para evitar que este avanzara más. No se daba cuenta de que por esta acción, sus pechos rozaban con el codo de Raichu, quien si se dio cuenta… pero en ese momento no le daba importancia. "¡Si entras solo morirás!"
"¿Y que quieren que haga?¿Que me quede aquí sin hacer nada?" cuestionó Raichu, mirando a los demás. "Kristal y Alan son amigos muy importantes para mi, me salvaron del Team Rocket cuando llegaron a mi mundo. ¡No puedo quedarme aquí sin hacer nada!"
"Pero, si entramos a pelear… sólo seremos un estorbo." Comentó Dawn, una vez más dándose por vencida.
"Eso no importa." Dijo Raichu, mirando al combate y apretando su puño derecho frente a él. "Si tengo que usar mi cuerpo para detener un ataque de Anubis y así darle oportunidad a los demás a vencerlo, ¡Eso haré!¡Y ustedes también!"
"Para ti es fácil decirlo, Raichu."
El Pokemon-Humano se dio la vuelta, mirando a sus cuatro compañeros, quienes se veían muy tristes. Él estaba por decirles que tenían que ayudar, cuando se dio cuenta de la razón por la que ellos no querían avanzar; lazos.
Música de fondo: - 200-Roxas- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Ahora que se lo podía a pensar, a diferencia de él, los cuatro jóvenes tenían personas quienes esperaban su regreso a sus mundos, por lo que no podían arriesgar sus vidas a la ligera. Él, siendo un Pokemon modificado por el Team Rocket, no tenía a nadie con quien estar… la única 'familia' que tenía eran Kristal y Alan, quienes estaban peleando contra Exus. También estaba Latias… pero luego de ese comentario que escuchó en Novaterra, ya no sabía que era él para ella.
"Ya veo." Comentó el Pokemon. "Por eso no quieren ir a pelear, sabiendo que es probable que muramos en este combate." Expresó, sabiendo que los cuatro miraron al piso. "Pero, como Haru dijo antes; si no peleamos, ellos tarde o temprano morirán."
"Y si morimos aquí, puede que nuestro sacrificio sea en vano." Respondió Haru tristemente.
Raichu miró a sus compañeros, derrotados antes de pelear. ¿Qué les estaba pasando? Ellos no eran así. ¿Acaso el poder de Exus les quitó toda la confianza?¿Será acaso que los lazos de familia y amigos eran una carga?
"¿Y de verdad creen que ellos estarían felices al verlos así?" preguntó, haciendo que los cuatro lo miraran de nuevo. "Recuerden lo que dijo Exus, este combate se está viendo en todo el Nintenverse. Significa que ellos están viendo todo en este momento. ¿Creen que estén felices al verlos así, derrotados sin pelear?"
"Pero, si peleamos…" empezó Mimi.
"¡Si no peleamos, Exus usará nuestros cuerpos para volvernos Heartless!¡Y si eso pasa, seremos nosotros los que terminemos matando a todos nuestros seres queridos!"
Dawn, mimi, Rock y Haru miraron a Raichu con sorpresa, puesto que ese pensamiento no se les había ocurrido… o quizás si, pero la desesperación que sentían los había nublado. Era cierto: si no peleaban, Exus los corrompería y terminarían siendo sus soldados, perdiendo así la guerra.
"T-t-tienes razón." Dijo Rock. "Si no peleamos, será peor."
"No podemos permitir que Exus haga eso." Expresó Mimi. "¡Prefiero que mi cuerpo se desintegre con uno de los poderes de Exus a que sea usado para matar a mis seres queridos!"
"¡Entonces, debemos pelear!" exclamó Dawn, alzando su puño derecho.
"Raichu… gracias." Comentó Haru. "Si no nos hubieras dicho eso…"
"Ayuda que sea alguien que no tiene familia. Si hubiera tenido a alguien quien me espera en el Nintenverse, quizás hubiera pensado como ustedes y me hubiera rendido."
"Te equivocas, Raichu, tu si tienes familia… nosotros."
El Pokemon se les quedó mirando con algo de sorpresa, puesto que no había pensado en ellos de esa forma. Si, eran muy amigos, pero no los había pensado como familiares.
"¿Hablan enserio?" cuestionó.
"¡Claro!" exclamó Haru. "¿Cómo no lo pensaríamos?"
"Si, eres un hermano nuestro." Dijo Dawn. "Pervertido, pero uno de nosotros."
"Nomás no creas que por ser nuestro hermano tendrás privilegios, ¿eh?" amenazó Mimi, guiñándole un ojo al Pokemon.
"Gracias, chicos." Expresó Raichu.
"Pero… no somos los únicos." Dijo Rock, mirando hacia el frente. "Ellos también son nuestros hermanos."
"¡Y debemos ayudarles!" exclamó Dawn. "¡Vamos!"
"Ellos son nuestra familia." Dijo Haru, caminando hacia el frente. "¡Y como sus hermanos, debemos ayudarles!¡Eso es lo que nuestros corazones dicen!"
De pronto, varios destellos dorados aparecieron frente a ellos, llamando la atención de los otros ocho N-Warriors y de Anubis mismo. Cinco destellos dorados estuvieron flotando frente a Mimi, Dawn, Rock, Haru y Raichu, revelando su verdadera forma luego de unos segundos; las restantes Zodiac Keyblades.
"Estas son…" empezó Mimi.
"¿Las restantes Zodiac Keyblades?" cuestionó Rock al ver las llaves frente a ellos.
Haru, quien estaba al frente de los cinco, miró las Keyblades con confusión, asombro y, luego de unos momentos, seguridad, sabiendo lo que tenía que hacer.
"Ahora es nuestro turno." Comentó, sujetando la Keyblade frente a él. "¡Vamos!"
Entendiendo lo que tenían que hacer, los demás guerreros tomaron las Keyblades frente a ellos, elevándolas al cielo y liberando sus poderes.
"¡BANKAI ARMOR!"
Música de fondo: - 083-Battle of God (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!)
Un destello dorado los engulló por completo, pareciendo por unos segundos un sol pequeño en la superficie del planeta. Poco a poco, la luz comenzó a disminuir y con esta el velo que cubría la identidad de los nuevos guerreros.
"¡LIBRA GOLDEN ARMOR!" exclamó Haru, con su nueva armadura de Libra.
"¡TAURUS GOLDEN ARMOR!" gritó Raichu, con la armadura de Taurus.
"¡VIRGO GOLDEN ARMOR!" Dawn ahora poseía la armadura de Virgo, que brillaba intensamente.
"¡ARIES GOLDEN ARMOR!" Rock hacía poses de ataque, ahora con la armadura de Aries.
"¡SERPENS GOLDEN ARMOR!" Y por último, Mimi, vestía la treceava armadura de Serpens.
Todos veían lo que ocurría atrás de ellos; los últimos cinco Golden N-Warriors habían aparecido… el grupo estaba completo al fin.
"¿Ustedes también?" preguntó Exus con cierto asombro al ver a los trece N-Warriors con sus armaduras doradas. "No creí que ustedes trece serían los nuevos Golden N-Warriors."
Kristal, Lucy, Alan, X, Zero, Ash, Tai y Takato miraron a sus compañeros, sorprendidos al verlos con las restantes armaduras de oro. ¿Quién lo diría? Aquellos que fueron al Nintenverse son los nuevos guerreros dorados.
"Parece ser… que ahora si podemos ayudarles." Comentó Haru.
"Eso es cierto." Respondió Tai, sonriendo. "Ahora que estamos completos, tenemos una oportunidad."
"¿Raichu con la armadura de Tauro? Me sorprende un poco." Dijo Alan al ver al Pokemon con esa armadura. "Creí que elegía a las personas de corazón puro…"
"No digas nada, Alan, que tu corazón no 'es muy puro' que digamos." Respondió.
"Quizás…"
"Dejen de estar jugando." Expresó Zero, mirando a su enemigo. "Debemos concentrarnos en él."
"¡Cierto!" exclamó Dawn. "¡Ahora que estamos completos, todo saldrá bien!"
Exus miró a los héroes, el asombro ya retirándose de su rostro, antes de sonreír un poco.
"Eso es excelente." Comentó Exus. "Ahora que sé que los trece Golden N-Warriors están aquí, aparte de aquel que aparece una vez cada millón de años, no tengo que preocuparme porque aparezca en el Nintenverse cuando la invada."
"¡No lo permitiremos!" exclamó Alan, colocándose en frente de los trece N-Warriors, elevando sus poderes. "¡Muchachos, ataquémoslo con todas nuestras fuerzas!"
"¡Si!" exclamaron todos, elevando sus poderes al máximo.
El aura de los presentes comenzó a elevarse por sobre su nivel normal, incluyendo el límite de cuando usaban las armaduras doradas. Al parecer, cuando estas estaban reunidas, resonaban entre si, permitiendo que los jóvenes rompieran los límites de sus fuerzas… como lo iban a hacer.
"¡Vamos!" exclamó Alan, liberando su ataque. "¡ARTICUNO SUISEIKEN!"
"¡MANA CANNON!"
"¡NUCLEAR THUNDER!"
"¡CHARGED, X BUSTER!"
"¡GENMUREI!"
"¡HYPER MEGABUSTER!"
"¡COURAGE DRAGON!"
"¡SIEGE THUNDER!"
"¡FINAL ELYSIUM!"
"¡BURNING CORONA!"
"¡SPACIAL REND!"
"¡DRAGON CANNON!"
"¡RAVE FLASH!"
Los trece guerreros liberaron sus poderes, todos uniéndose en uno solo, como si fuera un enorme cometa de energía pura color blanco, con algunos destellos de distintos colores. Este ataque iba directamente hacia Exus a una velocidad superior a la de la luz, pero el Guardián oscuro podía verlo con facilidad… de hecho, se reía.
"Son unos estúpidos." Expresó Exus, reuniendo energía entre sus manos, formando una enorme bola de energía oscura. "¡Desaparezcan!"
El Guardián liberó su energía oscura hacia el frente, la esfera de energía impactando contra el cilindro, creando una intensa explosión en el lugar, una que, si escapara de control, destruiría con facilidad el sistema solar. Exus estaba seguro de su victoria, después de todo, él era un dios… pero se sorprendió cuando su esfera de energía estaba siendo detenida por el ataque combinado de los N-Warriors.
"¿Que?" cuestionó Exus al ver que su ataque estaba siendo detenido.
Los héroes estaban empleando todas sus fuerzas, rompiendo sus límites con cada segundo.
"¡Vamos, una última vez!" exclamó Kristal, elevando aún más su aura.
Entonces, el ataque de energía de los Golden N-Warriors comenzó a aganar terreno, empujando la esfera de energía de Exus hacia atrás, algo que lo sorprendió… en especial cuando su propio ataque fue atravesado por el de los héroes, ahora dirigiéndose hacia él.
"¡No puede ser!" exclamó, antes de ser golpeado por el ataque, empujándolo hacia atrás varios metros hasta perderse en la ciudad que rodeaba la pirámide, saliéndose del camino que conectaba la pirámide con el obelisco.
Luego de un rato, el poder de los jóvenes regresó a la normalidad, el cilindro de energía disipándose. Ellos estaban sorprendidos, mirando en dirección a donde se había perdido Exus. ¿Lo habían logrado?¿Habían logrado derrotar al Guardián oscuro finalmente?
Música de fondo: - 028-Pandemonium, The Castle Frozen - (Soundtrack: Final Fantasy IX)
-Galaxia: Draketon-
En los pasillos anchos de la fortaleza oscura que Sigma y compañía habían obtenido, el hechicero de la galaxia Quest y anterior amigo del Dragon Knight, Pop, caminaba tranquilamente, mirando los alrededores de la base, acostumbrándose a esta. Mientras caminaba, unas figuras lo seguían en las sombras. Pronto, el hechicero llegó a un corredor en especial, donde uno de sus lados daba a un nivel inferior, mientras que el otro era una pared y, cerca de ahí, una división en cuatro. Él se detuvo de pronto, mirando a todos lados.
"Sé que están ahí, no tienen porqué esconderse." Comentó el hechicero, sus ahora ojos dorados mirando hacia un lado.
"Puedes detectar muy bien nuestra presencia, ¿verdad?"
Detrás de él, Apocalymon hizo acto de presencia, apareciendo de entre las sombras.
"Se podría decir que eres… interesante." Comentó el Digimon oscuro con malicia.
Pop miró a varios lados, dándose cuenta de que, mientras Apocalymon aparecía y lo distraía, Ganondorf y Juripa, la anterior D-Reaper, también lo hacían frente a él; con el rey Gerudo recargado en la pared, de brazos cruzados, y el avanzado programa apoyada en el barandal que daba hacia el nivel inferior.
"¿Qué quieren de mi?" preguntó el joven hechicero. "No creo que sólo hayan venido a saludar."
"Escuchamos que venías como mensajero de un sujeto misterioso, a quien Sigma dice Maestro." Respondió Juripa, aún recargada en el barandal. "Venimos a ver quien eras."
"Y supongo que no se irán con sólo verme, ¿verdad?"
"Claro." Respondió Ganondorf. "Parece ser que, aparte de un mensajero, eres un Keyblader."
"¿Qué hay de eso?"
"Bueno, pues… queremos ver el poder que posees." Dijo Apocalymon, mostrando sus garras al hechicero, aunque este le daba la espalda. "¿No te parece?"
Música de fondo: - 088-Sad Duel- (Soundtrack: Yu-Gi-Oh! GX)
Sin decir más, el Digimon oscuro atacó a Pop por la espalda, pero este saltó hacia el frente para evitarlo, invocando su Keyblade en el proceso. Entonces, se dio cuenta de que ese movimiento lo acercó más a Ganondorf y a Juripa, siendo este primero el que se lanzó hacia él con su espada en alto. Pop usó su Keyblade para bloquear el ataque del Gerudo, manteniéndolo a raya.
".Así que esta es tu Keyblade." Comentó Ganondorf, mirando de cerca de Pop, ya que estaban en un bloqueo de armas. "Puedo ver que es del tipo mágica… ¡Veamos que puedes hacer con ella!"
Ganondorf atacó a Pop con cinco golpes rápidos y poderosos con su espada, sorprendiéndose de que el hechicero pudiera bloquearlos con su Keyblade con una mano. El último golpe mandó a Pop hacia atrás, haciendo distancia entre él y el Gerudo. Fue en ese momento en el que se dio cuenta de que Juripa ya no estaba frente a él, sino que ahora estaba colgada en el techo. Al mirar hacia arriba, se dio cuenta de que ella había lanzado esas burbujas rojas que borraban de la existencia todo lo que tocaban. Pop alzó su Keyblade, invocando su poder mágico para desaparecer del lugar, permitiendo que las burbujas impactaran el suelo y lo desaparecieran por completo.
"¿Dónde está?" preguntó Ganondorf, no viendo a donde se había ido el joven porque se movió muy rápido.
"¡Atrás!" exclamó Apocalymon, diciéndole al Gerudo donde estaba.
Pop apareció detrás de Ganondorf, usando una técnica de tele transportación para escapar de su vista. El hechicero giró sobre su mismo, reuniendo poder mágico en su Keyblade, apuntándola hacia el frente.
"¡MERAZOMA!" Exclamó Pop, lanzando de su Keyblade tres bolas de fuego seguidas, dirigiéndose hacia sus rivales, dos de estas siguiendo recto y una haciendo una curva para elevarse.
Los tres villanos vieron el ataque acercarse a ellos, Ganondorf usando su espada para bloquearla, Juripa con las alas que tenía en su espalda, y Apocalymon con sus brazos. Sin embargo, a pesar de lo fuertes que eran, los tres fueron lanzados con fuerza hacia atrás, tumbándolos y arrastrándolos varios metros hacia atrás, antes de detenerse.
"Interesante." Dijo Ganondorf, poniéndose de pie, su cuerpo emitiendo algo de humo por la intensa llamarada. "No está usando todo su poder, pero nos pudo vencer tan fácilmente."
"¿Crees que nos ha vencido?" preguntó Apocalymon detrás de él. "No digas tonterías, aún estoy vivo."
"Si él peleara con todo, no lo estaríamos."
Pop miró a los tres villanos, no quitándoles la mirada de encima en caso de que hicieran algo impensable. Quizás ahora lo dejarían en paz.
De pronto, el joven abrió los ojos en sorpresa, antes de darse la vuelta hacia atrás y alzar su Keyblade, deteniendo con esta el golpe… de otra Keyblade.
"Vaya, entonces si descubriste mi presencia, aunque estaba oculto." Comentó el Shaman Hao, sujetando con ambas manos su Keyblade Spirit of Fire. "De verdad que eres alguien de admirar."
"¿Tú también vienes a probarme?" preguntó Pop, usando mucha fuerza en sus brazos ya que, a diferencia de los otros tres, Hao tenía el poder de un N-Warrior.
"Solo venía a ver si eres capaz de detectarme. De no hacerlo, no te tomaría enserio. Pero ahora que vi que si puedes, ¡Me estás interesando!" Exclamó el Shaman, usando toda su fuerza para empujar a Pop hacia atrás, lanzándolo por los aires, aunque el hechicero logró controlarse y caer de pie a unos metros de distancia. Hao encaró el joven, invocando su Espíritu de Fuego detrás de él, apuntando al hechicero con su llave. "¿Qué te parece si pruebo de que estás hecho?"
Pop miró a su nuevo contrincante, sabiendo que si peleaban, quizá son saldría ileso de la pelea. Hao se colocó en guardia, preparándose para atacar, reuniendo energía en su Keyblade…
"¡Vamos!"
"¡Suficiente!"
Música de fondo: - 198-Curse of Vile- (Soundtrack: Megaman Zero 3)
Todos los presentes miraron hacia detrás de Hao, de donde venía esa voz. Saliendo de un pasillo cercando, venía caminando Sigma, con otra persona detrás de él, alguien de menor estatura que él… quizás a penas un poco más alto que Hao mismo. El sujeto, de bata blanca y cabello gris, caminaba con las manos en su espalda, un poco arqueado hacia el frente debido a su avanzada edad.
Cuando lo miraron, los tres villanos que atacaron a Pop, y Hao, abrieron sus ojos con sorpresa. No era un aura poderosa la que sentían, pero aún así imponía mucha autoridad, teniendo una presencia oscura sin precedentes. Incluso Hao se sentía intimidado por el sujeto que estaba a lado de Sigma. De pronto, Pop se postró sobre una de sus rodillas, haciendo una reverencia.
"Master Wily." Dijo Pop, mirando al suelo, mientras Sigma y su invitado se detenían cerca de Hao.
"Veo que has encontrado algo de acción, mi aprendiz."
"Sigma, ¿Quién es él?" preguntó Apocalymon, con cierto temor al referirse al científico.
"El es Lord Wily, un camarada mío." Respondió el Reploid con malicia. "Él es un Keyblade Master y maestro del joven que estaban atacando."
"¿Keyblade Master? Entonces, ¿Es un N-Warrior?" cuestionó Hao, sabiendo un poco de la jerarquía de los N-Warriors.
"Se podría decir, pero ya he dejado el título de Master y el de N-Warrior." Expresó el científico. "Pero vengo a detenerlos, ya que está por ocurrir algo… interesante."
"¿A que te refieres?"
"El momento está por llegar." Comentó Wily. "Pronto podremos comenzar con nuestros planes."
"¿De que está hablando?¿Cuales planes?"
"Paciencia, muchacho, todo se revelará pronto." Dijo el científico, dándose la vuelta y dándole la espalda a todos los presentes. "Sigma, reúne a todos en el salón principal… pronto sabrán que es lo que pasará."
"Si, Lord Wily."
El anciano se alejó del lugar, dejando a los seis, Hao y los otros mirando a Sigma con cierta confusión.
"¿Qué es lo que está pasando?" preguntó Juripa con cierto enfado.
"Pronto se revelará todo." Respondió Sigma. "Y debo decir que… será muy interesante para nosotros." Dijo, también caminando hacia la salida del lugar, siguiendo a Wily, dejando a los cuatro villanos y a Pop en el lugar, con los primeros muy confundidos por lo que estaba pasando.
Fin del Capitulo 85
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Alan: Hola, soy Alan. Sólo tenemos una oportunidad, es ahora o nada. ¡Si no liberamos a los Guardianes, Anubis nos acabará!
Kristal: Alan-kun, adelántate, ¡nosotros distraeremos a Anubis!
Ash: ¿Como destruiremos el pilar?
Alan: Simple: ¡Haré un Seiya!
X: Oh no, ¡no lo harás!
Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: ¡Liberación! ¡Esta es la era de los N-Warriors!
Anubis: ¡Malditos!¡Los haré sufrir eternamente por esto!
?: ¡Alto, Anubis!
Anubis: ¿Que?
?: ¡Esta es la era de los N-Warriors!
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: ¡Gente!¿Que tal?¿Que les pareció? Disculpen por actualizar tan tarde, pero eso fue porque la semana pasada se descompuso mi monitor, así que no me pude conectar hasta el Miercoles que compré otro.
Bueno, no tengo mucho que decir de este capítulo, salvo que he decidido cambiar el nombre de la treceava armadura, Ophiuchus, por Serpens. ¿Por qué? Bueno, aparte que es más facil de pronunciar, siento que queda mejor con los demás signos, (Aries, Taurus, Capricorn, etc.) además de que me había equivocado al momento de nombrarla, puesto que pensé que Ophiuchus era la serpiente, no el domador de serpientes. Luego haré los cambios correspondientes a los capítulos que mencionaba el nombre anterior. Si quieren imaginarse como se ve la armadura de Serpens, piensen en la armadura de Ophiucus Shaina de Saint Seiya, sólo que dorada y con mucha más protección en la pelis y piernas, como una armadura de oro.
Luego subiré las Keyblades doradas, sólo termino la de Serpens y las subo.
Bueno, un aviso especial: el siguiente capítulo, aunque no sea el último, será especial ya que será mucho, mucho, MUCHO más largo que los otros... aunque muchas cosas son de relleno, pero que quería meter. El capítulo normal actual es de almenos unas 15-20 páginas, con este siendo de 23. El especial será de 54 páginas. Debido a lo largo, trataré de subirlo el Sabado para que tengan oportunidad de leerlo en una sentada en la computadora. Bueno, espero que les haya gustado, y por favor, dejen algún review, así sabré si me siguen leyendo y sabré si les gusta algo o no.
Bueno, es todo... nos vemos el otro Domingo... o Sabado, si tengo chance ( Tengo que poner la música a ese capítulo, además de escribir unas escenas que me faltan... si, muy largo). Nos vemos gente, sobres.
-Saiyan X logged off-
