13/Jun/2010

Saiyan X dice: Nueva música en mi Profile, del 210-212


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

El combate contra Anubis continuaba, pero el Guardián oscuro parecía ser inmortal… y supuestamente lo era. Sin embargo, justo cuando más lo necesitaban, los últimos cinco N-Warriors llamaron al poder de las armaduras de oro del Nintenverse, ahora volviéndose Golden N-Warriors. Con este nuevo poder, pudieron hacer retroceder a Anubis y mandarlo lejos de ahí. ¿Será este el milagro que necesitaban?¿Terminará al fin esta guerra tan larga?

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 86: ¡Liberación!¡Esta es la era de los N-Warriors!

Música de fondo: - 077-Gateway- (Soundtrack: Megaman X8)

Los trece Golden N-Warriors miraron en dirección hacia donde Exus se había perdido en el horizonte luego del ataque combinado de los trece guerreros, quienes aún no podían creer que lo habían mandado a volar.

"¿Lo logramos?" cuestionó Mimi con asombro. "¿Pudimos vencerlo?"

"No lo detecto por ningún lado." Respondió Rock, mirando hacia el horizonte con sus avanzados ojos. "no detecto su presencia."

"¿Lo habremos matado?" preguntó Takato con esperanzas.

"No lo creo." Respondió Tai. "No creo que nuestro ataque lo haya matado; después de todo, es un dios."

"Entonces, ¿Hicimos un milagro?" preguntó Ash.

"Quizás."

"No creo que sea momento de hablar entre nosotros." Expresó Zero, llamando la atención de todos. "Aprovechemos este momento para ir al pilar y liberar a Mokona y a las Keyblades antes de que Exus decida regresar."

"¡Tiene razón!" exclamó Alan. "¡Vamos al pilar!"

Con esto dicho, los trece guerreros dorados elevaron sus auras de forma considerable, lanzándose hacia el frente, en dirección a donde estaba el obelisco donde estaban atrapados las Keyblade y Mokona, que no parecía estar a más de un kilómetro de distancia.


Música de fondo: - 028-Pandemonium, The Castle Frozen- (Soundtrack: Final Fantasy IX)

En una parte de la ciudad Necrópolis, en la punta de un rascacielos, había una persona recostada en el techo, con algo de humo saliendo de sus ropas. Se trataba de Exus, quien estaba mirando con sorpresa al cielo, sus ojos abiertos enormemente.

"Me han golpeado." Comentó para si mismo, incrédulo de lo que había pasado. "Esos seres inferiores lograron golpearme."

El Guardián oscuro apretó sus puños con fuerza, sus ojos mostrando una furia sin igual, mientras su aura oscura comenzaba a hacerse presente.

"Es cierto… yo soy un Guardián, un ser superior a ellos por mucho. Este dolor que siento indica que mi cuerpo es humano… ¡Pero mi espíritu es sagrado!"

Exus se puso de pie, su aura levantándolo del suelo, mientras que un bastón bastante largo aparecía en su mano derecha, el cristal morado en su centro brillaba con intensidad.

"Si, soy un dios, y un dios no puede ser vencido por seres mortales." Expresó Exus con malicia, su aura brillando con intensidad. "¡Este es el verdadero despertar de Anubis, el emperador de los muertos!" exclamó, su aura cubriendo todo en el lugar. "Y en el nombre del rey Anubis, ¡No se los perdonaré!"

Una esfera oscura rodeó al Guardián, haciéndose más y más grande, engullendo todo en dos kilómetros a la redonda, antes de reducirse de tamaño. Cuando lo hizo, no sólo Exus había desaparecido… sino que también toda esa área de la ciudad, junto con sus habitantes, habiendo sido consumidos por la oscuridad.


Los trece guerreros dorados viajaban a la velocidad de la luz hacia el pilar, que no parecía muy lejos cuando corrieron. Debieron haber llegado hace tiempo. Sin embargo, parecía que el pilar no se movía de su lugar.

"Es extraño." Comentó Haru a sus compañeros por medio de telepatía, aunque movía sus labios para hablar. "El pilar no se está acercando. ¿Por qué?"

"No parecía tan lejos cuando partimos." Expresó Raichu. "¿Tan lejos estaba?"

"No tiene sentido." Respondió Alan. "Viajamos a la velocidad de la luz y ya llevamos un minuto corriendo. Si la luz puede darle casi ocho vueltas a La Tierra por segundo, ¿entonces ese planeta es casi tan grande como un sistema solar?"

"No es eso." Respondió X. "Estamos en un espacio-tiempo diferente."

"¿Qué quieres decir?" preguntó Dawn con confusión.

"Es una cúpula." Respondió Zero. "Al parecer, alrededor del pilar, hay una cúpula que modifica el espacio-tiempo a su alrededor. Es probable que ese pilar esté en una dimensión distinta que hace que la distancia entre donde estábamos y el pilar sea mucho más larga."

"¿Y apenas nos lo dicen?" cuestionó Mimi con cierto enfado.

"No detecté la cúpula hasta que entramos en la anomalía."

"Entonces, ¿Tardaremos más en llegar?" cuestionó Kristal.

"El Espacio-tiempo sólo nos afecta a nosotros. El tiempo en el exterior trascurre normalmente."

"No lo entiendo."

"En pocas palabras." Comenzó Rock. "Si bien para nosotros ha pasado unos dos minutos, afuera d la cúpula solo habrá pasado un segundo, quizás menos."

"¿Eso como nos ayuda?"

"Quiere decir que no es una trampa, sino un efecto del pilar o algo así." Respondió X. "Quizás pudiéramos estará aquí miles de años, pero en teoría, solo pasaría un segundo en la realidad."

"¡¿Que?¡Pero no quiero que pase tanto tiempo!" exclamó Dawn con enfado. "¡No quiero envejecer tan rápido!"

"¡Eso es malo!" exclamó Raichu. "¡Si eso pasa, Kristal envejecerá… y entonces, sus pechos…!¡Oh no!"

"¡Deja de pensar en eso en un momento así!" exclamó la hechicera con enfado.

"No se preocupen." Dijo X con calma. "En teoría, el tiempo no afectará nuestros cuerpos. Sería como estar un año en la habitación del tiempo de Novaterra, donde no envejecemos."

"¿En teoría?" preguntó Haru.

"No puedo estar cien por ciento seguro."

"No importa eso." Dijo Zero con seriedad. "Aún cuando pase mil años para nosotros, debemos seguir adelante y vencer a Anubis y sus planes."

"¡Claro!" exclamó Alan. "¡Sigamos a-!"

De pronto, una explosión de energía detrás de ellos mandó a los trece jóvenes al suelo, cayendo pesadamente y siendo arrastrados un poco debido a la fuerza de esta.

"¿Qué fue eso?" preguntó Haru.

"Fue una explosión de energía muy poderosa." Respondió Rock. "Esta energía…"

"¡Es de Anubis!" exclamó X.

Música de fondo: - 197-The Evil Lord Exdeath- (Soundtrack: Final Fantasy V)

Todos voltearon a ver hacia atrás, viendo que, a unos diez metros de distancia, Exus estaba de pie, mirando a los trece guerreros. Sin embargo, su aura era muchísimo más poderosa que antes, haciendo que el ambiente se volviera oscuro.

"¡No puede ser!" exclamó Rock. "¡Su aura es mil veces más grande que la de antes!"

"¡¿Qué dices?" cuestionó Dawn con asombro. "No puede ser…"

"Muchas gracias, guerreros." Comentó Exus, llamando la atención de todos. "Gracias a ustedes y su ataque, el verdadero poder de Anubis ha despertado por completo."

"¿El verdadero poder de Anubis?" preguntó Lucy.

"Si. Gracias a que ustedes dañaron mi cuerpo, el verdadero poder de Anubis dormido dentro de mí despertó por el peligro. Ahora si, soy el verdadero Guardián Anubis." Exclamó, apuntándoles con su enorme báculo. "¡Arrodíllense ante mi o serán consumidos por la oscuridad!"

Los trece guerreros miraron al Guardián oscuro, levantándose del suelo para no parecer indefensos en su presencia, algo que era difícil porque el aura del Guardián volvía muy pesado el ambiente.

"Es muy fuerte." Expresó Dawn. "Siento como si su aura cubriera todo el planeta."

"¿El planeta? Te quedas corta, Dawn." Expresó Rock, apretando sus puños. "No puedo calcular el nivel del aura de Exus, pero si sé una cosa; su aura está cubriendo todo el universo entero."

"¿Tan fuerte es?" preguntó Mimi.

"Es un dios, claro que es fuerte."

"¡Rayos, no tenemos tiempo!" exclamó Alan con enfado. "Si no lo derrotamos…"

Kristal miró a Exus con seriedad, intentando pensar en algo, pero no tenía idea de cómo vencerlo… sólo una idea le vino a la mente.

"Alan-kun… vete."

"¿Que?" preguntó el joven, mientras todos los demás miraban a la pareja. "¿Qué estás diciendo, Kristal?"

"Digo que te vayas, que sigas el camino y llegues al pilar."

"¿Y dejarlos solos a que se enfrenten a Exus con esa aura?¡Hasta crees!"

"Aunque pelemos los trece juntos, no podremos ganarle." Dijo ella con sinceridad, algo que todos entendían perfectamente. "Es mejor que uno de nosotros sigua adelante."

"¡Entonces ve tu, Kristal! Eres más fuerte que yo con los hechizos, así como más inteligente que yo por tu naturaleza de hechicera. Seguro que hallaras la forma más rápido que yo."

"Pero, Alan-kun, tu tienes algo que yo no tengo; conocimiento."

"¿De que hablas?"

"Tu tienes un conocimiento que nadie sabe, ya que en tu mundo todos nosotros somos seres de ficción. Segura que en ese conocimiento debe de haber alguna forma de sacar a Mokona y a las Keyblades, solo así tendremos una oportunidad."

El joven miró a su novia, quien le regresaba la mirada d forma tierna. Se podía ver en los ojos de ella que tenía una gran confianza en él, que sabía que lo lograría.

"De acuerdo." Expresó el joven. "No puedo sacarte de ese pensamiento cuando estás así de decidida, por lo que tendré que aceptarlo."

"Me alegra, Alan-kun." Respondió Kristal. "Nosotros lo entretendremos, ¿cierto?"

"Cierto." Respondieron los demás, sabiendo que esa sería su última oportunidad.

"De acuerdo… pero antes de eso, debo llevarme a otros dos conmigo." Dijo Alan, mirando a sus amigos. "Ash, X, vengan conmigo."

"¿Por qué nosotros?" cuestionó Ash con sorpresa.

"Porque… mi corazón así lo dice." Respondió Alan seriamente, mirando hacia el frente. Ash, por su parte, miró a X.

"¿No te parece que esa frase está siendo usada mucho últimamente?"

"Que más da." Respondió el Hunter, encogiéndose de hombros, mirando hacia el frente. "Sigámoslo."

"Bueno."

"Buena suerte, chicos." Dijo Mimi, sin quitar la mirada de Exus. "Confiamos en ustedes."

"¡Rescaten a Mokona y a las Keyblades!" exclamó Tai.

"Gracias." Respondió Alan, mirando hacia atrás, al pilar. "¡Vamos!"

Con esto dicho, Alan, X y Ash comenzaron a correr al pilar oscuro, separándose de sus compañeros. Claro, Exus se dio cuenta.

"¡Alto!" exclamó el Guardián, elevando su aura para ir por ellos.

"¡Detente, Exus!" gritó Kristal, mientras ella y los demás N-Warriors elevaban su aura al máximo, formando una pared de aura a su alrededor. "¡no dejaremos que avances!"

"¡Quítense de mi camino!" exclamó el Guardián lanzándose contra los jóvenes.


Música de fondo: - 115-Battle With Sigma (2nd Form)- (Soundtrack: Megaman X5)

Mientras esto ocurría, en varios planetas del Nintenverse, la guerra continuaba entre los habitantes de estos mundos y los invasores… y los locales parecían perder.


-Planeta: Pokearth-

En Pokearth, Latias, en forma humana, caía al suelo luego de un ataque de parte del First Prime de la Pharaohn Searia, Amón, le había dado. La joven chocó contra la superficie, levantando una gran cantidad de polvo al momento del impacto. El First Prime descendió a tierra lentamente, tocando el suelo con suavidad, mientras que Latias intentaba levantarse del cráter que había hecho por el impacto, respirando con dificultad.

"Al parecer, llegaste a tu límite." Expresó el Egypteran, riendo un poco.

"Yo…" dijo Latias con cansancio. "Yo aún no me doy por vencida…"

"¿Y quieres que te crea? Puedo sentir que tu aura está por agotarse. Unos golpes más y ya no podrás levantarte. No creo que tengas energía siquiera para poder hacer esa técnica que te recupera. Debo admirarte por eso, pero este es el final."

Mientras Amón caminaba hacia ella, Latias, respirando con dificultad, trataba de hallar alguna forma de poder contraatacar… pero no se le ocurría ni una.

'Oh no, no tengo fuerzas para seguir.' Pensó la joven. 'Si tan solo tuviera más poderes.' Luego, la imagen de un Pokemon similar a la forma real de ella apareció en su mente. 'Hermano, por favor, ayúdame.'

De pronto, tanto ella como el First Prime sintieron una presencia poderosa acercarse a la isla. Aún estaba algo lejos, pero podría llegar en unos minutos más. Amón no sabía quien era, no tenía forma de hacerlo… pero Latias si.

'Mewtwo…' pensó Latias, mirando en una dirección. 'Mewtwo viene para acá.'

"Oh vaya, parece ser que alguien más viene para acá." Expresó Amón. "Será peligroso si dejo que llegue y los dos se unen, por lo que será mejor matarte de una vez."

Amón avanzó hacia Latias, quien intentaba ponerse de pie, pero sus piernas no le respondían.

'Oh no.' Pensó ella. 'Por la presencia del First Prime, Mewtwo no puede transportarse hasta acá. Si no hago algo, él me va…'

Amón continuaba caminando, deseoso de asesinar a la joven que osó desafiarlo. Pero entonces, una piedra lo golpeó en la cabeza, llamando su atención.

"¡Déjala en paz!"

Al voltear hacia atrás, logró ver que se trataba de uno de los humanos que habían desafiado a sus fuerzas. En ese momento, él no tenía Pokemons a su disposición, ya que el First Prime los había derrotado a todos y en esos momentos estaban desmayados, por lo que el joven decidió atacarlo con sus propias fuerzas. Latias, al ver al joven, abrió los ojos con sorpresa.

"¡Juan!" exclamó ella.

"Kanon, no sé quien seas en realidad, pero no puedo permitir que este sujeto te mate." Respondió el joven, con un tubo de metal en su mano derecha. "¡Yo también pelearé!"

"Eres un estúpido." Expresó Amón. "¿Crees poder desafiarme? Está bien, veamos que eres capaz de hacer."

Ahora, Amón se acercaba a Juan, quien lo esperaba para golpearlo con su tubo de metal… claro, sabía que no le haría nada, pero no tenía otra opción.


-Planeta: Ninjeran-

Naruto corría de un lado a otro por sobre los techos de la aldea que pertenecía a The Land of Earth, tratando de escapar de su enemigo, dándose cuenta de que era demasiado para él. Incluso con el poder del Kyubi incrementando sus técnicas, no era capaz de vencerlo.

"¡Kuso!¡¿No está siguiendo todavía?" preguntó el joven Ninja para si mismo.

"¡Déjame salir, mocoso!" exclamó el demonio dentro de él. "¡Si salgo, podré acabar con él!"

"¡Ya te dije que no!¡Si te libero, podrías destruir mi aldea en un futuro!"

"¡Estúpido! Estos enemigos son más poderosos de los que tu crees. Si no me dejas salir, ellos acabarán con todas las demás aldeas, no solo la tuya. ¡Déjame salir!"

"Aún no… tengo una idea en men-"

"¡Ahí estás!"

El First Prime con el que Naruto se estaba enfrentando, Serarktum, First Prime de Quetesh, apareció frente a él mientras corría y lo sujetó del cuello, levantándolo por los aires y deteniéndolo en el acto. El Ninja, luego de darse cuenta de lo que pasó, intentó usar el Jutsu de intercambio de objetos para escapar… pero la misma energía del First Prime evitaba que pudiera hacer fuir su Chakra con eficiencia, cancelando el Jutsu en el acto.

"¡Kuso!"

"Hehe, esa técnica de intercambio ya no te funcionará." Expresó Serarktum con malicia. "He analizado esa técnica y sé como neutralizarla a esta distancia. En el momento en el que te sujeté con mi brazo, perdiste tu oportunidad de escapar. Ahora… veamos de lo que eres capaz, a ver cuanto puedes soportar mis ataques."

Después de eso, el First Prime comenzó a golpear a Naruto de forma salvaje, atacándolo a una velocidad impresionante, una que evitaba que el joven pudiera escapar, azotándolo contra las construcciones, lanzándole ataques de energía, entre otras cosas. Al final, Naruto fue lanzado hacia una construcción, estrellándose de lleno en la pared, su espalda crujiendo al momento del impacto, antes de deslizarse por el muro y terminar sentado en el suelo, con varias heridas abiertas en su cuerpo y sangre manchando sus ropas. Ahora si, no tenía energía para responder a ningún ataque.

"Ahora si, estás acabado." Expresó Serarktum, levantando al chico del cuello de su traje anaranjado. "¿Últimas palabras?"

"T-te regresaré esto, cien veces."

"Lo dudo." Respondió el First Prime, reuniendo energía en su mano derecha, la que no estaba sujetando al chico. "Descansa en paz, muchacho."


-Planeta: Digital World East-

Angemon, el Digimon compañero de TK, resistía el embate de varios ataques especiales de su rival, la First Prime del Pharaohn Hamon, Seshat, mandando al Digimon hacia un muro de la ciudad digital donde estaban peleando.

"¡Angemon!" exclamó el joven humano al ver a su compañero caer derrotado, regresando a su forma normal de Patamon. "¡Resiste!"

"No tiene caso, humano." Expresó Seshat mirándolo fijamente. "Él ya no está conciente. Ahora, es tu turno."

"¿Por qué?" cuestionó TK con enfado, mirando a la guerrera. "¿Porqué están atacándonos?¡No les hemos hecho nada!¡Déjenos en paz!¡Queremos vivir de forma tranquila!¿Quienes son ustedes para destruir esta tranquilidad?"

"Esa es la voluntad de nuestro señor, Anubis, el dios de la galaxia de la muerte, y nosotros, como sus soldados, seguiremos sus ordenes. Nosotros llevaremos estos mundos a la destrucción, y por voluntad de Anubis, haremos que todos ellos caigan en la oscuridad."

"¿La oscuridad?" cuestionó el joven, al escuchar esa palabra, su furia crecía. Para él, que alguien use el poder de la oscuridad es una estupidez. Para él, la oscuridad debe ser eliminada a cualquier costo. "¡¿Por eso nos están atacando?¡Malditos!¡Regresen a su mundo de sombras donde deben de estar!"

"¿Quién eres tu, simple mortal, para desafiar la voluntad de un dios? Si él quiere invadir sus mundos, eso se hará. La voluntad de un dios es absoluta. ¿O acaso no vez lo que ocurre en nuestra galaxia? Aquellos que han intentado enfrentarnos, están siendo derrotados por nuestro señor. Lo último que queda de esperanza en esta galaxia está siendo aplastada por la voluntad de nuestro dios."

"¡Maldición!¡Un dios así merece morir!"

Lo siguiente que TK supo fue que fue azotado contra el muro de un edificio, siendo sujetado del cuello, sus pies no tocando el suelo, y a Seshat mirándolo con furia.

"¡Por esas palabras te arrancaré la lengua, humano!" expresó la First Prime. "¡Nunca oses alzar la voz en contra de nuestro señor Anubis, o pagarás con tu vida!"

"¡Me niego a servir a un dios como él, quien desea hacer sufrir a la gente y a cubrir los mundos de oscuridad!"

"Lastima… porque eso le deparará a todos los mundos." Dijo ella con malicia. "Pero tu, no podrás verlo, ¡porque te arrancaré la cabeza ahora mismo!"

TK intentó soltarse, pero era inútil. La fuerza de Seshat era mucho para él, y si no hacía algo… ella lo mataría sin piedad.


Música de fondo: - 022-The 13th Dilemma- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

-Planeta: Digital World South-

Juri y Henry intentaban pelear contra Braknu, uno de los First Primes al servicio de Seker. Claro, ellos no estaban peleando contra él, sino sus Digimons acompañantes, Rapidmon y Leomon, Digimons de gran fuerza y velocidad, mientras los dos Tamers los apoyaban con cartas de ayuda. Sin embargo, ninguno de sus ataques podía atravesar la barrera psíquica que el First Prime levantó a su alrededor.

"Sus ataques no tienen ningún efecto." Expresó el Brarknu por medio de la telepatía.

"Tiene razón, Henry." Dijo Rapidmon. "La barrera que tiene es muy poderosa. Quizás, si nos transformamos en Megagargomon…"

"No tiene caso." Respondió el joven Tamer. "Si nos transformamos en MegaGargomon, él podría fácilmente superarnos con su velocidad… y seguro de que seguirá siendo más fuerte que nosotros."'Además, Juri no puede hacer que Leomon vaya al nivel Mega. Si MegaGargomon y ese sujeto pelearan, y Leomon se mete, podríamos matarlo si querer… y Juri no necesita ver dos veces a su compañero morir. Al menos como Rapidmon, ese sujeto se contendrá un poco, mientras pienso en como vencerlo.'

"Interesante plan, chico, pero hay una pequeña falla." Expresó el First Prime, sorprendiendo a Henry. "Y esa es que puedo leer tu mente fácilmente."

"¡Rayos! Olvidé ese detalle."

"Henry." Empezó Juri. "¿Habrá alguna forma de vencerlo?"

"Debe de haber; nada es invencible, ni siquiera los dioses."

"Es cierto, pero ustedes por si solos no podrán vencerme."

"¡Entonces entraré al juego!"

Varios disparos de energía provenientes del cielo impactaron de lleno en la barrera que protegía a Braknu, levantando una nube de polvo y tierra. Juri y Henry miraron hacia arriba para tratar de ver de quien se trataba, dándose cuenta de una figura humanoide con alas de ángel negro, apuntando hacia abajo con un enorme cañón en su brazo derecho.

"¡Belzeemon!" exclamó Juri al verlo.

"¿Llego tarde a la fiesta?" preguntó el Digimon Mega, descendiendo a nivel del suelo, a lado de los dos humanos.

"Para nada." Dijo Leomon, mirándolo con cierto enfado por lo que había pasado entre los dos antes. "De hecho, esperábamos que llegaras."

"Así que, más llegan a enfrentarme." Comentó Braknu, llamando la atención de todos. "Me parece bien, entonces no me contendré."

"¡Me parece bien, anciano!" exclamó Belzeemon, antes de mirar a Rapidmon. "Será mejor que Digievoluciones a Mega."

"Eso pensaba." Respondió el Digimon robot, mirando a su Tamer. "¿Henry?"

"Si." Expresó el joven, quien ahora miraba a su compañera. "Juri, por favor…"

"Quieres que me aleje, ¿no es así?" preguntó ella, sabiendo que era lo que él pensaba. "Si, lo sé, y no puedo culparte; sólo sería un estorbo."

"No quiero admitirlo, pero si lo seríamos." Dijo Leomon. "De acuerdo, entonces nos alejaremos."

"Henry, por favor, cuídate."

"Claro." Dijo el joven Tamer, mirando a su compañero. "¡¿Listo, Rapidmon?"

"¡Listo!" exclamó el Digimon.

"¡Entonces vamos!¡Evolución Mát-!"


-Planeta: Frontiera-

El Sargento Marcus Fénix, líder del grupo Delta de los Gears del planeta Sera, corría a buscar refugio, escapando de las bolas de energía que venían atacándolo. El soldado se escondió detrás de unos escombros, evitando el ataque de energía, antes de emerger por sobre los escombros y accionar su ametralladora Lancer contra quien lo estaba atacando; la First Prime Hep. Claro, los disparos del arma del Gear no le hacía daño a ella, ni siquiera en las partes que su armadura no protegía, ya que una poderosa aura la estaba cubriendo.

"¿Sigues sin comprender, soldado?" preguntó la mujer. "Tus primitivas armas no pueden hacerme daño."

"Eso decían tus soldados." Exclamó Marcus. "Y aún así muchos murieron por estas armas. Si funcionó una vez, funcionará de nuevo."

"Pero soy diferente a ellos; soy una First Prime. Es como si intentara dañar la piel de un elefante con pequeñas piedras."

"¡Pues si lo ataco a los ojos, lo dejo ciego!"

El Gear continuó disparando, especialmente al rostro de la mujer, esperando poder dañarla, pero el aura que la protegía lo impedía. Ella se dio cuenta de que, aparte de Marcus, otros cuatro soldados estaban aún concientes, se ponían en posiciones estratégicas y le disparaban; eran Ivan y Carmine, los otros dos Gear, aparte de un soldado de Novaterra y un soldado Japonés de Frontiera, el mundo donde estaban. Viendo que aún estaban dispuestos a pelear, ella decidió atacar… primero a uno de los Gears, por lo que se lanzó contra Ivan.

La First Prime apareció frente al joven Gear, asustándolo por su repentina aparición, antes de accionar su arma contra ella, pero aún así de cerca, las balas no perforaban su defensa.

"Empezaré contigo." Dijo ella, caminando hacia el joven.

"¡Maldición!" exclamó Marcus al ver como ella se acercaba al Novato, accionando su Lancer para intentar herirla en la espalda, pero las balas rebotaban en el escudo de energía que ella tenía.


Cerca de ahí, el grupo de Digidestineds de ese planeta, quienes apenas habían recuperado sus poderes, peleaban contra otro First Prime, quien estaba peleando con todas sus fuerzas. Este guerrero, Arknum, estaba de pie en el centro de una intersección, mientras que los otros seis elegidos estaban en el suelo, con heridas de gravedad en sus cuerpos de Digimon.

"¡Rayos!" exclamó Takuya, quien en ese momento era Aldamon. "Es muy poderoso."

"Ni todos ustedes juntos podrán vencerme." Dijo el First Prime con malicia. "Y la verdad, ya me aburrí de esto… será mejor que los mate de una vez."

Con esto dicho, el First Prime comenzó a reunir energía en sus brazos, a punto de lanzárselas al elegido del fuego, quien no podía moverse en ese momento.


-Planeta: Medarot-

En este mundo, otros combates estaban llevándose a cabo. Por un lado, Marina y Anaís estaban peleando contra Shu, First Prime de la Pharaohn Hathor. A diferencia de otros guerreros en otros mundos, las dos chicas, al ser Magic Knights, podían enfrentarse a ella con cierta facilidad… de hecho, era ella la que parecía estar perdiendo.

"No pareces tan confiada ahora." Expresó Marina, quien en ese momento estaba en un bloqueo de armas con el báculo de su enemiga. "¡Creo que somos mucho para ti!"

La fuerza de Marina, con el Rune-Knight activado, era superior a la de la First Prime, por lo que mandó a esta hacia atrás, dándole oportunidad a que Anaís pudiera atacarla con su magia.

Mientras esto ocurría, en otra parte de la ciudad, Ikki Tenryo, su compañero Metabee, así como Koji Karakushi, su compañero Sumilidon, y el Keyblade Apprentice Marcos se enfrentaban a Pathoru, otro de los First Primes de Hathor, y a diferencia de su compañera, a él le iba mejor, habiendo derrotado a los tres chicos y a los dos robots, quienes estaban al borde de la desactivación.


Música de fondo: - 107-The Legendary Beast- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

-Planeta: Clowria-

La joven Sakura Kinomoto estaba empleando todos sus hechizos de cartas en el First Prime que estaba frente a ella, pero este podía evitar o deshacer cada uno de ellos. Lo único que a ella le quedaba eran las cartas de Light y Darkness… y era lo que tenía que usar.

"Sabes." Comentó Ande, la First Prime. "Ver como estás usando tus cartas una y otra vez no me agrada nada, de hecho ya me aburre… será mejor acabar con esto de una vez… ¡Toma esto!" exclamó la guerrera, lanzando una esfera de energía en contra de la Card Captor, quien reaccionó ante esto con rapidez.

"¡SHIELD!" exclamó ella, activando la carta del escudo, formando una cúpula invisible a su alrededor.

El ataque impactó el escudo, y si bien no lo destruyó, mandó a la joven al suelo, estrellándose en una casa de madera cercana, atravesando la pared gracias al escudo que la rodeaba. Dentro de la vivienda, la joven intentó salir de unos escombros donde estaba había terminado, aunque gracias a su magia no había resultado herida de gravedad.

"Owow… dolió." Comentó la Card Captor, viendo al agujero que había creado. "Es muy fuerte…" dijo poniéndose de pie. "Pero no puedo perder… ¡No puedo!"

"Bueno." Expresó Ande, apareciendo en el agujero en la pared. "Si no quieres rendirte, ¡Entonces acabaré contigo!"

La First Prime comenzó a reunir energía en su brazo derecho, apunto de lanzársela a la Card Captor, quien preparaba otra carta para responder.


-Planeta: Duelmo-

Mientras el planeta era asediado por los alienígenas, un portal del tiempo se abría en una de las zonas más pobres de la ciudad, que ya hace rato había sido evacuada. De este portal, una figura emergía a gran velocidad; una motocicleta roja… con un joven conduciéndolo.

"¿Dónde estoy?" cuestionó el sujeto, mirando a sus alrededores. "Un momento… esto es…"

De pronto, una explosión en un edificio cercano llamó la atención del joven, viendo como la construcción de unos diez pisos comenzaba a caer a tierra cerca de él, levantando una gran nube de polvo cuando impactó. El motociclista miró hacia el frente, viendo, de entre los escombros, a un sujeto con armadura poniéndose de pie lentamente. El motociclista miró a este sujeto… reconociéndolo.

"¿Yugi?" cuestionó. "¿Yugi Motou?"

El mencionado volteó a ver quien le había llamado, abriendo sus ojos al ver de quien se trataba. Pero, antes de que pudiera decir algo, un ataque de energía mandó al N-Warrior a otro edificio cercano, mientras que su atacante, el First Prime con el que se estaban enfrentando, apareció en el lugar. Al mirar al motociclista, el Egypteran le lanzó una esfera de energía a gran velocidad, misma que no podría evitar.

Pero, en ese momento, otro N-Warrior apareció frente a él, usando su Keyblade para cortar el ataque en dos y así salvar al motociclista… quien lo reconoció también.

"¿Jaden?" cuestionó el joven, haciendo que el N-Warrior volteara a verlo en sorpresa, ya que él también lo reconocía.

"¿Eres tu, Yusei Fudo?" cuestionó Jaden con asombro. "¿Qué es lo que estás haciendo aquí?"

"Aparecí aquí luego de que el Crimson Dragon apareciera frente a mi. No entiendo que es lo que pasó."

Jaden pensó un momento, confundido por lo que escuchaba. Yusei Fudo es un duelista del futuro, quizás unos treinta años más adelante. Jaden lo conoció hace unas tres semanas, luego de que un sujeto llamado Paradox apareciera y lo enfrentara. Yusei apareció del futuro, siguiendo a Paradox y los dos viajaron en el tiempo unos años antes, cuando Yugi era más joven, y entre los tres héroes vencieron a Paradox, quien quería destruir el juego de Duel Monsters, debido a que estos destruyeron el futuro de donde él venía. Cuando lo vencieron, Yusei y Jaden regresaron a sus respectivas épocas a continuar sus vidas.

No creía que lo encontraría de nuevo.

"¿Qué es lo que está pasando?" preguntó Yusei de nuevo, mirando el estado en el que se encontraba la ciudad.

"¡Estamos siendo invadidos por alienígenas!¡Eso es lo que está pasando!" exclamó Jaden, viendo como el First Prime se lanzó hacia él, sólo para ser envestido por Yugi que apareció de pronto.

"¿Que? No recuerdo que haya una invasión en el pasado."

"¿Enserio? Eso es raro. Se supone que tú eres de nuestro futuro, ¿No? Entonces debería de haber algo de esto mencionado en la historia."

El joven Yusei se puso a pensar; si, era cierto, él venía del futuro, pero no recordaba que hubiera alguna mención acerca de una invasión, o algo así. Pero entonces, recordó algo.

"Ahora que lo pienso." Empezó. "Antes de que apareciera el Crimson Dragon, hubo una extraña anomalía en la ciudad… quizás, tenga que ver con eso."

"Quizás." Dijo Jaden, aunque no prestando mucha atención. "Lo siento, Yusei, pero ahora andamos algo ocupados…"

Sin más que decir, Jaden comenzó a correr hacia el First Prime con el que Yugi luchaba, dejando al joven motociclista en el lugar, confundido por haber llegado al pasado una vez más… y por ver a sus dos compañeros con extraños poderes.


-Planeta: Cybera-

Joe Shimamura, Cyborg 009, impactaba contra una pared de un edificio, luego de haber sido lanzado por su enemigo hacia esta. Él intentó ponerse de pie, pero el First Prime con el que se enfrentaba apareció frente a él y lo sujetó del cuello, estrellándolo de nuevo en la pared.

"Estás derrotado." Expresó el Egypteran. "¿Unas últimas palabras?"

Joe miró hacia atrás, y vio a sus compañeros Albert y Jet, en el suelo, derrotados, semi enterrados en escombros de construcciones cercanas, antes de volver a ver a su rival.

"No pienso rendirme…" expresó débilmente.

"Lástima por escuchar eso." Dijo, mirándolo con malicia. "¡Desaparece!"


-Planeta: Heritage-

El joven Santiago corría, guiando a su compañera llamada Diana a través de los pasillos de la escuela, queriendo escapar del lugar. La escuela no era muy grande, pero en esos momentos los accesos estaban destruidos o llenos de gente, evitando que ellos pudieran salir pronto.

"¡Rayos!" exclamó Santiago. "No hay salida."

"¿No podemos salir de aquí, Santy?" preguntó Diana con temor.

"Debe de haber una forma. Si tan sólo hubiera un acceso… quizás por las ventanas de los salones-"

"¡Alto ahí!"

Ambos jóvenes voltearon a un lado, viendo como tres Snake Soldiers emergían de un pasillo cercano, apuntándoles con sus armas. Iban a correr en dirección opuesta, cuando detrás de ellos apareció otro soldado, también apuntándoles con su Staff Weapon. Ambos jóvenes se pegaron a una de las paredes del pasillo, el chico estando frente a su compañera, inconcientemente queriendo protegerla de todo daño.

La situación era realmente desesperante. Sin poder hacer nada, los dos humanos tuvieron que rendirse… más no sabían si eso sería suficiente.


-Planeta: Ashitera-

El chico Kennosuke estaba siendo sujetado del cuello, siendo alzado por el First Prime Karfun, ya cansado de que este escapara. El joven aspirante de samurai soltó el Staff Weapon que portaba, que había sido cortado en dos por la mano desnuda del Karfun, demostrándole su poder.

"Muchacho… fuiste una verdadera molestia." Comentó el First Prime, sonriendo con malicia al ver los intentos del chico por soltarse. "Pero ya me cansé de este juego. Les demostraré a los habitantes de ese mundo que es inútil revelarse contra nosotros. ¡Tu muerte dolorosa será un ejemplo para todos los demás!"

El muchacho intentó soltarse, pero sus fuerzas estaban por agotarse, al igual que su oxigeno. Cada vez sus golpes eran más débiles, así como sus fuerzas, y sus pensamientos comenzaban a nublarse. Sabiendo que sería el fin, solo pudo pensar en una cosa.

'Lo siento, Kanako… no pude… salvarte…' pensó, mientras que la imagen de otra mujer aparecía en su mente. 'Nadja…'


-Planeta: Shamuri-

Yoh Asakura peleaba al mismo nivel contra el First Prime, sus armas chocando unas contra otras. Mientras, en otro lado del lugar, Horo Horo y Len estaban en el suelo, sus armas destruidas, ya no pudiendo pelear más.

"No puedo creer, que Yoh sea tan fuerte ahora." Comentó Horo Horo con cansancio. "Parece una persona diferente."

"¡Rayos!" exclamó Len con enfado. "¿De donde sacó tanta fuerza?"

"No lo sé, pero supongo que tiene que ver con esa enorme llave… rayos, ¡Quiero una!"

Len miró a su compañero con cierto repudio, pero sabía que él estaba en lo cierto; la llave que Yoh usaba como espada emitía una energía espiritual enorme, quizás tan grande como los Great Spirits. El pensar que su compañero estaba usando un arma tan poderosa hacía que sintiera algo de celos por él.

'Pero, ¡¿Por qué un arma con una forma tan ridícula?' pensó Len, no agradándole la idea de usar una llave como espada.

Música de fondo: - 82-The Mako-Controlling Organization- (Soundtrack: Final Fantasy VII)


-Planeta: Shadow Realm-

David, Duncan y Steve lanzaban hechizos poderosos contra el First Prime con el que se enfrentaban, quien también usaba magia. Solo los hechizos de David podían hacerle algo, ya que él era un N-Warrior.

"Nuestros hechizos no pueden hacerle nada." Comentó Duncan a su discípulo Steve, ambos ya habían dejado de intentar luchar hace unos momentos al ver que su magia no era suficiente.

"¡Rayos!" exclamó Steve con enfado. "Si Kristal me viera, sería una burla."

"No tienes porqué sentirte así. Kristal es una N-Warrior, después de todo. Comparados con ella, somos simples hechiceros."

"Y creer que hace unos pocos meses teníamos el mismo nivel." dijo el joven hechicero con tristeza. "Lo malo de que, ahora que es más fuerte que yo, ya no podré tocar sus pechos como antes."

"¿Qué hay de Sapphire?"

"Sapphire es distinta… y los tiene más grandes que Kristal. Pero extraño la sensación de Kristal. Me da algo de nostalgia."

"¿Sientes nostalgia por tocar el busto de tu compañera? Tienes problemas, Steve."

"Lo sé…" dijo el joven hechicero, sonriendo un poco, mirando al cielo. "Y ella se ve bien con esa armadura."

Los dos hechiceros miraron al cielo, esperando poder ayudar de alguna forma.


-Planeta: Nueria-

En su mundo, el maestro Nube, Yukina, y los tres chicos humanos Hiroshi, Keiko y Miki, se hacían para atrás, ya que el First Prime Atet los estaba presionando. El aire helado de Yukina, quien era una mujer de las nieves, no tenía el efecto deseado en el First Prime, que para él era como un aire frío, más no el congelado que lo dañaría.

Nube, por su parte, sus técnicas espirituales no funcionaban contra un ser viviente, en especial con alguien con poderes como los de él. La Mano de monstruo no estaba surtiendo efecto en absoluto… y sin ella, las posibilidades de que Nube pudiera responder a un ataque eran mínimas.

"¡Rayos!" exclamó Hiroshi con enfado. "¿Qué pasa, Nube?"

"Mis poderes no tienen efecto en él." Respondió el maestro con cierto enfado. "No es un espíritu, por lo que la mayoría de mis poderes no le afectan… y los que si pueden dañarlo no son suficientes." Comentó, mirando a la mujer a lado de él. "¿Qué dices, Yukina?"

"No tiene caso." Respondió ella. "Mi aire frío no sirve contra él."

"Si ni el frío sirve, entonces es alguien más allá de los humanos."

"¿Qué es lo que haremos, Nube?" preguntó Miki con temor.

"No se preocupen, no dejaré que les haga daño." Comentó, mirando al First Prime que se acercaba a ellos. "¡Protegeré a mis queridos alumnos!"


-Planeta: Shirok-

En el mundo de Aome Higurashi, el Vampiro Keifer se enfrentaba a otro First Prime, Brak-nu, otro guerrero con similar nombre a otro First Prime. Si bien el Vampiro era poderoso, sus poderes no eran suficientes, y rápidamente estaba siendo abatido por el enemigo. Ambos terminaron en un bloqueo de armas, Keifer usando una gran cantidad de fuerza para no ser superado, mientras que Brak-nu parecía no emplear mucha.

"Es una lástima que así termine el combate." Comentó el Egypteran con malicia.

"¿Qué estás diciendo?" preguntó Keifer con enfado. "¡Esta pelea aún no termina!"

"Corrección; ¡Ya terminó!"

Entonces, la katana del First Prime comenzó a vibrar casi imperceptiblemente… y con esta vibración, la katana logró cortar el metal de la espada de Keifer como si fuera de papel… y dejarle una herida profunda en el cuerpo del Vampiro.

"¿Que?" se preguntó Keifer, sintiendo la profunda herida en su pecho, antes de saltar hacia atrás.

"Oh, interesante." Comentó el First Prime. "Herido, pero aún te puedes mover. Veamos si puedes continuar así…"

Brak-nu se acercó hacia Keifer con algo de lentitud, mientras que el Vampiro se colocaba en guardia, sujetándose la herida con una mano. Herido, y con su poderosa espada rompiéndose bajo la katana del guerrero de Anubis, ahora él estaba a merced del invasor.


Música de fondo: - 167-Fight 2-FFIV- (Soundtrack: Final Fantasy IV)

-Planeta: Ninten-

En el mundo de Mario, los hermanos Mario, Geno, Link, Sonic y Shadow, encaraban a los First Primes Nefaria y Montu, y si bien parecían que los héroes daban pelea, los First Primes eran mucho para ellos.

"Mama mía…" expresó el fontanero rojo, saliendo de los escombros de una choza de madera destruida por un ataque de los enemigos. "Son tan fuertes…"

Mario miró a su alrededor, viendo que sus demás compañeros estaban también derrotados de alguna manera. Decidido a no perder, comenzó a ponerse de pie, sabiendo que probablemente fuera la última vez.


-Planeta: Netterra-

"¡PROGRAM ADVANCE!¡DREAM SWORD!"

El joven Netto Hikari, usando la Cross Fusion con Rockman, su Net Navi, liberó un poderoso ataque especial de los Net Navis, uno que solo unos pocos en ese planeta podían usar… y uno que la First Prime logró evitar con facilidad, siendo ella más rápida que el ataque.

"¡Rayos!" exclamó Netto, respirando con dificultad. "Es muy rápida."

"Ríndete, chico." Expresó ella con cierta malicia. "Tus amigos ya no te ayudarán."

Netto miró a su derecha, viendo que Enzan y Raika estaban en el suelo, desmayados, habiendo perdido la Cross Fusion con sus respectivos Navis, dejándolo a él solo para pelear… y claro, estaba perdiendo.


-Planeta: Witchera-

"¡KAZE NO KIZU!"

"¡RAGNAROK!"

Los ataques de Inuyasha e Isaac viajaron velozmente contra el First Prime con el que estaban peleando, pero este los evitó con facilidad y respondió con sus propios ataques, mandando a ambos guerreros al suelo, junto con sus demás compañeros.

"¡No podemos ni tocarlo!" exclamó Roll con enfado, poniéndose de pie lentamente.

"Si esto sigue así, nos hará pedazos." Dijo Jenna, también levantándose del suelo.

"Ni mi agujero negro puede absorberlo." Expresó Miroku. "Es muy rápido y puede evitarlo."

"¡Maldición!" exclamó Inuyasha con enfado. "¡Debemos vencer a este sujeto!"

"Y lo haremos… si trabajamos juntos." Dijo Isaac. "¡Vamos!"

A pesar de superarlos numéricamente, los héroes no podían tocar al First Prime, quien era mucho más fuerte que ellos en todos los aspectos. Necesitaban un milagro para lograr vencerlo…


En todos los mundos del Nintenverse donde se estaban llevando a cabo combates, la situación era crítica… a menos que ocurriera un milagro, pronto ellos podrían sucumbir.


Hikaru Ichijo, luego de haber sobrevivido al choque de su avión, corría por los pasillos de la enorme nave insignia de la flota de Anubis, la nave que era de un tamaño superior a los demás Ha'taks y que era única en su tipo, algo así como el Nova era la nave insignia de la flota de Novaterra a la que él pertenecía. El joven soldado corría por los pasillos, escondiéndose de vez en cuando, cuando veía que había enemigos cerca. Tenía suerte que la armadura que portaba, misma que todos los soldados de Novaterra llevaban, aún estuviera activa, ya que le daba información del lugar y posición de los enemigos cerca de él. Con esta información, el joven continuó su camino, buscando el generador principal o el puente de mando para así deshabilitar la nave… o, como otra idea, encontrar el hangar donde hubiera Death Gliders, robar uno y atacar a los generadores desde el exterior de la nave, pero dentro del escudo, para dejarla inactiva.

Continuó corriendo, hasta que llegó a un lugar bastante extraño de encontrar en una nave de batalla; una especie de coliseo, mientras él entraba por donde se supone entraban los luchadores, estando ahora en el centro de la arena.

Admiró el lugar por un momento, pero luego recordó su misión, y las vidas que se estaban perdiendo en el exterior cuando la nave se sacudió con algo de violencia. Al recordarlo, decidió continuar su camino… pero, apenas dio un paso hacia delante…

"¡Alto ahí!"

Música de fondo: - 187-In the ashes- (Soundtrack: Tales of Symphonia)

Hikaru se detuvo de golpe, sujetando su rifle de asalto con ambas manos y mirando hacia todos lados, apuntando en dirección a donde él creía que venía la voz.

"Vaya, vaya, no creí que un enemigo pudiera entrar a esta nave… debo decir que estoy sorprendido."

El soldado volteó a un lado, mirando como una figura descendía de los escalones del coliseo, desde el área de los espectadores. Era un sujeto de armadura gris, como la de los Snake Soldiers, pero más detallada, y con una capa negra en su espalda, ondeando dramáticamente con cada paso que él daba. Sin perder el tiempo, Hikaru le apuntó con su arma, sabiendo por la armadura que portaba que era un enemigo.

"¡No te muevas!" exclamó el Novaterran. "No quiero tener que dispararte."

"Oh, vaya, eres más agresivo que la última vez que nos vimos." Comentó el sujeto, quien, a pesar de tener apariencia humana, tenía una piel color morado y cabello azul corto. "Pero, claro que eso debe ser normal… ¿No crees, Micron?"

"¿Qué dijiste?¿Micron?" cuestionó el joven con confusión.

"Oh, si, es cierto, ya no puedo usar esa denominación a los de tu especie, puesto que yo soy igual ahora… aunque, claro, muy superior a los de antes. ¿No lo crees así, Hikaru Ichijo?"

"¿Que?" preguntó el joven, más confundido por ver que ese sujeto lo reconocía. "¿C-Como sabes mi nombre?"

"¿Realmente no lo recuerdas? He, que lástima, muchacho. A diferencia de ti, yo si lo recuerdo." Expresó el alienígena, mirando al joven con malicia. "¡Escúchame, Ichijo!¡Soy el nuevo First Prime del Pharaohn Raviel, y en mi vida pasada fui uno de los comandantes del poderoso imperio Zentradi; Quamzin Kravshera!"

"¿Quamzin?" cuestionó el joven, sabiendo lo que era un First Prime… entonces, cuando repasó el nombre de su enemigo, y de ese supuesto imperio, sintió un fuerte dolor en la cabeza. "¿Que?"

"¿Lo recuerdas?¿Al menos un poco?" preguntó el First Prime, viendo como el joven luchaba el dolor de cabeza. "Supongo que no… entonces, te lo diré; tu y yo vivimos hace miles de años, en una vida anterior, y hemos reencarnado en esta época para continuar con nuestras existencias. Yo si recuerdo mi vida pasada, pero veo que tu no."

"¿Vida pasada?¿Quieres que acepte algo así?"

"Me da igual… porque en este momento, te mataré,"

"¡No lo creo!" exclamó Hikaru, soltando un fuerte grito mientras accionaba su arma.

Los disparos láser, como ráfagas de ametralladora, salieron del arma del Novaterran hacia Quamzin, pero este sólo sonrió. De pronto, los disparos atravesaron el cuerpo del enemigo… o su silueta, más bien. Una imagen aparecía y desaparecía, acercándose cada vez más hacia Hikaru, quien seguía disparando. Entonces, Quamzin apareció justo frente a Hikaru, usando su mano izquierda para hacer a un lado el arma del soldado, mientras le sonreía de forma arrogante.

"¿Qué-?"

El First Prime hizo hacia atrás su puño derecho, antes de golpear con fuerza al joven en el estómago, mandándolo velozmente hacia una de las paredes de la arena, chocando con fuerza contra ella. Al chocar, Hikaru soltó su arma, su casco desprendiéndose de su cabeza, mientras los ojos del joven se ponían blancos por el dolor, antes de caer de frente en el suelo. El soldado de Novaterra comenzó a toser mucho, a ves escupiendo sangre, intentando ponerse de pie, pero sin éxito. Ese golpe lo había dejado en muy mal estado.

"Eres muy débil." Expresó Quamzin, caminando hacia Hikaru. "¿O es que yo soy más fuerte de lo que era en mi vida pasada? Si, puedo sentirlo, el poder de un First Prime hace ver la fuerza natural de un Zentradi como la fuerza de un bebe." Comentó, agachándose para sujetar a Hikaru del cuello y levantándolo del suelo, y gracias a que él era bastante alto, son esforzarse podía hacer que Hikaru no pudiera tocar el piso con sus pies. "Y ahora, te mostraré esa fuerza."

Hikaru intentó soltarse, dándole golpes y patadas al First Prime, quien sólo reía al ver los intentos que hacía por liberarse. Un Novaterran Soldier estaba entrenado para cualquier tipo de combate, ya sea cuerpo a cuerpo o a distancia, y sus fuerzas eran muy superiores a las de un humano normal, quizás pudiendo pelear a la par contra un Snake Soldier. Pero, contra la fuerza de un First Prime, no podía hacer nada… y si no se soltaba pronto, moriría…


Música de fondo: - 189-Jupiter Lighthouse- (Soundtrack: Golden Sun)

Alan, X y Ash continuaban corriendo por el camino, esperando poder salir pronto de la burbuja que controlaba el espacio y el tiempo… y que pocos segundos después, su deseo se cumplió. Frente a ellos, estaba el enorme pilar, Obelisk of Arket.

"Este es." Comentó Alan, admirando el enorme obelisco que se perdía hasta el cielo. El joven miró el obelisco por un rato, antes de voltear a ver a su compañero X. "¿Qué piensas?"

"Es muy alto." Respondió el Hunter, alzando la mirada. "La punta está en una dimensión distinta… y parece que sujeta algo en su cima."

"¿Sabes que es?"

"Creo que si… está energía… ¡No puede ser!"

"¿Qué sucede?"

"Si detecto bien, esta energía es del Kingdom Hearts de esta galaxia"

"¿El Kingdom Hearts está aquí, en este mundo?" cuestionó Ash, mirando a sus compañeros con confusión. "¿No sería fácil de robarlo?"

"Por eso está en esa extraña dimensión." Respondió X seriamente. "Ahí no podrán conseguirlo. Es algo así como la barrera que rodea el del Nintenverse."

"Entiendo." Dijo Alan. "¿Ves alguna entrada?"

"Ni una, como si no hubiera sido construida con una. Quizás Anubis la escondió con su poder o es parte del pilar mismo el sellar su entrada a cualquier invasor."

"Tiene sentido. Qué hay de Mokona y las Keyblades. ¿Puedes verlas?"

X volvió a mirar al pilar, usando sus avanzados sistemas para ver através de el… o al menos para detectar las presencias.

"Puedo verlas; Mokona y las Keyblades aún están bien, aunque muy débiles por que al parece sus energías están siendo absorbidas por el Kingdom Hearts." Respondió el Hunter. De pronto, sus sistemas detectaron algo más. "Esperen, hay algo aparte de ellos…" expresó, analizando los datos con más detenimiento, sorprendiéndose con los resultados. "¡Imposible!"

"¿Qué vez, X?" cuestionó Alan con curiosidad.

Mokona y las Keyblades no son los únicos ahí!" exclamó con asombro. "¡Hay otras tres presencias adentro!"

"¡¿Qué dices?" exclamó Ash, sorprendiéndose por lo que decía su compañero. "¿Hay más Guardianes ahí dentro?¿Quiénes serán?"

"Una debe ser Athena, ya que fue capturada por Anubis hace unas horas. Pero los otros dos…"

"¿Son otros Guardianes?"

"Deben de ser."

"Entonces debemos liberarlos." Comentó Alan, mirando hacia el frente.

"¿Y si son Guardianes malos?" preguntó el Pokemon Trainer.

"No tenemos opción." Respondió X. "Si no sacamos a Mokona, Athena y las Keyblades, entonces Anubis ganará, y no podemos permitirlo. Es un riesgo que tenemos que correr."

"¡Entonces, destruyamos la torre!" exclamó Alan, elevando su aura al máximo. "¡SHINKOU HADOUKEN!"

"¡De acuerdo!¡SIEGE THUNDER!"

"¡CHARGED X-BUSTER!"

Los tres ataques viajaron velozmente hacia el pilar, impactando en una de sus paredes. Al inicio, parecía que los ataques estaban haciendo efecto… pero luego de unos segundos, estos regresaron en contra de los jóvenes guerreros, impactándolos de lleno y mandándolos hacia atrás.

"¡Rayos!" exclamó Ash, adolorido. "Es como el aura de Anubis; si lo atacamos, se nos regresará."

"No podemos darnos por vencidos." Expresó Alan, poniéndose de pie. "Intentemos el Nova."

"Es lo que estaba pensando." Comentó X, ya de pie. "Ash, ¿Puedes hacer el Nova?"

"Eso creo." Respondió el Pokemon Trainer. "Cuando me puse la armadura de Cancer, pude verla vagamente en mi cabeza. Pero ahora lo veo más claro."

"¡Entonces, intentémoslo!" gritó Alan, caminando hacia el frente, reuniendo una gran cantidad de energía en su puño derecho. "¡Por nuestros mundos!"


Música de fondo: - 049-Victory Must Be Grasped- (Soundtrack: .Hack G.U.)

Mientras tanto, el combate entre los diez Golden N-Warriors y Anubis no iba muy bien que digamos… de hecho, era una masacre total. Cada uno de los diez guerreros atacaban con sus mejores técnicas, intentaban sus mejores trucos y ponían todo su corazón en el combate. Pero, aún con todos sus deseos, la voluntad de Anubis era mucho para ellos… incluso con sus nueva técnicas.

"¡NOVA!" exclamó Zero, dando un corte con su Keyblade, lanzando una onda de corte con forma de luna creciente hacia Exus, quien sólo levantó su brazo derecho y detuvo el ataque.

"Veo que ahora todos pueden usar esa técnica." Expresó Exus. "Pero ni esa técnica los salvará. ¡Dense por vencidos!"

"¡Aún no!" exclamó Mimi, apareciendo justo frente a Exus, agachada y con su puño derecho rodeado de energía. "¡NOVA!"

Dando un golpe vertical como un Shoryuken, Mimi liberó el poder de su propia versión de Nova en la barbilla de Exus. Sin embargo, como en veces anteriores, el ataque regresó hacia ella, mandándola a volar de nuevo, cayendo al suelo pesadamente. Los demás N-Warriors se lanzaron al ataque, queriendo de una vez acabar con Exus, mientras él los esperaba. Kristal miró a sus compañeros lanzarse al ataque, esperando que sus otros compañeros ya hayan logrado su objetivo.

'Alan-kun, ¿Por qué te tardas tanto?' pensó ella, antes de lanzarse al combate con sus compañeros. 'Confío en ustedes.'


"¡FINAL STRIKE RAID!"

Las Keyblades de Escorpio, Cancer y Sagittarius, volaron velozmente hacia el pilar, girando rápidamente como si fueran boomerang, rodeados de una energía dorada. Las tres llaves impactaron contra el pilar, creando una gran explosión de luz, mientras los tres guerreros seguían elevando sus auras con la esperanza de poder romper esa barrera. Pero, como en anteriores ocasiones, las llaves regresaron contra los N-Warriors, impactando de lleno en ellos, cayendo de espaldas pesadamente mientras que sus armas, algo dañadas y con fisuras corriendo por su superficie, caían clavadas a lado de ellos.

"Es inútil." Dijo X. "Ni todo nuestro poder puede romper este pilar."

"¿Acaso no podemos hacer nada para destruirlo?" cuestionó Ash. "Si tan solo estuviéramos los trece aquí…"

"No podemos perder las esperanzas." Dijo Alan, poniéndose de pie. "Tenemos que destruir el pilar… y lo haré yo."

"¿Cómo lo harás?" preguntó Ash, curioso del plan de su compañero.

"Simple." Respondió Alan. "¡Ash, X!¡Necesito que me den su fuerza, para poder entrar al Obelisk of Arket!"

"¿Cómo lo harás? Ni con las armaduras doradas podemos atravesarlo." Cuestionó X.

"Simple… ¡Haré un Seiya!"

Ash y X se le quedaron mirando de forma extraña, como si hubiera dicho algo que no tenía sentido. ¿A que se refería con hacer un Seiya? Pero, de pronto, X lo descubrió, abriendo sus ojos enormemente.

"No…"

"Así es." Respondió Alan, viendo que el Hunter lo había descubierto… y que Ash seguía confundido. "Ash, X, necesito que me impulsen con sus Novas para poder lanzarme contra el pilar. Seguro que con la fuerza combinada de los tres podremos vencerlo."

"¡¿Que?" cuestionó el Pokemon Trainer, ya descubriendo el plan de su compañero. "¿Estás loco?¡Si ni los tres pudimos hacerle algo con nuestros Novas!¿Crees que impulsándote a ti con los nuestros podrás romper el pilar?"

"Oye, funcionó en la serie. Supongo que podría funcionar aquí. Además, ¿Tienen otra idea?"

"No…"

"Entonces…"

Música de fondo: - 210-Light and Dark - (Soundtrack: Yu-Gi-Oh! 5Ds)

De pronto, una explosión detrás de ellos llamó su atención. Al mirar hacia atrás, pudieron ver que dos figuras volaban por la explosión y caían pesadamente de espaldas a pocos metros de ellos. Se trataban de Kristal y Mimi, quienes habían sido lanzadas hasta ese lugar por la explosión.

"¡Kristal!" exclamó Alan al ver a su novia caer con fuerza.

"Alan-kun, ¿No has podido rescatar a Mokona y a las Keyblades?" preguntó ella, sintiendo algo de dolor al intentar ponerse de pie.

"No, pero tengo una idea… aunque es arriesgada."

"Hazlo rápido, porque no creo que podamos contener a Exus más tiempo. Ahora si está enojado."

Alan miró hacia delante, viendo como los demás N-Warriors eran lanzados en todas direcciones por el poder de Exus. Ni el poder de los trece era suficiente como para vencerlo… realmente, era un dios.

"¡Desaparezcan!" exclamó Exus, alzando su báculo hacia el frente, apuntando a Alan y compañía mientras reunía su poder. Pero eso fue, claro, antes de que alguien lo sujetara por detrás. "¿Que?"

"¡Vamos, háganlo!" exclamó Zero, siendo él el que sujetaba a Anubis, aún cuando el aura de este lo podía quemar vivo.

"¡Zero!¿Que haces?" preguntó X.

"¡No pierdas tiempo, X!¡Destruye el pilar de una vez!"

"¡D-de acuerdo!"

"¡X, Ash!" exclamó Alan, mirando al pilar. "¡Hagámoslo!"

"Esto se parece mucho a Saint Seiya." Comentó X con cierta ironía, mientras elevaba su aura. "¡Suerte, Alan!"

"¡Vuela!" exclamó Ash, reuniendo energía en ambas manos.

"¡Aquí vamos!" gritó el joven de Escorpio, saltando hacia el frente con todas sus fuerzas, preparándose para lo que venía.

Ash y X reunieron energías de sus propios Nova Crystals, mirando a su compañero quien ya había saltado para recibirlos. Era ahora o nunca, la última oportunidad.

"¡NOVA!"

Ambos cilindros de energía dorada emergieron de las manos de X y Ash, viajando velozmente hacia Alan, quien ya los estaba esperando. Los ataques se unieron en uno solo, formando una especie de cometa, mismo que Alan usó para impulsarse hacia el obelisco, esperando que la fuerza y el impulso sean suficientes como para romperlo.

Claro, Exus no se quedaría con los brazos cruzados.

"¡No me estorbes!" exclamó el Guardián, elevando su aura considerablemente.

"¿Qué?" cuestionó Zero, sintiendo como su piel se quemaba por el aura de Anubis. Al final, la presencia del Guardián fue suficiente como para lanzarlo por los aires, cayendo pesadamente detrás de él.

"¡No permitiré que destruyan el obelisco!" exclamó Exus, reuniendo una gran cantidad de energía en su báculo y apuntándola hacia Alan, quien estaba en pleno vuelo. "¡Desaparece!"

Kristal vio que Exus estaba por atacar a Alan. Con esa energía, sería capaz de evitar que él cumpliera su objetivo de impactar el pilar. No podía permitirlo.

"¡TELEPORT!" exclamó ella, su cuerpo volviéndose luz y desapareciendo del lugar.

El ataque de Exus, una enorme esfera de energía oscura, viajó rápidamente hacia Alan, en curso de colisión con el joven. Si él era impactado por este ataque, seguramente lo lastimaría. Él miró hacia atrás, viendo como el ataque se acercaba, pero no podía hacer nada; tenía que concentrar todas sus energías en destruir el pilar… de lo contrario, todo estaría perdido.

El ataque estaba a pocos metros de él, no había forma de evitarlo… pero no tenía que hacerlo.

"¡Alan-kun!" exclamó Kristal, apareciendo detrás de él, justo en el camino entre él y el ataque.

Para Alan, esto fue como en cámara lenta, ver como el ataque impactaba en el cuerpo de su novia, la energía de esta causando estragos en su cuerpo y, si bien el aura dorada que la rodeaba la protegía, no parecía funcionar bien con el ataque de Anubis.

De pronto, la esfera oscura engulló a la hechicera y, después de eso, estalló, causando un gran daño en el cuerpo de la joven. Para sorpresa de todos los N-Warriors… la armadura dorada de Acuarius fue destruida; el casco, ambas hombreras y protectores de brazo estallaron en pedazos, mientras que el resto de la armadura terminó agrietada, casi al punto de que cualquier cosa la haría estallar en pedazos como un cristal.

"¡¿Que?" cuestionó Exus con sorpresa, viendo como Kristal usaba su cuerpo para proteger al joven de su técnica.

Todos los N-Warriors miraron a la hechicera, quien comenzaba a caer luego de haber bloqueado el ataque con su cuerpo. Al ver esto, Alan abrió los ojos con sorpresa.

"¡Kristal!" exclamó él, viendo como su novia caía al suelo, mientras ella lo miraba con cansancio.

"Ve, Alan-kun…" expresó ella en su mente, él entendiendo lo que debía hacer.

'¡Tu sacrificio no será en vano!' pensó el joven, acercándose al pilar, reuniendo toda su energía en su puño derecho. "¡Este es el momento!¡Estalla en pedazos, Obelisk of Arket!"

Y, con esto, Alan golpeó el pilar, creando una explosión de luz que iluminó todo el planeta entero, bañando a todos los presentes en esa intensa luz. Cuando la luz comenzó a desvanecerse, el resultado del ataque se reveló, algo que sorprendió a todos por igual… en especial a Alan.

-Fin de la música de fondo-

"¿Qué-?" cuestionó el joven, viendo que su puño derecho, presionado contra el muro, no parecía haber hecho mucho, salvo una pequeña grieta en la pared. Entonces, todo el brazo derecho de la armadura de Escorpio comenzó a agrietarse, antes de estallar en pedazos, dejando ver el brazo del joven. "No puede ser…"

Todos los N-Warriors, así como los habitantes del Nintenverse que veían todo por el poder de Anubis, miraron este evento con asombro, temor y desesperanza, especialmente cuando Alan comenzó a caer hacia atrás, ya sin fuerzas para hacer algo más. Claro, Exus comenzó a reír, mientras Alan, en cuyo rostro se veía la resignación total, comenzaba a caer.

"¡Eso se lo merecen por creer que pueden derrotar a un dios!" exclamó Exus con alegría. "¡Ustedes no podrán nunca detener mis ambiciones!¡Esta guerra es mía!¡En pocos segundos absorberé la energía de los Guardianes dentro del pilar y me convertiré en el Guardián más poderoso de esta zona del universo!¡Los mundos humanos del Nintenverse son míos!"

Todos en el Nintenverse se vieron desmotivados, sabiendo que había llegado el fin. Aún si ganaran la guerra en el Nintenverse, el hecho de que los N-Warriors perdieran en la galaxia Duat significaba que Anubis regresaría con más fuerza y los atacaría sin piedad. Todo estaba perdido.

"¿Eso crees?" preguntó Alan mientras caía, sonriendo.

"¿Que?" cuestionó Exus con confusión al ver al joven bastante seguro de si mismo.

"¡Esto aún no termina!¡Ahora, X!"

Música de fondo: - 211-Gods' Dusk- (Soundtrack: Saint Seiya)

Fue en ese momento en el que el Guardián Anubis se dio cuenta de que X estaba frente a todos los N-Warriors, reuniendo energías que estos le estaban dando… reuniéndolas todas en la flecha dorada que tenía frente a él, usando un arco para apuntar al pilar… hacia la grieta que Alan provocó.

"¡NO!" exclamó Exus, sabiendo que era lo que iba a pasar… pero ya tarde.

"¡Vuela, flecha dorada!"

Con esto dicho, el Hunter liberó la flecha, viajando como cometa a la velocidad de la luz hacia la grieta que Alan creó en el pilar. La flecha dorada, con la energía de todos los Golden N-Warriors, incluyendo a una herida Kristal y a Alan, se clavó en la grieta del pilar, antes de que Exus pudiera responder, introduciéndose en esta.

"No puede ser." Expresó Exus con asombro. "Han atravesado el Obelisk of Arket."

Al inicio, parecía que no iba ocurrir algo, puesto que pasaron los segundos y no ocurrió nada. Pero, de pronto, el suelo comenzó a temblar violentamente, haciendo que todos los presentes, a excepción de Exus, tuvieran que Balancearse como pudieran. Fue en ese momento en el que, del punto donde la flecha dorada se había clavado, varias grietas comenzaron a aparecer, cubriendo una amplia zona del pilar.

Exus sabía lo que pasaría después; el Obelisk of Arket estaba sosteniendo el Kingdom Hearts de esta galaxia en una dimensión distinta para evitar que fuera robado. Pero, al ser el pilar tan alto, su propio peso sería capaz de colapsarlo si en algún momento fuera dañado.

…y ese momento llegó.

Las fisuras comenzar a hacerse más y más grandes, rodeando todo el pilar, antes de que enormes trozos de piedra comenzaran separarse de este. Los cielos, ya oscuros por la misma atmosfera del planeta, comenzaron a volverse turbulentos, relámpagos danzando entre las nubes oscuras, como si el planeta entero estuviera sintiendo la destrucción del pilar, que en ese momento estaba empezando a caer de lado, aplastando y destruyendo grandes partes de la Necrópolis de Anubis, matando a millones de sus habitantes.

Entonces, el Kingdom Hearts de la galaxia Duat apareció, cayendo lentamente, emergiendo de la dimensión donde estaba, antes de impactar contra la base del pilar, una pequeña sección de al menos unos cien metros de alto que no se derrumbó y que ahora se había vuelto en nuevo soporte del corazón de la galaxia… aunque, claro, no sería tan efectivo.

Exus miró los restos del pilar, viendo como este, así como su plan, se derrumbaban frente a sus ojos. Pasó algunos minutos así, antes de notar que, de entre los escombros, una persona caminaba de regreso… y se enojó aún más al ver quien era.

Todos los N-Warriors vieron como Alan caminaba de regreso hacia donde estaban sus compañeros, X y Ash mirándolo con alegría, puesto que su plan había funcionado.

"Lo logramos." Expresó con algo de cansancio, sujetándose su brazo derecho.

"¡Al fin logramos destruir el obelisco!" exclamó Ash con alegría, antes de voltear a ver a su compañero X. "Creí que esa armadura no tenía arco y flecha, como no la usaste en el combate contra Morganna."

"Al parecer, se activó con mi incremento de aura." Respondió X. "Quizás, cuando mi aura llegó a un nivel en especial, la armadura me permitió usar el arco y flecha como arma."

"Bueno, eso no importa… ¡Derrotamos a Exus!"

"Es muy pronto para cantar victoria…"

Música de fondo: - 207-What Can You See In Their Eyes- (Soundtrack: Bleach; Fade to Black)

Los tres Golden N-Warriors que quedaban de pie miraron hacia atrás, viendo como Exus, cuya aura estaba por encima de lo antes sentido, miraba a los héroes con gran furia.

"Esta vez si se sobrepasaron." Expresó Exus, elevando su aura aún más grande que antes, cubriendo con facilidad el universo entero, haciendo que los Guardianes de otras galaxias se enteraran de su furia. "Ustedes nunca desistieron, nunca desearon rendirse, creyendo que me ganarían… pues bien, lo han logrado. ¡Han despertado al verdadero Guardián que hay dentro de mi!"

El aura que Exus emanaba era suficiente como para hacer temblar a los jóvenes guerreros. La presión del aura de Exus estaba desquebrajando el lugar; las rocas, el metal, las construcciones. Todo lo que hubiera en ese lugar estaba siendo destruido, incluso la ciudad capital de la galaxia, cuyos edificios cedían ante la presión. Alan, X y Ash sintieron que sus cuerpos se hacían pedazos con solo esta presencia… misma que seguía creciendo con cada segundo. Tenían que hacer algo.

"¡X!" exclamó Alan, llamando la atención de su compañero, quien rápidamente entendió lo que él tenía en mente.

El Hunter invocó una nueva flecha dorada en su brazo derecho, reuniendo energías en esta, así como parte de la energía de sus compañeros, antes de lanzársela a Exus. La flecha voló velozmente, dirigiéndose hacia el corazón del Guardián… pero, al impactar con su aura, esta se desintegró en varios destellos, inofensivos para él.

"¡¿Que?" cuestionó X con asombro, un sentimiento que Alan y Ash compartían. "¿Mi flecha dorada no surtió efecto?"

"Ustedes destruyeron mis planes." Comentó el Guardián, su odio era tan grande que podía cubrir el infinito. "Pensar que ustedes, simples mortales, lograron hacer un milagro y burlarse de mi… ¡No se los perdonaré!"

Exus lanzó una onda de energía hacia los tres N-Warriors, siendo golpeados con fuerza por este ataque, que era muy superior a cualquiera que hubieran recibido antes… ¿La prueba de esto? Las armaduras que ellos portaban fueron dañadas de gravedad; los tres perdieron sus cascos, Alan la hombrera derecha, Ash las dos, y X la hombrera izquierda y sus alas doradas. Los tres jóvenes cayeron al suelo con fuerza, ya no teniendo las energías para levantarse de nuevo.

"¡Pagarán por lo que han hecho!" exclamó Exus con furia. "¡La muerte será poco comparado con lo que les haré a todos ustedes!"

"¡No lo permitiremos!" exclamó Haru, mientras él y los restantes nueve Golden N-Warriors se ponían de pie.

"¿Siguen creyendo que pueden desafiarme?¡No me subestimen!"

Exus alzó su mano derecha hacia arriba, reuniendo una gran cantidad de energía oscura en ella, antes de hacerla estallar. La onda de energía liberada en todas direcciones como rayos de luz impactó en los guerreros, sintiendo la intensidad del ataque casi de inmediato. Para asombro de ellos, el ataque fue lo suficientemente fuerte como para dañar sus armaduras de gravedad, mientras ellos eran lanzados por los aires por esta; cada uno de ellos perdió el casco, ambas hombreras y algunos las partes de los brazos, mientras el resto del metal dorado de sus trajes terminaron gravemente dañados. Los nueve guerreros cayeron al suelo, cada uno ya sin fuerzas para poder luchar.

"Estúpidos humanos." Expresó Exus, caminando hacia el frente. "Ustedes no pueden hacer nada, sin la ayuda de un dios."

"¡Entonces tendré que ponerme de pie!"

Exus, así como todos los presentes, alzaron la vista hacia el frente, viendo que Alan se ponía de pie con dificultad, el movimiento hacía que su dañada armadura dorada crujiera.

"A-Alan-kun…" dijo Kristal débilmente, sintiendo temor al saber que, con un ataque más, Exus podría matarlo de verdad.

"¿Nunca te rindes, Alan?" cuestionó el hechicero oscuro, viendo al joven quien tenía la mirada baja, sus ojos siendo cubiertos por su cabello. "¿Cuántas veces debo recordarte que tus poderes no son suficientes? … He cambiado de opinión: tú ya no me sirves, ya que fue tu deseo de ganar el que destruyó mis planes. Antes de que aparezcan Mokona o algún otro Guardián, acabaré contigo de una vez."

Exus comenzó a reunir una gran cantidad de energía en sus brazos, formando una esfera oscura en su puño derecho, para temor de todos, quienes vieron que se trataba de una especie de flama oscura, con la capacidad de quemar todo lo que toque.

"¡Desaparece, Alan!"

"¡Alan-kun!"

Exus liberó de su mano el ataque que estaba reuniendo, viajando a una velocidad superior a la de la luz. Todos podían ver el ataque, a pesar de no tener ya mucha energía, y veían como se acercaba a su compañero. Con su armadura dorada rota, era probable que no pudiera resistirlo, y todos pensaron lo peor.

Pero, para sorpresa de todos, Alan se movió rápidamente y, de un manotazo rodeado de energía roja, disipó el ataque de Exus, las flamas no haciéndole daño a su cuerpo.

"¡¿Que?" cuestionó el hechicero oscuro con asombro al ver lo que había pasado.

"Debería saberlo, Anubis." Dijo Alan, aún con sus ojos cubiertos, invocando algo en su mano derecha. "Un ataque como ese…" expresó, alzando la mirada, revelando sus ojos… color rojo. "… no sirve contra un Guardián."

"No… no, no puedes despertar." Dijo Exus, abriendo sus ojos enormemente. "Guardián Chaos."

Música de fondo: - 212-Chaos -Last Battle 1- pt1- (Soundtrack: Dissidia Final Fantasy)

La energía que 'Alan' tenía en su mano derecha se formó por completo, revelando que era la Chaos Keyblade, de nuevo en las manos de su portador. Un destello dorado iluminó al joven por unos pocos segundos, antes de desvanecerse y, cuando lo hizo, la armadura de Escorpio había desaparecido de su cuerpo, la Keyblade clavándose en el piso a lado de él, dejándolo de nueva cuenta con sus ropas normales.

"¿Por qué no puedo despertar, Anubis?" cuestionó 'Alan', mirando al Guardián con cierta indiferencia y enfado. "Al amenazar a mi vasija, es obvio que despertaré a defenderla." Comentó, mirando su puño izquierdo, abriendo y cerrando su mano. "Esta vez me tocó alguien de la Vía Láctea, y la esencia y cuerpo de los habitantes de ese lugar son algo… interesantes. Debo agradecerte, ya que esta vasija es un poco más… acorde a mis preferencias."

Los once N-Warriors miraron al joven quien estaba encarando a Exus. Kristal lo veía con confusión; ella podía sentir que él ya no era el Alan-kun que ella amaba… pero por alguna razón, sentía que podía confiar en él. Entonces, sintió la mirada de quien quiera estuviera en el cuerpo de Alan, viéndola con intensidad.

"Y veo que la vasija de Balance es bastante hermosa y desarrollada, como ella suele preferir." Dijo la entidad dentro de Alan. "Y, claro, como a mi me gusta, así como a mi propia vasija."

"No haz cambiado, Guardián Chaos." Dijo Exus con seriedad y enfado. "Veo que sigues siendo el mismo de hace miles de años, tu actitud nunca ha cambiado."

"Puedo decir lo mismo de ti, Anubis." Expresó Alan, cruzándose de brazos. "Sigues con tus planes a largo plazo, que duran hasta milenios el planificar, usando a diferentes especies de varias galaxias y distintos eventos en otros reinos, todo para cumplir tu objetivo… y como siempre, cuando intentas aplicarlos a mi, nunca resultan." Comentó, mirando a los once N-Warriors que estaban en el suelo. "Como siempre, mis guerreros más leales han hecho hasta lo imposible por destruir tus planes, aún a costa de sus vidas. No se preocupen, mis guerreros, esta vez me encargaré de todo."

"¿Podrás hacerlo, Chaos? He drenado la mayoría de tus poderes. Ni siquiera has liberado el máximo poder que tienes."

"¿Oh?¿Tu crees?"

De pronto, la tierra comenzó a temblar, sacudiendo todo el planeta con la energía que se estaba liberando. En el centro del planeta, todos sentían la energía que Alan, ahora Chaos, estaba liberando. Sin embargo, los N-Warriors, a pesar de ser una energía agresiva, se sentían cómodos con ella, ya que era la energía de su Guardián, a quien ellos habían jurado proteger… o al menos los Nova Crystals dentro de ellos. La energía que liberaba Alan/Chaos movía su cabello con fuerza, mientras este comenzó a cambiar de color a rojo como sus ojos, mientras un símbolo, parecido a un sol, aparecía en su frente.

"No te preocupes por mi poder, Anubis; estoy más que preparado." Comentó Alan, sonriendo con malicia. "Si no lograste drenar toda mi energía, la recuperaré enseguida."

"Entonces, parece que tendré que enfrentarme a ti, Chaos." Comentó Exus, colocándose en guardia. "¡Te eliminaré en persona!"

"¡Detente, Anubis!"

De pronto, a lado de Alan, una pequeña esfera de luz blanca se hizo presente, emitiendo una presencia sumamente poderosa. Luego de unos segundos, esta esfera comenzó a tomar otra forma, revelando ser una coneja blanca con alas del mismo color.

"Guardián Mokona. ¿También lograste sobrevivir?" cuestionó Exus con enfado.

"Así es, Anubis." Respondió ella. "Así como con Chaos, no pudiste absorber mi esencia por completo, y a menos que lo hagas, no podrás matarme por completo."

"Eso lo sé, pero creí que había logrado absorber tu esencia para estos momentos."

"Chaos y yo tenemos casi las mismas fuerzas, quizás yo un poco menor a la de él. Si él logró sobrevivir a la extracción de energía, yo también."

"Sigues siendo dura de vencer, Mokona." Dijo Chaos con cierta arrogancia.

"Y puedo ver que sigues siendo igual a como eras antes Chaos."

"Bueno." Dijo Anubis, interrumpiendo la plática de ambos. "No importa que los dos se junten, siguen sin tener posibilidades de vencerme."

"Entonces, creo que yo también entraré."

Los tres Guardianes voltearon hacia atrás, viendo como otra figura caminaba de entre los escombros del enorme obelisco. Era una mujer, cuya ropa blanca parecía impecable, aún al salir de esos escombros. Ella caminó hacia estar a lado de Chaos, mirando a un enfadado Anubis.

"Ah, Athena." Comentó Chaos, admirando a la recién llegada. "Benditos sean los ojos que te ven. Eligiendo una bella vasija, como siempre."

"Hace tiempo que no nos vemos, Chaos." Dijo Saori-Athena, sonriendo dulcemente. "Cinco mil años parecen una eternidad, aún para nosotros."

"Si, ya sé. Estar dormido cinco mil años, solo para despertar al darme cuenta de que Anubis intentaba quemar mi vasija con vida. Pero, gracias a la voluntad de esta persona, y de los demás N-Warriors, tuve la oportunidad de despertar de nuevo en esta época."

"¡Maldición!" exclamó Exus con enfado, mientras que el aura del Guardián Anubis estaba poseyendo su cuerpo con mayor facilidad, ejerciendo su voluntad sobre la de su vasija. "¿También tu, Athena?"

"Así es, Anubis." Respondió la diosa. "No puedo permitir que cumplas tus metas de destruir la Nova Alliance. Te detendré."

"Detendremos, Athena." Dijo Mokona, flotando frente a los dos Guardianes humanos. "Quizás los tres si lo podamos vencer."

"Ríndete, Anubis. Has perdido." Dijo Chaos, apuntándole con su Keyblade al Guardián oscuro.

Música de fondo: - 042-Unmei_no_hi- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Los doce N-Warriors veían lo que ocurría con asombro; tres Guardianes estaban haciéndole frente a otro y, por números, sabrían que ellos ganarían. Pero, en lugar de sentirse derrotado, Exus comenzó a reírse.

"¿Qué me rinda?¿Acaso bromeas?" cuestionó. "Aún cuando se hayan liberado, ustedes ya han perdido; mi poder es superior al de ustedes, y mis fuerzas están haciendo pedazos el Nintenverse. Todos los mundos ahí pronto serán destruidos por completo, y, sin sus protectores, no habrá nada que pueda puedan hacer para detenerlo."

"¿Y crees que eso podrá pasar?" preguntó Mokona. "Aún si el Nintenverse es destruido, las demás Galaxias aún tienen guerreros protectores. Y, dentro de otros cinco mil años, podrán recuperarse."

"¿Quién dijo que continuaré mi plan dentro de cinco mil años? Mis poderes son superiores a los de ustedes y, cuando los derrote, nada podrá impedir que vaya al Nintenverse y domine esa galaxia de nuevo. La única razón por las que los dejé vivos es porque quería absorber sus poderes, pero ahora que ya se han liberado, ¡no tengo otra opción más que destruirlos!"

Ahora, era turno de Alan/Chaos el reír.

"Anubis, ¿Acaso no recuerdas que tengo una carta del triunfo?" preguntó Chaos, burlándose de su enemigo.

"¿Qué dices?"

"Si, probablemente mis guerreros no han despertado… pero eso puede arreglarse."

Alan alzó la Chaos Keyblade hacia el cielo, reuniendo una gran cantidad de energía en ella. Los N-Warriors presentes sentían la cálida energía que su Guardián emitía, una que mantenía a Exus en alerta.

"¿Qué tratas de hacer?" cuestionó Exus con enfado.

"Nivelar los números, claro."

"¿Que?" preguntó Exus… antes de darse cuenta de lo que quería decir. "No… ¡No!"

"¡Mira bien, Exus!¡Esta es La Era de los N-Warriors!"

De la Chaos Keyblade, un pilar de luz salió disparado al cielo, siendo el objeto más visible de todo el planeta.


-Galaxia: Nintenverse-

-Planeta: Novaterra-

Raphael continuaba sincronizando a todas las tropas del Nintenverse, viendo que muchos estaban en problemas. Pero, de pronto, un fuerte sentimiento hizo que se sintiera bastante agitado, una sensación que él antes había experimentado, pero no recordaba que era… hasta luego de unos segundos.

"¡Esto es…!" exclamó, levantándose del trono y tele transportándose a otro lugar. El hechicero apareció frente al salón de las Keyblades, abriendo las enormes puertas que daban a ese lugar. Cuando vio lo que había del otro lado, se sorprendió como nunca.

Todas y cada una de las Keyblades presentes estaban brillando intensamente, cada una emitiendo su color original, incluso aquellas llaves que se habían dado por muertas. No solo eso; todas estaban resonando, el sonido de estas retumbaba en todo el lugar, como si cientos de campanas sonaran al mismo tiempo.

"¡Si, esto es!" exclamó Raphael con asombro, sonriendo para si mismo.

De pronto, el techo del salón comenzó a desaparecer, así como las columnas que había, dejando ver el exterior del planeta… o más bien, el cielo oscuro donde el Kingdom Hearts del Nintenverse predominaba.

El corazón del Nintenverse comenzó a brillar intensamente, llamando a las Keyblades clavadas en la tierra de abajo. Entonces, decenas de Keyblades se rodearon de energía y salieron disparadas al cielo, cada una dirigiéndose en distintas direcciones, dejando el planeta donde estaban descansando. Al final, casi mil Keyblades dejaron el Salón de las Keyblades, mientras que el resto resonaban con intensidad, deseándoles buen viaje.

Raphael veía esto desde la entrada, un evento que siempre quiso ver desde hace cinco mil años, y que apenas se le cumplía… y claro, al saber de que se trataba, sonreía a más no poder.

"La Era de los N-Warriors…"

Las Keyblades viajaban por toda la región galáctica del Nintenverse, dispersándose cada una en direcciones distintas, aunque algunas viajaban juntas, ya que iban a un mismo lugar; diversos mundos humanos.


-Planeta: Ashitera-

El oxígeno estaba por acabársele a Kennosuke, cuando un pilar de luz proveniente del cielo impactó la mano derecha del First Prime, haciendo que este saltara hacia atrás y soltara al chico, quien cayó de espaldas.

"¿Qué rayos?" cuestionó el Egypteran, viendo el destello de luz delante de él. "¡No, imposible!"

Kennosuke, luego de recuperar el aliento, miró hacia delante, viendo la esfera de luz que lo había salvado. Entonces, esta comenzó a acercarse a él lentamente, lo que hizo que el joven extendiera su brazo derecho hacia ella, queriendo tocarla, ya que sabía inconscientemente que era lo correcto. Cuando su mano se posó sobre la esfera, esta liberó un destello que cegó a todos por unos segundos. Cuando el destello se redujo, todos pudieron ver que el joven ahora, en su mano derecha, poseía una Keyblade.

"No." Dijo el First Prime. "Él es… ¿Un N-Warrior?"

Kennosuke miró la llave que tenía en su mano, sintiendo sus fuerzas regresar… e incrementarse. La Keyblade le estaba dando una gran fuerza, una que sentía recorrer en sus venas. Se puso de pie, sabiendo lo que esta llave le estaba haciendo, y miró al First Prime con seriedad, sujetando la llave con ambas manos, antes de lanzarse contra este.


-Planeta: Pokearth-

El palo de metal que Juan sujetaba comenzó a brillar en un tono rojo carmesí, haciendo que todos se sorprendieran. Rápidamente, el tubo cambió de apariencia, tomando ahora la forma de una enorme Keyblade roja, con el poder de la roca y el magma.

"¿Pero qué?¿Un N-Warrior?" cuestionó Amon, el First Prime con el que se enfrentaban.

Latias miró con asombro lo que estaba pasando, viendo la llave que el humano usaba. No sabía porqué, pero sabía que esa Keyblade representaba a un Pokemon, como la Lugia Keyblade de Ash… y sabía a quien representaba.

'Groudon…' pensó ella, notando la forma de la llave.

"Así que, esta es una Keyblade." Comentó Juan, mirando la llave que ahora tenía en sus manos, moviéndola de u lado a otro para admirarla… antes de sujetarla con ambas manos y encara ra Amon. "¡Muy bien, entonces me enfrentaré a ti!"

"¿Crees que por haberte convertido en un N-Warrior podrás vencerme?¡No me subestimes!" Exclamó Amon, colocándose en guardia.

Latias miró a su compañero, sabiendo que, aún con el poder de la Keyblade, Juan no podría ganarle por no tener experiencia.

'Si tan solo pudiera ayudarle…'

De pronto dos destellos de luz aparecieron en sus manos por unos segundos, antes de convertirse en Keyblades. Amon y los demás miraron a la joven, quien ahora tenía dos llaves blancas, una con detalles rojos y una con detalles azules, cada una representando a dos Pokemons hermanos, una que ella sabía perfectamente quienes eran… y por eso, comenzó a llorar.

"Latios y Latias…" dijo para si misma. "Hermano, ¿También vienes a ayudarme?"

"¡¿Otra más?" exclamó Amon con enfado. "¡No importa, los acabaré a todos!"

"¡Espera!"

Fue en ese momento que el First Prime miró hacia a un lado, dándose cuenta de otros destellos en el grupo de Gym Leaders, Elite Four y Frontier Brains que había vencido anteriormente. Uno de ellos, el Frontier Brain Brandon, se puso de pie, cruzándose de brazos, pareciendo como si nada le hubiera pasado.

"¡Este es nuestro mundo!¿Entiendes?" exclamó el Frontier Brain… mientras las Keyblades de Regirock, Regiice y Registeel aparecían a su espalda, flotando en el aire.

"¡¿Tú también?" exclamó Amon. Fue en ese momento en el que él notó a varios Gym Leaders y Elite Four quienes también tenían Keyblades, mismas que acababan de aparecer en sus manos. Y en ese momento, Amon supo que estaba en problemas. "¡Maldición!"

Latias miró esto con asombro. Todos ellos eran humanos simples, pero ahora, en menos de un minuto, eran ahora N-Warriors. Ella miró sus propias Keyblades, sabiendo que ahora tenía el poder de ayudar a los demás en esta guerra.

"Podré ayudarlos…"

"Y lo harás bien." Expresó una persona por medio de telepatía, detrás de ella, llamando su atención. Al voltear, la joven Pokemon se dio cuenta de que la persona… no era una persona en realidad.

"¡Mewtwo!" exclamó ella, antes de darse cuenta de una Keyblade flotando detrás del Pokemon psíquico. "¿También tú?"

"Si, eso parece." Expresó el Pokemon psíquico. "Al parecer, un gran evento ha ocurrido… y nos está ayudando en este combate."

Latias sonrió, dándose cuenta de que ahora el combate estaba su favor. Con todos esos N-Warriors reunidos, Amon tendría que rendirse… o le iría muy mal.


-Planeta: Céfiro-

En Céfiro, mientras luchaban contra los soldados, Paris y Ascot regresaron para apoyar a Clef, quien luchaba contra sus enemigos él solo. Entonces, una luz apareció sobre las cabezas de los dos hechiceros y el príncipe del planeta, una luz que era tan fuerte que cegó a todos en el lugar. Cuando la luz se desvaneció, todos pudieron ver que se trataban de tres llaves gigantes, que flotaban frente a ellos. Eran unas llaves que los tres Cefírians reconocían bien.

"Esas son… ¿Keyblades?" preguntó Paris con asombro.

"Si, son Keyblades." Dijo Ascot. "Puedo sentir un poder mágico provenir de ellas, muy similar a la de los N-Warriors."

"Así que… también somos elegidos para proteger esta galaxia." Inquirió Clef, tomando la llave. "Entonces, ¡Haremos uso de este nuevo poder!"

El gran mago de Céfiro preparó uno de sus hechizos, que serían amplificados por el poder de la llave, mientras que Paris y Ascot también se preparaban.


-Planeta: Digital World East-

En el Digital World East, un extraño evento ocurrió; Patamon se disolvió en datos, un hecho que asustó al joven TK. Sin embargo estos datos se volvieron a reformatear, formando ahora una Keyblade en las manos del joven Digidestined, para sorpresa de Seshat.

"¡Maldito!¡También eres un N-Warrior!" exclamó la First Prime, colocándose en guardia para el combate.

TK miró su arma con cuidado, sintiendo la energía sagrada emanar de ella. No estaba triste por Patamon, ya que podía sentir su presencia dentro de la llave; si bien ya no tenía un cuerpo Digimon, aún podía comunicarse con él… y en ese momento, este le decía que tenía que defenderse y derrotar a Seshat.

"Muy bien." Comentó el joven Digidestined, sujetando la Keyblade con ambas manos. "¡Esta vez, yo pelearé!"


-Planeta: Digital World South-

Justo cuando Henry estaba por activar la Evolución Mátrix, su D-Ark comenzó a brillar. El joven Tamer miró esto con asombro, no sabiendo lo que estaba pasando… en especial cuando se dio cuenta de que el D-Ark de Juri también estaba brillando como el de él.

"H-Henry, ¿Qué pasa?" cuestionó la joven, confundida por lo que estaba pasando.

"No tengo idea." Respondió él, viendo como varios números aparecían en la pantalla de su D-Ark. "Parece como si… fuera una nueva codificación."

"Uh, Henry." Empezó Rapidmon, llamando la atención de su Tamer. "Me siento… extraño…"

Ambos humanos miraron a sus respectivos Digimons, dándose cuenta que estos estaban brillando, mientras que fragmentos de código escapaban de sus cuerpos, lo cual significaba una cosa; estaban desapareciendo.

"No…" expresó Juri con terror. "H-Henry, no me digas que ellos…"

"No, no es eso." Respondió su compañero. "No están desapareciendo… están… cambiando."

De pronto, Rapidmon y Leomon se desvanecieron en el aire, pero sus datos e información viajaron hacia sus D-Arks, entrando en ellos. Cuando terminaron de introducirse todos los datos, el dispositivo digital comenzó a brillar, cambiando de forma… ahora pareciendo llaves.

"Esto es…" expresó el Tamer de Terriermon, mirando la ancha llave color esmeralda que tenía en sus manos.

"¿Que es esto?" cuestionó Juri, sorprendiendo a Henry al este ver que ella también poseía una llave.

"Es como Takato." Respondió. "Esta es una Keyblade."

"¿Esa arma que Takato estaba usando?" preguntó la chica, mirando ahora la llave que tenía en sus manos. No sabía porqué, pero al verla, podía sentir a Leomon cerca de ella. "Se siente cálida…"

Henry miró a su compañera, viendo que ella sujetaba su Keyblade con cierta delicadeza. Luego, miro la propia, dándose cuenta de que podía incluso escuchar a Terriermon hablando en su mente… claro, diciendo su Mo-man-tai.

"Que mal suerte." Expresó Beelzemon con cierto enfado.

"¿Por qué lo dices? Esto es mejor para nosotros… creo." Cuestionó Henry con curiosidad.

"Porque yo también quería una de esas llaves. Quería ver que se sentía tener una y ver que tanto se incrementa mi fuerza. Pero el viejo Raphael dijo que sólo humanos podían usar una-"

Pero, para su sorpresa, una Keyblade apareció frente a él, así como si nada, apareciendo en un rápido destello de luz.

"No… no lo creo." Comentó el Digimon oscuro, extendiendo su brazo izquierdo hacia la llave y tomándola del mango, esperando a que desapareciera de sus manos… pero no lo hizo. "¿Hablan enserio?"

"Parece ser que también tienes una de esas llaves." Comentó Juri con cierta alegría, sonriendo dulcemente. Claro, esto contrastaba con la sonrisa sádica que Beelzemon tenía en ese momento.

"Ese viejo me engañó." Dijo el Digimon, soltando una enorme carcajada, mientras sentía como se incrementaba su poder. "¡Esto es genial!¡Siento como si pudiera derrotar al D-Reaper por mi cuenta!"

"No lo dudo." Contestó Henry, ahora encarando al rival actual. "Pero, por ahora, concentrémonos en el First Prime."

"He, es cierto, primero lo primero." Expresó Beelzemon, colocándose en guardia. "Quiero ver que puedo hacer con esta nueva llave."

"¡Yo también!" exclamó Juri, llamando la atención de los dos hombres. "Puedo sentir la fuerza de Leomon dentro de mi. Quizás ahora si pueda ayudarles."

"No te esfuerces de más, Juri. No tienes experiencia en combates cuerpo a cuerpo como nosotros."

"Estoy decidida; les ayudaré en lo que pueda."

"Solo ten cuidado." Expresó Henry con preocupación, haciendo que ella se sonrojara y le sonriera dulcemente.

"Lo tendré…"

Sin decir más, los tres encararon al First Prime frente a ellos, quien no se había movido en ese rato, pero si los veía con su mente… y estaba listo para todo lo que ellos pudieran lanzarle.


-Planeta: Frontiera-

Hep alzó su brazo derecho, extendiéndolo de la misma forma que Shura de Capricorn, a punto de cortar al joven Ivan, dando un corte con esta. El Gear alzó su ametralladora Lancer para intentar cubrirse con ella, aunque sabía que las manos de esa mujer estaban tan afiladas que podrían cortar el arma en dos y, si eso no pasaba, la fuerza de ella lo superaría.

Pero, cual fue su sorpresa cuando sintió el fuerte impacto del brazo de ella contra su arma… y que él pudo resistirla.

"¡¿Que?" cuestionó la First Prime, sorprendiéndose por lo que veía, al igual que Marcus y Carmine desde otros lugares.

Cuando Ivan abrió los ojos, pudo ver que su ametralladora se había transformador en una Keyblade gris con negro, cuyos dientes parecían ser un enorme engrane rojo, y alrededor de la hoja de la llave parecía haber pequeños dientes de sierra. El Keychain de la llave parecía ser un engrane rojo con una calavera del mismo color en el centro.

"Esto es…" expresó Ivan al ver la Keyblade que ahora poseía.

Entonces, la Keyblade se activó… si, se activó. Los pequeños dientes alrededor de la hoja de la Keyblade comenzaron a moverse como si fuera una sierra, de la misma manera que lo hacían los dientes de su rifle de asalto Lancer, indicando que esta Keyblade era también mecánica. Dado que Hep tenía su mano derecha en la hoja, este repentino movimiento le lastimó la mano de gravedad, atravesando la armadura que tenía y cortando profundamente en la carne, casi cortando el hueso.

"¡Maldición!" exclamó Hep, sujetándose la ahora inutilizable mano derecha, mirando al Gear con odio. "¡Me las pagarás!"

Ivan, sintiendo una energía poderosa recorrer su cuerpo, se puso de pie y sujetó la Keyblade con ambas manos, sabiendo como usarla ahora… conocimiento que la misma Keyblade le otorgaba.

Mientras, Marcus solo reía para si mismo.

Cerca de ahí, lo mismo le pasó al grupo de Digidestineds que luchaba contra Arknum; Takuya, el líder del grupo, regresó a la normalidad, siendo de nuevo el joven humano, al igual que sus compañeros de combate. Entonces, el Digivice de los seis chicos comenzó a cambiar de forma, ahora siendo las Keyblades que los habían elegido.

Sintiendo la fuerza de los guerreros legendarios dentro de él, Takuya se puso de pie, sujetando la Keyblade con una mano, colocándose en guardia, mientras sus compañeros, con Keyblades en manos, rodearon al First Prime.

"¿Son N-Warriors?" cuestionó Arknum con asombro.

"No sabemos de que hablas." Comentó Takuya con seguridad. "¡Pero no dejaremos que te salgas con la tuya!"

Y con esto dicho, los seis guerreros se lanzaron contra el First Prime, quien los esperaba para el combate.

Música de fondo: - 176-Live & Learn- (Soundtrack: Sonic Adventure 2)


-Planeta: Ninjeran-

Naruto luchaba contra Serarktum, ahora usando su nueva Keyblade en lugar de un kunai, sujetándola al revés. Y, al parecer, sus fuerzas se habían incrementado por el arma que portaba.

"¡Ahora si, empieza el verdadero show!" exclamó el joven Ninja.

"¿Y crees que podrás ganarme con solo haber obtenido una Keyblade?" cuestionó el First Prime. "Que iluso; aún no tienes el conocimiento ni la experiencia necesarios para controlar su poder."
"¡Entonces lo obtendré mientras peleo!" exclamó el joven, lanzándose contra el First Prime, quien ya lo esperaba.


-Planeta: Medarot-

Los Meda relojes que Ikki y Koji tenían en sus muñecas comenzaron a cambiar de forma, mientras que sus Medabots comenzaban a brillar, desapareciendo luego de unos segundos. Ahora, en las manos de los chicos, había Keyblades basadas en las apariencias de los Medabots que ellos tenían.

"¿Pero qué es esto?" preguntó Ikki, viendo la llave que tenía ahora en sus manos.

"¡¿Qué estás haciendo, Ikki?¡Suéltame, aún puedo pelear!"

"¡¿Que?" cuestionó el joven al escuchar la llave que tenía en sus manos hablar. "¿Metabee?"

"¡Claro que soy yo!¿Quien más creías que era?" preguntó el Medabot, que ahora era la Keyblade del chico… y cuando se dio cuenta, no le agradó nada. "¡¿Que?¡¿Qué rayos me pasó?¡¿Qué me hiciste, Ikki?"

"¡No me preguntes a mi, yo no tengo nada que ver!"

"¿Qué significa esto?" preguntó Koji, viendo la Keyblade con forma de Sumilidon que tenía en sus manos… y que también podía hablar.

"No lo sé, Koji." Respondió su Medabot-Keyblade, tampoco sabiendo que era lo que había pasado.

Mientras ellos discutían, Marcos se ponía de pie, sonriendo bastante ya que él si sabía un poco de lo que estaba pasando. No sabía exactamente que es lo que pasó, pero sea lo que sea, les entregó Keyblades a esos dos chicos.

Sin más que decir, el Keyblade Apprentice comenzó a caminar hacia los dos chicos… sujetando su nueva y verdadera Keyblade, dejando de ser un Keyblade Apprentice y ahora si siendo un Keyblade Wielder.


-Planeta: Clowria-

Cuando Ande lanzó su ataque, el báculo de Sakura comenzó a cambiar de forma rápidamente, mientras que al mismo tiempo la carta del Escudo se activaba sola, rodeando a la Card Captor con su magia y deteniendo el ataque con suma facilidad, para sorpresa de la First Prime.

"¿Qué rayos-?" preguntó la Egypteran, viendo con la facilidad con la que ese escudo detuvo su ataque, cuando antes no podía hacerlo.

Sakura miró el escudo a su alrededor, confundida y sorprendida por la fuerza de esta, antes de ver su báculo mágico… que ahora tenía la apariencia de una llave gigante.

"El báculo… ¿Cambió?" preguntó la joven para si misma, admirando la nueva apariencia de su arma. Entonces, todas las Sakura Cards aparecieron alrededor de ella, brillando intensamente. "¿Es esto un nuevo poder?"

Sakura miró las cartas a su alrededor por unos momentos, entendiendo lo que estas les estaban diciendo. Ella cerró sus ojos, concentrándose en el sentimiento que las cartas emitían, antes de ella ponerse de pie y mirar a su rival con decisión.

"Entiendo, lo intentaré de nuevo." Exclamó Sakura, las cartas a su alrededor giraron rápidamente mientras ella alzaba su nueva Keyblade, antes de extenderla hacia delante y golpear una de sus cartas, haciendo que todas las demás se detuvieran. "¡WINDY!"

La carta mágica del viento se activó, liberando de ella una mujer hecha de un viento verde que viajó a gran velocidad hacia Ande, atrapándola como en la primera vez.

"He, ¿Crees que me podrás atrapar con es-?" empezó la First Prime, elevando su aura pasa soltarse. Pero entonces, se dio cuenta de que no podía librarse como la vez anterior, lo cual le sorprendió mucho. "¡Imposible!"

Sakura miró con asombro esto; podía sentir que su hechizo se había incrementado en fuerza de forma considerable. No solo eso, sentía que su propio poder mágico se había incrementado… todo en el momento en el que esa llave apareció en sus manos. Mirando a su rival fijamente, con su mente decidida, ella se colocó en guardia, dispuesta a continuar luchando.

"¡Protegeré a todos con este nuevo poder!" exclamó ella, preparando otra carta para pelear contra su rival… aunque, claro, no quería matarla, sino inmovilizarla. "¡Sleep!"

"¡Oh no!"


-Planeta: Duelmo-

Justo cuando Yusei estaba por alejarse, la marca del dragón en su brazo derecho comenzó a brillar con intensidad. Casi de inmediato, un objeto comenzó a aparecer en su mano derecha, revelando ser una llave como la de Jaden y Yugi.

"¿Qué significa esto?" se preguntó el joven duelista, no entendiendo nada de lo que pasaba. "¿Será acaso que… puedo hacer lo mismo que ellos?"

Sin pensarlo mucho, Yusei accionó su D-Wheeler y comenzó a manejar hacia donde le combate entre Yugi, Jaden y el First Prime se estaba llevando a cabo.


-Planeta: Cybera-

Cuando Joe estaba por ser decapitado, una luz impactó la espalda del First Prime, causándole gran dolor y dándole la oportunidad al joven Cyborg de desaparecer a gran velocidad. El guerrero de Anubis miró hacia atrás, viendo de nuevo a Joe… quien en ese momento estaba viendo una llave en su mano derecha, una llave muy grande.

"¡Rayos!" exclamó el First Prime. "¡Eres un N-Warrior!"

"¿Que?" preguntó el Cyborg, confundido por lo que estaba pasando. No sabía porqué, pero esa llave en su mano derecha parecía estar conectada con él de alguna forma.

"¡Acabaré contigo antes de que despiertes tu verdadero poder!"

El Egypteran se lanzó contra Joe a gran velocidad, queriendo matarlo de un solo golpe. Pero, su sorpresa fue grande cuando el Cyborg logró verlo y golpearlo con su Keyblade, mandándolo a volar hacia un edificio cercano.

"¿Lo golpeé?" se preguntó Joe, mirando la llave en sus manos. "Mi fuerza y velocidad… se incrementaron."


-Planeta: Heritage-

Los Snake Soldiers no tenían pensado tomar rehenes, así que le dispararon a Diana y a Santiago apenas se rindieron. Ambos jóvenes cerraron sus ojos, esperando que algo les ayudara.

Entonces, un objeto brillante apareció frente a ellos, absorbiendo la energía de los disparos de los soldados de Anubis. Los dos muchachos abrieron sus ojos, viendo que estaban envueltos en una especie de cúpula de energía.

"¿Que?" preguntó Santiago, confundido por la barrera. ¿Qué era lo que pasó? Fue entonces que vio que lo que apareció frente a ellos… era una llave gigante. "¿Es eso una Keyblade?"

La llave rápidamente voló hacia sus manos, sorprendiendo mucho al joven quien no se esperaba eso. Rápidamente sintió una gran cantidad de energía en su cuerpo, y que parecía que las heridas que tenía se curaban de inmediato.

Dado que tenía un cierto conocimiento de las Keyblades, debido a que en su mundo existía el juego de Kingdom Hearts, rápidamente se colocó en guardia, haciendo lo posible por proteger a Diana con su cuerpo, preparado para el combate.


-Planeta: Shamuri-

Mientras Yoh peleaba contra el First Prime, Horo Horo y Len veían desde lejos el combate… hasta que sus armas rotas comenzaran a brillar, tomando la forma de Keyblades clavadas en el suelo.

"Oye, Len…" empezó Horo Horo al ver esto. "No creerás que estas son…"

"¡No lo digas!" exclamó el Shaman de china, no dejando que su compañero terminara esa frase. "No quiero pensar que estas son… nuestras."

"¡Oh vamos, hombre, no seas quisquilloso!" exclamó el Shaman de hielo, caminando hacia una de las llaves que estaba clavada en el suelo, una que era de color celeste, antes de sujetarla del mango. "Veamos si es esto lo que hizo que Yoh se volviera tan-"

Al momento de sujetar la Keyblade, la energía espiritual de Horo Horo se disparó, elevándose de forma impresionante, sorprendiendo incluso a los dos enemigos que peleaban cerca, deteniendo su combate. Horo Horo abrió sus ojos en sorpresa, sintiendo el espíritu de Kororo, su espíritu acompañante, dentro de esa llave… y dándole más energía que nunca.

"¡Vaya!" exclamó el Shaman de hielo con emoción. "¡Siento que me he vuelto diez veces más fuerte!"

Len apretó sus puños, mirando en otra dirección para no ver a su compañero danzar de alegría al obtener una de esas llaves. Pero su deseo de no quedarse atrás de sus rivales era superior a su desagrado por la llave espada, por lo que, a regañadientes, se puso de pie, caminó hacia la otra llave que estaba clavada, y la tomó del mango, sacándola del piso. Como con Horo Horo, el incremento de fuerza fue inmediato, tanto que hizo que Len olvidara por completo el desagrado que sentía, siendo reemplazado por sorpresa y un gran incremento de energía.

"¿Es este el poder que Yoh obtuvo?" cuestionó el Shaman de China, admirando la Keyblade que poseía, que al menos se veía lo suficientemente amenazadora como para pasar por una espada-lanza.

"¿Qué te parece, Len?¿Interesante?" cuestionó Horo Horo, viendo como su compañero miraba con interés el arma en sus manos.

"He, da igual, incrementa mi poder." Respondió, antes de mirar hacia delante. "¡Ahora si me las pagará!"


-Planeta: Shadow Realm-

Casi al mismo tiempo, Duncan y Steve vieron como sus báculos comenzaron a cambiar de apariencia, ahora tomando la forma de llaves gigantes.

"¡Estas son…!" exclamó Steve al ver esto, admirando la nueva Keyblade en su mano derecha.

"Al parecer, nuestro deseo se cumplió." Dijo Duncan con seriedad, sintiendo como su poder mágico se incrementaba con cada segundo debido a su nueva llave. "Ahora, somos como Kristal de nuevo."

"¡Genial!¡Ahora si, pronto podré tocarla de nuevo!" exclamó Steve con ansias. "¡Ya ansío sentir de nuevo sus pechos!"

"Hablas como si ella te dejara… y si ella, en dado caso te deja, Alan no lo hará."

"Oh, cierto… tendré que entrenar para ganarle y así él no podrá hacer nada."

"Como si Sapphire te dejara." Dijo Duncan con cierta burla. "De cualquier forma, ahora tenemos trabajo que hacer."

Duncan y Steve miraron hacia donde estaban peleando David y el First Prime, usando sus poderes mágicos para acercarse a ellos y continuar el combate.


-Planeta: Nueria-

Justo cuando Atet estaba por atacar a los cinco personajes, una luz apareció en las manos de Nube, Yukina, Miki y Hiroshi.

"¿Qué son estas llaves?" preguntó Hiroshi al ver esas llaves en sus manos. "Se parecen a las de los sujetos que están peleando en otra galaxia."

"Puedo sentir una energía espiritual muy fuerte emanar de ellas." Dijo el maestro Nube, sintiendo como el poder de la Keyblade superaba el suyo.

"Maestro Nueno." Comenzó Yukina, la dama de la nieve. "Estas llaves… siento una conexión con nosotros."

"¿Y porqué yo no tuve una?" preguntó Keiko con enfado, al ser la única del grupo que no tenía una Keyblade.

"Quizás no le agraden tu feo rostro, Keiko." Expresó Hiroshi con burla, antes de ver con temor como ella estaba por golpearlo.

"¡Tonto!" exclamó ella, dando un golpe al rostro del chico.

Pero, cual fue su sorpresa y la de los demás cuando Hiroshi se desvaneció en pleno aire, apareciendo del otro lado del grupo.

"Ok… no sé como hice eso." Comentó el chico con confusión.

"Esa velocidad…" empezó Nube. "Es tan rápida como el sonido… y aún así pude ver el movimiento." Dijo, mirando a la llave que tenía en su mano derecha. "¿Acaso esta llave incrementó nuestras habilidades?"

"Uh, maestro." Empezó Miki. "No quiero interrumpirlo… pero no está mirando de mala manera."

El grupo alzó la mirada, dándose cuenta de que, efectivamente, el First Prime los estaba viendo con odio, sabiendo que eran esas llaves que ellos usaban. Sin decir nada más, los cuatro que tenían llaves se colocaron en guardia, queriendo ver que habilidades nuevas tenían, mientras que Keiko, la única sin poderes nuevos, decidió mejor alejarse un poco y dejarlos encargarse de la situación.


-Planeta: Ninten-

Mientras el combate continuaba, Mario sujetaba un enorme mazo negro, mismo que estaba usando para intentar golpear a uno de los First Prime, Montu, con quien se enfrentaban. De pronto, el mazo comenzó a brillar, cambiando de forma… ahora siendo una Keyblade roja.

"¡Mama mía!" exclamó Mario con confusión. "¿Es esto lo que creo que es?"

"Creo que si…" respondió Link… viendo que en su Master Sword había cambiado de forma por una con apariencia de llave. "La mía también."

"¡Oigan!¿Que es esto?" preguntó Sonic, llamando la atención de Mario y Link, viendo que el erizo también poseía una llave, esta vez, color azul. Y, así como él, Shadow también poseía una.

"¿Ellos también?¿Que está pasando?" cuestionó Mario, viendo que, incluso Luigi tenía una. "¿Es una invasión de Keyblades?"

"El sello se ha roto." Respondió Geno, también con una llave en su mano. "La Era de los N-Warriors ha comenzado"


-Planeta: Shirok-

Keifer, el Vampiro que había dormido por varias décadas, intentó ponerse de pie luego de un fuerte ataque que su rival, el First Prime Brak-nu, le había dado. Sujetando su estada rota, intentaba usar lo que quedaba de la hoja para lastimar a su enemigo, pero este, con su Katana, tenía más posibilidades de cortarlo que él.

"¡Es tu final!" exclamó Brak-nu, lanzándose contra el sujeto, quien alzó sus brazos en defensa.

Pero entonces, cuando la katana estaba por cortar a Keifer, los restos de su espada comenzaron a brillar y a reconstruirse, ahora terminando siendo una llave gigante en las manos del Vampiro, misma que detuvo el golpe de la katana.

"¿Que?" preguntó el First Prime, saltando hacia atrás. "¡Imposible!"

Keifer miró el arma que tenía en sus manos; era una llave muy rara, ya que la hoja parecía ondulada. Pero, aunque pareciera rara, él rápidamente sintió su poder, por lo que, con esta, supo que podría volver al combate. Sin más que decir, él se lanzó hacia el frente, preparado para pelear.


-Planeta: Netterra-

Netto, se ponía de pie lentamente, bastante herido por los ataques de su rival. De hecho, estaba tan herido que estaba a punto de perder la CrossFusion con Rockman… y si la perdía, podría darse por muerto.

"¡Netto-kun!¡Netto-kun!¡Resiste!"

"Eso intento, Rockman." Respondió el joven, respirando con dificultad. "Pero… estoy en mi límite. Ni los Program Advance sirven contra ella. ¿Qué puedo hacer?"

"¡Morir!"

Fue en ese momento que Heh, First Prime del Pharaohn Hamon, apareció y lo sujetó del rostro, levantándolo del suelo. Esta acción fue suficiente como para hacer que Netto perdiera la fusión, regresando a la normalidad.

"Es tu fin, chico." Expresó Heh, extendiendo su mano derecha, rodeada de energía. "¡Muere!"

"¡Netto-kun!"

De pronto, el P.E.T. de Netto comenzó a brillar, una luz tan intensa que hizo que Heh soltara al chico y retrocediera. Netto no podía mirar por la luz, pero sabía que algo estaba cambiando en su mano, por lo que esperó a que la luz desapareciera… y cuando lo hizo, se dio cuenta de que en su mano ahora estaba una llave gigante que no pesaba nada.

"¿Qué es esto?"

"¡Netto-kun!¿Estás bien?"

"¿Rockman?¿Estás ahí dentro?"

"Si, aquí estoy. No sé que pasó, pero el P.E.T. cambió de forma… lo extraño es que, desde aquí parece igual."

"De aquí no; parece que sujeto una llave gigante. ¿Qué significará esto?" se preguntó, sin ver que sus otros dos compañeros se estaban poniendo de pie… y que también tenían llaves como la de él.


-Planeta: Witchera-

En otro planeta, Inuyasha, Miroku, Roll, Isaac y Jenna, estaban por perder la pelea… cuando sus armas comenzaron a brillar y cambiar de forma, ahora siendo Keyblades que los representaban,

"¿Pero que-?" cuestionó Roll, viendo la llave que tenía en sus manos. "Esta es una…"

"Es una de las llaves que usan los N-Warriors." Respondió Miroku, cuyo bastón se había vuelto una llave. "¿Significará esto que ahora somos N-Warriors?"

"Eso parece." Respondió Isaac. "Siento que mis fuerzas se incrementan."

"Las mías también." Comentó Jenna.

"¡Eso no importa!" exclamó Inuyasha, llamando la atención de todos. "¡Lo que importa es que, con esto, podremos vencerlo!" exclamó, colocándose en guardia. "¡Vamos!"

Los otros cuatro siguieron el ejemplo de Inuyasha, lanzándose contra el First Prime, quien estaba bastante confundido por la aparición de las Keyblades.


-Planeta: Artesmar-

Mientras, en otro planeta, Ranma, Ryoga y Mousse atacaban al First Prime que los estaba atacando, usando las nuevas llaves que acabaron de obtener.


-Galaxia: Duat-

Quamzin estaba por dar el golpe final, aquel que mataría a Hikaru de un golpe… cuando una luz golpeó al First Prime en la espalda, soltando al joven que sujetaba.

"¿Que?" cuestionó el Egypteran, viendo la luz que ahora estaba frente al joven soldado. "¿Qué es eso?"

Hikaru miró la luz frente a él, sintiendo una energía cálida emanar de ella, una que lo hacía sentir muy tranquilo… demasiado tranquilo. Sin pensarlo mucho, él extendió la mano derecha hacia al luz, tocándola levemente, haciendo que esta reaccionara de golpe. En un santiamén, y en medio de un destello, la luz cambió de forma, y antes de que Hikaru pudiera reaccionar, ya estaba sujetando una Keyblade en su mano derecha.

"Esto es…" empezó el joven, sabiendo que el arma que tenía era de las legendarias Keyblades del Nintenverse.

En ese momento, sintió un incremento en su fuerza y energías, unas que eran muy superiores a las que tenía con anterioridad. Sabía que esa energía venía de las Keyblade, lo cual confirmaba sus sospechas de lo que esta era.

"¡Rayos!" exclamó Quamzin con enfado, invocando una espada ancha en su mano derecha. "No creí que tu también fueras uno de los N-Warriors. Ahora veo que también renaciste en alguien que vale la pena. ¡No importa, porque te mataré de una vez, humano!"

Hikaru no entendía mucho de lo que estaba pasando, pero ahora sabía que tenía la fuerza de un N-Warrior… y que el combate contra Quamzin continuaba. No sabía que es de lo que estaba hablando él acerca de vidas pasadas y reencarnaciones… pero en ese momento, no importaba.


En todos los mundos del Nintenverse, el milagro que habían estado esperando ocurrió; cientos de Keyblades viajaron por el universo, al menos una cayendo en cada planeta, despertando a su o sus N-Warriors defensores. La nueva era de los N-Warriors comenzó…


Música de fondo: - 102-Ultimate Research of Cosmo- (Soundtrack: Saint Seiya Ten Kai Hen)

-Planeta: Necrópolis-

De vuelta en la galaxia Duat, el rayo de energía que Chaos estaba liberando al cielo comenzó a disiparse, mientras que Anubis miraba en dirección contraria, viendo con los ojos de su mente lo que ocurría en el Nintenverse.

"¡Maldición!" exclamó Anubis, mirando a los tres Guardianes frente a él. "¡Eres un maldito, Chaos!"

"¿Por qué?¿Por hacer lo que tengo el derecho de hacer?" preguntó Alan-Chaos. "Si, lo vez bien; todas las Keyblades que se estaban formando, esperando a que sus dueños estén listos, las mandé con sus respectivos dueños. En solo unos segundos, he despertado a la gran mayoría de los N-Warriors del Nintenverse. Deben ser cientos en este momento los que están despertando."

Anubis miró con enfado a Chaos, sabiendo lo que había hecho. Si, los N-Warriors que acababan de despertar eran muy débiles, quizás de un nivel algo inferior al de sus First Primes… sin embargo, cada uno tenía la capacidad de volverse casi tan fuerte como los trece N-Warriors que llegaron a desafiarlo. Y lo peor de todo, es que eran cientos de ellos los que han despertado.

"Así es, Anubis." Expresó Chaos, leyendo la mente del Guardián oscuro. "Esta es la Era de los N-Warriors, la última técnica que tengo que sólo puedo usar una vez cada cinco mil años. He despertado de nuevo la Keyblade Civilization, como lo he hecho en cada guerra. Ahora, el Nintenverse no está tan desprotegido; mis nuevos guerreros, combinado con la fuerza militar de los mundos humanos, podrán hacerle frente a tus tropas… y, en unos meses, incluso a ti."

"¡Los mortales nunca podrán ganarme!¡Eso que dices es una mentira!"

"Anubis." Empezó Athena. "Subestimas mucho a los mortales. Recuerda que ha habido muchos casos que un mortal derrota a un dios. ¿O es que ya lo olvidaste?"

"Athena, eres tu la que se equivoca: esos Guardianes derrotados eran de nivel muy bajo, que no se pueden comparar con nosotros."

"Aún así." Dijo Mokona con seriedad. "Eso es una muestra de la capacidad que tienen los mortales para superar sus límites."

"¡Así es!" gritó Chaos. "Eso significa que, con el tiempo, varios de los mortales podrían vencer incluso a un dios… ¡Y tu no estás exento!"

"¡Tonterías!" exclamó Anubis, expulsando su poderosa aura. "¡Te demostraré que unos mortales como ellos no podrán conmigo!¡Te mataré, y llevaré tu cabeza conmigo al Nintenverse, para que toda esperanza se destruya con solo ver el destino que te deparó!"

Chaos, Mokona y Athena miraron a Anubis con seriedad, sabiendo que el combate contra el Guardián oscuro estaba por comenzar.

"¿Lista, Mokona?" cuestionó Chaos.

"Por supuesto." Respondió la pequeña Guardiana. "¡Me vengaré por lo que le hizo a mi galaxia!"

"Así se habla." Expresó, mirando a la otra diosa a lado de él. "¿Qué dices, Athena?¿Quieres ensuciarte las manos esta vez?¿O sigues estando en contra de la pelea?"

"Sigo estando en contra de la pelea." Respondió la Guardiana de la galaxia Saint, invocando su báculo dorado. "Pero, también sé cuando debo luchar, y ahora es mi turno de proteger a mis caballeros."

"Excelente, es raro el verte pelear. Y será de gran ayuda, ya que Balance aún no despierta."

"Entonces, está decidido." Dijo Mokona, elevando su aura. "¡Anubis, no podrás ganar!"

Así, los cuatro Guardianes se miraron fijamente, el combate entre los dioses estaba por comenzar.

Fin del Capitulo 86


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Haseo: Hey, habla Haseo. ¡Rayos! Aún con todos nosotros, no podemos vencer a Raviel. ¿Acaso es inmortal?

Obi-Wan: No, no lo es… y yo sé como vencerlo.

Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: El Último Pharaohn.

Haseo: ¡Me mentiste!

Obi-Wan: Era necesario…

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: o_o ... cielos, es bastante largo el capítulo!... aunque al parecer solo sea de 19000 palabras.

Oh bueno ¿Que les pareció? ... no sé por donde empezar... y la verdad no ando con la mente para pensar en que estoy haciendo.

Como sea, nos vemos el otro Domingo, con un capítulo más normal. Cualquier duda/comentario/sugerencia, mandenme un rewview o un Mensaje privado, que trataré de responderles.

Otra cosa; iba a poner las Keyblades que aparecieron en este capítulo, pero ando con problemas con el archivo, así que quizas los suba como a la noche del Domingo, hora de México. No hay muchas Keyblades, ya que me ganó el timepo, pero planeo hacerlas de todos modos. Aparecerán en mi profile si los termino mañana.

bueno, es todo, ahora si, nos vemos hasta la otra semana... sobres!

-Saiyan X logged off-