27/Jun/2010


PRELUDE THEME: -02-prologue_&_subtitle_ii- (Soundtrack: Dragon Ball Z)

Anteriormente, en The N-Warriors:

Mientras los Guardianes Chaos y Balance despertaban nuevamente, dentro de la pirámide, el combate entre los héroes de distintas galaxias y Raviel, el Pharaohn más cercano a un Guardián, continuaba.

Haseo obtuvo dos Keyblades, esto ya que su Guardiana, Aura, se unió con el Nintenverse, cediéndoles los derechos de los Epitaph Users a ellos. Con esto, un nuevo poder despertó en el Epitaph de Skeith, logrando así nivelar los papeles. Mientras, Goku, transformado en Súper Saiyajin 3, y Fly, en su forma de Ryumajin, seguían peleando contra Raviel.

En ese momento, el Saint de Pegasus, Seiya, elevó su Cosmos al infinito y, gracias a que su armadura de bronce había adquirido una esencia divina debido a las antiguas guerras, su armadura cambió a su forma God Cloth, una armadura que supuestamente sólo los dioses podían usar.

Al mismo tiempo, Ichigo, quien había muerto en el combate, revivió gracias al poder de su Hollow interno, y despertó un nuevo poder. Ahora, con los cinco guerreros al máximo de sus poderes, empezaron el combate contra Raviel.

Obi-Wan, quien no tenía un poder tan descomunal como el de sus demás aliados, si poseía un gran intelecto y habilidades de observación, lo que le hizo desarrollar un plan para que Haseo usara el Data Drain, la única técnica que parecía hacerle daño a Raviel. Gracias a este plan, y a su propia intervención al final, Raviel fue derrotado finalmente.

Ahora, sólo quedaba Anubis en el combate, ¿Podrán vencerlo de una vez por todas?

OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)


Capitulo 88: La batalla de los dioses… inicia.

Música de fondo: - 137-The Stage is Set- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)

Luego de haber despertado como N-Warrior, Hikaru Ichijo empezó a pelear contra Quamzin, quien era el próximo First Prime del Pharaohn Raviel cuando terminara el combate en el planeta Necrópolis. Gracias al poder de la Keyblade, Hikaru pudo luchar al mismo nivel que su enemigo, logrando bloquear cada uno de sus ataques con algo de dificultad. Aún así, estaba perdiendo el combate, debido a la diferencia entre sus poderes… como en este caso, que Hikaru fue mandado a volar por un ataque que alcanzó a bloquear con su llave, cayendo sobre una de sus rodillas.

"¡Rayos!" exclamó el humano, respirando con dificultad. "Es muy fuerte."

"¿Lo entiendes, humano?" cuestionó Quamzin, sonriendo con malicia. "No importa si seas ahora un N-Warrior, no podrás nunca contra mi, ¡Porque soy más fuerte!"

"¡No me rendiré!" exclamó Hikaru, poniéndose de pie y colocándose en guardia. "¡Debo destruir esta nave!"

"Ha, ¿y como planeas hacerlo, peleando só-?"

En ese momento, un disparo enorme de energía impactó a Quamzin en la espalda, sacándolo de Balance y mandándolo al suelo, haciendo que él cayera sobre una de sus rodillas.

"¿Qué-?"

"¡No está solo!¡Yo también estoy aquí!"

Hikaru volteó hacia la entrada del coliseo donde estaban peleando, dándose cuenta de que alguien había entrado al lugar; un soldado de Novaterra, sujetando una de sus armas de energía; un Plasma Gun, que funcionaba más o menos igual que el X-Buster de X, al reunir energía y dispararla en un poderoso cometa de energía. El soldado entró al coliseo, saliendo de las sombras de los pasillos, revelando su identidad.

"¡Sempai!" exclamó Hikaru con alegría.

"¡Yo, Hikaru!¿Creíste que te dejaría solo?" preguntó Roy Focker, saludando a su compañero.

"Maldición." Expresó Quamzin, mirando hacia atrás. "No sabía que también habías renacido en esta épica, Roy Focker."

"¿Uh?¿Como es que sabes mi nombre?"

"No te lo diré, ya que no tiene caso."

"¿Ah si?" preguntó Roy, apuntando su arma en contra de su enemigo. "¿Y porqué no?"

"¡Porque te mataré ahora!" Exclamó Quamzin, lanzando un ataque de energía de su brazo derecho.

Roy reaccionó, accionando su arma para descargar un disparo de energía, pero al enfrentarse contra el del futuro First Prime, no pudo superarlo y ambos ataques estallaron en el aire, creando una enorme cortina de humo que evitó que Roy pudiera ver el resto.

"¡Sempai, cuidado!"

La advertencia de Hikaru llegó un poco tarde; al mirar hacia adelante, Roy pudo ver que un ataque de energía venía hacia él, y no podría reaccionar a tiempo, mucho menos para contra atacarlo con su arma de energía… así que, actuó de otra forma.

Para sorpresa de Quamzin y del mismo Hikaru, Roy dio un manotazo al ataque de energía, rechazándolo en el acto, aunque no lo hizo con la mano desnuda… sino con su arma que tenía en esta.

"¿Tu también?" preguntó Quamzin con asombro, al ver que Roy poseía una Keyblade en su mano derecha.

"¿Sempai?¿También usted?" cuestionó Hikaru.

"Si, también estuve sorprendido." Respondió Roy, mirando a la llave que tenía en sus manos… que era idéntica a la de Hikaru pero con otro color. "Apareció conmigo mientras volaba fuera de la nave, apareciendo en la cabina… y casi rompe el vidrió de esta. Pero, gracias a ella, es que pude entrar aquí. Es interesante… aunque, a decir verdad, creo que estoy algo viejo para jugar a las espadas… y usar una llave así arruinaría mi caracter. ¿No crees?"

"¡Maldición!" exclamó Quamzin con enfado. "¡No importa que época sea, ustedes siempre arruinan mis planes!"

"¿Época?¿Hikaru, sabes de que habla?"

"No lo sé, Sempai." Respondió el chico. "Algo de vidas pasadas."

"Oh… bueno, no importa." Dijo Roy, sujetando la llave en su mano derecha. "¡Si tengo que usar esto, lo haré!¡Vamos, Hikaru!"

"¡Si, sempai!"

"¡No lo hagan!"

Todos voltearon hacia atrás, viendo que una cuarta figura, de traje negro con capucha, emergía de las sombras, revelando sólo uno de sus ojos dorados y cabello plateado.

"¿Quién eres tu?" preguntó Roy con confusión.

"Soy Silver, un Sith Lord." Respondió el sujeto de negro, confundiendo a los dos Novaterrans.

"¿Un Sith?¿que hace uno de ustedes aquí?"

"No tengo tiempo para explicaciones, será mejor que se vayan, esta nave está por ser destruida."

"¿Qué dices?"

De pronto, el lugar comenzó a temblar con fuerza, sorprendiendo a los presentes.

"¿Que?" preguntó Hikaru. "¿Qué pasa?"

"El Nova está atacando esta nave con sus Ion Cannons, mientras es protegida por otras naves de combate." Expresó Silver con seriedad. "Con sus Ion Cannons, el Nova podrá pronto atravesar los escudos y destruir la nave. Ustedes dos, váyanse."

"¿Qué hay de él? No creo que nos deje ir."

"Me encargaré de él."

"Pero-"

"¡Váyanse! Sé lo que hago… no sobreviví a una traición de mi propia raza para morir aquí."

Hikaru no sabía que hacer. No conocía a ese sujeto, aunque si a los Siths y que ellos no son de confiar. Pero, si él planeaba ayudarlos, ¿Cómo es que lo dejaría sólo? Claro, Roy no tenía ese conflicto.

"De acuerdo… nos iremos." Expresó el líder del escuadrón, sorprendiendo a su compañero. "Él lo ha decidido, Hikaru, no podemos hacer más."

"Pero…" empezó el joven, no sabiendo que decir en esa situación. "D-de acuerdo."

Roy miró a Silver, quien le regresó la mirada de reojo, afirmando con la cabeza.

"Gracias…" expresó el soldado, antes de mirar a su amigo. "¡Vamos, Hikaru!"

"¡Ahí voy!" exclamó el joven, corriendo para alcanzar a su Sempai.

"¡Esperen!" Gritó Quamzin, comenzando a correr para alcanzarlos… antes de que Silver se colocara frente a él y activara su Lightsaber rojo. "¡Fuera de mi camino!"

"¡Primer tendrás que pasar sobre mi!" exclamó el ex -Sith Lord, colocándose en guardia.

"¡Interesante!¡Entonces acabaré contigo!"

Quamzin se lanzó en contra de Silver, también activando una espada de energía, aunque esta parecía más una espada ancha a una como las que Silver usaba. Aún así, el Sith lo detuvo, dando inicio así el combate entre los dos.

Mientras, Hikaru y Roy corrían por los pasillos de la nave, el primero de ellos siguiendo al último, quien iba adelante.

"¿A dónde vamos, Sempai?"

"Al hangar, ahí está mi caza." Respondió Roy, sonriendo un poco. "¡Vamos!"

"¡Si!"

Y con esto, los dos continuaron corriendo, usando sus Keyblades para deshacerse de todo enemigo que se les ponía enfrente.


Música de fondo: - 203-Deviants- (Soundtrack: Sins of a Solar Empire)

El combate entre los dioses había comenzado; los N-Warriors sólo podían estar de pie, retirados de los Guardianes que se estaban dando con todo, apenas logrando mantenerse de pie debido a las poderosas auras que ellos estaban emanando. Era simplemente abrumador.

Y eso que ni siquiera se estaban moviendo.

El combate entre ellos era, por el momento, mental y espiritual, con Athena, Mokona y Chaos lanzándole sus auras a Anubis, quien les respondía como mejor podía, extendiendo su báculo oscuro y lanzando una poderosa onda de energía, mientras que los otros tres Guardianes respondían con sus propios poderes; Chaos sujetando la Keyblade que lo representaba con ambas manos, Athena extendiendo su propio báculo dorado hacia el frente, y Mokona liberando su ataque de… si misma, abriendo su boca enormemente.

En si, Anubis era tan fuerte como Chaos y Balance juntos, pero el pelear contra tres Guardianes él solo era incluso mucho para él… y eso se demostró, cuando el ataque de los Guardianes aliados comenzaron a empujarlo poco a poco.

"¡Maldición!" exclamó Anubis en el cuerpo de Exus, siendo empujado cada vez más y más rápido, antes de tener que cancelar su atraque y usar todas sus energías para defenderse con su aura, rechazando el ataque de los tres.

"¡Ríndete, Anubis!" exclamó Mokona. "Ni tu puedes enfrentarte a tres Guardianes como nosotros."

Era cierto lo que Mokona decía; aún al ser un Guardián muy poderoso, superior a cualquiera de los Guardianes que lo estaban desafiando en ese momento, el pelear contra tres era muy complicado y quizás saldría perdiendo. Si quiere sobrevivir, tendría que nivelar el juego.

"Tienes razón." Expresó Anubis, poniéndose de pie. "No podré contra ustedes tres yo solo… por eso, llamaré a un aliado."

"¿Qué dices?" cuestionó Athena con cierta confusión. "¿A que te refieres, Anubis?"

"Que llamaré a alguien quien ha estado conmigo desde su creación…" dijo el Guardián oscuro, mirando hacia atrás y levantando su brazo derecho, como haciendo una señal para que alguien se acercara. "Ven…"


Música de fondo: - 154-Sacred Moon- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Dentro de la pirámide roja de Aaru, Goku, Fly, Ichigo, Seiya, Haseo y Obi-Wan estaban ayudando a sus compañeros caídos a que se pusieran de pie, despertando a todos aquellos que habían sido vencidos.

"¡Maldición!" exclamó Vegeta con enfado. "¡Ese Raviel me las pagará!"

"Muy tarde; ya lo vencimos." Respondió Seiya, sin darse cuenta de lo que decía y a quien lo decía.

"¡¿Qué dices, insecto?"

"¡Oye, cuidado!"

Los demás guerreros se pusieron de pie nuevamente, viendo el resultado del combate contra el Pharaohn; Casi toda la pirámide destruida por completo, el techo ya no existía, teniendo un enorme hueco en un lado, que dejaba ver todo el exterior. Prácticamente, la pirámide había perdido su forma.

Mientras, Kenpachi miraba el cuerpo inerte de Raviel, quien seguía hincado, mirando hacia arriba con una expresión de terror. El Shinigami no pudo hacer otra cosa más que chasquear.

"Que decepción." Comentó el Shinigami. "No pude vencerlo en combate."

Música de fondo: - 201-The Expanding Empire- (Soundtrack: Sins of a Solar Empire)

Pero, de pronto, el aura de Raviel volvió a él, llamando la atención de todos los presentes, quienes vieron como los datos del Data Drain de Haseo, que rodeaban al Pharaohn, comenzaban a destellar, antes de estallar en todas direcciones.

"¡Imposible!" exclamó el Epitaph User con asombro. "¡Pero si el Data Drain ya lo había afectado!¿Como fue que logró recuperarse?"

"¡Bah!¡Eso no importa!" exclamó Vegeta, transformándose en Súper Saiyajin 2. "¡Lo único que hay que hacer es acabar con él de una vez por todas!"

"Hehe, será interesante." Dijo Kenpachi, expulsando todo su poder.

Todos los guerreros se colocaron en guardia, no importando que estuvieran cansados luego de la pelea. Raviel, por su parte, había recuperado toda su fuerza, y miró a todos los presentes con seriedad… antes de desaparecer.

"¿Qué?¿A donde fue?" preguntó Ikki de Fénix, mirando a todos lados. "No siento su presencia…"

"¿Habrá escapado?"

"¡Muchachos!"

Música de fondo: - 079-Missing You- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Al voltear hacia la entrada, los héroes vieron que el resto del grupo, quienes estaban fuera de la barrera, venía corriendo hacia ellos, sorprendiendo a varios.

"¡Papá!" exclamó Gohan, acercándose a Goku, quien rápidamente sonrió al ver a su hijo acercarse y lo recibió con un fuerte abrazo… uno muy fuerte.

"¡Gohan!¡Estás bien!" exclamó el Saiyajin, su preocupación desvaneciéndose al ver a su hijo frente a él.

Fly sonrió al ver esa escena, feliz por ver la reunión del padre e hijo. Tan concentrado estaba que no se dio cuenta de que alguien se acercaba a él hasta que lo abrazó con fuerza, sacándolo de concentración.

"¡Fly!" exclamó la persona, quien era una mujer, abrazando al joven por la espalda.

"¿Maam?" preguntó el Dragon Knight con confusión, al escuchar a su amiga en ese lugar… y claro, se sorprendió más al ver a otra persona acercarse. "¿Maestro Abán?"

"Fly, lo hiciste muy bien." Expresó el héroe Abán, acercándose al que anteriormente fue su pupilo. "Disculpa por no haber sido de ayuda antes."

"¿Cómo es que ustedes-?"

En otra parte, Ichigo sintió la energía espiritual de alguien a quien él conocía. Al voltear hacia un lado, pudo ver que se trataba de Rukia, quien venía caminando hacia él.

"¿Rukia?"

"Ichigo…" expresó ella, sonriéndole a su compañero.

Ella se acercaba lentamente, y él no sabía que hacer. No esperaba encontrársela en ese lugar, por lo que el verla le resultaba bastante agradable.

Eso fue, claro, antes de que ella lo golpeara con fuerza.

"¡Ow!" exclamó Ichigo, sujetándose la cabeza con fuerza. "¡¿Por qué rayos fue eso?"

"¡¿Y preguntas porqué?" exclamó Rukia con enfado. "¡Fue porque te fuiste sin decir nada!¡Fuiste al Nintenverse sin decirnos lo que tenías pensado y sólo actuaste por tu cuenta!"

"¡Tenía que hacer esto!¡Era la única oportunidad que tenía para venir hasta acá!"

"¿Y que hay de mi? Si fue tu única oportunidad, ¿Cómo es que yo estoy aquí también?"

"¡Si me hubiera venido contigo, ya todos estaríamos muertos!"

"¡¿Qué dices?"

Los dos jóvenes se miraron con enfado, casi a punto de lanzarse a los golpes. Pero esto sólo duró unos segundos, antes de que, al mismo tiempo, ellos se miraran de otra forma, ya más calmada y relajada.

"Es bueno ver que estás bien, Ichigo."

"Igualmente…"

Música de fondo: - 162-Golbez, Clad in the Dark- (Soundtrack: Final Fantasy IV)

Entonces, todo el lugar comenzó a temblar de nuevo, haciendo que todos los presentes miraran hacia la salida de la pirámide, de donde venía esa fuerza.

"¿Es ese Raviel?" preguntó Viku, sintiendo la presencia del Pharaohn.

"Sólo hay una forma de saberlo." Comentó el Capitán Hitsugaya seriamente. "Vayamos a ver."

"¡Muy bien, vamos al lugar donde los dioses están peleando!" exclamó Dohko, mirando con decisión hacia la salida.

Con esto dicho, todos los presentes comenzaron a correr, saliendo de la pirámide y dirigiéndose al campo de batalla, donde el resto de los héroes y los Guardianes estaban esperando.


"Ven…"

Apenas Anubis dijo eso, una figura comenzó a aparecer a su lado, como si fuera un fantasma. Los tres Guardianes lo reconocieron en el acto, ya que lo habían visto, y en el caso de la vasija de Chaos peleado, anteriormente.

"¿El Pharaohn Raviel?" preguntó Chaos con seriedad. "¿Para que lo traes aquí, Anubis? Él está muy por debajo de nuestro nivel."

"¿Acaso lo olvidas, Chaos?" cuestionó el Guardián oscuro. "Los Pharaohns poseen la esencia de antiguos Guardianes de la Helio Alliance. Raviel posee el alma del Guardián Osiris dentro de su cuerpo… misma que pienso liberar ahora."

"¿Qué dices?" cuestionó Mokona. "¡Sabes que eso es imposible! El alma de un Guardián que ya ha sido derrotado, y cuya alma se haya fusionado con la de un guerrero protector como Raviel, ¡no puede regresar a su antigua gloria!"

"¿Es cierto?" preguntó Anubis con burla, sabiendo algo que ellos no. "Nunca antes había pasado algo así, pero Raviel tiene una ventaja, por haber vivido durante tanto tiempo con el alma de Osiris dentro de él; puede controlar una parte de su poder, por eso es que él es mi Pharaohn más poderoso de todos."

"¿Qué tiene que ver eso?"

"Díganme, ¿Acaso algún guerrero, cuya alma haya sido la de un Guardián, ha sobrevivido tanto tiempo?" preguntó Anubis, algo que ninguno de los héroes podía responder. "Nadie lo ha hecho, al menos no el tiempo que Raviel. Si algo así no ha pasado, ¿Cómo podemos saber que no se puede hacer?"

"¿Insinúas que, debido a que Raviel ha sobrevivido tanto tiempo, ahora puede hacer algo para liberar al Guardián que está dentro de él?" preguntó Athena con cierto interés.

"Así es."

"¿Por qué no lo liberaste con anterioridad cuando mi vasija y mis guerreros pelearon contra él?" cuestionó Chaos. "¿Acaso estabas muy confiado de su fuerza?"

"En parte, pero hay otro motivo por el cual lo dejé así; si Raviel liberara el poder del Guardián, este duraría poco tiempo activo, y al final, Raviel regresaría al nivel de fuerza que tenía hace millones de años, es decir, quizás más débil que un Pharaohn actual."

"¿Cómo es que sabes eso?" preguntó Mokona. "Tu mismo dijiste que era algo que nunca se había hecho. ¿Cómo es que conoces ese riesgo?"

"Soy un dios, claro." Respondió Anubis con malicia, antes de mirar a su sirviente. "Raviel, ¿Estás listo?"

"Por usted, señor Anubis, daría mi vida." Respondió el Pharaohn sin temor a lo que pasará después.

"Bien, muy bien… entonces, libera ese poder oculto, y ayúdame en la pelea."

Raviel cerró sus ojos, concentrándose profundamente como le había dicho su amo y señor. Mientras loo hacía, el cielo se volvió tormentoso la atmosfera se sintió más y más pesada, y la tierra comenzó a temblar, todo esto mientras el aura de Raviel crecía y crecía. Entonces, la armadura dorada que portaba comenzó a cambiar de forma, obteniendo un par de alas de fuego y ganando unos tonos anaranjados pintados en varias partes de la armadura. El cabello de Raviel creció, llegando ahora hasta la mitad de su espalda, y cambiando de color a uno entre anaranjado y dorado, así como su barba y bigote. Sus ojos negros se volvieron plateados, y unas líneas anaranjadas se pintaron en sus mejillas, llegando desde sus ojos a su mentón, uniéndose en una sola. La espada que él portaba también cambió de forma, siendo más amenazadora que antes.

Al final, Raviel cambió de apariencia, pero eso no era nada comparada con el aura que tenía en ese momento. Chaos, Athena y Mokona se colocaron en guardia, viendo al nuevo guerrero frente a ellos… quien les habló.

"Ha pasado mucho tiempo, Chaos, Athena, Mokona."

"Guardián Osiris." Expresó Mokona. "Creímos que no te volveríamos a ver de nuevo."

"Gracias a los planes de Anubis, mi resurrección pudo llevarse a cabo." Expresó Raviel, ahora el Guardián de Osiris, uno de los Guardianes de la Helio Alliance. "¿Debo agradecerte, Anubis? A pesar de que sé que me usaste para tus planes, y que quizás ya no regrese a ser el de antes."

"Al menos regresaste a este mundo, Osiris." Respondió el Guardián oscuro, sonriendo con arrogancia. "Ahora, ayúdame a encargarme de ellos, que son una molestia."

"Un poco de actividad será buena luego de millones de años en el cuerpo de ese Pharaohn tuyo." Comentó Osiris, blandiendo su nueva espada. "Ya lo saboreo."

Ante esta amenaza, y debido a la poderosa aura que emanaba Osiris, los tres Guardianes Aliados se colocaron en guardia, sabiendo que sería una pelea difícil contra ellos dos.

"Aunque seamos tres, el aura de ellos es superior a la nuestra." Expresó Mokona. "Será difícil."

"Osiris quizás no sea tan fuerte como Anubis." Comentó Chaos. "Pero sin duda será un enemigo de peligro. Athena, ¿Segura que quieres pelear?"

"No hay otra opción." Respondió la Guardiana de la galaxia Saint. "Si no lo hago, Anubis ganará… y no puedo permitir eso."

"Entonces, les tengo un favor que pedirles; ustedes dos encárguense de Osiris, yo me encargaré de Anubis."

"¿Que?" preguntó Mokona. "Pero…"

"Ustedes dos podrían enfrentarse a Osiris aunque sea más fuerte que ustedes, por eso se los pido."

"Pero Anubis es más fuerte que tu. Si te enfrentas a él solo…"

"Descuiden… seguro que Balance despertará en unos momentos y me ayudará en el combate."

"¿Estás seguro?"

"Confío en ella… no por nada he sido su pareja por billones de años."

"Ya veo…" comentó Athena. "Entonces, estoy de acuerdo."

"Yo igual." Expresó Mokona, elevando su aura de forma considerable. "¡Vamos por él!"

Música de fondo: - 022-The 13th Dilemma- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)

Con esto dicho, la Guardiana de la galaxia Dream se lanzó en contra de Osiris, rodeando todo su cuerpo en energía. Osiris logró verla venir y usó su espada para bloquearla, empujándola hacia atrás, indefensa a un contraataque… claro, eso fue antes de que Athena apareciera sobre él.

"¿Qué-?" preguntó Osiris, alzando su espada para bloquear el báculo de la Guardiana. "¿Tu peleas?¿Donde quedó esa Guardiana llena de amor y compasión por los demás?"

"Protegeré a mi galaxia y a mis aliados." Respondió ella. "Y como sé que a ustedes no los puedo convencer, ¡Me veo obligada a esto!" exclamó, empujando a Osiris hacia atrás unos pasos, antes de ella intentar golpearlo con su báculo, girando sobre ella misma para maximizar el golpe, pero el Guardián oscuro logró bloquearlo con su espada y saltar hacia atrás.

Ante esto, Athena extendió su báculo hacia el frente, lanzando una poderosa esfera de energía sagrada en contra de su oponente, quien al verla venir, reunió una gran cantidad de energía oscura en su espada y cortó el ataque enemigo con ella. Pero, al cortar el ataque en dos, no vio que Mokona se había vuelto energía de nuevo, lanzándose contra él y golpeándolo en el rostro, mandándolo algunos metros hacia atrás, antes de reponerse y ver a las dos Guardianas juntas.

"Interesante." Expresó Osiris. "No sólo es una sorpresa ver a Athena pelear, sino verlas a amabas pelear unidas… sabiendo la guerra que tuvieron en el pasado entre ustedes."

Las dos Guardianas lo miraron con enfado. Era cierto, millones de años antes, las galaxias Dream y Saint entraron en guerra, las Magic Knights de un lado y los Saints de otro, peleando entre si. Durante esta guerra, las galaxias North y Quest se vieron afectadas también, por lo que entraron en hostilidades contra ellas dos. Esto ocurrió mucho antes de que la galaxia Saint se aliara con el Nintenverse y demás aliados para formar la Nova Alliance. Luego de esta guerra, las galaxias acordaron un cese al fuego, y la galaxia Dream decidió alejarse de esa sección del universo. De no haber sido el caso, probablemente la galaxia Dream hubiera sido una aliada del Nintenverse y una de las razas que formaron la Nova Alliance.

"¡Eso quedó en el pasado!" Expresó Mokona. "Las épocas pasan, y ahora somos aliados."

"Eso puedo verlo." Dijo Osiris. "Pero ni eso les ayudará… ¡Prepárense!"

Y, con esto, los tres Guardianes desaparecieron, decidiendo mejor pelear en el espacio, ya que ahí había pocas posibilidades de que salieran afectadas las razas de esa galaxia… o eso esperaban. Mientras, Anubis y Chaos miraron a los otros tres Guardianes pelear, antes de desvanecerse, mientras ellos dos podían seguirlos con la mirada a pesar de ir muchas veces más rápidos que la luz.

"Vaya, Athena, no sabía que pudiera pelear así." Comentó Anubis con cierta sorpresa.

"Eso es porque la presionaste." Dijo Chaos seriamente. "Yo sólo he visto a Athena pelear unas dos veces en lo que llevamos de aliados, y debo decir que es de cuidado. Lo que dicen es cierto: 'Cuídate de los serios'."

"He, pero eso no importa, ya que Osiris se encargará de ellas."

"Muy seguro, ¿no Anubis?"

"Lo sé, porque yo lo ayudaré…" expresó, apuntando a Chaos con su cetro. "¡Después de vencerte a ti!"

"Hablas como si pudieras vencerme fácilmente, Anubis." Dijo Chaos, colocándose en guardia. "Entonces, quizás tenga que pelear enserio."

"Oh… no me digas: ¿Liberarás su poder?"

"Así es…"

Música de fondo: - 083-Battle of God- (Soundtrack: Yu-Gi-Oh!)

El aura de Chaos volvió a elevarse de forma considerable, cubriendo fácilmente la galaxia entera y llegando hasta otras galaxias cercanas, donde había personas que podían sentir su presencia. Chaos sujetó su Keyblade con una mano, colocando la otra sobre la base de la hoja, concentrando toda su energía en ella, aplicando más y más de su aura. La llave comenzó a brillar, alimentándose del aura de su dueño, comiendo lo suficiente como para romper el sello que tenía a su alrededor.

"Oh, si, la vas a liberar." Comentó Anubis.

"Si, así es." Respondió Chaos. "Como sabrás, la Chaos Keyblade tiene un sello que regula su poder, y sólo yo puedo liberarlo con mi aura, para que no pueda ser usado en mi contra en caso de que alguien como tu la pueda usar. Esta liberación no es como la Bankai Armor o Bankai Aura de los N-Warriors… es la liberación de mi arma, solamente."

"Es cierto, porque ustedes no usan armaduras como otros Guardianes."

"Así es, porque no nos gusta usarlas, por eso es que el sello lo usamos en nuestras Keyblades para guardar su poder. Y, para liberarlo, sólo necesitamos dos palabras, una pequeña frase."

"¿Y cual es?" preguntó Anubis con ansias, ya que nunca había escuchado la frase de la liberación de la Keyblade, aunque ya había peleado contra ella anteriormente.

"Es simple…" respondió Chaos, sonriendo de forma arrogante. "Final Fantasy…"

Con esto, la Keyblade se volvió roja completamente, comenzando a cambiar de forma, creciendo de tamaño y elevando su poder. Chaos la movió un poco, colocándola de una forma que Anubis pudiera ver la nueva llave que tenía en sus manos cuando la luz se desvaneció; la nueva Keyblade era casi tan larga como las de Tai o Haru, con filamentos dorados adornando toda la hoja, dándole la apariencia de un arma más detallada, como una Ultima Weapon Keyblade.

"Final Chaos." Dijo el Guardián del Nintenverse seriamente. "Esta es, su forma liberada."

"Fascinante." Dijo Anubis con seriedad. "ha sido mi sueño obtener esa llave, la Keyblade más poderosa de este universo, y quizás de muchos otros en el multiverso. Ella llave, que quizás sea capaz de abrir las defensas de todo universo, es el arma más codiciada en esta dimensión… ¡Y ustedes dos están desperdiciando su poder al usarla sólo para proteger sus mundos!¡Con ella, ustedes podían hacerse de todo el universo si quisieran!"

"Hablas como si fueran la únicas armas que tienen ese poder." Expresó Chaos seriamente, blandiendo su nueva Keyblade con agilidad, mostrándosela a Anubis. "Tu báculo, The Otherworld Ruler, te permite controlar las almas de aquellos a los que controlan tus dominios, por lo que puedes obtener los poderes de varios guerreros de otras galaxias con mayor facilidad. ¿Por qué quieres más poder?"

"¿Qué tipo de pregunta es esa?¿Te imaginas lo que podría hacer con estas dos armas? Con la Final Chaos Keyblade, podría abrir las defensas de las galaxias, y no tener que planear por milenios para poder hacerlo, y con The Otherworld Ruler, podría controlar a sus almas con facilidad. Con esos poderes, ¡Seré el dios más poderoso de este universo!¡Incluso podría vencer a Zeus!"

"He, hablas como si pudieras vencerlo con esas armas. Necesitarás más para poder vencerlo."

"Y eso tengo…" expresó Anubis, invocando una espada azul en su mano izquierda.

"¿Qué?¡Esa es…!"

"¿La reconoces?" preguntó el Guardián oscuro. "Claro que la conoces; Balmung Sword, la espada del Guardián Odin de la galaxia Asgard. Esta espada puede cortar lo que sea, incluso a los Guardianes… y, claro, tengo más… ¡Pero te las mostraré durante el combate!"

Chaos apretó los dientes, sabiendo que estaría en desventaja ahora que Anubis podía usar la Balmung Sword, y quizás más armas de otros Guardianes. Sin más que decir, los dos empezaron el combate… desapareciendo para pelear por el universo.

Música de fondo: - 022- 187-In the ashes- (Soundtrack: Tales of Symphonia)

Mientras, los demás N-Warriors, quienes ya se habían recuperado un poco de los ataques de Anubis gracias al aura de Chaos que restauró sus energías, estaban de pie, mirando lo que pasaba, antes de que los dos Guardianes desaparecieran de pronto.

"Wow…" fue lo único que muchos pudieron decir.

"Y así comienza… la batalla de los dioses." Expresó Zero, mirando hacia arriba. "La batalla más grande que hemos visto."

"Si tan solo pudiéramos verla, claro está." Comentó Tai, resignándose un poco. "Pero ellos están luchando por todo el universo, por lo que no creo que podamos verla…"

"Uh… chicos…" dijo Lucy, mirando hacia arriba. "Puedo verla."

"¡¿Que?" exclamó Haru, mirando hacia arriba. "¡Es cierto!¡Puedo verla!... Espera, ¿Cómo puedo ver el combate de ellos dos en la galaxia? … ¿es eso un planeta?"

Ninguno de los N-Warriors podía entenderlo; al parecer, al mirar hacia arriba, ellos podían ver el combate como si lo estuvieran viendo en su mente, pero al mirar a otro lado, la imagen desaparecía.

"Quizás nuestros ojos están conectados al combate de alguna forma." Dijo X seriamente, analizando la información que tenía a su disposición, pero no encontrando nada.

"¿Chaos, quizás?" inquirió Ash. "Después de todo, es un dios."

"Nuestro dios." Corrigió Dawn. "Él es uno de los Guardianes que tenemos que proteger."

"Cierto…"

"¡Oigan!"

Los doce N-Warriors voltearon hacia atrás, viendo como se acercaban el resto de los héroes que habían llegado a esa galaxia para ayudarles al combate.

"¿Pudieron pasar la barrera que protegía la ciudad?" cuestionó Haru con confusión.

"Al parecer, la barrera se debilitó cuando el pillar fue destruido." Respondió Anakin Skywalker. "No pregunten como."

"¿Qué es lo que ha pasado?" cuestionó Dohko de Libra. "¿Qué pasó con Anubis?"

"No entendemos mucho… pero los Guardianes fueron rescatados." Expresó Mimi.

"¿Y Athena?" preguntó Seiya con ansias, algo que todos los demás Saints sentían. Al ver que los N-Warriors afirmaron con la cabeza, se sintieron más relajados. "¿Dónde está?"

"Peleando…" respondió Rock, ganándose la mirada de confusión de parte de los caballeros. "¿Que?"

"¿Dijiste que está peleando?" preguntó Hyoga con cierto asombro.

"Nos sorprendió a nosotros también." Dijo Tai, sabiendo un poco de la historia de la Athena de Saint Seiya. "Pero se vio en la necesitad de hacerlo."

"Para que Athena decida luchar, significa que algo malo ha pasado." Expresó Dohko con inquietud. "¿Qué pasó?"

"Es Raviel." Respondió Zero. "Al parecer, el Guardián al que estaba unido, Osiris, despertó."

"¡Imposible!"

"¿Qué sucede, maestro?" inquirió Shiryu con confusión.

"Un Guardián que ha sido unido a un alma mortal, de la forma en la que los Pharaohns nacieron, no pueden regresar a su antigua gloria. Al ser creados de una forma no natural, como cuando los Guardianes eligen una vasija para una distinta era, la habilidad de usar su máximo potencial queda inaccesible para ellos."

"Al parecer, ese no es el caso." Dijo X. "Anubis mencionó que, ya que Raviel ha vivido tanto tiempo con el alma de Osiris, su cuerpo se ha acostumbrado a este, o algo así, y es por eso que puede liberar a Osiris nuevamente."

"En estos momentos, él está peleando contra Athena y Mokona." Dijo Raichu. "Y Chaos se enfrenta a Anubis, quien es más fuerte que él y posee una armas poderosas."

"¿Las armas de otros Guardianes?" preguntó Obi-Wan. "había escuchado que, cuando un Guardián absorbe a otro, se queda con sus armas."

"¡Rayos!" exclamó Haseo. "¡Significa que está en desventaja!"

"¡Entonces lucharé contra ese tal Anubis!" exclamó Kenpachi con emoción. "Quiero una buena pelea."

"He, como si te dejara luchar contra él." Expresó Vegeta. "¡Seré yo quien vaya por su cabeza!"

"Es imposible para nosotros." Dijo Shaka, ganándose la mirada de enfado del Shinigami y del Saiyajin. "Ahora que Anubis ha despertado por completo, y está usando el poder de otros Guardianes, nosotros no podremos hacer nada."

"Insinúas que hemos venido hasta aquí, ¿por nada?" preguntó Warlene, la God Warrior de la extinta galaxia Asgard. "¡Maldición!¡Ese Anubis ha de estar usando el arma de nuestro Guardián!"

"La única opción que tenemos, es colocar todas nuestras esperanzas en Chaos, Athena y Mokona." Dijo Saga con cierto enfado. "Es lo único que podemos hacer."

"¿Es todo?¿Sólo eso?" preguntó Fly.

"Nada más. Nosotros no estamos al mismo nivel que ellos."

"Entonces, ¿Qué caso tiene que haya guerreros que protegen una galaxia, si no pueden contra un Guardián?" preguntó Viku, siendo esta una pregunta que ninguno de ellos podría responder.

"Es para que protejan sus mundos…"

Música de fondo: - 186-In Mother's Light- (Soundtrack: Megaman Zero 2)

Todos los presentes voltearon a ver a Kristal, quien miraba al cielo, dándoles la espalda a ellos. Ahora que lo pensaban, ninguno de los N-Warriors había escuchado una palabra de ella desde que Chaos despertó, y pensaron que era una especie de shock debido a que Alan a no era Alan, sino el Guardián Chaos.

"¿Kristal?¿Que sucede?" preguntó Lucy con cierto nerviosismo.

"Existen guerreros en cada galaxia para que puedan defender sus mundos." Respondió la hechicera, sin darles la cara todavía. "Eso es, porque los Guardianes, aunque sean muy poderosos, solos no pueden proteger sus mundos del ataque de otros Guardianes. Además, el poder de un Guardián depende a veces de la voluntad de sus guerreros para llevarlos a la victoria. Es por esto que algunos Guardianes, aunque sean de menos nivel, pueden superar a algunos de mayor nivel, como Chaos y Balance lo han hecho en el pasado."

Muchos no entendían lo que Kristal decía, más que nada la forma tan segura en que decía esas palabras. Todos, menos los Saints, quienes abrieron sus ojos en sorpresa, sintiendo la presencia de la hechicera.

"¿Cómo sabes todo eso, Kristal?" preguntó Raichu con seriedad. "¿Cómo estás tan segura?"

"Es simple…" respondió ella, volteando la cabeza para mirar a los héroes, dejando ver… sus ojos azules. "Porque yo soy uno de ellos."

Al decir esto, todos sintieron un fuerte impacto en sus pechos, incluyendo los dos Mecronets que estaban ahí. Este impacto era provocado por una poderosa presencia, una que la joven hechicera estaba emanando, mientras que los restos de la armadura de Aquarius se desprendían de su cuerpo, dejándola de nuevo en sus ropas de civil, con la Keyblade dorada clavándose a un lado.

"¿K-Kristal?" cuestionó la Magic Knight con asombro.

"Kristal es el nombre de mi vasija." Expresó ella, ahora volteándose por completo y mirando a los héroes fijamente. "Mi nombre es Balance, Guardiana del Nintenverse."

Fin del Capitulo 88


NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)

Alan: Hola, soy Alan. Ahora si comienza, la última batalla contra Anubis. ¿Podremos ganarle? Aún con Balance, no lo sé… ¡Pero tenemos que confiar en eso!

Anubis: ¿siguen insistiendo? El poder de los mortales no podrá contra el de un dios como yo. ¿Porqué usar las armas de los mortales en un combate contra mi?

Balance: ¡Porque tu no conoces el verdadero corazón de los mortales!

Chaos: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: Él corazón de los N-Warriors, La esperanza que nunca se desvanece.

Balance: ¡Toma esto!¡Te enfrentarás al poder de todos los N-Warriors de todas las épocas!

Anubis: ¡Aún todos unidos, no podrán vencerme!

Chaos: ¡Probémoslo!

ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)


Saiyan X dice: Bueno, otro capítulo más para el fanfic. Se aproxima el final del Episodio... pero aviso que probablemente no pondré capítulo el proximo fin de semana... estoy apenas escribiendolo, así que probablemente no lo ponga.

No hay mucho que decir, más que la Keyblade de Chaos está en mi profile, en una llamada "Final Keyblade", no en la principal de las Keyblades.

Bueno, nos vemos el otro fin de semana... espero.

Sobres.

-Saiyan X logged off-