11/JUL/2010
Saiyan X dice: Música en mi profile; 215-218...
WARNING! Ecchines ahead... no mucho, pero bueno...
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 90: Epílogo; Hacia un nuevo y brillante futuro.
Música de fondo: - 012-Magical Mystery- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Han pasado cuatro días desde que la guerra contra Anubis terminó. Al tercer día de haber descansado, los N-Warriors despertaron nuevamente, ya más recuperados luego de tres días de haber dormido de forma continua. Ya más recuperados, los trece N-Warriors se prepararon para abrir un portón de espejo para regresar al Nintenverse… cuando descubrieron un pequeño problema: no tenían Keyblades.
La guerra contra Anubis causó que todas sus Keyblades fueran hechas pedazos por el aura del Guardián, dejando sólo los llaveros intactos, aunque unas no corrieron con esa suerte. Sin embargo, ellos no podían usar los Keychains para abrir un portal, y aún faltaban otros cuatro días para regresar al Nintenverse. Además, las Zodiac Keyblades desaparecieron de sus manos cuando el combate terminó y escaparon de la galaxia Duat, por lo que ya no podían usarlas. ¿Y porqué no usar las Chaos y Balance Keyblades? Bueno, esas Keyblades, luego de haber sido privadas de la mayoría de sus poderes, ser liberados por Chaos y Balance y usar todas sus energías, las Keyblades estaban drenadas y no podían abrir un portal por lo pronto. Sin más que hacer, tenían que esperar cuatro días más.
Pero entonces, recordaron algo importante…
Con ellos estaban Haseo y Viku, quienes se convirtieron en N-Warriors recientemente, aún poseían sus Keyblades y no habían sido destruidas por el poder de Anubis. Ellos dos no sabían usar una Keyblade para abrir un portal, así que Alan y Kristal tomaron las llaves de ellos, Alan usando la Xth Redemption de Haseo y Kristal tomando la Black Magic Keyblade de Viku, abriendo un enorme portón de espejo, lo suficientemente grande como para permitir que toda la flota de Novaterra, Mecronet y de la Galactic Republic, pudieran usarla y regresar al Nintenverse.
Al final, toda la flota apareció en el sistema solar de Novaterra…
Un día ha pasado después de esto, cuatro días luego de la derrota de Anubis. En el enorme N-Warriors Sky Pilar, la base de operaciones de todos los N-Warriors, Alan iba caminando junto con Raphael, hablando de lo que había pasado en la galaxia Duat. Kristal no estaba con ellos, ya que había regresado a Shadow Realm para asegurarse de que su padre estuviera bien.
"Así que, eso fue lo que ocurrió." Expresó el Dark Sage. "Veo que tuvieron muchas dificultades."
"Ni que lo diga." Respondió Alan. "Aún me siento algo cansado, a pesar de haber dormido tanto tiempo."
"Es normal; usaste mucha energía de tu Nova Crystal, lo que significa que tu cuerpo tuvo que soportar muchas expulsiones de poder. Aunque tus energías hayan regresado por el Nova Crystal, tu cuerpo se sentirá cansado por un par de días."
"Bueno, al menos esto ya acabó. Ahora, ¿Qué pasará con nuestras Keyblades?"
"Serán reparadas, claro está. Pero primero habrá que hacer otras cosas antes de repararlas."
"Entiendo… por cierto, ¿Qué pasó con las Zodiacal Keyblades? Creí que ya éramos sus dueños."
"Ustedes son sus dueños." Corrigió Raphael. "Pero, las Zodiacal Keyblades reaccionan de diferente forma; ustedes son sus dueños, pero no son de uso exclusivo de ustedes. Las Zodiacal Keyblades ayudan a todo N-Warrior que esté en aprietos, no pueden que darse con uno solo, como en el caso de las armaduras doradas de los Saints."
"Que mala suerte." Dijo Alan. "Esperaba poder usar la Bankai Armor de Escorpio. Pero bueno… ¡oh si!¡Ya aprendí a usar la Bankai Aura!¡Y el Nova!"
"¿De verdad? Me alegra escuchar eso… ahora podré enseñárselos a ustedes con mayor detenimiento. Disculpen por no poder habérselos enseñado antes, pero teníamos mucho de que preocuparnos."
"No hay problema, lo entendemos. Aprendimos cosas nuevas en este combate, demasiadas en tan poco tiempo. Nos ayudó mucho."
"Si… y por eso, ya están listos."
"¿Uh?¿Para que?"
"Te lo diré luego… porque parece que Kristal ya regresó."
"¿Eh?" preguntó Alan, concentrando su aura para localizar la de su novia. "Oh, cierto, no lo había sentido. ¿Está frente al Keyblade Garden?"
"¿El Salón de las Keyblades? Eso parece… y al parecer acaba de entrar ahí."
"¿Por qué? No lo entiendo."
"Quizás debamos ir a ver."
"Claro."
Música de fondo: - 184-Garden of God- (Soundtrack: Chrono Cross)
Los dos hombres continuaron su camino, dirigiéndose al enorme Salón de las Keyblades, Keyblade Garden, dándose cuenta de que las puertas estaban abiertas.
"Lo suponía, debió haber entrado." Expresó Raphael. "Bien, vayamos a ver que es lo que hace aquí."
Ambos entraron al enorme salón, viendo de nuevo la infinidad de Keyblades que había en el lugar, aunque Alan notó rápidamente una cosa.
"Faltan varias." Expresó el joven. "Recuerdo que aquí en frente había dos que se estaban formando y una que estaba lista, sólo le faltaba terminar el Keychain."
"Ese es el resultado de la Era de los N-Warriors de Chaos." Respondió Raphael. "Todas las Keyblades que estaban disponibles, que tenían un portador en mente, fueron forzadas a elegir a su portador y terminarse de inmediato. Lo que hubiera tardado varios años en formarse, la voluntad de Chaos lo hizo en segundos, y al estar formadas, salieron a buscar a su dueño."
"El poder de un Guardián…" inquirió el joven, antes de ver al camino que estaba frente a él… y darse cuenta de que el techo ya no estaba, dejando ver el enorme corazón de la galaxia, el Kingdom Hearts. "¿Eso también es por parte de la voluntad de Chaos?"
"Si, también lo es. Debido a eso, este ya no es un salón en si. Por eso, este lugar regresa a su nombre original; Keyblade Garden."
"Ya veo; es Salón de las Keyblades cuando es un salón, pero es Keyblade Garden cuando está abierto el techo."
"Y la Luz del Kingdom Hearts baña estas llaves constantemente. Quizás sea por eso que Kristal vino a aquí."
"Si… vamos a buscarla."
Así, los dos hombres continuaron por el sendero que dejan las Keyblades, adentrándose más en ese territorio. Mientras caminaban, Alan miraba a los lados del sendero, viendo la selva de Keyblades a ambos lados, dándose cuenta de que faltaban varias, mientras que, a la distancia, otras salían disparadas hacia el cielo como si fueran cohetes espaciales.
"Hay muchas llaves que siguen saliendo." Expresó Alan.
"El efecto de la Era de los N-Warriors aún está activo… y lo seguirá por unos días más." Respondió Raphael seriamente. "Con esto, más y más Keyblades elegirán a sus dueños y pronto una nueva Keyblade Civilization emergerá."
"Interesante el saber como será una civilización de Keyblade Wielders."
Los dos continuaron caminando, no diciendo más por algunos minutos. Entonces, tanto Alan como Raphael sintieron la presencia de Kristal en el interior de la selva de llaves, habiéndose desviado del camino. Siguieron el aura de la hechicera, pasando entre las llaves, tan lejos que ya no se veía el camino, hasta que, a la distancia, se podía verla.
Por su parte, Kristal levantaba una Keyblade con ambas manos y la clavaba en la tierra, cerciorándose de que estuviera bien clavada.
"La última." Dijo ella. "Al fin terminé."
"¡Oye, Kristal!" exclamó alguien, haciendo que ella volteara hacia atrás, viendo a los dos hombres acercarse.
"¡Alan-kun!¡Master Raphael!¿Que están haciendo aquí?" cuestionó un poco sorprendida.
"Detectamos tu aura entrando al salón, por lo que decidimos ver que es lo que pasaba." Respondió el sabio hechicero. "¿Qué haces aquí?"
"Bueno… regresando mis Keyblades aquí." Dijo ella, rápidamente deprimiéndose un poco.
"¿Eh?" preguntó Alan, mirando detrás de ella. "Estas son…"
Detrás de Kristal, estaban clavadas en el suelo las cuatro Crystal Challenge Keyblades, que se le habían otorgado a ella al inicio de la guerra contra Anubis. Alan las miró con detalle, dándose cuenta de que las llaves, que una vez estuvieron llenas de vida, estaban ahora muertas y con varias fisuras en su superficie, casi a punto de romperse.
"¿Por qué las clavas?" preguntó Alan, desconcertado.
"Porqué…" empezó la joven, bajando la mirada con tristeza. "Ellas están…"
"¿Muertas?" terminó Raphael, ganándose la mirada de ambos.
"Si, maestro…"
"¿Muertas?" preguntó Alan, confundido. "¿Y que tiene que ver eso? Si las bañamos en sangre, entonces ellas…"
"Fíjate bien, Alan." Señaló el Dark Sage. "Mira las llaves con detenimiento."
Sin entender la razón, el joven las volvió a ver detenidamente, prestando más atención en los detalles. Fue entonces que sus ojos se posaron en la cadena que une a las Keyblades con el Keychain… y se dio cuenta de que en todas les faltaba eso mismo, el llavero.
Música de fondo: - 214-Aqua's Theme-Birth by Sleep- (Soundtrack: Kingdom Hearts Birth by Sleep)
"¿Qué?¿Por que no tienen el llavero?¿Que tiene que ver eso?"
"Mucho, Alan." Respondió el hechicero. "El Keychain se podría decir que es el corazón de la Keyblade. Sin él, la Keyblade es sólo un trozo de metal simple, como la Articuno o la Sage's Stone que antes estaban así."
"¿Y porqué no le coloca de nuevo un Keychain?"
"No es tan fácil; un objeto, para que se vuelva un Keychain, debe de resonar y emitir la misma energía que la Keyblade. La razón por la que la Sage's Stone de Kristal y el Never Melt Ice tuyo fueron aceptados es precisamente por eso. Además, colocar un objeto para que se vuelva un Keychain es algo muy raro de hacer. Sin un Keychain, las llaves están muertas, y tendrán que ser clavadas aquí para que la Luz del Kingdom Hearts las devuelva a la vida… lamentablemente, no será en esta época, y tardará milenios antes de que sus llaveros sean reconstruidos."
"¿Y como es destruido un llavero?¿Acaso son débiles eslabones?"
"Claro que no, son de las partes más duras de las Keyblades… pero el poder de un dios puede destruirlas como si fueran de papel…"
"Oh…"
Kristal se hincó frente a sus Keyblades, mirándolas con tristeza.
"Si." Dijo ella débilmente. "Cuando Anubis me atacó para borrar mis memorias, usé estas Keyblades para protegerme, pero su ataque las destruyó por completo. Por mi culpa, es que ellas quedaron así."
"Descuida, Kristal." Empezó Raphael para tranquilizar a su discípula. "No tenías idea de que esto fuera a pasar. Las Keyblades hicieron su trabajo al protegerte, que eres la vasija del Guardián que deben proteger. Además, la Luz del Kingdom Hearts las volverá a la vida para la siguiente guerra."
"Lo sé." Respondió la Dark Magician Girl, poniéndose de pie. "Es por eso que no lloraré por ellas… sino que les agradeceré por todo lo que hicieron por mi, y sólo les puedo desear lo mejor en la siguiente vida."
"Así se habla… yo sé lo que es el dolor de perder una Keyblade, ya que no son sólo armas, sino que se vuelven nuestras compañeras."
"¿También usted, maestro?"
"Cuando era joven, también usaba más de una Keyblade. Al final, me quedé con mi original y a de mi signo Zodiac."
Alan miró a maestro y alumna, sonriendo un poco al ver las miradas de tranquilidad de los dos, antes de él mirar a las llaves de Kristal.
"Bueno, quizás también lo haga." Dijo el joven, invocando una llave en su mano derecha.
Al voltear a verlo, Raphael y Kristal notaron de que llave se trataba; era la Frost Monarch, la que supuestamente representaba a un Mobius, un ser del mundo natal de Kristal. Pero, al verla de cerca…
"¿También tu, Alan-kun?" preguntó la hechicera con confusión.
"Si." Respondió. "También, su llavero fue destruido. No sé cuando, pero al parecer me protegió de un ataque de Anubis que iba hacia mi antes de que las Zodiacal Keyblades llegaran a ayudarnos." Dijo, antes de clavarla en el suelo, a lado de las de Kristal. "Bueno, así tendrán compañía."
"Nos ayudaron mucho… es una lástima que tengamos que dejarlas aquí… pero creo que es lo mejor."
"Si…" dijo al joven, antes de mirar hacia otro lado. "Bueno, regresemos."
"Eso estaba por decirles." Dijo Raphael.
Los tres comenzaron a caminar, dirigiéndose de nuevo hacia el sendero que los llevaría a la salida, dejando atrás las cinco Keyblades, quienes comenzaban el largo proceso de recuperación.
Mientras los tres caminaban, Alan volteó a ver a Kristal, queriendo preguntarle algo.
"Por cierto, Kristal. ¿A que fuiste a Shadow Realm?" preguntó Alan con confusión… y le extrañó mucho la respuesta de Kristal, quien se veía sorprendida y avergonzada de eso.
"¡¿Eh?" preguntó ella, moviendo su mano derecha de un lado a otro. "No, para nada, Alan-kun…" dijo ella, comenzando a jugar con sus dedos índice, demostrando una gran nerviosidad. "Sólo para pedir unos consejos…"
"¿Consejos?¿De que?"
Al escuchar esta pregunta, Kristal no pudo ya verlo a los ojos, mirando mejor a otro lado, mientras su rostro se volvía más y más rojo que antes.
"Eh… algunas cosas…" respondió, ganándose una mirada de confusión del joven.
"¿De verdad, Kristal?"
"¡E-enserio, es verdad!"
Raphael volteó a verlos, sonriendo un poco, sabiendo exactamente a lo que Kristal se refería; no necesitaba leer la mente para saberlo, con sólo ver su rostro era más que suficiente.
"Me alegra que estén alegres y con energías." Dijo el hechicero. "Las necesitarán para su ceremonia."
Los dos jóvenes olvidaron lo que estaban haciendo, volteando a ver a su maestro.
"¿Ceremonia?"
Música de fondo: - 215-Land of Departure- (Soundtrack: Kingdom Hearts Birth by Sleep)
Era un enorme salón, el salón del trono de la enorme base, donde normalmente el Dark Sage Raphael se sentaba a solas, analizando los datos de todo el imperio. El normalmente solo salón del trono estaba lleno a reventar, con mucha gente importante, no sólo de ese mundo, sino también de otros mundos humanos. Aparte de ellos, estaban también los héroes de las galaxias Saint, Force, North, Quest y Bleach, los mismos que habían ido a ayudarlos al Nintenverse… claro, a excepción de Vegeta y Kenpachi, quienes decidieron mejor ignorar la ceremonia e ir a pelear en la habitación del tiempo de ese planeta.
Delante de todos, estaba Alan, justo frente al trono, mirando hacia el público que lo miraba de frente. Estaba nervioso, a él nunca le había gustado ser el centro de atención frente a tanta gente, como si esperaran a que dijera algo… y que probablemente así fuera. A lado de él, a su derecha, estaba Kristal, también algo nerviosa, más que nada porque no se esperaba la invitación de Raphael. El momento de la ceremonia estaba por empezar, y Kristal y Alan, frente a todos, sólo podían pensar de qué se trataría todo esto que era para ellos dos…
…y los otros once héroes N-Warriors que estaban a lado de ellos.
El grupo de los trece N-Warriors no entendían el porqué estaban ahí, frente al trono, unos dos o tres escalones más altos que el nivel donde estaban la demás gente. Quizás era una celebración por haber salvado la galaxia, pero no esperaban que se reuniera tanta gente… y si Zero estaba en lo correcto, las pequeñas orbes de metal que flotaban por todo el salón eran en realidad cámaras de televisión que transmitían las imágenes a todos los habitantes de Novaterra… los casi cinco trillones de habitantes.
Tenían casi como media hora ahí, parados, sin hacer nada, soportando las miradas curiosas y emocionadas del público presente, y que sabían que otros trillones los veían desde sus casas. Algunos de los trece se sentían incómodos, pero eso era normal. Entonces, luego de treinta minutos de estar ahí, Raphael entró en el salón, haciendo que todos los presentes centraran sus miradas en ellos, para alivio de los trece guerreros.
"Hemos sido atacados." Dijo el Keyblade Master, caminando por sobre la alfombra que daba hacia el trono, donde estaban los trece N-Warriors. "Anubis, el Guardián de la galaxia Duat, creó un plan que planeaba debilitar nuestras fuerzas, atacándonos mientras no hubiera guerreros que nos protegieran." Dijo, llegando frente a los héroes. "Comenzó hace un poco más de un año, cuando un antiguo N-Warrior, Exus, mi antiguo discípulo, empezó a escapar de su prisión al debilitar los cuatro Elemental Crystals de mi mundo."
Al momento de escuchar eso, Alan y Kristal comenzaron a recordar lo que había pasado en ese momento; cuando Alan llegó a Shadow Realm, conoció a Kristal, y ambos recorrieron el planeta, junto con el maestro de Kristal, Duncan, y su alumno Steve, en la misión de restaurar los cristales.
"Pero, en ese momento." Continuó Raphael. "Un joven llegó desde la lejana Vía Láctea, al otro lado de este universo, para servir como nuestro campeón. Ese joven es Alan, la actual vasija de nuestro Guardián, Chaos. Al llegar, la primera persona que conoció fue a la alumna de uno de mis discípulos, el Dark Magician Duncan. Ella es la Dark Magician Girl Kristal, quien también es la vasija de nuestra Guardiana Balance. Un encuentro del destino, quizás, o talvez coincidencia… o la voluntad de los dioses dormirlos dentro de sus cuerpos, no lo sé. Pero, al final, Exus escapó y empezó así la primera batalla que involucraba varios mundos de está época."
Todos miraban al Dark Sage, quien seguía hablando, dando un discurso de lo que había pasado desde hace un año.
"Ocho meses pasaron." Continuó. "Y Exus llegó a los planetas de los jóvenes Ash Ketchum, Tai Kamiya, Takato Matsuki, y de X y Zero, por no mencionar a otros héroes que también los ayudaron en el combate contra Exus. Gracias a este encuentro, los primeros tres se convirtieron en N-Warriors y vencieron a su enemigo. Pero el plan de Anubis continuaba; Exus fue transportado hacia la galaxia Duat, donde el Guardián oscuro podría renacer en él como su vasija."
Los héroes recordaron esto; la primera vez que varios de ellos se conocieron y unieron sus fuerzas para vencer a Exus, quien había atacado sus mundos, en especial Pokearth, el planeta hogar de Ash, y lograron vencerlo al final. Sólo Alan, Kristal y Raphael sabían de una verdad; las mujeres que los jóvenes buscaban estaban en Transverse Planet, pero no estaban seguros si decirles a ellos o no… y por ahora, no lo habían hecho.
"Mientras él planeaba en su galaxia, nos mandó a otro grupo de invasores; The Mecronet Empire, que causó estragos en varios mundos de esta galaxia. Estos héroes los enfrentaron, conociendo ahí a Mimi Tasogare, Dawn Hikari, Haru Glory y a Megaman. Y si bien tuvieron algunos problemas entre ellos, lograron salir adelante."
Ahora, Kristal se deprimía un poco. Recordaba eso, cuando la Oscuridad comenzó a apoderarse de su corazón y comenzó a tratar a Alan de mala manera, incluso rompiendo relaciones con él, todo empezando por un malentendido que hubo con Elie, una mujer del planeta Raveran, hogar de Haru. Si, conocieron a Mimi, Dawn y luego a Haru, pero el hecho de pelearse con su novio la deprimía… en especial cuando él comenzó a pelear con ella, respondiéndole de manera horrible. Si, al final se reconciliaron, pero ese fue un evento que le gustaría olvidar, y que su maestro le ha recordado en ese momento.
"Y, después de eso…" continuó Raphael. "Un llamado de auxilio hizo que ellos fueran a la galaxia Dream a ayudar a las Magic Knights del planeta Céfiro en contra de las fuerzas de Morganna; los Epitaph Users y los God Warriors. Pero, gracias a la unión de los N-Warriors, las Magic Knights y los Epitaph Users y God Warriors, quienes vieron la verdadera identidad de Morganna, lograron vencerla. "
Lucy se sonrojó por esto. Ese fue el momento en el que ella conoció al que ahora era su novio, el N-Warrior Megaman X, o X Light como se le conoce ahora que es humano. Hubo muchos problemas, pero al final, lograron salir de ese problema y vencer a Morganna, salvando a Céfiro.
"Pero, todo esto fue planeado por Anubis." Dijo Raphael. "Todo, desde la resurrección de Exus hasta la invasión de Morganna a la galaxia Dream, todo fue planeado para debilitarnos, matando a varios de los N-Warriors durante estas guerras. Pero él se equivocó; en realidad, sus acciones nos hicieron más fuertes, lo suficientes como para invadir la galaxia Duat… lo que ellos trece hicieron, algunos después de otros. Y al final, con la ayuda de los héroes de nuestras galaxias aliadas, logramos vencer a Anubis y a sus Pharaohns. Gracias a ellos, el resto de la flota invasora de Anubis quedó atrapada en la galaxia Duat, que se selló luego de que su Guardián fuera vencido." Expresó Raphael, señalando a los trece. "¡Ellos son lo héroes de esta galaxia!"
Todos los presentes comenzaron a aplaudir a los trece héroes, quienes no podían evitar más que sonreír… menos Zero, quien siguió igual de serio, aunque también sentía algo de alegría. Todos los que los ayudaron en el combate en la galaxia Duat aplaudieron, incluyendo a Viku y a Haseo, quienes se acaban de convertir en N-Warriors ellos mismos. Alan sonreía a más no poder, era un sueño hecho realidad. Nada podía ser mejor que esto…
"Es por eso." Expresó Raphael, volteando a ver a los héroes, silenciando los aplausos. "Que me enorgullezco de esto que haré: Como el único Keyblade Master de hace cinco mil años, y ejerciendo el derecho que como el supremo líder de los N-Warriors poseo, a ustedes trece les concederé el titulo de Keyblade Masters."
Varios de los N-Warriors abrieron sus ojos enormemente. El título de Keyblade Master era uno que, para los N-Warriors, significaba que esa persona poseía un gran conocimiento sobre las Keyblades, sus propiedades y que poseía una gran habilidad para controlarla, tanto a ella como a sus poderes. Si Master Raphael se los otorgaba, entonces estaba diciendo que ellos eran ahora iguales a él.
"Ellos han superado diversas pruebas, muchas más que las que un N-Warrior necesita pasar para volverse un Keyblade Master." Continuó Raphael. "Su fuerza, inteligencia, habilidades y, por sobre todo, su gran corazón es lo que les permitió el poder proteger esta galaxia y, si bien ha habido billones de muertos, sin ellos, habría muchos más." Dijo, volteando ahora a ver a los trece guerreros. "Así que, desde ahora, ustedes son Keyblade Masters. Hagan que esta galaxia sea más segura para todos."
"¡Si!" exclamaron los trece, haciendo que todo el salón volviera a estallar en aplausos nuevamente.
Alan miraba a todos lados, feliz por los eventos que habían ocurrido. Habían derrotado a Anubis y logrado salir con vida. Ahora, Master Raphael les había otorgado el título de Keyblade Master, el símbolo de que uno ha pasado todas las pruebas necesarias. El aplauso de todos los presentes llegó a sus oídos, distrayéndolo… tanto que no se dio cuneta de que Kristal lo miraba con ternura, totalmente sonrojada.
Música de fondo: - 027-Friends in My Heart- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Luego de la ceremonia, todos tomaron distintos rumbos, regresando a sus habitaciones para descansar un rato, antes de que Raphael los llamara de nuevo. Ahora, caminando por uno de los pasillos de la enorme torre, X se dirigía al salón del Stargate, puesto que ya era hora de que los aliados de otras galaxias regresaran a sus propios mundos. Habían sido llamados a las nueve de la noche, diciendo que se reunirían a las diez. Pero en ese momento eran las nueve y media, X deseando ser de los primeros en llegar al salón.
Mientras se acercaba a una esquina que daba con otro pasillo, una leve alarma sonó en su cabeza, siendo el censor de energía y el censor térmico, el que llamó su atención. Se detuvo, analizando los datos que sus ojos cibernéticos recolectaban, formándose una imagen en su cabeza.
"Lucy, sé que estás ahí. Sal por favor." Expresó X, mirando hacia la esquina.
"¿C-como me detectaste?" preguntó la joven pelirroja, su cabeza asomándose por la esquina, mirando al Hunter con sorpresa. "Diminuí mi aura…"
"Aún tengo mis partes mecánicas." Respondió, señalando a sus ojos. "Puedo ver tu calor corporal fácilmente."
"Oh…" dijo ella, sonrojándose mucho, mirando hacia abajo.
"¿Qué sucede? Creí que nos reuniríamos con todos en el Salón del Stargate."
"Si… pero…" empezó Lucy, llevándose una mano a su pecho y mirando hacia otro lado. "Bueno… yo…"
'Otra vez está nerviosa.' Pensó X. 'Su pulso se acelera, su corazón late con más fuerza, su aura se incrementa y el calor corporal va a sus mejillas. Es como cuando se me declaró… entonces, supongo que es algo de la misma magnitud.'
"Uh… bueno… este…" continuó Lucy, tartamudeando un poco, evitando la mirada del Hunter, quien ella sabía lo estaba mirando fijamente. "Este…"
"¿Qué pasa? Sabes que puedes confiar en mi y pedirme lo que sea." Respondió X, sonriendo dulcemente, haciendo que ella se sonrojara más.
Lucy se tranquilizó un poco, tomando unas bocanadas de aire, cerrando el puño que estaba en su pecho. Ahora si, estaba decidida a hacerlo, a decirle lo que quería…
"X… q-quiero…" empezó, armándose de valor. "¡Q-quiero besarte!"
Un momento de silencio cayó sobre los dos. X la miraba con sorpresa, mientras ella sólo miraba al suelo, que al parecer se volvió muy interesante para ella.
"¿Quieres besarme?" preguntó X, algo confundido por la confesión de su novia.
"S-si…" respondió ella débilmente. "C-cuando estábamos en Duat, Kristal me dijo algo muy cierto; no sabíamos lo que nos depararía el futuro, por eso debemos v-vivir en el presente." Dijo, ahora con ambas manos en su pecho, una sobre la otra, como si estuviera rezando. "Esta guerra fue muy peligrosa, y no sabemos si habrá otra en el futuro igual o peor. Tenía pensado pedírtelo después, porque no me sentía lista… pero luego de esto, quiero hacerlo, antes de que sea tarde."
X se le quedó mirando fijamente, haciendo que ella se apenara más.
"E-Es por eso que quiero hacerlo… antes de que sea tarde." Dijo Lucy con pena, mirando a otro lado, más sonrojada que antes. "Por eso yo…"
"No digas más." Interrumpió él. "Te comprendo… y claro que acepto."
"¿D-de verdad?" preguntó la joven, sus ojos iluminándose bastante.
"Claro, después de todo somos novios, ¿no? Los novios se besan tarde o temprano."
"S-si, lo siento. E-es que no tengo experiencia ni nada… es la primera vez que tengo un novio oficial."
"El caso es el mismo para mi. Entonces… ¿ahora?"
"¿Ah?" preguntó ella, apenas entendiendo lo que él dijo. "S-si…"
Al escucharla, X se acercó a ella lentamente, colocando ambas manos sobre los hombros de la chica, dándose cuenta de lo pequeña que era comparada con él. Los hombros de Lucy se tensaron, así como todo su cuerpo, nerviosa por lo que pasaría. Ya antes había besado a Latis dos veces, pero ahora, sería con la persona que amaba en ese momento. El Hunter la miró tiernamente, acercando su rostro al de ella, causando que su sonrojo se profundizara más que antes. Por instinto, ella también comenzó a acercarse al rostro de él, cerrando sus ojos, esperando ese momento que llegaría en cualquier segundo.
Y entonces, sus labios se conectaron con delicadeza, uniendo a ambos jóvenes por un momento. El beso era muy inocente, sólo unidos, uno lleno de varios sentimientos de amor. Para ellos duró varias horas, pero en realidad sólo duró cinco segundos, antes de que comenzaran a separarse. Ambos abrieron sus ojos, mirándose fijamente después de lo que había pasado, no sabiendo que más hacer…
… así que mejor comenzaron a reírse.
"L-lo siento." Dijo Lucy, soltando una pequeña risa. "Estoy muy nerviosa que no puedo evitar la risa."
"Ya somos dos." Respondió X. "Sé que hacer, pero a la vez no lo sé. Es tan complicado esto."
"Si, y somos muy inexpertos en esto."
"Entonces… practiquemos un poco más, ¿te parece?" preguntó él, presionando su frente contra la de ella, quien se sonrojó aún más por la cercanía.
"S-si…" respondió débilmente, mientras él ahora la sujetaba de sus mejillas con ternura, levantándole un poco el rostro.
"Te amo tanto, Lucy."
"Y yo a ti, mi querido X…"
Ambos jóvenes se volvieron a unir, queriendo más que nada que ese momento no termine nunca. Dos jóvenes inexpertos en el amor, buscaban la manera de salir adelante… como pareja.
Música de fondo: - 136-The Price of Freedom (Soundtrack: Crisis Core; Final Fantasy VII)
En el salón del Stargate, todos los héroes que fueron a la galaxia Duat estaban reunidos, despidiendo a Athena y a sus Saints, quienes partirían por medio del Stargate, ya que su mundo y Novaterra estaban conectados por uno. Todos se estaban despidiendo. Vegeta y Kenpachi estaban en el lugar, luego de haber peleado por unos días en la habitación, el resultado, al parecer siendo el Saiyajin el vencedor por poco. Los dos, con vendajes en varias partes de sus cuerpos, se iban a despedir.
"Bueno." Empezó Raphael. "Muchas gracias a todos ustedes. Sin su ayuda, no podríamos haber vencido a Anubis."
"Era nuestra obligación." Dijo el Jedi Master Windu. "De no haberlo hecho, al final, terminaríamos perdiendo nosotros mismos."
"Y les estamos agradecidos. Esperamos que no necesitemos de su ayuda en un futuro cercano, ya que si lo hacemos, significará que estamos en una verdadera crisis. Y si necesitan ayuda, con gusto estaremos preparados." Dijo, antes de mirar a la única diosa presente en el lugar. "Athena, gracias por todo."
"Al contrario." Respondió ella. "Anubis tenía pensado raptarme desde el inicio para debilitar la alianza. Gracias a sus guerreros por ayudar a mis Saints a salvarme."
"No hay cuidado."
Saori sonrió un poco, antes de ver a Kristal y a Alan.
"Balance, Chaos… no, Kristal y Alan, mis mejores deseos para ustedes dos."
"A usted también, Athena…" empezó Kristal. "Dijo, señorita Saori."
"Señorita Saori, muchas gracias por su ayuda." Comentó Alan, enfrente de la reencarnación de Athena.
"Al contrario, joven." Respondió ella. "Gracias a usted y a sus guerreros que me salvaron de las manos de Anubis. Creí que podría convencerlo en dejar la guerra, pero no fue así."
"No tiene que agradecernos. Sin su Cosmos, no podríamos haber superado a Anubis cuando Kristal y yo luchamos contra él. Además, sus Saints nos ayudaron mucho en el combate."
"Supongo que tiene razón."
"Y supongo que sólo tengo una forma de decirle gracias…" comentó Alan, extendiendo su mano para estrechar la de Saori…
Lamentablemente para él, tenía que acercarse para despedirse y, cuando dio un paso, no se dio cuenta del pequeño tubo suelto que estaba bajo sus pies hasta que lo pisó. Debido a esto, Alan se tropezó y cayó de frente. Desafortunadamente, se llevó a Saori de encuentro, los dos cayendo al suelo.
"Ow, eso dolió…" comentó Alan, levantándose un poco, sentándose sobre sus tobillos, con las manos en el suelo, apoyándose en el 'piso'.
Entonces, volteó a todos lados, notando como todos en el salón; los N-Warriors, los Shinigamis, Fly, Goku y Vegeta, Obi-Wan y Anakin, y TODOS los caballeros de oro y los cuatro de bronce, ya que Ikki desapareció como siempre, se le quedaron mirando con asombro y estupefacción, aunque Kristal lo miraba con eso y con furia.
"¿Qué sucede?" preguntó Alan confundido. "¿Porqué es que todos me…?"
De pronto, sintió algo suave en ambas manos, y se dio una idea de lo que había pasado. Volteando lentamente hacia abajo, con una cara que demostraba miedo y nerviosismo, Alan miró porqué todos se le habían quedado viendo así… y su corazón se detuvo por un segundo.
Oh si, eso fue lo que pasó; Alan tenía ambas manos sobre los pechos de Saori, apretándolos algo fuerte, ya que se estaba apoyando en ellos cuando se levantó.
'Oh mier…'
Uno de los parpados del joven comenzó a moverse de forma espasmódica, sabiendo que la situación no era para nada favorable, a pesar de la grata sensación que sus manos le transmitían. Su primer impulso mental fue… nada, ya que estaba tratando de asimilar lo que había pasado… pero ¿Saben cual fue el primer impulso de sus manos?
Exacto, darle tres apretones a los senos de la joven…
'Oh mier…' pensó Alan cuando notó lo que estaba haciendo.
"¡Oye!"
El joven salió de sus pensamientos y dio un brinco hacia atrás, poniéndose de pie, cuando escuchó la voz del Saint Seiya, quien rápidamente se colocó frente a Saori, quien aún estaba en el suelo, impidiendo que Alan se acercara.
"¡¿Cómo te atreves a hacerle cosas indebidas a Saori?" Cuestionó Seiya con enfado. "¡Aunque seas la reencarnación de un dios, no te perdonaré!"
"¡No, espera!" Exclamó Alan, extendiendo las manos en su defensa. "¡F-fue un malentendido!¡Yo no quería…!"
"¡A-lan-kun!"
'Oh mier…'
Lentamente, el joven volteó a ver hacia atrás, viendo con miedo a su novia, Kristal, cuyo rostro sólo demostraba un sentimiento; furia… furia incontenible. La imagen de ella le causó temor.
"K-Kristal… yo no…"
"¡Pervertido!" Exclamó ella con enfado. "¿Cómo te atreves a hacerle eso?¡Explícame!"
"¡F-fue un accidente!"
"¡¿Accidente?¡Pues a mi no me pareció que lo fuera cuando la sentiste tres veces!"
"¡Estoy diciendo la verdad!"
Todos los presentes miraban la situación con confusión, pena e ironía. Seiya, quien hace un momento quería hacer papilla a Alan por tocar a su diosa de forma indebida, decidió calmarse ya que, después de todo, sería Kristal la que le diera un castigo superior al que él le daría. Claro, ese no fue el pensamiento de todos.
"¡Maldito Alan afortunado!" Expresó Raichu a sus compañeros, Tai y X. "Ha sentido los pechos de dos diosas… diosas, literalmente."
"De tres si cuentas a Morganna." Comentó Tai.
"Cierto, tres… y X una."
"A mi no me metas." Respondió el Hunter azul, sonrojándose un poco.
'Corrección.' pensó Alan, aún siendo sujetado por su novia. 'Cuatro.'
"¡¿Cuatro?" cuestionó Kristal con enfado, confundiendo a su novio por unos momentos, hasta que él lo descubrió.
'¡Rayos!¡Olvidé que puede leer mi mente de cerca!'
"¡Así es, Alan-kun!¿Quien fue la otra?" preguntó con confusión, mirándolo seriamente, antes de abrir sus ojos enormemente. "¡¿Fue Terra?"
"Eh, ¡f-fue un accidente!¡Fue un impulso de idiotez!"
"¡Yo te daré tu impulso de idiotez!"
Saori, quien estaba siendo ayudada por sus Saints a ponerse de pie, sólo se miró el pecho por un momento, aún teniendo la sensación de las manos del chico, antes de voltear al frente, donde Kristal estaba levantando al muchacho, sujetándolo de la camisa. Entonces, para sorpresa de todos, la reencarnación de Athena, comenzó a reírse y soltar una carcajada, algo baja en comparación con la de las demás, aunque alta para sus estándares. Todos, incluso Kristal y Alan, voltearon a verla con confusión. Saori, aún riendo, caminó hacia ellos, mientras la hechicera soltaba a su novio.
"Veo que, a pesar de los milenios y las reencarnaciones, aún no te puedes curar esa manía." Comentó Saori, confundiendo a todos.
"¿Qué manía?" preguntó Kristal.
"Esto que pasó, le pasa a todas las reencarnaciones de Chaos, casi igual."
"¿Eh?¿De verdad?"
"Si, siempre pasa, no importando la situación, la reencarnación de Chaos siempre termina con sus manos en mi pecho, y eso ha sido al menos una vez cada cinco mil años desde el primer momento en que nos conocimos. Ya me he acostumbrado a eso."
"Wow…" comentó Alan. "No lo sabía."
"Es obvio, Chaos no le transfiere ese conocimiento a sus reencarnaciones hasta después de haberlo hecho. De hecho, recuerdo como empezó todo esto; la primera vez que nos conocimos, él iba a hacer exactamente lo mismo que tu, saludarme, sólo que se tropezó y… bueno, ya sabemos la historia."
Todos en el salón miraron a la Guardiana Athena con confusión y extrañes. Sólo sabían una cosa de esto; incluso los dioses no se salvan de ese tipo de "accidentes".
"De cualquier modo." Continuó la joven diosa, haciendo una reverencia. "Muchas gracias por todo lo que han hecho."
"Eh, como dijimos." Respondió Alan, algo nervioso. "Gracias por habernos ayudado mucho a nosotros. De no ser por su ayuda, no hubiéramos salido de esto."
"Claro, y nos gustaría volvernos a ver en un futuro, quizás no para pelear, sino para convivir entre todos."
"Oh… entonces, ¿por qué la prisa?" preguntó Alan, ganándose la mirada de todos los presentes.
"¿A que te refieres?" preguntó Fly con confusión.
"¿Porqué esperar otro momento para reunirnos y convivir juntos?¿Por qué no aprovechamos ahora que estamos todos reunidos y hacemos una comida o algo?"
Todos los presentes se miraron con cierta confusión, pensando en las palabras que el joven había dicho. No faltó mucho tiempo para que muchos de ellos estuvieran de acuerdo a la idea; un día libre en el que todos convivirían con diferentes héroes de varias galaxias y mundos.
"Por mi está muy bien." Dijo Goku con alegría. "Me muero por probar de nuevo la comida de este mundo. ¿Tu no, Gohan?"
"¡Claro, papá!" respondió su hijo, con igual alegría. Vegeta, quien estaba cerca, no le agradaba mucho la idea… pero tampoco la odiaba.
"Bueno, la verdad nos gustaría también." Comentó Abán, el maestro de Fly.
"Nosotros también." Expresó Obi-Wan. "Aún tengo cosas que platicar con algunos de ustedes."
"¡Será divertido!" exclamó Ashoka con alegría, algo a lo que su nuevo maestro, Anakin, tendría que acostumbrarse.
"¿Qué dicen ustedes?" preguntó Kristal a los Saints, quienes voltearon a ver a su diosa.
"Nos encantaría." Comentó Saori. "Pero la guerra también alcanzó nuestros mundos y debo suponer que hubo muchos de mis Saints que perdieron la vida. Quiero ir a verlos primero."
"Claro." Dijo Alan. "Entonces los esperaremos hasta mañana y hacemos algo, no sé, una reunión o algo así."
"Claro, nos encantaría."
"Entonces yo me voy." Dijo Haseo, caminando hacia el Stargate.
"¿Porqué?" preguntó Haru.
"Quiero ir a Céfiro donde están los demás. Quizás ellos quieran venir también."
"Entonces te acompaño." Dijo Lucy. "Quiero invitar a los del castillo también."
"Supongo." Empezó X. "Que también iré yo a acompañarte."
"M-muchas gracias…"
"Entonces, nos veremos mañana como a las diez, hora de Novaterra." Dijo Alan. "Que tengan un feliz viaje a todos."
Con esto dicho, todos los presentes se retiraron, algunos partiendo a sus mundos, otros a las habitaciones de invitados que tenía la torre, preparándose para la reunión de mañana. Al final, sólo los N-Warriors, y Haseo, permanecieron en el lugar, que permaneció callado por algunos segundos… hasta que alguien tuvo que romperlo.
"Bueno, Alan..." Empezó Raichu. "¿Qué te parecieron los pechos de la señorita Saori?¿Grandes?¿Pequeños?¿Suaves?¿Firmes?"
"Nada mal." Respondió el joven sin pensarlo. "Algo grandes y firmes para su edad. No tengo de que quejarme."
"A-lan-kun…" dijo Kristal, mirando a su novio con enfado, elevando su aura un poco, haciendo que todos los demás se hicieran para atrás.
"Eh, claro, no se le comparan con los tuyos, Kristal. Me gustan más por ser más grandes y fir-"
Esto fue más que suficiente como para que la joven hechicera golpeara a su novio en la cabeza, con su puño rodeado de magia, que hizo que él se estrellara de cara contra el suelo debajo de él. Alan, con el rostro estrellado en el piso de metal, intentó ponerse de piel, mientras que Kristal salía del salón, bastante molesta por lo que pasó.
"Ow, eso dolió." Dijo el joven, frotándose la cara. "Kristal es demasiado fuerte para ser una maga."
"Se nota." Respondió Haru. "Y se ve que está enojada."
"Creo que es algo obvio." Dijo Dawn. "Chicos, que esto sea una lección: nunca hablen de los pechos de otra chica frente a su novia… aunque los de la otra chica sean más chicos que los de su pareja."
"Anotado." Respondió Tai.
"Sólo espero que no se repita la historia de lo que pasó con los Mecronets." Dijo Ash.
Alan se ponía de pie, aún adolorido de su rostro, que estaba bastante rojo debido al golpe que tenía.
"No, esto es diferente." Dijo Alan, mirando hacia la puerta, por donde había salido Kristal. "Esta es una pelea de pareja…"
Música de fondo: - 035-Treasured Memories - (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
Eran ahora cerca de las doce de la noche, una hora desde que los demás se fueron a sus respectivos mundos o habitaciones en la torre. Alan iba caminando por los pasillos del lugar, sintiéndose muy cansado. Había buscado a Kristal desde que salieron del salón del Stargate, pero la joven hechicera había reducido su aura y ahora él no podía encontrarla por ningún lado.
"Rayos… bueno, la veré mañana en la reunión… espero." Comentó Alan, sus hombros algo caídos, mostrando la decepción que sentía en ese momento. "Espero que no se haya enojado mucho por ese comentario."
Sin pensarlo más tiempo, Alan caminó hacia su habitación, que estaba unos tres pisos arriba. Mientras lo hacía, sacó de su bolsillo una especie de medalla redonda y de color dorado, que mostraba una imagen tallada que parecían ser dos Kingdom Keys cruzadas, mientras que atrás de ellas parecía el símbolo de los N-Warriors, el rombo dorado, dentro de un corazón del mismo color, que simbolizaba el Kingdom Hearts. Esa era la insignia de maestro, la que demostraba que un N-Warrior era ahora un Keyblade Master.
"Keyblade Master, ¿eh?" se preguntó a si mismo, mirando la medalla. "Esta noche no puede ser mejor. Me pregunto que tendré que hacer ahora que soy un Master."
Luego de unos momentos, llegó a su habitación, la puerta de esta se abrió cuando él se lo ordenó, dándole paso al lugar.
"Ciérrate." Dijo él, la puerta cerrándose de inmediato, con todo y candado para que no sea abierto por alguien más. Se quitó la gorra y la chamarra, colocando ambas prendas en una silla cercana, mientras que sus tenis quedaron en el suelo. Alan se tiró sobre la cama, cerrando sus ojos automáticamente, esperando poder dormirse de inmediato. "Que día. Espero que mañana pueda ver a…"
"¿Alan-kun?"
El joven se levantó de golpe, mirando hacia atrás con precaución, ordenando a las luces que se encendieran. Él se puso en guardia, aún sentado en su cama, pero rápidamente se tranquilizó cuando la Luz iluminó el lugar y reveló al invasor… que debió haber imaginado al momento de escuchar el 'Alan-kun'.
Música de fondo: - 135-Why (Soundtrack: Crisis Core; Final Fantasy VII)
"¿Kristal?¿Que haces así?" preguntó el joven con algo de asombro y curiosidad. "Te estaba buscando todo el rato."
"Te estaba esperando." Respondió ella, sonrojándose un poco y mirando a otro lado. "Vine aquí a esperarte desde que te dejé."
"Oh, lo siento, no sabía. Te estaba buscando por todo el castillo. Te quería pedir perdón por lo que dije. No debí comentar de otra mujer en tu presencia… fui un estúpido."
"No te preocupes, ya no estoy enojada por eso. Sólo no lo vuelvas a hacer."
"Si, no lo haré…" dijo Alan, dándose cuenta de que su novia lo veía de una forma extraña. "¿Sucede algo?"
"Haz cambiado." Respondió Kristal, caminando hacia delante, quedándose justo frente a Alan.
"¿Disculpa?" preguntó él confundido.
"Recuerdo cuando nos conocimos; eras muy callado y no hacías ningún comentario pervertido porque sabías que me desagradaban las personas así."
"Bueno, tenía mis razones." Contestó, mirando hacia otro lado. "Antes de conocerte, las mujeres de mi mundo, o al menos las que conocía, se burlaban de mi por cualquier cosa que hiciera. No quería repetir lo mismo aquí."
"Si, y yo odiaba a los pervertidos, porque toda mi vida estuve rodeado de ellos, intentando hacerme cosas. Empezaron desde el momento en el que empecé a tener un cuerpo más femenino, y por eso me volví más fuerte para hacerlos a un lado." Dijo ella, sonriendo tiernamente. "Pero, si el pervertido es Alan-kun, no me importaría."
"Oh, g-gracias." Expresó él, sintiéndose algo apenado por el comentario. "Y, ¿Qué haces en mi habitación tan tarde? Debemos estar listos para la reunión de mañana."
"B-bueno." Dijo ella, sonrojándose un poco mientras miraba a otro lado. "¿R-recuerdas lo que te dije antes de ir a la galaxia Duat?"
"¿Cuál de todas las cosas?"
"¿No lo recuerdas, Alan-kun? A-acerca de… 'eso'."
"¿Eso?"
"¡S-si, eso!¡No me hagas repetirlo, que me apena!"
"¿Pero que de hablas? No te entien-" dijo él, antes de comenzar a razonar lo que su novia le estaba diciendo. "Oh… ¿no estarás refiriendo te a…?"
"Si, Alan-kun." Respondió ella, mirándolo con ternura, sonrojándose mucho. "He venido a que me hicieras tuya."
Alan se quedó anonadado y confundido. Entonces, ella había venido hasta su cuarto para 'hacerlo'. Se sintió algo presionando… hasta que analizó la forma en la que Kristal lo había dicho.
"¿Por qué te tratas de esa forma?" preguntó Alan. "¿Qué te haga mía? Parece que estuvieras refiriéndote a ti misma como un objeto."
"¿Eh?¿Te parece?" Cuestionó ella con confusión, antes de comenzar a jugar con sus dedos. "B-bueno, así hablamos en mi mundo c-cuando una mujer q-quiere hacerlo con l-la persona que más q-quiere. N-no lo había pensado de esa forma."
Él la miró toda apenada, jugando con sus dedos, antes de él sonreírle.
'Cierto, ella y yo venimos de mundos distintos.' Pensó Alan. 'Su cultura es muy diferente a la mía, por lo que, lo que es normal para ella es raro para mi y viceversa. No debo juzgarla si es que así hablan en su mundo. Para ellos debe ser como un quiero estar contigo o algo así.'
"S-si te molesta, ya no lo diré así." Dijo Kristal con algo de vergüenza.
"No hay problema. Si así es como hablan ustedes, no puedo hacer nada. Habla como quieras, sólo explícame a que te refieres."
"G-gracias, Alan-kun."
Los dos permanecieron callados un momento, no sabiendo que decirse el uno al otro, muy nerviosos de hacer el siguiente paso. Fue en ese momento en el que Alan notó los grandes atributos de Kristal frente a él y comenzó a admirarlos unos segundos.
'Oh, creo que han crecido de nuevo.' Pensó él. 'Si, son un poco más grandes que cuando salimos a la galaxia Duat. Me pregunto cuando más crecerán.'
Mientras pensaba, Kristal se sonrojó mucho, mirando hacia otro lado, sus ojos entre cerrados y sujetando su brazo izquierdo de tal forma que su brazo derecho pasara por debajo de sus pechos, inconcientemente levantándolos un poco y hacerlos ver más grandes.
"¿D-de verdad crecieron?" preguntó ella, apenada.
"¿Eh?" cuestionó él, mirándola con sorpresa. "¿Leíste mi mente?"
"S-si." Respondió Kristal, mirando a su novio de reojo, todavía sonrojada y evitando su mirada. "No sé que hacer si siguen creciendo. Creí que habían llegado al máximo cuando te conocí en Shadow Realm por primera vez, pero desde que mi Nova Crystal despertó, no han dejado de crecer."
Alan pensó en el pasado. Era cierto, comparando a la Kristal de hace un año, la que estaba frente a él era mucho más grande. Antes, cuando una vez tocó los pechos de la chica, sus manos podían rodearlos fácilmente… ahora, ni de broma podían hacerlo.
"En sólo cuatro meses." Comentó Kristal pensativamente. "Sólo han pasado cuatro meses desde que volvieron a crecer y ya son muy grandes. No sé que haré si crecen más. Quisiera poder detenerlos…" expresó, ahora mirando a su novio tímidamente. "¿T-te gustaría que continuaran creciendo?"
"Bueno…" empezó el joven, mirando hacia otro lado y rascándose una mejilla. "No sabría decirte: si, ya son muy grandes, y como dicen entre más mejor, pero al final eres tu la que se sentirás cómoda o no con tu cuerpo." Dijo, haciendo que ella lo mirara con algo de curiosidad, aunque la pena que sentía por estar hablando de ese tema aún estaba presente.
"Te gustan los pechos grandes, ¿no?"
"La verdad si, no lo niego… No tan exagerados, claro... pero no te preocupes, no importa que tan grandes sean, mientras sean tuyos, no me importa."
"Alan-kun…" dijo ella, sonrojándose aún más. "Y, ¿Q-que piensas de ellos en este momento?"
"Son más que perfectos."
"Gracias… nomás no vayas a ver los de otras chicas, como los de Mimi, Dawn o Lucy. Sólo me tienes a mi."
"Entiendo que estés preocupada por Mimi, dado que los de ella son también grandes, aunque no como los tuyos." Expresó el joven. "Pero no entiendo porqué te preocupas por Dawn y Lucy. Sin ofender, ellas son planas."
"Recuerda que ellas también despertaron sus Nova Crystals como yo, Alan-kun. Y, si pasan por lo mismo que yo, también crecerán."
Alan se puso a pensar en eso. Si, ella tenía razón, quizás crecerían con el tiempo. Su mente intentó imaginar a las tres chicas, pensando que Mimi sería como Kristal. Con Dawn tuvo problemas para pensar en ella más grande, ya que aún era una niña de doce casi trece años… pero curiosamente no tuvo problemas al imaginarse a Lucy con una talla más grande; sólo tenía que imaginársela con el cuerpo femenino de Ranma Saotome, dado que él, cuando era niño, no podía quitarse de la cabeza que Lucy y Ranma-mujer eran la misma persona.
'No sé si pensar eso es algo bueno o malo.' Pensó el joven, no sabiendo si hacer una mueca de disgusto o de perversión. 'Pensar en mi heroína de la infancia de esa manera destruiría mi niñez por completo…'
"A-Alan-kun…" continuó Kristal, llamando la atención de su novio. "¿V-vamos a hacerlo?"
"Ah… s-sí." Respondió él nerviosamente.
Era el momento. Kristal cerró sus ojos, estaba esperando esa sensación en su pecho cuando Alan se restregara en ellos, la razón por la cual se había puesto tan cerca del joven quien aún estaba sentado en su cama. No se le había ocurrido otra forma de empezar eso.
"Pero, primero." Empezó el joven. "Deja sólo cierro la puerta para que nadie entre."
"Oh… si…" respondió ella, algo decepcionada por no sentir a su novio de inmediato.
Alan se puso de pie, caminando hacia la puerta, mientras que Kristal le daba la espalda, comenzando a quitarse la chamarra que traía puesta, una que se asemejaba a la chamarra que su novio traía. Era la ropa que se había inspirado en hacer cuando se dio cuenta de que quería al joven, y quería sentir que ambos estaban unidos de alguna forma. Era la primera y única ropa humana que ella había usado, no queriendo cambiar todavía.
'Alan-kun…'
Su corazón latía más y más, su respiración se aceleraba y sentía mariposas en el estómago. Lo quería mucho, tanto como para entregarle algo tan preciado como su primera vez. Nunca creyó que se enamoraría de un humano de otro planeta, pero el destino, o la voluntad de los dioses, así lo quiso… y, aunque pareciera que los dioses los manipularon, en ese momento estaba agradecida por eso. Faltaba poco para que ambos empezaran, lo único que tenía que hacer era esperar a que Alan cerrara la puerta y…
'Un segundo.' Pensó con asombro. 'Alan-kun cerró la puerta con la voz cuando entró. ¿Por qué es que fue a ce-?'
Justo cuando pensó en eso, Alan apareció detrás de ella y rápidamente agarró sus pechos con fuerza, presionándolos contra el torso de la joven, provocando que ella soltara un pequeño grito de asombro.
"¡Aaah!"
"He, caíste." Dijo Alan, comenzando a mover sus manos un poco. "No creí que se te pasara ese detalle."
"T-tramposo." Respondió Kristal con algo de dificultad para hablar, sintiendo como su rostro se volvía más y más rojo. "¿P-Porqué h-hiciste eso, A-Alan-kun?"
"No sé, quería hacerlo. Me gusta como gritas así, asombrada cuando pasa algo como esto." Contestó él, no sólo masajeando sus pechos, sino que también levantándolos, haciendo que él bajara un poco la mirada y los viera desde arriba, algo asombrado. "Vaya, son más pesados de lo que creí… y grandes, mis manos no alcanzan a cubrirlas por completo. ¿Cómo puedes moverte, y sobre todo pelear, con estas cosas?¿No te estorban?"
"Ah, n-no… aahhh, n-no m-me estorban, aaah… p-para mi n-no me p-pesan tanto…" comentó ella, antes de soltar un gemido un poco más fuerte, sonrojándose aún más. "AAAHhhh, A-Alan-Kun, n-no me las aprietes tanto."
"¿Oh?, pero si apenas y te estoy tocando. No creí que fueras tan sensible, Kristal. Ahora que lo pienso, no te he tocado así, sólo me he frotado con mi rostro." Comentó el joven, cuya mirada se volvió algo maliciosa. "¿Acaso se siente tan bien que te toque así?" preguntó, siendo un poco más agresivo en sus movimientos, dejando que sus manos se hundieran en la piel de la joven.
Kristal no respondió de inmediato; la sensación de las manos de Alan masajeando sus pechos de esa forma hacía que ella temblara y gimiera un poco, sintiendo la temperatura de su cuerpo, en especial de su busto, crecer de forma muy rápida. Nunca antes había sentido algo así, y eso que muchos en el pasado, especialmente Steve, la habían tocado antes… y claro, ellos recibieron su merecido de parte de ella… y no pudieron hacer nada por una semana. ¿Qué era diferente?¿Será acaso porque se trataba de Alan y no de otra persona?¿Será porque ella lo amaba tanto que su cuerpo reaccionaba de esa forma cuando él la tocaba? No sabía cual de esas preguntas era en realidad la correcta. Lo único que sabía era una cosa: sus pechos se sentían muy bien… y más cuando los dedos de su novio pasaban sobre sus puntas.
"¡Aaah!¿T-tanto te gustan m-mis pechos, Alan-kun?"
"No te mentiré y te diré que si." Respondió el joven, bajando sus manos y posándolos ahora en la cintura de la chica, quien respiró con alivio. "Pero, tus pechos son una de las tantas cosas que amo de ti, tanto de tu físico como de tu personalidad."
"Me alegra." Respondió ella, tratando de calmarse un poco, girando su cuerpo para quedar ahora de frente a él, colocando sus manos en el pecho del joven, mientras él la abrazaba por la cintura. "Esperaba que no me quisieras sólo por eso."
"Aunque." Dijo el joven, la mirada maliciosa volviendo a posarse en su rostro. "Admito que desde que te conocí siempre he querido masajear tus pechos. Sería feliz si lo hiciera por siempre… eso, y dormir en ellos."
"Pervertido." Comentó ella, mirándolo fríamente… antes de sonreírle, mientras sus mejillas se volvían rojas de nuevo. "Pero, te lo había dicho antes; te dejaría jugar con ellas todo lo que quieras. Son tuyas para masajearlas."
"¡Ya estás!" exclamó Alan, sonriendo. "Pero, si de verdad vamos a hacer esto, hagámoslo bien y desde el principio."
"¿Como?" preguntó ella con algo de curiosidad.
"Con un beso, por supuesto."
"Oh." Dijo ella, sonriendo también. "Claro."
Y con esto, los dos jóvenes se besaron, pero esta vez era distinto a otras ocasiones; no solo se besaban por amor, sino también por lujuria y pasión, demostrándose el uno al otro que se deseaban.
Esa noche, los dos se unirían en uno solo, y darían el siguiente paso en su relación.
*Missing Scene!*
A la mañana siguiente, Kristal y Alan caminaban por los pasillos de la enorme torre luego de pasar la noche juntos. Ambos se veían cansados, algo normal después de lo que hicieron. El joven, quien parecía agotado por no haber dormido, volteó a un lado, viendo a su novia, quien parecía igual que él, salvo que tenía una mano en su pecho.
"¿Estás bien?" preguntó él con preocupación.
"Si, no te preocupes." Le respondió para calmarlo. "Es sólo que me duele todo el cuerpo…"
"Es normal… creo." Expresó. "Disculpa por eso… ¿Si crees poder aguantar para la reunión?"
"Claro, sólo debo comer algo. Me muero de hambre."
"Si, yo también. Quiero comer mucho para ver que hacer hoy."
"Si, pero creo que en la reunión habrá comida."
"¿Cómo un día de campo? Me agrada la idea. Pero, no sé donde hacer un día de campo en este planeta."
Kristal se puso a pensar un rato, buscando un lugar donde hacer el día de campo. Entonces, luego de recordar algo, obtuvo su idea.
"¡Lo tengo!¡Es perfecto!"
"¿Qué tienes en mente, Kris?" preguntó Alan.
"Es un lugar donde… momento, ¿Kris?"
"Es de cariño. De donde vengo, a veces cortamos los nombres para referirnos a alguien. ¿No te gusta?"
"¿Eh? No, no hay problema, Alan-kun. Después de todo, yo también te digo de una forma que no acostumbras, así que creo que estamos parejos."
"Quizás." Dijo el joven, sonriendo nerviosamente. "Y bien, ¿Cuál es esa idea que tienes?"
"Bueno, es…"
Kristal estaba sonriendo de lado a lado, con sus ojos cerrados, dándole a Alan la sensación de que todo lo tenía planeado y le estaba saliendo bien.
'¿Por qué estará tan feliz?' pensó el joven, viendo a su novia que estaba a lado de él. 'Sé que es un momento de alegría pero, ¿Porqué lo estará tanto? Oh bueno…' pensó, mirando hacia delante, dándose cuenta del lugar donde estaban y del día en general.
Era un lugar hermoso; una pradera verde con un gran lago de agua cristalina cerca, en el centro de un enorme parque ecológico, quizás de unos diez kilómetros cuadrados, dejados a propósito por la organización de Novaterra como un recordatorio de que ese planeta fue en algún momento un lugar verde y natural. El enorme parque estaba rodeado por cientos de edificios de Novaterra, la mayoría superando los quinientos metros de alto, causando un constaste entre lo natural y la civilización avanzada.
El clima era perfecto, un cielo azul y un sol que no molestaba para nada, ignorando algunas de las naves que pasaban sobre ellas. Alan miró hacia los lados, mirando la pequeña colina donde estaban ellos sentados, el sol no molestándolos ya que ellos se encontraban debajo de la sombra de un enorme árbol de hojas azules, tan grande que parecía ser el interior de un enorme salón de fiestas debido a la sombra que daba. El viento corría con suavidad, haciendo que ellos se sintieran aliviados.
"World Tree; Tree of Balance, ¿eh?" preguntó el joven a su novia, mirando el enorme árbol frente a ellos.
"Si." Respondió ella. "El árbol sagrado de este planeta."
Según Raphael, el World Tree; Tree of Balance es un árbol sagrado que plantó la misma Guardiana Balance hace billones de años, cuando Novaterra, en ese entonces Terra, era un mundo hostil y cuya civilización era inexistente. Con este árbol, que poseía parte de su aura, Balance le dio una nueva vida al planeta y lo volvió en la capital del imperio de los dos Guardianes. Y, a pesar de haber sufrido dos cataclismos, en donde casi toda la vida del planeta fue destruida, el árbol sobrevivió, y ha permanecido en ese mundo desde hace billones de años.
Música de fondo: - 216-Passion -after the battle- (Soundtrack: Kingdom Hearts II)
ó
Música de fondo: - 217-You Smiled Kindly- (Soundtrack: .Hack G.U.)
"Supongo." Empezó Alan. "Que este es un buen lugar para terminar esto, ¿no?"
"Si, Alan-kun." Sonrió Kristal con alegría. "Aparte, se cumple el sueño que tuve."
"¿Cual sueño?"
"Secreto."
El joven se le quedó mirando con cierto enfado, pero no dijo nada ya que sabría que no podría sacarle la verdad… a menos que la presionara como lo hizo en la noche.
Dejando detrás esto, el joven miró a su alrededor, sabiendo que no estaban solos en el lugar. Ash, Tai, y Takato, con sus respectivos compañeros animales, estaban cerca de ellos, comiendo sobre una sabana, que tenía sobre ella varios platos de comida y bebidas. Ellos estaban comiendo, más bien devorando, cuando Ash y Tai intentaron agarrar el mismo sándwich. Los dos se detuvieron, mirándose con cierto odio por un rato, dando inicio el combate por el lonche.
"¡Ash, yo vi ese sándwich primero!" exclamó el Digidestined con enfado.
"¡Claro que no Tai!¡Yo lo vi primero!" respondió el Pokemon Trainer del mismo modo.
Ambos chicos comenzaron a pelear por el sándwich, Pikachu y Agumon meneando la cabeza de un lado al otro en señal de desaprobación, sabiendo que no podrían sacarlos de esa pelea. Takato, viendo esto, decidió intervenir como mediador en el combate.
"Oigan, hay muchos sándwiches aquí, no pelen por uno." Comentó el chico, ganándose la mirada de furia de los otros dos.
"¡Tu cállate, Takato!" le gritaron ambos, haciendo que el joven Tamer se hiciera hacia atrás en sorpresa y se asustara.
"S-si..." respondió el joven, comiéndose su emparedado lentamente.
"No hay problema, Takato-mon." Comentó Guilmon a su lado. "Comamos mejor… ¿No hay pan?"
"No, no tuve tiempo de hacerlo… ¡oh, espera! Aquí hay uno." Dijo el Tamer, sacando de su mochila un pan con la forma de la cabeza de Guilmon.
"¡Yay!" exclamó el Digimon rojo, tomando la pieza de pan y comiéndoselo de un bocado. "¡Delicioso!"
"No sabía que supieras cocinar pan, Takato." Dijo Tai, dejando el combate que tuvo con Ash, ya que al final, el sándwich por el que peleaban fue compartido.
"Bueno, mis padres tenían una panadería en mi planeta, antes de que el planeta estallara, y por eso es que sé preparar panes."
"Entiendo." Dijo Ash. "Quizás luego nos dejes probar algunos. Tengo curiosidad."
"Claro."
"Por cierto." Empezó Agumon. "¿Qué pasó al final con tus padres, Takato?"
"Cierto. ¿Qué pasó con ellos?" cuestionó Tai. "¿Están bien?"
"Si, lo están." Respondió el Tamer. "Me dijeron que hace dos días colonizaron uno de los planetas deshabitados y que los Novaterrans están recreando algunas ciudades gracias a su tecnología. Quizás en dos semanas la vida será igual… o algo igual."
"¿Algo igual?" preguntó Ash.
"De los siete billones de habitantes, sólo sobrevivimos novecientos millones. Sé que son muchas personas las que lograron evacuar el planeta, pero aún así, fueron demasiadas personas."
"Entendemos." Dijo Tai. "No te preocupes, se recuperarán pronto."
"Lo sé." Empezó Takato, sacando de su mochila otros cuatro panes. "¿Quién quería probarlos?"
"¡Yo, dame!" exclamó Ash, tomando dos de los panes a la fuerza. "Toma, Pikachu, también come…"
"¡Pika!" exclamó el Pokemon con alegría.
Entonces, las seis Pokeballs que el Pokemon Trainer tenía se abrieron, dejando libres a Charizard, Sceptile, Donphan, Glailie, Snorlax y Feraligatr, los Pokemons que estaban con él en ese momento.
"¿También quieren un poco?" preguntó Ash, ganándose una respuesta afirmativa de parte de sus Pokemons. "De acuerdo, lo cortaré en trozos."
Ash cortó los dos panes que tenía en cuatro secciones cada una, teniendo al final ocho: siete para sus Pokemons y uno para él. Tai quería darle uno para que lo compartiera, pero al parecer Ash rechazó el gesto de forma respetuosa, por lo que terminó comiéndose el de él y le dio el otro a Agumon. Takato sonreía, ya que estaba haciendo felices a sus compañeros.
Mientras tanto, recargado en el árbol, habían dos personas más; Lucy y X, con el último recargado en el árbol y la joven recostada en el hombro del joven.
"Que lugar tan tranquilo." Comentó Lucy, estando en aún especie de estado somnoliento. "Este lugar emite un aura de paz."
"Es el árbol sagrado de Balance, la Guardiana de la Luz de esta galaxia." Respondió X. "Es obvio que sea tranquilo… pero no creí que tanto."
"Cierto." Expresó la joven, acercándose más al cuerpo del joven que ella amaba. "No me molestaría quedarme aquí por mucho más tiempo."
"Cierto…"
Mientras ellos dos estaban acurrucados, arriba del árbol, en una de sus ramas, estaba Zero, usando la enorme rama como si fuera una cama, recostado en ella, mirando hacia arriba y viendo las hojas que se movían y dejaban pasar la Luz del sol. Él no decía nada, sólo estaba disfrutando ese día de descanso, en un lugar que le daba una paz y tranquilidad que él nunca llegó a conocer antes.
"No seas anti-social, Zero. ¿Por qué no vamos abajo?" preguntó una figura regordeta, con forma de roedor, en una rama cercana.
"No arruines mi tranquilidad, Raichu." Respondió Zero, mirando de reojo al ahora Pokemon roedor que estaba cerca. "Mejor baja tu a socializar con todos."
"Sabes lo que socializar significa para mi."
"Alan no te dejaría acercarte a Kristal ahora que lo han hecho, X no te dejaría acercarte a Lucy, y no creo que Dawn y Mimi te dejen socializar con ellas."
"No importa, que yo… ¿A que te refieres con que Kristal y Alan lo han hecho?" preguntó el roedor con cierta confusión.
"Que ya han dado el siguiente paso en su relación."
"¡¿Que?" cuestionó Raichu, mirando hacia abajo, dándose cuenta del momento en el que Kristal, sonriendo, abrazaba el brazo derecho de Alan, presionándolo contra sus pechos. "¡Maldito afortunado!" exclamó el Pokemon con furia… antes de voltear a ver al Hunter con confusión. "Espera, ¿Cómo lo sabes?"
"Tengo mis medios." Respondió seriamente, cerrando sus ojos para descansar un momento.
"¿Me los enseñarías?"
"No."
"¡Rayos!"
En otra parte de ahí, dos chicas, que estaban hombro con hombro, chocaban un par de vasos de plástico que tenían una bebida de sabor, derramando un poco de ellas.
"¡Salud!" exclamaron Dawn y Mimi, bebiendo rápidamente el liquido que tenían esos vasos.
"¡Vaya!¡La soda de naranja es genial!" exclamó Dawn con alegría.
"Prefiero la uva." Respondió Mimi. "Y bueno, ya es tarde para tomar leche, por eso mejor tomo esto."
"¿Leche?"
"Si, todos los días tomo. Me gusta como sabe."
"Ese es tu secreto."
"¿De que hablas?"
"Bueno…" empezó Dawn tranquilamente… antes de agarrar los pechos de mimi por detrás y apretarlos con fuerza. "¡Dicen que la leche hace crecer los pechos!¿Acaso quieres hacer más grandes estas ubres que tienes al tamaño de las de Kristal?"
"¡Kyaaa!¡Espera, Dawn!¡Me haces cosquillas!¡No!... ¡Aaahhhh!"
"¿Qué fue eso?"
"N-Nada…"
"¿De verdad?" preguntó la chica de azul, sujetándolos con más fuerza. "¡No te creo!"
"¡Dawn!"
"Eh… ¿Disculpen?"
Mimi y Dawn se detuviera, mirando al frente, recordando que, con ellas dos, estaban Rock, Haru y Elie, aunque estos dos últimos estaban muy distraídos en su propio mundo para notarlos. El joven exRobot miró la escena, su rostro rojo al ver la escena desarrollándose frente a él, no pudiendo apartar su vista del área del pecho de Mimi. Dawn, por su parte, sonrió de forma maliciosa.
"¿Te gusta lo que vez?" preguntó la chica de azul, presionando más los pechos de Mimi, haciendo que sus dedos se hundieran en ellos, lo que sabía que le daría una gran vista al joven.
"¡Dawn!" exclamó Mimi con enfado, mientras que Rock apartaba la vista, sonrojado. "¡Deja de molestarme!"
"Oh vamos, pero si es divertido." Respondió la joven de azul.
"¿Ah si?" preguntó la chica de cabello morado, tomando ambas manos de Dawn, alejándolas de su pecho, y forzando a Dawn al suelo, cayendo de espaldas, mientras que Mimi, sentada sobre las piernas de Dawn, ahora tenía sus manos sobre los pechos de su amiga. "¡Veamos si es divertido cuando eres tu a la que molestan!"
"¡Kyaaa!¡Espera, Mimi!¡Lo siento, no lo vuelvo a hacer!"
"¡Te lo mereces! … aunque, la verdad, no tengo que molestarte."
"¿Ah?¿Me vuelves a decir plana?"
"Si eso es lo que piensas…"
"¡Ya verás!¡En el futuro tendré pechos más grandes que los tuyos y que rivalicen con los de Kristal!"
"Entonces tendrás que beber MUCHISIMA leche de ahora en delante."
"¡Desde mañana!" exclamó la joven, señalando hacia el cielo sobre ella con su dedo índice. "¡Ese es el sentimiento que tengo!"
Rock miró todo esto desde una distancia algo prudente, sonriendo nerviosamente para si mismo, mientras veía a las chicas pelear y reírse, todo a la vez, demostrando lo amigas que son.
'Quizás no deba decirles que eso de la leche es falso… al menos del mundo donde vengo…' Pensó el joven, mientras se daba cuenta de que Raichu, desde el árbol, estaba captando todo esto en una cámara de video… ¿De donde la sacó? Nadie lo sabe…
Kristal veía todo esto, sonriendo con alegría. Lo que había visto en su sueño profético hace meses se estaba haciendo realidad… claro, con algunas excepciones y agregados, pero en si era el mismo.
'Casi como mi sueño…' pensó la joven, viendo a todos los que había a su alrededor.
Además, a diferencia de su sueño, que sólo podía ver a los primeros héroes, ahora podía ver al resto de los invitados.
Cerca de la colina donde estaba el árbol sagrado, el resto de los invitados estaban descansando, algunos debajo de lonas grandes que colocaron. Los héroes de los mundos que Kristal y Alan conocieron estaban ahí: Raphael, Duncan, Steve, Sapphire, Maya y Kuriboh de Shadow Realm; los amigos de Ash de Pokearth; algunos de los compañeros de Tai de Digiten; Mario, Luigi y la princesa Peach, además de Geno, de Ninteran; Link y Zelda de Trizen; Vash de Gunsmoke; Inuyasha y Miroku de Shiran; Isaac, Jenna y compañía del planeta Weyard; Yugi, Jaden y sus compañeros, incluyendo Yusei quien venía del futuro, del planeta Duelmo; los amigos de Haru y Elie del planeta Raveran; Marina y Anaís de Rayterra; y los habitantes de Céfiro, Autozam, Cizeta y Farhem de la destruida galaxia Dream, además de Sonic y Shadow de Mobius. Del mundo de Takato no había nadie, ya que ellos estaban reconstruyendo sus vidas en su nuevo planeta, y el de X y Zero parecía que estaban ocupados para celebrar. Viku estaba también con ellos.
Aparte de ellos, muchos de los cuales los ayudaron en sus aventuras, estaban el resto de los héroes; Saori Kido, es decir Athena, y sus leales Saints de Bronce y Oro estaban también ahí, también Haseo, Atoli y los Epitaph Users, incluyendo a Kite y Blackrose; los Shinigamis, incluyendo, asombrosamente, al Capitán Yamamoto del Gotei 13; Fly, Maam, Abán y sus compañeros Leona, Crocodine y Hyunkel, y los monstruos de la isla Dermilin donde creció Fly, incluyendo el abuelo de este, Brass. El único que faltaba era Pop, quienes no sabían donde estaba en ese momento. También estaban Goku, Gohan y Vegeta, y Anakin, Obi-Wan, Asohka y Master Yoda, mientras que Master Windu había regresado a su galaxia a cuidar de ella. También estaban los Mecronets y los God Warriors sobrevivientes.
Kristal miraba esto con asombro y alegría; muchos de ellos habían sido enemigos, pero se unieron a ellos para proteger lo que creían que era correcto. Se reía mucho al ver como los demás héroes convivían entre si:
Se reía de los intentos de Miroku por hacer que Saori tuviera su hijo, algo que a los demás Saints, en especial Seiya, no aprobaron. Fue gracioso ver al monje correr por su vida mientras algunos de los Saints lo perseguían.
Vash y Fly comían hasta reventar.
Yugi, Jaden y Yusei les enseñaban a los habitantes de Céfiro, Autozam, Cizeta y Farhem el como jugar Duel Monsters… con un duelo, claro, entre Yusei y Jaden mientras Yugi explicaba. Cerca de ahí, Crocodile y Hyunkel veían el combate, algo interesados por las cinturas que invocaban… y la forma tan excéntrica al invocarlas.
Felix y Geno estaban recargados en un árbol, en lados distintos, mirando lo que ocurría a su alrededor.
Vegeta y Kenpachi estaban de nuevo en un duelo… de vencidas. Al parecer habían estado ya una hora en el mismo juego y ninguno de los dos parecía ceder. Goku y Yaichiru veían esto de cerca, apoyando a sus compañeros, para frustración de estos.
Gohan y Ashoka platicaban con los monstruos de la isla Dermilín de donde Fly venía, algo asombrados por verlos hablar… aunque, como estaban acostumbrados a hablar con seres alienígenas, no se sorprendían mucho. Los amigos de Ash y Tai se acercaron a ellos, revelando a los Pokemons y Digimons, viendo si las tres especies se podían llevar bien… y eso parecía.
Mecronets y Epitaph Users intercambiaban información, la raza de máquinas interesados al saber que los Epitaphs vivían prácticamente en mundos que convirtieron en datos.
Duncan, Steve, Sapphire y Maya veían como los Adepts de Weyard, especialmente Isaac, Jenna, Piers e Ivan y Shiva, usaban sus poderes sobre los elementos para hacer cosas extraordinarias, comparándolas con sus propios poderes mágicos.
Marina y Anaís estaban platicando con Peach, Zelda, Blackrose, Atoli, Maam y Leona, aunque no se sabía de que… pero lo más probable era que fuera, o de chicos o de formas de belleza, quien sabe.
El Capitán Yamamoto del Gotei 13 intercambiaba palabras con Master Yoda de la Jedi Order y con Master Raphael del Novaterran Empire, y si bien sus puntos de vista eran algo distintos, intercambiaban información entre ellos para ver la forma en la que las ideas de cada uno afectaban sus respectivas galaxias y a sus soldados.
Haseo y Kite estaban hablando con Link e Inuyasha, mientras estos dos últimos discutían por ver cual de sus espadas era mejor, siendo Mario el mediador. Haseo no podía evitar más que sentirse algo frustrado.
Y así, Kristal continuó viendo todo, sonriendo porque al final todo salió bien y como en su sueño.
'Eso significa…' pensó ella, sonrojándose un poco. 'Que Alan-kun y yo, en el futuro, seremos una familia… y tendremos una niña…'
"¿Por qué tan feliz, Kris?" preguntó Alan a su lado, llamando la atención de ella.
"Por nada, Alan-kun." Respondió ella, menando la cabeza de un lado a otro, antes de sonreírle tiernamente. "Es sólo, que estoy feliz por estar aquí, con todos ellos… pero en especial, por estar aquí contigo, mi Alan-kun."
"Eso no es un 'por nada', por lo que veo." Respondió el joven, soltando aún pequeña carcajada, antes de abrazar a su novia por el hombro, acercándola a él. "Pero también, me alegra estar aquí contigo."
"Eso si, nuestros compañeros son raros."
"Quizás, pero sin ellos, no tendríamos esperanza de salir de todos los problemas que teníamos."
"Si, pero eso no le quita lo raros." Comentó la hechicera, riéndose un poco. "Nuestros raros amigos."
"Si…" dijo Alan, mirando fijamente a Kristal. "Pero es a ti a la que más quiero cerca de mi."
"Alan-kun…"
Ambos jóvenes se acercaron lentamente y se dieron un tierno beso que duró algunos segundos, demostrándose con ese gesto lo mucho que se querían. Ambos se separaron, mirando hacia delante, viendo al sol detrás de las hojas del árbol sagrado.
"No sé lo que nos depare el futuro." Dijo Alan. "Pero hay una cosa de la que si lo estoy seguro:" expresó, mirando hacia el cielo, a la ciudad de Novaterra con decisión. "Nuestros corazones siempre estarán conectados."
Kristal lo miró tiernamente, antes de recostarse en su hombro, abrazándolo con fuerza.
Ambos tenían muchos planes, mirando hacia el futuro que parecía brillante. No descansarían para proteger lo que ellos querían; sus seres queridos, sus mundos, sus libertades, creencias y, sobre todo, sus compañeros y amores, quienes eran el motor para seguir adelante.
Ellos seguirían adelante, sus corazones guiándolos por el buen camino, el futuro brillante los esperaba…
The N-Warriors Ep5:
Anubis' Curse Chapter
El Fin…
Y, hacia un nuevo y brillante futuro…
Música de fondo: - 077-Gateway (Soundtrack: Megaman X8)
Ahora, Raphael regresó a su habitación, pero primero pasó por el salón del trono, donde hace un día se había llevado a acabo la ceremonia para convertir a los trece N-Warriors en verdaderos Keyblade Masters. El salón estaba oscuro por completo, y él era la única persona que estaba en el lugar. La habitación de Raphael estaba detrás del trono, en una puerta cubierta por el poder mágico del hechicero, haciendo que sólo él pueda verla y usarla. Caminó al interior del salón, sus pasos rompiendo el silencio que inundaba el lugar, dirigiéndose hacia su habitación… hasta que se detuvo de golpe en el centro del lugar.
"¿Qué te pareció la celebración?" preguntó Raphael.
"Muy llamativo y ruidoso para mi gusto…"
De entre las sombras, una figura estaba recargada en uno de los pilares, no mirando a Raphael, quien estaba en el centro.
"¿Qué tal te fue en la galaxia Duat, Silver?" preguntó de nuevo el hechicero.
"No hice mucho, sólo salvé a dos nuevos N-Warriors, que eran pilotos de una de las naves." Respondió el exSith Lord, no mirando al centro del salón. "No tienen experiencia en la pelea, aún cuando las Keyblades les dan un poco de experiencia."
"Si, como pasó con Alan cuando llegó a esta galaxia."
"¿Y ahora que?"
"Presiento que algo más está por ocurrir." Dijo el Dark Sage de forma pensativa. "Creí que esta sensación era por la guerra contra Anubis, pero ahora que terminó, siento que algo más está por ocurrir. Quizás necesite más de tus servicios."
"De acuerdo, será otro favor que te debo."
"¿Seguro que un Sith Lord debe hacer favores?"
"Por ahora, te pagué el favor que te debía cuando me salvaste. Lo que haga de ahora en delante será cosa mía, y si es igual a lo que tienes en mente, será porque esos son mis intereses."
"¿Y cuales son tus intereses?"
"Es fácil…" dijo Silver, antes de que un portal oscuro apareciera frente a él y comenzara a desaparecer en su interior, girando antes de entra al portal, mirando con sus ojos dorados a Keyblade Master. "Quiero una de esas Keyblades…"
La oscuridad que invocó Silver desapareció, dejando a Raphael a solas de nuevo. ¿El Sith Lord quería una Keyblade?
"Ya veo, así que eso planeabas…" comentó Raphael para si mismo, caminando hacia detrás del trono. "El poder para controlar la Luz y Oscuridad es algo que cualquiera quiere… y quizás el lo logre…"
Raphael tocó la pared detrás del trono, que parecía ser liquida en lugar de sólida, lo cual permitió que él pudiera atravesarla.
"Después de todo, tiene un corazón fuerte…"
Música de fondo: - 28-Pandemonium, The Castle Frozen- (Soundtrack: Final Fantasy IX)
Mientras tanto, una figura caminaba por los pasillos de una enorme fortaleza, cuyas luces interiores, en especial en los pasillos, parecían iluminar muy poco. Esa figura se trataba de Pop, el mejor amigo de Fly, pero que desde hace un tiempo es el aprendiz de Lord Wily. Caminaba sólo, llegando al frente de una enorme puerta, que tenía la insignia del Dr. Wily en ella.
"Maestro." Expresó el joven aprendiz. "Están listos."
En el interior, el científico, quien estaba de pie frente a un enorme monitor, que mostraba imágenes de la reunión de los héroes debajo del enorme World Tree - Tree of Balance, sonreía para si mismo.
"Ya veo… entonces adelántate." Expresó con malicia. "Ya sabes que hay que hacer."
"Si, maestro." Dijo Pop del otro lado de la puerta, haciendo una reverencia, antes de comenzar a caminar, dejando al Keyblader sólo…
"¿De verdad puedes confiar en él?"
¿O no?
Lord Wily sonrió un poco, no mirando hacia atrás, sabiendo quien era el que estaba a sus espaldas.
"Desconfías mucho de él, a pesar de que has estado entrenando a su lado por estos seis meses." Dijo Wily sin mirar hacia atrás.
"¿Crees que olvidará su pasado tan fácilmente?" preguntó el sujeto. "Su corazón aún posee algo de Luz. No ha sucumbido por completo en la Oscuridad."
"¿Sigues creyendo que la Luz debe ser completamente erradicada del corazón para así poder usar el verdadero poder de la Oscuridad? No seas ingenuo. El haber renacido como un programa de Internet te ha vuelto diferente, ¿No es así, Bass?" preguntó, dándose la vuelta para ver al sujeto. "¿O debería decirte, Forte. Exe?"
Recargado en la pared, de brazos cruzados, estaba el Net Navi Forte, uno Net Navi del planeta Netterra, hogar de Netto Hikari y de su Navi, Rockman. Exe . Él se veía exactamente igual que en su forma de Navi, a pesar de ser ahora real, incluyendo la capa café que cubría su cuerpo.
"¿Debería?" preguntó Forte. "Es obvio, entre más Oscuridad tengas, más fuerte te harás."
"Sigues siendo un ignorante." Respondió Wily. "El corazón posee un equilibrio entre la Luz y la Oscuridad; no puede existir uno sin el otro. Si destruyes por completo la Luz que hay en tu interior, la Oscuridad que posees también desaparecerá."
"Entonces, si el equilibrio de la Luz y la Oscuridad es lo que hace fuerte a un N-Warrior." Dijo Forte, invocando una Keyblade en su mano derecha, desafiando a Wily. "¿Por qué con el poder de la Oscuridad que poseo soy más fuerte que antes?"
"La Oscuridad es una fuente de poder enorme. Fácilmente le da a su portador un poder sin igual, algo que la Luz no lo hace de esa manera. El poder de la Luz, para liberar todo su poder, el corazón debe de estar preparado para canalizarla."
Forte se le quedó mirando con desafío, no sabiendo si hacerle caso o no.
"La Luz y la Oscuridad son fuerzas idénticas." Continuó el doctor. "El corazón de un N-Warrior debe de estar en equilibrio, de lo contrario no podrá usar su máximo poder."
"Entonces, ¿Porque estás suprimiendo la Luz del corazón de Pop?"
"Cuando a algo lo suprimes, su energía se concentra en un menor espacio. La Luz dentro del corazón de Pop sigue siendo la misma que cuando lo conocí, pero, al estar suprimida por la Oscuridad, es más poderosa."
"Entonces, existe la probabilidad de que él regrese a ser el héroe de antes, ¿no?"
"No, claro que no." Dijo Wily, viendo a Pop en su mente, quien caminaba hacia el recinto donde Wily le había dicho. "Aún cuando su corazón posea toda su Luz, su corazón ya se ha manchado en Oscuridad. Aún cuando esa Luz sea liberada de nuevo, y el equilibrio entre ambas fuerzas vuelva a la normalidad, Pop seguirá siendo alguien que usará el poder de la Oscuridad. Aún si se encuentra con sus antiguos compañeros, no regresará con ellos."
"¿Seguro?"
"…bueno, no lo puedo estar." Dijo el científico, mirando hacia delante, dándole la espalda a Forte. "El corazón es algo misterioso, aún con todos mis conocimientos, no he logrado descifrar todos sus misterios. Sólo un dios puede saberlos… y eso, es lo que planeo hacer."
"Entonces, nos estás usando para tus propósitos, ¿no? Lo sabía desde que te vi en el Internet, hace unos meses."
"Entonces, Forte, ¿porqué decidiste convertirte en mi aprendiz, si es que sabes lo que estoy haciendo?"
"Te seguiré hasta donde me sea conveniente." Dijo Forte, caminando hacia la puerta del la habitación, aún sujetando su Keyblade. "Sin embargo, no dudaré en acabar contigo cuando lo vea necesario."
Y con esto, Forte salió de la habitación, dejando sólo al Dr. Wily. El Keyblader dibujó una sonrisa maniaca en su boca, comenzando a reírse a carcajadas.
"Eres tan ingenuo." Expresó. "Sé lo que planeas, sé lo que piensas, sé cuales son sus verdaderos sentimientos. Sé la razón por la que te uniste a mí, y no me importa. Aún cuando te reveles en mi contra, tus planes no son de gran relevancia. Mi plan es superior a todo lo que los demás tengan pensado."
Los ojos, ahora dorados, de Wily, miraron hacia la puerta, mientras él colocaba sus brazos en su espalda, caminando algo jorobado debido a su edad.
"Entonces, deberé ver a mis demás peones… dado que Chaos y Anubis ya cumplieron con sus labores..."
Música de fondo: - 162-Golbez, Clad in the Dark- (Soundtrack: Final Fantasy IV)
En cierta parte de la fortaleza, había un enorme salón, con unos pasillos en un segundo nivel. En este segundo nivel estaban Sigma, Giovanni, Bowser, Ganondorf, Apocalymon, Juripa, Naraku, Ganondorf y Kefka, mirando hacia el nivel inferior…
… que estaba lleno de gente.
Las personas que estaban debajo eran los villanos de otras series de Anime, Manga, Videojuegos y Películas, reunidos en un solo lugar. Algunos de los conocidos eran Lucía Rareglove de Raveran, enemigo de Haru; Dr Ivo Robotnik, rival de Sonic; Happosai, rival de Ranma, aunque parecía muy distinto al anciano pervertido que él conocía… quizás porque ahora su corazón fue consumido por completo por la Oscuridad; También estaba Moo, rival de Genki Sakura de la serie de Monster Rancher; Black Phantom, enemigo de Joe Shimamura de la serie de Cyborg 009; Yami-Bakura, Yubel y Placido, los tres del planeta Duelmo, rivales de Yugi Motou, Jaden Yuki y Yusei Fudo respectivamente; Lucemon, poderoso Digimon de la serie de Digimon Frontier, donde Takuya Kambara aparecía. Esto era sólo una parte de estos villanos que aparecían en ese lugar, seres llenos de Oscuridad.
… ¿O eso es verdad?
No todos eran seres perversos, había gente que estaba ahí que uno no esperaría. Tres de los más relevantes eran Eriol, de la serie de Card Captor Sakura, Geko, de la serie de Gulliver Boy, y Kai Hitawari, de la serie de Beyblade. Ellos tres, así como otros, no eran villanos ni poseían un corazón lleno de maldad, pero estaban ahí. ¿Por qué? Sólo ellos sabían.
"¡Hey!¿Hasta cuando nos van a estar haciendo esperar?" preguntó Robotnik con cierto enfado. "¡Queremos respuestas!"
"Todo a su tiempo." Expresó Moo con seriedad, recargando su enorme cuerpo en una de las columnas del salón. "No hay que ser impacientes."
"¿Quién te preguntó?"
"Preguntaste al aire, no a alguien especial."
"Pareces muy seguro de ti mismo." Comentó nada más ni nada menos que el mismo Sasuke Uchiha, un año luego de que escapara de la aldea. "Te ves muy grande, pero, ¿serás tan fuerte? Quisiera comprobarlo."
"Tus deseos de pelear y de volverte más fuertes son muy obvios, muchacho. Sin embargo, te faltarían muchos años para siquiera alcanzar el mismo nivel de experiencia y madurez que tengo. Eres sólo un niño."
"¡¿Que?" exclamó Sasuke, invocando un Chidori en su mano derecha. "¡Retráctate!"
"¿Planeas atacarme sólo porque te dije la verdad? Ciertamente eres un niño."
"¡Cállate!" exclamó el Ninja, lanzándose contra Moo y queriendo golpearlo en el rostro. Sin embargo, alguien detuvo el Chidori con una mano y suma facilidad. "¿Que?"
"Eres impulsivo." Dijo Lucemon, en su forma de Falldown Mode, deteniendo el ataque eléctrico del Uchiha, mientras sonreía un poco, burlándose de él. "Pero, estás muy lejos de ser como nosotros."
"¡Quítate de mi camino!"
Mientras ellos discutían, Eriol Hiragisawa miraba todo esto desde el otro lado del salón. Una fuerza extraña lo había invocado a ese lugar… y para que lo haya hecho, significaba que era alguien de cuidado.
'¿De quien será esta presencia?' pensó. '¿Habrá alguna entidad superior que esté llevando esto a cabo?' el joven, la reencarnación de uno de los magos más poderosos de todos los tiempos, el Mago Clow, miró a todos lados, dándose cuenta de que, si bien había muchos con auras oscuras, había algunos cuyos corazones no parecían estar corruptos. '¿Quién nos convocó?¿Con qué propósito?'
"¡Atención todos!"
Todos en el lugar voltearon hacia el segundo piso, donde Sigma, el líder de los Mavericks de Replira, se encontraba mirándolos.
"Se preguntarán la razón por la cual los hemos convocado." Dijo el Reploid con seriedad. "Verán: los hemos convocado para que se unan a nosotros."
"¿Qué dices?" preguntó Alex, uno de los Adepts del planeta Weyard, de la serie de Golden Sun, aquel quien intentó obtener el poder total de la alquimia de su planeta. "¿Nos han invocado para eso?"
"¿Quien crees que somos?" preguntó Lucia, el rival de Haru. "¿Crees que simplemente aceptaremos esto?"
"La mayoría de ustedes habían muerto, ¿no?" preguntó Sigma, llamando la atención de todos. "¿No se preguntan porqué es que han regresado a la vida?"
"¿Acaso fueron ustedes?" cuestionó Lucemon con cierta curiosidad. "¿Tienen el poder para revivir a los muertos?¿Quien de ustedes fue?"
"¡Fui yo!"
Música de fondo: - 198-Curse of Vile (Soundtrack: Megaman Zero3)
Una figura comenzó a emerger de la puerta principal del segundo piso, revelando ser el Dr. Wily, con una sonrisa de lado a lado. Pop y Forte aparecieron a lado de él, como sus discípulos.
"¿Lord Wily?" preguntó Dr Regal, un científico del mundo de Netto Hikari, de la serie de . Lo conocía, ya que se podría decir que era como su padre adoptivo.
"Oh, debes ser Dr. Regal, aquel a quien mi clon del planeta Netterra crió."
"¿Clon?"
"Si, pero lo explicaré después, ya que no creo que los demás estén interesados en esos detalles." Dijo el científico, mirando a los demás villanos. "Yo soy Lord Wily, del planeta Replira. Soy un N-Warrior, se podría decir. Yo fui quien trajo a la vida a varios de ustedes y quien los convocó a todos."
"¿Fuiste tu?" preguntó Sasuke con cierta malicia. "No pareces muy fuerte, anciano."
"Las apariencias engañan, muchacho. Deberías saberlo, puesto que vives en un mundo de Ninjas."
"¿Cómo sabes eso?"
"Acabo de decir que fui yo quien los convocó aquí. Conozco parte de sus vidas."
"¿Y para qué nos has invocado?" preguntó Van, el villano final de la serie de Tales of the Abyss. "¿Acaso hay alguna razón?"
"¿No desean vengarse?"
"¿Vengarnos?"
"Así es. Vengarse de aquellos que los derrotaron en sus ambiciones por controlar o destruir sus propios mundos. Vengarse de aquellos que les quitaron todo. ¿No querrán hacerlo?"
"¿Porqué deberíamos unirnos a ti?" cuestionó Moo. "Podemos hacer eso por nuestra cuenta."
"Porque sus enemigos se unirán."
"¿A que te refieres?" preguntó Black Phantom, de la serie de Cyborg 009.
"Aquellos héroes que los derrotaron se están aliando para formar una organización llamada los N-Warriors; los guerreros que protegen esta galaxia. Supongo que ustedes ya tienen conocimiento de lo ocurrido en el Nintenverse y la historia de los N-Warriors, ¿no es así?" cuestionó Wily, viendo que todos ellos afirmaban con su cabeza, o en sus mentes. "No podrán vencerlos solos, ni siquiera con el nuevo poder que han obtenido."
Ante esto, todos miraron al científico con asombro y precaución.
"¿Cómo sabes de ese nuevo poder?" preguntó Bakura con enfado.
"¡Porque fui yo quien orquestó todo esto para que pudieran obtenerlo!" exclamó Wily, invocando su Keyblade en su mano derecha, mostrándosela a todos los presentes. "Fui yo quien planeó los movimientos de los héroes, de los seres vivos, inclusive de los dioses mismos. Todo para otorgarles a ustedes un poder que rivalizará con los de nuestros enemigos. Las Keyblades fueron liberadas por Chaos y Balance para elegir a los nuevos protectores de esta galaxia. ¡Pero eso no es todo!"
"¿De que estás hablando?" preguntó el señor del fuego Osai, de la serie de Avatar, The Last Air Bender.
"Las Keyblades eligen a aquellos que tienen un corazón poderoso… pero no distinguen a aquellos que poseen Luz u Oscuridad. ¿No es así?" dijo Wily, señalando a todos los presentes. "¡Los Guardianes Chaos y Balance despertaron a los héroes, pero también a ustedes!¡Vamos!¡Muéstrenme sus Keyblades, DN-Warriors!"
Al momento de decir esto, cientos de llaves aparecieron en el salón, una para cada villano presente, cada uno sujetando su propia llave. Al parecer, la Keyblade de Wily forzó a las demás Keyblades a aparecer.
"¿Insinúas que fuiste tu, o gracias a tus planes, que obtuvimos estos poderes?" preguntó Devimon, de la serie de Digimon 02, con una llave demoníaca en su mano derecha.
"En parte." Dijo Wily con seriedad. "Pero fue gracias a la fuerza de sus corazones que pudieron invocar sus Keyblades. Ahora, son N-Warriors, guerreros que protegen el Nintenverse. O, mejor dicho, DN-Warriors."
"¿Proteger el Nintenverse?¡No te burles de nosotros!" exclamó Placido, uno de los enemigos de la serie de Yu-Gi-Oh! 5D's. "No me interesa eso."
"Sé que la mayoría de ustedes piensa en conquistar sus respectivos mundos. Pero, déjenme decirles algo; proteger algo es relativo."
"¡Explícate!"
"La Keyblade sólo elige a alguien que no desea dañar el Nintenverse. ¿Qué significa esto?¿Como pueden ustedes, seres que planean conquistar el Nintenverse, poseer esas llaves que protegen la galaxia? La razón en simple; ustedes son N-Warriors."
"Estas diciendo." Empezó Moo. "Que aunque conquistemos los mundos, mientras protejamos esta galaxia de fuerzas externas, ¿las llaves estas no nos dejarán?"
"Quiero decir que pueden hacer lo que se les plazca mientras no afecten la seguridad del Nintenverse." Dijo Wily, apretando su puño izquierdo frente a su rostro. "Pueden matar inocentes, conquistar mundos y llevar a la ruina a varias civilizaciones… pero, si al final deciden conquistar al Nintenverse para protegerlo de las fuerzas externas de otros dioses, no habrá problema."
El grupo se miró unos a otros, interesados por esta revelación. Las Keyblades, el arma que se usaría para proteger el Nintenverse, también servirían para destruirlo siempre y cuando lo estén protegiendo de fuerzas externas.
Música de fondo: - 102-Ultimate Research of Cosmo- (Soundtrack: Saint Seiya Tenkaihen)
"Como dice la leyenda; la Keyblade puede traer salvación a los mundos, así como también traer la ruina y la destrucción consigo." Expresó el científico, mirando a los villanos. "Ahora, les explicaré mis planes…"
El Dr Wily comenzó a explicar sus planes a los guerreros de abajo, quienes parecían interesados en ellos. Claro, algunos estaban curiosos de lo que pasaría, pero no estaban tan de acuerdo con estos planes. Sin embargo, decidieron callar y esperar a ver que sucedía.
"Entonces, ¿Qué dicen?" preguntó Sigma. "¿Se unen a nosotros?"
"¡Yo acepto!" exclamó Lucemon. "Quiero ver que tan lejos llegarán con este plan. Y debo decir que el poder más allá de los dioses de Digital World me llama la atención."
"Yo soy un sirviente del caos y la destrucción." Comentó Black Phantom, haciendo una reverencia. "Mi trabajo es llevar odio y desolación a todos los seres vivos. Si tus planes implementan eso, con gusto me aliaré."
"Si este camino me lleva a hacerme más fuerte, también me uniré." Dijo Sasuke con cierto interés.
Al final, todos los presentes aceptaron unirse a los planes de Wily, algunos por deseos propios, otros por curiosidad, y otros por ver si podrían minimizar los efectos negativos que podrían afectar sus mundos.
"¡Excelente!" exclamó Sigma. "¡Es el renacimiento de los DN-Warriors!"
"DN-Warriors…" empezó Wily. "Ese nombre suena mal."
"¿A que te refieres?" preguntó Hao, quien estaba en el mismo nivel que él, mientras que, al mismo tiempo, los villanos de abajo escucharon esto.
"Los N-Warriors usan el poder de las estrellas como su fuente de energía. ¿Acaso queremos usar lo mismo?¿Queremos usar el poder de una Luz como la de ellos? No, creo que no."
"¿Qué sugieres?" preguntó Apocalymon, también en ese mismo nivel.
"Si los N-Warriors usan el poder de las SúperNovas, entonces nosotros, como sus opuestos, debemos usar el poder del vacío, lo opuesto a ellos, aquel poder que los primeros DN-Warriors usaron, pero que futuras generaciones olvidaron."
"¿El poder que se ha olvidado?"
"Los primeros DN-Warriors no usaban antes el poder de la Luz como los N-Warriors, sino que usaban el poder del vacío, lo opuesto de la Luz. Las generaciones siguientes de DN-Warriors usaron una Luz corrupta, pero era en si una Luz. No, eso no queda con nosotros."
"El poder que es el opuesto de una SuperNova." Inquirió Sigma. "¿Hablas de un agujero negro?"
"¡Exacto!" exclamó el científico, mirando a todos los presentes. "¡El poder del vacío, aquel que está en contra del poder del todo que usan los N-Warriors! Ese mismo poder es el que le he estado enseñando a mis discípulos, y se los enseñaré a todos ustedes. Debido a esto, he decidido cambiar el nombre de nuestro grupo, a uno más acorde con nuestros planes."
"¿Cómo los Black-Hole-Warriors?" preguntó Kefka con cierto interés. "Sería poco creativo."
"Ya lo he pensado." Exclamó Wily, alzando su Keyblade, generando una poderosa onda de energía oscura que recorrió toda la base, incluyendo el planeta mismo, en segundos. "¡Movámonos a nuestra nueva base: The Realm of Darkness, el mundo opuesto al Realm of Light, donde están los mundos normales!"
Todo el lugar comenzó a temblar, pero al parecer a ninguno de los presentes les afectaba esto. De hecho, la energía oscura parecía ser reconfortante para ellos, aún cuando para otro sería mortal. Wily, con su Keyblade en alto, guió a todos en el lugar, a su nuevo hogar, a un nuevo destino.
"¡Que el Nintenverse tiemble!" exclamó con fuerza. "¡Puesto que este es el nacimiento de la organización que revivirá a los antiguos DN-Warriors!¡De ahora en delante, somos los Void-Knights!"
"Los caballeros del vacío, ¿eh?" preguntó Kefka, sonriendo maliciosamente. "Suena interesante."
"Un poder que es el opuesto al de los N-Warriors." Comentó Juripa. "Es lo más justo para nosotros."
"La hora ha llegado." Dijo Wily. "La guerra contra Anubis ha terminado, pero una nueva guerra sacudirá al Nintenverse entero desde sus entrañas. ¡Vamos, a una nueva de destrucción y caos!"
La gran mayoría de los presentes alzaron sus Keyblades en señal de aceptación. La nueva era había comenzado, una nueva guerra se estaba desenvolviendo… y los héroes no tenían ni idea de ella. En frente de todos, siendo mirado por cada uno de ellos, Lord Wily sonrió, sus ojos dorados mirando al cielo.
"Yo soy el hombre… que controla incluso a los dioses…" expresó, antes de que el planeta mismo dejara la galaxia Draketon, y se dirigiera al nuevo hogar de los Void-Knights; The Realm of Darkness.
Los engranes del destino volvieron a correr… la nueva guerra entre la Luz y la Oscuridad, como no se había visto en billones de años en el Nintenverse, está por comenzar…
FIN DEL EPISODIO 5.
Saiyan X dice: ¡Y se acabó!¡Cielos, al fin terminé el Ep 5 de este fic! si que duró bastante. ¿que les pareció? Muchas gracias a todos por haberme soportado tanto tiempo con este fic y avanzando técnicamente muy poco.
Unos anuncios:
1-Me tomaré un "descanzo"...
Si, eso es, me tomaré un descanzo de unos 2-3 meses antes de volver a subir el Ep 6 en esta página. Chequen que digo "descanzo" entre comillas porque en realidad tomaré ese tiempo para reescribir el Ep 3, el 4 (en gran mayoría casi rehacerlo) y unos detalles del Ep 5, además de acomodar el NovaSountrack que se usará para el Ep 6. Además de eso, empezar a escribir el Ep 6 para no estar tan pegado lo que tengo en la computadora con lo que suba.
Este descanzo, aparte de que sirva para mi para escrbir, servirá para aquellos que siguen leyendo el fic pero que no lo alcanzan porque actualizo cada semana. Con 2-3 meses espero que me alcancen. Así que, espero regresar a subir el Ep 6 hasta Septiembre-Octubre, más o menos por esta fecha. Dado que planeo subir el Ep 4 en un nuevo archivo y no reemplazandolo como lo he hecho con el 1 y 2, ahí será cuando comente cuando regresaré.
2-Notarán que, donde se supone que Kristal y Alan lo van a hacer, hay una parte que dice "Missing Scene". Como podrán suponer, esa es la parte cuando ambos lo están haciendo. No tenía pensado poner esa parte aquí, dado que no soy bueno para escribir escenas de esa manera. Sin embargo, algunos me han estado preguntando por PM si es que pondría esa escena H aquí. No estoy seguro; tengo algo escrito, pero no sé si terminarlo y subirlo. Por eso, les pregunto a ustedes: ¿quieren que suba la escena H de Kristal y Alan? Sé que quizas muchos no me respondan ( y los que lo harán lo harán como anonimos ), pero por eso pregunto. Por un lado, sería experiencia para mi al escribir eso... pero por otro, si leen esa escena, automaticamente cambiaría la percepción de ustedes ante ambos personajes, ya sea para bien o para mal. Es por eso, que pregunto.
Si al final resulta que si quieren que suba esa escena (si no quieren mandar su respuesta por review, mandenlo por PM para que sólo yo lo lea, no le diré a nadie), lo subiré a una pagina aparte y pondré el enlace en mi profile. Lo hago para no incomodar a aquellos que no quieran leer escenas así. Eso si, por favor, no respondan con algo como "es tu desición" o "me da igual" o "como quieras". La verdad, comentarios así harían que me inclinara por no subirlo.
3-Sobre los personajes OC enemigos.En un capítulo anterior, pregunté por si alguien quiere tener un villano que sea el rival de su héroe OC, para aquellos que quisieron entrar en mi fanfic. Vuelvo a informar que si quieren introducir un rival para ustedes, pueden hacerlo antes de que regrese a subir el EP6, es decir, antes de 2 meses. Tienen todo ese tiempo para subir una ficha del personaje. Eso si, debe ser de su misma raza de guerrero; si eligieron N-Warriors, su rival también lo será (o en este caso DN-Warrior o Void Knight), así que deben pensar en una Keyblade para él.
Que no sea uno de anime, como ser el enemigo de Broly de Dragon Ball Z, o Zuko de Avatar. Que sea completamente inventado, y si pueden una descripción de como es él para hacer un sprite o dibujo, por favor. Y por favor, mandenme la ficha desde una cuenta que pueda responder. Si tengo una duda de ese personaje, pero no puedo hablar con el dueño porque me lo mandó anonimo, no lo meteré... o quizas me robe sus ideas e invente un personaje así, no sé. Sólo lo advierto.
Bueno, creo que son todos los anuncios que tengo por hacer. Espero empezar la siguiente semana actualizando el Ep 3 Mecron Empire Chapter y continuar avanzando hasta terminar de nuevo el Ep 4 Cephiro's Phantom Chapter. Claro, el Ep 4 serán algunas cosas reescritas, no TODO el episodio, pero si habrá algunos cambios de cosas... menos el final cuando sale Siegfried, creo que eso está bien así.
Entonces, es todo... nos vemos dentro de 2-3 meses ( o la otra semana si es que empiezo a actualizar el Ep 3 ). Seguiré hablando por messenger si es que me tienen agregado, y seguiré por aquí un rato (si dios me da vida, salud, dinero e inspiración) y continuaré escribiendo...
No se olviden de checar el Trailer del Ep 6.
Sobres.
-Saiyan X logged off-
...
Saiyan X dice: Por cierto... ¿Alguien tiene alguna sugerencia de algún anime o manga que quieran que introduzca? Se aceptan sugerencias y veré el anime/manga en cuestión para ver si queda con el fanfic y ver si queda. Mandenlos por review o por PM.
Ahora si, sobres... por cierto... ¡España campeón! XD
-Saiyan X logged off-
