Sorprendidos? yo también pero las penas se pasan escribiendo o al menos así me ocurre a mí. En este capítulo tenemos canción y es una de Chayanne, porque otra autora me quitó la canción que tenía ideada para este capitulo! 77 si! ya te denuncié Nat Potter W... jajajaja, te quiero loca! ah! verdad, la canción es "Sentada aquí en mi alma" (Cumplí Anatripotter recordé poner el nombre de la canción) bueno eso, espero les guste este capítulo.
Capítulo 4: Esa loca necesidad
Ella lo observaba nerviosa sin saber que decir, aquella confesión la tomó por sorpresa. Quería huir de allí y no hacerse cargo de los sentimientos de Harry porque sabía que jamás podría corresponder ese amor... hace unos minutos eran los mejores amigos compartiendo una sana siesta y de un minuto a otro resultaba todo caótico, ella había tenido la mala ocurrencia o necesidad de querer rozar los labios de Harry para sentirse segura y él había mencionado el grueso detalle de amarla. Necesitaba salir de esa habitación que comenzaba ahogarla, el ambiente comenzaba a ser asfixiante, y sin embargo permanecía inamovible, las piernas no respondían haciendo caso omiso de las instrucciones que su cerebro daba. Era sofocante aquel lugar pero sentía que debía permanecer, quedarse y escuchar. La mirada inquietante de Harry se lo pedía, le imploraba que no lo abandonara y eso para ella era todo, era casi subyugante. Una oleada de sentimientos la invadió, de recuerdos, de sonrisas y anhelos... ese mar de emociones la desequilibró y la desesperación brotó por sus poros.
― Creo que te equivocaste, no puedes estar hablando en serio ― Le dijo dolida y aturdida. Harry se acercó a ella sin dejar de mirarla a los ojos agobiado.
Mis dedos frios y mi pelo,
que me golpea en tus recuerdos
y me persigues en la sombra tu
de dónde sales tú?
de dónde sales y me atacas
― Sabes que jamás bromearía con algo así ― Respondió seriamente.
― No te entiendo ¿qué mierda es todo esto? ― Increpó atormentada.
― ¡Vamos Ginny no nos hagamos los idiotas! ― Interpuso exasperado, siempre perdía la paciencia con ella y esta vez no era la excepción.
― ¡Explícate! ― Apremió desmoralizada moviendo las manos al hablar, unos cuantos mechones surcaron el rostro pálido desencajado.
― No es necesario que te explique, los dos siempre hemos sabido como es la situación entre los dos, en realidad todo el mundo lo sabe... todos saben que estoy enamorado de ti desde que te vi ― Añadió imperturbable. Ginny lo miró a los ojos y unas lágrimas escaparon incontenibles ella negó, se limpió las lágrimas y lo miró desafiante.
de dónde puede tu mirada hipnotizarme..hipnotizarme
y elevarme..y elevarme.
― ¡Yo no sabía!
― ¿Qué importancia tiene eso ahora?
― ¡Mucha!
― ¿Cómo cuál? ¡te habrías alejado de mí, jamás me hubieses contado tus asuntos por lástima!
― No seas injusto...
― ¿Injusto por qué? diablos Ginny, jamás fueron necesarias las palabras entre los dos, quizás supiste antes que yo que estaba enamorado de ti ― Insistió él apesadumbrado. Ginny se masajeó las sienes histérica mientras cerraba sus ojos para pensar con claridad. Hubo un tiempo, cuando era adolescente donde quizás si pensó en esa teoría, que Harry sintiera algo por ella pero la desechó casi al instante porque al segundo de pensarlo con claridad le pareció ridículo. Ambos eran amigos, los mejores como para estropear una amistad que era sagrada para los dos. Y ahora se sentía una mujer sin razón y corazón, una desleal por desertar la relación más pura que podía atesorar.
― Yo... ― Titubeó, se llevó las manos al cabello y lo miró horrorizada.
― No me mires así ― Le suplicó, intentó acercarse más a ella y Ginny no se lo impidió ― No te sientas culpable, aclararé todas las dudas que tengas pero no me pidas que me aleje de ti ― Expuso él con rotundidad ― No estoy dispuesto a perderte una vez más Ginny ― Añadió con convicción. Ella resopló y lo miró con el ceño fruncido.
― ¿Desde cuándo? ― Preguntó angustiada.
― Desde siempre ― Suspiró. Ella cerró los ojos y volvió a derramar lágrimas, había confiado tantas cosas en él sin saber que lo estaba lastimando que experimentó un odio corrosivo hacia si misma ― Aunque debo admitir que cuando era pequeño era un poco torpe y lo primero que me gustó mucho de ti fue tu cabello de un rojo impactante que jamás había visto ― Dijo él con tanta ternura que ella sonrió en medio de las lágrimas, suspiró y comprendió en ese momento que una de las cosas que más le gustaban en él era exactamente esa ternura casi infantil, esa manera tan dulce de decir las cosas que le resultaba imposible no querer ― Recuerdo que en tu primer año fue una locura saber que estabas en la cámara fue por eso que Ron, Lockhart y yo bajamos...
― ¿Fuiste por...?
― Por Ron y por ti ― Explicó él anticipándose a la pregunta de ella ― No fue por querer aparentar ser un héroe ni nada por el estilo, además aún no entendía lo que sentía por ti.
― Yo pensaba que te gustaba Cho ― Repuso ella confundida.
― ¿Cho? no, era una bonita distracción.
― ¿Bonita distracción? Harry te tiraste a Romilda, Parvati, Demelza ¡hasta Luna que era mi amiga! ― Le recordó ella suspicaz. Harry sonrió igualmente y el ambiente se distendió notablemente.
― Se suponía que en ese momento arrancaba de mis deseos ― Se excusó sonrojado.
― ¿Arrancar de tus deseos? ― Pregunto confundida.
― Ginny era un adolescente, me gustaba demasiado la hermana de mi mejor amigo y no pensaba en otra cosa que no fueras tu corriendo por la sala común en frente de más de cincuenta personas y me besaras ― Ella inevitablemente volvió a sonreír con dulzura.
Contigo todo va bien, me fortaleces la fe
me haces eterno el momento de amarte
a cada instante sí...y a cada hora
mi dulce amiga estás tú.
― ¿Por qué no me lo dijiste en ese momento?
― Estaba aterrado porque sabía que perdería a mis dos mejores amigos y eso no lo podía permitir. Todo comenzó siendo tan confuso que no quería admitir que me estaba enamorando de la hermana de mi mejor amigo, y tú eras mi mejor amiga...
― Tu hermana me decía Ron que yo representaba ese papel en tu vida ― Harry rió.
― Jamás pude verte como hermana, Hermione ocupa ese lugar.
― Yo tenía derecho a saberlo ― Le recriminó.
― ¿Para qué? te ibas a alejar y eso jamás lo iba a permitir...
― ¿Cuál es la diferencia hoy?
― Que en menos de dos semanas me caso ― Dijo él rápidamente. Ella lo miró estupefacta, consternada, las preguntas dejaron de pasar por su cabeza, se sentó lentamente en la cama sin romper el contacto visual con su amigo. Sus ojos brillaron y sintió como se le secaba la boca y una desazón se apoderaba de su corazón.
sentada aquí en mi alma, en mis ojos y en mi puerta,
dirigiendo mis motivos, mis victorias y mis guerras
― ¿Te vas a casar? ― Repitió en un tono apenas audible.
― Sí ― Respondió apesadumbrado.
― ¿Quién es? ¿la conozco?
― No la conoces, se llama Sophie Moreau es sanadora y la conozco hace dos años y medio.
― Supongo que toda la familia la conoce y quiere mucho ― Aventuró ella no muy lejos de la verdad Harry asintió y ella ineludiblemente se sintió desplazada.
sentada aquí en mis ojos, viva en cada parpadeo
dirigiéndome a quererte mucho más que mis deseos.
― Hace dos años somos novios.
― Felicidades ― Repuso ella con voz pesarosa ― No.. no lo sabía ― dijo de pronto sintiéndose perturbada, aislada de su propia vida ― Debo irme, tu novia puede pensar cualquier cosa y no quiero importunarte ― Añadía ida mientras se levantaba de la cama y comenzaba a caminar hacia la puerta.
Y me conoces más que nadie, pero me haces vulnerable
con tu sonrisa que es un mar azul
de dónde sales tú?
― ¿Te vas a ir? ¿otra vez?
― No me puedo quedar aquí.
― ¿Por qué? ― Replicó furioso.
― ¡Porque te vas a casar! ― Rugió enojada y destrozada.
― ¡Pero soy tú amigo!
― ¡Los amigos no se besan en la boca Harry!
― ¿Ese beso te hizo sentir algo? ― Preguntó esperanzado.
― No ― Respondió rápidamente. Harry se revolvió el cabello con el alma hecha mierda pero aún así no dejaría que ella se fuera de su vida, esta vez no.
― Si un maldito beso no te removió la conciencia ¿por qué huyes como una vulgar cobarde?
― ¡No te pases de listo idiota!
― ¡Mírate, estás aterrada por un puñetero beso!
― Deja de decir eso, el único que se lastima eres tú ― Le soltó venenosamente.
― Y sin embargo la que huye eres tú, la que está aterrada y sale corriendo siempre has sido tú ― Ella le pegó una fuerte cachetada y un silencio sepulcral invadió la habitación.
― Ese beso no significó nada para mí ― Le espetó malhumorada.
― ¡Deja de mentir! ese beso te gustó tanto como para que te aterraras y quisieras huir ― Dijo él cruelmente. Ella lo iba a golpear una segunda vez pero Harry fue más hábil y sostuvo en el aire la mano agresora, ella lo miró desafiante ― ¿Tanto te molestas porque te digo la verdad? ― Ella quiso soltarse pero él la retuvo con fuerza y con el otro brazo le rodeó la cintura ― Veo que sí ― Susurró.
― ¿Qué te pasa imbécil? ese beso fue un error...
― Un error que te encantó ― Sonrió él arrogante.
― Claro que no ― Contradijo molesta ― Fue como besar a un...
― ¿Hermano ibas a decir? ― Ironizó ― Gracias al cielo yo no le meto la lengua en la boca a Hermione ― Añadió con asco.
― Ron te mataría
― Primero me mato yo por ser un maldito incestuoso ― Le explicó con una sonrisa mordaz.
― Deja de decir estupideces, ese beso no me movió ni un maldito pelo ― Harry la miró a los ojos y sintió pesar ante esa confesión. Quizás ella tenía razón y la herida que Dean había abierto aún estaba latente y ese beso que ella había iniciado no era más que un simple impulso, pero aún sabiendo ese detalle él no se prestaría para los arranques de su dulce amiga.
La tomó de la nuca con fuerza y la besó con brusquedad, ella le devolvió el beso con tal intensidad que jadeó, Ginny mordió el labio inferior y luego pasó la lengua ante cualquier dolor proporcionado pero lo último que él podía sentir en ese momento era dolor. La tomó del cabello y se separó desprevenidamente. La miró a los ojos y le encantó verla alterada, sonrojada y con los labios hinchados por la fricción.
de dónde llegas y me atrapas
de dónde puede tu palabra hipnotizarme..hipnotizarme
y encantarme y enredarme
― Tienes toda la razón, este beso también fue un error ― La soltó y caminó hasta la puerta de la habitación.
― ¿Qué haces? ― Preguntó descolocada ― yo creí...
― ¿Qué íbamos a seguir cometiendo errores como lo has hecho durante los últimos tres años? ― Cuestionó molesto.
― Claro que no, pero...
― ¿Pero qué? ¿Qué mierda quieres? ― Preguntó cansado de la actitud de su amiga.
― ¡No sé! ― Respondió histérica ― Yo solo quería estar contigo, sentirme apoyada pero...
― ¿Pero?
― Pero no es fácil saber que mi mejor amigo me diga de la nada que está enamorado de mí ― Harry chasqueó la lengua, se acercó a ella y puso ambas manos en los hombros de ella, la miró con tal intensidad que las piernas de Ginny temblaron.
― No te sientas culpable por lo que dije, no necesitamos esa presión en nuestra relación...
― Siempre estará Harry ― Repuso ella trémula.
― Cálmate ― Le pidió ― olvídate de lo que siento por ti, tu sigues amando a Dean y yo dentro de poco me casaré con otra mujer, ¿te das cuenta? nuestra relación no tiene porque acabar...
― Pero...
― Pero nada pecosa, sabes que siempre voy a estar contigo y no dejaré que nimiedades arruinen nuestra relación, yo me muero si pierdo tu amistad ¿tú quieres perderme como amigo? ― Ella negó pero las palabras de su amigo no terminaban por convencerla.
― No te quiero hacer daño ― Musitó, él cerró sus ojos y la abrazó con fuerza.
Si querer es aprender, seguro que aprenderé
a hacer eterno el momento de amarte
a cada instante si y a cada hora
mi dulce amiga estas tú.
― Tú jamás me has hecho daño, es tu ausencia la que no soporto, es con tu ausencia que no me llevo bien ―Ella se aferró más a él.
― No volveré a alejarme de ti ― Harry sonrió ese hechizo de suave adicción parecía trepar con velocidad por su corazón hasta triunfar, el único vicio en su vida era esa dulzura constante y embriagante, su carácter difícil era una mezcla nociva, incesante y tóxica, estaba en medio de un laberinto que no lo dejaba salir y que sin embargo lo invitaba a perderse en los privilegios mágicos que poseía, ese laberinto sin duda alguna era Ginny.
― Duerme aquí...
― No ― Negó ella rotundamente, se separó de él, tomó unas mantas y le sonrió ― Yo voy a la sala...
― Pero mi cama es más cómoda ― Se apresuró en decir.
― No lo dudo, pero no te preocupes Potter, estaré bien ― Salió de la habitación. Harry resopló se tiró en la cama y una tonta sonrisa se dibujó en su rostro "Eres fuego besando pelirroja"
Obligándome, seduciéndome, dirigiéndome, invitándome
..mucho más que mis deseos.
Espero que les gustara este capítulo porque fue escrito en un momento difícil y no sé si lo hice bien, lo releí y en síntesis me gustó. Si, lo sé la humildad se me quedó atrás...
Bueno, les debo dar un anuncio porque quizás no me vean muy seguido actualizando o bien tarde más de lo normal en dejar el siguiente capítulo. Razón? digamos que no estoy pasando por un buen momento y me dio el síndrome de "Olguita Marina" padezco de ahogos contantes, nada me sale bien y lo mejor es desaparecer un rato...
Jamás dejaré esta historia inconclusa, solo me tardaré un poco más de lo normal y lo más probable es que dentro de poco comience una nueva historia... ven? hay escritora para rato para sus desgracias muajaja (risa de Chuky)
Eso! los quiero mucho!
