Hola! cómo están chicos? espero que bien!
Antes que nada debo agradecer los mensajes que me dejaron brindándome su apoyo, estoy muy agradecida de todos ustedes son geniales!
Este capítulo es en especial para el grupo "Póngale nombre al..." jajajaja me río mucho con ustedes, he conocido personas maravillosas, Karla te robaste mi corazón! Todas ustedes tienen un lugarcito en mi corazoncito de chocolate! jajajajajj
Carlos! espero que "Lo nuestro" funcione, sabes a que me refiero y al resto que lo leyó no sean mal pensados, todo es por una causa noble y justa!
Y para ti Asuka, gracias por corregir este capítulo y animarme en actualizar, te quiero amiga!
ah! verdad, de lo contrario Anatripotter me mata, más abajo hay una canción, sí mis queridos lectores, se llama "Hazme" y es de David Bolzoni! espero les guste! ah! y es un capítulo cachipupli! (subido de tono, picante, CONTENIDO SEXUAL)
Capítulo 5: Hazme
Estiró unas mantas sobre el sillón y con abatimiento se dejó caer sobre los cómodos cojines. Estaba confundida por todo lo que acababa de pasar, de la nada se enteraba que su mejor amigo estaba enamorado de ella y para colmo se prestaba para comenzar ese truculento capítulo de su vida con un beso al cual él había respondido con una pasión desmedida, desaforada que jamás había experimentado en su vida y no solo eso, aquella revolución de adrenalina le había fascinado hasta tal punto de querer repetirla con ansias.
Intentaba buscar la comodidad en ese sillón a medida que avanzaba la hora y no podía, se giraba de un lado hacia el otro, pero la imagen del beso la perseguía en todo momento y por consiguiente le quitaba el sueño. Ese beso para bien o para mal la hacía vibrar, anhelar y desear pero se maldecía por ambicionar un terreno peligroso y prohibido, porque el Harry hombre estaba dentro de esas dos categorías. Él era su amigo, solo su mejor amigo y nada más, pero el muy condenado besaba exquisito tan delicioso que estaba desesperada por un tercer beso, no quería pensar como debía ser en la... carraspeó.
Se removió en el mullido sillón y respiró profundamente, en cada partícula de aire estaba el intoxicante aroma del perfume de su amigo. Se cubrió el rostro con las mantas pero para su desgracia allí parecía concentrarse con más profundidad el aroma, exasperada bufó, se destapó y miró el techo.
No había manera de dejar de pensar en él, él y su contacto, él y sus besos, él y su mirada, comenzó a respirar con dificultad estaba alterada y no sabía cómo calmarse, se levantó y comenzó a caminar de un lado al otro descontrolada. Esos besos habían provocado un desorden mental, un desconcierto abrumador que la recorría entera y no la dejaba en paz, se llevó ambas manos al cabello y frustrada lo desordenó. No había dormido en toda la jodida noche pensando en Harry, las pulsaciones cardíacas se aceleraron desbocadas, se llevó una mano al pecho y se golpeó con la palma de la otra mano la frente "No cometerás una estupidez" se recriminó. Una imagen vino a su mente "Y sin embargo la que huye eres tú, la que está aterrada y sale corriendo siempre has sido tú" le había dicho él en tono desafiante, y mierda que tenía razón en ese momento solo quería huir para no cometer una locura, pero la estabilidad que el amor de Harry le ofrecía era un llamado para cada una de sus ansias, para sus inseguridades y para quebrantar todos los imposibles, no había retorno, ya estaba decidida.
En compañía de los primeros rayos de sol caminó enérgica hasta la habitación de Harry, abrió la puerta resuelta y la escena que vio ayudó a esa convicción que tuvo hace segundos. Él dormía plácido y ajeno al huracán que se le venía, una almohada blanca estaba por debajo de uno de sus fuertes brazos, la nariz parecía estar doblada, sus cabellos más desprolijos que nunca y su espalda descubierta que solo existía para la tortura femenina. Con determinación caminó hasta la cama y se arrodilló en el colchón junto a Harry con ternura acarició la frente de él, el auror se quejó aún dormido, Ginny sonrió y sin temor le plantó un beso en los labios, él se sobresaltó y la miró a los ojos.
― Ginny... ― Musitó en medio del beso, sorprendido.
― Lo siento, te juro que lo intenté pero no pude ― Explicaba mientras él se incorporaba y se sentaba en la cama ― No deje de pensar en toda la jodida noche en tus besos ― Volvió a besarlo desesperada por él, al tiempo que se sentaba ahorcajadas sobre las piernas de Harry.
― Ginny, espera ― La detuvo él con pesar ― ¿Qué estás haciendo?
― Te necesito, no me alejes de ti...
― Es lo que menos quiero ― Le aclaró mirándola a los ojos sintiéndose más confundido que nunca.
― Entonces no me detengas ― Insistió, besando el cuello enardecida. Harry cerró los ojos estaba perdiendo la batalla más importante de su vida y sus manos sin poder controlarse se aferraron posesivas a la cintura de la pelirroja ― Te necesito tanto...
― ¿Estás consciente que nuestra amistad se irá a la mierda, Weasley? ― Preguntó con dificultad al tiempo que ella alzaba unos centímetros las caderas y se restregaba contra él, lo tomo de los cabellos de la nuca, hizo que lo mirara a los ojos y le sonrió mientras se mordía el labio.
― ¿Por qué tendríamos que dejar de ser amigos? ― Susurró sin dejar de moverse sobre su sexo.
― Porque sabes que... ah... te amo ― Jadeó. Ella deslizó su lengua por su mentón y sin pudor se escurrió sensual por la boca de Harry y él profundizó el beso, sus manos tomaron más participación y la ayudó en ese juego de roces que lo quemaba por dentro. Ella exhaló un suspiro.
― No dejé de pensar en ti durante toda la noche ― Gimió ella tomándolo del cabello besándolo con brusquedad.
― Tienes suerte yo jamás dejo de pensar en ti, ni un segundo ― Susurró mientras su lengua se apoderaba del pequeño trozo de piel que era el lóbulo, lo mordió con suavidad y el recorrido de su lengua fue tan sensual que Ginny dejó escapar un suspiro de placer que erizó la piel de Harry. El roce sobre su sexo fue más vehemente tan frenético que lo volvía loco, regocijado por tenerla entre sus brazos como jamás pensó que se daría. Se permitió acariciar los pechos de la joven y la sensación fue maravillosa, exultante ella arqueó la espalda buscando el contacto con el torso de él...
― Harry... ― Suspiró ― Harry... ya no aguanto... ― Jadeó desesperada, él la abrazó, con suavidad la dejó sobre la cama y la dio un beso suave y lento que culminó con una sensual mordida. Ella rodeó la cintura con sus piernas, sus manos comenzaron a quitar la única prenda que vestía a Harry y sus piernas acabaron la tarea con el bóxer inservible ya.
― No sé si hacemos lo correcto ― Musitó él quitando la parte de arriba del pijama de la pelirroja ― Pero te amo como un loco ― Sonrió y la volvió a besar enloquecido. Con un instinto primitivo le quitó los pantaloncitos del pijama dejándola en igualdad de condiciones, ambos estaban completamente desnudos.
― Deja de pensar en eso ― Gimoteó ella al tiempo que una de sus manos se colaba, temblorosa, para acariciar su miembro Harry gruñó y ella jadeó ― que grande... ― Sonrió coqueta Harry le devolvió la sonrisa y también quiso satisfacerla de la misma manera, Ginny arqueó la espalda buscando el contacto, cerró sus ojos y se mordió el labio ― Harry... ah...
― Mi amor...
― No pares ― Dijeron al unísono, el cuerpo de Ginny comenzaba a tensarse los gemidos que se escapaban de su boca eran incesantes y la respiración comenzaba a faltar, se aferró a la espalda masculina desesperada por culminar. Harry estaba eufórico, excitado hasta los huesos la sentía tan mojada y dispuesta para que él la disfrutara que quería gritar como un maldito crío feliz. Ambos gimieron audiblemente ante la satisfacción de haber tenido lo más parecido a un orgasmo, Ginny aún con los ojos cerrados compuso una sonrisa gatuna, buscó los labios de su amigo y lo besó con ternura.
Te amo, te siento, te vuelvo a sentir
y en cada segundo me enamoro de ti,
te amo, te vuelvo a elegir
en cada mirada te derrites en mi.
y cada gota que derrama tu piel es para mi
por cada vez que me tienes dentro.
― Necesito sentirte dentro de mí ― Suplicó en medio de besos dulces, él la miró a los ojos y por unos segundos tuvo sentido del raciocinio. No entendía como la situación había llegado tan lejos pero ya estaba envuelto en ese puto juego que no le advertía de las malditas trampas que pudiera sortear. Pero ¿qué más iba a hacer? tenía entre sus brazos a la mujer que amaba y que le pedía con una ternura desgarradora convertirla en su mujer un sueño que él pretendía hacer realidad en esa insondable duermevela atestada de promesas, de besos y sonrisas. Y en ese minuto ese amor incondicional que sentía por su amiga se interponía ante ese manual que proyectaba aquel juego donde sabía saldría lastimado. En aquel momento no le importó que en menos de doce días se fuera a casar, que no solo engañaba a Sophie, sino también transgredía la confianza de la familia Weasley y la de su amigo Ron pese a que todos ellos supieran de sus sentimientos hacia Ginny. Sin embargo había algo tremendamente aliviador en todo ese embrollo que lo subyugaba, algo que era único, desquiciante, sobrecogedor, sabía que en ese momento ella podría robarle el alma, hechizarlo, intoxicarlo dentro de su mundo y él no pondría objeción porque lo que estaba sucediendo era un sueño de antaño y no se estropearía por un segundo de claridad emocional. Él en ese despertar soñado y sublime solo era un hombre enamorado como un loco dispuesto a sortear todos los riesgos emocionales por unos minutos de amor que ella le regalara ― ¿Qué pasó? ― Preguntó Ginny agitada acariciando el contorno del rostro de Harry con ternura, él la miró a los ojos y la besó suavemente ― ¿En qué piensas? ― Insistió y él sonrió.
Hazme reír, hazme llorar
Hazme sufrir hasta llegar
Hazme morir, hazme vivir
Has salir el sol
― En lo mucho que te amo ― Dijo con sinceridad el brillo de la tristeza opaco la mirada de la joven.
― No entiendo
― ¿Qué cosa?
― ¿Por qué me amas? ― Él volvió a sonreír y la miró con atención desbordando una ternura innata en él.
Hazme sentir, hazme dudar
Hazme mentir hasta jurar
Hazme fingir, hazme desear
Hazme otra vez el amor
― ¿Por qué no habría de hacerlo? Eres casi perfecta, solo un poco obstinada, orgullosa, loca, impetuosa, quisquillosa, mandona, enojona, con un carácter insoportable ― Dijo rápidamente. Ella frunció el ceño, Harry le sonrió y depositó un dulce beso en la frente y volvió a mirarla a los ojos ― Pero eres también un millón de cosas más que me vuelve loco, que me trastorna, eres única, amo tu locura, tu sonrisa, tus arranques de llanto, tus malos momentos, tus frustraciones, te amo en todo lo que eres y en lo que soy junto a ti ― Susurró y ella innegablemente sonrió, no quería dañar a su amigo pero esa atracción con la idea de ser querida le fascinaba. Él la volvía loca desde el punto de vista sexual, algo que era más fuerte que ella y por ende no podía controlar. Arqueó la espalda, alcanzó su boca y la devoró. La temperatura se volvió a elevar, Harry la tomó de las piernas y ella las enrolló al rededor de la cintura esta vez el roce fue intenso, ambos jadearon luego del beso, se miraron a los ojos.
― Ah... ― Gimió Ginny sonriendo y fue la tortura más dolorosa en la vida de Harry, se aferró a las nalgas de la pelirroja y con una suavidad casi contradictoria con la efusividad del momento entró en su cuerpo y el suspiro que salió de ambas bocas fue un alivio del alma y del corazón también. Los movimientos se descontrolaron a medida de la exigencia que iba incrementado, los suspiros contra la boca de Harry eran condenadamente ricos, su aliento dentro de su boca era adictivo. Los movimientos iban tomado ritmo y la cama comenzaba a rechinar mientras los besos húmedos de Ginny en su cuello lo volvían loco ― Ah... Harry, si... ― Gimió desesperada él la miró a los ojos y le dio un dulce beso en los labios, se incorporó y con lentitud la sentó sobre sus piernas sin perder el contacto íntimo ― Sí...
Te amo te pienso y vuelvo a escribir
Y cada palabra te trae hasta mi
Y cada instante que acaricio tu piel es para ti
Por cada vez que me tienes dentro.
― Mi amor... ― Ella lo miró a los ojos y le sonrió comenzó a moverse sobre él con tersura para ir retomando de una forma torturante el ritmo.
― Eres exquisito... ― Murmuró cerca del oído de Harry, él estaba perdido en sus movimientos, en sus besos, en sus gemidos. Deslizó sus manos abiertas por la espalda hasta aferrarse de sus hombros, estaba hipnotizado con ese ritmo de amor y pasión que ella ejercía sobre él, era alarmante el acoplamiento de sus cuerpos en una sincronización perfecta. El cuerpo de Ginny se fue tensando hasta tal punto de hacerle perder el control dentro de ella y el orgasmo fue un torrente de emociones que emergía de la sangre que circulaba por sus venas, se sentía más vivo que nunca.
Hazme reír, hazme llorar
Hazme sufrir hasta llegar
Hazme morir, hazme vivir
Has salir el sol
Hazme sentir, hazme dudar
Hazme mentir hasta jurar
Hazme fingir, hazme desear
Hazme otra vez el amor.
― Te amo ― Susurró pleno. Ella se aferró más a él tratando de calmar la respiración, tomó el rostro de Harry entre sus manos y lo besó profundamente. Él le quitó los mechones del rostro sudado Ginny lo miró fijamente a los ojos y Harry creyó morir de amor en ese instante.
Hazme morir...Hazme vivir
Has salir el sol
― Te necesitaba, aún siento la necesidad de entregarme a ti, pero... ― Se vio interrumpida por un dulce beso de Harry.
― Lo sé, cariño ― Sonrió entristecido ― Y siempre estaré cuando me necesites, ya sea como amigo o como hombre... al menos estos últimos días ― Le aclaró y ella lo miró con intensidad a los ojos ― Pero para toda la vida seré tú amigo y el hombre que te ama ― Sonrió y su pulgar acarició los labios hinchados de la pelirroja. Ella se sentía una mierda.
― Yo...
― No eres egoísta Ginny ― Suspiró anticipando lo que pasaba por la cabeza de la pelirroja ― Me estás regalando los mejores días de mi vida ― Le sonrió con sinceridad.
― Harry... ― Él la besó y ella correspondió las manos del joven se deslizaron con sensualidad por la espalda pecosa hasta llegar al cabello, tomarlo y amontonarlo en la nuca para profundizar el beso. Esos besos, esa boca y ese cuerpo tenían un don como ningún otro sobre ella que parecían enloquecerla llevarla a la estratosfera, las manos incansables de Harry parecían memorizar aquella silueta tan sexy ― Tus besos... ― Gimió ella ― me vuelven loca ― Confesó y él sonrió exultante la volvió a besar y sus manos ejercieron presión en la cintura de ella, necesitaba hacerle el amor una vez más, estaba tan enamorado y excitado...
― Cornamenta menor... ¡wow! ― Exclamó alguien entrando en la habitación imprevistamente.
― ¡Sirius! ― Gritó Harry cubriendo el cuerpo desnudo de Ginny hasta la cabeza.
― ¡Mierda Harry, no sabía que estabas ejercitando a cornamentita! ― Se excusó él apenado.
― ¡Lárgate! ― Exigió el joven auror por encima del hombro de la pelirroja.
― Pensé que... eh... olvídalo, en dos horas vuelvo ― Sirius volvió tras sus pasos y tomó el pomo de la puerta, pero antes de abandonar la habitación dijo ― ¡Y me recriminas de traer a mis amigas pendejo descarado!
― ¡Ándate a la mierda! ― Vociferó él lanzando un cojín a modo de proyectil que no alcanzó a su padrino que ya había abandonado la habitación.
― Ya veo que no cambia ― Dijo Ginny y largó la carcajada Harry la miró mal.
― No fue gracioso ― Soltó él malhumorado.
― Claro que lo fue ― Sonrió ella, se acercó a él y con ternura le dio un beso en los labios, Harry no cerró los ojos para contemplarla con atención, sonrió y acarició con amor la pequeña nariz con la suya, Ginny suspiró y volvió a rozar sus labios con los de él.
― Lo quiero matar por interrumpirnos ― Susurró relajado con ella.
― Te prometo que no volverá a interrumpirnos ― Harry sonrió ampliamente y ella rodeó el cuello de él con sus brazos.
― ¿Ah sí? ― Preguntó sugerente rodeando ahora él la cintura de ella con sus brazos, ella rió
― Tendrás el mejor regalo de tu vida, Potter
Hazme sufrir hasta llegar
Hazme otra vez el amor...
Qué les pareció? espero sus opiniones!
hoy la U ganó, gustó y goleó, verdad Susy? jajajaja seguimos por la senda goleadora!
Nat Potter W! eres mi ídola y sabes porque te lo digo, te quiero montones!
mis locas adoradas! no me falta nadie? ah! perdón pero juré agradecer a todos los que estuvieron conmigo en mi síndrome de "Olguita Marina" Gineth Campos Áviles! eres una ternura amiga! gracias por el apoyo! y yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! no quiero parecer político! eso no se me da! wuakala!
Les cuento algo... lo más probable es que dentro de estos días publique una nueva historia... un drama de aquellos, y para esas poquitas personas que lo han leído les digo que sí, es el fics Prohibido!
eso! los quiero! espero sus comentarios! o sino ya saben... soñarán conmigo!
