Descubrimiento
Al encender la luz ví a un muchacho de cabello color bronce, parecía un ángel.
-Hola-susurró
-¿Cómo llegaste aquí?-pregunté con miedo.
-Por la ventana-dijo sonriendo de oreja a oreja.
-¿T-Te c-conozco?-tartamudee
-No, pero yo a ti si-
-¿Quién eres?-
-Me llamo Edward…Cullen-
-¿Cómo es que me conoces?-pregunté
Pero antes de que me contestara, todo encajó.
-Espera, tu eres quién yo recuerdo de mi infancia-
Sonrío tímidamente como si se estuviera disculpando y asintió con la cabeza.
Abrí los ojos como platos y sentí que me desvanecía pero Edward llegó a una velocidad imposible y me agarró y me sentó en la orilla de mi cama.
Cuando me recuperé, recordé como había llegado a mí pero antes de preguntarle eso empecé por preguntas simples:
-¿Cuántos años tienes?-
-17-
-Cuando venias a verme de pequeña, ¿cuántos años tenías?-me sentía muy curiosa.
Hizo una mueca antes de contestar:
-17-
-¿¡¿Qué?!?-
-Si te cuento la verdad respecto a lo que soy, ¿me vas a aceptar como amigo?-
-¿Por qué, me lo preguntas?-pregunté.
-Contéstame, por favor-
-Si-respondí sin dudarlo
-Bueno, yo no soy humano soy algo más y la verdad es que odio ser esto, yo soy… un…vampiro.-abrí los ojos como platos y mi mandíbula se abrió poco a poco.
No sabía que decir, yo no creía en esas cosas…hasta ahora.
Lo mire detenidamente por unos minutos hasta que decidí contestarle:
-Yo te acepto tal y como eres, pero necesito que me cuentes más sobre ti-
-Mira, yo nací en Chicago en 1803, mí demás historia quisiera contártela luego
¿Estás de acuerdo?-solamente asentí con la cabeza.
-¿Cómo es que me conoces y qué te trajo hasta aquí?-
-Yo puedo leer la mente de las personas y cuando caminaba cerca de tu escuela leí el pensamiento de una niña llamada Ángela Weber, en sus pensamientos ella pensaba mucho en ti porque estaba muy pero muy preocupada y decidí que quería que me conocieras para que pudieras confiar en mi como un amigo, se que te sientes muy sola pero yo quiero ayudarte.-concluyó
Sin pensarlo le di un abrazo tímido, no sabía si era correcto ser su amiga pero necesitaba tanto a alguien que me comprendiera y que me quisiera de verdad.
Sin que yo lo esperara bostecé y Edward se dio cuenta de que tenía muchísimo sueño.
-¿Tienes sueño?-preguntó
En respuesta di otro bostezo, Edward me levantó y me acostó en mi cama, después me tapó con el edredón y empezó a tararear una canción hermosa, le quise preguntar cual era pero estaba muy adormilada como para poder hablar.
Él estaba sentado a mi lado acariciándome la frente dulcemente.
Caí en sueños después de un rato, en mis sueños soñé muy bonito, con Edward, para mí decidí llamarlo mi ángel por la manera en conocerlo y que me salvara.
Sentía que mi ángel me ayudaría a superar el desamor que la vida me daba.
Hola!!
Ya estoy de vuelta, actualizo rápido porque estoy d vacaciones s super
Gracias por sus reviews, ellas me inspiran y me motivan a seguir muchas gracias.
Déjenme más!!
Bsosss!!!!!!!
Bye!!!
