Declaimer: Naruto no me pertenece. La CIA tampoco ó.ò

Parejas: SasukexSakura - NarutoxHinata

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Instrucciones:

1.-Claramente ya hizo click en este capituloh! xP

2.-Lea, en serio... con confianzah!

3.-Comente!!...con seguridad, no sea tímida/o x)

4.-Sabe cerrar la ventana? xD

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-dejen comentarios- : dialogos y acciones

(dejen comentarios) : aclaraciones o interrupciones mias xD

ººººººººººººººººººººººº : cambios de escena

dejen comentarios : palabras importantes

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•• Pααвяαѕ Pєя∂ιαѕ ••

By: eLiihxsan


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Capitulo 8 ·· Complicaciones ··

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Ella accedió moviendo la cabeza levemente, mientras recogía una chaqueta color morado oscuro cerca de la puerta para cerrarla tras de sí... Con paso lento y cuidadoso seguía a aquel sujeto que vestía de un terno negro, cubriendo sus ojos de unos lentes de igual color que su ropa.

-Súbase por favor- ofreció mientras abría la puerta de una camioneta azul marino

Con cautela se sentó en aquel espacioso vehículo, seguido del hombre que cerraba la puerta.

-Ya puedes partir- le dijo al conductor que hasta ese entonces se mantenía mirando hacia el frente –Es un gusto conocerla- empezó la conversación de la manera menos tensa –Nos han contado maravillas sobre sus misiones en EEUU y los demás países, nos llena de orgullo que sea nipona- la pelirosa sólo sonrió indicándole seguir –Mi nombre es Fumio... Enoki Fumio- dicho esto le pasó su placa, para mayor confianza, esperando ver su reacción.

-Dime ¿Hace cuando trabajas para la agencia japonesa?- preguntó mientras se la devolvía

-Hace más de un año y medio- respondió algo confundido aceptando su cedula que lo identificaba

-¿Has tenido misiones de este tipo?- esta vez miraba por la ventana

-La verdad es que no... Había estado encargado de trabajar dentro de la compañía recibiendo información y clasificándola, esta es mi cuarta misión en terreno- confesó

-Me lo imaginaba- y volvió a sonreír un poco más calmada

-Acaso se nota mucho- preguntó cabizbajo reprochándose que no servia para aquel trabajo

-La verdad es que si... pero no te preocupes, sólo son detalles los que te delatan y en verdad con eso no pones en peligro nada referente a mi misión-

-Dígame, por favor- suplicó a lo que Sakura no captó de inmediato –Dígame en lo que soy tan evidente- volvió a formular la oración mientras la miraba expectante

-Veras... lo primero es que nunca te debes presentar con tu nombre verdadero inmediatamente, ni menos mostrar tu placa- el chico le encontró la razón –Lo segundo es la camioneta, que sea azul marino, grande y con los vidrios polarizados... es para que llame demasiado la atención y lo tercero... es tu traje... llamas demasiado la atención con ese terno, parecieras que fueras a un casamiento o un funeral- él se miró a sí mismo y suspiró, en verdad no tenia experiencia en aquello. -Bueno, para solucionar uno de los problemas, te llamaré Fu... ¿Ese es tu nombre de agente verdad?-

-Así es- habló ya más relajado –Prometo mejorar en lo que queda de tiempo-

-¡Es cierto!, ¿Dime cuanto tiempo será? ¿Tres días, una semana...?-

-Son dos...- contestó él, a lo que la ojijade interrumpió

-¿Dos semanas?- dijo algo anonadada... La agencia estaba exagerando.

-No... Dos meses- y sonrió, sin embargo la chica quedó en estado de shock

-¿Por qué tanto?- preguntó algo enfadada –Tiene que ser obra de Kakashi- pensó

-Eso es lo que dura el tratamiento, ahora si todo resulta bien y usted sigue al pie de la letra las indicaciones, es posible que se reduzca a un mes- justificó

-Ya veo- bufó resignada mientras sentía como se paraban de mover

-Llegamos- se expresó abriendo la puerta, bajándose primero, para después ayudar a su protegida.

Entraron a lo que era un gigantesco edificio, muy bien limpio y lujoso, él la dirigió hasta el ascensor para después subir hasta el cuarto piso, donde doblaron hacia la izquierda y pararon frente a una puerta, golpeó con normalidad, para quedarse a esperar.

Sakura observó un cartel hecho de metal y bañado en oro, dudó un poco respecto al verdadero material, pero lo que más le preocupó fue lo que estaba escrito en él.

-Adelante- escuchó decir, levantó la cabeza y se encontró con la sonrisa de una mujer –Bienvenidos, los estaba esperando... pero ¿Creía que eran tres personas?-

-Mi compañera se quedó esperando abajo- contestó tranquilamente mientras se sentaba en un sofá

-Muy bien... Sakura ¿verdad?... sígueme, iremos a otra habitación- la pelirosa observó con cuidado lo que parecía ser la sala de estar, donde tenia varios sillones, una mesa de centro y una impresionante televisión, sin contar con un ventanal que dejaba apreciar toda la ciudad... Entró a otra pieza, a diferencia de la otra que era bastante acogedora, ésta era más fría... Tenía paredes blancas y una buena variedad de instrumentos necesarios para trabajar en su especialidad.

-Siéntate- habló indicándole una silla, delante de un escritorio donde ahora estaba aquella mujer –Sabes ¿Por qué estas aquí cierto?- dijo sacando una carpeta y varios papeles dentro

-Así es... aun así no creo que sea tan grave como para llegar a este extremo-

-No creo que sea algo extremo, es sólo preocupación, te debería alegrar, esto demuestra que la compañía se preocupa por ti... Te reconocen como alguien importante- la estudiante sólo escuchaba –Bueno a lo que venias... Aquí tengo los resultados de los exámenes que te hiciste en EEUU, después de terminar la última misión y por lo tanto antes de empezar ésta- se los pasó –Me comentaron que estarás un año aquí y que la mayoría de los días estas rodeada del que podría ser tu enemigo... Llegando a la conclusión, te quiero decir que tu salud no se puede tomar a la ligera, te perjudicará tarde o temprano... Es mejor prevenir que lamentar- terminó de decir

-Yo tengo.- sus ojos dejaron ver la clara sorpresa que se llevó –¿Principio de Anemia?- preguntó algo confusa, levantando la mirada de aquellos simples resultados –Imposible- susurró

-Créeme que con el estilo de vida que tienes nada lo es- y obviamente la había escuchado –Me han dicho que en los últimos siete meses has estado de misión en misión, de lugar en lugar, y que muchas veces preferías entrenar a comer algo saludable para tu cuerpo- la ojijade apoyó los codos en la mesa para colocar su cabeza entre sus manos, masajeando con sus finos dedos los cabellos –Las pastillas que tomas para suplantar las comidas principales tuvieron un efecto secundario, o mejor dicho, tu organismo las rechazó. Bueno sin más rodeos, la deficiencia de alimentación, y los medicamentos; sin contar con las veces que enfermaste por los diversos cambios climáticos a los que te enfrentabas cuando viajabas; te hacen, estar hoy en día, pendiendo de un hilo, al borde de la Anemia- concluyó de manera sonriente su explicación –Y ¿Qué dices?- se aventuró a saber lo que su paciente sentía.

-Me siento genial- respondió falsamente –Oh, perdón, le debí preguntar primero si le gustan los sarcasmos- se disculpó irónicamente mientras se cruzaba de brazos –Y ahora ¿Qué va a pasar?-

-Nada... No te vas a morir si a eso te refieres- acto seguido recibió una mirada que indicaba que las bromas no eran la mejor solución para calmar el nerviosismo –Bueno, lo primero será que dejes de tomar las pastillas energéticas...-

-No las e tomado desde que llegué... En realidad se me olvidaron en la agencia- respondió interrumpiendo a la que seria su doctora particular

-Que bien- dijo para volver a empezar –Entonces te daré estas otras- y de una repisa, que hasta ese momento la espía no había tomado en cuenta, sacó un pequeño frasco –Vienen sesenta y son dos pastillas por día... éstas te ayudaran a...- pero otra vez se vio interrumpida

-La mejorar la reproducción de glóbulos rojos ¿verdad?- completó la frase

-Así es- sonrió –Sabrás entonces, que la disminución de estos glóbulos es un punto en contra para empezar el tratamiento... Como tal, estas píldoras ayudaran a incrementar dicha creación- respiró profundo para continuar –Lo segundo será distribuir los horarios de los alimentos... Dime ¿Qué comes durante el día?- preguntó mientras tomaba un bolígrafo y se disponía a escribir

-Eh- meditó un rato sobre aquello para luego suspirar y resignarse –Tomó una taza de café durante la mañana... agua durante los recreos y de almuerzo... y lo que queda del día... pedazos de pizza o comida rápida- le dijo mientras desviaba la mirada del frente

-Querrás decir comida chatarra- corrigió la mujer mientras anotaba sorprendida

-Como sea- bufó algo molesta mientras sentía deseos de comer a causa del tema iniciado

-Bueno, te crearé un régimen nutricional que te será entregado mañana por la tarde- le informó –Para terminar, desearía que te sacaras una muestra de sangre- se paró, para luego caminar

-¿Ahora?- dijo algo confusa, mientras la imitaba

-Si.- y enseguida sacó la jeringa de un cajón –Descubre tu brazo- ordenó mientras se colocaba guantes plásticos y abría el envase de aquella aguja –Será rápido- le dijo a manera de despistar

La miró con cara de pocos amigos, ¿Con quien creía que estaba tratando? ¿Con una niña de doce años? ¿Con una jovencita normal?... Y en resumen fue fugaz... El pinchazo ni siquiera lo sintió.

-Que... rápido- admitió para sí, mientras veía su sangre en ese diminuto tubo

-Listo, me guiaré por esta muestra para escoger tus alimentos- le pasó una vendita para que cubriera el microscópico pinchazo –Ahora, ¿Sabes cuales son los síntomas?- se expresó, no esperando respuesta

-Palidez anormal o pérdida de color en la piel- comenzó mientras cerraba sus ojos –Aceleración de la frecuencia cardiaca también dicho taquicardia; Dificultad respiratoria o disnea; Falta de energía, o cansancio injustificado... la famosa fatiga- agregó –Mareos o vértigo, en especial cuando se está de pie, dolores de cabeza, irritabilidad, cicatrización lenta de heridas y tejidos- terminó abriendo los ojos

-Increíble- le alentó –Vayan que han hecho un buen trabajo, debo suponer que eso es puro estudio- Sakura asintió con la cabeza orgullosa –Ahora dime ¿Cuántos de eso ya te han pasado?-

-Como...- los contó mentalmente y su auto evaluación le pareció horrible –Como cinco- finalizó preocupada... Si bien era terca en cuanto a asuntos médicos... Nunca se imaginó estar en aquella situación... Rió irónicamente en su interior... Ella, una futura Doctora... Con unas de las más tontas enfermedades, si tonta... Porque todo lo que causa eso fue producto de la falta de atención consigo misma... ¿Lo podía haber evitado?, ¡Claro que si!... Si tan sólo hubiera tomado ese trabajo con más tranquilidad –Definitivamente tomaré vacaciones apenas termine esta misión- ultimó

-Bueno creo que ya lo tienes claro... por ahora evita comer productos que le jueguen en contra a tu cuerpo- dicho esto le paso un pequeño bulto más el frasco con las píldoras

-¿Y esto?- preguntó algo aturdida mientras miraba aquel envoltorio rosa

-Es un dulce... para alegrar el día- sonrió de la mejor manera que pudo

-Es como una niña de trece años- se dijo mientras se paraba con ella para salir de la habitación –Pero en cuerpo de mujer- la observó detenidamente... Ahora no se fijaba en su personalidad sino en su apariencia física... Esbelta, cabello rubio y largo, amarrado en una coleta alta. –Con su porte podría pensar que es modelo-

-De hecho lo fui cuando joven, cuando salí del colegio, de los dieciocho hasta los veintiuno y después me concentré en los estudios... no me daba el tiempo para hacer todo- recordó con nostalgia

-Ah.- bien, calló en cuenta de que habló en voz alta –Menos mal que fue algo irrelevante-

-Te la traigo de vuelta Fu- miró al chico haciendo señas con las manos

-Que bien, ya me estaba impacientando- respondió con leves carcajadas

Sakura los miró raro –Avísenme cuando dejen de reír- dijo mientras abría la puerta –Adiós.- se detuvo al recordar algo realmente esencial –¿Cómo... te... llamas?- se volteó

-Imaya.- contestó –Mi nombre clave es Imaya... Nos veremos... Sam-

Y la ojijade sonrió, en verdad era lista aquella mujer de apariencia extravagante, salió seguida de aquel joven, cerró la puerta viendo por última vez aquel letrero... "Pediatra y Nutrióloga".

-Debe ser realmente inteligente- después de esto bajo en el ascensor leyendo las indicaciones de aquel nuevo medicamento... Entró en la camioneta sin levantar la mirada y segundos después se percató que aquel joven no estaba, o más bien... Estaba conduciendo... Sin embargo lo que tenia al frente era lo más extraño que había visto –Y tú... ¿Quién eres?- atinó a decir

Sentada, mirándola, se encontraba una joven de veinticuatro años; años que no aparentaba con su forma de vestir... Una minifalda azul marino junto con una camisa a tirantes celeste que dejaba a la vista su bien formado cuerpo... Sus luceros marrones la observaban tiernamente y lo primero que salió de su boca fue algo que desconcertó a la pelirosa, más le pareció sincero.

-Espero que nos llevemos bien- le tendió su mano esperando la otra que no tardó en llegar

-Lo mismo digo- respondió haciendo uso de su inusual voz angelical

-Generalmente digo mi nombre verdadero, al igual que mi compañero, pero para desgracia de él y suerte mía pude escuchar su consejo, y como alcanzará a ver los dos somos nuevos en esto, así que de mi parte agradecería cualquier ayuda- después de esta pequeña reseña completó –Soy Kikio-

-Sam- repasó segundos después –Haruno Sakura en verdad- se apoyó en el respaldó del asiento –Creo que saben de lo que se trata mi trabajo aquí y el motivo por el cual ocupo mi nombre real-

-Si, nos los explicaron a grandes rasgos, pero los suficientes para entender... Es ahora cuando te explicaré cual es nuestro aporte en esta ocasión- paró un momento para mirar a su compañero –La primera causa por la que nos mandaron fue para que le ayudáramos con las tareas escolares, proporcionando también el servicio de transportarla por toda la ciudad, sólo por algunos días... para que conociera y se ubicara... pero... lo que tendríamos que haber empezado desde el primer día en que ingresó al instituto, se retrasó a causa de los resultados de su examen... Fue antes de ayer cuando nos llamaron y dijeron que tendríamos que estar atentos a su salud, hasta cuando el tratamiento dejara de ser algo necesario para su vida cotidiana-

Todo se volvió silencioso y siguió así hasta llegar al departamento de la joven.

-Este es nuestro número telefónico, siempre andamos juntos así que no importa a cual de los dos llama- habló Fu después de haber apagado el motor de la camioneta, girándose para entregarle la tarjeta –Ya tenemos el horario de su colegio para recogerla e ir a buscarla...-

-Y también sabemos de la fiesta de mañana- le interrumpió su compañera –Le iremos a buscar cerca de las dos de la madrugada o cuando nos llame- la pelirosa abrió la puerta sin pensar por completo en aquellas últimas palabras, es que se había enojado... La Compañía o mejor dicho Kakashi, la estaba tratando como a una niña indefensa, que no sabe andar sola por las calles... Como a un ser débil.

-Espera.- murmuró a un paso de cerrar aquel vehículo –¿¡Cómo sabes!?- dijo algo alterada –¿Acaso se están metiendo en mi vida privada?- eso era algo que no perdonaba... Su vida era... Sagrada.

-No por favor, no se confunda- se apresuró a decir el chico –Lo que sucedió es que hoy día la anduvimos vigilando desde que salió de la academia, y aquello lo escuchamos por casualidad- se relajó un poco al saber eso... Dio media vuelta y se marchó sin despedirse... Estaba enfadada.

Estaba Irritada.

-Maldito síntoma- se dijo mientras se tiraba sin cuidado a la cama, tirando la botella plástica de las pastillas por ahí cerca... Sintió deseos de comer, pero fueron muchas cosas en aquel día, quería dormir, y no despertar... Todo se estaba volviendo un caos y no llevaba ni un mes.

Estaba Cansada.

Y miles de insultos más dispersó, por culpa de la enfermedad que estaba teniendo efecto en ella.

Miró el reloj, como de costumbre, en su mesa de noche... Las ocho de la noche... Era temprano aun, y sus ideas vagaron por los detallistas informes... Se paró desganada, pero como si fuera su carta bajo la manga lo único que hizo fue abrir sus sabanas para acostarse debajo.

-Mañana será otro maldito día agotador- refunfuñó antes de perder ante Morfeo.

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Era la segunda vez que estiraba sus brazos, era un día soleado, cosa que le levantó el ánimo, saltó de su cama con un gran impulso y se dirigió a ducharse... En algún rato más tendría que hacer el informe del viernes que pasó y después hacerse la idea de que tenía que ayudar y estar en una fiesta.

Por lo menos aprovecharía la mañana tranquila y calurosa... En realidad ya eran más del medio día cosa que tomó como un pequeño detalle... No quería estar pasando rabias.

Ya relajada y con su cuerpo todavía húmedo empezó a escribir el informe, con cada detalle, no le importaba si era irrelevante o no, al final se encargaría de hacer un resumen de lo más necesario

Miró la hora en su computadora... Las tres de la tarde... Suspiró resignada.

-Se me pasa la hora volando- comentó para sí mientras guardaba lo recién escrito.

Su conciencia se hizo presente y por primera vez en esa semana no dejó pasar el almuerzo, salió con sus ya puestos jeans pitillos negros y su camisa de tirantes color amarillo pálido, portando en los bolsillos las llaves, la plata y su celular.

Caminó tranquilamente, a pesar de ser sábado y de que había bastantes personas, todo el mundo andaba lentamente, disfrutando de la compañía de sus familiares, de sus seres queridos.

Se preguntaran si sintió nostalgia con ver aquellas escenas, la verdad y es que siendo sincera, no hubo nada que le remordiera o entristeciera en su fría cabeza, en su oculto corazón; No por favor... No piensen que ella no tenia sentimientos, es que no conocía aquellos... Estuvo sola desde temprana edad... ¿Como pretenden que alguien comprenda lo que nunca vivió?

Pidió unos spaghetti (espaguetis) juntó a su indispensable cafeína en un restauran cercano a su hogar, tomó su tiempo para degustar aquella fina pasta en su paladar, por un momento pensó que el tiempo se detuvo frente a ella, pero aquello no le duró mucho, terminado su plato pagó la cuenta y salió... Sin ningún otro panorama en frente se devolvió a su departamento.

-Aprovecharé el tiempo para dormir- dijo mientras se sacaba sus zapatillas y se acostaba por encima –Sólo será un ratito- al poco tiempo ya estaba sumida en su mundo de sueños.

(...)

(...)

(...)

Despertó... Con la disposición de ir a esa celebración –Nada mejor que dormir para que todo pase- estando un poco adormecida, fue al baño y mojó su rostro con agua fría, observó su reflejo; Se veía hermosa y ella lo sabía... Cepilló un poco su cabello, se lavó sus dientes y se maquilló levemente. Iba a ir con la misma ropa, eso era lo de menos... Para ella.

Miró con desganó el frasco con sus píldoras, lo levantó y abrió rápidamente, tomándose de inmediato las dos por día, como le había indicado Imaya.

Tomó su celular, la última cosa que le faltaba, de reojo miró la hora.

-Las 5:15- se dijo mientras lo guardaba en su chaqueta –Haré la hora hasta las cinco- su descuido fue tanto que sólo pudo procesar aquello cuando se estaba agachando para tomar sus zapatos deportivos –¡Mierda!- gritó desesperada tratando torpemente de meterse la zapatilla izquierda en la derecha; y tras dos intentos comprobó que estaba haciendo todo mal... Respiró profundo y se relajó.

-Bah, por favor ¿Por qué le tendría que dar el gusto?- bufó mirándose con reprobación, mientras se ponía sus zapatillas... Cerró la puerta tras de sí y bajó con trote calmado las escaleras.

Abrió la puerta de la calle tan rápido como la cerró.

Caminó pensando en... El día... ¿La vida?... ¿El colegio?... ¿El tiempo?... ¿La fiesta?... ¿Sus compañeros?... ¿Él?... Y se regañó por lo que estaba a punto de hacer.

Segundos pasaron para que la gente que paseaba por aquellos lados viera una cabellera rosa moviéndose en el viento; miraban sorprendidos y extrañados como la joven corría con gran agilidad.

Lo vio y no pudo evitar observarlo descaradamente... Por su mente pasaron varias ideas realmente fuera de contexto... Sin perder más tiempo se encaminó hacia él... A sólo pasos pudo notar lo enrabiado que estaba por su tardanza y es que habían sido más de veinte minutos.

Respiró a fondo mientras quedaba detrás de él... Y esperando que no la matara con sólo verle le habló –Siento la tardanza- el moreno ni siquiera se dignó a voltear... Sólo se dispuso a caminar.

-Vamos, estamos retrasados- y lo entendió, a ella tampoco le gustaba esperar... Aun así prefería que le dirigiese una mirada acusadora, eso lo consideraba más normal que su actual indiferencia.

Bufó sonoramente fastidiada, es que aun así no lo encontraba tan grave; lo seguía un paso más atrás mientras ordenaba su cabello y respiración, que se mantenía extrañamente agitada.

-Al diablo, nunca más hago algo como esto, primera y última vez- pensó, sin notar la sonrisa burlesca que se formaba en los labios del Uchiha quien se mantenía callado... Callado y feliz.

Y pensar que corrió por un hombre que no le causaba la menor importancia, para que no se molestara, para "agradarle"... ¿A quien engañabas Sakura?... A Sasuke no.

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o
laah, aquí reviví (
inner: semana loca lol) Estooii un poco apurada (inner: tenemos prueba ii no hemos estudiado lol) asique seré precisa... Me gusta este capituloh, sobre todo la última parte n.n

Segundo; Creo que ahora se entiende la última escena del capituloh anterior, ii con respecto a los nuevos tres personajes, pues las dos mujeres se las pedí a unas lectoras de CN, y el hombre lo hice yo. Disculpen por ponerlos, pero los tenía que agregar, eran (inner: en cierta medida), muy necesarios para los capitulos que siguen (inner: lol)

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Aclaraciones:

¿Qué es la anemia?
La anemia es un trastorno frecuente de la sangre que ocurre cuando la cantidad de glóbulos rojos es menor que lo normal, o cuando la concentración de hemoglobina en sangre es baja.

¿Cuáles son las causas de la anemia?
Generalmente, la anemia puede ser provocada por varios problemas, entre los que se incluyen:

Infecciones
Ciertas enfermedades
Ciertos medicamentos
Nutrición deficiente

Sakura tiene las últimas tres causas

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Agradecimientos: a todas las personas que me comentan; Tambien a las que me colokan en sus favoritos y en alerta n.n

Dejen comentarios, ideas, regaños, (inner:siempre y cuando sea en buena, xD) ya que me ayudan a mejorar.!

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Avance:(...) Caminó con paso ligero, queriendo no ser descubierta... ¿Haruno Sakura tomando cosas ajenas?... -Zachi- habló mientras su mano se dirigía a la cabeza –No, así no había dicho Hinata- se reprimía por no prestarle tanta atención... Suspiró indicando su pronta derrota... Oyó un carcajeo burlesco, a sólo unos metros de ella... -Es Itachi- expresó después de reírse de aquel intento fallido –Y... es un gusto- (...)

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Se cuiidaan :D

Reviews? (inner: sisi, yo sé que tú quieres!)... GO!

PD: Disculpen la falta de ortografía, si es ke hay :B (inner: en proceso de mejoramiento n.n)

PD2: Visiten mi Tercer Fiic (inner: llamado º No Llores º :D)

PD3: Visiten mi Primer Fiic (inner: titulado ·:· La Caída del Tiempo ·:· owo)

adiooh!

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eLiihxsan; ( & compañiiah xDD )

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