Capitulo 14_ El principio de todo (Parte 4)

Unos ojos azules se abrieron levemente o por lo menos lo intento porque sintió como si sus palpados pesaran como si fueran de cemento.

Intento moverse pero sin contar que su cuerpo estaba totalmente insensible estaba demasiado débil como para intentar hacer algo cuando algo le llamo la atención, aunque su cuerpo estaba insensible notaba un fuerte dolor, como si fueran pulsaciones en el pecho donde había recibido aquel mordisco de esos perros que antes había intentado acabar con su vida.

_ Parece que ya despierta_ oyó murmurar una voz masculina muy cerca de donde el estaba y que no conocía de nada y que pudo notar que estaba llamando a alguien.

Oyó como alguien se acercaban hacia donde el estaba mientras empezaba a asustarse. No sabia quienes eran, que querían de el y estaba tan débil que estaba completamente a la merced de esos misteriosos desconocidos.

Volvió a intentar abrir los ojos movido por el miedo y el pánico por no saber que estaba pasando con mas éxito, pero lo primero que vio fue un joven pingüino con la cabeza plana y unos ojos azul hielo que lo estaba mirando expectante por su reciente actividad.

Skipper en cambio había visto como el joven pingüino se había movido como si intentara abrir los ojos y lo primero que había hecho había sido llamar a sus compañeros para que se acercaran hacia donde el estaba.

Había visto como cuando había conseguido abrir sus ojos que estaba completamente asustado, y aunque entendía que debía de estar muy asustado después de saber como lo habían encontrado.

El joven y misterioso pingüino intento hablar, pero su vez parecía no estar de acuerda con el ya que no aparecía.

_ Tranquilo jovencito. Tomártelo con calma_ le dijo Jonshon de una manera suave intentada calmar al joven inconsciente y nos tenias muy preocupados.

El joven pingüino lo miro sorprendido por lo que acaba de decir, hacia ya tres días desde esos perros le atacaron, tres días desde que perdió la conciencia en aquel callejón.

_ Nosotros te salvamos de esos perros y hemos cuidado de tu desde entonces_ le dijo Manfredi a la misteriosa ave sin nombre que no dijo nada, simplemente los miro sin saber si fiarse o no_ has estado muy mal en estos tres días que has estado inconsciente, incluso hemos llegado a pensar que no lo iban a conseguir.

_ Vamos Manfredi, déjemele descansar_ dijo Jonshon con una suave sonrisa mientras que el joven abría la boca.

_ ¿Po-porque… me… ayudáis? ¿Qué… queríais… de… mi?_ logro preguntar a duras penas el pingüino sin nombre antes de gemir por el esfuerzo que eso le concedió decir solo esas dos frases.

_ No queremos nada de ti solo que te recuperes_ dijo Jonshon al pingüino que fijo sus ojos azules en los ámbar de el mientras parecía incapaz de creer sus palabras.

Jonshon se había dado cuenta en especial cuando empezó a gemir en sus sueños o directamente a grita en sus sueños, o pesadillas, como si alguien le persiguiera o quisiera hacerle daño sin que el pudiera hacer nada por evitarlo.

Aunque esta conclusión había llegado también el segundo día después de encontrarlo, cuando se dio cuenta de las contusiones y heridas antiguas que tenia escondidas entre su plumaje, cuando el se había asegurado que las heridas de los mordiscos seguían estando bien.

Estaba seguro que ese joven pingüino había sido maltratado.

_ Así que es verdad que esta despierto_ dijo Manfredi apareciendo detrás de Jonshon y Skipper para ver al joven pingüino que parecía asustado de ver tanta gente_ Me llamo Manfredi, el de ojos ambarinos en Jonshon y el mas joven es Skipper. Queríamos saber algunas cosas de ti, si te ves con fuerzas de hacerlo.

_ Manfredi no creo que sea el momento de eso_ dijo Jonshon al pingüino de ojos verdes a sabiendas de lo que iba a preguntar pero estaba seguro que el joven pingüino no estaba preparado físicamente y psíquicamente para que empezaran a preguntarlo por lo que había pasado.

El joven pingüino en cambio miro al pingüino aterrado, no entendía nada, se habían presentado pero no sabia que querían de el y nada nunca era, y mas porque el no le había hecho nada.

Manfredi en cambio sonrió para intentar tranquilizar al joven pingüino.

_ Tranquilo y empezaremos por algo fácil, ¿Vale? ¿Cómo te llamas? Porque tienes nombre verdad_ comenzó a preguntar para intentar tranquilizarlo pero solo consiguió hacer el efecto contrario.

El joven empezó a hiperventilar aterrado por esos pingüinos que habían empezado a preguntarle, mientras que solo era capaz de oír su propio latido desesperado en sus orejas.

Sabia que ese pingüino le estaba preguntando, lo sabia porque veía levemente que movía su pico, lo veía entre las sombras de la inconsciencia que amenazaba por llevárselo de nuevo con ella pero su celebro estaba tan aterrado que no era capaz de entender nada.

Jonshon vio como el joven pingüino se encontraba al borde del colapso nervioso, a borde de volver a caer a las sombras que había estado durando todos esos tres días, sabiendo que había sido muy temerario por su parte empezar a avasalladle con tantas preguntas.

_ Basta Manfredi_ le gruño enfrento a su compañero y amigo que había empezado los preguntas y acareo al joven para tranquilizarlo como había hecho durante todo ese tiempo_ Tranquilo, ya esta.

Jonshon observo como el joven pingüino lo miraba apunto de perder la poca conciencia que debía de quedarle en ese momento y abrió el pico antes de levantar su aleta.

_ Ko-Kowalski_ dijo en un simple susurro a Jonshon que lo escuchaba atento_ Me… lla…mo… Ko…wa…slki…

Jonshon vio como ese joven pingüino cerraba los ojos agotado, para integrarse de de nuevo en la inconsciencia, como había hecho durante estos tres días, mientras que en el admiente sonaban todavía las palabras del joven, las palabras de su nombre.

Continuara…