Capitulo 16_ El principio de todo (Parte 6)

Unos ojos celestes se abrieron lentamente, era como si no quisieran abandonar el lugar donde hacia hace unos segundos se encontraba, pero la conciencia fue mas fuerte que su voluntad y terminaron abriéndose para volverse a encontrar con esos pingüinos.

Su mente no podía recordar bien quieren eran, solo podía recordar que le llenaron de preguntar que el no quería contestar, no ahora.

Pero ahora esas aves no voladoras lo estaban mirando con preocupación, dándole tiempo a volver completamente del estado de inconsciencia que se lo había llevado antes.

El pingüino de ojos ámbar se acerco para colocarse lo mas cerca de su foco de visión.

_ ¿Estas bien?_ le pregunto suavemente en un tono sumamente preocupado haciendo que el joven lo mirara confuso.

El no los conocía, el poco tiempo que había estado consciente la vez anterior no contaba como conocer, pero parecía que no se habían separado de el en todo el tiempo, entonces ¿porque esos desconocidos se preocupaban tanto por el? ¿Por su vida? Como si en verdad le interesaren en su salud.

El de ojos ámbar suspiro levemente poniéndose a su lado, con calma, como si no quisiera asustarlo más de lo que ya debería estar.

_ Siento lo de antes con mi compañero. No queríamos asustarte y mucho menos provocar que te desmayaras de nuevo_ suspiro ese pingüino en un tono muy amable.

Kowalski abrió su pico para poder hablar, pero su garganta se resintió de su movimiento, era como si hacia mucho tiempo que no la usara para hablar o estuviera demasiado débil incluso para eso.

Jonshon vio como el pingüino intentaba hablar de nuevo desde que se había desmayado, diciendo su nombre o lo que ellos creían que era su nombre.

_ Tranquilo, no te haremos nada_ intento tranquilizar al pingüino herido que lo miro levemente, fijando sus ojos celestes en los dorados del medico con la duda que tenia reflejados en ellos.

_ Nunca haríamos nada para que te asustes_ dijo Skipper llamándole la atención a Kowalski, con una sonrisa segura_ solo queremos ayudarte.

Kowalski en cambio los miro completamente confundido por lo que acababa de oír.

Esos desconocidos lo estaban ayudando por que si, sin pedirle nada a cambio, sin ninguna trampa, solo porque así lo querían.

Sintió como un nudo en el estomago al darse cuenta de la verdad, mientras que sus ojos comenzaban a formarse unas lagrimas.

Podría ser que después de tanto tiempo hubiera encontrando a buenas personas que lo ayudaban sin importarle su pasado, sin pedirle nada a cambio.

En cambio los tres miembros del antiguo grupo lo miraron preocupados al ver que la joven ave acuática comenzaba a llorar.

_ ¿Te duele la herida?_ le pregunto Manfredi con un tono preocupado al joven pingüino que movió la cabeza a un lado para el otro como negativa.

Le dolía la herida, pero no lloraba por eso, si no porque había encontrado a gente que se preocupada por el.

_ No… No sois como los demás_ murmuro Kowalski entre lagrimas a los otros pingüinos que no sabían a que se refería.

_ Claro que no somos como los demás, somos miembros de la organización_ dijo Manfredi con una sonrisa al joven pingüino que lo miraba con los ojos celestes llenos en lagrimas y le acariciaba la cabeza para tranquilizarlo_ No te preocupes por esos perros, no te harán nada con nosotros aquí.

El futuro científico miro al oji verde como para asegurarse de que eso fuera cierto, pero el pingüino estaba muy serio y seguro como para no fuera así. Ellos tenían una seguridad en si mismo que el no tenia, cosa que a ojos del mas joven le resulto de lo mas admirable.

Skipper en cambio sonrió divertido al joven, y se puso al lado de Jonshon.

_ ¿Quieres que avisemos a alguien de tu familia?_ le pregunto el cabeza plana de ojos azul hielo al joven que se quedo quieto, como una estatua a la mena mención de la palabra familia.

Todos se miraron confundidos sin saber que podría estar parando por la cabeza del más joven en estos momentos.

El en cambio los miraba aterrado como si hubiera visto un fantasma o un monstruo en ese momento, agarrando con fuera la aleta del oji-verde como si viera un bote salvavidas y el fuera a la deriva.

Manfredi en cambio bajo la mirada para ver que volvía a llorar pero esta vez no parecía que fuera de alegría o de emoción si no de miedo.

_ Kowalski que…_ intento decir Manfredi cuando en ese momento el joven pingüino abría el pico por segunda vez interrumpiendo al mayor.

_ No me llevéis con el_ grito en un sollozo angustioso el joven pingüino haciendo que los tres presentes aves no voladoras se quedaran en silencio, sin saber que decir o que hacer_ No lo hagáis, me matara si vuelvo.

Manfredi se lo quedo mirando un poco aterrado mientras pensaba en alguna manera de tranquilizar al pingüino que se agarraba a su aleta con una fuerza que pensaba que no tenía y mas tras verlo en el estado que lo había visto.

Jonshon en cambio comenzó a temer lo peor, tenía sus propias conjeturas pero temía con todas sus fuerzas que fueran verdad, así que se acerco lentamente al pequeño pingüino herido, hasta ponerse justo a su lado con cuidado de no alterarlo todavía mas.

_ Tranquilo, no te llevaremos con el pero… necesitamos saber quien es "el"_ le dijo Jonshon en un tono suave a la ave que estaba totalmente aterrorizada.

No quería responder, no quería recordarlo, pero sentía las miradas llenas de duda y preocupación de esos amables pingüinos que lo habían cuidado y lo habían salvado de esos perros antes sin importarle quien era.

Tomo aire para intentar tranquilizarse en vano, estaba demasiado nervioso y alterado como para conseguir hacerlo, así que solo consiguió que la herida le recordara que allí estaba con un fuerte y doloroso pinchazo.

_ Kowalski_ dijo Jonshon preocupado por el joven al oírle gemir y poniéndole sus aletas cerca de el, para asegurarse que no hubiera otra marca mas de sangre en la venda que indicara que estuviera abierta de nuevo.

Kowalski en cambio miro de reojo a Jonshon, viéndole como se preocupaban por el.

_ "El" es mi padre_ murmuro Kowalski con voz débil pero sabia que esos pingüinos lo escucharían mientras esos recuerdos de todos esos años volvían a su mente, haciendo que volviera a llorar de nuevo, incapaz de contenerse. Eran recuerdos demasiados dolorosos como para hacerlo_ Es un pingüino malvado y me hizo mucho daño_ gimió desesperado antes de mirar a Jonshon rogándole con los ojos_ no quiero volver con el.

Nadie contesto, nadie sabio que podían decir ante tal revelación.

Nunca se hubieran imaginado que un macho de su especie, que tenía que cuidad y proteger a sus polluelos haría algo por ese estilo.

Manfredi sintió como se le revolvían las tripas de solo pensarlo y más porque ese pensamiento era cierto mientras que Jonshon acaricio al más joven sabiendo que habían afirmado sus conjeturas.

_ ¿Tu padre te ha maltratado?_ pregunto Skipper sorprendido y asustado viendo que ninguno de sus dos compañeros iban a decir nada, cuando el joven científico cerraba sus ojos a modo de afirmación.

_ ¿Y tu madre no se lo impidió?_ le pregunto Manfredi sin saber que pensar, como alguien podría aceptar que se hiciera eso.

_ Mi madre murió cuando era muy pequeño y el siempre me ha dicho que había sido culpa mía y por eso me tenia que castigar pero_ comenzó a explicar al borde de las lagrimas recordando lo que su proteginidor le decía_ yo no recuerdo haber hecho nada. Siempre fui bueno.

Gimió levemente antes de hundir su rostro en el plumaje de Jonshon y comenzar a llorar fuertemente mientras seguía sintiendo las caricias tranquilizadoras del pingüino.

Nadie sabia que le podían decir para animarlo mientras que se imaginaban como debió de ser la vida de ese joven en ese momento.

Debía recordar a una película de terror constante.

_ Pero para el no le bastaba, siempre aprovechaba cualquier motivo para castigarme y si no había le daba igual_ gimió Kowalski aun en el pecho del de ojos ámbar_ el me tenia que castigar cada vez mas fuerte le daba igual si yo moría o no y yo no podía evitarlo.

_ Hasta que escapaste_ murmuro Manfredi imaginándose el final de ese momento para ese joven y no lo culpaba por querer huir de ese tipo que se hacia llamar su padre, el también habría echo lo mismo.

Kowalski en cambio se movió levemente para ver al oji verde sin separarse de Jonshon y con unas lagrimas que aun surcaba su rostro.

_ Si, camine durante mucho tiempo hasta que cuando estaba apunto de desplomarme aparecieron esos perros_ cerro los ojos con fuerza y apretó su agarre contra Jonshon, haciendo que la herida del pecho le pinchara recordándole que todavía estaba herido pero le dio igual era la primera vez que podría hablar con alguien de su pasado sin que lo juzgaran.

Ellos habían sido tan amables con el, sin importarle si se ponían en peligro por su culpa que tenia que corresponderle de alguna manera.

Jonshon en cambio oyó el gemido ahogado que salió de su pico y miro al joven pingüino preocupado.

_ Es mejor que lo dejemos para luego_ le dijo el de ojos ámbar preocupado por el joven herido.

_ No_ gruño Kowalski sabiendo que si paraba ahora luego no seria capaz de continuar hablando.

Jonshon no le dijo nada pero miraba muy atentamente al joven que tenia entre sus aletas preocupado, no quería que se volviera a desmayar por forzarse demasiado pero también sabia que lo que estaba haciendo seria bueno para el joven así que no dijo nada, solo se quedo en silencio dejando continuar con su historia.

_ Me dieron comida, agua y un techo para estar pero me engañaron, lo habían hecho solo porque sabían que cuando me recuperara seria un buen juguete para ellos_ continuo después de una leve pausa_ me obligaban a luchar a vida o muerte por dinero.

_ ¿Qué?_ gruño Skipper completamente alterado por lo que acababa de escuchar_ Manfredi, Jonshon tenemos que informar a la organización de esto.

_ Tranquilo Skipper, eso lo haremos en cuando llegamos con Eric_ murmuro Manfredi en un tono enfadado mientras convertía su aleta en un puño como si estuviera apunto de golpear algo_ No dejaremos que esos chuchos se salgan con la suya.

Kowalski en cambio miro a Manfredi y a Skipper un poco preocupado, no quería que a ellos les pasara nada por su culpa. Cerró los ojos mientras se intentaba levantar de su apoyo de Jonshon, con dificultar y con un dolor pulsante en el pecho donde había recibido el mordisco de esos animales.

_ No lo hagáis, solo conseguir res que os maten_ gruño Kowalski en un tono asustado.

Los militares en cambio miraron al ave con una sonrisa compresiva. Al parecer ese pingüino no sabia nada de quienes eran ellos en realidad.

_ No te preocupes con nosotros Kowalski_ dijo Manfredi con una sonrisa tranquila y segura_ esos perros no son rivales para tres miembros de elite de la organización.

Kowalski los miro confundido, no entendía a que se referían con eso.

_ ¿La organización?

_ Exacto, la organización_ volvió a decir pero esta ven Jonshon una el mismo tipo de sonrisa que su compañero_ un grupo de animales que nos enfrentamos a animales que quieren dominar el mundo y grupos como esos perros.

_ Dicho de otra manera nos enfrentamos a animales malvados_ termino Skipper mirando a Kowalski que parpadeo confuso, todo parecía tan surrealista para el pingüino.

_ Nosotros somos militares que menos venido formar un nuevo comando en América_ explico Manfredi al pingüino que estaba la mar de perdido.

_ Y yo seré su líder_ dijo Skipper con una sonrisa orgullosa y miro al pingüino con una mirada decidida en sus ojos azul hielo_ Kowalski ¿Te gustaría pertenecer a la organización y ser el primer miembro de mi comando?

Kowalski miro a su futuro líder sorprendido ante tan repentina propuesta mientras que sus dos compañeros miraron al pingüino un tanto asustados y mas porque temían que ese joven se lo tomara mal.

Le había pedido que fuera uno de ellos, que entrara a esa organización que ellos pertenecían y que fuera su primer miembro de su futuro grupo, parecía que a ese pingüino de ojos azul hielo no le importara nada su pasado.

Noto como en sus ojos volvían a formarse esas lagrimas que un momento antes habían anegado sus ojos pero esta vez no era de tristeza y angustia si no de alegría de haber encontrado algo parecido a un hogar.

Skipper en cambio vio como el pingüino volvía a llorar asustado, le había dicho eso con toda la inocencia del mundo, no quería volverlo ha hacer llorar.

_ Lo siento no quería asustarte_ dijo rápidamente el futuro líder mientras levantaba sus aletas mientras que el solo levanto sus ojos celestes para encontrarse con los suyos con total inseguridad en ellos.

_ En serio ¿queréis que sea uno de vosotros?_ pregunto Kowalski totalmente inseguro, pero esta vez lo estaba de el mismo, no creía que fuera de ayuda para ellos y no quería convertirse en una carga_ yo no se hacer nada. Soy un inútil que lo han engaño toda su vida.

_ Yo no estaría tan seguro de eso.

El joven pingüino miro a Jonshon curioso por lo que había oído de el, mientras que el medico mostraba una sonrisa segura.

_ Te hemos visto luchar y tienes madera además_ se mostro serio recordando como se había defendido de ese perro_ has sobrevivido dos veces a un infierno así que tienes una gran fortaleza.

_ Además nosotros te entrenaremos en las diferentes artes de lucha_ dijo Skipper mientras daba un puñetazo en el aire rápidamente_ para que superes la prueba.

_ Además no tienes que ser un militar que solo use la fuerza, si no fíjate en Jonshon_ le dijo Manfredi mientras señalaba a su compañero_ es un matasanos estupendo.

_ Muy gracioso, Manfredi_ gruño Jonshon por el comentario del oji verde que empezó a reírse.

Kowalski en cambio miraba la escena sorprendido por la seguridad que esos pingüinos mostraba en el, cuando ni el mismo creía que tenia de eso.

Suspiro levemente lo los miro tranquilamente mostrando algo que pronto seria más cercano, la verdadera personalidad de ese joven pingüino que no había mostrado por miedo y que ahora luchaba por salir.

_ Lo are pero no os prometo nada_ dijo Kowalski tranquilamente a los miembros del antiguo grupo.

Skipper en cambio sonrió alegremente por la respuesta del joven y le paso la aleta en el hombro entusiasmando.

_ No hace falta que prometas nada, estoy seguro que lo conseguirás_ dijo Skipper de una forma divertida_ quieras o no contaras con la mejor ayuda que puedas tener.

Kowalski en cambio miro al pingüino cabeza plana sorprendido antes de esbozar una tímida sonrisa.

Manfredi y Jonshon en cambio sonrieron divertidos ante la facilidad que tenia el macho mas joven del antiguo grupo para animar a los demás y animarlos a seguir adelante.

Seria un gran líder cuando el comando este formado de eso no había ninguna duda y quien sabia si ese tímido pingüino herido se convertiría en una de las partes mas importantes de este.

Seria muy divertido ver como esto sucediera.

Continuara…