Bueno, hola otra vez :D agradecería los reviews por que creo que no soy muy buena en esto :S
Emm, mi papá es abogado y tuvo una caso de algo así que me inspiró a escribir esto, uno muy triste por cierto y ese no tuvo final feliz.
Bueno acá esta el cap… REVIEWS POR FAVOR!
Capítulo 2
Bella POV
Con el dorso de la mano me limpié una lágrima y alcé la vista.
Mi edificio era en medio cuadrado por lo que podía ver las ventanas polarizadas o con cortinas de otros departamentos… había un chico recargado en su ventana hablando por celular y admirando la vista… un chico hermoso y guapo en cualquier sentido con unos hermosos ojos verdes, pelo alborotado y color cobre… La boca se me abrió involuntariamente y casi se me sale la baba.
Cálmate Bella, ni que un hombre como ese quiera estar con una prostituta como tú…
Me gustaba recordarme la realidad.
Suspiré y me volví a tirar en el sofá. Mi celular sonó.
-¿Hola?-. Contesté a Emmett cambiando mi voz un poco.
-¿Eres Bella?
-No… ¿Con quien quiere hablar? Aquí no hay ninguna Bella-. Dije con una pequeña sonrisa.
-Bella, sé que eres tú. Soy Emmett.
-¿Emmett? No conozco ningún Emmett. Estás loco, ya, déjame en paz o voy a llamar a la policía.
-¡A la policía! ya, ya, siento haberla molestado-. Se la creyó… ¡Pero que estúpido!, tapé la bocina y me carcajeé.
-Ya, ya Emmett no pasa nada… ¿Qué quieres?-. Le dije hablando normal.
-Bella eres una maldita, me asustaste… ya no voy a ir a tu casa, pero nos vemos en la noche ¿No?
-Aja, adiós Emm.
-Adiós-. Dijo y colgué.
Me quedé en el sillón hasta que dieron las siete… me levanté y me puse unos de mis jeans aguados y mi sudadera.
Tomé mi bolso y salí de mi habitación. Piqué el botón del ascensor y esperé hasta que llegó. Me subí y eché un vistazo al pasillo… Mi corazón rebotó cuando vi al chico que caminaba hacia acá… me puse nerviosa y apreté el botón para cerrar las puertas.
Salí y empecé a caminar abriéndome paso entre el montón de gente que transitaba en las banquetas.
Subí al autobús, fui parada todo el camino hasta que bajé y caminé a la puerta trasera del club.
Toqué la puerta.
-Bella, que bueno que llegas, ya hay gente-. Me dijo Mallory.
y pasé cerrando la puerta detrás de mí.
Fui a la habitación… me puse lo que sería un uniforme (ropa de puta exhibicionista) y una peluca. Me metí los zapatos de mal modo y caminé a paso lento.
Me subí a la mesa y empecé a moverme como a diario en el jodido tubo mientras los hombres me veían como un pedazo de carne.
Me quité una prenda quedándome en brasier y me puse a gatear mientras los hombres metían dinero en mi tanga. Me levanté y seguí embarrándome en el tubo… en el siguiente tubo estaba Mallory, en esa mesa había varios jóvenes, todos en traje y veían a Mallory como si fuera la primera vez que vieran a una mujer desnuda. Tres de los chicos se levantaron, yo volví a concentrar en mi público… Escuché unos zapatos llegar a mí lado y una mano pasó por mi abdomen.
Barbara me lamió la oreja.
-Privado-. Me susurró al oído. Gateé otra vez para ganar unos últimos dólares, me levanté y me fui a paso seductor a la parte de atrás de las cortinas.
-Vete a la tres-. Me dijo Grace y me dio más ropa de puta. Me la puse rápidamente y me apresuré para subir las escaleras, pasar por la lujosa recepción del piso de arriba e irme a la tres.
Abrí la puerta lentamente. El sillón me daba la espalda al igual que el tipo que estaba en él, frente al sillón estaba mi tubo.
Caminé lentamente y me puse detrás de chico para luego pasar mis manos seductoramente por su pecho… él respiró entrecortadamente… puse mi cara a un lado de su oreja.
-Hola, soy Vallery-. Dije cambiando mi voz y con tono seductor. Caminé y me puse frente al chico.
Mi corazón latió más rápido… era el mismo chico del departamento… me concentré en seguir haciendo mi trabajo. Pasé mi mano por su brazo y luego por su pierna.
-¿Té eres…?-. Le pregunté con el mismo tono anterior. Inhaló fuertemente, se veía nervioso.
-E… Edward-. Dijo casi tartamudeando. Me quité la primera prenda dejándome casi del todo expuesta. Edward suspiró. Me puse en el tubo y empecé a hacer movimientos lentos.
-¿Sabes?, acabo de llegar a Nueva York y mis amigos me trajeron aquí de bienvenida-. Me detuve y me puse encima de él con las rodillas flexionadas y mi parte muy cerca de la suya. Edward tragó en seco y bajó la mirada. Mis manos se fueron a los botones de su camisa.
-Sé que no quieres hacer esto-. Susurró. Fruncí el ceño y bajé las manos. –Digo, si quiero, pero simplemente no puedo… se que necesitas el dinero, te pagaré y todo… pero ¿Por qué no mejor te sientas y charlamos?-. Dijo. Pude notar como había un esfuerzo por no sonar nervioso.
Era la primera vez que me lo decían… tenía la opción de no hacerlo y me pagarían… Edward estaba en lo cierto… por más lindo que él fuera, mi cuerpo merecía por lo menos un día un poco de dignidad.
Me quité de encima de él y me senté en el otro sillón.
-Bien-. Dije y pasé un mechón del pelo de la peluca por detrás de mi oreja. -¿De qué quieres charlar?-. Dije aún con mi voz falsa.
-De lo que sea…
Si charlamos, pero la mayoría del tiempo solo eran silencios.
Pasaron las dos horas que dijo iba a pagar.
-Toma-. Dijo y sacó el fajo de billetes. Los tomé y los metí a mi ropa interior.
Salí de la habitación y volví al tubo, confundida de lo que había pasado.
Seguí con mi trabajo hasta mi hora de salida.
Tomé el autobús y caminé para llegar con Emmett.
-Hola-. Dije y me sentí en la banca, feliz de que mi vagina estaba intacta.
-Hey, hey-. Dijo y le dio un sorbo a un vaso de refresco.
-Bueno y… ¿Por qué no llegaste a mí casa hoy?-. Pregunté.
-Emmm bueno… espera-. Dijo se metió a la cocina y salió listo para irse.
Empezamos a caminar.
-¿Te acuerdas de la chica de la que te hablé?-. Uf, ¿Cuál de todas?
-¿Denisse? ¿Ann? O ¿Rosalie?-. Dije tres de las como mil que me dijo.
-La última.
-¿Rosalie?
-Si, esa… bueno por fin aceptó salir con migo.
Me detuve y le di un manotazo, luego le dediqué una sonrisa.
-¡Felicidades!... ¿La vas a traer de perra o va enserio?-. Pregunté. Emmett era guapo y súper musculoso, claro que traía miles de mujeres a sus pies. Las manoseaba, hacía cosas con ellas y las mandaba a volar.
-¿Sabes cuántas veces la invité a salir?, Claro que va enserio-. Dijo. Sonreí y me estiré para frotarle la cabeza.
-Ya era hora de que maduraras-. Dije y solté una risita.
-Uf, es que esa mujer ¡Me trae loco!
Seguimos charlando de su Rosalie un rato más en mi departamento hasta que se fue y me quedé dormida en el sofá.
Me desperté por el dolor de cuello a las 8. Me fui moviendo la cabeza hasta mi habitación y me bañé. Salí del baño y alguien tocó la puerta. Ojeé por el hoyito, era Mike. Tragué en seco y abrí.
-¿Me esperabas?-. Dijo cuando me vio con solo la toalla. Me quedé callada, de verdad hoy no quería tener sexo con él.
Cerró la puerta y tomó el silencio como un "si". Me quitó la toalla y me tiró en el sofá.
Empezó a besarme el abdomen y empezó a bajar. Cerré y apreté las piernas.
-¿Qué te pasa?-. Me preguntó de mal modo y se levantó.
Bella eres una estúpida, te la ganaste…
-N… na… nada-. Tartamudeé.
-¿Nada? Maldita perra, ven acá-. Dijo y me tomó del brazo para levantarme del sillón de un jalón. Me siguió apretando el brazo fuertemente y me arrastró hasta afuera de mi habitación. Me azotó contra la pared mi me golpeó la cara. Me dolió.
-¡Abre la maldita habitación y me vas a dejar chupártela! ¡¿Entendiste?-. Gritó. Afirmé y abrí temblorosa la puerta. Mike me pujó y caí en la cama, giré la cara y me dio un bofetón, me tomó de la cintura, me giró y puso sus manos en mis rodillas, las abrió y puso su cara entre mis piernas.
Sentí su lengua moverse rápido por mis labios y metiéndose en mi vagina. Me sentí invadida y molesta, me dio asco… quería hacer algo, pero el miedo no me dejaba.
Empezó a meter su dedos y a darme palmadas… yo solo quería que me penetrara y acaba de una vez.
Así lo hizo. Me dio un último bofetón y se fue.
Me quedé con mi intimidad y cara adolorida… me sentía sucia. Me volví a bañar. Me enredé la toalla y alguien tocó la puerta. Me acerqué temblorosa.
