Aquí les dejo el capítulo… actualizo rápido por que mi internet murió y no tenía nada que hacer, por lo que me puse a escribir como loca y ahora que tengo subo lo que escribí.

De verdad, no saben que clase de tragedia es la historia real… :S

Capítulo 3

Bella POV

-Bella, ¿Estás visible?-. Preguntó Emmett. Suspiré aliviada.

-No, espera-. Dije y me puse lo primero que encontré: unos shorts de tela y una chamara deportiva. –Listo-. Dije y abrí la puerta.

Emmett se quedó viendo fijo mi mejilla y puso su mano en mi barbilla.

-Ese estúpido-. Susurró. Seguramente Mike me había dejado una marca en la cara. Quité mi cara de la enorme mano de Emmett y vi al piso.

Emmett carraspeó.

-Bella, él es Edward-. Alcé la cara y mi respiración se volvió anormal.

Recordé que la noche anterior llevaba peluca y no había suficiente luz, por lo que esperaba no me reconociera.

-Es nuevo en la ciudad y es tu vecino-. Dijo Emmett y entró. Edward se detuvo frente a mí y me extendió su mano así como se extendía una sonrisa en su cara.

-Mucho gusto-. Dijo. Casi me desmayo cuando lo oí hablar. Estreché su mano y la sacudí un poco.

-Lo mismo digo... pasa-. Dije y me hice un lado. Entró a paso inseguro a mi departamento.

-¿Tienes algo?-. Preguntó Emmett.

-Te recuerdo que el torbellino "Emmett" acabó con todo-. Dije y vi a Emmett con el ceño fruncido.

-Ay ya hermanita no es para tanto-. Dijo y me abrazó. –Es más, te llevo al súper para que puedas recuperarte de ese torbellino-. Dijo. Me solté y empecé a caminar.

-Voy a ponerme otra chamarra y unos pantalones-. Hacía frío, pero yo siempre tenía la calefacción encendida.

Me puse otra chamarra encima y unos jeans entubados que Mallory me había obligado a comprar, también unas botas (que ahí era obligatorio tener) y salí a la sala.

-Listo-. Dije.

-¿Me acompañan a mi departamento?, voy a aprovechar-. Dijo Edward.

Afirmé con la cabeza y Emmett salió.

-Pero apúrate que me muero de hambre-. Dijo Emmett mientras caminaba. Edward me abrió la puerta completamente y me dio el paso.

-Gracias-. Dije y salí. Edward salió atrás de mí y cerré. Saqué mis llaves y le di una vuelta.

Caminé al lado de Edward.

-Entonces… ¿Eres nuevo?-. Le pregunté para hacer plática.

-Si, llegué de Washington hace un mes-. Dijo y doblamos la esquina. Sacó sus llaves y giró para abrir una puerta. Emmett se recargó en la pared y Edward abrió.

-Pasen, están en su casa-. Dijo y se hizo a un lado. Emmett pasó y luego yo.

-Gracias-. Dije.

Emmett vio el departamento.

-Bella… vives como princesa y Edward vive como rey-. Dijo después de echarle una ojeada.

El estilo era minimalista y si, a todo lujo como un rey.

-Emm ¿Gracias?-. Dije dudosa. Edward soltó una risita y entró a una de las habitaciones.

Salió segundos después con una chaqueta y guardó su cartera en uno de sus bolcillos.

-¿Nos vamos?-. Preguntó.

-Aja… oye vamos en tu auto ¿no?, es que las bolsas y todo eso…-. Dijo Emmett y abrió la puerta. Edward rodeó los ojos (casi me deshago) y asintió. Me dejó salir y cerró la puerta. Emmett iba delante de nosotros.

-¿Tú eres de aquí?-. Preguntó.

-No, soy de Forks-. Dije sin dar mi típica explicación de: "Es un pueblito cerca de Washington". Me supuse que él sabría.

-Forks, pequeño y tranquilo-. Dijo, si lo conocía. –No es mi tipo-. Dijo. ¿Se refería a Forks o a mí? Con las indirectas de estos tiempos como adivinar.

-Bueno, en realidad solo viví un tiempo ahí, en realidad, vengo de Arizona-. Dije. Sentí una urgencia de rescatar la situación.

-Oh, ese me gusta más-. Dijo… ¿Fue otra indirecta? Afirmé con la cabeza. Me sentía ¿Molesta?

Tranquilízate Bella…

Empecé a apresurar el paso para ponerme junto a Emmett, pero Edward apresuró el paso también.

Emmett apretó el botón una y otra vez como niño pequeño…

-Basta-. Dije y le agarré la mano. Emmett me sonrió inocentemente, yo le torcí la boca.

Esperamos minutos y el elevador no subía.

-Creo que tenemos que ir por las escaleras-. Dije. Edward asintió y caminamos hasta el otro pasillo a las escaleras. Edward se puso junto a mí y Emmett iba adelante… teníamos que bajar seis pisos…

-¿Emmett es tu hermano?-. Preguntó Edward. Solté una risita.

-Emm, no, pero es como… es mi mejor amigo desde hace mucho-. Dije.

-Ah…-. Hubo un silencio. –Y ¿Qué te pasó en la mejilla?-. Dijo.

Me dispersé y se me fue el pie por un escalón, casi me caigo pero una firmes y cálidas manos me tomaron por los codos antes de que azotara como res.

Alcé la cara y me encontré con la de Edward a milímetros de la mía… su aliento acaricio mi cara dejándome como tonta. Él se acercó un poco, yo me quedé quieta, emocionada… cuando reaccioné, giré la cara, puse los dos pies en el escalón y me recargué en el barandal.

-Emm, gracias… creo que ya te diste una idea de que me pasó, tengo un perfecto equilibrio-. Dije sarcástica. Edward rió.

-Si, ya me diste una idea-. Dijo. –Iré más cerca, no vaya a ser que te mates-. Dijo y eso hizo. Empezamos a bajar las escaleras.

-Tienes buenos reflejos-. Dije.

-¿Enserio?-. Dijo alzando una ceja. Casi me vuelvo a caer por intentar ver su cara, pero él me detuvo y rió.

-Ves-. Dije y me sonrojé, no podía verme más torpe.

-¡Dios mío! Soy genial… ahora también soy Cupido-. Se burló Emmett cuando vio a Edward sosteniéndome.

Edward y yo soltamos risitas nerviosas… yo no lo negué, Edward me gustaba… Edward no lo negó tampoco.

Bella, no seas tonta, no te hagas ilusiones ¿Quién querría a una prostituta a parte del estúpido de Mike?

Bajé de mi nube y seguí bajando las escaleras que se hicieron eternas.

Bajamos las últimas escaleras al estacionamiento. Edward sacó sus llaves y picó el botoncito. Unas luces brillaron en el oscuro estacionamiento y fui hacia allá.

-Wow-. Dije cuando vi un Volvo. -¿Es tuyo?

-Si… pequeño regalo de despedida-. Dijo. Puse los ojos en blanco. Edward soltó una risita y me abrió la puerta de atrás, Emmett se había ganado la del copiloto. Sonreí y subí, cerró mi puerta.

-Ya Romeo-. Dijo Emmett. Edward soltó una risita.

-Emmett, te recuerdo que no todos somos animales mal domesticados como tú, existen los cabellaros-. Dijo. Forcé una carcajada para burlarme de Emmett, él me echó una mirada asesina y bufó.

Edward soltó una risita.

Llegamos y estacionó su auto. Bajé y me adelanté para entrar al supermercado. Tomé un carrito.

-Yo lo llevo-. Dijo Edward y me arrebató el carrito.

Sonreí ante el gesto. Caminamos por ahí agarrando las cosas… Emmett fue por no se qué y nos dejó solos a Edward y a mí.

-Eee, Bella-. Dijo Edward.

-¿Si?

-Bueno… te gustaría… tu y yo… ¿Cita?-. Dijo. Mi corazón empezó a palpitar como loco y me esforcé demasiado en hacer que mi respiración se oyera normal.

Abrí la boca…

REVIEWS!