Oigan una mega disculpa! Releí mi historia y me di cuanta que se subió mal o yo que se… este capítulo faltaba y voy a poner en el orden correcto los demás… una disculpa y espero entiendan y sigan leyendo!
Capítulo 5.
Bella POV
Emmett era una hormiga a comparación de este tipo… me dio miedo… "le gusta el sexo rudo", las palabras de Grace resonaron en mi cabeza… Me acerqué a paso seductor.
-Hola, preciosa-. Dijo el hombre con voz grave. Me mordí el labio inferior y puse mis manos en el enorme pecho de ese hombre.
-Buenos noches, cariño-. Dije con mi voz falsa. El tipo sonrió y cerró la puerta. Pasó sus manos por mi abdomen y empezó a caminar hacia atrás.
-Uy, Grace se voló esta vez-. Dijo y pasó sus enormes dedos por mi cara. –Si que estás buena-. Dijo y bajó sus manos a mis pechos. Puse los hombros para atrás.
-¿Cuál es tu nombre?-. Pregunté.
-Billy… Tú eres Vallery.
-Exactamente… Entonces… ¿Qué quieres hacer primero, primor?-. Pregunté y lo rodeé. El tipo respiró entrecortadamente y se giró. Tomó mi cara de manera ruda con una de sus enormes manos.
-¿Por qué no me sirves un poco de Champaña y bailas un poco?-. Dijo y me soltó. Sonreí pícaramente y obedecí. Billy se sentó en uno de los sillones y le pasé la copa. Me puse a moverme por el tubo un rato quitándome lentamente las diminutas prendas de ropa hasta quedarme en ropa interior.
Vi a Billy e hice un esfuerzo para que mis ojos no se salieran de mi cráneo cuando vi a su miembro levantarse por sus pantalones.
Seguí bailando dándole la espalda para tranquilizarme.
-Ven aquí-. Me dijo y puso su copa en una mesita. Obedecí y me acerqué a él. –Ven, nena-. Dijo y me sentó en sus piernas. Empezó a lamerme las orejas y a mover sus manos por mi abdomen para subir una lentamente a mis pechos… apretujó uno muy fuerte, me hizo sentir dolor… dejé salir un gritito… siguió apachurrando mi seno con fuerza y bajó su otra mano, la metió en mi calzón y la puso en mi intimidad… más bien me la enterró y me cargó levantándome por ahí… me quedé en el aire unos segundo y me volvió a bajar para empezar a hacer frenéticas caricias por ahí…
Lo demás, como dijo Grace, fue sexo rudo… agotador para ser verdad pero MUY bien pagado.
Salí y fui con la chica nueva.
-¿Tenía otro, no?-. Le pregunté mientras me peinaba la peluca un poco y luego me sobé un poco el trasero… me ardía después de las nalgadas.
-Si… en la tres-. Dijo. ¿En la tres? La misma de ayer…
Bella, no te hagas ilusiones, no es él y además que asco que se entere lo que eres…
Abrí la puerta y casi se me sale el corazón por la boca…
Edward giró la cabeza y me sonrió. Carraspeé e intenté recordar como respirar.
-Vallery-. Dijo.
-Edward… ¿Hoy si quieres hacer algo?-. Pregunté.
-Mejor, hagamos lo mismo de ayer-. Dijo. Me senté en uno de los sofás.
-¿Por qué?-. Pregunté curiosa… si no iba a querer revolcarse con una de nosotras ¿Para qué venía?, era el primer hombre que veía que hacía eso.
-Bueno… digamos que me gusta dejar mis fantasías en mi cabeza y ya… y es agradable conversar con tigo-. Dijo. Mi estómago se encogió por la emoción. Acomodé un mechón de pelo detrás de mi oreja y crucé las piernas. Luego suspiré.
-¿Enserio?
-Si-. Dijo y vio al piso. –Se siente bien… Emmm, no sé, se oye ridículo pero… hay algo en el aire, en el ambiente-. Dijo y se rió de si mismo, yo intentaba cerrar la boca para que no se me saliera la baba… Edward era la cosa más perfecta que conocía y me era imposible dejar de verlo.
-Bueno… empecemos entonces-. Dije después de un rato de silencio logrando organizar mis ideas con dificultad. Nos que damos un poco en silencio, hasta que él inhaló fuertemente.
-¿Sabes?, hoy conocí a alguien-. Me dijo. –Y bueno… tú eres una mujer-. Dijo. Fruncí el ceño.
-Pues, creo que ya estoy enterada de eso… me veo desnuda todos los días-. Dije sin dejar de fruncir el ceño. Edward rió y por fin me vio a la cara.
-Si, pero eres una mujer y pensé que al vez podríamos hablar de esas cosas.
-Podemos-. Él suspiró y se recargó en el respaldo del sillón.
-Bueno, hoy conocí a alguien… una chica-. Mi corazón dio un vuelco. –Y bueno… digamos que nunca he sido un hombre que se interese en alguien, NUNCA-. Repitió, por un momento me sentí decepcionada. –Pero ella…-. Casi brinco. –Es la mejor amiga de un amigo, al conocí hoy… la invité a salir pero no me contestó…
-¿Tuvo la oportunidad de hacerlo?-. Lo interrumpí.
-No pero…-. Pasó sus manos por su pelo, casi me derrito. –Ajjj, es la primera vez en TODA mi vida que me gusta alguien y no entiendo nada de esto… es más ni siquiera sabía como invitarla a salir, creo que solo dije tonterías y la ahuyenté…
-No lo hiciste-. Casi grité interrumpiéndolo. –Digo, bueno alguien como tú, definitivamente no podría ahuyentar a una mujer-. Dije y recargué mi espalda en esto despreocupado.
-¿Lo crees?
-Cariño, como dijiste, soy mujer y créeme, nunca ahuyentarías a una de nosotras… bueno, sígueme hablando de la chica.
-Se llama… tal vez debería decirle a su amigo que me ayude con ella… el problema es que m… ¿Cómo se si no está saliendo con alguien? ¿Le gustaré? ¿Qué rayos…? ¿Por qué…?-. Estaba hablando para sí mismo.
¿Cómo se si no está saliendo con alguien?... Su pregunta resonó en mi cabeza…
Si, estaba feliz por que era obvio que hablaba de mí… bueno de mí no pero de mí si… pero casi e mato cuando preguntó eso... sí, estaba saliendo con alguien, claro, si así es como se le puede llamar. Repito: estoy saliendo con algo, pero si cortaba con Mike… me golpearía hasta matarme y definitivamente me despediría de mi departamento… Respiré entrecortadamente por el miedo que sentí mientras Edward seguía hablando solo.
El tiempo pasó, cada vez me emocionaba con Edward… pero mi miedo era más grande que la emoción.
El tiempo acabó, Edward pagó por nada otra vez y salí.
