Otra vez… mil disculpas… espero Reviews…
Capítulo 6
Bella POV
-Es enserio-. Dijo Emmett mientras yo me detuve en la calle a carcajearme. –Me voy a tatuar la cara de Rosalie para que sepa que la quiero.
Me seguí carcajeando, luego lo vi a los ojos.
-Emmett, has hecho cosas MUY estúpidas, ¡Pero eso!-. Me volví a carcajear.
-Bueno señorita genio ¿Qué sugieres?
-Mmmm-. Pensé un momento. –Que le des tiempo al tiempo. Emmett ya estás saliendo con ella, el tiempo dirá si ella verdaderamente te quiere también sino, eres una increíble persona como para estar con alguien desinteresado… la mandas a volar-. Abrí la puerta y me aventé en el sofá.
-Tienes razón-. Dijo y se aventó encima de mí.
-¡No respiro!-. Grité con mi cabeza abajo de su espalda. Emmett empezó a carcajearse y luego no se que hizo pero quedamos los dos milagrosamente en el sillón.
-Uy, y eso que no estaba poniendo todo mi peso-. Me frotó la cabeza con el puño. Yo quité su mano de manera brusca.
-¿Me quieres matar o qué?-. Hice voz de sufrida. Emmett me apretó los cachetes y me dio un beso enorme en la mejilla con MUCHA baba. Me limpié con el dorso de la mano y puse mueca de asco. Emmett se carcajeó.
-Sabes que te quiero, hermanita.
-No se nota hermanote-. Soltó una risita y suspiró, luego giró su cabeza y me vio alterado.
-¿Ese era tu cachete malo?-. Preguntó.
-¿Crees que estarías vivo si hubiera sido mi cachete malo?
-No-. Soltó una risita. –Bella… ¿Por qué exactamente estás con Mike?
Miedo sin duda…
-Por… por… por qué lo quiero-. Dije y vi el apartamento. –Y me cobra la mitad de la suspiró.-
-No vas a dejarlo ¿Verdad?-. Me preguntó con la voz llena de tristeza, frustración, enojo y no sé qué más. No dije ni hice nada…. Quería dejarlo, pero no podía.
-Prométeme que lo dejarás-. Exigió.
-Emmett yo…
-Bella, lo máximo que puede hacer es golpearte y correrte de este lugar para que vivas en la calle y no voy a dejar que pase ninguna de esas dos cosas-. Prometió.
-Lo prometo-. Susurré. Me conocía a la perfección y sabía perfectamente que soy una cobarde y no lo iba a hacer.
Emmett me besó la coronilla.
-Bueno, tengo que irme… mañana saldré con Rosalie por lo que no te voy a ver en la mañana pero nos vemos en la noche ¿No?
-Aja-. Dije y me levanté para que él pudiera levantarse también. –Buena deseé.
-Adiós-. Dijo con una sonrisa y salió cerrando la puerta detrás de él.
Me acosté en la cama repasando cada rasgo de la cara de Edward…. Simplemente perfecto, no había otra palabra para describirlo.
Me dormí pensando en él… desperté y me bañé. ME quedé viendo la tele esperando a Mike… mi celular sonó:
Te veo luego…. Iré a verte al trabajo.
Mike
Aventé el celular y me levanté a desayunar algo.
Tocaron la puerta tres veces. Fruncí el ceño… ¿No que Mike no venía?...
Me asomé por el hoyito de la puerta y la abrí al segundo.
-E… Edward-. Tartamudeé y dejé de respirar. Edward me miró unos segundos y luego me sonrió. Hice un esfuerzo para que la piernas me dejaran de temblar… creo que funcionó… no estaba en mis cinco sentidos para comprobarlo.
-Hola, Bella-. Dijo. Recordé respirar y mis modales.
-Pasa-. Dije y me hice a un lado de la puerta para que pasara. Él entró y me miró. Juré que mi corazón se detuvo cuando sentí el verde de sus ojos atravesarme.
Era mucho más fácil ser Vallery cuando estaba con él.
-¿Cómo estás?-. Me preguntó con una sonrisa torcida… una que me encantó.
-Bien gracias ¿Tú?
-Bien…
-¿Quieres tomar algo? ¿Sentarte? ¿Encender el televisor?-. Pregunté intentando ser educada.
-Bella, el televisor este encendido-. Dijo. Sentí mi cara cambiar de color. Bajé la cara y vi al piso.
-Cierto-. Dije muy avergonzada. Estaba perdida en Edward, se me olvidó todo lo demás. Él soltó una risita, yo me sonrojé más.
-Bueno, en realidad yo venía por la respuesta de la pregunta de ayer-.
Por favor, alguien mande oxígeno a mi cerebro, ¡No me acuerdo de nada! O… le digo a Edward que voy al baño para concentrarme en la vida real un poco pero cuando salgo y lo vea ¡se me va a olvidar todo otra vez!
Tomé aire y fruncí el ceño para disimular.
-¿Cuál pregunta?-. Dije. Me sorprendí a mi misma de cómo se me olvidó todo cuando lo tuve cerca. En estos momentos, con trabajo recordaba en donde vivía y faltaba poco para que olvidara mi nombre también.
Edward soltó una risita y luego sonrió torcidamente. Volví a apartar la vista antes de que me derritiera o me cayera encantada por Edward.
-¿Quieres salir con migo?-. Preguntó. No me enteré si dijo algo más, el latido de mi corazón me dejó sorda.
Mike… Mike… Mike… resonó en mi cabeza.
-Edward-. Logré articular. No sentía la lengua por lo que no sabía se sería capaz de darle explicaciones. –Es… es muy pronto. Mejor seamos amigos-. Dije con dolor y desgarrándome por dentro. Vi como Edward bajaba la cabeza. –Por el momento-. Dije en un volumen más alto del necesario. Edward alzó la cara con una sonrisa radiante en ella.
-¿Por el momento?
-Si, dije que es muy pronto más no que no quiero-. Dije y me aseguré que el rojo de mi cara hubiera bajado para alzar la cara y mostrarle una pequeña sonrisa.
-Bien-. Dijo y suspiró. Hubo un silencio.
-¿Quieres quedarte a tomar algo? ¿Ver una película?-. Pregunté.
-Aja-. Dijo y afirmó con la cabeza.
Pasamos el día juntos, charlando, riendo, viendo películas, papaloteando. Tenerlo cerca me resultaba muy agradable… el estómago me empezaba a arder, todo el día sentí mariposas volando dentro de mí… estaba feliz de tener a Edward con migo, en mi departamento, sentado a mi lado en el sillón.
-¡Dios mío!-. Exclamé cuando se me ocurrió echarle ojo al reloj.
-¿Qué?
-Son las 8:30-. Exclamé y me levanté de un salto. Era realmente tarde.
-¿Qué tiene?
-Tengo que trabajar-. Dije y fui corriendo a mi habitación, saqué mi bolso y abrí la puerta del departamento.
