Hola pues este es el tercer capitulo, me emocione mucho haciendo esta parte de la historia y creo que la hice un poco larga, espero que la disfruten, y me dejen comentarios o reviews….

La mayoría de los personajes le pertenecen a Stephanie Meyer.

CAP.3 VERDADERAS EMOCIONES

FELIX POV.

La mandaban lejos y por bastante tiempo, llevaba con ella más de doscientos años, acción y atracción pura, no me podía quejar, nuestras misiones, siempre habían sido las mejores, cazar licántropos, eliminar neófitos indeseables, no importaba, hacíamos un excelente equipo, y los hermanos lo sabían, solo que desde hacia algunos años la mandaban solo ella a realizar misiones. Me hacían quedar en Volterra y ella cuando no viajaba, pasaba la mayoría del tiempo en el castillo de Lyón en Francia, lugar que los hermanos le asignaron a Eléa como residencia. Estaba harto. Me dispuse a ir con la persona que me llenaba en momentos como este. Toqué la puerta.

-Adelante!!- Entré. –Hola guapo!!!-

-Hola Heidi!!-

-Así que te alejan de ella de nuevo ¿no?-

-Si, otra vez, solo que mas lejos-

-Eso oí, la mandan a Forks ¿no?, donde vive la humana y Carlise…y ¿por cuanto tiempo?-

-No lo sé, supongo que no el suficiente- dije sugestivamente.

-¿En serio? Que lastima!!!!- susurró acercándose a mi.

Una sensación de urgencia se apodero de mi, la tome de la cintura y comencé a besarla. Su poder de atracción era bastante fuerte, me despojé de mi capa y de mi camisa, puso sus manos en mi espalda mientras nos besábamos clavándome las uñas, todo era a velocidad humana, lo hacia mas interesante. La puerta se abrió tras nosotros. Gire molesto de que nos hubieran interrumpido.

-Oh Oh!!- dijo Heidi al ver de quien se trataba.

-Demonios!!!! Eléa!!!!- pensé. Solo se nos quedó mirando fijamente, no podía descifrar ningún rastro de emoción, no expresaba absolutamente nada.

-Heidi, Aro quiere que vayas conmigo a Lyón y te encargues de todo allá mientras no estoy- proclamó calmada.

Pero ¿no estaba enojada? Podía haber esperado la furia de 100 licántropos y olas de dolor por todo mi cuerpo, pero jamás esto, calma absoluta.

-E-e-eléa- tartamudeó Heidi.

-Apresúrate, tenemos que estar allá pronto.- dijo mientras se giraba e iba.

-Mire a Heidi sorprendido, no podía creerlo y por su expresión también sentía lo mismo.

-Será mejor que vaya antes de que cambie de actitud-

-¿Crees que sea buena idea que vayas?-pregunté.

-No tengo opción, ordenes son ordenes, Aro dio la orden y ella es de mayor jerarquía que yo incluso es mayor que tú.-

Me volví a poner la ropa, salimos de la habitación y nos dirigimos al pasillo principal. Al final de éste se encontraba Eléa, estaba escogiendo a sus acompañantes de más confianza, para que fueran a Lyón con ella también.

-hasta aquí llegarás tu- me dijo. –Estaré bien- asentí y observe como se alejaba. Algo estaba mal aquí, tanta tranquilidad de su parte no podía ser buena señal.

HEIDI POV

Caminé hasta el final del pasillo, donde se encontraba Eléa, lo hice a velocidad humana, tendría que prepararme para lo que venia, no podría haber descrito mis sentimiento mejor que con dos simples palabras, medo y angustia, Eléa no era conocida por su compasión precisamente. Cuando llegue con ella ya había escogido a dos acompañantes, Mabel y Dina, mi día no podía estar mejor, iban a ir con nosotras dos de las vampiros mas leales y confiables que Eléa tiene, esto se iba a poner feo. Caminamos hacia el gran salón para que los hermanos nos dieran las últimas órdenes antes de partir.

-Nos disponemos a retirarnos Aro-

Era de la única de la guardia que se dirigía a los hermanos con tanta informalidad.

-Bueno niña, Espero noticias pronto- le dijo Aro abrazándola.

Genial, en cuanto Aro la tocara iba a saber lo que paso entre Feliz y yo, aro se separo un poco de ella para verla mejor, la miró, luego se volteo ligeramente hacia mí viéndome rápidamente, se volvió a Eléa y le sonrió.

-Anda ya!!! Váyanse!!!- interrumpió Cayo. Eléa asintió, miró a Marco, pero el solo la vio con aburrimiento, hace mucho tiempo ellos se llevaban de maravilla. Nos retiramos y subimos a los coches. El viaje fue tranquilo y rápido. Que alivio que fuimos en carros separados, no sabia que hubiera pasado si me tocaba con Eléa durante todo el trayecto, hubiera sido una verdadera tortura. Por fin llegamos, nos recibieron dos vampiros leales a Eléa. Me encontraba en territorio enemigo.

-Que bueno verte Eléa, pensábamos que no volverías en algunos meses. Esperamos tenerte un considerable tiempo como siempre-

-Etel!!! Lo siento amigo, solo vengo de pasada, tengo que ir a una misión, pero fui enviada por los hermanos por que quieren estar al tanto de las noticias por aquí.-

-Pues no hay mucho, nos encargamos de unos molestos neófitos, todo fue rápido y tranquilo, como siempre- le dijo Etel. Mientas caminábamos hacia dentro del castillo.

-¿Solo fue eso? ¡No han tenido mucho entretenimiento!!! Que lástima!!!-* dijo aparentemente frustrada. –Bueno no importa, Heidi se quedara un tiempo para ver que sucede y luego comunicárselo a los hermanos- le avisó a Etel, mirándome y dedicándome una sonrisa.

-Por supuesto, con mucho gusto la recibimos-

-También se quedan Mabel y Dina y tienen tantas cosas que contarte….cuídalas mucho, que tienen unos esposos esperándolas en Volterra-

-Ja ja... Claro, como siempre las cuidaremos y serán tratadas como invitadas especiales y seguro nos entretendremos con sus amenas conversaciones-

-¿Quieres que te preparemos algo para tu partida Eléa?- dijo una voz detrás mió.

-Pues no lo creo Yeray, pero gracias- contesto tranquilamente.

Aunque siempre era así de amable con sus allegados, seguía presintiendo que algo andaba mal. Yo fui mandada a mi habitación junto con Mabel y Dina, mientras que Eléa se iba con los dos vampiros al salón principal. Me quede en mi habitación pensativa, cuando tocaron a la puerta. Abrí.

-Heidi!! Me retiro, espero que comuniques lo que nos pidieron a los Vulturi- dijo acercándose y abrazándome. Este era el momento, me mataría aparentando dulzura, así era ella.

-C-claro, por supuesto-dije, esperando lo peor.

Eléa se fue, no me hizo absolutamente nada. Un rato después, cuando considere que efectivamente ella no estaba, Salí a recorrer el castillo, solo había estado aquí una vez, un par de años después de ser convertida y haberme unido a la guardia. Los pasillos eran largos, pero bastante anchos, a diferencia de los de Volterra, había luz natural, espejos por todas partes, paredes recubiertas con tapices azules, dorados y grises, no era un lugar tan malo, ya se por que le gustaba estar aquí.

-Heidi!! ¿Recorriendo los alrededores?-

-Si, Etel-

-Muy bien, siente libre de ir a donde te plazca-

-Gracias, eres muy amable-

-No hay problema le dije a Eléa que te trataría bien- dijo retirándose.

Camine por bastante tiempo, bajaba y subía escaleras, entraba en salones, era interminable, baje a lo que parecía un cuarto del sótano, se me hacia raro, era la única parte del castillo hasta ahora, que estaba sin iluminación, recorrí el cuarto y ví un extraño aparato situado al fondo, parecía ser un sarcófago vertical con picos adentro.

-Se usaba antes para torturar a los traidores, unos le llaman La Dama de Hierro, otros La Virgen de Nüremberg- dijeron tras de mi. Recargada en el marco de la puerta se encontraba Dina y junto a ella, Mabel y Yeray.

-Ah si?, que lastima que ya no se use- trate de sonar despreocupada.

-Es cierto, ha pasado tanto tiempo- dijo Yeray decepcionado. –Sabes, los traidores eran matados sin piedad alguna-

-Eso supongo- dije.

Mabel se acercó a mí.

-Así que… ¿te gusta Felix, no?......Eléa nos contó todo-

-En serio?- pregunte tratando de sonar calmada.

-Que lástima, eras tan bonita- dijo Etel entrando al cuarto.

-¡No se acerquen!!!!!!- grité. – ¡Aro sabrá de esto!!!!-

-Pero querida…. Si Aro ya sabe- dijo aparentando estar consternada.

-Déjenme hablar con el!!! o con Eléa!!!!- supliqué

-Ay mi vida, Eléa nos pidió que nos encargáramos de ti, de la manera que quisiéramos, y no vamos a molestarla solo por esto- dijo Etel.

-No se atreve a hacerlo ella misma!!!! Es una cobarde!!!!-

Mabel se abalanzo contra mí.

-Retráctate!!!!! Insolente!!!- dijo furiosa.

-Calma Mabel… mira Heidi, Eléa iba tarde para su vuelo hacia Forks y no quería perder el avión, sabes que no le gusta llegar tarde a sus objetivos.- dijo Etel.

-Creo que no eres una preocupación muy grande para ella- exclamo Dina bastante emocionada por la situación que para ellos significaba diversión, solo quiero ver la cara de Felix ciando se entere.

Sentí un jalón tras de mi, Yeray me había lanzado contra la pared, luego sentía jalones mas fuertes y dolo intenso, me arrancaban las partes de mi cuerpo, dejaban que se unieran de nuevo y las volvían a arrancar, era una tortura horrible, todo esto duro tanto tiempo, yo solo quería que le pusieran fin, aunque gritaba sabia que nadie acudiría, después sentí tranquilidad, todo había acabado….

BELLA POV

No me había dado cuenta del transcurso del tiempo, hasta que vi el amanecer surgiendo por la ventana de avión, había dormido bastante, era un vuelo muy largo y estaba tan cansada, me encontraba recostada sobre Edward.

-¿Te importa si cierro la cortinilla?- preguntó, aparentemente ya se había dado cuenta que había despertado.

Levante la mirada y vi que se empezaban a formar pequeños destellos brillantes en su cara. –Para nada- contesté.

Anunciaron el aterrizaje, nos pusimos los cinturones, aunque sabia que ellos no lo necesitarían, llegamos al aeropuerto, el aterrizaje fue bastante tranquilo, bajamos del avión y caminamos hacia el estacionamiento subterráneo. Ahí nos esperaba toda la familia, Esme fue la primera en acercarse.

-Bella, Edward, Alice!!!!! Los extrañamos tanto- dijo casi sollozando y nos dio un gran abrazo.

Después Carlise se acercó también.

-¡Hijos, que bueno verlos!!!- dijo sonriendo, mientras nos miraba a todos, creo el que ya me incluía en la palabra hijos.

Alice corrió y se abalanzó hacia Jasper, abrazándolo y dándole un gran beso. Tras de ellos se encontraban Rosalie y Emmett, el se aproximó.

-¡Hermanitos!!!!!!!- dijo abrazándonos hasta dejarnos casi sin respirar, bueno al menos yo, nos soltó y Rosalie caminó hacia nosotros lentamente y con la cabeza baja.

-Edward!! Perdóname! es que yo pensé…. Bueno olvida la razón, no importa ahora, pero por favor perdóname.- suplico bajamente.

Edward gruñó, le di un ligero apretón a su brazo y se relajó, pero aun así no contestó nada. Luego Rosalie se dirigió hacia mí.

-Bella, tu también perdóname!!-

-No te preocupes Rosalie- dije y aun con la vista baja sonrió levemente ante mi respuesta.

Nos subimos a los autos, llegamos a un costado de mi casa, edward bajó conmigo para enfrentarnos a Charlie juntos. Los demás se retiraron mientras caminábamos hacia la entrada de la casa. De repente Edward se tensó.

-Jacob, esta aquí- dijo.

Caminamos hacia los árboles junto a mi casa, nos adentramos un poco. Me preocupaba lo que pudiera suceder.

-Solo quiere ver si estas bien- aclaró Edward.

-Maldito lector de mentes!!!!!! Podía habérselo dicho yo mismo- dijo enojado Jacob.

-Cálmense!!!! Jacob, estoy bien como puedes ver-

-Ahora si, pero el se irá de nuevo Bella y solo dejara los pedazos-

Edward volvió a tensarse pero tenía una expresión de dolor.

-No tengo la menor intención de repetir ese hecho- contestó.

Jacob comenzaba a temblar, Edward se puso delante de mí, de manera defensiva, pero aun sin soltarme.

-Relájate perro, a menos que quieras que Charlie te escuche-

Jacob se fue relajando poco a poco.

-No puedo soportar mas esto!!!!- exclamo exasperado, se giró y se fue.

-¿Estas bien?- me pregunto Edward.

-Estoy bien- dije aun mirando el sendero inexistente por el cual mi mejor amigo se había marchado.

Me tomó de la mano y caminamos de regreso a la casa, aun con pesar, entramos.

-¿Papa? Estoy en casa- ¿Qué se supone que debía decir después de haberme ido así, solo con una nota de aviso.

Al oír mi voz Charlie bajo rápidamente las escaleras, suspiré, miré a Edward, eso me relajó un poco. Con una tranquilidad sorprendente Edward le explico a Charlie los detalles de nuestra coartada, que obviamente no incluía intento de suicidios, vampiros, viajes a Italia, robar Porches o mi incursión en la maratón por la plaza de Volterra. Esa misma noche y después de que Edward fue vetado de por vida de la casa, espere a que mi padre se fuera a dormir, para abrir la ventana y esperar a mi ángel, pero estaba tan cansada que me quede dormida. A la mañana siguiente desperté muy temprano, todavía estaba oscuro, sentí un toque frió en mi cintura, voltee y lo ví, ¡que sueño tan mas hermoso! Jamás olvidaría esa cara.

-Buenos días, Bella!!-

-Eres tan perfecto- sonreí. –Pero no puedo olvidar que eres solo un sueño-

-No bella, realmente estoy aquí-

-No, tú te fuiste-

-Si lo hice, pero regresé y no pienso irme jamás-

-Eso no es cierto- susurré. –Oh! Dios!!! No puedo creerlo!! Ya hasta tengo conversaciones con mi inconciente.

-Bella!!!- sonó desesperado. De repente me besó, fue un beso tan largo que casi no tenia aire, y ahí fue cuando me di cuenta.

-Oh!! Tenía miedo que fuera solo un sueño-

Me sonrió y abrazó, permanecimos así, hasta que oímos que mi padre ya se había levantado, se fue hasta unos instantes después de que Charlie se fuera al trabajo, después cuando regresó, le pedí que me llevara a su casa.

-Esta bien, seguro querrán atiborrarte de preguntas- dijo riendo. Era tan agradable oírlo reír.

No había llevado su coche para evitar que Charlie lo viera, así que como de costumbre me llevó en su espalda, aunque ya no me aterraba tanto como antes. Después de unos minutos, llegamos a su casa. Alice, jasper y Emmett, ya nos esperaban en la entrada.

-Bella!!!! ¿Cómo te fue con Charlie? ¿No quiso asesinarlos?- dijo Alice emocionada y llenando el exterior de la casa con carcajadas.

-Ay Alice!!! Seguro ya lo viste!!-

-Pues si, pero no les he contado a los demás-

-Vamos Alice!! Al menos deja que entre- dijo Carlise detrás de ella.

La familia se reunió para enterarse de nuestra aventura con Charlie.

-Ja y pensar que ni enterado esta de que mi travieso hermanito te visita por las noches- dijo llenando la sala con carcajadas.

Los demás le siguieron, pero algo sucedió que hizo que toda la familia se pusiera de pie, situándose de frente a la puerta y dejándome en la retaguardia. La puerta se abrió y una figura conocida entró.

- Hola familia!!!! Así reciben a los invitados ahora???-

Continuara…