Otro mas para que disfruten de mis locas historias ja ja disfrútenlo va el Cáp. 6.

Lo siento mas tardanzas upssssssss espero y no me golpeen demasiado jaja

Como pueden ver los que ya han leído los libros estos capítulos ya abarcan eclipse, los que no han leído los libros pues espero que entiendan un poco y no los confunda, ya que no sabrán que fue escrito por stephanie y que es idea mía… bueno aun así espero y los disfruten…..

Cáp. 6 CAYENDO EN LA CUENTA

CARLISE POV

Que problema había con la sangre humana, Eléa no se alimentaba de humanos así que no se sentiría atraída por ellos, pero ¿que es lo que la tenia preocupada?

-Ya se de lo que habla Carlise –dijo Alice.

-Neófitos –interrumpió Eléa.

-¿Cuántos? –

-No estoy segura, pero son más de 15 –

-Jasper, ¿que podemos hacer? Tú ya has peleado con neófitos antes –

-Ellos atacan de manera diferente, son más directos así que tenemos que atacar y tomarlos desprevenidos –

-Vamos Carlise, si los neófitos son mi especialidad, y no he comido en días –dijo Eléa.

Parecía adorar la idea de enfrentarse a los neófitos, era una actividad que estaba acostumbrada a realizar, a diferencia de mí, que no me gustaba nada esa idea, aunque no había otra opción.

- Así que ahora tendrás un buffet para ti sola –le dijo Emmett a Eléa, no perdía oportunidad en hacer esos comentarios tan fuera de lugar.

-Podría decirse que si Emmett –le contestó divertida.

-Tenemos que darnos prisa, los quiluets ya deben de estar esperándonos, ahí les explicaremos lo que acabamos de averiguar –me dirigí a todos dirigiéndome a el lugar de encuentro.

-Ustedes adelántense, yo quiero averiguar que tan lejos están y cuantos son-

-No vayas sola, deja que alguno de nosotros te acompañe –

-No me subestimes, puedo defenderme sola, tu lo sabes mas que nadie –

-Muy bien, no te insistiré más –realmente me había molestado su comentario, haciendo alusión un poco al pasado.

Así nos adelantamos, mientras que Eléa iba a investigar más. En unos segundos estábamos en el claro donde solíamos jugar baseball.

-Hola Sam –el asintió con la cabeza. Como lo supuse acudieron en forma de lobo, aun no confiaban cien por ciento en nosotros. Habían acudido los principales de la manada, Sam y Jacob, por supuesto, Quil, Paul, Jared y Embry. Nos observaban mientras nos acercábamos.

-Es mejor empezar lo antes posible Carlise –me dijo Jasper. Realmente necesitaríamos de Edward para comunicarnos, ya que dudo mucho que ellos se convirtieran.

- Ya estoy aquí Carlise –dijo Edward, en el momento oportuno. Al parecer leyó mis pensamientos. Bella venia tras de el aunque sin soltarlo de la mano.

-Me da gusto que nos acompañaran al fin –me dirigí a ambos. –Bella si en algún momento te sientes cansada, háznoslo saber – ella asintió.

-No te preocupes por eso ahora Carlise, aguantaré –

-No lo dudo –

-Sam quiere saber donde esta Eléa –me dijo Edward.

Sam gruño.

-Esta bien, esta bien… sus palabras exactas fueron, "¿No vino su guardaespaldas?" –

-Ella esta investigando algo que necesitan saber, los vampiros que buscamos, no son cualquier vampiro, aun son neófitos, Eléa cree que son alrededor de 15 pero esa cifra puede bajar o subir –

-Explícales, más detalladamente Carlise, no creo que entiendan muy bien por que de ese cambio demográfico -.

-Ellos son tan inestables que se asesinan entre ellos, así que su número sube y baja constantemente-

- Así que ¿amaestrando perros Carlise? –dijo Eléa riendo y dirigiéndose a nosotros.

-Eléa, compórtate por favor –

-Por supuesto Aro, ¡oh perdón!! Carlise, es que actúas como el –

La mire con decepción, aunque si estaba actuando como si fuera su padre, no podía olvidar que alguna vez estuvimos juntos e incluso que ella es mayor que yo.

- Así que Eléa ¿que averiguaste? –interrumpió Edward.

Ella solo miraba a Embry, no sabia exactamente que pasaba, últimamente me pasaba seguido, era de los últimos en entender. Sam empezó a alterarse. Edward miraba a Eléa fijamente.

EMBRY POV

Los Cullen tenían un olor bastante desagradable, y su número hacia que fuera mas intenso, de pronto percibí un olor mas fuerte y mas desagradable, era parecido al de los Cullen, solo que irritaba mas mi nariz.

- Así que ¿amaestrando perros Carlise? –

Era la vampiro que Sam había visto y que tanto temía, aunque era mi enemigo, no podía negar que era muy hermosa, solo veía su perfil mientras caminaba hacia Carlise. Carlise la reprendía, pero en una oportunidad, volteó hacia nosotros, sentí una corriente recorrer todo mi cuerpo, aunque estaba en forma lupina, había algo que ella tenia y me hacia sentir diferente, me veía fijamente, se notaba bastante sorprendida. No lo pensé dos veces y a pesar de la negativa de Sam, regresé a mi forma humana. ¿Cómo pude desobedecer las ordenes del alfa? Lo hice sin dudar. Era como si me encontrara hipnotizado. Me fui acercando lentamente hacia ella, por el rabillo del ojo pude notar a todos los miembros de la manada en completa tensión observando la escena, de inmediato los Cullen nos miraban fijamente, La vampiro no mostraba signos de agresión hacia mi, solo se quedaba ahí, quieta viéndome aun sorprendida, supongo que no le ocurría a menudo este tipo de sorpresas. Llegue casi hasta donde se encontraba, ¿Qué iba a decirle? No sabia, solo quería acercarme.

-¡Embry!!!!!!!! – oí mi nombre a lo lejos, pero no me importaba, ahora para mi, solo éramos ella y yo.

- Deberías hacerle caso a tu líder – su voz era tan suave pero firme a la vez, hubiera esperado un tono agudo y chillante, pero no, era perfecto.

- Entonces, ¿tú nos ayudaras a entender un poco a los de tu clase? - aunque mas que preguntar, afirmé, yo ya sabia la respuesta, solo necesitaba oír su voz una vez mas.

- Así es –

De repente Sam estaba junto a mí aun en su forma lupina, me gruñía y empujaba para que retrocediera. Aun conociendo a los Cullen, Sam quería mantenerse lo mas alejado posible, poniendo un limite, que al parecer ninguno de nosotros podría desobedecer, hasta ahora.

- Embry, hazle caso a Sam, vuelve con ellos – voltee a ver a Edward, me decía estas palabras un tanto serio, como advirtiéndome.

-¿Qué esta pasando Edward? – se dirigió este vivo retrato de la perfección a Edward, un tanto consternada.

- Eléa, hay cosas que no sabes aun, y son un poco complicadas de explicar – trató de sonar calmado, pero tenia un aire de preocupación al dirigirse a ella, al parecer escogía sus palabras con cuidado, como para no querer molestar.

- Eléa – ella volteo a verme al oír pronunciado su nombre, creí solo haberlo pensado pero no, al parecer lo dije en voz alta. Eléa… era un nombre tan corto para tan gran belleza.

- Edward, dime que pasa o quieres que lo averigüe a mi modo –

- Muy bien, pero necesito hablar con Sam primero – aunque dudó un poco aceptó.

Vi como Edward se dirigía a Sam, empezó a hablar, pero inmediatamente, fije mi atención en ella.

- ¿Por qué me vez de esa manera? – este ángel iba a matarme, esa voz hacia que mis sentidos se volvieran locos.

- ¿Tu no lo sientes? –

- ¿De que hablas? ¿Sentir que? –

- Esa corriente, esa electricidad recorriendo tu cuerpo – seria, ella negó con la cabeza. ¿Estaría mintiendo? O ¿realmente ella no sentía nada? Edward regresó de inmediato.

- Ven Eléa, ahora te explico todo –

Y así ese ángel de perfección se alejaba.

ELÉA POV

- ¿Tu no lo sientes? – claro que lo sentía, pero todo esto era nuevo para mi, no podía mostrar ningún indicio de debilidad.

- ¿De que hablas? ¿Sentir que? –

- Esa corriente, esa electricidad recorriendo tu cuerpo – quería decirle que si, seguramente el sabia lo que pasaba, pero no podía confiar en ellos.

- Ven Eléa, ahora te explico todo – por fin Edward me daría las respuestas que tanto necesitaba. Y así me alejé. – Eléa, hay cosas que les suceden a los quiluets, una vez en la vida de cada uno encuentran a su objeto de imprimación, es decir, encuentran a su alma gemela - ¿y eso que tenia que ver conmigo? …. Oh no!!!

- Edward, ¿el se imprimó de mi? – ni siquiera sabia su nombre…. ¡Oh dios!!!!!

- Si – una respuesta tan corta pero que cambiaba muchas cosas. No esperen esto no cambia nada, aun sigue siendo mi enemigo.

- El problemas es que tu también te sientes atraída por el – maldito vampiro metiche lector de mentes…

- No importa eso, aun así no cambia el que no confié en ellos –

- Creo que Sam tiene algo que decir –

- Bien veamos que tipo de ladrido tiene el líder –

Creo que a Edward no le pareció gracioso mi comentario, pero hizo caso omiso de este y se dirigió al líder quiluet.

- Sam, debes saber que Eléa es un elemento muy importante en el mundo de los vampiros, tiene un alto rango y las decisiones que ella tome ahora nos afectaran a todos así que , te suplico escojas tus palabras con cuidado –

- Edward, como se supone me comunicare con el, ¿tu traducirás? O ¿tengo que traer un diccionario de ladridos? –

- ¿Te sentirías mas cómodo si traduzco Sam? – espere a que hubiera respuesta, Edward solo asintió. – Regresa en un momento, decidió hablar por si mismo -.

No esperé mucho tiempo, solo unos instantes, de el fondo del bosque surgió un hombre caminando, supuse que era Sam, ¿Cómo se supone debía diferenciarlos?, para mi solo eran perros.

- Vamos a dejar algo muy claro, nosotros no te agradamos y tú tampoco nos agradas –

- ¿No… enserio? – que afirmación tan obvia. Esperó a que terminara y prosiguió.

- Tenemos un objetivo en común, los otros vampiros… así que por el momento hemos decidido no tomar ningún tipo de juicio u opinión acerca de ti, espero lo mismo de tu parte, ya que como me he enterado, tienes un propósito al estar aquí, no es asunto personal, sino que se te ha encomendado algo – este lobo da muchas vueltas al asunto.

- ¿Ya terminaste? – lo mire un poco fastidiada. – Solo aceptaré con una condición –

- No hay lugar para negociar –

- No planeaba hacerlo, pero quiero que se mantengan lo más alejados posible, su olor realmente es apestoso –

- Tú no hueles muy agradable que digamos –

- ¿Quieres que te quite el mal olor a golpes? –

Los dos gruñimos, creo que ninguno estaba de humor para aguantar burlas a nuestras expensas.

-Sam, Eléa, calma por favor – nos pidió Carlise tranquilamente. – Podrías decirnos que fue lo que encontraste –

- Son 25 por ahora, aunque no todos son neófitos – dijo Edward por mí.

- Es la ultima vez que te permito que me interrumpas o me leas la mente sin permiso – estaba harta de esa actitud.

- Mis disculpas Eléa, no era mi intención molestar – me limité e mirarlo y proseguí.

- Hay por lo menos dos que no son neófitos, uno de ellos debe de ser el líder –

-Jasper, Eléa… ¿tenemos oportunidad de vencerlos? – dijo Carlise.

Ambos nos miramos y negamos con la cabeza.

- Necesitaremos ayuda – comentó Emmett un poco pensativo. - ¿Qué tal Tanya y los demás vampiros de Denali? -

- Habrá que preguntarles –

CARLISE POV

- ¿Tanya? –

- Hola Carlise –

- Se que no puede ser el mejor momento dado las circunstancias, pero necesitamos de su ayuda –

- ¿Qué pasa? –

- Un ejército de neófitos… al parecer su objetivo es Bella, al principio pensábamos que era uno solo pero descubrimos que eran alrededor de 25 –

- ¿Y esos perros amigos de ustedes, no les quisieron ayudar? –

- Si ayudaran, solo que no seremos suficientes –

- Lo siento Carlise, si ellos participan, no nos involucraremos –

- Pero Tanya, no somos suficientes –

- Lo siento Carlise -…clic.

La última esperanza de ayuda nos había dado la espalda. Si los Vulturi se enteraban vendrían por Bella. Por una parte nos daba ventaja el que Eléa estuviera con nosotros.

- Carlise, que te dijo Tanya –me preguntó Emmett.

- Se negaron, el incidente de los quiluets con Laurent aun los tiene resentidos con nosotros –

- Pero querido, ¿ahora con quien podemos ir para que nos ayude? – me dijo mi dulce Esme.

- No se, realmente no se querida -

- Hay algo que puedo hacer yo – añadió Eléa.

- ¿De que hablas? – le dije.

- Hay quienes nos pueden ayudar, solo que no se si acepten escondérselo a los Vulturi –

- ¿Quiénes son? –

- Amigos míos en Lyón, pertenecen a la guardia Vulturi, pero son leales y me han hecho favores antes -

- ¿Guardia Vulturi? Mm no lo se – dudaba que fueran a respetar el no decir nada, por algo eran parte de la guardia.

- Haremos algo, yo hablo con ellos, si no aceptan no dirán nada, eso corre de mi cuenta –

- Esta bien, confío en ti – estaba mucho en juego, y poner la seguridad de mi familia en manos de Eléa no era muy seguro.

- Haré una llamada -