Hola a todos, pues aquí disfrutando de las vacaciones un poquito y de la comida jaja bueno les dejo el séptimo capitulo…. Espero hacer unos capítulos más en menos tiempo, tengo tantas cosas que se me ocurren, pero no las he acomodado bien para que cobren sentido, así que bueno, paciencia que ya las subo en cuanto ya las tenga bien organizadas…. Ahí esta el Cáp. Y dejen reviews….
CAP. 7 ¿CÓMO CONFIAR?
ELEA POV
Realmente esperaba que Mabel y Dina me ayudaran, aunque eran leales a mi, le temían mas a Aro y Cayo, estaba consciente de que si ellos se enteraban de todo lo que pasaba aquí en realidad, muy a su pesar Aro me iba a eliminar, y con justa razón, le estaba escondiendo cosas importantes y ese era el castigo que merecía; pero por otro lado le tenia mucho aprecio a Carlise, y ante todo estaba por lo que me mandaron los hermanos, proteger a Isabella.
- ¿Si? –
- Etel, ¿Cómo estas? –
- Eléa, que gusto saber de ti, ¿que puedo hacer por ti? –
- Te voy a pedir un gran favor –
- Lo que necesites –
- Necesito que tú, Yeray, Dina y Mabel vengan a Forks, necesito hablar con todos ustedes de algo muy delicado –
- Por supuesto, pero ¿a quien vamos a dejar aquí en Lyón? –
- Deja a tu mujer a cargo, Évanie sabe bien como funcionan las cosas allá –
- Muy bien, estaremos allá hoy mismo –
- Y Etel…. Se discreto, los hermanos no se deben enterar, ya sabrás por que, cuando vengan les explicaré todo –
- Te veremos en unas horas –…clic.
Listo, solo tenia que hallar la forma de explicárselos de la mejor manera. Y los Cullen tenían que ayudarme.
- ¡¡Cullens!!!! ¡¡Necesitamos hablar!! – sabia que no había necesidad de gritarles, me escuchaban perfectamente, pero siempre era más divertido así.
- No tienes que gritar –
- Vamos Carlise deja de regañarme y hay que prepararnos, mis amigos aceptaron venir, pero no les he dicho nada aun, así que todos ustedes me ayudaran a convencerlos –
- ¿Crees que nos ayudaran? –
- Espero que si, llegaran en unas horas, iré por ellos al aeropuerto, pero necesito que alejen a los cachorros por un rato –
- Jacob quiere estar al tanto de todo –
- Carlise… ¿sabes mi función principal dentro de la guardia, no? – asintió. – Ellos me ayudaban a realizarla, así que entenderás que si de primera impresión ven a un licántropo, pues dudo que si quiera escuchen -
- Hablaré con Jacob –
- Déjenme hacerlo a mí, creo que me escuchará y podré convencerlo – interrumpió Bella. – Al menos podré ser de ayuda –
- Siempre eres de ayuda, mi ángel – se dirigió Edward a Bella besándola en la frente. Bella se retiro hacia el bosque para buscar a Jacob.
- Hummm ¿les importa si vomito? – ya me estaba empezando a hartar ese par.
- Eléa, por favor no los molestes – me dijo Carlise.
- Déjala Carlise, se pone así por que Felix se metió con una de la guardia – dijo Edward a Carlise.
Carlise me miró con expresión de disculpa.
- Hijo, discúlpate –
- No lo haré –
- Edward, hazle caso a tu padre – le recriminó Esme.
- Vamos no se preocupen – les contesté. – Heidi tuvo que pagar por su estupidez, digamos que… no van a encontrar mucho de sus restos – de solo imaginarme lo que le había hecho Etel a Heidi, me hacia sonreír. Bella regresó, bastante rápido.
- ¿Heidi? – me preguntó Bella.
- Si, pobre de Felix, mi pobre esposo, ha de estar sufriendo por la muerte de su amante…- dije aparentando estar consternada - Si tan solo supiera lo que le hicieron, realmente estaría devastado… pensándolo bien tal vez seria bueno que le informara – les dije riendo. Bella me miró consternada, yo solo le di una rápida mirada, Carlise irrumpió en el silencio que se había hecho.
- ¿A que hora llegaban tus amigos, Eléa? –
- Hum, que rápido vuela el tiempo, estarán aquí en una hora, será mejor que me apresure y vaya por ellos –
- Ten llévate mi auto –
- Ah!! Gracias querido Carlise – alcancé a vislumbrar un pequeño respingo por parte de Esme al pronunciar esta palabra "querido", esta iba a ser una visita muy divertida.
– Antes de irme, Isabella ¿pudiste alejar a los perros de aquí? –
- Si, pero quieren que les informemos lo antes posible de lo que pase –
Solo rodé los ojos y me dispuse a salir de la casa.
Maneje lo más lento posible, ya que tenia tiempo de sobra, lo único que quería era salir de esa casa, las muestras de afecto que ahí se daban, solo me recordaban lo que Felix me había hecho; todo esto había complicado un poco las cosas, ¿como volvería a la guardia con Felix ahí?, seguramente Aro tendría que tomar una decisión, uno de nosotros dos se tendría que ir, sin duda alguna, hace algunos meses, podría haber dicho sin titubeo que yo seria la que se quedaría, pero ahora, habían muchas cosas que les estaba ocultando y cuando se enteraran no iba a ser algo ventajoso para mi. Después de un tiempo llegue al aeropuerto, estacioné el auto y me dirigí al área de llegadas. Tendría que dejar estos pensamientos para después, primero seria hablar con mis amigos. A lo lejos vi las cuatro esbeltas figuras caminando por el pasillo a velocidad humana, supongo que se habían alimentada antes de venir, si no seria un poco incomodo estar rodeados de tanta sangre tentadora; había tenido un poco de tiempo para preparar un pequeño adelanto, pero esperaría a llegar a la casa para contar la historia completa. Las cuatro figuras se detuvieron frente a mí, por fin, mis amigos habían llegado.
- Eléa – dijo Yeray inclinando la cabeza, un poco confundido, pero aun mostraba respeto a mi jerarquía.
- Yeray – le conteste de la misma manera, solo que en sentido sarcástico. El no contestó solo sonrió un poco.
- Bueno Eléa hemos llegado lo más rápido posible, y bajo tus peticiones, así que ¿en que podemos ayudarte? – me dijo Mabel, ella usaba un tono mas informal conmigo, y era bastante directa al dirigirse a los demás.
- Miren amigos, les daré un adelanto de camino a la casa de los Cullen, y ahí todos les contaremos el resto –
Así les di un pequeño resumen, obviamente no toque el tema de los licántropos, creo que ahí si necesitaría ayuda, solo les dije acerca de los neófitos y de la importancia de mi misión, es decir, de proteger a Isabella.
- Ya llegamos – anuncie a mis amigos.
De inmediato Carlise salió por la puerta principal. Salí del auto, los demás me imitaron.
- Hora de las explicaciones – se dirigió Mabel a Carlise y a mí, me sorprendía realmente que ni Etel, ni Dina hubieran dicho palabra alguna, pero supuse que era por lo enredado de la situación.
Entramos a la casa, ya nos estaba esperando toda la familia, Bella nos miro asombrada, supongo que era a causa de la presencia de parte de la guardia Vulturi.
- Siéntense por favor – nos dijo Esme. Accedí pero mis amigos dudaban.
- Estamos mejor así – le dijo Etel.
- Vaya, hasta que escucho tu voz amigo mió – el solo me miro un poco enfadado. Hice caso omiso de esa expresión. – Esta bien, empecemos –
Carlise y edward llenaron los espacios vacíos que había dejado antes, pero por fin llego la pregunta por la que estábamos tan preocupados.
- ¿Quiénes son esos amigos suyos que están dispuestos a ayudar? –preguntó Dina.
- Licántropos – contesté con asco, aun podía recordar el olor a perro mojado que emanaban esas bestias.
- ¿Qué??? – dijeron al unísono mis amigos, volteándome a ver.
- A mi no ve vean, no me agrada la idea al igual que ustedes –
- Pero no somos suficientes para enfrentar a todos los neófitos – interrumpió Edward.
- ¡Eléa, has perdido la cabeza!!! – me gritó Yeray.
Me levante y lo mire a los ojos. De inmediato se repuso y agachó la cabeza.
- Lo siento Eléa –
- No te disculpes, tienes razón en lo que le dijiste, no se por que ha dejado su labor principal a un lado – le dijo Mabel.
- Mabel, no estoy de acuerdo con esto de la colaboración de los perros, pero no hay de otra, a fin de cuentas, nos podremos encargar de ellos cuando terminemos – la aludida solo me miro a los ojos pero no añadió nada.
Una sonrisa se extendió por el rostro de Etel, siempre había querido acompañarme en ese tipo de misiones, generalmente era enviado con Felix o Demetri a investigar y luego nosotros llegábamos y a el lo mandaban de regreso.
- Eléa, nos vas a condenar – dijo Dina.
- Querida, por eso los he traído, para explicarles, pero ustedes escogerán libremente, no los obligaré a nada –
- Nos matarán si te seguimos –
- Yo estoy contigo – los tres pares de ojos restantes miraron a Yeray sorprendidos.
- Gracias, amigo… y ¿ustedes? –
- Bien… igual yo –
- Gracias Etel, solo faltan ustedes por decidir –
Mabel y Dina se miraron, dieron un ligero suspiro y asintieron. Volvieron la vista hacia mí.
- Hecho, no te hemos fallado en el pasado y no lo haremos ahora – dijo Mabel por las dos.
- Listo, tenemos que preparar todo – dije dirigiéndome a mis amigos y a los Cullen.
- ¿Crees que sea buena idea que conozcan a Sam y los demás ahora? – me susurró Carlise.
Voltee a ver a mis amigos, note en sus caras la repulsión a la idea.
- No tenemos mucho tiempo, así que es ahora o nunca – le contesté.
Los Cullen me miraron con algo de ansiedad, dudaban de la capacidad de mis amigos para evitar matar a los licántropos. – No se preocupen ninguno de ellos me faltara al respeto de esa manera, si han dicho que aceptan luchar con nosotros lo harán sin dudar – vi que Jasper no estaba muy convencido ante mis palabras.
- ¿Así que dudas de mi Jasper? – no contestó.
- Es solo que nota su contrariedad – añadió Edward.
Lo miré confusa, realmente desconfiaba de mí, yo estaba segura de lo que mis amigos prometían y se los garantizaba a los Cullen.
- Edward, se arriesgan demasiado al ayudarnos, no dudes de ellos, si Eléa dice que confiemos, así lo haremos – Carlise al rescate, ja! Me alegraba que al menos a el le tuvieran respeto.
- Solo una cosa me preocupa – me dijo Edward. - ¿No crees que se pudiera repetir lo que sucedió con Ander? – maldito lector de mentes. Edward sonrió.
- Les aclararé esto de una buena vez, lo que hayas visto en mis pensamientos, fue solo un recuerdo, pasó hace muchos años, y lo solucioné de inmediato, así que no veo el problema – esto ultimo lo dije ya en un tono bastante alto, me frustraba y se me acababa la paciencia. La familia Cullen se miró rápidamente y caminaron hacia la puerta corrediza de atrás.
- Eléa, si no te importa, nos gustaría adelantarnos, para avisar a la manada de su decisión, Esme aguardara con ustedes y luego nos alcanzaran – asentí. Esperamos unos minutos hasta que Esme considero tiempo razonable para que los alcanzáramos…. Bueno, ahora la prueba de fuego, ¿Qué harán cuatro guardias Vulturi al ver a una manada completa de licántropos? A estas alturas ya empezaba a dudar incluso de mi misma, si se calentaban los animos, tendría que eliminar a nuestros enemigos naturales.
Continuará
Bueno este es el septimo capitulo, uff me esta costando un poco de trabajo organizar mis ideas e hilarlas para que quede un poco mas interesante, me han dicho que si he logrado mi cometido, pero quiero saber su opinión…… disfrutenlo.
