Pues aquí actualizando y siguiendo con más capítulos… sorry Pam ya sabrás que pasa con Embry e Eléa, también habrá algo para lobo dorado no se preocupen jaja hay una parte de este Cáp. Que es desde el punto de vista de los que están en batalla, para los que ya leyeron el libro de Eclipse, saben más o menos como se desarrolla esa parte. El titulo de este Cáp. Se me hizo chistoso pero tiene mucho que ver con uno de los personajes de este fic… supongo que ya se imaginan quien es…
Bueno ahí se los dejo….
CAP 9: PASAME UN VAMPIRO CON TODO POR FAVOR
BELLA POV
Había estado en mi casa los últimos dos días, Charlie había sido invitado por Billy a su casa, obvio por petición de Sam y Jacob, se iba en unos minutos, y me quedaba completamente sola, bueno no tan sola. Oí que Charlie se despedía de mi, el creía que me iba a quedar con Alice, Carlisle le había dicho que se iban a ir todos de campamento menos Alice así que mi papa sugirió que me quedara con ella, que conveniente ja!
- Edward ¿te podría pedir algo? –
- Claro amor, lo que quieras –
- ¿Podrías quedarte conmigo? –
- Estoy aquí ¿no? –
- No me refería a ahorita – entendió mi punto.
- No te preocupes ningún vampiro se acercara a ti –
- Pero no tengo miedo a eso, solo no quiero que algo te ocurra –
- No me ocurrirá nada, con la ayuda que tenemos no habrá mucho que hacer –
- Así que no te necesitaran si te quedas –
- Bella… -
- Se que pido demasiado, pero odio preocuparme tanto –
- Esta bien – me dijo un poco serio, sabia que el tenia muchas ganas de estar en batalla.
- ¿Estas enojado? -
- No claro que no – me miró. – Solo necesito ir con Alice para reorganizar las cosas – lo miré con culpa, me devolvió la mirada. – No tardaré, solo iré con Alice y regreso, lo prometo, asentí y se fue después de besarme.
EDWARD POV
Realmente quería estar con mi familia y luchar con los neófitos. Se había acordado que Bella se quedaría en una tienda cerca de las montañas para que estuviera a salvo, pero como me podía negar a la petición de mi amada, de alguna manera la entendía, yo haría lo mismo si estuviera en su lugar. Ya casi llegaba a mi casa, cuando vislumbre el porche, vi a Alice parada con una mano en la cintura y golpeando el piso con su pie.
- ¿Cómo es posible que no confíe en nosotros?, no nos pasara nada malo –
- Lo se hermana, pero sabes que no me puedo negar – ella me miro y negó con la cabeza – Vamos Alice, entremos y digámosles a los demás – y así lo hicimos.
- Todo listo, Edward – me dijo Carlisle. Mabel y Eléa bajaban las escaleras, supuse que ya estaban listas.
- Bueno Carlisle, es que ha habido un pequeño cambio de planes – todas las miradas se posaron en mi.
- ¿Todo esta bien? –
- Si Carlisle, lo que pasa es que a Bella le preocupa que me pase algo durante la batalla y me pidió que me quedara con ella en la tienda –
- Y ¿no se preocupo por mí? – dijo Emmett agachando la cabeza. Aunque su tristeza no duró mucho. – Así que ¿tu y Bella van a estar en la tienda juntitos? – me lo dijo con una sonrisa de satisfacción, y me dio una palmada en la espalda. Solo rodé los ojos.
- Edward, en otra situación te hubiera dicho que eres un estúpido y débil, pero el que tu te quedes con ella facilita mi trabajo y serán mas vampiros para mi, te perderás toda la diversión – dijo Eléa con una sonrisa sarcástica.
- G-gracias, supongo – le contesté.
- En ese caso hay que irnos ahora y Edward, se que esta por demás decir esto pero si algo le sucede a Isabella te arrancaré la cabeza, pero antes le haré daño a tu familia – Mabel, Dina, Yeray y Etel, se rieron bajito ante su comentario.
- Eléa, creo que ese comentario no era necesario – se dirigió Carlisle a la vampira, dándole una mirada seria. La susodicha solo sonrió. Se fueron de inmediato, yo iría con Bella y nos veríamos con Jacob en la montaña, obviamente no me gustaba para nada, pero iba a hacer mucho frió y ese perro era útil en ese caso. Aunque se iba a ir luego la batalla, en su lugar dejaría a Seth, quien no estaba muy contento con la idea de quedarse atrás.
ELÉA POV
Otro problema menos, la seguridad de Isabella me había preocupado, no sabia que tan buen control de la situación tendríamos y que tanto hubiera cambiado la cifra de vampiros, sabia que mi comentario hacia Edward estaba de sobra, pero me divertía hacer enojar a ese par de tortolitos, aunque creo que Carlisle se lo toma muy en serio, que extraño verlo en su papel de padre de familia, jamás me hubiera acostumbrado a esa vida. Estos y más pensamientos pasaban por mi cabeza mientras caminábamos por el bosque hacia el claro, hasta que unos aullidos me sacaron de mis pensamientos. Preste mucha atención mire a mis amigos y empezamos a correr hacia los sonidos, percibí que los demás nos seguían de cerca, ya que teníamos mas experiencia Jasper y yo lideraríamos a los demás, nos dividiríamos en dos grupos; Mabel, Yeray, Emmett y Rosalie estarían conmigo; y Dina, Etel, Carlisle, Esme y Alice estarían con Jasper. Los lobos actuarían por su parte. Cuando llegamos a la fuente de los aullidos, vimos que había ocurrido lo que más temíamos, la batalla había empezado antes. Seguramente Alice no lo vio por que cambiaron de decisión al último momento. Sentí una ira al ver como uno de los lobos estaba siendo acorralado por dos vampiros neófitos, los grupos se dispersaron, mientras que los demás se encargaban de los vampiros que se encontraban en su camino, yo me enfoque en esos dos neófitos que había visto. Corrí y se los quite de encima a ese lobo con un solo movimiento, listo medio segundo después estaban eliminados. Miré a aquel lobo ¡O-oh!! Era el mismo lobo que había dicho mi nombre y por el que había sentido esa electricidad, ahora entendía mi ira y la urgencia por evitar que lo eliminaran. Pero aun así no podía, realmente no podía dejar llevar por esta imprimación, como le dice Edward.
- Lo sabía, ustedes no sirven para esto, será mejor que se hagan a un lado y nos dejen a nosotros terminar con esto – le dije al licántropo, tratando de sonar convincente. Sam soltó un gruñido hacia mi, Mabel y Yeray, estaban cerca de mí y se pusieron tensos. – No se preocupen, ya habrá tiempo de esto – de inmediato volvieron a sus puestos y posiciones anteriores.
- ¡Acérquense!!! – le ordene a mi grupo al ver que mas vampiros se acercaban. – ¡Jasper Reagrúpate!!! – al parecer no se había percatado de nada. Cuando nos reunimos vi que faltaba uno.
- Emmett, ven ahora mismo – gritó Rosalie al ver que su marido estaba muy divertido peleando con un neófito, al oír a su esposa de inmediato lo mató y corrió hacia donde estábamos nosotros.
- Lo siento – lo mire con desaprobación.
- Ahora si Eléa, cual es el plan – me dijo Mabel.
- Se acercan más, así que vamos a trabajar en parejas –
- Pero somos cinco – afirmó Emmett.
- Yo trabajaré sola, tu y Rosalie, Mabel y Yeray – todos asintieron y buscaron sus objetivos.
Maté a un par mas, en efecto había más vampiros de los que habíamos pensado, me encontré con Jasper mientras nos deshacíamos de los restos de los vampiros que habíamos matado. Los lobos se encargaban de algunos otros vampiros.
- Ya casi terminamos con todos – me dijo.
- Esto no me gusta, todavía no hemos visto a los otros vampiros, los que crearon a los neófitos – se quedó pensando. Yo oí algo que me sorprendió.
- Jasper ¿te podrías encargar desde aquí? – me miro confundido. – Unos neófitos se dirigen a la playa y no lo puedo permitir –
- Pero no podemos entrar a La Push!! – me gritó mientras yo entraba en el bosque hacia la playa. Oí que alguien corría tras de mi. Me detuve en seco.
- ¿Su casa es para allá verdad? – me dirigí al par de lobos que me habían seguido. Gruñeron. Sonreí. - A ver quien gana – y Salí disparada hacia allá.
Seguí el olor, eran tres neófitos. Mientras corría, el bosque se iba abriendo, dejando ver una pequeña casa. Los lobos se habían quedado atrás. Entré a la casa que tenía la puerta abierta y vi a los tres vampiros acorralando a una chica. Tenía la cara desfigurada, con enormes cicatrices en el lado derecho. Me volví a los vampiros.
- Así que ¿tienen sed no? – ellos me devolvieron la mirada y asintieron sonriendo. Les devolví la sonrisa también. – Y la desean demasiado, no han comido en días, ¿la quieren? – dije acercándome a ella, colocándome por detrás y tomándola por los hombros, empujándola hacia ellos. Ella solo me miraba y temblaba. Le sonreí. Los vampiros me miraron. Se oyó un golpe, me acerque a uno de los vampiros, tan rápido que no pudo reaccionar. Los dos lobos habían llegado y cada uno tomo a un vampiro y lo destruyó, yo hice lo mismo con el que había atrapado. El lobo de pelo negro volvió a su forma humana, sin importarle mi presencia, corrió a abrazar a la humana. Yo solo me quedé observando. Se separaron y ella me volteo a ver.
- G-gracias – me dijo aun temblando.
- Se que no nos llevamos bien, y ni tu ni yo nos aguantamos, pero te agradezco que llegaras a tiempo para salvar a mi prometida – me dijo Sam.
Me sentía extraña, seguía mirándolos.
- De nada – dije subiendo los hombros, como para quitarle importancia.
- Eres muy rápida, te perdimos de vista por un momento – dijo una voz conocida, si, era el lobo gris que tanto me causaba problemas.
- Lo soy – dije con satisfacción. Sonreí. Pero algo atrajo mi atención, mi sonrisa se desvaneció. Gruñí.
- ¿Qué pasa? – exigió Sam.
- Ya se donde están los vampiros que crearon a los neófitos – atravesé la puerta rápidamente, sentí que de nuevo me seguían los lobos. – Ni se molesten, al parecer hirieron a uno de los suyos – grité mientras me iba, oí como se desviaban hacia el claro.
Llegue bastante rápido, pero para mi sorpresa ya habían quemado los restos y Edward abrazaba a Isabella, no me había dado cuenta que había un lobo con ellos, se veía bastante exaltado.
-¿Qué paso? – preguntó Isabella a Seth.
- Hirieron a Jacob, Carlisle esta con el – respondió Edward. – Se interpuso entre Leah y los colmillos de un neófito, al parecer ella quería lucirse – sonreí; lo reitero, estos perros no sirven de nada, se tienen que salvar unos a otros. – cállate Eléa – estúpido lector de mentes.
- Tenemos que ir a ver como esta – pidió Isabella a Edward. Asintió pesadamente y caminaron hacia el bosque. No los seguí.
- Eléa, Carlisle quiere que vengas con nosotros, quiere hablar contigo – me dijo Edward bastante bajo pero lo suficiente para que lo escuchara.
- Va a ser mejor que lo espere en tu casa, ahí ya deben de estar los demás –
- ¿Qué ahora tienes miedo de los lobos que tanto presumes en cazar? – bufé y caminé hacia donde estaban ellos. Pase al lado de Edward. El sonrió de satisfacción.
- Pronto se te quitara esa sonrisa, solo espera a que Isabella sea transformada, me divertiré tanto con ella – su sonrisa se esfumó y produjo un ligero gruñido. Mi sonrisa se amplió. Camine delante de ellos hasta que Edward tomo otro camino, supongo que no íbamos a casa de Sam, donde ya había estado. Continuamos hasta que apareció una casa pequeña, muy parecida a la de Sam.
- Carlise esta adentro – me aviso Edward. Se podía ver a mucha gente afuera de la casa y adentro. – Yo tengo que ir a ver que pasa con los demás, nos vemos en el claro - Sam salió y esperó en la entrada.
- El doctor esta en el cuarto de al fondo – dijo cuando llegue a la entrada de la casita, bueno si se le podía llamar así. Fruncí la nariz, olía bastante mal, pero aun así entré, había algunos humanos y la manada completa, los ignoré a pesar de las miradas que se posaban sobre mí.
EMBRY POV
Carlisle había pedido que mandaran traer a Eléa, al parecer le preocupaba que ya que habíamos terminado con los neófitos, existía la posibilidad de que nos tuviéramos que enfrentar, ya que según los que Carlisle le explicó a Sam, ella caza a hombres lobo, pero que se podía llegar a un acuerdo, lo difícil seria convencerla. Oí sus pasos acercarse por el lodo, de inmediato Sam se acercó a la puerta y la abrió, solo esperó un segundo.
- El doctor esta en el cuarto de al fondo – dijo Sam.
Sam se hizo a un lado para dejarla pasar, todos los miembros de la manada estaban tensos, yo no, vi como ella entró, miró hacia donde estábamos, todos la mirábamos, Sue estaba bastante molesta con su presencia, al igual que Leah, Sam se mantenía controlado, pero tuvimos que sacar a Paul por la puerta trasera, por que casi se transforma en frente de todos. Ella caminó hacia el fondo del pasillo, se había quitado el abrigo que traía puesto en la batalla, su corsé color vino y sus shorts negros simplemente me hicieron hiperventilar, caminó hacia donde Sam le había indicado, llego en un instante al cuarto del fondo. Se podían escuchar las voces desde donde estábamos pero decidí ir hacia allá. Sam me detuvo y me sujetó hasta hacerme entender que no me iba a soltar, me rendí y me senté en uno de los sillones, la mayoría de los que habían acudido a ver como se encontraba Jacob ya se habían ido, solo quedábamos, la manada, Billy, el Dr. Cullen y Eléa.
- Que bueno que ya estas aquí, hay algo que me incomoda – le dijo Carlisle a Eléa desde el otro cuarto.
- ¿Qué pasa? ¿No podía esperar lo que me tienes que decir? –
- No –
- Está bien, dime que quieres –
- Mabel y Etel capturaron a uno de los neófitos –
- Aja… ¿y? –
- La quieren matar –
- ¿Cuál es tu punto? –
- Ella se rindió, esta dispuesta a adoptar nuestra forma de vida –
- No importa eso… espera… ¿no la han matado aun? –
- No –
- ¿Tu les dijiste que no lo hicieran? –
- Si lo hice –
- Carlisle, sabes que nunca dejamos sobrevivientes, bueno si así se puede llamar, supongo que siguen en el claro ya que Edward iba para allá así que tengo que terminar esto –
Seguíamos en la sala, escuchando la conversación, de vez en cuando interrumpida por las expresiones de dolor no muy propias por parte de Jacob. Oímos unos pasos apresurados, nos dirigimos rápidamente a la puerta y ventanas para averiguar de quien se trataba.
- ¡Carlisle!!!!!!! ¡Eléa!!!!!!!! –
Era Edward corría a velocidad vampírica. Llego donde estaba Sam, para esto Eléa y el Dr. Cullen, ya se encontraban en la puerta. Carlisle se adelanto un paso a Eléa.
- ¡Los Vulturi!!!! Ya vienen, Alice los vio venir –
Eléa apartó a Carlisle y se puso delante de Edward.
- ¿Quienes vienen????? – preguntó bastante exaltada.
Ya sabia más o menos quienes eran los Vulturi, el Dr. Cullen nos lo había explicado anteriormente. Unos vampiros más por aniquilar pensé.
- ¿Viene Aro? – preguntó Carlisle.
- No, solo Demetri, Jane y… -
- ¿Viene Felix verdad???? – Eléa preguntó enojada y apretaba sus puños. ¿Quién era ese tal felix que la hacia alterarse de esa manera? Desde que la vi, aunque solo han sido pocas ocasiones nunca vi que se enojara, era bastante calmada a la hora de aniquilar.
Edward asintió.
- ¿Cuánto tiempo tenemos? – preguntó ella.
- Unos cinco minutos - Eléa salió corriendo, Edward detrás de ella, Sam hizo ademán de seguirlos pero Carlisle lo detuvo.
- Nosotros los alejaremos, seguro escucharon acerca de que alguien creaba neófitos así que se vienen a asegurar de que no quede ninguno, no se quedaran - Sam gruñó, pero sabia que esos vampiros no eran cualquier cosa. El Dr. Cullen salio corriendo, para alcanzar a los demás.
CARLISLE POV
Corrí lo mas aprisa que pude, me adentré en el bosque hasta que vi el claro. Cuando llegue ya todo estaban reunidos esperando a que llegara la guardia. Etel y Yeray sostenían a la neófita.
- Eléa ¿estas bien, querida? – la susodicha miro a Esme extrañada.
Esme estaba bastante preocupada, el que Felix fuera a venir cambiaba todo, ahora Eléa tenia que controlarse mas de lo normal.
- Todo está bien – dijo con tono parco, y volvió la mirada a el fondo del claro, por donde se supone que entrarían.
Tres figuras se alcanzaban a vislumbrar al fondo, saliendo de la espesura del bosque. Caminaban a paso lento pero coreografiado. Se acercaban poco a poco a nosotros. Llegaron a la mitad del claro. Eléa caminó hacia ellos. Edward no se alejo de Bella para nada, así que decidí acompañarla, los demás se quedaron, Esme me miró preocupada, pero yo le sonreí para darle ánimos. Eléa ya había llegado al centro y la alcancé en un instante.
- Que bueno verte, Eléa –
- Gracias Demetri, igualmente… Jane – dijo a modo de saludo. Esta le respondió con una sonrisa.
- Hola Carlisle –
- hola Demetri, hace mucho que no nos veíamos –
- Es un placer Carlisle, al fin te conozco –
- Lo mismo digo, me han hablado mucho de ti –
- Espero que cosas buenas –
- Por supuesto – conteste mientras volteaba a ver a Eléa.
- Eléa – la saludó Felix.
- Felix… - ella asintió. - ¿Así es como saludas a tu esposa? – el solo gruñó.
- No, claro que no – contestó este. Miró en mi dirección y asintió con la cabeza, supongo que me saludaba.
- Ah y por cierto… ¿Cómo está Heidi, amor? – este respondió apretando los puños y quijada. Demetri estaba alerta. Jane interrumpió.
- Vemos que te has encargado de todo Eléa, me sorprendes – elogió Jane.
- Aun queda una – dijo Demetri viendo tras de nosotros.
- Estaba por encargarme cuando llegaron –
- Que lastima, no nos han dejado nada de diversión – dijo Demetri.
- Te puedes encargar de la ultima, si eso te hace sentir mejor – dijo ella riendo.
- Pero ella se rindió – dije tratando de hacerlos entender.
- Sabes que no dejamos ningún cabo suelto – dijo Jane.
- Ya se lo dije, pero no entiende – expresó Eléa. – Etel, tráela por favor – así lo hizo y la arrodilló delante de Jane. Felix se acercó por detrás, Jane sonrió y la neófita, chilló, El vampiro la tomó por la cabeza y cesó el sonido. Los tres miembros de la guardia se volvieron hacia Eléa.
- Así que Isabella, aun es humana, no se como no te molesta eso – afirmó Felix.
- Que observador eres, mi amor – dijo sarcástica. – Sabes que solo estoy aquí para protegerla –
- Cayo se esta impacientando con la tardanza – expresó Demetri.
- Mis ordenes no han cambiado o ¿si? -
- Dejaron que nosotros lo planeáramos, así que por favor respeten eso – interrumpí.
- Solo veníamos a terminar con el problema de los neófitos, pero Cayo quería que averiguáramos si ya era vampiro – contestó Jane.
- Esta bien, como ven ya no hay amenaza alguna – dije.
- Parece que los estas echando, que mal educado Carlisle –
- Vamos Eléa, no creo que el hubiera hecho eso, además ya nos vamos, huele un poco extraño aquí –
- En ese caso, mándenle mis saludos a Aro – dijo ella.
- Por supuesto – dijo Jane abrazándola. Demetri hizo lo mismo.
Felix se acercó a Eléa.
- Hasta luego, ESPOSA –
- Hasta luego, amor – Eléa se acercó y le dio un beso. El se puso tenso y la tomó por el cuello. Ella sonrió. Mabel, Dina y Yeray se acercaron de prisa tomando posición defensiva ante el ataque a su líder. Mi familia, estaba en alerta.
- Felix, nos vamos – Jane dio media vuelta y se fue caminando, Demetri hizo lo mismo. Felix lo pensó un poco, soltó a Eléa y los imitó. Cuando nos aseguramos de que se habían ido. Los demás se acercaron.
- ¿Por qué hiciste eso? – le pregunte a Eléa.
- ¿Qué? – dijo aparentando inocencia.
- Pudiste ocasionar que te matara –
- Claro que no, acaso me crees tan débil –
- Eso fue irresponsable – dijo Edward.
- Tu y tus reglas, además no hubiera importado mucho ¿no? ustedes no me quieren aquí, me consideran el enemigo –
- No Eléa, eso jamás – le dije. Ella sonrió.
Nos dirigimos a la casa. Al llegar…
- Ya cumplimos con lo prometido, ahora es tiempo de regresar a Lyón –
- Nos vemos, y muchas gracias por todo – los abrazó y se despidieron de toda la familia. Jasper y Alice los llevaron al aeropuerto.
Cada uno se dirigió a sus aposentos. Pero Emmett se detuvo antes de llegar arriba.
- Eléa –
- ¿Qué pasa? –
- ¿Cómo es que la guardia no dijo nada acerca de Mabel y los demás? –
Eléa se llevo la mano a la boca. Estaba sorprendida y alterada. ¿Qué pasaba por que se había puesto de esa fo?… ¡Oh Dios!!! Ahora entendía, si ellos le decían a Aro que Mabel y el resto de la guardia de Lyón estuvo ahí, los mandará llamar les leerá la mente y sabrá lo de los licántropos. Esme corrió al teléfono para llamar a Alice y que les avisara, que no volvieran a Europa.
- ¿Bueno Alice?… necesitamos que no dejes que tomen el vuelo… ¿Cómo?... entonces ven de inmediato… si… adiós –
Se volvió hacia nosotros.
- Ya tenían 10 minutos de haber despegado –
- Esto se va a poner mal – dijo Eléa.
- No pasará nada, Aro te aprecia y entenderá –
- No lo hará, y seguramente hará que Felix se encargue, y créeme lo disfrutará –
- No creo que haya desaparecido todas las cosas han vivido en este tiempo que llevan juntos –
- Si no me crees, pregúntale a Edward, que te diga lo que había en su mente – el asintió, en señal de que estaba de acuerdo con ella.
Necesitaríamos un plan B. Tiempo de planear como lo resolveríamos.
