Disclaimer: Las TMNT no me pertenecen. Solo las ideas que le doy a esta historia.

7 Un día muy diferente… Algunos descubrimientos.

Donatello le había comentado a Leo sobre el mensaje que Mike les habia dado a trabes del papel que habia sido traído por el triceratons llamado Zorg. Después de mostrarle las otras hojas en blanco y el bolígrafo a Leo, Donnie decidió ocultarlo otra vez en su cinturón, para no haber alguna sospecha ante los que vigilaban otra vez la habitación, y como ya habían comido su cena, y sus ojos se le estaban poniendo muy pesados, decidió recostarse por un rato por el gran sueño que tenía.

En cambio, Leonardo estaba pensando en como poder funcionar su plan para que sus hermanos pudieran librarse de todo este confundido episodio que se estaba desatando. Para eso, requería alguna forma de comunicarse contra el que comandaba a todos los triceratons de este lugar. Leo estaba contento por su hermanito Michelangelo que les había traído los papeles y el bolígrafo para poder comunicarse por cualquier cosa que ellos requirieran, y usaría uno para seguir llevando a cabo su forma de pensar en salvar a sus Hns.

No quería comunicarle esto a Donnie, porque no quería obtener ninguna opinión de su hermano, si no que esto solamente él quería realizarlo, por ser el líder y hermano mayor, y era su deber de salvar primero a ellos y después pensar en él mismo, una vez que sus hermanos estuviera fuera del alcance de los triceratons. Los que custodiaban se habían retirado nuevamente, esta vez parecía haber algun problema porque el que vino a comunicarles, estaba todo lleno de sangre y el vidrio de su casco estaba hecho pedazos. Leo esperaba que Mike no hubiera hecho algo tonto, pero como no tenía la forma de averiguarlo, decidió empezar con su estrategia.

Ahora solamente tenía que obtener las cosas que Donnie llevaba en su cinturón, buscando la forma de poder obtenerlos sin despertarlo, asi que avanzo lentamente y se inclino en sus rodillas lo más silencioso que podía para no despertarlo. Pero cuando estaba a punto de sacarle el papel y el bolígrafo, Donatello abrió un poco sus ojos, en seguida Leonardo se puso tenso y le estaba apunto de explicar porque estaba en esa posición, obvio que le diría cualquier mentira con tal de que su hermano le creyera, pero Donatello volvió a cerrarlos y Leo expulso un largo suspiro silencioso de sus labios.

Cosa siguiente que hizo era estirar rápidamente su mano y de un solo movimiento, obtuvo lo que quería. Después se alejo y se fue al lado de la puerta, apoyando el papel sobre la pared para poder escribir mejor. Cuando termino de escribir, pensó en decirle a Donnie, el porque faltaba una hoja y para mejor explicación, decidió quedarse con la lapicera. Luego se sentó al lado suyo para observar el ambiente, que estaba en total silencio y la mayor parte de la habitación oscura.

Después de pasar 2 horas y medias, Leo estaba apunto de meditar, cuando la puerta de madera se abre y de ahí sale un solo soldado, que se acercó hacia su jaula y después estaba por dirigirse hacia el ascensor, pero Leo decidió llamar su atención, antes de que le diera la espalda completamente. Leo sabía que ese no era su hermano, al menos por la postura que había adquirido, cuando se paro en frente de su puerta.

Cuando tuvo su atención, Leo se acerco hasta toparse con la puerta y sacó de su cinturón, el papel y lo apoyo sobre la bandeja de los alimentos y depósito el papel. El soldado lo miro por un largo rato y después, oprimió unos botones en el panel que tenía al lado de la puerta, para poder obtener el papel que estaba dentro. Después de agarrarlo, volvió apretar los botones y la puerta se cerró.

El soldado se alejo de la puerta y empezó a caminar, pero esta vez se dirigió a la puerta de madera y entro por ahí. Leo pensó el porque habia tomado esa dirección nuevamente, si el se dirigía hacia el ascensor.

Tambien, sospechaba que él era que estaba a cargo de todos los triceratons, por la otra vez que él se había parado en la puerta de su jaula y que se había quedado observándolo, a él y a Donnie, cuando iban a capturar a Raph y Mike. La forma de su cuerpo que tenía este soldado, tambien apuntaban al mismo que el anterior, asi que el podía ser, y Leo tuvo la suerte de no dársela al amigo de Mike o a Mike. Ahora solo esperaba su respuesta, aunque estaba un poco nervioso en saber lo que le diría este o cualquiera que sea, Leonardo volvió hasta donde estaba Donatello y se sento a un lado, esperando pacientemente la respuesta.

Pasando varias horas, y no haber ningún signo de alguien, Leo cruzo sus piernas estiradas, y empezó a refrescar su memoria con todo el silencio que abarcaba la habitación, por no saber que otra cosa podría hacer, pero fue interrumpido por un pequeño gruñido que provenía de al lado de donde estaba él.

Al voltear su cabeza a esa dirección, vio que Donnie estaba comenzando a moverse, y en unos segundo, Leo se dio cuenta que tenía la cabeza de su hermano menor sobre su hombro y murmuro algo en sus sueño, cosa que Leo no entendió. Pero para darle mayor comodidad a su hermano, decidió abrazarlo, sabiendo que él estaría ahí para protegerlo de cualquier cosa.

Pero no duro mucho, porque la puerta de madera volvió abrirse, revelando al mismo que había venido anteriormente, pero venía acompañado con unos cuantos de sus soldados y se pararon en la puerta. Ese mismo, le indico con su mano una seña, refiriéndose que se acercará hacia la puerta, pero para la sorpresa de Leo, solamente abrió la puerta de alimentos y le entrego una nota, luego volvió a cerrar la puerta y se dirigió esta vez hacia el ascensor seguido de los demás triceratons que estaban con él.

Leonardo agarro el papel, y se dio cuenta que era la misma nota que él habia escribido, pero solamente tenía unas pocas palabras al final de la carta, que decía solamente que no aceptaba su invitación y que ahora mismo iría a buscar a la ultima tortuga que faltaba.

Leo ya sabía que su hermano estaría a salvo porque estaba en la base tratando de buscar la forma de rescatarlos, pero su estado físico no le pediría permiso a su mente para racionalizar el nuevo estado que estaba obteniendo por esa respuesta. Pero contuvo las ganas de golpear todo aquello que estuviera en su camino, porque esa no era su forma de actuar, y no quería volverse loco por estar encerrado en una jaula durante más de 2 meses, y menos descontrolarse por ese maldito soldado que le habia dado esa respuesta.

Además estaba su hermano Donnie que estaba durmiendo pacíficamente, recostado sobre la pared, ajeno a todo lo que estaba pasando en este momento. Con un largo suspiro enrollo el papel en sus manos comprimiendo tanto sus manos y se sento bruscamente sobre la pared, juntando sus rodillas contra su pecho y las abrazo con sus brazos, hundiendo su cabeza, para contener sus sollozos de rabia y frustración.

A la mañana siguiente, o parecía serlo, ya que ni sabía si era de día o de noche, Donatello empezó abrir sus ojos y soltó un gran bostezo, luego se levanto y estiro sus músculos agarrotados, después puso una mano en su ojo, pero lo retiro enseguida, cuando se dio cuenta que Leo estaba en una posición muy relajante y su mirada vagaba por el piso, que ni siquiera se dio cuenta de que Donnie había despertado hasta que se acerco y toco su hombro. Con ese contacto, Leo tenso todo su cuerpo, asi que Donnie retiro rápidamente su mano y sentó al lado de él.

"¡Donnie!... ¡Buenos días!"

"Buenos días Leo… ¿Por qué esa cara?"

"No pude dormir ¡"anoche"! " Leo hizo con sus manos. Luego, un largo silencio estuvo entre los dos, hasta que Donnie decidió interferir con ese silencio que abarcaban en ellos.

"Parece que hoy dejaron la comida bastante temprano"

"Para vos será temprano Don… Pero ya deben ser más de la 1 de la tarde porque hace un ratito, Zorg vino a traernos otra nota de Mike"

"¿Ah si?... ¿La puedo leer?"

"¡Claro!... pero igualmente no dice tanto… solo cuenta el estado de Raph y el suyo y dice la hora en que lo escribio"

"Si, ya me di cuenta, en la parte de abajo… ¿Tanto pude dormir?" Dijo incrédulo.

"Y si… Igualmente lo necesitabas"

"¡Como sea!... ¿Por qué tienes el bolígrafo en tu mano? ¿Se me cayo de mi cinturón?"

"Eh… ¡Asi es!... Ah, me estaba olvidando de algo… Le di una hoja que aproveche a escribir para Mike, que tambien estaba en el piso junto con la lapicera"

"¿Qué le dijiste?"

"Que tambien no se preocupara por nosotros"

"¿Eso no mas?"

"Sip… ¿Tienes hambre?"

"Algo… ¿y tu?"

"hmmm… Mas o menos ¿Qué quieres comer?... Hay manzanas rojas y verdes y…"

"Dame una manzana… ¿Por qué no saben que tambien comemos comida humana como la pizza?"

"Solamente saben como hablar, atraparnos y mantearnos en una jaula"

"¡Por lo menos, la manzana esta fresca! ... ¿Crees que Miguelón podrá rescatarnos a nosotros sin que nos descubran?"

"¿Porque piensas eso? ¿Crees que Mike no nos podrá rescatar?"

"No… No lo decía por eso… Es que son muchos triceratons contra 2… Porque en la carta anterior decía que Zorg estaba de nuestro lado… ¿Cómo harán para distraerlos?"

"hmmm… Tienes razón en eso… Pero lo único aquí es que no solo él hará algo para ayudarnos a salir" /Tiene que haber algun método para poder hablar con él… No me voy a rendir fácilmente/

"Si… ya lo se"

Después de haber comido su pequeño almuerzo, Donatello había tomado una pequeña siesta, mientras Leonardo empezó a observar la puerta de madera, que se estaba abriendo y apareció un soldado flaco, asi que sabia que era el de anoche. Pero no sabía bien porque estaba abriendo la puerta donde estaba la bandeja del alimento y dejo otra papel sobre la tabla.

Al retirarse, Leonardo se acerco y agarro el papel, con un movimiento demasiado brusco, que hizo que Donatello despertará de su siesta y se acercará cautelosamente hacia Leonardo que todavía estaba de espaldas. Pero el movimiento de Donnie, fue detectado por Leo, que enseguida se volteo para tener su mirada con la suya, mientras el papel que el soldado le había dado, lo enrollo con la mano hasta que quedara una bolita, así Don no le llegará a descubrir.

"¿Qué pasa Leo?"

"¡Nada!… ¿Cómo estuvo tu siesta?"

"Bien, pero me despertaste con un fuerte ruido"

"¿Qué yo que?"

"Que escuche un fuerte ruido de metal… ¿Te golpeaste o que hiciste?"

"¡Lo siento Donnie!… ¡No me golpee! ¡Es que estaba un poco emocionado porque tengo el presentimiento de que pronto podremos salir de aquí!"

"Como sea" dijo, no muy convencido.

Qysrgqysrg

Michelangelo estaba fuera de la base de los triceratons junto con Zorg, después de saber que el grito no era de su hermano, si no del triceratons encerrado en la habitación con Wybern. Aunque no sabía porque había gritado así, estuvieron hablando del plan que ya habían empezado a llevar a cabo. Después de terminar con la nota que le daría a sus hermanos, Mike volvió a entrar en la base y estaba apunto de tomar el ascensor para subir, cuando Wybern aparece por detrás, junto con 5 triceratons y entro junto con Michelangelo.

Cuando llegaron al piso donde estaba la habitación de las jaulas, Mike no pudo darles la carta a sus hermanos por el simple motivo que estaba Wybern asi que los acompaños a ellos para disimular su presencia. Al llegar al cuarto donde estaba su hermano, pudo ver que él estaba sentado en una jaula, muy tranquilo, cosa muy rara en él. Pero había algo diferente en Raph, su vista estaba perdida en un punto cualquiera, pero principalmente pudo ver que Raph tenía un collar colocado en su cuello, y no había ninguna cadena puesto sobre el collar para sostenerlo más contra la pared o algo similar.

Pero cuando se quiso darse cuenta, Wybern apretó unos cuantos botones en un panel y la puerta de Raph se abrió, dejándolo en libertad. Pero algo no estaba bien con él, Mike lo conocía bien, sabía que si era puesto en una jaula por varias horas, estaría como un loco en estos momentos.

Qysrgqysrg

Leo estaba terminando de comer una banana en su cena, después de haber meditado casi toda la tarde. En cambio Donatello escribía en el último papel que Mike le había dado, por no tener otra cosa que hacer.

Pensando en otro día más en que se quedarían ahí, Leonardo solo estaba arreglando la forma en que le hablaría al llamado Wybern. Que se podía diferenciar entre los otros triceratons porque era el más pequeño y delgado de todos los demás, y eso él lo sabía por lo que estaba escrito en la hoja que él le había dado a Leo. Asi que él sabia muy bien quien era el que comandaba a todos estos triceratons en este lugar, realmente. En la carta que Michelangelo le había dado la primera vez, lo había nombrado, y decía que comandaba a los triceratons, pero no estaba detalladamente explicado quien era realmente él.

Luego, la puerta de madera se abre, revelando a otro soldado triceratons, acompañado por Raphael, que cruzo por su jaula sin cambiar su cabeza hacia Leo y Donnie, y solo siguió su camino hasta el ascensor, donde la puerta se cerro con el que venia al lado de él. Parecía muy extraño que Raphael no le haya interesado en lo más mínimo a sus hermanos. Leonardo y Donatello temían que a Raph le hayan hecho perder la memoria o algo parecido, para que no se haya preocupado por ellos al pasar sobre el pasillo que iba hacia el ascensor.

Después de un rato, volvió a parecer, pero con otros 4 más, y Leo pudo detectar algo diferente. Además de un collar color negro, su mirada estaba muy perdida, parecía como si le hubieran hipnotizado o algo así. Por eso quería hacer el trato lo más rápido posible, asi sus hermanos no llegarían a ser utilizados como en este caso que estaban utilizando a Raph. Si llegará hacer el trato con Wybern, tambien le diría que les dejará a sus hermanos seguir viviendo sin que volverían a molestarlos.

Donatello estaba tan cansado por todo lo que había ocurrido en un solo día. Aunque el no era un fanático de la meditación, decidió aclarar su mente. Antes de centrarse en eso, tomo otra mirada hacia la habitación, luego le hablo a Leo de algunas cosas que tenía en mente y después de no tener nada que hacer, decidió meditar. Aunque todo parecía estar muy tranquilo, sin que estuvieran custodiando la habitación, cosa muy extraña por los que siempre estaban vigilando, Leonardo sabía que se debía a que muy pronto podría hacer el trato. Y tambien pensaba que sus hermanos, después de lo que él haga, no le iban a perdonar, pero la decisión que él tomo ya estaba decidida y no iba a dar marcha atrás.

/Solo falta una noche… eso es lo que decía la nota que ese general me dio… Hermanos… Espero que me perdonen por tomar esta decisión… solo eso espero…/

Continuará…