Disclaimer: Las TMNT no me pertenecen, pero si las ideas que escribo en esta historia.

8 El trato

Michelangelo estaba mirando con atención a Wybern, que analizaba algunos cálculos en una computadora. No comprendía porque le llamaba tanto la atención a la misma información que tenía en la pantalla, casi estuvo todo el día metido en eso.

No podía evitar echarle a cada tanto, una mirada a su hermano de máscara roja, que ahora volvía a permanecer en la misma jaula que estaba anteriormente, durmiendo involuntariamente por los triceratons y este lagarto que se hacía llamar tambien "El general que los comandaba a ellos" Aunque Michelangelo ya sabía la verdadera historia por Zorg.

Wybern seguía leyendo la información sobre estas tortugas mutadas. Después de estar todo el día buscando a la última que faltaba, y no poder tener éxito en encontrarlo, su estado era un poco deprimente, ya que quería empezar y terminar con su venganza, aunque ya había empezado aplicándole su pequeña mascota dentro de la tortuga de mascara roja.

También le llamaba mucha la atención a la tortuga de máscara azul. En la forma que le rogaba que les diera la libertad a sus hermanos y que a cambio de ese pedido, hicieran lo quisiese con él. Pero no comprendía el porque pedir por sus otros hermanos y no por su propia vida, como lo haría uno que solamente se preocupa por si mismo. Por ahí, la acción que la tortuga de máscara azul quería cometer, era de serse el hermano valiente así tener algún respeto de sus hermanos, o algo muy similar.

Aunque a Wybern eso no le quería dar mucha importancia, no podía dejar de pensar en las palabras que la tortuga le había escrito en la nota. En principal el no hubiera retirado la respuesta que anteriormente le había escrito a la tortuga. Solamente lo hizo para saber lo que él le diría cuando hablarán mañana a la noche, tambien porque eran solamente una especie completamente diferentes a los humanos, y así los acabaría lo más rápido posible, usándolos como experimentación.

Darle esa fecha era algo que a Wybern le daría el tiempo necesario para pensar si aceptar o no, la propuesta que le daría la tortuga de máscara azul. Pero todo lo que le diría a la tortuga no iba hacer verdadero, ya que con un solo monstruo como esas tortugas, no le alcanzaría para exterminar a todos los triceratons, necesitaba por lo menos 3. Solamente lo iba a tomar como un verdadero tonto en todo lo que él le diría. Hacerlo quedar como un idiota no era lo que tanto Wybern tenía pensado, solo quería estudiarle la forma que se iba a expresar, y no las palabras que la tortuga le daría.

Asi que iba aceptar a la tortuga solamente para tener que divertirse un poco, y luego sin perder tanto tiempo, atraparían al cuarto para comenzar con la venganza, sin dar muchas vueltas, porque con todo eso ya le estaba agarrando un poco de lástima, pero para que importarle su vida si a él le importaba más en acabar a los triceratons.

En tanto, Mikey estaba pensando en el plan B de su misión. La A ya estaba cumplida, porque solamente era reemplazar a los guardias que estaban en la habitación de Leo y Don, por cámaras de seguridad que Zorg se encargaba de controlar. Al revisar la bolsa de trucos de Donnie por casualidad, pudo encontrar que ahí estaba su cámara digital que hacía más de 2 años que se le había "perdido" como decía Don, pero ahora sabía que era mentira. Aunque se podría enojar con él, más bien se puso muy alegre, porque ahora lo utilizaría para sacar una foto a la habitación y colocarlo sobre la cámara para distraer a los compañeros que estaban junto con Zorg, asi no podrían sospechar en absoluto. Y para finalizar su plan A, hizo que el mismo día en que Wybern le entregó la nota a Leo, lo trasladarán a él y Donnie a otra habitación que estuviera toda cerrada. Cosa que Wybern pensó que era buena idea, y que en realidad se trataba de una trampa.

El plan B se trataba de hacer lo mismo con Raph, así tambien podría ser rescatado de la forma más fácil sin tener tantas complicaciones. Pero tampoco podía volverle a decirle a Wybern el mismo día que los otros fueron trasladados, porque podía sospechar y podía arruinar su plan de escape, aunque tenía otras formas de plan para escaparse, pero esta era la más fácil, después de todo Mikey no seria un fracasado como solía llamarlo Raph.

En eso, su comunicador empezó a vibrar, asi que sabía que alguien le estaba llamando. Pidiéndole permiso a Wybern de salir para hacer una cosa que tenía "pendiente", fue hasta la puerta y salio lo más rápido, para que no llegará a cortarse la llamada.

¡Si Zorg, ya se lo que me vas a pedir… es que ahora no puedo salir porque Wybern me pidió que estuviera custodiand…! – Pero fue interrumpido por la voz de Casey.

¿Quién es Zorg?... ¿Qué haces con el comunicador de mi amigo Mikey…? ¿¡Qué rayos le hicier…!?

¿Casey…? – Mikey pregunto sorprendido.

¡Si!... ¿Quién más podría ser el que te llama por tu comunicador después de intentarlo con tu hermano unas cuantas veces?... ¿Por qué tu voz es un poco rara? ¡Creí que era un extraño!

¡Debería colgarte ahora mismo!- Su voz sonaba un poco enojado.

¿Por qué?... ¿Qué hice?- Decía incrédulo

Ahora no tengo tiempo para decirte… no es tan importante como lo que esta pasando.

Por eso… ¡Quiero saberlo!... ¡Fui a la granja con Abril, para encontrarme que no había nadie! Y nos pareció muy raro que no nos avisaran… ¡Entonces fui a la guarida y tampoco los encontramos ahí!... Luego me llamaste y escuchaba un ruido… que me dijiste que era de tu motor de la patineta deslizadora… a todo esto… ¿Por qué andabas con esa cosa?

¡Te dije que ahora no es el momento para explicarte! ¡Ya que llamaste, tienes que ayudarnos a nosotros a salir de aquí!-

¡Hola Michelangelo! ¡Claro que sí le vamos ayudar!!... ¡Solo dime donde están ustedes! – La voz de Abril se escuchaba del otro lado del comunicador.

¡Abril!!... ¡Hace tiempo que no escucho tu voz!

¡Epa, epa! ¿No era que no podías explicarme todo, porque no tenías tanto tiempo?- Decía Casey un poco enojado

¡Casey, estaba hablando con Abril! ¿Por qué te metes?

¡Dejen de pelear los 2!... ¡Dame ese celular Casey!

Pero.-

¡Dije que me los des ahora!- El tono de Abril y sus ojos estaban estallando.

¡Está bien, no me gusta que me mires así! – Se acerco y le extendió el celular, por el cual ella lo agarro un poco brusco.

¡Ay! ¿Por qué me maltratas así, nena?

¡Pero que celoso que estas viejo!… No voy a sacarte a tu noviecita por mis dulces palabras- Michelangelo se reía mientras miraba hacia su alrededor, observando si no había ningún triceratons.

(Aclarando la garganta) - ¿Qué le paso a tu voz?

Nada… Solo que tengo un traje que robe para camuflarme de los triceratons… y estos tienen un aparato que diferencia tu voz… por eso tengo la voz medio grave.

¿Dijiste Triceratons?

Sip… ¡Pero no es tan importante como lo que esta pasando ahora!

¡Ya lo se! ¿Puedo hacerte una pregunta?

¡Si puedes!

¿Leo tambien esta contigo? Mientras se peinaba el pelo con sus dedos, nerviosamente.

Sip… Pero no conmigo… esta encerrado junto con Donnie.

¿Y Raph? - Dijo Casey, sacándole otra vez el celular que Abril tenía en sus manos.

Raph esta bien Case… Solo que esta separado de los demás.

¿Leo esta bien?... ¿No lo hirieron? – Abril volvió a tener el comunicador nuevamente

El esta bien y no esta herido- Mike se puso algo nervioso por las preguntas que su amiga humana le estaba preguntando acerca de Leo y parecía seguir preguntándole sobre él. - ¿Eso era lo que querías preguntarme Abril? – Dijo tímidamente.

Ehh… ¡No! Tambien iba a preguntar por ustedes… Si eso es lo que te esta molestando por hacerte tantas preguntas de tu hermano solamente.

¡Pero a mí si me molesta! ¿Por qué tantas preguntas de Leo Abril? – Casey estaba sentado en el sillón, muy enfadado.

No Abril, no me molesta… No lo tomes por ese rumbo… Solo decía si eso era todo… Igualmente estamos todos bien… Solo Raph esta un poco raro- Mike soltó un suspiro silencioso por haberle hecho esa clase de pregunta que obviamente su amiga se iba a dar cuenta.

¡Casey, deja de molestarme con eso! ¡Yo hago lo que quiero!

¡Cálmate un poco!

¿Qué le paso a Raph, Mikey?

El esta bien, pero lo he notado un poco cambiado, eso es todo.

Bueno… ¿Cómo podemos ubicarlos a ustedes para sacarlos de ahí?

Te daré la información en tu computadora… con todos los detalles para que no se pierdan. Igualmente nosotros escaparemos para encontrarnos en otro lugar, así no corremos tanto riesgo.

Por supuesto Mikey… No te rindas que tus hermanos te necesitan

¡Nunca!... Estamos muy lejos de New York… Asi que tendrán que usar algo aéreo para llegar más rápido… Casey sabe como manejar el helicóptero así que esta todo arreglado.

¿Por qué hablas con ella de lo que puedo hacer?- Decía Casey muy enojado, sacándole nuevamente el comunicador a su novia.

Últimamente estas un poco desorbitado amigo… te receto que descanses después de que estemos a salvos… ¡Lo necesitas!

Bueno… Espero que cuando lleguemos estén todos ustedes esperándonos a nosotros.

Buena idea- Y Con eso, Casey le devolvió el comunicador a Abril para hablar con él otra vez

Este chico esta un poco alterado después de todo-

Y si haces preguntas sobre mi hermano… Puede ser que este de esa forma. Hehe-

Bueno… Pero a caso no puedo hacerlo… ¿Qué tiene de malo?-

Nada Abril- Decía con una gran sonrisa como la que él tenía delante de sus amigos y hermanos. – Bueno Abril… te voy dejando.- su sonrisa desvaneció. – Tengo que volver y apurarme en rescatarlos y dejar de estar esperando tanto- Su voz era muy firme, igual que la esperanza de salir de aquí los 4 juntos.

¡Cuídate! ¡Nos veremos pronto!!

Después de que Michelangelo volviera aponer su comunicador en el bolsillo del traje, se dirigió nuevamente hacia donde estaba Raph y Wybern, pero, cuando llego y puso su mano en la perilla de la puerta, y esta no se abría, estaba apunto de preguntarse porque estaba cerrado, cuando sintió que alguien estaba detrás de él. Al voltearse, se topo con Wybern y más de 10 triceratons que estaban a su alrededor, dejándole sin algun escape. Tambien estaba Raphael, con las muñecas y tobillos atados por cadenas. Wybern le dio una mirada a la tortuga de máscara roja, antes de avanzar lentamente algunos pasos, hasta llegar muy cerca de Michelangelo.

Creo que te he descubierto amiguito- Wybern paro a solo 5 pasos delante de Michelangelo, mientras sacaba un objeto detrás de su espalda.

/ ¡Oh no!... ¡Estoy frito! /

Qysrgqysrg

Faltando tan solo una noche, Leonardo estaba sentado sobre la pared de la nueva habitación que tenían. Era bastante grande y oscura y una puerta con una ventana que tenían barras de metal inoxidable y por debajo, había una puertita donde cabía el alimento. Su suspiro se escuchaba por cuarta vez, al seguir encerrado sin ni siquiera ver a nadie, a parte de su hermano Donatello y él.

Leonardo Quería que llegará el momento que estaba esperando para hacer el trato. No quería arrepentirse de lo que tenía en mente y solo quería que pasara lo más rápido, para no verlos sufrir más en lugar como este. No podían depender toda su vida en una habitación oscura, sin volver a ver el cielo nocturno, donde sus hermanos y él corrían bajo las estrellas por las azoteas de Nueva York. Su guarida, el hogar perfecto que ellos estuvieron viviendo sin ser descubiertos por los humanos, aparte de Abril y Casey, y el clan del pie.

Sus amigos humanos, ya hacía unos cuantos meses sin verlos, sin poder conversar tranquilos en la departamento de Abril, como lo hacían siempre. Hablando de ella, pensaba Leonardo. Quería saber como estaba ella, verla y sentirla presente delante de él. Su gran mirada con esos ojos color esmeralda, y su piel tan brillante como siempre.

Leonardo seguía en su cadena de pensamientos, mientras Donatello, sentado en frente de Leo, miraba el techo, perdiéndose en algun punto, mientras sus propios pensamientos estaban explotándolo continuamente. ¿Era posible que sea muy fácil salir de este lugar sin ser vistos? ¿Porqué los triceratons cambiaron de opinión acerca de cambiarlos de lugar? ¿Por qué Mike tardaba tanto? Y muchas preguntas más, era todo lo que Donatello tenía en su conciencia, solo pensaba en preguntas y preguntas sin saber si podrían ser respondidas.

Hey Leo… Debes tener algo con que hacerme entretener… Es que no podemos estar todo el tiempo cayados como si nunca nos hubiéramos conocido… ¡Anímate!! No dejes que la depresión de este lugar te invada.

¡Gracias hermano por las fuerzas que me estas dando!- Leonardo dijo tranquilamente, y una pequeña sonrisa apareció en sus labios.

¿Sabes? ¡Tendríamos que hacer la prueba de escaparnos de aquí! ¿Qué dices?

Creo que es una mala idea de salir siendo descubiertos por ellos… Pero vale la pena intentarlo.

¿Algun plan en mente?

Si Don… Tengo un plan y espero que ustedes acepten esa clase de decisión que voy a tomar - Los ojos de Leo expresaban un poco de tristeza pero su sonrisa era muy firme que parecía estar decidido a cumplirlo, no importándole en absoluto si ellos iban a respetar su decisión.

Claro que la vamos aceptar hermano… siempre apoyamos tus planes porque eres el líder valiente.

¡No es así Don! ¡Tu ni siguieras sabes como será mi plan!- Su sonrisa fue sustituida por una seriedad mientras sus manos estaban sobre sus rodillas media flexionadas.

Nosotros sabemos que cualquier plan que tengas será para librarnos de nuestros problemas… ¿Por qué no vamos aceptarlo?

Ni te imaginas que es lo que se me cruzo por la mente todo este tiempo- Su voz era como un susurro con esas palabras

Bueno… ¿Cuál es el plan que tomaste?- Donatello se acercó hasta sentarse al lado de Leonardo y extendió una mano hacia su hombro dándole alguna comodidad

¡Sacarlos de aquí!- Fue su respuesta. No iba a decirle todo; no quería verlo enojado a él ni a ningunos de sus otros hermanos.

¡Eso ya lo se!... Ves, ese plan es común y corriente y claro que lo aceptamos… ¿Pero sabes como salir?

Si.

A ver ¿Cómo?

¡Sacándolos de aquí!- Volvió a repetir y se levanto un poco brusco para dirigirse hacia algun rincón de la habitación.

¿Asi como así? Tiene que ver una forma de que nos saques… ¿Es difícil de decirme como es la forma de escapar?

Sí.

Veo que esto no va a ir a ninguna parte… ¿Por qué no lo comentas así yo tambien te ayudo?

Don, este no es un plan de a dos personas. Solo yo puedo hacerlo porque soy su líder y hermano mayor y es mi deber de hacerlo solo… Ahora voy a meditar un poco- La habitación quedó en silencio después de las palabras que Leonardo había dicho.

Donatello quedó mirándolo por un largo tiempo, pensando…

Solo pensando.

Qysrgqysrg

Wybern sacó una tarjeta y la acerco al panel, donde la puerta abrió revelando la habitación que usaban como enfermería. Michelangelo quedó en estado de shock por unos cuantos minutos, antes de reaccionar que casi habia metido la pata él solo. Si no fuera porque Wybern avanzo rápido para abrir la puerta, él se hubiera mostrado ante todos ya que no tenía otra opción y además porque ese traje era muy incomodo para tenerlo puesto mientras peleaba por su vida, pero por suerte no lo hizo.

- ¿Dónde estuviste todo el tiempo soldado?- Wybern le pregunto a Michelangelo

Estaba ocupado haciendo algo y por eso me llevo tanto tiempo… prometeré venir más temprano- Y Soltó todo el aire que había contenido.

Eso espero… Como vi que no venías, tuve que sustituirte por otro soldado para trasladar a esta tortuga a otra parte.

¿Y por qué lo vuelves a meter en esta jaula?- Mike miro hacia donde estaba su hermano.- ¿No pudiste encontrar otra jaula?

Ehh... Sí. Pero decidí llevarlo después que haga algo que tengo pendiente

Ah, ok

Después de que Wybern le permitiera a Michelangelo irse a tomar un descanso, decidió dejar de esperar hasta que llegará el día que había acordado en hablar con la tortuga de mascara azul, y de paso avanzar más rápido con su plan de venganza.

Wybern fue hacia la habitación de la tortuga solo, porque él le habia pedido en la nota si podía tener la conversación en otro lugar, y que por favor no llevará a nadie cuando lo fuera a buscar porque no iba a usar ninguna intención de escaparse y que solo quería tener una conversación común y corriente sin tener que estar en una habitación llena de guardias ni nada de eso. Pero como Wybern no confiaba mucho en sus palabras, llevo consigo un arma tranquilizante cargada, por cualquier cosa que pudiera pasar.

Al abrir la puerta donde estaban las tortugas, encontró que el de máscara violeta estaba recostado sobre la pared que estaba bastante cerca de la puerta, y parecía estar durmiendo, y la otra tortuga de máscara azul estaba en un rincón, sentado. Aunque Wybern no podía ver nada porque no había ninguna iluminación en el cuarto, sabía que la tortuga lo estaba observando fijamente. Después de estar unos cuantos segundos quietos, Leonardo se levanto y se acerco unos poco pasos, pero después se detuvo.

Vine para buscarte, así conversamos de una vez

Bien

Hice lo que me habías pedido. Vine sin nadie

Sí, ya me di cuenta… ¡No tengas miedo que no tengo intenciones de matarte! ¡Solo quiero hablar!

Yo no tengo miedo de ti, solo cuido mi retaguardia

¿Cuándo empezamos?

Sígueme – Cuando Leonardo salio de la habitación oscura, Wybern cerró la puerta. – Iremos a donde esta la otra tortuga de máscara roja, aunque él esta sedado en este momento-

/Solo espero que este bien/ - ¿Por qué nos trasladaste a otra habitación? – Leonardo caminaba serenamente sobre el pasillo oscuro.

Fue idea que uno de mis soldados me lo dijo a mí, y me pareció que tenía razón.

/ Seguramente Michelangelo/ Ah, Veo que escogió un mal lugar – Leo adelanto un par de pasos.

¿Por qué? ¿No te gusta la oscuridad?

La oscuridad es mi segunda casa – Contesto Simplemente.

¿Y entonces? – Wybern estaba un poco nervioso por la pequeña conversación que había surgido.

Pero no me gusta estar en la oscuridad cuando estoy encerrado como un animal.

(Llegaron hasta la habitación donde estaba la enfermería.)

Entra tu primero- Wybern le dijo a la tortuga

¿No tienes miedo que yo pueda matarte en este preciso momento? – Leonardo vio que Wybern había cerrado la puerta.

Tú me dijiste que confiará en ti, ¿No lo recuerdas?

Bien. Ya que esta todo… Empecemos – Wybern le ofreció un asiento, del cual Leonardo acepto.

¿Por qué nos capturaste? – Leonardo empezó con esas clases de preguntas para obtener algunas respuestas que su cabeza había formulado cuando estaba en la primera jaula.

Por ser diferente que los humanos.

¿Solamente porque somos una tortugas mutantes?

No. Si no por el tipo de ADN que esta mutado en ustedes 4.

¿Cómo nos conociste?

Lo sabía por mi amigo Shredder

¿Lo conoces?

Sí. Y tambien se lo que le pasó.

¿Y para que nos quieres a nosotros?

Porque ustedes son justamente la clase que necesitaba para llevar a cabo mi venganza.

Bien, no quiero saber más nada. ¿Solamente nos capturaste por ese motivo?

Sí.

¿Y para que necesitas a todos nosotros?

Porque al tener más cantidad es mejor.

¿Y porque empezaste con mi hermano y no por mí?- Leonardo lo miro muy seriamente.

Porque el estaba herido a causa que se quiso resistir de mis soldados y no le quedo más opción que tratarlo de esa manera. – Wybern no pudo sostener la mirada de la tortuga, luego de decirle esas palabras.

¿Y porque tú quieres tener un trato con migo? Y ¿Qué clase de trato? – Wybern volvió a mirar a la tortuga de máscara azul.

Porque son mis hermanos. Y el trato es que los liberes. En realidad tendría que pedirte por todos, pero no me queda más opción que salvarlos a ellos.

¿Y tú piensas que ellos harían lo mismo en tu lugar?

¡Por supuesto que sí! Yo no lo dudo.

¿Y por que no piden lo mismo que tú me estas pidiendo?

Simplemente porque no quiero que lo hagan. Este es solo mí deber.

¿Ah sí? – Wybern frunció el ceño aunque Leonardo no podía verlo.

Luego de pasar algunos minutos en completo silencio, Leonardo finalmente irrumpió ese trayecto silencioso que emanaba la habitación.

¿Y, aceptas lo que te pido? ¿Mi vida por la de ellos 2 y el tercero que creo que no has capturado?

Michelangelo estaba a dos pasos de la puerta de la enfermería cuando había escuchado las palabras de su hermano Leonardo y lo que Wybern le contestó.

¿Estas seguro?

Completamente.

Lo pensare. Pero quiero que la tortuga de máscara roja permanezca con ustedes 2. Me tendrás que esperar porque ahora necesito hacer algo, por eso decidí hablar contigo ahora.

Como quieras- Leonardo se levantó y siguió a Wybern hasta la jaula de su hermano, para luego transportarlo entre los dos hacia la jaula donde estaba Donnie.

Michelangelo decidió irse y no interrumpir.

Ahora más que nunca, mis hermanos me necesitan… En especial Leo. Mañana llevare la otra fase del plan… el último plan que me queda y aprovechare que llevaron a Raph con ellos… Así es más fácil… Solo esperen un poco más.

… No voy a dejar pasar otro día más en este lugar… Solo esperen a su hermano Mikey que los sacará de acá.

Continuará…

A/N: Este será el último capitulo que las tortus estarán encerrados… El siguiente se tratará del plan que les servirá para salir de ahí y salir de Inglaterra con sus amigos Abril y Casey.

Espero que les haya gustado. Por favor, dejen algún review.

The soul of black teenager…