Mañana sin falta (te quedas sin esposa)

Por Katsumi Kurosawa

Capítulo 10

La verdad

—Tamao… –susurró la muchacha mientras trataba que las lágrimas de la pequeña se borraran de su rostro.

La pelirosa lloraba tan amargamente que no podía proferir palabra alguna.

— ¿Entonces no quiere… no quiere volver…? —le preguntó a lo que la niña se limitó a asentir.

— Está enamorado de ella, Kanna… de Anna… yo lo sé…

Yo le he llamado durante estos meses… por eso fui…

—Pero Tamao, el te terminó antes de la llamada… —aquello pareció un bufido de incredulidad.

— ¡Es que después de que terminamos aceptamos ser amigos… aunque sigo siendo su novia ante los abuelos… después me llamó para decirme que no me acercara a él…! Sonaba apresurado y confundido... eso me dio miedo…

Talvez la razón para pedirme eso… fue el chisme de la televisión acerca de su pasado pero… yo le dije nada a la prensa… lo juro…

Kanna cerró los ojos con resignación. En verdad que la niña era muy tonta… pero el haber crecido juntas le daba una ventaja. Quizá no se lo dijo a la prensa… pero a ella sí…

— ¿Y Hao? ¿Tú crees que lo sepa lo cerca que quiere Yoh estar de ella…? —soltó midiendo terreno.

—Yo creo que no… porque ni Anna lo sabe…

— Scheiße…* —susurró. De cualquier forma, las cosas se darían solas, ella sólo encendió la mecha de la dinamita.

La alemana peliazul miro por la ventana mientras consolaba a la pequeña y frágil Tamao, quien no tenía idea de que ayudaba con sus confesiones a la venganza de una mujer despechada.

…………………….

El castaño miró al techo cuando despertó de su ensoñación esa tarde. Anna estaba en sus brazos, dormida también aunque aun no entraba la noche.

¿A caso no podría decirle la verdad nunca…? Suspiró. Tamao…

Yoh le había dicho la verdad a Tamao en una cena hacía un par de días antes que Anna le pidiera irse a donde él llevó sus cosas. Sin embargo, conociendo a Tamao, la abuela Kino, la que dijo que no debía acercarse a Anna porque ya había elegido al hombre que realmente quería, se enteraría y lo reprendería por ser un necio imbécil. Lo raro era que ella aun no se había enterado…

"—Mi abuela me escogió una novia desde que te casaste… —susurró—…pero lo nuestro no ha ido bien… y… ella y yo…" Recordó sus palabras tontas y torpes.

Ella y yo estamos distanciados y lo único que nos une… es la abuela…, pero no pudo decirle aquello.

Se aferró más a la rubia mientras esta descansaba sin sospechar de todo lo que aquel Asakura sabía…

Encendió el televisor de la habitación, dándole un beso a la rubia. El presentador del canal de deportes estaba hablando de la liga japonesa de fútbol.

—Han sido convocados lo jugadores de la selección para El mundial de fútbol que viene, entre ellos están, Fausto VIII quien ahora juega para el Bayern Munich, Tao Ren quien está jugando ahora en el Real Madrid, Usui Horokeu quien se encuentra jugando para el Chelsea, y los gemelos Asakura, Hao e Yoh quienes juegan en el real Madrid y el FC Barcelona respectivamente…

— ¿QUÉ? —saltó en la cama olvidándose de la rubia por un segundo.

— ¿Qué sucede? —la voz femenina se hizo presente mientras el castaño negaba con la cabeza susurrando un "nada".

Y esto será cuando se dispute la final del fútbol español: Barcelona Vs Real Madrid…

— ¿Quién diría que los hermanos Asakura jugarán juntos en la selección japonesa después de enfrentarse en el fútbol español…?

Anna abrió los ojos desmesuradamente. Aquello le había dado escalofríos y había quitado todo el cansancio de su cuerpo.

—No sabía que la final era esa…

—Pues… traté de prepárame para ello… Tengo la impresión de que me matará en el campo…

Anna sonrió.

—Y… ¿Cuándo es la final?

—Mañana…

Ella… simplemente tenía que presenciarlo.

………….

Fue un partido acalorado.

Aunque estaba en un palco privado, con algunas de las esposas de los jugadores más famosos, no podía evitar a la prensa tratando de sacarle una foto. Se preguntaban a quién iría a apoyar, porque había surgido el nuevo rumor de que Hao y Anna se estaban divorciando y talvez Anna había reanudado la aventura que tuvo con Yoh hacía años.

Eso se lo habían inventado ellos. Aquella historia vendía mucho…

Sin embargo, la rubia observó todo con la mano en la boca. Hao estaba más violento que de costumbre e Yoh parecía tranquilo.

Hubo muchos "no intencionados" golpes entre los gemelos pero nadie lo notó, sobre todo la afición cuando el partido terminó y el FC Barcelona era campeón del fútbol español.

Un mensaje sonó en el móvil y ella lo leyó rápidamente. Era su jefe ordenándole que si era cierta la separación, no lo sacara a relucir… había dinero en juego.

Anna bufó indignada y se fue directo a los vestidores.

Esquivó a los reporteros quienes le preguntaban sobre su matrimonio. Ella sólo les sonrió con un toque de acidez y entró a los vestidores del Real Madrid.

Un policía trató de detenerla pero la voz de Hao retumbó por el pasillo. La multitud de reporteros se quedaron callados ante el acto.

—Es mi esposa, déjala pasar….

Los reporteros se quedaron contemplando la escena sin poder pasar la valla de policías que no se lo permitían de ninguna manera.

Ella se acercó a él. Parecía muy desilusionado, pero lo disimulaba bien, era tan orgulloso que no podía mostrarse débil.

—También te han dicho que no divulguen nuestra separación… —le susurró asegurándose de que nadie los oyera.

—Sí… —dijo mirando a un lado—… y voy a darte el divorcio…

Se quedó estupefacta mirando fijo al hombre frente a ella. No creyó jamás escuchar esas palabras de los propios labios de Hao.

Estaba derrotado… en todo ¿Habría alguien capaz de soportar aquello? Pues al menos él seguía en pié…

Anna lo tomó en brazos, sorprendiendo a su aun esposo.

Él la rodeó fuertemente, los ojos apretados y valorando lo perdido más que a nada en aquel momento. Ella… ella siempre lo abrazaba silenciosa cuando algo le dolía o frustraba, era como decirle que lo apoyaba… que le amaba… ¿Por qué no se había dado cuenta?

Separó un poco su rostro para observarla. Se veía tan hermosa… le sonrió, aquello era todo lo que podía ofrecerle en ese instante.

—Tengo… que irme… —musitó, los sentimientos confusos se revolvían en u pecho, lo único que quería era huir antes de sucumbir ante ellos— Que estés bien… Hao…

Se dio media vuelta y salió.

Pasaron un par de semanas antes de reunirse con los abogados y plantearles que no podían agilizar sus trámites de divorcio debido que sus jefes no estaban dispuestos al escándalo.

Anna sentía ahora lejana la pelea entre ella y Hao. Ya ni siquiera sentía aquella rabia de no haber mantenido su matrimonio vivo.

Estaba sentada frente al televisor, mirando un programa de chismes que había especulado sobre si ella y Hao estaban a punto del divorcio. Las conductoras opinaban que ya era hora, debido a que el castaño no sabía ser fiel, aunque todo aquello lo especulaban porque la pareja se comportaba de manera extraña en público.

Sí… le habían obligado a mostrarse en público con él para tratar de acallar a las lenguas viperinas, sin embargo, las sospechas continuaban… aunque, no hablaban cuando estaban juntos, por eso las levantaban.

—Creí que habían parado las habladurías… —dijo el menor de los gemelos sentándose a su lado— ¿Anna? —le llamó mirándole con clara preocupación, seguramente con eso del chisme la estaba pasando mal nuevamente.

— ¿Cómo es que todos saben que Hao es un mujeriego y yo no lo sabía? —susurró ella con serenidad mientras se sentaba en el sofá de la sala.

—Pues él siempre ha sido así… digo… nuestra niñera fue su primer conquista —susurró algo distraído.

— ¡Niñera! ¡Por Dios, qué edad tenía! —Anna le miró incrédula.

—Trece años… yo mismo los encontré en la misma cama… a él y a nuestra niñera, un día de esos que regresé de Aomori a Izumo —su semblante se tornó apenado por el comentario, pero al ver la cara de Anna se quedó igual de frío que ella.

Acababa de cometer un error.

Ella no pudo aterrizar ninguna de sus ideas. Se quedó muda mirando a Yoh, quien podía jurar estaba pálido como si hubiese visto un fantasma.

—Yo jamás te vi en Aomori… ¿o sí?

Los nervios se apoderaron del semblante del castaño. Estaba pálido y no podía articular palabra.

Puede que sí… —musitó el joven sin darse cuenta. Tal vez su subconsciente quería decirle a ella la verdad.

— ¿Es verdad… no es así Yoh?—pudo proferir mirándole a entre tranquila y perturbada— lo que dijeron en los chismes es verdad… yo te conocí antes… tú eras ese Hao de los trece años.

—Yo… yo… Anna espera… —pero él no podía balbucear ninguna respuesta convincente, hizo una pausa larga—Sí… era yo… —susurró por fin— Fui yo el que te pidió fueras mi novia… Fui yo el que te besaba… era yo… Yo que cometí el error de decirte que me llamaba Hao…

Ella se quedó estupefacta. No había que decir…

El muchacho había entrado en un estado de estupidez casi ridícula. Ya no era dueño de su voluntad, y esta, le invitaba a decir cosas que nunca había repetido.

—Pero eso no es lo peor… —continuó mientras las lágrimas se le escapaban—. El día que te casaste… llegué a la suite del hotel en el que te hospedaste y me hospedé apropósito, sólo para decirte que el que debió casarse contigo fui yo… pero hallé a Hao camino a tu habitación…estaba tan ebrio que se quedó durmiendo en mi cuarto… después de una fuerte discusión entre ambos, cayó en mi cama y se quedó dormido.

— ¿Y…? —musitó la rubia dudosa y temerosa.

—Estabas ebria también… —miró la piso—Tanto que ni prestaste atención cuando te dije quien era yo…

—De esa noche yo… sólo recuerdo que Hao y yo…

—No era Hao, Anna… era yo… —sus lágrimas se hicieron gruesas—. Cuando me dijiste que me amabas comprendí que acababa de cometer el peor error de mi vida… no me amabas a mi… sino a Hao.

Ella simplemente se llevó la mano a la boca sin poder creer lo que acababa de escuchar.

—Después que te tomé… te dormiste en mis brazos—continuó— Te cubrí con las sábanas y salí de la habitación para traer a rastras a tu verdadero esposo… lo despojé de sus ropas y lo dejé a tu lado, cubriéndolos con las sábanas…

No acabó su relato.

Anna había estampado su mano izquierda contra su mejilla. Él recibió el golpe como su merecido.

— ¡¿Por qué los hombres que he querido… siempre me mienten?! —le dijo alterada con los ojos pálidos—Primero mi padre, luego Hao… ahora resulta que tú también…

Y salió de la habitación del castaño directamente a su antigua casa…

Continuará

Notas del autor:

Por kami, que diablos ha sido esto xD bueno en fin.. xDD quería hacerlo más cruel pero no pude

* Scheiße viene del alemán… significa…. Ejem… ¿Puedo decir groserías…? Mejor búsquenlo en el Google translator xDDD y si no quieren… significa… guardan el secreto? Significa… "shit" xDDD

Muchas gracias a:

Seyram Asakura, Annasak2, Naliamel, Itako no Nardi, Ludy Phorsha, Patrick A'Sakura (gracias por decidir leer el capítulo anterior aunque no te gusta el YohXAnna pero… se ha acabado owo xD)

Graaacias por leer!!!

Recuerden que esto es un HaoXAnnaXYoh owo xDD pero… ya ven… vienen cosas que realmente no esperan. El gemelo que morirá… etc etc… Creo que todas ya saben a quién mataré xDDD o… no? O_ó xD

Bueeno me despido… si tienen tiempo pásense por mi fic "Diario de una prostituta" va? ;--; xDDDDDDDD si no, no xD

Odiosas vacaciones ¬¬ me matan de aburrimiento y cuando me aburro no me inspiro ;---;

Y recuerden…

Que los ilumine la eterna luz!!!!! xDDD