Hola!! Ya estoy aquí de nuevo :P jojoOjo, espero que les guste el sig. capituloO. Reviews!!


La Travesia

"El Comienzo"

El idioma Antiguo

Atra nosu waíse vardo fra eld hórnya.- Que no pueda oírnos nadie

Du Völlar Eldrvarya.- Los Llanos Ardientes

Fälway Pïenpt!!.- Maldito Objeto

Fätheringh othé prings!- Cámbiame de Forma

Fairth.-Retrato obtenido por medios mágicos


Eragon y Aymie levantaron el vuelo. Eragon se quedo viendo a Blasse, le recordaba al dragón blanco que había sellado el pacto con los Jinetes, cuyo nombre no se podía pronunciar en ningún idioma. Se quedó observando a Aymie un rato. Ella era hermosa al igual que Arya. Sus bien dibujados rasgos al igual que su hermosa figura se hacían presentes en todos los ángulos. Eragon se quedó contemplándola embelesado hasta que ella se dio cuenta que él la estaba mirando. Él se sonrojo, desvió su mirada y se adelantó con Saphira.

Aymie se había dado cuenta que Eragon la miraba disimuladamente, pero al voltear a verlo, este se sonrojo y se adelantó con Saphira. Los recuerdos de los últimos dos años la atormentaban. Había salido de Ellesméra para tratar de robar el segundo huevo, acto que logró cumplir. Se había adaptado a vivir con los humanos, por más distintos que fueran de los elfos y había estado planeando el robo durante mucho tiempo. Extrañaba su ciudad, sus amigos, su familia y sobre todo a su hermana. Se dejó llevar por los recuerdos de su vida en Ellesméra durante toda la tarde. Al anochecer Eragon se puso en contacto con Aymie.

-Aymie, soy yo, Eragon

-Mande…- dijo ella distraída

-Estoy a pocos metros de ti, Saphira y yo nos paramos para que Blasse y tú descansen. Alcánzanos rápido.

-Está bien- respondió ella. Eragon esperó un poco hasta que Blasse apareció y aterrizó. Él ya estaba preparando una fogata. Aymie vio que estaban en un claro, estaba bastante bien para pasar la noche. Buscó a Saphira pero no la encontró en ningún lado- Dónde esta Saphira?

-Esta cazando, Blasse debería de ir también, mañana nos espera un largo camino.

-Creo que él tiene razón ve a cazar- dijo Aymie dirigiéndose a la dragona

-Entonces en un rato regreso- despegó. Aymie se quedó observando a Eragon, cada movimiento. Eragon se sonrojo "Esto me pasa por estarla mirando mucho tiempo!..." se dijo pero prosiguió con sus labores.

-Eres humano?- le preguntó Aymie después de calcular cada centímetro cúbico de Eragon.

-Si…- dijo Eragon sentándose y viendo la fogata como poco a poco sus llamas empezaban a crecer- por qué lo preguntas?- dijo mirándola. Pero los ojos de Aymie lo atrajeron como un imán.

-Es que pareces un elfo, pero… hay una parte de ti que es humana…- dijo viéndolo a los ojos. Eragon se quedo sorprendido.

-Si en el Agaetí Blödhren me transforme… - dijo Eragon recordando el dragón que había hablado con él.

-Cuantos años tienes… eres muy joven para estar en una misión- Aymie sólo suspiró.

-Tienes razón soy joven en la edad de los elfos, pero en tus años soy mucho mayor que tú…- dijo jugueteando con unas piedritas. A Eragon le sorprendió que dijera eso, no creía que fuese mayor que él, ella se veía de unos 16 años o poco menos; sabía que la edad de los elfos era engañosa pero no creía que tanto, recordó a Arya. Arya parecía una joven de veinte años, pero tenía cien años…se arrepintió de pensar que podía calcular la edad de los elfos

- Cuantos años tienes?- preguntó al final.

-En los años de mi gente sería una elfa más o menos de tu edad, supongo que un poco más pequeña, pero en tus años tengo… 55 años- dijo muy feliz. Eragon abrió lo ojos como de plato. Se veía bastante joven para tener 55 años- y tu??

-Bueno… yo- no se esperaba que ella le hiciera la misma pregunta. Pero si tenía 55 años el rey había muerto hace 45 años antes de su nacimiento, como había Aymie haber nacido? De lo que él había leído los embarazos de las elfas no duraban años- veras tengo 16, casi 17- la elfa no pareció sorprendida.

-Habían dicho que el Jinete era muy joven… anoche me dijiste que estuvieron en Ellesméra, haz terminado tu formación?

-No, hubo una emergencia y tuve que ir a ayudar a los Vardenos- dijo Eragon. Ella lo examinó otra vez con la vista. Cerró los ojos. Eragon supuso que debía de estar meditando o algo así.

-Veo que tienes bastante conocimientos del idioma antiguo…-dijo abriendo los ojos- necesito saber tus habilidades… te he entrenado Oromis?

-Si… quien te dijo de Oromis, creí que él era un secreto- dijo Eragon. Aymie se levanto y se sentó junto con él.

-Atra nosu waíse vardo fra eld hórnya- Eragon reconoció ese hechizo y se tranquilizo un poco- Oromis también me entreno a mi…- dijo finalmente la elfa.

-Pero, tu no eras un Jinete, Oromis entrena a todos los elfos?- dijo confundido.

-No, a mi me entreno por ordenes de la reina Islanzandí, por ser princesa. Me enseño los conjuros, como abrir mi mente, la historia de los Jinetes, pero nunca tuve lo que necesitaba para acabar mi formación… un dragón- dijo sonriendo- mañana tengo que ver tus habilidades… y también los detalles de la pelea con el Imperio, tengo entendido que fue hace meses en Du Völlar Eldrvarya, tengo razón?- A Eragon le sorprendió que ella supiera que hubo una pelea con el Imperio, siendo que estaba en la misión desde hacia un buen tiempo.

-Si, disculpa… no quisiera ofenderte, pero creía que no sabías nada de la pelea de Du Völlar Eldrvarya

-Tienes razón, sólo se que ganaron, lo supe por la movilización de las tropas de Galbatorix y por unas historias que contaban los soldados en Urû´baen.- dijo y volteo hacia arriba. Blasse y Saphira empezaban a aterrizar. Aymie dejó que el hechizo se desvaneciera. Ella notó que Eragon y Saphira tenían un lazo muy especial y estrecho.

-Qué haz averiguado de él? Es digno de confianza?- preguntó Blasse.

-Si ya estuvo en Ellesméra, se sorprendió cuando le dije mi edad…- dijo Aymie pensando- a lo mejor va a empezar a no confiar en nosotras… eso me preocupa…- dijo mirando a Saphira y Eragon que estaban muy ocupados hablándose entre sí.

-Pero por qué ha de dudar de nosotras?-dijo Blasse

-Recuerda que él sabe acerca de la derrota de Vrael…- dijo finalmente Aymie. Blasse sólo asintió.

-Esperemos que confíen en nosotras- dijo finalmente la dragona y se sentó cerca del fuego

En la cena estuvieron muy callados. Cuando se fueron a dormir, Eragon no podía dormir, los recuerdos de Arya no lo dejaban dormir. Cada vez se sentía más frustrado al ver el futuro de él y Arya desaparecer. Sabia que debería de olvidarla, pero era fácil decirlo, pero hacerlo… era lo difícil.

A la mañana siguiente, Aymie, Saphira y Blasse ya estaban despiertas. Así que se levantó y fue a desayunar, Aymie estaba terminando de hacer el desayuno, así que los dos se pusieron a desayunar. Cada vez lo sorprendía la belleza de la elfa.

-Cuanto se hace de camino a Ellesméra?- pregunto Aymie

-La verdad no lo sé, te estoy llevando hacia Surda… tengo que regresar con los Vardenos, después pensaremos en ir a Elleméra- dijo mordiendo una fresa muy jugosa- de donde sacas estas frutas?

-Algunas las recojo, pero otras necesito cantarle a las plantas…- dijo sacando un bolso con varias semillas- las siembro y hago que crezcan- Dijo sonriendo. A Eragon lo hechizó la hermosa sonrisa de la elfa. Terminaron de desayunar y se propusieron a hacer la prueba- veamos tu habilidad con la espada- dijo Aymie- protege el filo y empecemos!- dijo y hechizó su espada.

Empezaron a pelear, al principio Eragon estaba probando las habilidades de Aymie y le sorprendió que ella atacara con tanta fuerza. Aparte ella era rápida y tenía muy buenos reflejos. Aunque él tuviera las nuevas habilidades de los elfos, era muy lento para Aymie. Al final ella le sacó la espada con un giro de muñeca y lo tumbó al suelo. Un mechón de su hermoso cabello se salio del listón que sostenía al demás cabello.

-Eres bueno, pero te falta mucho por aprender- luego le dio la espada y lo ayudó a levantarse- Ahora necesito saber que conocimiento de magia tienes. Que puedes sentir?- Eragon se sentó como cuando estaba en la roca y abrió su mente. Sintió la energía de los árboles, plantas y animales, la de los dragones y la de Aymie. Le comentó todo lo que podía sentir. Al parecer eso le agrado a la elfa.- Creo que Oromis te ha entrenado muy bien- dijo

-Gracias – dijo Eragon respirando entrecortadamente. Se quedaron en silencio hasta que Aymie lo rompió.

-Te ha gustado Ellesméra?- dijo Aymie guardando la espada. Eragon se sorprendido por la pregunta de Aymie.

-Si… esta… bueno no es de este mundo- dijo sonriendo

-Veo que te ha impactado- dijo Aymie con alegría.

-Antes no me hubiera imaginado siquiera conocer un elfo, mucho menos quedarme en su capital- dijo Eragon sonriendo. Despegaron.

Aymie y Eragon empezaron a platicar, primero acerca de Ellesméra y de los ellos, pero poco a poco empezaron a platicar de cosas más personales. Eragon se sorprendido de lo a gusto que platicaba con Aymie. Ella que tenia el mismo asombro acerca de lo a gusto que se la estaba pasando platicando con Eragon siguió haciéndole preguntas sobre Saphira y él sobre Blasse. Tardaron tanto platicando que hasta Saphira y Blasse se metieron el la conversación. Cuando se dieron cuenta ya era de noche y debían de aterrizar. Ya entre el cobijo de los árboles Aymie se sentó y dijo.

-Valla! Hacia más de 30 años que no platicaba tan a gusto con nadie!- Eragon asintió y contestó.

-Al igual yo…- dijo y encendió la fogata.

Cenaron con una viva plática. Eragon le platicaba de la pelea de Du Völlar Eldrvarya y Aymie y Blasse lo escuchaban atentas, en veces Saphira se metía y daba más detalles, cosa que a Blasse y Aymie les encantaba. Después les tocó a Blasse y Aymie contar su historia.

-Bueno, es un poco larga…- dijo Aymie al ver el deseo de Eragon de oír su historia.

-Al cabos es temprano- miró a su alrededor y se dio cuenta que ya no era tan temprano. Aymie vio su desilusión en su cara.

-Pero no te preocupes mañana va a ver mucho tiempo para contar esa historia- Eragon y Saphira sonrieron.

-Esperaremos con ansias esa historia!- dijo Saphira acurrucándose en el pasto. Blasse hizo lo mismo.

-Buenas noches- dijo esta y todos se acostaron.

No había pasado mucho tiempo cuando Eragon se despertó por el quemazón que tenía en el cuello. Se quitó la manta de encima y vio que el collar que la habían dado los enanos estaba rojo "A la mejor Murtagh me esta invocando" pensó y espero un rato a que este dejara de brillar. Cuando esto pasó Eragon intentó volverse a dormir pero no pudo. Se movió mucho para encontrar una posición cómoda… pero nada. Cansado de que no se pudiera dormir se sentó junto a la fogata. Vio a Saphira placidamente dormida, él sonrió pasó la mirada por Blasse que estaba en un sueño profundo y luego pasó por Aymie. Estaba dormida boca arriba, su castaño cabello estaba desparramado en una improvisada almohada. Eragon se quedo pensando en ese día. Había descubierto muchas cosas sobre ella y Blasse, tenía gustos muy diferentes y otros no tanto pero se llevaban bien.

Compartían el mismo amor por los dragones y a cultivar la tierra. A Aymie le gustaba entrenarse y a él no le desagradaba. Blasse al igual que su Jinete era muy platicadora, en el día ella y Saphira hablaron mucho y al final los cuatro estaban enfrascados en una viva conversación. Eragon no se sentía tan feliz desde hacía bastante tiempo. Su mirada se desvió a la fogata."Como estará Roran? Y Arya y Orik? Estarán bien en Surda?". Aymie se empezó a mover violentamente y se despertó de golpe.

-Ay! Fälway Pïenpt!!- dijo Aymie sacándose un collar del la blusa. Tenía diamantes pequeños en las orillas y en medio tenía un zafiro. Eragon se asombró de la maldición que había dicho la elfa y se quedó mirándola. Pero pronto comprendió por que lo había dicho, el zafiro estaba incandescente. Ella alzó la vista y vio a Eragon sentado mirándola fijamente- Hola! No sabía que estabas despierto- dijo un poco avergonzada.

-No te preocupes… - dijo él bajando desviando de los enormes ojos de la elfa.

-Por qué estas despierto?- pregunto esta, parándose y sentándose junto a él.

-Me despertó mi collar- dijo él sacando el collar de los enanos.

-Qué hace?

-Impide que me invoquen

-Igual que este!- dijo ella mirando con disgusto el collar- hacía mucho que no pasaba esto, ya me había olvidado de cómo quemaba- dio ella con un risita- Me va acostar mucho volverme a dormir…

-Igual a mi…- dijo Eragon, levanto la mirada hacia el cielo estrellado- que hermosas están las estrellas…

-Si…- se quedaron en un silencio muy incomodo. Los dos se miraron fijamente, hasta que Aymie bajo la mirada y pregunto con un hilo de voz- Oye, cuando cumples años?- Eragon se quedó callado.

-El mes que entra- dijo sin dejar de mirar a la elfa – por qué lo preguntas?

-No más, creo que los humanos festejan los cumpleaños, no es cierto?

-Si…- Eragon suspiró extrañando las fiestas – Los elfos no festejan los cumpleaños?- la cara de Aymie hizo muecas.

-Si… y no…- dijo ella. Eragon no entendió. Aymie se apresuró a decir- si los festejamos, pero… no todos, solamente festejamos los 25, 50, 100, 150, 200 etc… me he explicado?- dijo al ver la cara de Eragon.

-Si, muy bien- dijo este- pero, por que me lo preguntas?

-Bueno, en Urû´baen los niños humanos se alegraban de tener cumpleaños… pero, por qué? Por qué esa felicidad?- dijo ella.

-Mmm… a lo mejor es por como lo celebramos…- Aymie esta perpleja. Él trató de explicarse- mira… a veces los niños reciben un pequeño regalo, puede ser simple o complejo, eso depende del nivel social… también se hacen tartas, muy ricas por cierto- dijo Eragon imaginándose una tarta recién salida del hormo.

-Las tartas, es un pan muy grande, verdad? Creo que vi recuerdos de cómo se preparaban…- dijo muy feliz

-También en los cumpleaños se reúne la familia, se le da bendiciones y los mejores deseos para el año que viene… - dijo finalmente Eragon

-Creo que ya comprendí por que anhelan los cumpleaños!- dijo ella feliz

-Los elfos como festejan los cumpleaños?- dijo Eragon serio

-Bueno, no todos los festejan, pero casi la mayoría lo hacemos… nosotros no hacemos tartas y todo eso – dijo Aymie, guardo silencio un poco – pero nos deseamos lo mejor para el año siguiente y a veces le damos algún detalle. Ya sea un pergamino con algún poema o canción, un juguete, en caso de los niños y esas cosas- dijo ella- pero no lo tomamos muy en cuenta… no todos los cumpleaños festejamos…- hizo una mueca triste – Deben de pasársela muy bien…

-Si… y tu cuando cumples años?- dijo Eragon interesado

-Uff!! Falta mucho para eso… pero cumplo el veintisiete habo día entrado el invierno…- Estaban en primavera en esos momentos.

-Pero el tiempo se pasa rápido!- dijo Eragon, aunque ese era un dicho humano y el tiempo de los elfos era lento y largo. Aymie solo sonrió.

-Tienes razón…- ella bostezó- creo que me esta entrando el sueño, hasta mañana- dijo acostándose entre sus mantas.

-Hasta mañana- dijo Eragon imitándola. Rápidamente los dos cayeron dormidos.

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Eragon durmió placidamente durante esa noche. Durmió tan a gusto que se levanto de un muy buen humor. Como de costumbre, las dragonas y Aymie ya estaban despiertas.

-Buenos días dormilón!- dio Saphira- dormiste bien?

-Si! No me quejaría si durmiera así todo el tiempo!- dijo alegre

-Qué bien pequeñajo- dijo ella sonriendo

-Ya desayunaste?

-Si, Blasse y yo salimos a cazar en la mañana- dijo ella

-Buenos días!- dijo Aymie- te estaba esperando para desayunar

-Qué bien, gracias – dijo él agradecido.

-No hay de que agradecer – y empezaron a desayunar – Eragon, ya casi no tenemos provisiones, casi se acerca el desierto de Haradac, allí no podré hacer que las plantas crezcan, necesitamos ir a un pueblo- dijo dándole una mordida a una jugosa manzana. Eragon meditó la situación.

-Sería muy peligroso, ahí habrá carteles colgados en los que saldrá mi nombre y descripción donde ofrecen una cuantiosa recompensa por mi captura, y no puedo dejar que tu sola vallas.

-No te preocupes de eso, tengo un plan- dijo sonriendo traviesamente. Terminaron de comer y Aymie le empezó a explicar su plan- Creo que el pueblo, más bien ciudad, que queda más cerca es Gil´ead, allí podremos encontrar todo lo que necesitemos…

-Pero nos reconocerán!- dijo Eragon interrumpiéndola.

-Te dije que tenía un plan- dijo ella mirándolo fijamente – mira… Fätheringh othé prings!- en ese momento el cabello castaño de Aymie empezó a cambiar a negro azabache, su blanca piel se empezó a oscurecer. Saphira, Blasse y Eragon e quedaron sin palabras ante la transformación de Aymie- Este hechizo nos ayudará…

-Qué tengo que hacer?- preguntó Eragon

-Es sencillo haz echo alguna vez un Fairth?- Eragon asintió- que bien, solo debes de fijar la imagen de cómo quieres transformarte y recitar el hechizo, pero recuerda… debes de tener la imagen bien definida- Eragon pensó como le gustaría transformarse.

-Fätheringh othé prings!- Su cabello empezó a cambiar a un castaño oscuro y creció hasta taparle las puntiagudas orejas, su piel se oscureció un poco más- Que te parece?- le preguntó a Saphira.

-Te vez bien… no me quejo- dijo ella sonriendo

-A ti, Blasse te gusta como me veo?- pregunto Aymie

-Te vez más que bien, deben de tener cuidado, aunque hayan cambiado sus aspectos si la gente esta lista los podrían reconocer… - dijo la dragona

-Gracias por el consejo, no lo olvidaremos- dijo Aymie feliz- Creo que deberíamos cambiar nombres dentro de Gil´ead, no te parece?- le dijo a Eragon

-Creo que tienes razón, yo me llamaré… Evan- dijo acordándose de Brom.

-Mmm… yo me llamaré Kaeth- dijo ella muy feliz- si alguien pregunta vamos hacia Surda para ver a mis padres…

-Me parece una muy buena idea, Saphira y Blasse deberán esperar aquí, no nos podemos dar el lujo de que las vean.

-Comprendemos – dijo Saphira – pero no tarden mucho

-Cuídense- dijo Blasse. Eragon y Aymie se dieron la vuelta y se dirigieron hacia Gil´ead.