Un placer enorme el saludarles, en primera mil diculpas por la tardanza, este ha sido un poco mas dificil de escribir, y aunque hace rato lo tenia listo, aun no terminaba de agradarme del todo, pero hoy finalmente puedo presentarlo ante ustedes.
No tengo mucho que decir, por lo que sere breve, hare las aclaraciones del capitulo y los dejare disfutando este escirto.
Renuncia:
-Los personajes de Naruto no son de mi autoría, esta historia no esta hecha confines de lucro, simplemente es para entretenerlos a ustedes al leerla, y a una servidora al escribirla.
-Kucabara, no es de mi autoria, es el protagonista de un manga llamado "Defense Devil" escrito por Youn In-Wan; he ilustrado por Yang Kyung-Il, simplemente lo hemos tomado para beneficio de la trama
-el personaje de Uzumaki Alexis no es de mi propiedad, le pertenece ha la gran escritora que es Shadow Noir Wing. Para mayor información del personaje visitar su profile.
-el personaje de Sensu Akari, es de mi creación, no existe ni existirá en la trama original de Naruto.
Sin mas que agregar por el momento, dando gracias por tomarse el tiempo de leer esta idea de su servidora, me despido.
Pacto:
Demonio X humanidad
Sigilosas sombras recorrían los techos de Konoha, ninjas de guardia que vigilaban implacables la paz de aquella aldea, siempre alertas, siempre sombras, nadie conocía su identidad, nadie deseaba conocerla ya que si lo hicieran, era probable que eso fuera lo último que vieran sobre esta tierra. Saltaban de edificio en edificio, de roca en roca, de árbol en árbol, siempre con las sombras de la noche, siempre.
Y sí, si alguien se tomaba la molestia de observar el cielo nocturno de Konoha, con un poco de suerte podrá ver a las múltiples siluetas casi imperceptibles moverse por toda la villa, son como fantasmas y espíritus guardianes, que solo salen al caer la noche dentro de aquella aldea, dispersos en el perímetro o con un solo objetivo; si, así lo recordaba, y así seguía siendo, después de todo, ¿Cuantas noches no fue "ella" uno de ellos?
Por lo que, ahora, en su actual misión, daba gracias que aun se mantuvieran los mismos recursos de protección de su querida aldea natal, ya que, para su conveniencia, ese era un problema menos; bastaría un poco de seguimiento para identificar la rutina, ese era el primer punto de su misión, el segundo era mantenerlos al margen de los acontecimientos planeados, y el tercero, procurar que ninguno llegase a la guardia del barrio Uchiha hasta el amanecer, después de todo, ha Sasuke le llevaría toda la noche y todo el tiempo posible que ella pudiera comprarle, para poder hacer su parte dentro del plan.
Miro una última vez a las 3 sombras que le seguían, eran sus más hábiles hombres, y confiaría en ellos para esta misión, y lo mejor de todo es que Konoha no sabia de su existencia, ya que ellos habían ingresado, no hacia mucho, por un punto ciego dentro de la defensa de la villa. Así que, con una sola mirada les indico la ruta a tomar, las tres sombras asintieron en silencio y desaparecieron con agilidad, sonrío tras la mascara que portaba, el plan iniciaba y con ello solo quedaban 120 horas para culminarlo, confiaba en terminarlo a tiempo, pero le preocupaba el resultado de ello, sin embargo ya no había regreso, era hora de terminar lo iniciado tantos años atrás.
- Ten cuidado Sasuke - Susurró al viento mientras ella misma desaparecía entre las sombras.
- Tsunade sama - Una figura oscura ingreso en el despacho del Hokage y saludó mientras reverenciaba a la esbelta mujer frente a él
- Informe - Dijo aquella persona sin siquiera levantar la mirada de los documento que tenia en el despacho.
- Ningún movimiento por parte de los embajadores de Saigo, dos de los miembros de dicho grupo, se reunieron momentáneamente con el cuarto Shikage; uno de ellos era la hermana del mismo, la quinta Shikage, y antes que ella, un miembro de la escolta, la persona que dice llamarse "Damaru" no pudimos saber mas al respecto de lo dicho en aquella reunión ya que al parecer todas las habitaciones designadas a la comisión están siendo protegidas por grandes barreras de chakra que impide cualquier medio de espionaje
Por su parte, la Hokage simplemente guardo silencio, como quien analiza las acciones a tomar con esta nueva información, después de todo, en una situación tan delicada como la actual ella no podía tomar las cosas a la ligera, cualquier error, por mínimo que fuese, pondría en riesgo la integridad de la villa, y quizás el resto del mundo Ninja. No, no cometería ningún error no mientras no supiera a lo que realmente se enfrentaba.
- Estoy al tanto, regresa a tu lugar e infórmame al amanecer, mientras no hagas nada sin consultármelo primero, tu y tus hombres deben esperar por mis ordenes ¿Quedo claro? - Comunicó mientras lo observa seria e impasible.
- Hai, Hokage sama - Comunicó mientras se retiraba de aquella oficina.
- No puedo distraerme no con una situación tal como en la que estamos actualmente, ya que un simple error podría ser nefasto, estoy segura que Saigo oculta algo, han venido por algo, de no ser así, jamás hubiesen dado a conocer su existencia, sin embargo, aun no se que buscan, que ocultan, y hasta que no lo sepa, no puedo descuidarme.
Las luces de aquella habitación hacia mucho se habían apagado, todo dentro de ella parecía apacible y tranquilo, iluminados únicamente con la tenue luz de la luna que lograba colarse entre las semitransparentes cortinas, todo indicaba que el ocupante de aquel cuarto hacia mucho que descansaba tranquilo por un apacible sueño. Sin embargo, aquellos que le vigilaban desde las sombras no podían estar más equivocados.
El actual ocupante de aquella habitación ni siquiera se encontraba dentro de ella; no, él ya hacia a la sombra de las hojas del árbol central de Konoha, con la mirada fría y calculadora, a la espera de poder iniciar con su objetivo, y para ello el estaba ahí, y así poder ejecutarlo el había llegado hasta la sombra de aquel imponente árbol. Esperaba a que la hora llegase, era crucial llevar a cabo aquella parte de su plan a la hora exacta, si cometía un error en una parte tan crucial podría comprometer todo por lo que en ese momento luchaba.
Miro en dirección a una rama sobre su cabeza, en ella ya hacia descansando su halcón negro, los ojos rojos le miraban desde las alturas, observando… esperando. Y a pesar del fuerte viento que en aquellos momentos soplaba en el lugar, ni una de las plumas de aquella ave se movía, nada la perturbaba… es mas siempre lo había dicho, ella irradiaba un aura mas perturbadora que cualquier entorno por demás aterrador; sin embargo era por ella que estaba en ese momento ahí, era por aquella exótica ave de color negro que el se encontraba a la espera del momento para actuar.
La poca luz de la luna que se filtraba entre las hojas, desapareció al ocultarse el astro entre las nubes de tormenta, pronto el aire cambio de dirección, a lo lejos en algún lugar de aquella villa, los perros aullaron llenos de temor, presintiendo la llegada de algo que esta mas haya de cualquier lógica, las penumbras dejaban solo ver difusas siluetas en las sombras… sombras que se preparaban para, llegado el momento indicado; dar la bienvenida a uno de ellos.
Sin prisa y con toda la calma se alzo desde su lugar de descanso, sacudió con parcimonia y casi con semblante aburrido; la capa que le protegía, observo el andar de las nubes, pronto la primera gota de agua cayo y a esta le siguieron muchas mas, el torrente que se desato en aquellos próximos minutos solo lograron hacerle sonreír (y empaparle sus largos cabellos) después de todo contaba con que lloviera ese día, ya que era necesario para ejecutar la parte vital de su propio plan.
- Llegó la hora - Dijo por lo bajo mientras observaba aquella impetuosa lluvia caer sobre ellos, luego dirigió su mirada al ave que le miraba desde su posición - Es hora de que hagas tu entrada para hacer valer el pacto que firmamos
Sonrío mientras saltaba hasta el suelo donde convergían las raíces del mismo. Una vez allí, desato un pergamino frente a él; para luego proceder a realizar algunos sellos y tras una leve explosión y la disipación del humo de la misma otro pergamino apareció frente a él, sin embargo, este parecía distinto, más antiguo, más místico, con los bordes quebradizos y el papel.
Con sumo cuidado lo extendió sobre el suelo húmedo, sabia que allí nada había escrito, que era un pergamino en blanco, pero también sabia que era por eso lo que le hacia especial, sin pensarlo mucho mordió su dedo índice con uno de sus colmillos, causando una pequeña herida de la cual pronto dejo escapar una gota de sangre, con sumo cuidado se arrodillo frente al lienzo en blanco y llevando su mano hasta la altura de escritura dejo caer la gota de sangre en el centro de aquel papel. Por unos segundos nada paso, pero pronto aquella gota comenzó a cobrar vida propia, moverse a través del pergamino mientras a su paso letras color escarlata dejaba, entre mas avanzaba mas letras aparecían, pronto eran palabras y al finalizar eran párrafos completos los que se habían escrito.
No necesitaba leerlo, sabia de antemano lo que ahí decía, se lo había dicho "él" el día que le salvo de la muerte, por lo que se apresuro hasta llegar al final del papel; el lugar donde ya hacia grabado su nombre, ahí el debía hacer valer aquel contrato, para finalmente dar inicio al final de todo. Con sangre escribió sobre el nombre grabado, letra por letra dejando claro un nuevo rastro de sangre viva en un viejo pergamino, cuando la última letra fue escrita, procedió con el último paso
- Yo Uchiha Sasuke hago valer nuestro pacto, lo he firmado, y tú lo has jurado, exijo tu presencia a mi lado, gobernante de la muerte, rey justo de los infiernos, segador supremo, renuevo mi pacto, yo te invoco "Mephisto Barto Dertor Reffer Lark Kucabara"
En aquel momento el aire enrareció, el viento dejo de soplar, la lluvia arrecio, y el halcón que le acompañaba con un agudo canto se elevo de su lugar rumbo a la copa de aquel árbol, desapareciendo entre las sombras que lo cobijaban; fueron solo segundos, segundos en los que el silencio reino, segundos en que todo pareció volver a la normalidad… todo… excepto el aura pesada que se respiraba.
Pero, aun así… eso tan solo era el inicio de la convocación, lo siguiente que las sombras dejaron ver, fue una ligera y alargada forma precipitarse desde las alturas hasta el suelo, el impacto de aquel cuerpo al caer provoco una ligera nube de polvo y agua que se evaporaba, el olor que esta condensación de vapor emanaba era una mezcla de ácidos varios y azufre, para luego con un abrupto he inesperado final, todo termino.
El silencio volvió a reinar, y las penumbras regresaron a su lugar de origen, sin embargo aquella sombra, permanecía inmóvil en el suelo frente a él; pasaron pocos segundos para que lentamente, se incorporara; dejando ver la alta silueta y bien definida apariencia de un humano, pero el sabia perfectamente que no era tal cosa, y que estaba muy lejos de serlo. Aquella silueta ya erguida por completo, comenzó a caminar en dirección a él, con paso calmo y seguro; aquella entidad se aproximaba lentamente hasta su ubicación, un ser inmortal que ante el ojo poco entrenado pasaría fácilmente como un mortal mas pero era la verdadera naturaleza de este ser, y la indiscutible aura asfixiante que de él emanaba la que le hacia perder cualquier signo de humanidad…
O tal vez eran las inexplicables cosas que sucedían en su espacio personal, nunca se cansaría de las sorpresas de las indiscutibles e incomparables habilidades de aquel ser que causaban en la atmosfera cercana; ejemplo de ello, era la misma lluvia caía torrencialmente sobre ellos en aquel momento, mientras el estaba completamente empapado, aquella figura estaba completamente seca; y realmente no sabría decir si era por que toda el agua se esfumaba a cada paso que daba o era por que la lluvia le respetaba lo suficiente como para reconocerle y proclamarle una entidad superior sobre la tierra; era simplemente sublime el aura que emanaba aquel ser, a pesar de ser densa y llena de fuertes emociones, le daba todo el porte de elegancia y respeto que merecía
Y fue solamente, hasta que logro alcanzar una prudente distancia que se detuvo, justo en el momento en que la luz de un rayo iluminaba las facciones de aquella esbelta figura, dejando ver así; a un hombre de tez clara y largos cabellos blancos alborotados, por su rostro largas líneas negras corrían desde sus ojos hasta la base del mismo; las comisuras de sus labios pintados por un perturbador tinte negro dejaban ver dos finos colmillos que acentuaban mas el aspecto aterrador a aquella sonrisa.
Y aun así, estaba totalmente convencido, de que en aquel hombre quizás lo que mas llamaba la atención eran sus ojos; pigmentados con un carmesí tan fuerte como la sangre dejaban ver claramente; una purezas y sinceridad tal que era por ese sencillo detalle que, quizás la mayoría podría llegar a sospechar de su falta de humanidad. Un contraste completamente opuesto a lo que el resto de su imagen anunciaba; pero era precisamente por ese par de ojos, que no tenia nada que temer y más aun, que podía confiar plenamente en él.
- Has tardado - Comentó con voz calma pero segura- han pasado años Uchiha - Concluyó mientras se postraba frente a él.
- Aa, Mephisto Barto Dertor Reffer Lark Kucabara, han pasado años - Saludó aquel que le reverenciaba para luego agregar en un tono cansado y lleno de reproche. - Y veo que aun sigues siendo el mismo príncipe demonio que conocí, ¿Que en el inframundo no te han enseñado nada?
Sin embargo la actitud del ser ante el, si bien le frustraba y le desconcertaba, no le era extraña; le conocía lo suficiente como para saber que aquello era algo natural en la actitud de aquel demonio; seguía igual que la primera vez que hablo con aquel príncipe demoniaco; por eones, había sido y seguía siendo parecer el mismo demonio de gentil corazón no apto para gobernar el inframundo pero con el poder que lo hace merecedor del titulo. Siempre se preguntaría ¿como era posible que aquel poderoso Maou tuviera el corazón de un noble ángel?
- Ya deberías haber aprendido a no saludar de "esa" forma a nadie y menos a tu pactante - Dijo mientras le miraba acusador.
- No puedo evitarlo, la costumbre de siglos Uchiha, y por favor deja de llamarme por mi nombre completo, Kucabara o Mephisto estarían bien - Decía mientras se incorporaba y sacudía sin animo el negro manto que le cubría - Me da dolor de cabeza el solo escucharte; parece un trabalenguas, aun no se como haces para no morderte la tuya - Concluyó mientras le miraba de forma desinteresada.
- Igual, si dejases de llamarme Uchiha tal vez llegásemos a un acuerdo - Dijo mientras el mismo se incorporaba y acortaba la distancia entre aquel hombre y él.- Y si estas en eso podrías también hacer algo al respecto a tu aspecto ¿Sabes? esto es Konoha, tierra de humanos.
- Mi apariencia o la forma en que te llamo no son cosas que importen en este momento, o ¿Me equivoco? debo suponer que finalmente te has decidido a continuar con tus planes - Le escuchó hablar mientras veía que observaba sin interés los alrededores, pero aun así sabia que la total atención recaía en él
El silencio que su compañero guardaba, solo sirvió para hacerlo suspirar frustrado, el Uchiha nunca había sido un pactante fácil, desde aquel día en que le salvo de la muerte, supo que este seria un pacto bastante interesante; y ya que no obtendría una respuesta del mudo Uchiha, y el detestaba el silencio, mejor era cambiar de tema y seguir con la conversación.
- Así que este es Konoha, ¿Tu aldea natal? Es bonita, tiene muy buena atmósfera, debes sentirte mal por contaminarla con mi presencia - Comentó, pero de nuevo no tuvo la respuesta que esperaba.
Sasuke por su parte contemplo aburrido aquella hermosa vista, la paz que se respiraba y el aura de tranquilidad que la aldea emanaba bajo aquella tormenta era un espectáculo realmente hermoso; sin embargo, frunció el seño al recordar cual era su objetivo.
- Vamos - Dijo dando media vuelta luego saltaba hasta un tejado cercano y se adelantaba en el camino mientras decía.- Tu lo has dicho no te he convocado para charlar como buenos amigos, tenemos trabajo que hacer y el tiempo esta en nuestra contra.
- Hai, Hai – Contestó mientras se preparaba para seguirle, no sin antes dar una ultima mirada a aquel paisaje - Es una atmósfera tan pacifica, es una lastima que pronto perderás esa paz, ¿Por qué será que siempre que te visito debo llevarte a una guerra?
Preguntó al aire mientras desaparecía entre las sombras de las nubes que momentáneamente se retiraban y dejaban brillar la luna.
Saltaba cuan rauda y veloz era, por sobre los tejados de la villa, casi sin poner la totalidad de su peso corpóreo, parecía flotar cual hada de cuanto de hadas, en el segundo que sus dedos tocaban la firmeza de lo sólido, su otro pie ya estaba a la mitad del salto para alcanzar el siguiente tejado; sin mirar atrás, presurosa a alcanzar su objetivo, hacia gala de su agilidad. Pero aun así tuvo que parar… detenerse abruptamente al escuchar que pronunciaban su verdadero nombre.
- Alexis - Llamó una cercana voz a la figura que saltaba de techo en techo, rápido y sigiloso.
- ¿Akari sama? - Preguntó deteniéndose en seco buscando en la dirección donde procedía la voz
- Alexis, aquí - Llamó nuevamente la voz, mientras de entre uno de los árboles cercanos se dejaba ver una figura cubierta por las sombras.
- Akari sama - Se apresuró Alexis a saltar hasta la posición donde se encontraba la chica.- ¿Qué ha pasado?... ¿Por qué esta aquí?
- Lo siento mucho Alexis, se que no debería estar aquí, pero la información que conseguí apremiaba mi pronta reacción - Comunicó
Aquellas palabras y la expresión de seriedad en Akari, le hizo ver a Alexis que las cosas parecían ser más serias de lo que creía
- ¿Qué ha encontrado?... ¿Es tan grave, para necesitar de su presencia aquí? - Preguntó sin dudarlo. Akari, por su parte asintió levemente con la cabeza y procedió a hablar.
- Hay albores de guerra - Dejo salir de golpe a una sorprendida y estupefacta Alexis al menos interiormente por que exteriormente su expresión es cautelosa y seria.
- ¿Que dice Akari sama? en toda nuestra investigación durante estos tres años nada indicaba esto, ¿que encontró para afirmar tal cosa?
El seño fruncido, tan característico en los Uchiha, ahora para sorpresa de Alexis se dejaba ver en la cabeza de familia de los Sensu
- Nada, y es precisamente eso lo que más me molesta Alexis, nada lo indicaba, hemos fallado en la recaudación de información, la guerra se avecina y a este ritmo, cada aldea ninja caerá en ella.
- Akari sama…
- Si, lo se, nada lo indica, las pruebas no son irrefutables, pero es verdad, habrá guerra, y Aniue lo sabia, lo supo desde siempre
Cuando Alexis escuchó esto, en un inicio creyó que estaba hablando de Sasuke, pero ella había estado siempre con él en los últimos meses y a pesar de que Sasuke le había hecho ver sus sospechas nunca se las confirmó y jamás habló de ello abiertamente frente a ella ni nadie mas, entonces ¿Cómo podía saber Akari que Sasuke lo sabia?... A menos que… ¡¿Aniue?... ¡¿Había dicho Aniue?... A Sasuke nunca le había dicho así, siempre era Niisan, entonces significa que hablaba de…
- Subaru sama - Susurró de tal forma que era imperceptible para cualquier oído cercano, sin embargo era mas una afirmación para ella que para quien le acompañaba - Akari sama, no me diga que Subaru sama…
- Aniue lo supo, y eso le costo la vida, Alexis, la guerra ha iniciado sin que nosotros lo sepamos, sin embargo, Aniue lo supo antes que nadie, y supo muchas cosas mas Alexis, Subaru Aniue sabia que vendríamos a Konoha… sabia que nosotros vendríamos por los pergaminos sellados del clan fundador ¡él sabia que Niisan llegaría hasta nuestra aldea!
Aquella afirmación dejo estupefacta a Alexis, es decir Subaru sama murió meses antes de que Sasuke llegase a Saigo, entonces ¿Cómo era posible aquello? No dudaba de la palabra de Akari si ella decía que Subaru sama lo sabia entonces era verdad, sabia que Akari jamás hablaría a la ligera del tema y menos si esto involucraba la preciada memoria de Subaru, sin embargo… entonces ¿como era posible aquello?... ¿En que se basaba Akari para afirmar tal declaración?
- Akari sama - Habló pacientemente Alexis mientras observaba detenidamente a la persona frente a ella, no sabia por que pero tenia la sensación de que algo había distinto en la joven frente a ella, algo que a pesar de ser distinto le resultaba familiar…- ¿Cómo…?
- ¿Cómo lo se? - Le cortó de pronto Akari - Sencillo, Subaru Aniue me lo ha dicho-declaro con tal seguridad que no cabía la duda en sus palabras.
- Akari sama - Llamó una vez mas Alexis - Subaru sama no puede…
- ¿No puede haberme dicho tal cosa?... ¿Por qué esta muerto? - Aquella falta de emoción en la voz de Akari le confirmo a Alexis sus sospechas.
Suspiro frustrada y hasta cierto punto cansada. A veces detestaba la forma de ser del clan Sensu, jamás terminaba de acostumbrarse a los "peculiares" dones que dicho clan poseía, y más cuando los más fuertes y poderosos dones solo se transmitían a los líderes del clan, debía haberlo tenido en cuenta.
- Es de mala educación suplantar a una persona - Habló con la mayor calma que podía Alexis mientras tomaba posición defensiva mientras sus uñas se alargaban hasta parecer filosas garras - Y mas si no tienes el permiso de esta… Subaru sama
Por su parte, "Akari" quien la miraba hasta cierto punto aburrida, le sonrió medianamente, mientras iniciaba su andar hasta alcanzar a Alexis.
- Nunca he podido engañarte, Alexis sempai - Habló "Akari" con un tono mas grave, pero a la vez burlón - Y al parecer el que este muerto no cambia las cosas pero al menos podrías sorprenderte un poco ¿No crees? - Le susurro al oído una vez llego hasta la chica.
A pesar de no inmutarse por la cercanía del otro ser, al menos no visiblemente; Alexis pudo sentir la despiadada, fría y oscura aura que aquella esencia alguna vez mortal, emanaba ahora, mientras poseía el cuerpo de la única persona vinculada por sangre con él. Ciertamente los constantes remolinos de esencia espectral eran tan palpables como la atmósfera que les rodeaba, sin embargo se mezclaban y hasta cierto punto desaparecían en las ráfagas de espectral chacra que aquella presencia emanaba, aun contenía rastros de lo que en vida era el sin igual y poderoso chacra maldito del joven líder Sensu, sin embargo ahora, predominaba mas el manto mortuorio que seguramente obtuvo tras su muerte.
- ¿Sorprenderme tu a mi? - Contestó igual en susurro mientras sus orbes amatistas brillaban con matices rojos y una sensual pero fría sonrisa aparece en su fino rostro de porcelana - Te faltan diez vidas mas, para ello mocoso
Alzó su mano dispuesta a herirlo sin embargo solo cortó el aire, siguió su trayectoria con la mirada sin dejare intimidar por él, nunca lo había hecho y no empezaría ahora, después de todo durante mucho tiempo Alexis fue el ser más letal de la aldea después de que Orochimaru se fuera de está.
- Oye, tranquila, no quieres lastimar el cuerpo de mi hermanita - Respondió mientras caía gracilmente unos cuantos metros mas adelante
- Entonces deberías ser un buen chico - Contestó mientras caminaba tranquilamente hasta la pelinegra - Y descansar en el sueño eterno, Su chan
El silencio reino una vez mas, ambas figuras quedaron frente a frente, ambas miradas se analizaron detenidamente, un par de ojos amatistas llenos de dolorosos recuerdos y secretos sostenían la mirada desafiante de unos lúgubres, opacos, pero a la vez calmos y desafiantes ojos negros, tan negros como la oscuridad de un abismo sin fin, la chispa de vida los había abandonado hacia mucho tiempo.
El tiempo paso, aun en silencio, la atmósfera tensa y pesada que se había formado tras aquel peculiar encuentro, amenazaba con aplastar por completo a los dos entes reunidos en aquel techo. Sin embargo, entonces; cuando la situación no parecía querer cambiar y tan solo empeorar, finalmente aquel denso silencio fue roto por uno de los presentes.
- hmpff…jajajaja
Una sutil risa ahogada empezó a escucharse, para luego finalmente escapar de los esfuerzos de su dueño y escapar en una sonora carcajada que prontamente fue acompañada por la de su rival. En cuestión de segundos la densa atmósfera se disipo, dejando solo una confortable calma como la formada por dos viejos amigos que no se han visto en mucho tiempo.
Los vacíos ojos de "Akari" observaban divertidos a los traviesos purpúreos de Alexis, con una muy brillante sonrisa que solo se acentuaba mas por la recia lluvia que en ese momento empapaba a ambas figuras.
- Nos volvemos a ver Su chan - Habló Alexis mientras sus garras volvían a ser las perfectas uña de su mano derecha
- Aa, te lo había prometido Alexis senpai… no te librarías tan fácil de mi - Sonrió prepotente "Akari"- Después de todo te dije que no seria la ultima vez que habláramos y un Sensu nunca rompe una promesa
- Hai, Hai, lo se, se que mi Subaru chan nunca rompería una promesa - Dijo mientras negaba fervientemente con su cabeza y alzaba sus hombros en son de derrota - Sin embargo es bueno poder hablar con tigo, de nuevo Subaru - Sonrió mientras contemplaba la esbelta figura de la Shikage frente a ella - Y si, acabas de confirmar lo que siempre supe, hubieses sido una linda chica como tu hermana
- Asumiré amnesia y me diré a mi mismo que nunca oí eso, sin embargo - Dijo "Akari" pero el súbito cambio en la voz aguda de quien le hablaba, le alerto - Lo que he dicho antes es cierto, Alexis, tanto en el mundo humano como en el mundo de los espíritus la guerra se anuncia, y Saigo no estará exenta de ella, el viento augura que nada se salvara de ella.
Aquellas palabras solo lograron una leve reacción de la segunda al mando de Saigo; no había duda en la voz de quien desde la tierra de los muertos se comunicaba con ella, no había rastro de desesperación y menos preocupación en las vacías palabras del espíritu sin descanso que estaba frente a ella. Pero por ello, por esa simple razón ella sabia cuan ciertas eran.
- Muchas vidas se perderán, muchas de ellas inocentes otras llenas de odio y rencor, pero todas ellas, todas y cada una de ellas cumplirán un papel en esta guerra.- Habló y luego calló, a la espera de la respuesta de su interlocutor. Pero quizás esa respuesta no era la que él esperaba.
- ¿Por que?... ¿Por qué Subaru? - Habló Alexis suavemente mientras alzaba un poco mas su voz - ¿Por qué rayos te callaste todo este tiempo? - Grito mientras un relámpago golpeaba algún punto del país del fuego - ¿Por qué rayos cargaste con todo esto?
Los matices rojos volvieron aparecer en sus ojos violetas dándole un tono más oscuro casi llegando a parecer como el color del vino tinto. "Akari" observó con pesadez a la rubia rojiza.
- ¿Por qué no debería haberlo hecho? - Respondió con otra pregunta -¿Habrías creído en mi palabra cuando aun vivía? - Cuestionó con una voz carente de emociones y una mirada vacía - ¿Podrías creer en la palabra de quien desconoce el por venir pero que presiente la muerte en cada respiro de su existencia?... ¿Puedes creer en la palabra de quien lleva nuestro linaje sin ponerla en duda en algún momento?
Alexis sempai, no todos son como tu, hace mucho tiempo que el lenguaje de los sueños no vale nada… hace tiempo el hombre dejo de creer en las palabras de sus dioses para escuchar nada mas las del hombre mismo, entonces ¿Puedes jurar tu que todos escucharían mi voz?... ¿Podrías asegurarme de que el hombre entendería el lenguaje de la muerte que solo yo conocía?... ¿Puedes asegurarme eso Alexis sempai?
Aquella declaración sorprendió en sobre manera a Alexis, conocía y entendía a lo que se refería Subaru con aquel alegato, eso no le sorprendía, lo que si le sorprendía en sobremanera era lo que oculto en sus palabras escapaba, finalmente las irracionales acciones del que alguna vez fuera el mas temido juez "Shinigami" sobre esta tierra, quedaban claras. Y eso le llenaba de profundo dolor y tristeza pero a la vez de un incontrolable deseo de golpear el cuerpo mortal del espíritu frente a ella.
- Idiota, Subaru siempre fuiste un Idiota - Susurró con una voz llena de enojo - Sabes que nadie dudaría de tu profecía, nadie dudaría de una profecía hecha por la muerte en persona - Dijo mientras apretaba los puños con la esperanza de retener su furia- Por un demonio ¿Por qué diablos recurriste a una acción tan irracional? Idiota, no había necesidad de morir para creer en tu palabra
- Alguien debe morir para que los demás vivan - Fue la respuesta seca y tajante por parte del cuestionado.
- La muerte no muere, Subaru - Contesto fría y con seguridad - Sabes eso mejor que nadie, y sabes las consecuencias de tus acciones, penar toda una eternidad entre los vivos y los muertos no es una forma en que descanse tu alma. Saigo necesitaba un líder y lo sabias mejor que nadie, mas aun si una guerra se avecinaba, no tenias que preocuparte, sabias que Saigo sobreviviría a esta nueva guerra.
- Saigo sobrevivirá a esta guerra - Aseguró sin emoción alguna la voz seria - Eso esta claro, lo supe desde siempre, y yo envié un líder, no solo para Saigo sino para todo quien desee seguirle, este mundo necesitaba de alguien que en sus venas tuviese el deseo de vivir que conocieses la vida misma y yo no era ese líder, por ello les envíe a él, ninguna de mis acciones es irracional, simplemente no están a la altura de tus deseos.- Concretó mientras observaba aburrido a la chica.
- ¿Estas hablando de Sasuke? - Preguntó un poco mas tranquila
- No, el es tan solo una pieza vital para quien liderara en esta guerra, el solo es la oscuridad que equilibra la balanza corporal de lo que tu denominas "líder", en el momento llegado esa oscuridad buscara su "Luz" "Cielo" e "infierno" para formar al líder con el que yo soñé, eso lo hará le guste o no, lo quiera o no; yo no podía permitir que su ciclo finalice, no cuando esto que viene necesita de él para poder sobrellevarse, por eso le envié a mi mas poderoso aliado para que fuese su "pactante" su muerte solo traería mas caos a un mundo caótico, y si mi humanidad era un precio a pagar por asegurarme el cambio del destino mismo, entonces era un precio justo a pagar.
- ¿Estas consiente de que no entiendo ni la mitad que estas diciendo? - Preguntó curiosa
- Entenderás lo que debes entender, comprenderás lo que debes comprender, ignoraras lo que debes ignorar- dijo con un suspiro apagado - Por lo general la muerte te enseña las verdades de este mundo, pero te necesito viva por lo que no es una opción, todo comenzó a girar hace mucho tiempo atrás.
Tras aquellas palabras observo detenidamente a quien tenia enfrente, el cual solo guardo silencio mientras devolvía la mirada. Ambos realmente se quedaron un tiempo mas en silencio observando el uno al otro.
- Yo quería, estando en vida, poder salvar por lo menos un alma mas de las que se perderán en esta guerra, sigue siendo mi mas profundo deseo después de mi muerte, sin embargo hace mucho comprendí que yo no era capaz de lograr lo que tanto anhelaba, todo lo contrario, mas vidas se perderían si yo formaba parte de esta guerra, el camino que decidí tomar, solo minimiza el daño no lo evita, pero hay muchas mas oportunidades para mas almas, de ser salvadas, por estos medios. Si un alma mas es salvada por este medio, mis acciones habrán valido la pena ejecutarlas
- Subaru, en verdad, siempre desee poder comprenderte al menos una mínima parte, tus palabras solo me dicen que tu dolor es equiparable a la longevidad de tu espíritu. Ser un inmortal entre lo mortales debe ser la peor maldición sobre esta tierra.
Al terminar aquellas palabras, un relámpago golpeo nuevamente los vastos cielos, iluminando momentáneamente aquella escena; y Alexis, por un momento, por un efímero segundo creyó ver revelado por aquella atronadora luz, a Subaru erguido frente a ella, sin embargo cuando la luz se extinguió, solo la figura de Akari era la que se mantenía frente a ella.
- Dile a Sasuke que el día en que nos conozcamos esta próximo, que hasta entonces cuide de mi hermana… y que le tenga paciencia a Mephisto, no es tan maduro como se le ve, la guerra pronto estallara, y cuando lo haga, muchas vidas se perderán, has que este consiente que ni el ni nadie podría haberles salvado, sino ello le consumirá en la oscuridad
Esa declaración fue dicha con sumo cuidado, como quien quiere grabar pacientemente aquellas palabras en la mente de su interlocutor, la aprensión y el sincero sentimiento de preocupación para el aludido en aquellas frases eran palpables en lo profundo de cada silaba. Sin embargo, lo que venia después de aquella declaración, no era algo para lo cual Alexis pudiera haberse preparado.
- Y… Alexis… Gomenasai - Dijo mientras sonreía - Al final, creo que te defraude; yo solo quería que los demás países sobrevivieran al caos, por eso, por eso yo actué…
No pudo evitar interrumpir aquella disculpa, simplemente un sentimiento de apuro y agobio le inundo por completo cuando escucho el rumbo de aquella confesión, si él terminaba aquella disculpa, estaba segura que ya no podría ver de nuevo la cara de Akari sin pensar en su hermano, ni ejecutar con seguridad y eficiencia el plan de Sasuke, no es que no fuera profesional, simplemente la disculpa de uno de sus amados discípulos no tenia lógica en cabeza, después de todo ella siempre creyó que quien se despediría primero seria el maestro, no al revés.
- Tranquilo no lo haz hecho - Aseguró la chica mientras le sonreía condescendiente - Es solo que me hubiese gustado que confiaras un poco mas en mi - Dijo mientras cerraba sus ojos y ensanchaba mas una su sonrisa, en un intento de ocultar las emociones que amenazaban con fluir libres.
Subaru por su parte aun en el cuerpo de su hermana, le miro gentilmente en son de disculpa
- Mi tiempo se acaba, mi poder aun no es tan grande como lo era en vida, estar en este plano dimensional aun ocupando el cuerpo de Akari consume gran parte de mis energías, mi poder consume gran parte del de Akari, estoy cansado - Habló la figura de cabellos negros mientras giraba su rostro hasta quedar de perfil - Tengo sueño - Dijo mientras entrecerraba los ojos un poco y sonreía sutilmente.
- Subaru - Gritó Alexis al ver caer casi desfallecido el cuerpo de la chica, quien agotado, poco a poco perdía el control de su chacra y sus facultades físicas. Fue casi en un segundo que logro atraparlo aun en plena caída.
- Se me olvidaba - Habló aun Subaru sosteniendo un poco mas el enlace, aunque era mas que claro que aquello se le dificultaba en sobremanera.
- Subaru - Le llamó Alexis en un intento de mantener aun el vínculo con aquel joven que si bien no era ya su cuerpo físico, seguía siendo una persona muy querida para ella.
Además aun tenía tanto que preguntarle. Sin embargo el espíritu del chico estaba ya demasiado cansado, y poco a poco se convenció que mejor era ya el momento de dejarle partir.
- Tales te envía saludos, dijo que en algún momento hablaría con tigo, largo y tendido - Sonrió cerrando casi por completo los ojos
En ese momento Alexis podía ver como el extraño fulgor que hasta en ese momento había adoptado la mirada de Akari se perdía sutilmente como quien cubre la noche con un gentil manto de neblina, realmente sentía que veía morir una vez mas a Subaru, pero esta vez lo hacia en sus brazos.
- Aa, dile que recibí su mensaje, que le estaré esperando cuando el guste - Dijo con una sonrisa, pero por dentro sentía que un nudo casi incontrolable lleno de tristeza.
- Alexis sempai, quiero dormir - Susurró la voz de Akari, pero ella sabia que quien lo decía era Subaru
- Entonces duerme Su chan, cuando despiertes yo seguiré aquí.- Aseguró mientras acariciaba los mechones sueltos en el rostro de la chica.
- Lo se…Alexis sempai - Dijo mientras la típica sonrisa prepotente de todo buen Uchiha o Sensu se dibujaba en aquel rostro - Buenas noches Alexis sempai - Dijo finalmente mientras sus ojos se cerraban por completo y se desvinculaba de aquel cuerpo.
- Dulces sueños Su chan, descansa - Habló al comprender que Subaru finalmente había abandonado el mundo de los vivos para regresar una vez mas al mundo de los muertos.
Si bien en verdad no tengo nada mas que agragar a menos de pedir disculpas nuevamente por mi imperdonable tardanza, quisiera que por favor se tomaran un poco de tiempo y leyeran lo que adjunto a continuacion.
Es el Preview de lo que se anuncia como una grandiosa historia, de parte de Shadow Noir Wing; para todos ustedes, un adelanto de lo que sera un nuevo fic.
(el resumen completo esta en el Profile de Shadow san para quienes gusten leerlo)
Los dioses son peligrosos y más cuando se les ha robado algo de inmenso valor…
- ¡Escuchen mis leales súbditos encuentren a ese mortal y tráiganmelo!
- ¡Como ordene Izanami-sama!
- Pagaras caro por tu osadía Uchiha Madara – Gruó con rabia Izanami
Pero este mortal no era común y corriente y eso la diosa se ha dado cuenta demasiado tarde…
- Lo sentimos mi señora pero ese Uchiha a acabado con todos
- Son unos inútiles
Pero obtuvo ayuda de alguien inesperado, un mortal no tan común…
- ¿Por qué quieres ayudarme, niño?
- Porque queremos lo mismo, detener a Madara – Contestó nuestro rubio favorito acompañado de cierta pelirrosa y pelinegro de fría mirada.
Izanami sonrió mientra observaba con interés a los tres jóvenes promesa del mundo shinobi.
Sin embargo cuando las cosas se complicaron y la muerte se llevó a sus aliados Izanami decidió intervenir de forma directa…
- ¿Me mando llamar mi señora? – Pregunta una hermosa joven de ojos violeta arrodillada ante ella
- Shiko te tengo una misión especial.
- Con gusto cumpliré sus órdenes. ¿Cuál será mi misión?
- Tu misión será traerme a Uchiha Madara y para eso reencarnaras en un cuerpo mortal en la nueva realidad.
- Entendido mi señora, cumpliré mi misión y le traeré a Uchiha Madara
La historia fue reescrita, creando una nueva con nuevos problemas y nuevos aliados…
Frente a las puertas de la aldea de Konoha se podían ver cuatro sombras, dos femeninas y dos masculinas, una de las femeninas poseía largo cabello rubio rojizo y penetrantes ojo color violeta llenos de muerte y dolor.
Ahora con un nuevo mundo creado, la misión del Ángel de la Muerte deberá de llevarse acabo si quiere que su fuego siga ardiendo y para eso tendrá la ayuda del zorro, la flor y el halcón. Juntos tendrán que salvar el mundo shinobi de la cuarta guerra Ninja pero el ángel cambiara la historia de forma drástica…
¿Qué consecuencia traerán estos cambios a la historia original?
¿Cuántas vidas más se perderán?
Las respuestas a estas interrogantes y más están…
Kage Nendaiki I:
Chi no Namida
"Porque desear la acción es desear una limitación. En este sentido todo acto es un sacrificio. Al escoger una cosa rechazamos necesariamente algunas otras."
