¡Hola! Por fin, después de un tiempo de largo sufrimiento por no tener la suficiente inspiración en mi pobre cerebro con los sesos secos, llego con el capítulo número dos, por lo menos estoy a tiempo U_U. Tercera y última vez que digo esto para ya no enfadarlos, denle una oportunidad al fic, como en la mayoría de las series o libros, los primeros capítulos siempre son aburridos, pero lo demás estará mejor, ¿de acuerdo? Esto es todo.
Disclaimer: Todo lo relacionado a Naruto es propiedad del grande y todopoderoso Masashi Kishimoto.
Capítulo 2: ¡Alerta! ¡Nuevo miembro en la familia!
-Ella es Hayashi Haruka –dijo Baki-. Su misión es cuidar de ella.
-¿Cuidar de ella? –la rubia estaba confundida.
-Se quedará con ustedes por un tiempo…
-¡¿Qué? –exclamaron los dos hermanos mayores.
La joven estaba allí de pie, con una mirada extremadamente fría, que asustaría a cualquiera, o por lo menos, a la mayoría, se veía completamente vacía. No se le apreciaba muy bien por la tremenda oscuridad que ya había afuera.
-Oye Baki –dijo Kankuro-. ¿No crees que podamos hablar de esto…?
-Está bien –respondió su sensei-. Haruka, ¿por qué no vas a recoger tus cosas a la torre?
Ella asintió con la cabeza y se esfumó con un salto.
-Bien –expresó Baki con otro suspiro-. ¿Quieren hablar?
-Claro que sí –respondió Temari-. Adelante, pasa.
Los tres hermanos y su sensei se sentaron en la sala.
-¿Quién es ella y por qué quieres que esté con nosotros? –inquirió Kankuro.
-Despacio –respondió el hombre-. Les diré todo lo que sé. Ella es originaria de esta aldea, pero ha estado fuera durante mucho tiempo. No sé si habrán notado, pero es muy callada, a decir verdad, sólo habla cuando es necesario, así que no se sorprendan. Tiene 13 años y ha tenido una vida muy dura.
-¿Vida muy dura en qué aspecto? –preguntó la rubia.
-No lo sé exactamente –respondió-. Los del consejo sólo me dijeron que su antiguo sensei abusó de ella aprovechándose de algunos extraños poderes que tiene, aunque ni siquiera yo los conozco, ni tengo la menor idea de ellos. Se quedó conmigo durante dos días, pero todos preferimos que era mejor que se quedara con ustedes.
-¿Y por qué nosotros? –indagó el pelirrojo con voz hosca.
-Porque son los más indicados para este trabajo, por favor, conviértanla en su amiga y hagan que les tenga confianza.
La chica llegó con dos mochilas y esperó en la entrada.
-¿Estarán bien? –preguntó Baki.
-No te preocupes –dijo Temari-. Haremos todo lo posible.
-De acuerdo. Haruka, pasa. Ellos son Kankuro, Temari y Gaara –dijo señalando a cada uno-. Serán tu nueva familia. Chicos, trátenla como si estuviera en su propio hogar.
Haruka mostró un rostro entristecido después de oír las palabras "en su propio hogar".
Baki se fue inmediatamente y desapareció entre las sombras de la ciudad. El ambiente en la casa estaba un poco incómodo.
-Bueno…-habló Kankuro-. Bienvenida…si quieres…puedes desempacar tus cosas en…
-Te daremos una habitación –intervino Temari-. Kankuro, saca tus marionetas.
-¡¿Qué? –gritó el marionetista-. ¡¿Y dónde quieres que las ponga?
-¡Hay mucho espacio en el sótano! ¡Además casi no usas esas marionetas, a tus preferidas las tienes en tu cuarto! ¡No me hagas enojar!
-Está bien U_U
El castaño fue corriendo para poder hacer lo que le había indicado su hermana.
-Estamos a punto de cenar –dijo la rubia-. ¿Gustas sentarte?
Haruka negó con la cabeza.
-Ya está –dijo Kankuro mientras bajaba por las escaleras.
-Bueno…entonces…-tartamudeaba Temari.
La ninja no prestó mucha atención y sin decir nada subió y se instaló en su nueva habitación, desempacó, guardó su ropa y se recostó en una cama bien acolchada, con una ventana que tenía una vista directa a la torre del Kazekage y al resto de la aldea.
Los tres hermanos se dispusieron a cenar.
-¿Creen que estará bien? –cuestionó Temari.
-Es un poco extraña…-dijo Kankuro.
El menor se levantó de la mesa.
-¿Gaara? –la rubia lo notó algo raro.
-No tengo apetito –contestó el pelirrojo.
-Sí, sobretodo porque Temari es la que hoy cocina –murmuró.
-¡¿Qué dijiste pedazo de…? –gritó su hermana.
-Voy a salir –fue lo último que dijo el menor, impidiendo que Temari terminara de agredir a Kankuro.
Los mayores se calmaron y terminaron su cena y ordenaron todo en su lugar. Ya era demasiado tarde y se disponían a ir a dormir. Entraron a sus respectivas habitaciones y se quedaron pensando en muchas cosas que les pasaban por la mente a ambos. Finalmente se quedaron dormidos.
-o-o-o-
Gaara estaba sentado en el techo de una casa enfrente de la suya, se podía ver a sus hermanos desde donde se encontraba. El pelirrojo observaba con la vista el lugar, hasta que sus ojos se toparon con Haruka, ella estaba simplemente acostada mirando hacia el infinito con la mirada perdida. La luna alumbraba lo suficiente como para distinguir que estaba completamente despierta.
Pasados unos minutos, Haruka supo que la estaban observando, se levantó y abrió la ventana, miró directamente donde estaba el chico de esos ojos color aguamarina. Esa mirada atravesaba las almas, se veía completamente llena de odio y Gaara lo supo al instante. Al saber que era él, la chica volvió a recostarse en su cama.
-Tiene sentidos agudos…-pensaba el maestro de la arena.
Habían pasado unas dos horas y la chica seguía todavía despierta, ¿qué acaso ella tampoco dormía? Quien sabe…
Gaara sabía que no haría nada "sospechoso" si estaba siendo vigilada, así que utilizó su técnica del tercer ojo, había algo en ella que despertaba la curiosidad del menor.
Haruka se sentó al borde la cama y al no sentirse observada, comenzó a formar una pequeña esfera de color entre violeta y azul en la mano, la cual aventaba arriba y abajo, como una pequeña pelota de goma. A Gaara le pareció un poco extraño, nunca había visto una técnica como esta. Desactivó su tercer ojo y se dirigió a las habitaciones de sus hermanos. Despertó a Temari y después fueron con Kankuro, el cual….bueno, parecía un saco de piedras imposible de mover o despertar en su caso.
-¡Kankuro! –dijo Temari en voz fuerte y a la vez en forma de susurro, ya que la habitación de Haruka estaba a tan sólo unos metros.
No estaba logrando nada, Gaara sacó arena de su calabaza y la colocó a un lado de la almohada de su hermano. El movimiento hizo que se despertara, a punto de gritar, pero Temari logró sofocarlo con una mano y con la cabeza hizo una seña para que saliera.
Bajaron un momento a la cocina, un lugar donde la "extraña" no los podría oír.
-Bien –dijo Kankuro con un largo bostezo-. ¿Qué es tan importante como para despertarme a las tres de la madrugada?
-Hay algo extraño en esa chica –contestó Gaara.
-Eso ya lo habíamos notado –indicó Temari un poco enfadada.
-No me refiero a eso –continuó el pelirrojo-. Creo que esa chica posee un poder superior al de nosotros.
-¿Qué? –señaló Kankuro-. Tan sólo es una gennin como nosotros, no dudo de que tenga habilidades pero…
-Espera –lo interrumpió Temari-. Baki nunca nos dijo si ella era una gennin.
-¿Estás insinuando que tiene otro nivel? –indagó el castaño.
-Bueno, no lo sé -respondió ella.
-Lo único que trato de decir –intervino Gaara-. Es que hay que tener cuidado…-dicho esto se esfumó de nuevo.
-Sigo sin entender por qué nos despertó si era sólo para charlar de esto –dijo el marionetista cansado.
-Si fue Gaara el que nos dijo eso…tal vez tenga razón, no conocemos nada de esa ninja y la información que tenemos no nos sirve de mucho… -expresó sin más la de las cuatro coletas.
-Yo digo que hay que sacarle respuestas mediante la fuerza.
-No, Kankuro, por ahora hay que hacer lo que Baki nos dijo, tal vez si nos tiene la suficiente confianza, podamos hablar con ella.
-Bueno, pero si intenta algo fuera de lo normal con nosotros no dudaré en emplear mis marionetas.
-De acuerdo.
Ambos hermanos regresaron a sus habitaciones.
-Genial, ahora no me voy a poder dormir –dijo Kankuro.
-¿Por qué?
-Siempre que me despiertan, ya no puedo volver a conseguir un buen sueño –expresó mientras se tumbaba en la cama desarreglada.
-Si cierras los ojos y piensas en dormirte si lo lograrás –comentó la rubia.
-Si como no, lo único que quiero es…-se quedó dormido.
-Vaya ¬¬…y dice que ya no iba a poder…válgame…ya hasta está roncando.
Ella salió de la habitación de su hermano y se dirigió a la suya, pasó un momento dirigiendo su mirada hacia el cuarto donde se encontraba Haruka y después se fue.
Ya mañana tratarían de socializar con ella.
Bueno aquí termina este capítulo. Gracias a todos por sus opiniones. ¡Sayonara!
