Muchas gracias a todos por sus comentarios n_n

Disclaimer: Todo lo relacionado a Naruto es propiedad del grande y todopoderoso Masashi Kishimoto.


Capítulo 4: Infundiendo lazos de confianza y amistad.

El día estaba transcurriendo demasiado lento para los tres hermanos, aún no había nada especial que hacer y ya se estaba volviendo a sentir ese calor insoportable que se presentaba en esa época del año.

El desayuno se estaba enfriando, ninguno había probado lo que Haruka había preparado.

-Ándale Kankuro –decía Temari-. Tú eres el que siempre está hambriento y no creo que hoy sea la excepción.

-Ni muerto voy a probar lo que esa loca cocinó –respondió-. ¿Y si está envenenado?

-Ay por favor, ¿por qué envenenaría la comida? Ella misma la comió.

-Pero dejó la ración con veneno para nosotros y la buena para ella.

-No seas tan paranoico Kankuro.

-Entonces pruébala tú –le dijo con algo de inseguridad.

-De acuerdo… haré que la pruebes primero que yo ¬¬.

Llevó un plato a la mesa. Kankuro observaba con mucha atención para no perder el más mínimo detalle por si sucedía algo. Temari tomó un tenedor para probar uno de esos "exquisitos panqués". Tomó un pedazo y lo dirigía a su boca cuando…le dio un gran pisotón al marionetista, lo que lo hizo gritar de dolor y justo en ese momento introdujo el pan dentro de la boca de él. Ella y Gaara miraban a Kankuro masticar.

-¿Y bien? –preguntaba Temari.

-¡Está delicioso!

-Mhm… te lo dije –sonreía la mayor.

-Sí pero… ¡¿por qué me dabas ese pisotón hermana?

-Quise verte sufrir un rato.

Los tres hermanos comieron lo que la chica había hecho.

-Debes admitirlo, Kankuro –le dijo Temari-. Ella es mejor cocinera que tú.

-¿Qué? –contestó en tono de burla-. Nadie puede superarme, yo soy el mejor chef de toda Sunagakure.

-Lo que tú digas –dijo la rubia en tono sarcástico.

El trío se disponía a salir de la casa para ver si encontraban algo que hacer en la ciudad. Temari subió y se detuvo afuera de la habitación de Haruka, la cual estaba con la puerta cerrada.

-Haruka…soy Temari. Vamos a salir, regresamos en unas horas.

Dicho esto, los tres salieron. Pasado un rato, Haruka bajó para conocer un poco más su "nuevo hogar". Tenía un estilo que le agradaba mucho.

Ella también se disponía a darle un paseo a la aldea. Cuando abrió la puerta se topó con Baki.

-Haruka, disculpa, ¿están Temari, Gaara y Kankuro? –preguntó el hombre.

Ella hizo un gesto negativo con la cabeza.

-Oh, de acuerdo… -dijo mientras se daba la vuelta.

-¿Por qué los buscabas? –preguntó Haruka para la sorpresa de Baki.

-Mmm, bueno, es que nuestros guardias han detectado unos intrusos en el desierto, a pocos kilómetros de aquí, suponen que son espías así que los quería mandar para que se encargaran de ellos.

-¿Cuántos son?

-Creo que sólo cuatro.

Haruka salió y pasó por al lado de Baki.

-¿Haruka?

-Me encargaré de ellos.

-¿Qué? –preguntó algo sorprendido-. Pero…

-Tranquilo…estaré bien.

Y de un salto se esfumó. Baki estaba pasmado ante la actitud de la chica, cuando la conoció no le dirigía ni una sola palabra, ni siquiera un "hola", pero ahora le hablaba como si nada, ¿acaso sus alumnos habían hecho algo en ella? Sabía que sólo decía lo que era verdaderamente necesario, pero eso era más que suficiente.

La kunoichi se encontraba a la entrada de la aldea, era rápida recorriendo distancias, tanto cortas como largas. Muchos guardias la observaron.

-Ey, tú, ¿qué haces aquí? –preguntó uno de ellos.

-Vine a encargarme de esos tipos –dijo subiendo a la estructura.

-Pero…

-Sólo díganme donde están.

Uno de los guardias se lo mostró, se encontraban a mitad de camino de la entrada de Sunagakure, ella los miró extrañada.

-Suponemos que son espías de otras aldeas –le informó otro de los guardias.

-No lo creo –afirmó ella-. Si fueran espías, no estarían tan al descubierto, deben de estar planeado algo.

La chica bajó de la fortaleza y se apresuró hasta llegar con esos supuestos espías.

-¡Espera! –le gritó otro guardia-. ¿No necesitas ayuda?

Haruka ya no se molestó en responder. En pocos minutos, llegó al lugar donde cuatro figuras vestidas de azul oscuro venían caminando en su dirección, a pocos metros de distancia. Parecía que esos tipos no la habían visto, pero era imposible al menos que fueran ciegos.

-¿Por qué? ¿Por qué no atacan? ¿Qué rayos es lo que están planeando?

Ellos seguían como si fueran unos zombies caminando en medio del desierto. A Haruka se le abrieron los ojos completamente.

-Un momento…las personas no caminan de esa manera, sólo si están bajo algún tipo de jutsu…al menos que…¡esto sea un genjutsu! Todo tiene sentido, deben de estar moviéndose por debajo de la arena, de acuerdo, ellos se lo buscaron.

La ninja juntó sus manos.

-¡Liberar!

La ilusión desapareció al instante, exactamente como había visto, eso era un genjutsu, los espías no son tan expuestos. Colocó su cabeza de lado sobre la ardiente arena, oyendo algunas palpitaciones y ruidos simples por debajo del terreno, ¡estaban justo debajo de ella!

-o-o-o-

-¡¿Qué? –exclamó Kankuro con voz potente-. ¡¿Cómo qué la has mandado a una misión sin nosotros?

-Pues…no se encontraban y ella se ofreció a ir –explicó Baki frustrado.

Los hermanos se habían encontrado a su sensei cuando iban de regreso a su casa.

-¡Tenemos que apurarnos! –gritó Temari-. No será tan fácil para una gennin derrotar a ese tipo de ninjas.

-Recuerda Temari –le dijo Kankuro-. Todavía no sabemos si es gennin.

-¡Lo que sea! ¡Vámonos ya!

-¡Pero! –les decía Baki.

-Nada de peros, Baki –intervino Kankuro-. Nos vamos en seguida.

Los tres se encaminaron a toda prisa a donde se encontraba Haruka.

-o-o-o-

-¡No se van a escabullir así de simple! –gritaba Haruka.

Ella dio un golpe tremendo que creó un gran agujero en la arena, obligando a que los tipos "esos" salieran a la superficie.

-Vaya, vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? –decía uno de ellos-. Eres muy pequeña como para tener la habilidad de ver bajo la tierra.

-Ja, ¿esto es lo que mandan los ninjas de la Arena? –repuso otro-. ¡Pero qué débil se ha de encontrar para encargarle este trabajo a una enana como tú!

Mala señal, la estaban haciendo enojar.

-Si me subestiman, están muertos.

-Sí…-respondió el primero en tono sarcástico-. Acabemos contigo para que no sigas interfiriendo.

Sí, tal vez Haruka era pequeña, pero poseía una fuerza bruta. El primer ninja se acercó a ella a toda velocidad y quedó inconsciente después de recibir una patada de lleno en la cara.

Un segundo intentó atacarla con su ninjutsu.

-¡Jutsu clon de arena!

Haruka no se preocupó por ese "tonto clon", fue directo hacia el verdadero y le metió un puñetazo en el rostro, rompiéndole la nariz y haciendo desaparecer al falso. A ella no le gustaba mucho usar su Taijutsu, pero prefería eso a desperdiciar su chakra en gente que no valía la pena para conocer sus habilidades. Había acabado con dos, quedaban otros dos.

-Así que te crees muy fuerte mocosa, te enseñaré lo que es la verdadera fuerza –dijo el tercero.

Se acercó corriendo de frente a ella, desapareció por un instante y apareció de nuevo a su costado, dándole un golpe dirigido a la cara, pero que ella alcanzó a detener con un brazo. El choque provocó que la lanzara varios metros hacia atrás.

-o-o-o-

Gaara, Temari y Kankuro llegaron a la entrada de la villa y un guardia les informó lo que estaba sucediendo, diciendo que la chica no parecía tener problemas.

Al trío no le importó si estaba bien o no, tendrían que mirar la batalla de cerca para poder ayudar en lo que fuera necesario.

-o-o-o—

Haruka estaba hirviendo de ira con ese golpe que había recibido.

-No quería hacer esto pero… -decía ella-… me has obligado.

Volvió a juntar sus manos y sus ojos se centraban en la figura temblorosa que se encontraba enfrente de ella.

-¿Qué…qué me está pasando? –decía con dificultad el hombre.

La kunoichi había entrado a lo más profundo de su subconsciente con su genjutsu para "divertirse" un rato, encontró su principal fobia: las arañas. Después de esto, encerró al hombre en una oscuridad total, y de pronto sintió miles de patas subiendo por sus brazos y piernas. Haruka hizo que la zona se iluminara y el hombre descubrió a los horribles insectos que lo estaban rodeando.

-¡Aaaaaaah!

-En el momento en que caíste en mi genjutsu, fue tu fin.

Mientras el hombre agonizaba dentro de esa ilusión, Haruka aprovechó para darle otro golpe dejándolo casi muerto en la arena.

-Bien, tres fuera, vamos con el último…

Miró a todos los lados, pero no encontró a nadie.

-¿Qué? ¿Dónde está el otro?

Justo después de eso la voz de un hombre detrás de ella le heló hasta la sangre y la paralizó por completo.

-Así que tú también usas genjutsu, pues no más, has acabado con mis compañeros, pero yo acabaré contigo. Que mal que bajaste tu guardia niñita.

Haruka intentó mover sus piernas y los brazos, pero no le respondían.

-¿Q-Qué rayos…?

-Ni siquiera lo intentes, no te podrás mover, estás completamente pegada a la arena.

-Un ninjutsu…debí suponerlo. Cada uno de estos tipos se especializaba en algo, y juntos, lograban una gran fuerza…

Unos hilos invisibles de chakra la tenían fuertemente sujeta a la arena.

-¡Este es tu fin mocosa! –dijo el último con un kunai dirigido hacia su cuello.

Ella sólo pudo cerrar los ojos esperando su fin.

-Hubiera querido…tener una vida normal –fue lo último que ella pensó.

-¡Gran remolino cortante! –exclamó una voz conocida.

El viento hizo que el hombre volara unos 10 metros. Haruka abrió los ojos al instante, notando que ya podía moverse, giró y se encontró con "ellos".

-Parece que nos debes una –dijo una sonriente Temari.

-U-ustedes… ¡¿Qué hacen aquí? –replicó Haruka.

-¿Qué no es obvio? –respondió Kankuro-. Vinimos a ayudarte.

-No era necesario, lo tenía todo bajo control.

-Si como no –le contestó el marionetista.- Estaban a punto de matarte. Deberías agradecérnoslo. Somos tus amigos.

-¿Mis…amigos? Es imposible… ¡Es imposible! ¡La gente no tiene amigos! –gritó con imperceptibles lágrimas en los ojos.

-Dijimos que te ayudaríamos –afirmó la rubia-. Y para eso nos tienes aquí.

-¡Se han olvidado de mí! –exclamó el ninja que había lanzado Temari por los aires.

Tenía de nuevo un kunai en su mano a punto de atacar a Haruka, pero quedó a escasos centímetros del rostro de ella.

-¡Sarcófago de arena!

Gaara había sujetado al ninja por los pies con un poco de su arena.

-Se acabó –dijo la voz áspera de éste. – ¡Funeral del desierto!

La arena lo rodeó por completo, destrozándolo. La amenaza había terminado.

-Listo –sonreía Kankuro de lado-. Y ni siquiera me dejaron hacer nada.

Haruka cayó al suelo de rodillas, demasiado confusa.

-Ey, ¿estás bien? –preguntaba Temari.

-¿P-Por qué? –sólo decía ella.

-Ya te indicamos que somos tus amigos –volvió a replicar Kankuro-. Te dije que podías confiar en nosotros.

-Amigos…¿confiar en ellos...? ¿cómo pueden…? ¡¿cómo pueden…?

La chica se agarró la cabeza con las dos manos entre horribles gritos de dolor, retorciéndose en medio del desierto. Lo último que vio antes de caer inconsciente fue a los dos hermanos mayores moviendo la boca en cámara lenta, aunque no logró escuchar ni una sola palabra…


¿Qué habrá pasado con Haruka? ¿Estará bien? Bueno, todos lo sabremos en el siguiente capítulo, ¡los espero! n_n

Emm, por si quieren conocer a Hayashi Haruka:

http : / / s577 . photobucket . com / albums / ss217 / lamoco_13 / ?action=view¤t = claro sin los espacios. Allí un dibujito que hice en mis ratos libres, ya sé que quedo rarita…pero ese día traía flojera.

Bueno, una cosita más, chequen este video: http : / /www . youtube . com / watch?v=kk8ETsjmjrc, también sin los espacios.

Es de una concursante de Señorita Panamá. ¿Quién es Confucio? "El que inventó la confusión" "Un antuiguo chino japonés". Perdón por reírme de esta manera, pero fue demasiado gracioso. Ya, eso es todo. (La silicona no arregla neuronas). ¡Sayonara!