¡Konichiwa! No quiero perder tiempo porque tengo una idea completa del capítulo en este preciso momento. ¡Adelante!
Disclaimer: Todo lo relacionado a Naruto es propiedad del grande y todopoderoso Masashi Kishimoto.
Capítulo 5: Borrando el pasado. ¡Recupera tu memoria!
La hora ya había pasado del medio día. Los Sabaku No se encontraban en la torre del Kazekage, esperando respuestas por parte de los ancianos del consejo y esperando a que Haruka despertara, ya tenía por lo menos dos horas inconsciente y los hermanos habían hecho lo posible por "regresarla a la vida" pero no habían conseguido nada en absoluto, sólo una importante pérdida de tiempo.
-¡Bien, ya es hora de que nos vayan diciendo que rayos está ocurriendo aquí! –replicaba Kankuro en medio de los ancianos abrumados.
-Cálmate, Kankuro –trataba de tranquilizarlo su hermana.
-¡No me digas que hacer Temari! –le gritó éste-. Primero nos llegan con esta desconocida y ahora ni siquiera nos quieren decir por qué está aquí.
El marionetista estaba hirviendo de rabia al no comprender lo que pasaba. Los miembros del consejo se miraron entre sí y asintieron con la cabeza entre todos.
-Muy bien… -decía Nakamura Fumihiko, el líder de los ancianos-. Kiyoshi, acompáñame.
-¡¿Ahora qué planean hacer? –el castaño estaba a punto de explotar.
-Serénate ya, Kankuro –le dijo Fumihiko-. Primero tenemos que ir a revisar a la chica.
Los dos viejos, seguidos de los hermanos caminaron por los pasillos de la torre, en dirección donde Haruka seguía "pacíficamente" dormida.
-Por cierto –decía Temari-. ¿Dónde está Baki?
-Él fue enviado a una misión fuera de la villa –respondió Kiyoshi.
-Pero si hace poco lo vimos.
-Pues así de rápido también llegan los encargos.
Llegaron a la habitación.
-Es increíble que todavía no haya despertado –indicaba Fumihiko.
-¿Y bien? –preguntaba un más calmado Kankuro.
-Bueno…-continuaba Kiyoshi-. Ya que está en estas condiciones, trataré de explicarlo lo más breve posible.
-Detente, Kiyoshi –le decía Fumihiko-. No les diremos todo.
-¡¿Qué? –Kankuro volvió a perder los estribos.
-Esta es información muy clasificada, sólo les contaremos lo que quieran saber, nada más.
El marionetista apretaba los puños, Temari colocó su mano sobre el brazo de él, lo que lo apaciguó un poco.
-En primera –dijo el castaño-. ¿Quién es ella y por qué está con nosotros?
-Hayashi Haruka.
-¡Eso ya lo sabemos!
-De acuerdo, de acuerdo, no te alteres. Ella viene de una poderosa familia de la Aldea de la Arena.
-¿Una poderosa familia? –inquiría la rubia.
-¡¿Me van a dejar hablar o van a seguir con sus preguntas? –exclamó un ya frustrado Kiyoshi-. Sí, su familia tenía un extremo poder gracias al padre de la chica, siempre estaban para servir a la aldea y era del agrado de todos, su padre se llamaba Kinomoto Daisuke y su madre, Hayashi Akira, eran muy unidos y tenían un hijo, Hayashi Jiro, de 7 años, mientras esperaban otro bebé, la cual se convertiría en la Haruka que ustedes conocen. Ella nació con algo similar a un kekegenkai, especialmente identificado con el color de los ojos, aunque su familia no le dio mucha importancia, y amaban a su nueva hija. La pequeña creció con una buena educación y desde pocos años comenzó a mostrar unos fuertes signos de una gran inteligencia. Y tan fuerte era su conocimiento que comenzó a asustar a sus padres. Cuando cumplió 5 años, Haruka…
-Kiyoshi, basta –lo calló Fumihiko-. Esto ya es mucho.
-¡¿Qué? –volvió a gritar Kankuro-. ¡Tenemos el derecho a conocer todo sobre ella!
-¿Cómo saben todo eso? –preguntó Temari.
-Gracias a otro miembro del consejo que conoció a su familia –respondió Fumihiko.
-¡Pero necesitamos saber si ella es de fiar! –exclamó el marionetista.
-Lo último que les diré es que no tendrán problemas, si se convierten en sus amigos, tal vez les cuente sobre su pasado.
-¡¿Entonces por qué la mandaron de vuelta a esta aldea y precisamente con nosotros?
-¿A qué te refieres con eso de "la mandaron de vuelta"?
-Baki nos dijo –intervino Temari-. Que ella había estado fuera de esta aldea por mucho tiempo.
-Exacto –continuó Kiyoshi-. Ella estuvo fuera, pero volvió.
-¿Y que pasó con su familia? –preguntó Gaara con voz baja.
Ambos ancianos se miraron y movieron la cabeza en gesto negativo.
-¡No han respondido mi pregunta! –vociferó Kankuro-. ¡¿Por qué está con nosotros?
-Porque son los más indicados para esto, tienen lo que se necesita –dijo el líder del consejo-. Y ahora, hay que tratar de despertar a la chiquilla. Kiyoshi, llama a Murakami Haru.
-Sí, señor –dijo mientras salía de la habitación.
-¿Quién es Murakami Haru? –preguntó la rubia.
-Él es el miembro del consejo que conoció a la familia de la chica, es un experto en conocer las mentes de las personas, bueno, en saber que problema pueden tener.
Después de unos minutos, entró un hombre de mediana edad, con el cabello completamente blanco y un poco desgastado, vestido con una larga túnica que le arrastraba.
-¿Y ahora qué tenemos? –inquiría el hombre al momento en que se acercaba a la cama de Haruka.
-¿Cree poder despertarla, Haru?
El hombre colocó la mano sobre la frente de la chica y ella abrió sus ojos al instante. Observó con detenimiento a las personas que la rodeaban y se sentó en la cama con algo de dificultad. Los miraba extrañados.
-¿Estás bien, Haruka? –le preguntó Temari.
-¿Quién eres tú? ¿Quién soy yo? ¡¿Qué hago aquí? ¡¿Quiénes son todos ustedes?
El hombre tocó su cabeza de nuevo e hizo que se durmiera.
-¿Qué fue todo eso? –formuló Kankuro.
-Ella…borró su memoria –contestó Haru.
-¡¿Qué? –exclamaron los hermanos mayores.
-Así es, ella misma se "auto borró" sus recuerdos.
-Tal como pensaba –decía Kiyoshi.
-¿Qué quieres decir? –preguntó Gaara con algo de curiosidad.
-Tal como les había dicho, Haruka posee una inteligencia sorprendente, mucho superior a la de los más listos que conozcan, pero no sólo eso, tiene un amplio dominio sobre las tres disciplinas, el taijutsu, el ninjutsu y el genjutsu, pero se especializa principalmente en éste último y lo aplicó ella misma a su mente.
-¿Entonces cómo rayos sabremos su pasado? –inquirió la mayor.
-Tranquilos, yo la haré recordar, aunque llevará un buen rato.
-¿Por qué habrá hecho esto? –inquiría Temari.
-Por lo que sucedió en el pasado –le contestó Kiyoshi.
-Dejemos que Haru haga su trabajo. Salgamos todos de aquí –ordenó Fumihiko.
-¡Pero…! –gritó el castaño.
Gaara salió al instante.
-Vamos, Kankuro –le ordenó su hermana.
A los tres todavía les rondaban demasiadas preguntas por la mente, pero lo único que quedaba hacer era esperar y una vez que Haruka volviera a la normalidad, tratar de que les contara un poco sobre su vida.
-o-o-o-
Haru comenzó a trabajar, formó un poco de chakra en su mano y se centralizó en entrar a la mente de Haruka para ver qué es lo que estaba ocurriendo allí dentro. Después de unos minutos de ardua concentración el hombre abrió los ojos dentro de la consciencia de la chica. Caminó por muchos senderos que llevaban a distintas puertas, las cuales estaban vacías por los recuerdos borrados.
Logró pasar a lo más dentro del subconsciente de ella, hasta toparse con una puerta más grande a las demás, la abrió y vio una sombra sentada con las piernas y brazos cruzados en una esquina a lo más profundo de la habitación de espaldas y con los ojos cerrados.
-Por fin te encuentro –dijo Haru en voz alta-. Así que después de todo usaste un genjutsu para encerrarte a ti misma dentro de tu propia mente.
La figura abrió sus ojos.
-¿Por qué has venido?
-Haruka –respondió el hombre-. Conozco tu dolor, pero esta no es la manera de atravesarlo.
-¿Y por qué no?
-Porque al no recordar nada, ¡ni siquiera vas a poder ser feliz!
-¡Pero así borro todo el dolor! ¡Y puedo empezar una vida normal!
-Sin saber quién eres, de dónde vienes, quién es tu familia.
Gruesas lágrimas empezaron a resbalar por el rostro de la chica.
-¿Mi familia? ¿La que me odió? Ya no quiero…ya no quiero sufrir así.
-Haruka…
-Los únicos que saben mi historia son tú, Fumihiko y Kiyoshi.
-Y por eso debes hacer algo al respecto –le dijo Haru.
-¡¿Y qué se supone que es?
-Allá afuera hay personas que te pueden ayudar, como los tres hermanos que ya conoces, son buena gente y por esto los asignamos como tu familia sustituta –continuó el hombre-. No te cierres en esa cabecita tuya, tienes mucho por ofrecer, eres inteligente, fuerte y bonita, no te rindas así de fácil. Todos tenemos momentos difíciles, mira a ese chico Gaara, ¿sabes por lo que pasó él, no?
-Sí… -respondió con un hilo de voz quebrada.
-¿Entonces? En el mundo siempre va a haber sufrimiento, y por eso, nosotros debemos superarlo para ser felices.
El hombre le extendió la mano. Haruka se levantó y la tomó. Ambos salieron por la puerta, Haru regresó al mundo real y la chica quedó dormida. Se fue de la habitación para dejarla descansar, en una gran sala de la torre se encontraban los hermanos y los dos ancianos.
-¿Tan pronto vuelves? –le preguntó Fumihiko.
-Sí, ahora sólo necesita dormir un poco más –respondió Haru.
-¿Qué sucedió? –inquirió Kankuro.
-Simple, encerró sus recuerdos en su subconsciente, cuando despierte estará de nuevo con su memoria y regresará a la normalidad.
-Es mejor que se vayan –les indicó Kiyoshi.
-¿Y qué hacemos con ella? –formuló Temari.
-Llévenla con ustedes, una vez que la conocen…
-¿Una vez que la conocen es…? –preguntó el marionetista.
-Nada, ya váyanse –dijo el anciano-. Es buena chica… -murmuró esto último.
Kankuro se llevó a Haruka colocando su brazo izquierdo alrededor de sus hombros y los tres partieron.
-o-o-o-
Para cuando la ninja despertó, ya era completamente de noche en Sunagakure. Estaba recostada en su habitación, todo el cuerpo le pesaba y sentía los ojos cansados. Se sentó al borde de la cama y la cabeza le dolía como nunca, se la sujetaba con una mano porque pensaba que se le estaba a punto de caer.
-Ah…no puedo creer que usar un genjutsu en mí misma dolería tanto…Haru…tampoco puedo creer que haya destrozado mi técnica…¿dónde estarán esos tres?
Se levantó con tremenda dificultad, sus piernas parecían de gelatina, ya no podría concentrarse para evitar el dolor. Se apuró para bajar mientras se recargaba contra las paredes del pasillo para evitar caerse.
Los hermanos estaban cenando como de costumbre, muy tarde. Todo estaba tranquilo, ni Temari ni Kankuro habían dicho algo desde que llegaron a su casa y Gaara, bueno de él no se diga. Un fuerte golpe se escuchó proveniente de la sala. Se rompe el hielo.
-¿Qué fue eso? –preguntó Kankuro.
-Vamos a ver… -dijo sin más Temari.
Ambos se levantaron, Gaara se quedó en su lugar. Encontraron a Haruka boca arriba al borde de las escaleras, con las piernas en el primero y segundo escalón y la cabeza en el suelo, y con las manos sobre ella.
-¡Haruka!
La ayudaron a incorporarse pero ella los retiró con unos ligeros codazos. Tenía el ojo izquierdo cerrado en señal de un fuerte dolor que le punzaba continuamente en las sienes.
-¿A qué horas despertaste? –le preguntó la rubia-. No deberías estar en pie todavía…
Ella hizo caso omiso de ello y se volvió a poner de pie, lo único que le pasaba por la mente era ir por hielo para que se le bajara la presión que le estaba destrozando la cabeza por dentro. Temari y Kankuro la miraban sin decir nada, no quería recibir ayuda de nadie. No lo aguantó más. Sus piernas no resistieron su peso y cayó de rodillas, pero algo le había evitado el impacto que estaba a punto de recibir. Veía a su alrededor borroso, pero logró distinguir aquello que le había impedido el golpe.
-¿Uh?...¿Arena?..
Traigo algo de prisa, nos vemos en el siguiente capítulo. Gracias a todos por leer. Dejen reviews. ¡Sayonara!
