¡Waa! Perdonen el retraso, pero anoche hubo una gran tormenta que me desconectó de la tecnología hasta estas horas T_T. ¡Se fue la energía eléctrica durante todo el día! ¡Me convertí en una cavernícola! Pero acabo de regresar al mundo real XD.
Disclaimer: Todo lo relacionado a Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto, el cruel tirano que planea una horrible confabulación en el animé (y de seguro en el manga también).
Capítulo 16: Investigando. Parte II.
En cuanto el sol salió, los shinobis despertaron rápidamente para partir.
-¿Ya se calmaron ustedes dos? –les preguntó Sakura a Haruka y Kankuro.
-Si van a seguir discutiendo –dijo Temari-. No nos molestaría en que regresaran a Konoha o a Suna, donde prefieran.
-No estábamos discutiendo, sólo era una leve diferencia de opiniones –aclaró la peli-violeta.
-Además –continuó Kankuro-. Ya todo está arreglado.
La chica que estaba a su lado lo miró fríamente.
-No arreglamos nada, te quedaste dormido a los diez minutos. Y por cierto…¡roncas! ¡Y muy fuerte!
Continuaron con su camino, el cual era difícil de atravesar por las plantas de casi un metro de altura. En realidad, ese lugar parecía una selva.
-¡Iaj! ¡Pisé algo asqueroso! –exclamó Naruto.
Sakura cortó parte de las hierbas con un kunai, dejando ver un montículo de tierra completamente destrozado.
-¡Eso apesta Naruto! –exclamó Kiba-. Que desgracia que mi olfato esté así de desarrollado.
Todos se acercaron a ver lo que estaba en el suelo.
-Parecen bichos –dijo Shikamaru.
-Son escarabajos peloteros –continuó Haruka.
-¿Juegan a la pelota o qué? –preguntó el marionetista.
-Claro que no idiota –respondió ella-. Mejor ni te digo lo que hacen…y Naruto…lo que pisaste, no es simplemente tierra.
-¡Lo sabía! –exclamó el rubio-. ¿Cómo sabes tanto de bichos? ¿Eres pariente de Shino?
-¿Quién es Shino?
-No le prestes atención –le dijo Sakura-. Es otro compañero de nuestra aldea que sabe mucho sobre insectos.
-De acuerdo…
-¡No es momento para detenernos a observar parásitos! –exclamó Lee-. ¡Tenemos que seguir!
Los demás estaban desesperados, pues habían caminado durante un buen rato sin llegar a un lugar en específico, es como si hubieran estado dando vueltas.
-¡Vamos! –volvió a decir Lee-. ¡Hay que completar la misión y dejar que la llama de la juventud explote en nosotros!
-¿Por qué no tomas tu misioncita y te la metes por el…? –Haruka estaba harta.
-¡Basta todos! –exclamó el chunnin interrumpiendo a la kunoichi-. Neji, Hinata, necesito que vean si hay algo para poder guiarnos.
-¡Byakugan! –los dos Hyuuga observaron todo alrededor.
-Adelante, al norte, hay rocas –dijo Neji.
-No hay nada más –respondió su prima.
-Vamos.
Siguieron las indicaciones de los oji-perla hasta que se toparon con lo que habían descrito.
-¡Allí está la zona rocosa de piedras! –exclamó Naruto.
Nuevamente todos miraron al Uzumaki.
-¿Ahora qué dije?
-Naruto… -Sakura estaba perdiendo la paciencia-. Cuando dices zona rocosa…¡ya sabemos que hay piedras!
Delante de esa famosa zona había una especie de cueva.
-¿Ven algo? –le preguntó el Nara a los Hyuuga.
Ambos volvieron a activar su Byakugan.
-Nada –respondieron.
-Es mejor ir a ver –dijo Kiba mientras Akamaru ladraba afirmando.
Todos se miraban entre sí.
-Hay, no se peleen por decidir quien va –dijo Haruka caminando hacia la entrada.
-Te acompaño –le dijo Temari.
Las dos entraron, un lugar húmedo y completamente oscuro.
-¿Ves algo, Haruka?
-Claro que no, aquí no hay nada.
Los otros estaban esperando afuera a unos metros de distancia. Akamaru empezó a ladrar fuertemente.
-¿Qué sucede, Akamaru? –preguntó el Inuzuka.
El pequeño perrito lanzaba gruñidos hacia el interior de la cueva, donde dos kunoichis trataban desesperadamente de encontrar algo que les fuera de utilidad.
-¿Qué es esto? –preguntó Haruka mientras palpaba algo peludo-. ¿Eres tú Temari?
-No, yo estoy del otro lado.
-¿Entonces…qué….?
Su pregunta fue interrumpida por un gran rugido.
-¿Qué fue eso? –preguntó Gaara.
-¡Temari! ¿Se encuentran bien? –inquirió su hermano castaño en voz alta.
-¡!
La rubia y la peli-violeta venían como almas que se lleva el diablo en dirección a ellos.
-¿Y ahora qué…? –preguntaba Lee.
Detrás de las chicas apareció un corpulento oso que se dirigía a los shinobis. Kankuro, que estaba sentado sobre una roca se cayó de espaldas de la sorpresa mientras los demás corrían. Haruka y Temari pasaron a su lado.
-¡Ey! –exclamó la peli-violeta-. ¡No es momento para que tomes un descanso!
-¡¿Te parece que tomo un descanso?
Ella y Temari lo ayudaron a ponerse de pie y salieron huyendo también.
-¡Mieeerdaaaa! –Naruto estaba con lágrimas que salían flotando por los aires- ¡Esta misión no tenía nada que ver con animales que nos quieren comer!
-¡¿Por qué no lo detienen? –gritó Kiba con Akamaru dentro de su chamarra.
-¡No debemos matar animales! –exclamó el "cabeza de piña"-. ¡Podemos alterar el medio si hacemos algo como esto!
-¡SÓLO DETÉNGANLO! –vociferó la peli-rosada.
Gaara se detuvo y en un movimiento reflejo hizo salir la arena de su calabaza.
-¡Sarcófago del desierto!
Las partículas rodearon al oso dejándolo inmovilizado por completo. Todos se detuvieron jadeando.
-¿Estás bien? –le preguntó Haruka a Temari.
-No estoy seguro –respondió Kankuro.
La peli-violeta lo miró con cara enfadada mientras tenía sus manos en las rodillas, inhalando grandes bocanadas de aire por la boca.
-¿De dónde demonios salió eso? –preguntó Neji.
-No es un "eso" –respondió Lee-. Es un animal.
-¡Lo que sea! –gritó el Hyuuga exasperado-. ¡¿DE DÓNDE SALIÓ?
-¡No me quedaré a averiguarlo! –exclamó Naruto tembloroso al ver que el oso se estaba zafando del agarre de arena.
Temari miró a los chicos que permanecían inmóviles.
-¡Vamos! ¡¿Qué hacen allí parados, idiotas? ¡Corran!
Los shinobis avanzaron lo suficiente como para perder al animal.
-Maldición –decía el marionetista-. Un día de estos me va a dar un infarto.
-Uff –dijo Haruka-. Quisiera ver eso.
El castaño se dejó caer sobre las altas hierbas.
-¿Qué haces? –le preguntó la peli-violeta.
-¡Tomando una siesta! ¡¿Tú qué crees que hago?
La mayoría se tiró sobre el suelo imitando al marionetista, exhaustos por la carrera, si hubieran estado en competencia, ya habrían ganado el oro en los 100 metros de atletismo de los Juegos Olímpicos. Después de un "descanso", todos se encaminaron a su destino. Lee iba adelante.
-¡Que lentos son! ¡Dejen que la llama de la juventud avive su flama en ustedes y estarán tan animados como yo!
-Si vuelvo a escuchar una vez más eso… –decía Hinata también molesta, cosa rara en ella.
-¡Vamos! ¡La llama de la…!
-¡Cállate ya Peter Pan! –le gritó el Hyuuga con una venita a punto de explotar en su frente antes de que el aludido volviera a terminar su frase.
Como la bestia verde de Konoha no se callaba y seguía con su odiosa "llama de la juventud", los shinobis lo amordazaron. (¿Con qué? Sólo Kami lo sabe). Los shinobis siguieron caminando por horas entre la elevada vegetación.
-Maldita sea –decía Kankuro-. ¡¿Qué no vive nadie aquí?
-La aldea con las personas está del otro lado de donde estamos nosotros –aclaró Hinata.
Una gota de agua cayó en la nariz de Sakura.
-Algo me acaba de mojar –dijo la peli-rosa mirando hacia el oscuro cielo.
-Akamaru no babea tanto –respondió Kiba.
-No me refiero a eso.
Finas gotas fueron cayendo poco a poco mojando a los ninjas.
-¡¿Qué aquí diario llueve? –exclamó Neji.
-¿Saben? –preguntó Haruka-. Extraño el clima de Suna.
-Por cierto –continuó el rubio-. ¿Qué habilidades tienes Haruka?
-¿Ves los colores de mis ojos?
-Ajá.
-Nací con algo así como un poder de telequinesis.
-Sí –interrumpió el marionetista-. Tiene el poder de entender a los locos.
-De hecho –siguió la kunoichi-. Fue bastante difícil entenderte a ti, ya que eres el rey de los chiflados. Además idiota, "para entender a los demás" o supongo que quisiste decir poder leer las mentes, se necesita la telepatía. Telequinesis, telepatía, telequinesis, telepatía –dijo moviendo las manos de un lado a otro-. ¿Comprendes, cavernícola?
-¡Listo! ¡Yo la mato!
-¡Cálmate Kankuro! –Temari y Gaara lo sujetaban por los brazos.
-¡Suéltenme! ¡La voy a matar!
-¡Deténganse todos ya! –gritó el chunnin-. No es momento de discutir. Está lloviendo y no debemos perder tiempo ya que hemos desperdiciado mucho.
Siguieron caminando. Temari casi se había tropezado con rocas ocultas en el terreno, dejando caer un pequeño objeto que voló por los aires y que aterrizó entre las plantas.
-¿Estás bien, Temari? –le preguntó Shikamaru.
-Sí…es sólo que…creo que tiré algo.
-Cayó por allá –respondió Kankuro mientras recogía una muñequita del tamaño de su mano-. Un momento…¡es mi mini-marioneta de Temari! ¡Hermana! ¡Dijiste que la habían robado!
-Así es –contestó la rubia.
-¡Pero nunca dijiste que por ti!
-Nunca preguntaste…
-¡Ya pues! ¡Hay que seguir! –exclamó Lee cuando por fin logró quitarse lo que lo tenía amordazado.
-¡Ya vamos, maestro de ceremonias! –gritó Kiba fastidiado.
Al poco rato, los chicos lograron atravesar todas las plantas hasta llegar a un terreno plano que se extendía por varios kilómetros.
-Parece que llegamos al país de la Tierra –dijo Shikamaru-. Ahora sí, es momento de movernos.
Siguieron las órdenes del chunnin.
-Neji, Hinata, estén atentos a cualquier movimiento.
-¡Sí!
Los Hyuuga fueron observando los alrededores con el Byakugan.
-¡Allá!- exclamó la oji-perla-. Una gran montaña abierta por un extremo.
-Hay personas allí dentro –continuó Neji.
-¡Rápido! –gritó Shikamaru.
Recorridos unos metros, los shinobis se situaron a un lado de una gran formación de rocas.
-La entrada está sellada, pero por suerte no tiene ninguna especie de barrera que nos impida entrar –dijo la Hyuuga.
-Tendremos que abrirla por las malas –dijo Kiba.
-¿Eso no sería muy imprudente? –preguntaba la Haruno-. Se supone que debemos capturarlos.
-La Hokage dijo que si era necesario podríamos matarlos –continuó el pelirrojo.
-Además –siguió Kankuro-. No creo que podamos llevarlos a todos ellos a Konoha.
-De acuerdo, será por las malas –continuó el chunnin-. ¿Cuántos hombres son?
-Por lo menos unos veinte –aclaró el Hyuuga.
-OK. Este es el plan. Somos once.
Akamaru ladró.
-Está bien, somos doce –corrigió el genio de Konoha-. A lo mucho cada uno de nosotros podrá con dos de esos hombres. Entraremos de esta manera. Kiba, tú, Akamaru y yo iremos adelante, después Naruto y Lee.
-¡Entendido! ¡De veras!
-Detrás de ellos, Gaara y Kankuro. Neji, necesito que entres al final. Temari, Haruka, Sakura y Hinata, quédense aquí afuera, si por algo intentan escapar, ustedes los detendrán.
-¡Sí!
-¡Bien! Comencemos.
La lluvia seguía tupida. El chunnin colocó varios sellos explosivos en la entrada de roca y los hizo estallar. Los chicos entraron de la manera en que fueron ordenados…pero un pequeño problema…¡no había nadie adentro del lugar!
Continuará…
Mmm…como que los capítulos ya están quedando muy aburridos. Esto me pasa por entrar otra vez a la escuela T_T Bueno, pues ni modo, dejen sus críticas en reviews.
Ah, sí, Peter Pan tampoco me pertenece XD. Oigan, una pregunta para ustedes que me entró a mi hace poco…¿qué estos ninjas nunca comen en las misiones? Porque creo que sólo en una ocasión vi a Naruto comiendo mientras iba de misión con Hinata y Kiba y digo, van durante días a esos encargos…¿acaso no les da hambre? ¡Sáquenme de la duda XD!
Ah, por cierto, para los que no conozcan a Haruka, y si la quieren conocer…XD, entren a mi Homepage, ubicada en mi perfil, es una cuenta en DeviantART, y mis dibujos se encuentran en "Gallery", bueno, ahí por si quieren ver XD.
¡Sayo!
