¡Waaa! ¡No había escrito en años! ¡Por Dios! ¡La escuela es una lata! (No, y no me refiero a una lata de refresco XD). Lo siento en serio, haré lo posible por escribir más seguido.
Disclaimer: Todo lo relacionado a Naruto es propiedad del sabio genio Masashi Kishimoto, el creador del mejor animé del mundo XD.
Capítulo 23: Primer día de entrenamiento.
Había amanecido hacía un par de minutos en Konoha. Haruka se había despertado temprano para empezar su día fuera de lo normal y tener la suficiente energía para lo que le esperaba con la Hokage. Se dispuso a cocinar un rico desayuno que constaba en infinitos hot cakes con miel, huevos revueltos y frescos jugos hechos para los cuatro.
Gaara se dirigió a la cocina por tanto ajetreo y por un aroma que llegaba hasta el exterior de la casa.
-¿H-Haruka? –preguntó el pelirrojo al ver a una chica con un pantalón largo y una blusa de tirantes cocinando.
-Oh, hola Gaara –respondió ella en su tono habitual.
-¿Qué haces en la cocina tan temprano?
-Decidí que mientras entrene con Tsunade-sama será necesario que obtenga más energía. ¿Gustas? –preguntó ofreciéndole varios platillos.
-Ahora no… -hubo un momento de silencio-. Te ves diferente.
-Ya lo sé, no encuentro mi broche. Creo que se me cayó en la noche, luego lo buscaré.
-Uhm…
-o-o-o-
-Hola Temari… -saludó un castaño restregándose los ojos en el espejo del baño.
-Uh…hola Kankuro –respondió su hermana mirándolo.
-¿Qué?
-¿No piensas insultarme? –inquirió ella-. Es lo primero que haces cuando despiertas.
-Na…no tengo ganas.
-O_O Oh por Kami…¡¿Kankuro no me va a decir de sus tonterías? ¿Qué mosco le picó?
Ambos hermanos también bajaron, encontrándose con un ejército de panecillos y un pastel colocados perfectamente para ser devorados en cualquier momento.
-¡Ya me dio hambre! –exclamó el marionetista mirando con ojos de ilusión todos los alimentos que se hallaban en la mesa.
-Eh, cuidado que no todo es tuyo –dijo la chica que se encontraba revolviendo huevos en un sartén.
-¡Aaah! –volvió a gritar el castaño-. ¡¿Y tú quién eres?
-¿Cómo que quién soy, idiota? –inquirió Haruka molesta.
Pero sin que le diera más tiempo de hablar, Kankuro tomó una escoba que estaba a lado suyo y la lanzó contra la kunoichi, golpeándola en la cabeza y tirándola al suelo.
-Maldito shinobi imbécil –decía la Hayashi sobándose la cabeza aún sentada en el suelo-. Retrasado ninja de pacotilla.
-¿H-Haruka? –preguntó el Sabaku No al escuchar esas dos últimas dos frases, sin poder creérsela.
-¿Por qué me atacaste? ¿Ahora qué te hice?
-Pensé que eras una intrusa.
-Uhm…eso me suena familiar –dijo Gaara por lo bajo.
-¿Intrusa? –inquirió la peli-violeta-. Por favor, no estoy tan diferente.
-Es que con el cabello suelto…de hecho no te pareces nada.
-Todo por no encontrar mi tonto broche.
Haruka se levantó con un chichón donde la habían golpeado, puso una cara malévola mientras Kankuro se sentaba en una silla para desayunar. Se acercó a él y le tiró el plato de los huevos revueltos encima.
-¡Oi! ¡¿Qué te pasa?
-Es mi venganza –respondió ella sonriendo ligeramente de lado.
Después de haber comido toda la legión de alimentos, la última rebanada del pastel yacía solitaria diciendo: "Cómanme, soy tan sabrosa que no podrán resistirse a mis encantos". Y de hecho, porque estaba delicioso. El marionetista y la peli-violeta se miraron.
-Esa rebanada es mía –aclaró la kunoichi.
-No, no, no y no –reclamó Kankuro-. Ese pedazo tiene escrito mi nombre.
-Infinito no, yo lo cociné. Además, no veo nada que diga que es propiedad tuya.
En un movimiento reflejo, el castaño tomó el plato con el pastel y empezó a correr alrededor de la cocina ya que Haruka lo perseguía por detrás para quitársela. Temari llegó por un lado.
-¿Ahora qué sucede? –preguntó.
-¡Kankuro! –gritó Haruka.
-Ay…U_U. ¿Ahora qué hizo? ¡Cálmense los dos!
-¡Kankuro tiene la última rebanada de pastel! –exclamó la peli-violeta.
-¡¿Qué? –gritó la rubia-. ¡Dame ese pastel!
Y Temari se unió a la persecución.
-o-o-o-
-¬¬ -Temari, Haruka y Kankuro miraban despectivamente a Gaara.
-No estuvo tan mal –dijo el pelirrojo mientras colocaba el plato vacío sobre la mesa.
-Esa rebanada era mía –contestó el marionetista.
-No era de nadie –aclaró Temari-. Aunque Gaara se la haya comido ¬¬.
La peli-violeta comenzó a sentirse mareada.
-Creo que correr después de comer hace daño…
-¿Cuántos hot cakes te comiste? –preguntó Kankuro.
-Ummm…¿20?
-¡¿20? –exclamó la mayor.
-Es que quería energías para entrenar…pero si quieres te los devuelvo en un minuto…
-o-o-o-
-¿Te sientes mejor? –preguntó Temari.
-Sí, pues ya lo saqué todo XS –respondió Haruka-. Ay…me duelen todos los huesos de la espalda.
-¡Ah! ¡Dengue! –exclamó el marionetista.
-No U_U. No tengo dengue, por Kami, aquí ni siquiera hay zancudos. Es que últimamente he dormido como velociraptor muerto, es decir, toda chueca. Necesito salir a tomar aire fresco. Al rato regreso.
-¿Necesitas compañía? –preguntó Gaara.
-No, gracias. Así estoy bien.
-o-o-o-
Momentos después, Haruka entró a la casa totalmente pálida y con cara de que había visto un fantasma.
-¿Qué sucede? –inquirió el castaño al verla en ese estado.
-Un hombre… -murmuró la chica.
-¡¿Qué pasó? –exclamó la mayor al oír esa palabra.
-¡Un hombre vestido como un chícharo gigante me asustó!
-¿Eso es todo? –cuestionó el marionetista tomándole menos importancia.
-¿Pues qué más querías?
-Pensé que habías visto un fantasma o algo así.
-Los fantasmas no existen U_U.
Los cuatro se miraron.
-Emm…corrijo –dijo la Hayashi-. Los fantasmas sí existen, pero no, no vi ninguno. ¡Era un horrible hombre! ¡Casi me saca un infarto! Iba caminando muy a gusto cuando se me apareció enfrente gritando "La llama de la juventud, la llama de la juventud". Ahora que lo pienso…O_O…se parecía mucho a…Lee.
-Gai-sensei –aclararon los tres al mismo tiempo.
-¿Gai-sensei? –inquirió la peli-violeta.
-Sí –respondió Temari suspirando-. Es el sensei de Lee y digamos que es de allí donde viene su "exótica" forma de vestir. Un tipo que se la pasa diciendo eso de la llama y "Lee, hijo mío".
-Apenas lo hemos visto dos ocasiones de las que hemos estado aquí… -continuó Kankuro-. …y es tres veces peor que Lee.
-Oh…O_O.
-o-o-o-
-¡Haruka! ¡Ya es tarde! –gritaba Kankuro desde abajo.
-¡Ya…voy! –gritaba cambiándose de ropa en su habitación.
Bajó apresuradamente buscando su broche por todos lados.
-¡Maldición! ¿Dónde dejé mi prendedor?
En ese instante, el marionetista puso una cara de casi desmayo.
-Oh…sobre eso…¿alguien te ha dicho que eres sonámbula?
-¿Eh? –preguntó ella sin entender.
-Sí… -respondió el castaño-. Anoche…fui al baño como a las tres de la mañana…y estaba haciendo…lo que se va a hacer a un baño…y…digamos que cuando estaba haciendo mi necesidad…irrumpiste sin tocar…pensé que me había golpeado fuerte la cabeza porque me había caído de la cama antes de ir, pero sí…de hecho estabas allí, no era ninguna alucinación.
-¡¿QUÉ? O_O –exclamó la peli-violeta.
-Sí –continuó Kankuro-. Lo que oíste. Yo estaba muy a gusto liberándome de mis penas y tú entraste…lo bueno es que estabas con los ojos cerrados…te viste al espejo, te mojaste la cara, te quitaste tu broche y después saliste, ¡ja!, pero claro, no sin antes…¡darme un susto de muerte!
-O_O –Haruka no lo creía.
Fue rápidamente al baño sin creer la historia de su amigo pero en efecto…su prendedor estaba sobre el lavabo.
-Oh…jeje…lo siento Kankuro.
-Sí, sí –interrumpió el pelirrojo-. Ya es hora de irnos.
Y los cuatro partieron.
-o-o-o-
-Tanta prisa que tenían y Tsunade no ha llegado –comentó Temari sentada bajo un árbol en compañía de Haruka.
-¿Creen que lo haya olvidado? –preguntó Kankuro, que yacía de pie a un lado de Gaara.
-No lo creo –respondió éste último-. Es la Hokage, supongo que debería tener varias ocupaciones, pero no lo olvidaría.
La Hayashi estaba muy callada mirando perdidamente el horizonte.
-¿Te sucede algo? –preguntó la rubia mirándola fijamente.
-Oh no…sólo…nada –reprimió su comentario.
-¿Por qué te quedas callada? –inquirió el pelirrojo.
-Yo…bueno…creo que no es de importancia.
Los tres la siguieron mirando.
-Me he dado cuenta de algunas cosas…disfrutamos del calor porque hemos sentido el frío. Valoramos la luz, porque conocemos la oscuridad. Y comprendemos la felicidad porque hemos conocido la tristeza.
-¿A qué te refieres? –cuestionó Kankuro.
-Es que…nunca nadie…había podido hacerme cambiar. Desde que me volví retraída, todos los que conversaban conmigo nunca podían hacer que dijera una palabra, pero hubo algo en ustedes que me hizo cambiar, incluso aunque no los conociera totalmente del todo. Normalmente sólo platicaba con mis halcones cuando los ocupaba o cuando verdaderamente me sentía sola. Olvidaba lo que se siente hablar…lo que es expresarse de esta manera…
-¡Ja! –se burló Temari-. ¡Y lo que más me gusta son los insultos que tienes bien pensados para Kankuro!
-¬¬ Temari…
Haruka sonrió ligeramente. Se perdió unos segundos mirando a los tres hermanos. Pero todo eso fue interrumpido por la llegada de Tsunade.
-Lamento la tardanza –dijo apareciendo con Shizune por un lado-. Bien, basta de pláticas, es hora de empezar, ¿lista Haruka?
-C-Claro –respondió saliendo de su trance-. ¿Qué vamos a hacer primero?
-Vamos a ver tu condición física. Vas a correr durante media hora alrededor del campo.
-¡¿Media hora? –exclamó la Hayashi-. T_T. ¿Por qué tanto tiempo?
-¡Sin excusas! –gritó la Hokage-. ¿Vas a empezar o qué?
-Está bien, está bien –contestó ella poniéndose a dar vueltas.
-Esto será genial –se burlaba Kankuro por lo bajo.
-¿Y ustedes van a mirar? –inquirió Shizune.
-Sí –indicó la de las cuatro coletas tranquilamente-. Por si acaso necesita ayuda en algo.
-Y claro que la necesitará –aclaró Tsunade.
Después de veinte minutos, Haruka se veía un poco cansada, y el marionetista sólo reía.
-Mhm –bufó la Godaime-. Tú, el pintadito como muñeca de porcelana-. Cuando Haruka termine de correr, la vas a ayudar con una cosita.
-Disculpe…mi nombre es Kankuro.
-Ya lo sé –dijo-. Pero cada vez que lo menciono me acuerdo de un canguro.
-¡Jaja! –la Hayashi alcanzó a oír ese comentario-. ¡Te lo dije!
-U_U Son mujeres…son mujeres…
Una vez que terminó de correr, Haruka se sentó…5 segundos a descansar.
-Bien, lo que sigue –dijo Tsunade.
-¿Y para qué tanto entrenamiento físico? –preguntó la kunoichi.
-Es necesario para ver si puedes aguantar. No te preocupes, sólo será el día de hoy. Tú, pintadito, ven acá.
El castaño se acercó.
-¿Qué? –inquirió.
-Podrías ser más amable cangurito. Mmmm…¿de casualidad alguna vez haz sido arrestado?
-¿Me ve cara de malandrín o qué?
-A decir verdad… -comentó Shizune.
-Mejor no me contesten. U_U. Ya, está bien, ¿qué quiere que haga?
-Necesito que pongas tu espalda contra la de Haruka y la levantes haciendo que se eleve del suelo.
-De acuerdo.
El marionetista se paró a un lado de la peli-violeta sin saber exactamente qué hacer.
-¿No podría ponerme con Gaara? U_U –inquirió Haruka fastidiada-. Este estúpido intento de hombre no sabe ni siquiera hacer eso.
-¡Jaja! –reía Temari en su mente-. ¡Intento de hombre!
-¡Ah, ya sé! –gritó Kankuro después de descifrar el "acertijo".
-¡Tarzán! –exclamó Haruka.
-¿Tarzán? –inquirió el pelirrojo desde el otro extremo.
-Sí –siguió la kunoichi-. En la película hay un momento donde dicen: "¡Ah, ya sé!, Tarzán, Ah, ya sé". Cuando se estaban según eso presentando él y Jane.
-¡Ya recuerdo! –vociferó la rubia riéndose de su hermano.
-Tranquilo Kankuro…tranquilo Kankuro… -se decía a sí mismo.
El ejercicio continuó, haciendo que a Haruka le tronaran absolutamente todos los huesos de la espalda.
-Estás un poquito pesada –decía Kankuro con lamentos.
-¡No te quejes cuando me levantes! –exclamó la peli-violeta-. ¡No estoy tan pesada!
-Ya lo sé…pero si llevaras más de cincuenta cargadas conforme a lo que estoy haciendo, créeme que sí te dolería.
El día consistió en sola y únicamente ejercicios físicos. La Hayashi estaba acostumbrada a recorrer largas distancias en las misiones y en las peleas físicas como el taijutsu, pero poco a poco su cuerpo se fue cansando con el transcurrir de las horas.
-¿Cómo te sientes? –preguntó Tsunade a Haruka.
-Quiero hacer pipí –respondió Kankuro.
-No te preguntaba a ti, idiota. Y aún así…iaj, no debiste ser tan específico.
-Me encuentro bien, Hokage-sama.
-Muy bien –siguió la rubia-. Esto es todo por hoy, te espero a la misma hora mañana y me cercioraré de no llegar tarde.
-De acuerdo.
Y Tsunade y Shizune desaparecieron. La Hayashi se dio media vuelta dirigiéndose a sus amigos.
-¿De verdad estás bien? –preguntó Gaara al ver "fingiendo" a su compañera.
-Claro… -dijo mientras caía duramente al suelo.
-o-o-o-
Haruka despertó en la sala de la casa, con una bolsa de hielos en la cabeza.
-Vaya…ya despertaste –decía Temari suspirando.
La kunoichi movió una pierna.
-Me duele… -se quejaba-. No puede ser…¿por qué rayos me puso a hacer pura fuerza física?
-Debe de tener muy bien eso en mente –respondió Gaara-. Por algo lo ha de hacer.
-¿Estás mejor? –preguntó Kankuro ofreciéndole un vaso de agua.
-Sí… -respondió-. ¿Me puedes dar el agua en la boca? Me duele moverme T_T.
-Ya hasta la hago de sirviente.
-Ay… -volvió a quejarse la peli-violeta-. Parece como si me fueran a llevar a la Santa Inquisición, que por cierto no tiene nada de Santa ni de Iglesia.
-¿Y qué tiene que ver eso con esto? –inquirió el castaño.
-En que me siento mártir T_T. ¡No quiero morir! ¡Ya me acostumbré a ciertos lujos, como vivir!
-Y todavía falta toda la semana –respondió la rubia.
-Gracias por los ánimos U_U
-Será mejor que descanses –contestó Gaara mientras se iba.
-Ya lo sé…¿alguien me ayuda a subir a mi habitación?
Temari miró a Kankuro.
-Sí, yo lo hago ¬¬.
-o-o-o-
-Gracias –dijo Haruka "tirada" sobre su cama.
-Sí, sí, ya duérmete.
El chico dio unos pasos para salir del cuarto.
-Oye… -dijo regresando-. ¿Crees que…? –pero la Hayashi ya estaba completamente dormida-. Que rápida…
Sí, sí, ya lo sé. En serio lo siento, es que no había tenido tiempo. Bueno…sí tenía, pero ya era sólo en la noche como a eso de las nueve y de verdad estaba muy cansada como para escribir, además de que las ideas se me quedaban atrapadas en al cerebro. Pero en serio, prometo ponerme a trabajar más seguido.
La frase "Disfrutamos del calor porque hemos sentido el frío. Valoramos la luz, porque conocemos la oscuridad. Y comprendemos la felicidad porque hemos conocido la tristeza" no me pertenece, es de David Weatherford. Tampoco Tarzán es de mi propiedad (como que ya me traumé con el uso de esta película, ¿no? ¡Pero es que me gusta mucho! n_n). Esto es todo por hoy. Me voy.
Y recuerden, no importa cuanto me tarde, ¡yo terminaré mis fics!
¡Sayonara!
