¡Hola a todos! Lo siento de nuevo T_T. Lo siento, lo siento, lo siento. ¡NI SIQUIERA TUVE TIEMPO DE ESCRIBIR EN VACACIONES! Con trabajos estoy terminando este capítulo, además, jeje, digamos que estaba finalizando otros trabajitos que acabo de publicar aquí en Fanfiction, jejejeje. Bueno, bueno, los cuchillazos al final por favor, por lo menos lean antes este capítulo.

Disclaimer: Todo lo relacionado a Naruto es propiedad del sabio genio Masashi Kishimoto, el creador del mejor animé del mundo.


Capítulo 25: Tercer día de entrenamiento.

-Kankuro… -decía su hermana moviéndolo en su cama-. Kankuro, despierta.

-¿Eh? –preguntaba mientras abría los ojos-. Ay Temari…todavía es muy temprano, déjame dormir –y el castaño se puso una almohada sobre la cabeza.

-Kankuro, por favor –la rubia sonaba muy seria-. No encuentro a Haruka por ningún lado.

-¿Qué? –el marionetista se incorporó rápidamente aún con los ojos entrecerrados-. ¿Cómo que no la encuentras? ¿Y Gaara?

-Cuando me desperté, él salió a caminar por la aldea, Haruka no estaba en la habitación, la busqué por todos lados pero no la encontré, no estaba en el baño, ni en el balcón, ¡ni en ningún lado!

El castaño se levantó con tan sólo su pantalón negro puesto y acompañó a su hermana a buscarla por toda la casa.

-¿Y qué tal si salió? –preguntó tratando de encontrar una solución.

-¿Salió? ¿Y a dónde? ¿A dar un paseo? –preguntaba Temari-. Ella nos hubiera dicho, o tan siquiera hubiera dejado una nota de a dónde iba.

-¿Y qué tal si no quería que supiéramos?

-Claro que no Kankuro, eso sólo lo hacía los primeros días que se fue a vivir con nosotros en Suna.

-Pero en la noche yo la vi dormida en su habitación.

-Pues obvio, yo duermo con ella. ¿Pero qué pasó cuando nosotros nos dormimos?

-Maldita sea…¿dónde se habrá metido?

-o-o-o-

-¡Aaaaaah! ¡No puedo! –exclamó una peli-violeta frustrada sentada en medio de uno de los campos de entrenamiento.

La chica llevaba entrenando desde las cuatro de la mañana.

-Esto no puede ser más complicado –murmuraba para sí-. Por Kami…pensé que sería más fácil. Concentrar el chakra en todo el cuerpo…eso sólo lo lograba cuando me salía de control, en este estado sólo puedo durar escasos cinco segundos y eso me desgasta mucho –la kunoichi estaba a punto de rendirse-. Será mejor que me vaya, los demás ya han de haber despertado…duh…¿por qué tengo la costumbre de hablar sola?

Haruka se puso de pie dispuesta de regresar para ir por algo de comer y recuperar sus fuerzas.

-Un momento –se detuvo-. ¿Y qué tal si…? –regresó y volvió a su posición inicial.

Gaara se había detenido al ver una gran fuerza proveniente de aquel lugar. Se encontraba sentado en la rama del árbol más cercano observando a su compañera.

La Hayashi volvió a llevar a cabo su técnica concentrándose extremadamente en esparcir el chakra en todo su cuerpo.

-Un poco más…un poco más –pero se salió de control-. ¡Ahhhhhhh! –un grito estremecedor se esparció por toda la zona. –Dije que no… -la Hayashi trataba de controlarse-. Dije que no volvería a recurrir a este poder –pero su fortaleza fue vencida por su propia mente.

-Esto no pinta nada bien… -el pelirrojo se puso de pie al instante viendo cómo una poderosa luz azul se extendía hacia el cielo haciendo que varias nubes giraran a su alrededor.

-o-o-o-

-¿Qué fue eso? –Temari se encontraba mirando hacia una ventana donde el cielo comenzaba a tornarse de un color gris oscuro.

Ella junto con Kankuro, salieron al exterior viendo como una columna de un color azul brillante, casi fosforescente, se desataba con una tremenda intensidad. Muchos de los vecinos ya habían salido a ver lo que ocurría. Los dos reaccionaron poco después.

-¡Haruka! –exclamaron mientras intercambiaban miradas y se dirigían corriendo a donde posiblemente estuviera su amiga.

-o-o-o-

-¿Ahora qué? –Gaara casi no podía acercarse al lugar donde yacía la Hayashi.

Grandes ráfagas de aire y un fuerte desprendimiento de energía lo mantenían alejado. Haruka se veía realmente frustrada, encogida en el suelo, sumida entre toda esa cantidad de poder.

-¡Gaara! –gritó su hermana llegando junto con el castaño-. ¿Qué sucede?

-Haruka se salió de control –respondió-. Parece que estaba tratando de lograr la técnica que estaba a punto de practicar con la Godaime, pero no lo consiguió.

Los tres dirigieron sus miradas hacia la columna, que parecía hacerse más grande a cada minuto.

-Mierda…¿y ahora qué hacemos? –el marionetista se sentía completamente inútil.

-¡Vayan por Tsunade! –ordenó sin más su hermana-. ¡Sólo ella podrá detenerla!

Mientras tanto, la peli-violeta comenzó a tener todos los malos recuerdos que vivió de niña, haciendo crecer nuevamente ese odio que se había esfumado hace poco tiempo. Se dejó controlar por su poder y olvidó todo el dolor que había sentido. Se incorporó lentamente y colores azules y violetas se fueron mezclando hasta formar un aura casi negra alrededor de ella.

Kankuro estaba a punto de salir corriendo en busca de la Hokage, pero la misma Haruka se lo impidió. Ella se veía cuando era niña, advirtiendo a sus tres amigos como personas que la herían con sus comentarios.

-Inhumana… -oía recordando todo lo que le llegaron a decir-. Es una amenaza…una monstruosidad.

La Hayashi movió al castaño con un solo movimiento del brazo haciendo que se estrellara duramente contra el tronco de un árbol.

-¡Kankuro! –Temari corrió hacia donde su hermano-. ¿Estás bien?

-S-Sí… -respondió con varios arañones en la cara-. Cuánta fuerza…

Se acercó a ellos con pasos cortos, haciendo agujeros a lo largo del terreno. Los tres se pusieron en posición de ataque.

-¡Haruka! –trataba de hablarle la rubia-. ¡Somos nosotros! ¡No queremos pelear!

Pero ahora, ella ya no tenía oídos más que esas palabras hirientes. Creó una esfera rojiza que impactó en la Sabaku No arrastrándola varios metros.

-¡Temari! –el pelirrojo logró separarla del globo que explotó poco después.

-Gracias Gaara… -respondió entre jadeos.

Un hilo azul proveniente de la columna sujetó a Gaara por la cintura. Éste sacó un poco de arena de su calabaza para contrarrestar el ataque, pero simplemente se esparcía al hacer contacto.

-¿Qué rayos es esto? –preguntaba sin comprender de qué estaba hecho el poder de su compañera.

Poco después, arrojó al pelirrojo contra el suelo. Abrió sus ojos dejando salir un resplandor grisáceo y los tres pudieron distinguirla entre tanta luz. Aprovechando que estaban juntos, Haruka levantó sus manos enfrente de ella y las bajó en un súbito movimiento que los mandó directamente el suelo.

-¡Aaaah! –el marionetista sentía que todo el peso del mundo se venía encima de él-. ¡¿Qué sucede?

-No sabía…que podía controlar la gravedad –habló Temari tratando de moverse en vano.

-Parece que es parte de su poder de telequinesis –contestó el pelirrojo viendo a sus hermanos, igualmente, sin poder hacer nada al respecto.

La peli-violeta aplicó más intensidad.

-¡Aaaaaaaah! –si seguía a ese ritmo, podría hasta romperle los huesos.

-¡Haruka! –Temari intentaba desesperadamente de hacer razonar a su amiga-. ¡Somos nosotros, Gaara, Kankuro y Temari! ¡¿Por qué haces esto?

-Temari…no lograrás nada –comentó el pelirrojo-. Haruka se fue, no es la que conocemos.

-¡¿Pero por qué lo hace? –seguía insistiendo la rubia-. ¡¿Por qué no nos reconoce?

-No permitiré que escoria como ustedes me sigan maltratando de este modo –se alcanzó a oír como respuesta por parte de la kunoichi.

-Por qué… -Temari ya no podía hacer nada-. ¡Se que estás ahí! ¡Regresa por favor! Regresa… -el volumen de su voz fue disminuyendo conforme se sentía desmayar por la presión que aumentaba a cada instante. Su vista se nubló hasta que cerró los ojos.

-¡Temari! –le gritó el castaño tratando de ponerse de pie, pero lo único que logró fue lastimarse más.

-o-o-o-

-¡Hokage Tsunade! –entró corriendo Shizune a la oficina de la Godaime.

-¿Qué sucede Shizune?

-Hay un reporte de que está sucediendo algo en los campos de entrenamiento.

-¿Mhm? –Tsunade se dirigió hacia una ventana al otro extremo del edificio-. Maldición… -contestó viendo lo que sucedía-. Sabía que algo así pasaría…¡no debí dejarla sola!

En el lado de la aldea donde estaba sucediendo toda la conmoción, el clima parecía haber cambiado drásticamente, mientras que sólo a unos cuantos metros, seguía soleado.

-o-o-o-

-¡Kankuro! –el pelirrojo trataba de incorporarse con mucha dificultad-. ¡Ayúdame a sacar a Temari de aquí, ahora!

Ambos hermanos lograron moverse un poco.

-¡Gaara! ¡Esto es imposible! –le reclamaba el castaño-. No puedo dar un paso más –y una vez más cayó de rodillas al suelo.

El menor de los Sabaku No consiguió transportar un poco de su arena al exterior y atacó a Haruka desde un costado. La arena puntiaguda logró traspasar el escudo luminoso arrojando a la peli-violeta fuera del área de combate.

La gravedad desapareció al instante y los tres hermanos quedaron inmóviles en el suelo por la tensión que aún sentían sobre su cuerpo.

-¡Temari! ¡Temari! –el marionetista movía a su hermana desesperadamente sin lograr despertarla.

La Hayashi se sacudió la cabeza y volvió a su estado anterior, sangrando levemente por donde había recibido el impacto del pelirrojo.

-Ese era su punto débil –habló Gaara mientras se incorporaba lentamente-. Estaba tan concentrada en atacarnos que dejó todo a su alrededor vulnerable. Incluso un poder como ese tiene su debilidad.

-No te lo perdonaré –Haruka se puso de pie y siguió avanzando haciendo resurgir el campo de energía que la rodeaba.

Movió su mano y levantó a Temari con la mente.

-¡Bájala ahora mismo! –le gritó el castaño sacando sus marionetas al combate-. No me hagas lastimarte. ¡Baja a mi hermana ya!

-¿Piensas envenenarla? –preguntó tranquilamente el menor.

-¿Qué más puedo hacer? –se lamentaba-. No quiero que lastime a Temari.

-No volveré a bajar la guardia –dijo la kunoichi-. No volverán a atacarme de la manera en que lo hicieron.

Kankuro puso en alto sus armas y Gaara igualmente sacó su arena. La Hayashi bajó súbitamente su mano.

-¡Ya! –se oyó un grito ahogado mientras los hermanos cerraban sus ojos al no querer ver cómo herirían a su propia amiga.

No pasó nada. Las nubes grises se fueron disipando poco a poco y la gran columna desapareció. Los dos Sabaku No abrieron los ojos reactivaron su sentido de la vista.

-¿Qué…? –Kankuro estaba realmente aliviado.

Tsunade y Shizune habían llegado justo a tiempo. La Hokage detuvo a Haruka con un dedo sobre su frente, mientras que la pelinegra inmovilizó los ataques de veneno y arena que iban dirigidas hacia la chica y Temari había quedado suspendida a pocos centímetros del suelo.

-¿Lista Shizune? –preguntó la rubia.

-¡Sí!

La Godaime le dio un duro golpe a la Hayashi en la cara que la mandó directo contra su asistente, quedando completamente inconsciente y volviendo a la normalidad. Temari cayó al suelo al instante sin tener mayores daños.

-Gracias Hokage-sama –habló el castaño-. No sé qué habríamos hecho de no haber llegado usted.

-¿La iban realmente a atacar? –preguntó serenamente ella.

-¿Qué más podíamos hacer? No quería que lastimara a Temari

-Bien hecho. Llevaremos a su hermana al hospital. Y que los revisen a ustedes de una vez.

-¿Y Haruka? –inquirió el pelirrojo.

-También vendrá con nosotros –respondió Shizune.

-o-o-o-

Shizune curó las heridas superficiales de Gaara y Kankuro mientras su hermana despertaba en otra habitación.

-¡Temari! –el castaño se acercó corriendo a la rubia-. ¡¿Te encuentras bien?

-¿Eh? –abría los ojos lentamente-. Sí…¿qué pasó? ¡¿Y Haruka? –exclamó sentándose en la cama recordando.

-Tranquilízate, ya todo acabó.

-Pero…¿cómo?

-Tsunade llegó y nos ayudó –contestó el pelirrojo.

La rubia miró hacia los otros extremos de la habitación.

-¿Dónde está ella?

-En el otro cuarto –respondió el castaño mientras veía a la de las cuatro coletas ponerse de pie-. ¿Estás segura de que te encuentras bien?

-Sí…sólo necesitaba descansar un poco.

Los tres fueron hacia donde su compañera, encontrándose con Tsunade y Shizune también dentro de la habitación.

-¿Cómo está? –preguntó la Sabaku No.

-Mejor dicho, ¿cómo estás tú? –habló la Godaime.

-Yo estoy bien. Quiero saber qué sucedió.

Tsunade lanzó un largo suspiro.

-Ella estará bien, por el momento se encuentra estable. Sólo hace falta que despierte y que su mente se reponga de lo sucedido.

Los tres la miraron con curiosidad.

-Era por esta razón por la que no quería que practicara sola. El hecho de que aprenda a controlar esta inmensa cantidad de poder es muy difícil y yo debo estar ahí para vigilarla y evitar que sucediera algo como lo que pasó hoy. Al momento en que viera que su chakra se incrementara súbitamente, yo lo detendría con una técnica para que ésta no se apoderara de ella. ¿Qué tanto les dijo?

-Que no la heriríamos más…que tampoco la íbamos a maltratar… -Kankuro trataba de recordar todo lo que había escuchado.

-Parece que tuvo malos recuerdos, ¿eh? –comentó Shizune mirando hacia la chica dormida.

-Esperaremos a que despierte –dijo la Hokage-. Por ahora descansen y esperen si quieren. No permitiré que vuelva a pasar algo así.

-o-o-o-

-Eres una atrocidad… -Haruka caminaba vagamente por los rincones de su mente mientras seguía escuchando todas esas voces que la acusaban.

A lo lejos vio a una pequeña niñita sentada sobre una acera, llorando desconsoladamente.

-¿Soy…soy yo? –se preguntó recordando la primera vez en que la habían llamado así.

Siguió caminando y esos recuerdos se fueron desvaneciendo pesadamente. Y al instante recordó. Todo lo que les había hecho a sus amigos.

-Temari…Gaara…Kankuro…¿yo les hice eso? –caía de rodillas en sus propios sueños-. ¿Por qué? ¿Por qué lo permití? –las lágrimas resbalaban por su rostro dolorosamente-. Dije que no volvería a usar esto por lo tanto que me lastimaron…por todo lo que me dijeron y por el hecho de que perdí a mi familia…¡¿Por qué? –se reclamaba a ella misma-. ¡¿Por qué cedí? Estaba consciente de lo que pasaba…veía lo que estaba sucediendo y aún así, ¿por qué no lo impedí? ¡¿Por qué no hice nada?

Un grito sofocado se presentó en la oscura zona, dentro de su propia mente mientras sentimientos de odio y culpabilidad la rodeaban lánguidamente.


¡Uff! ¡Por fin! Después de tanto tiempo de no escribir. No crean que no iba a continuar esta historia. ¡Si ya tengo toda la historia y su final en mi cabeza! Sólo falta la parte difícil: escribirlo T_T. En serio lo siento de nuevo. Espero que perdonen mi extrema tardanza y que se acuerden más o menos de lo que trataba mi fic. Trataré de publicar para la siguiente semana. Cuídense. ¡Sayonara!