Aqui, el tercer capitulo, me demore menos que en el segundo, pero para el otro no prometo nada, como ya les dije la universidad me tiene por el cuello, esta que casi, casi me asfixia, pero hago lo que puedo.

Muchas gracias por los reviews, realmente no saben como me alegran el dia, alguien pregunto por los tatuajes, creo que los simbolos estan solo en mi cabeza, imaginense simbolos raros, que parezcan misteriosos o algo asi, los lobos, facil la silueta de un lobo aullando pero dos como si estuviera un solo lobo frente a un espejo, imagenes google sirve.

Bueno sin mas preambulos...el capitulo:


Dos semanas habían pasado desde "el día" y ya todo había vuelto a la normalidad. Santana volvía a ser la que era antes y Brittany no podía estar más feliz de tenerla de vuelta.

Ese día estaban las dos acurrucadas en el sofá con una manta viendo Toy Story 3, mientras comían palomitas.

-¿Tú crees que debería esconder a mis peluches cuando salga de la ducha?-pregunto la rubia.

-¿Ahhh?-contesto confundida la latina.

-Bueno, cuando me ducho, luego me visto en mi cuarto y ahora que lo pienso no me siento cómoda con que el Señor Patas me vea desnuda-dijo Brittany con un puchero. Ante esto la latina sonrió cálidamente frente a lo tierna que era su amiga.

-Britt, los peluches y los juguetes no están realmente vivos, y aunque estuvieran yo creo que el Señor Patas seria lo suficientemente respetuoso para cerrar los ojos cuando te vistes-contesto la morena.

-Mmmm…bueno-la rubia le sonrió brevemente para luego pegarse más al cuerpo de la morena y volver a enfocar su atención en la película.

Cuando estaban a mitad de la película, comenzó a llover bastante fuerte, pasaron unos minutos y el salón se ilumino repentinamente como si alguien hubiera tomado una foto con flash, unos segundos después se escucho el estruendo del relámpago. Frente a este ruido la rubia salto y se subió la manta hasta los ojos, Santana la abrazo protectoramente.

-Tranquila Britt, solo es una tormenta no pasa nada-le dijo suavemente mientras no la dejaba de abrazar.

-Si…es solo que me da miedo…no sé porque-rio nerviosamente la rubia.

-Bueno yo estoy aquí para protegerte-contesto la latina mirando a la rubia a los ojos con una sonrisa.

-Si se Sanny, tu siempre me proteges-susurro la ojiazul.

Se quedaron mirando a los ojos, era como si estuvieran hipnotizadas y perdidas en los ojos de la otra. Ya ninguna de las dos estaba interesada en la película, solo se miraban silenciosamente con unas sonrisas tímidas. Santana sintió que su corazón comenzó a latir muy fuerte y rápido, incluso creyó que Brittany lo escucharía, por otro lado la rubia sintió mariposas en su estomago y un cosquilleo que se expandía por su cuerpo; para ambas lo que estaban sintiendo era extraño y nuevo pero aun así se sentían bien, como si estuvieran justo donde tenían que estar, como si fuera su lugar en el mundo.

-Chicas- una voz interrumpió el intimo momento entre ellas. Desviaron su atención la una de la otra para mirar a Anne que estaba en la entrada de la habitación.

-Si mama-dijo la rubia menor.

-Al parecer la tormenta durara toda la noche y es posible que haya apagones, por eso mejor apaguen la televisión y busquen sus linternas-dijo la madre de la rubia.

-Claro-respondieron al unisonó.

-Santana cielo hay comida para ti en el microondas, mejor caliéntala y te la comes antes de algún apagón-dijo cariñosamente Anne- Britt si tienes hambre hice una ensalada de frutas, está en el refrigerador.

-Gracias Anne

-Gracias mamá.

Más tarde Brittany estaba en su cuarto, en su cama con las tapas hasta las orejas, abrazando a su gran pato de peluche, el Señor Patas, mientras tiritaba y escuchaba la lluvia, cada cierto tiempo caía un relámpago y un pequeño llanto se le escapaba. Tenía tanto miedo que no se dio cuenta que su puerta se habría, solo se percato de un peso extra en su cama. Alguien tiraba de las tapas pero ella no las soltaba, después de todo estaba llorando y ya era grande como para seguir llorando como una nena pequeña por las tormentas.

-Vamos Britt, soy yo-dijo Santana.

Inmediatamente la rubia soltó las tapas, soltó al Señor Patas y se abalanzo sobre la latina para abrazarla con fuerza.

-Shhhh…tranquila Britt, ya estoy aquí. Ahora muévete un poco para poder meterme a la cama-dijo la morena mientras acariciaba el cabello de la rubia con una mano y limpiaba las lágrimas de esta con la otra.

Antes de irse a acostar la latina le había preguntado a la rubia si iba a estar bien, pues era conocido por ella que la rubia siempre le había tenido miedo a las tormentas, mas todavía a los relámpagos; pero a pesar de esto la rubia le había asegurado que estaría bien, no quería desvelar a la latina solo por su tonto miedo.

Cuando la morena entro en la cama y acomodaron las tapas, esta abrazo a Brittany quien se acomodo de espaldas a ella.

-Duerme ahora Britt, yo estaré aquí-susurro la latina mientras acariciaba el brazo de la rubia.

A pesar de que todavía podía escuchar la tormenta, la rubia ya no sentía tanto miedo, es mas ya casi se había desparecido por completo, era el efecto tranquilizador de la morena sobre ella, con los protectores brazos de esta alrededor suyo era como si nada malo pudiera pasarle y por fin sintió como el sueño se apoderaba de su cuerpo.

-Te quiero Sanny-susurro antes de cerrar sus ojos la rubia, ante esto la latina sonrió y beso la nuca de la rubia.


A la mañana siguiente la rubia fue la primera en despertar y se encontró de lleno con el rostro de la morena quien todavía dormía profundamente. Se concentro en cada facción de su rostro y se detuvo en sus labios, me pregunto si sabrán tan bien como se ven, si serán tan suaves como se ven, porque se ven más apetitosos que cualquier otros labios que haya besado.

Al darse cuenta de lo que pasaba por su mente la rubia sacudió su cabeza para tratar de olvidarse de esas ideas extrañas de besar a su mejor amiga. Miro el reloj y vio que ya era hora de levantare para la escuela así que delicadamente trato de despertar a la morena.

-San, Sanny, despierta.

-Ammmsss…jjaaasss…dammmm-fue toda la respuesta que obtuvo de la latina, a lo que no le quedo más que reírse.

-Vamos Sanny, es hora de levantarse-la sacudió esta vez un poco más fuerte, hasta que los oscuros ojos se fueron abriendo de a poco.

-Hola Britt-contesto una adormilada Santana

-Hola San

-¿Cómo dormiste?-pregunto la morena

-Bien San, gracias-la rubia abrazo a la morena fuertemente- algún día le dejare de tener miedo a las tormentas y ya no te molestare.

-Hey Britt, no me molestas para nada-contesto la morena separándose un poco de la rubia y buscando su mirada-tu nunca vas a ser una molestia para mi, tu eres lo más importante para mí-finalizo la latina suavemente.

-Tú también eres lo más importante para mi Sanny- contesto la rubia con una gran sonrisa.

-Bueno, aclarado eso, vamos a desayunar, ya tengo hambre-dijo la latina sonriendo.

-Tu siempre tienes hambre San-dijo riendo la rubia mientras se levantaba-nadie pensaría que comes tanto con el perfecto cuerpo que tienes.

La latina abrió los ojos sorprendida, "nadie pensaría que comes tanto con el perfecto cuerpo que tienes", Britt piensa que tengo buen cuerpo, quiere decir que me ha mirado y le ha gustado lo que ve, ¿porque eso me hace sentir tan bien?, claro que me ha mirado somos amigas, las amigas se dicen unas a las otras que se ven bien, de que otra forma podría mirarme, a menos que yo le guste como algo mas, pero…¿Por qué estoy pensando tanto en esto? Ughhh…no se qué pasa conmigo.

-SAN-un grito saco a la morena de sus pensamientos

-¿Qué?

-Vamos el desayuno está listo-contesto la rubia antes de salir de la habitación.

La morena sacudió su cabeza para tratar de apartar esos pensamientos de su cabeza, deja de pensar estupideces López, te estás cagando la cabeza con tonterías, con esto la morena suspiro y se dirigió a la cocina para poder desayunar.

Cuando Brittany llego al campo de futbol, estaban todas sus compañeras cheerios afuera de este, frente a las graderías, esto le extraño a la rubia pues generalmente cuando llegaba sus compañeras ya estaban dentro del campo estirando y calentando sus músculos. La ojiazul se diviso a Quinn unos metros más allá y se acerco para preguntarle por el extraño comportamiento de las cheerios.

-Quinn, ¿Qué paso?

-Britt, hola-contesto la capitana, dándose vuelta- bueno cuando llegamos tratamos de entrar a la cancha, pero es suelo esta extraño, no sabemos que es, pero es como si se hundiera.

-¿Cómo si se hundiera?-repitió Brittany, dando un paso hacia el pasto de la cancha. Apenas piso la cancha y se dispuso a apoyar su peso dentro, efectivamente el pasto se hundía y salía agua hacia la superficie, Brittany rápidamente saco el pie dando un saltito.

-Ahhh… ¿que fue eso?-dijo algo asustada.

-No lo sabemos Britt, a lo mejor tiene que ver con la tormenta de anoche.

-¿Crees que a lo mejor hay un monstruo debajo de la cancha, esperando que estemos adentro?-pregunto una asustada Brittany.

-No, Britt, no hay ningún monstruo, tranquila-contesto Quinn con una sonrisa.

-Segura, porque yo-la rubia más alta fue interrumpida por uno gritos.

-QUE CREEN QUE ESTAN HACIENDO PEREZOSAS, TROTEN AHORA-la entrenadora acababa de llegar y gritaba a través de su megáfono.

Quinn fue corriendo a su lado

-Entrenadora, la cancha esta extraña, se hunde cuando la pisamos y sale agua-explico la capitana.

-ESO ES ESTUPIDO-grito nuevamente la entrenadora Sylvester-KELLY, ADENTRO DE LA CANCHA AHORA.

Una castaña se hizo paso entre las demás cheerios hasta estar al frente del grupo.

-Pero entrenadora, el suelo se hunde y…

-SI NO ENTRAS A ESA CANCHA AHORA ESTAS FUERA DE LAS CHEERIOS, TRES…DOS…

Kelly entro de un salto a la cancha, apenas piso la cancha grito, pero su miedo hacia Sue Sylvester era mayor por lo que se quedo adentro mientras la tierra se hundía, cuando sus pies estaban hasta los tobillo hundidos se escucho hablar de nuevo a la entrenadora.

-BIEN, LA CANCHA ESTA ROTA, VAMOS SIGANME PERESOZAS-grito la entrenadora mientras caminaba hacia fuera del campo.

Luego de ayudar a salir a la pobre chica, Kelly, las demás siguieron rápidamente a Sue Sylvester hasta estar frente al gimnasio de la escuela. Encontraron a la entrenadora hablando con Shannon Beiste.

-Sue, sin el megáfono-alcanzaron a escuchar a la entrenadora del equipo de Basquetbol antes de que la entrenadora Sylvester se diera vuelta y caminara hacia ellas.

-Vamos, adentro vacas flojas-grito esta vez sin el megáfono-hoy entrenaremos aquí y hasta que reparen la cancha.

Una vez adentro Sue les ordeno empezar a trotar, Brittany se percato del equipo de basquetbol que estaba practicando tiros, al parecer no habían notado la llegada de las cheerios, la ojiazul busco rápidamente a Santana. Ahí estaba la latina, usaba una polera deportiva Nike y unos pantalones cortos de la misma marca, tenia ambas manos apoyadas en su cintura en posición de descanso. La rubia se acerco a ella por detrás evitando así que la morena la viera, cuando Mercedes, una de las compañeras de equipo la vio, la rubia se llevo un dedo a los labios para que no la delatara. A medida que se acercaba a Santana, Brittany se dio cuenta del cuerpo de su amiga, de su figura, la morena respiraba profundamente, sus hombros se elevaban, se veían claramente los músculos de sus brazos, marcados, su cintura se notaba pues con el esfuerzo la latina había sudado haciendo que su polera se pegara a su cuerpo y su trasero se veía firme y exquisito.

Cuando llego al lado de la latina la rubia le tapo los ojos y pego su cuerpo al de la latina, sintiendo los músculos de la espalda de esta pegarse a sus senos.

-Hola Sanny-dijo la rubia en voz baja en el oído de la pelinegra.

Santana apenas sentir las manos en sus ojos se tenso, pero cuando sintió el aroma de su rubia amiga se tranquilizo, bueno hasta que sintió como esta susurraba en su oído, la voz de Brittany estaba cargada de algo que la latina no podía identificar, pero la hacía ponerse nerviosa, sumado a eso sintió los pechos y el apretado estomago de la rubia pegados a su espalda de forma que estaban tan juntas que ni el aire pasaba por entre su cuerpos.

-B-Bri-Brittany-soltó tartamudeando la latina, dándose vuelta.

El sudor corría por la frente de la latina, y se notaba en su cuello, el cual brillaba. Por dios se ve tan sexy, pensó la rubia, ¿Qué?, Porque pienso eso de San, ¿qué me está pasando? La rubia sacudió su cabeza para despejarse de esos pensamientos.

-Vamos a entrenar juntas hoy-dijo la rubia tomado la mano de la latina, al parecer había podido despejar si mente de esos extraños sentimientos hacia su amiga.

-¿Ah?-contesto la latina, aun no se recuperaba de el efecto que había tenido la latina sobre ella, todavía sentía un cosquilleo extraño bajar por su espalda. Miro a la rubia nuevamente, sus interminables y suaves piernas, que terminaban con el comienzo de su falda de cheerio, después venia su abdomen, que a pesar de estar cubierto ahora la latina sabía que estaba finamente esculpido, sus senos más arriba, firmes, me gustaría tocarlos, y para finalizar su rostro, sus hermosas facciones, sus pequeñas pecas, sus rubios cabellos amarrados en una firme cola, sus felinos ojos azules, esos ojos tan expresivos, y sus labios, rosados y finos, es como si me llamaran a besarlos, pensó la latina con sus ojos fijos a los labios de la rubia, ¿Qué mierda estas pensado Santana? Brittany es tu amiga por dios, si llegara a enterarse que quiero besarla, mierda va a sentirse incomoda, su mejor amiga la mira de otra forma, aggg… ¿Qué me pasa?

-¡San!-escucho la latina a la rubia, sacándola de sus confusos pensamientos.

-Si Britt-contesto esta.

-¿Estas bien?-pregunto la rubia al ver que la latina había salido de su letargo momentáneo.

La latina cerró los ojos y sacudió la cabeza antes de contestar.

-Si Britt, me distraje lo siento-contesto con una pequeña sonrisa.

-HEY BAILARINA, DESPUES PUEDES BESAR A TU NOVIECITA, AHORA VUELVE A TROTAR COMO TODAS LAS DEMAS-se escucho gritar con el megáfono a la entrenadora Sylvester.

-Sue te dije que dejaras el megáfono afuera de este gimnasio-escucharon a Beiste.

-Creo que me tengo que ir-dijo tímidamente la sonrojada rubia soltando la mano de Santana.

-Emm…si yo tengo que volver a entrenar-contesto mirando hacia el suelo la morena, después puedes besar a tu noviecita, que habrá querido decir con eso, pensara que somos novias, a lo mejor es para molestar a Britt, le molestara a Britt, que digo por supuesto que le molesta…ugh que mierda pasa conmigo últimamente, pensó la morena.

-Bueno nos vemos después entonces-dijo la rubia aun sonrojada.

-Si claro Britt.

Apenas la rubia volvió a trotar no pudo evitar pensar en lo que había pensado y sentido hacia pocos momentos hacia su amiga, su mejor amiga. Porque estoy pensando en San de esa forma ahora, ella siempre ha tenido buen cuerpo, eso lo sabía yo desde antes, pero es como si ahora quisiera mirarla y…¿tocarla?...Ayyyy, no sé qué pasa conmigo, pero es que su cuerpo es perfecto y su carita, es tan linda, pero además se ve tan sexy toda sudada y así…aghh… a lo mejor debo preguntarle a alguien…Quinn, si le preguntare Quinn, ella debe saber que me está pasando y cómo hacer para detener esto, después de todo no quiero que Santana se entere de lo que estoy pensando de ella.

Luego de un pesado entrenamiento tanto para las porristas como para el equipo de basquetbol, todas las chicas tuvieron que compartir los camarines del equipo, pues los de las cheerios quedaban al lado del campo de futbol y eso era demasiado lejos para las cansadas porristas.

Brittany acababa de terminar de vestirse y se secaba el cabello frente a uno de los espejos cuando algo llamo su atención. Santana venia de las duchas, llevaba su ropa interior puesta, negra y sujetaba su cabello mojado con una toalla. Aun quedaban algunas gotas en su cuerpo y por la posición de sus brazos, estos se marcaban aun más, y por supuesto sus abdominales marcados finamente estaban totalmente a la vista, sus pechos se veían aun mejor con ese sostén negro que llevaba. La rubia había dejado de secarse el cabello mientras contemplaba el cuerpo de su amiga.

-Hey capitana, buen entrenamiento-dijo Mercedes, quien era parte del equipo.

-Si, debemos hacer ese truco el próximo partido-contesto la latina

-Claro, no sabrán que los ataco- dijo riendo Mercedes

Cuando Santana se sentó en las bancas y trato de secar un poco su cabello, escucho como alguien al lado suyo le hablaba.

-Juegan bastante bien-dijo una pelirroja desconocida, la latina conocía a todo su equipo, por lo que esta tenía que ser un porrista.

-Gracias, nos hemos esforzado bastante-contesto sonriendo levemente la morena.

-Y claro tu tienes el cuerpo de una buena jugadora, totalmente- le dijo la pelirroja recorriendo su cuerpo con la mirada descaradamente.

-Umm…gracias-contesto tímidamente la morena, de pronto sintiéndose totalmente desnuda, bueno aunque muy lejos de eso no estaba.

-Vaya, tienes un tatuaje-dijo la pelirroja fijándose en el costado de la latina, alargo su mano y recorrió el tatuaje con sus dedos, haciendo sonrojar a la morena.

-Ummm…si…umm-contesto nerviosa la latina.

-Sanny- de pronto la latina sintió un par de brazos sobre ella y alguien sentarse en sus piernas

-Hey Britt- contesto relajada la latina, ya estaba bastante incómoda con esa pelirroja tocándola, si bien hace un par de años la latina se dio cuenta que los chicos no eran lo suyo e incluso había besado a un par de chicas, no había sido más que eso, pues nunca se sintió totalmente cómoda, como ahora, sin duda la pelirroja era bastante atractiva, pero no se sentía bien que la estuviera tocando, así que cuando llego su amiga se sintió aliviada.

-Vamos San, vístete rápido, quiero un chocolate caliente antes de ir a Química-la verdad la rubia no tenía ganas de ningún chocolate caliente, pero cuando vio a esa cheerio coqueteando y tocando a su amiga, algo dentro de ella exploto, generalmente la rubia era pacifica pero cuando vio que la pelirroja acercaba su mano a Santana sintió unas inexplicables ganas de sacarla por los pelos de al lado de su amiga-umm…Stacy, no te había visto-dijo en fingida sorpresa la rubia dirigiéndose a la pelirroja.

-Brittany, vaya no sabía que fueran tan cercanas-dijo Stacy refiriéndose a la obvia intimidad entre la morena y la rubia, pues esta estaba sentada en las piernas de Santana y abrazándola estrechamente, como si quisiera tapar el cuerpo de la otra, mientras Santana estaba casi desnuda, pero no parecía importarle la cercanía pues automáticamente ubico sus manos alrededor de la rubia y descanso su cabeza en el hombro de esta.

-Pfff, todos saben que San y yo somos inseparables, ¿nunca la has visto en las gradas mientras entrenamos?, es porque me va a esperar a mi-contesto la rubia con fingida inocencia, mientras miraba retadoramente a la pelirroja-¿no es así San?

-Claro Britt, ahora si me voy a vestir para que vayamos por ese chocolate ¿bueno?-la rubia asintió y la pelinegra la tomo delicadamente levantándola de encima suyo y dejándola en la banca al lado de la pelirroja.

Santana se vistió rápidamente, mientras que Brittany y Stacy se miraban retadoramente sin decir nada, hasta que la rubia hablo

-Stacy, deberías practicar mas la ultima rutina, siempre que la hacemos vas un tiempo atrasada y sabes cómo es la entrenadora con eso-dijo con la rubia con una falsa sonrisa.

-Claro Brittany, para el próximo entrenamiento lo hare tan bien como tu-respondió cínicamente la pelirroja.

-Bueno Britt, vamos-hablo la latina antes que la rubia pudiera responder a lo que esta se dio vuelta para tomar su bolso.

-Nos vemos por ahí Santana-dijo Stacy guiñándole un ojo a la morena.

-Si, claro-contesto con una sonrisa cortes la latina, ahora que la pelirroja no la tocaba no se sentía incomoda.

-Vamos San-dijo la rubia tirando del brazo de Santana para salir de los camarines.

En el pasillo las dos amigas caminaban hacia la cafetería

-Vaya, no sabía que conocías a Stacy-comento la rubia tratando de parecer despreocupada.

-¿Quién?-contesto confundida la latina, a lo que la rubia sonrió ligeramente, Santana ni si quiera se acuerda de su nombre.

-Ya sabes la pelirroja con la que estabas coqueteando.

-Oh, esa es Stacy. No estaba coqueteando con ella-contesto contrariada la latina.

-Bueno eso parecía, es normal de todas formas, es decir ella es linda, y tiene buen cuerpo-dijo la rubia fingiendo que no le importaba.

-Bueno si, es bastante guapa, además es agradable-contesto distraídamente la latina.

¿Qué? Santana cree que es guapa, agh, Stacy es un pesada, ni siquiera baila bien, además siempre molesta a quienes no son populares. A lo mejor a Santana le gusta… ¡NO!...no le puede gustar, San merece alguien mejor, alguien que la quiera, la entienda, la cuide, con quien la pase bien, alguien en quien pueda confiar…mmmm…San confía en mí y yo la quiero, la entiendo, la pasa bien conmigo y ella me ha dicho que yo la protejo así como ella me protege…a lo mejor

-¡Britt!-grito la latina, sacando a la rubia de sus pensamientos.

-¿Si?

-Te preguntaba si querías algo mas, además de tu chocolate caliente. Hay brownies ¿quieres uno?

-Amm…si bueno San-contesto aun distraída la rubia.


Días habían pasado desde que las cheerios tuvieron que entrenar en el gimnasio, ya llevaban una semana y al parecer tendrían hasta otra mas, Brittany supuso que estaría feliz entrenando junto a la latina, pero cada vez se frustraba más. Al parecer Stacy estaba determinada a seguir coqueteando con al pelinegra y Santana no rechazaba sus avances, es mas la rubia siempre las encontraba conversando animadamente en los camarines y aunque hacia lo posible por sacar a la pelinegra lo más rápido de ahí no podía hacerlo siempre, se le acababan las escusas para salir rápido, no todos los días podía querer un chocolate caliente.

-Y entonces se sacudió y eso fue lo que duro mi perfecto peinado-dijo la pelirroja provocando la risa de Santana.

"Y entonces se sacudió y eso fue lo que duro mi perfecto peinado", agh, que tiene de gracioso eso, es solo un historia de un perro, porque San se ríe como si fuera la cosa más divertida del mundo.

-Hey viste la nueva película que se estreno, la de los superhéroes-pregunto la pelirroja.

-¿Los Vengadores?-pregunto la latina

-¡Si!, esa, se ve que es buena, me gustaría ir a verla, pero siempre que voy a ver esas películas me pierdo en las historias y se me confunden los personajes-dijo la pelirroja.

-Pero si cada uno tiene poderes muy distintos, en todo caso se ve genial, apenas termine con los últimos exámenes quiero ir a verla, me encantan ese tipo de películas-contesto la pelinegra entusiasmada.

-A lo mejor tu me podrías ayudar a acordarme de los personajes y sus habilidades-dijo la pelirroja, esperando que la morena captara la indirecta.

-Bueno yo te puedo hacer una lista-dijo la latina sin ver las segundas intenciones de la pelirroja.

-Sería más fácil si las dos la viéramos juntas, podríamos ir al cine la otra semana-dijo ya sin rodeos la pelirroja

La rubia seguía escuchando la conversación desde su casillero, mientras fingía buscar algo, pero íbamos a ir juntas a verla, incluso íbamos a ir disfrazadas, yo de Thor y ella del Capitan America, a lo mejor Stacy le gusta, debería estar contenta por ella, Stacy es bonita y le va bien en clases, no como yo que con mucha ayuda alcanzo a aprobar. Y qué mejor que ir al cine con la chica que te gusta, eso es mil veces mejor que ir con tu amiga, sin darse cuenta una lágrima corrió por el rostro de la rubia.

-Oh, bueno la verdad Stacy -comenzó la latina, no, no quiero escuchar como planean su cita, no sé porque pero me duele, y con esto la rubia salía rápidamente de los camarines sin esperar a la pelinegra.

Santana llevaba todo el día buscando a Brittany, desde que la vio salir de los camarines esa mañana no había podido encontrarla, era como si la rubia la estuviera evitando, porque me evitara Britt, a lo mejor se aburrió de estar todo el día conmigo, desde que los Pierce me acogieron no tiene más opción, ante estos pensamientos un extraño dolor se apodero de la morena y una profunda tristeza. Al dar la vuelta al pasillo vio el cabello rubio de su amiga, pero detrás de ella iba uno de los jugadores de futbol, Azimio, quien inesperadamente agarro el trasero de su amiga.

-Ahhh, suéltame- grito Brittany.

-Vamos rubia no te hagas la difícil, yo se que te gusta- y volvió a agarrarle el trasero.

-¡No, aléjate!-Brittany trato de apartarse pero el chico le había sujetado la muñeca.

Ante esto la visión de Santana se nublo, solo tenía un pensamiento en su mente y ese era defender a Brittany y causarle el mayor daño posible a Azimio. Con una rapidez impresionante la latina estaba al lado de la rubia, agarro la muñeca del chico y la apretó con fuerza, causándole dolor.

-¡Ahhh! Qué te pasa perra-dijo el chico.

Con esto Azimio soltó a la rubia, permitiéndole a Santana agarrarlo del cuello de su chaqueta y empujarlo fuertemente contra los casilleros.

-Tócala una vez más gorila y te parto todos los huesos de tu cuerpo-dijo amenazadoramente la latina.

-Eee, suéltame ya-contesto el chico tratando de zafarse, pero para su sorpresa no había forma de mover a la morena, la inesperada fuerza de la chica y la mirada feroz que le daba hizo que un escalofrió recorriera el cuerpo del chico-hey tranquila solo estábamos jugando.

-No, no te acerques a ella-contesto la latina ejerciendo más presión en su agarre.

Al lado la rubia miraba atónita a Santana, sabia de la fuerza de la latina, pero también sabía que esta tenía que ocultarla si no quería levantar sospechas y mantenerse a salvo. Si la latina seguía así iba a perder el control, iba a transformarse y nada bueno saldría de eso. Un casi imperceptible rugido llamo la atención de la rubia, esa era la primera señal; tenía que evitarlo, así que se acerco a la latina y tomo su hombro suavemente.

-San, vámonos, no vale la pena-dijo dulcemente la rubia.

La única respuesta fue otro ligero gruñido.

-Hey tranquila, yo no me acerco más, pero suéltame-contesto ya completamente asustado el chico.

-San, por favor, vámonos-suplico la rubia, acariciando el hombro de la morena. Ante esto la morena desvió su mirada y se topo con los ojos azules de su amiga, dio un paso hacia atrás y soltó bruscamente al chico.

-Vamos San- con esto la rubia tomo la mano de la pelinegra y la guio a un baño, mientras esta permanecía en silencio.

Una vez adentro del baño la rubia se puso frente a la morena y la tomo por los hombros, mirándola fijamente a los ojos le dijo.

-Tranquilízate San, respira hondo

Al ver esos ojos azules, la rabia de la morena fue disminuyendo de a poco, e hizo lo que le decía la rubia. Al ver como su amiga se calmaba poco a poco Brittany se adelanto y abrazo a Santana con todo el cariño que tenia.

-Tranquila, ya paso ahora respira y cálmate.

Luego de un rato la morena estaba notoriamente más calmada.

-Gracias Britt

-Siempre San, ¿estas bien como para ir a clases?-pregunto preocupada la rubia.

-Me tranquilicé, pero estoy segura que si vuelvo a ver a ese maldito no me voy a controlar-contesto sinceramente la latina.

-Bueno entonces, nos vamos-dijo la rubia.

Mientras iban caminando al coche de ambas, la latina iba mandando un mensaje.

-A quien le escribes-pregunto la rubia- ¿a tu nueva amiguita Stacy? –pregunto sin siquiera disimular sus celos.

-¿Eh?, no le escribo a Quinn, ya sabes tenemos física juntas y le pedí que tomara notas por mi –contesto distraídamente la latina –espera, ¿Por qué te cae tan mal Stacy?

-No, no me cae mal, para nada –contesto la ojiazul fingiendo indiferencia –después de todo es tu futura novia así que… -y levanto los hombros como si no le importara.

-¿Futura novia?, de que estas hablando Britt –contesto confundida la pelinegra.

-Bueno se nota que ella te ella te coquetea, descaradamente, tu le respondes y van a tener una cita, es obvio –dijo la rubia calmadamente, mientras se aguantaba las inexplicables ganas de llorar que tenia.

-¿Cita?, Britt, en serio que me perdí, no sé de lo que hablas –la latina estaba francamente confundida ante la actitud de su amiga.

-Yo la escuche, no hace falta que lo niegues San –dijo ya ligeramente enojada la rubia, no quiere ni decirme de frente que le gusta y que van a tener una cita –escuche de su cita al cine, que irán a ver Los Vengadores.

-¿Cuando?, Britt estas imaginando cosas, yo no tengo ninguna cita con Stacy, ni planeo tener, menos ir a ver Los Vengadores, la vamos a ir a ver tu y yo, ¿recuerdas? Si hasta tenemos los disfraces, a menos que tú no quieras ir conmigo –dijo la latina, bajando la cabeza el terminar de hablar.

La rubia paro en su caminar y tomo las manos de Santana.

-¿Es enserio?, ¿no vas a ir con ella? –pregunto con una renovada alegría.

-Por supuesto que no, yo quiero ir contigo –le aseguro la morena.

-¿Y no quieres tener una cita con ella? ¿Te gusta? –siguió preguntando la ojiazul.

-Amm…no y no, Stacy es simpática y bonita, pero eso es todo no me gusta –contestó seguramente la latina, ante lo cual la rubia la abrazo fuertemente.

-Bueno vamos, podemos ver alguna película y ordenar una pizza.

Una vez camino a casa la morena se fue cuestionando el extraño comportamiento de su amiga parecía celosa, es decir se veía triste y enojada hasta que le dije que no sentía nada por Stacy, a lo mejor son celos de amiga, bueno que otro tipo de celos podrían ser, pero o parecían ceos de amiga, a menos que…bueno y si es así yo…a lo mejor debería decirle lo que estoy sintiendo por ella, ugh, ni yo sé lo que siento por ella, es como si sintiera lo de siempre pero amplificado,¿ a lo mejor me gusta?, no, no es eso, me han gustado chicas antes y no se sentía así, esto es algo mas, algo más profundo más fuerte, ughhh…lo mejor será que me aclare yo misma antes de decirle nada, ¡NO¡, para que le voy a decir, solo la voy a asustar…pero ¿y si estaba celosa?, ¿y si siente algo por mi?…y si…

La latina fue interrumpida de sus pensamientos cuando una suave mano tomo la suya que descansaba en la palanca de cambios. La morena desvió su mirada de la carretera y fijo sus ojos en los de Brittany, quien portaba una dulce sonrisa que la morena no tardo en responder antes de volver a fijar su vista en el camino.

Ay…se ve tan bonita cuando maneja, mejor dicho siempre se ve bonita, debería decirle, debería decirle que creo que me gusta, pero ¿me gusta Santana?, es decir si me gusta su cuerpo, y su voz y su personalidad y todo de ella, pero no es todo, es algo más fuerte, Mmmm…no sé, por lo menos se que no le gusta Stacy y no le va a gustar, eso es un comienzo ¿no?, mejor dejo de pensar en eso y me concentro en disfrutar su compañía, bueno eso no es para nada difícil, y con ese último pensamiento la rubia se relajo y sonrió feliz mientras acariciaba distraídamente la mano de la morena.


Y ¿que les parecio?, bueno este fue totalmente centrado en su relacion y sus sentimientos, posiblemente en el otro nuevos factores entren en la vida de las dos.

Saludos a todos, gracias por leer.

Sueñen con Brittana :)