Bueno, el sexto capitulo ya llego, y no me demore tanto, dos semanas creo, supongo que voy mejorando. En fin, me esforce y lo termine hoy cuando deberia haber estado estudiando, pero supongo me dio el "atacazo artistico". Bueno lo mismo de siempre gracias por los reviews, en serio, cuando los leo se me forma una sonrisa gigantesca y creo que mi mama me ha mirado raro un par de veces por estar tan feliz frente al pc, pero en fin creo que ya se a acostumbrado a mis rarezas. Alguien pregunto de donde soy, Chile, mi Chile querido.

Ahora si, no los aburro mas y corre video, el sexto capitulo.


Santana entro a su pieza, pero su reciente descubrimiento acerca de la naturaleza de sus sentimientos hacia la ojiazul aun la tenían sorprendida. Cómo no me di cuenta antes, que voy a hacer ahora, claro yo siempre he tenido claro que Britt es hermosa, y simpática, y tierna, y…agh…aun así, yo pensaba que era una atracción, que se me iba a pasar con el tiempo, pero ahora, ahora todo es tan claro, desde que la conocí, ella siempre ha sido lo más importante para mí, como si mi destino hubiera sido ella y solo ella.

La pelinegra se sentó en su cama y apoyo su cabeza en el respaldo de esta mientras suspiraba profundamente, su reciente descubrimiento libero todos sus pensamientos y sentimientos hacia la rubia, los cuales siempre habían estado presentes y solo ahora tomaban formas claras que ella podía interpretar con claridad. De pronto la morena recordó las palabras de su tío, Tío Billy dijo que éramos tiernas juntas, eso suena como si el pensara que Britt y yo estamos juntas, habló de almas gemelas, no entiendo, a que se refiere con eso…el lazo entre Britt y yo…

De pronto la latina se paro y comenzó a buscar algo debajo de su cama, cuando por fin lo encontró lo saco afuera, era una caja, un poco más grande que una caja de zapatos. Hacía años que no la abría, allí había dejado todas las cosas con las que llegó, una bufanda de su madre, unas prendas rasgadas, unas fotos de sus padres y sus abuelos, el libro que su padre le pidió que cuidara y la pequeña mochila en la que traía todo eso; lo único que no guardo fue la cadena con la silueta de los lobos, al contrario, esa la llevaba siempre consigo. Tras examinar superficialmente las cosas que había en la caja, llegó a lo que más le interesaba, el libro, lo sacó cuidadosamente y lo dejo sobre su cama. El libro era bastante grueso y se veía viejo, en la portada había unas letras extrañas que nadie entendería, nadie excepto un lobo, era la antigua lengua lobezna; sin embargo, el libro no tenia titulo, "Familia López" era lo único que decía la portada. La pelinegra recuerda que su padre le dijo que cada familia tenía un libro así, una parte del libro correspondía a todo lo que un lobo debe saber de su raza, la lengua, la transformación, lo que se debe saber de la luna y las estrellas, las leyendas más importantes para cualquier clan y familia, incluso tenía una sección con posibles enfermedades y como tratarlas, la otra parte sin embargo variaba en cada libro, pues dependía de cada clan, las historias y leyendas de cada uno, el símbolo y el lema de cada clan, y el significado que tenían.

La morena se dispuso a abrir el libro y busco por entre sus páginas hasta que dio con la que buscaba, "Almas Gemelas, lo que define a todo lobo"

Se dice que en realidad cada ser es la mitad de algo, de algo que alguna vez fue creado y dividido en dos, separado para algún que algún día esas dos partes se vuelvan a juntar para no separarse nunca más.

Nosotros sabemos bien la verdad en esto, gracias a nuestra naturaleza mágica y nuestra profunda conexión con nuestros sentimientos e instintos verdaderos somos capaces de identificar inmediatamente cuando nos encontramos frente a nuestra mitad faltante. Claro en caso de ser muy jóvenes para entender todo el concepto se hace un poco difícil, pero siempre habrá un lobo mayor y más sabio que os guíe.

Describir precisamente lo que se siente en el momento en que se conoce a la alma gemela es imposible, pues en cada lobo es distinto, además de tratarse de emociones tan puras que no existen palabras en lengua alguna que les hagan justicia. Sin embargo se puede describir superficialmente y generalmente lo que la mayoría experimenta.

El momento no se borrara jamás de la memoria, y quedara marcado como aquel en que su vida cambió, el alma gemela será a partir de ese momento y para la eternidad el vinculo más fuerte del lobo, igualado exclusivamente por aquel compartido con su futura descendencia; el alma gemela será lo más importante en la vida de un lobo, su felicidad, la meta, el solo pensar en el sufrimiento de el alma gemela significara un dolor y agonía insufrible, por lo que está de más decir que un lobo haría cualquier cosa por el bienestar de esta.

El tatuaje de cada lobo es la prueba tangible del vínculo, el cambio total o parcial de la marca de nacimiento será la señal definitiva; el cambio total ocurre apenas ambas almas hacen contacto con las otras, la primera mirada, el primer roce, la primera palabra; el cambio parcial ocurre generalmente en los afortunados que encuentran a su otra mitad a tiernas edades, cuyo lazo cambia y crece según ellos mismos, la marca cambia al primer contacto y sigue cambiando según momentos importantes cambian la naturaleza del vínculo.

Lo más importante, sin embargo, y lo que ningún lobo e incluso ningún humano puede olvidar, es lo que significa el alma gemela, lo que implica el lazo, el sentimiento más importante, el amor, el amor que va a evolucionar y hacerse más fuerte a cada instante, ese que nunca se debe olvidar. Nosotros tenemos la fortuna de saber el momento en que conocemos a nuestra alma gemela, a diferencia de los humanos, que muchas veces se pasan la vida en búsqueda de esta, guiándose muchas veces por esquemas definidos y prejuicios sin razón, sin darse cuenta que la tuvieron a su lado todo el tiempo y no lo quisieron ver, aun así el lazo se debe cuidar y alimentar con mas amor para que se vuelva irrompible y no descuidarse por el hecho de que somos capaces de ver físicamente cuando lo encontramos, porque eso no significa que no tengamos que luchar por esa persona.

La latina levanto lentamente su mirada desde el libro, toda la información recién recibida flotaba en su cabeza y sus sentimientos hacia la rubia tomaban una forma cada vez más clara, guiándose por lo que acababa de leer. Santana volvió su vista al libro y lo hojeó, al parecer esa era solo una introducción, pues el tema de las almas gemelas era un capítulo bastante extenso, sus manos se detuvieron en cierto título.

LOS HUMANOS Y LAS ALMAS GEMELAS

Como ya se dijo, los lobos somos afortunados por saber el momento exacto en que conocemos a nuestra alma gemela, pero no es sólo esa la razón por la cual nos consideramos dichosos; en primer lugar, sabemos la naturaleza del vínculo, con esto nos referimos a la verdad de este, a que sabemos gracias a nuestros instintos que es algo único, irremplazable y eterno, las almas gemelas están hechas la una para la otra, ambas identidades se complementan en niveles inexplicables. A diferencia de los humanos que dicen tener muchos amores en la vida, nosotros sabemos con certeza que si bien podemos tener relaciones importantes mientras estemos en la búsqueda de la mitad faltante, cuando por fin la encontremos esta si será para siempre, gracias a nuestra naturaleza podemos descubrir que las emociones hacia nuestra alma gemela son infinitamente más fuertes y más significativas, no hay espacio para confusiones o dudas.

En segundo lugar, pero no menos importante, está el hecho de que todos los individuos tenemos un alma gemela, e inevitablemente en algún punto de nuestra vida la conoceremos, no es algo del destino o la suerte, es un hecho, ambas almas trataran de encontrarse como dos imanes únicos que sólo son atraídos hacia su otra mitad, guiando de forma totalmente inconsciente nuestras decisiones. Por eso es que nos consideramos afortunados de haber nacido como lobos y de las señales que nos indican que hemos encontrado a nuestra alma gemela, mientras que los humanos a menudo se enfrentan a confusiones que alteran su camino hacia su otra mitad o prejuicios que no los dejan aceptar sus verdaderos sentimientos.

Prejuicios tales como almas gemelas de distinto color de piel, de distinta religión, del mismo sexo, o cuando una de ellas no tiene la misma naturaleza como el caso un lobo (hombre lobo) y humano. Según lo último, se comienza otro importante punto, la relación lobo – humano, cuando las almas gemelas corresponden a esta última categoría.

Cuando nos encontramos frente a un caso de almas gemelas que sean humano y lobo, entonces el reconocimiento de estas es ligeramente distinto a lobo-lobo, primeramente no serán los instintos de ambos los que hagan evidente el vínculo, es muy común de hecho que mientras el lobo adore inmediatamente a su pareja y lo manifieste, el humano lo oculte y trate de deshacerse de los nuevos sentimientos que no es capaz de entender con claridad, todo esto gracias a muchos prejuicios que estos últimos han creado sobre nosotros.

Pero como sabemos, el vinculo es irrompible ya que es parte de la esencia de cada ser. En estos casos el lobo debe guiarse más que nunca de sus instintos, pues hasta que el amor no sea reconocido por ambas partes no tendrá una señal clara, pues su marca de nacimiento no cambia inmediatamente como lo es en el caso de almas gemelas lobo-lobo; la única prueba física que demuestra la instantánea conexión de un primer encuentro reside en el humano, la marca de nacimiento del lobo se replicará en el humano, generalmente la marca crece de a poco, añadiéndosele nuevos detalles hasta completarla, en paralelo cuando el amor sea reconocido, la marca del lobo cambiará también, hasta que ambos tengan la misma marca, que represente su conexión y su amor. La marca finalmente se completará cuando-

-¡San! –entro la rubia de pronto en la habitación, causando que la morena saltara y cerrara el libro de golpe.

Cuando la morena levanto la vista y se topo con los ojos azules de Brittany, finalmente todo tomó sentido en su cabeza Brittany, Brittany es mi alma gemela, no sólo estoy enamorada de ella, yo la amo, con todo mí ser y la he amado desde el primer momento en que la vi. Como no me di cuenta antes, ella, ella es mi otra mitad.

-San –repitió la rubia al no obtener respuesta de la morena, cuando los oscuros ojos de ella se engancharon en los suyos el corazón de la rubia comenzó a latir muy rápido, Santana la miraba como si fuera la primera vez que la mirara, la miraba con tanto amor y adoración que la rubia sintió un nudo en su garganta y no pudo sino lanzarse a los brazos de la morena y enterrar su rostro en el cuello de esta.

-Britt, hey Britt, ¿Qué pasa? –pregunto la morena saliendo de su estado de adoración hacia la rubia.

Brittany solo movió su cabeza, mientras trataba de no llorar, abrumada por todos los sentimientos que le provocaron esa mirada de la latina.

-Britt, ¿estás bien? –preguntó esta vez algo preocupada Santana al no recibir una respuesta clara de la ojiazul.

-Te quiero San –murmuro suavemente la rubia con su rostro aun oculto en el cuello de la morena. Ante esta inesperada declaración de afecto, Santana beso el cabello de la rubia.

-Yo también te quiero Britt –dijo la morena, para luego agregar en una voz casi imperceptible –no te imaginas cuanto.

Las dos chicas estuvieron un tiempo en esa posición, abrazándose fuertemente sobre la cama de la morena. Finalmente la rubia levanto la mirada, una vez que sus emociones se calmaron un poco.

-¿Qué estabas haciendo antes que yo llegara San?

-Estaba revisando cosas, con todo lo que dijo el Tío Billy, me dio algo de nostalgia creo, algo de curiosidad también –indico la morena tomando la caja y mostrándosela a Brittany –son las cosas con las que llegue aquí.

-Oh, sí, recuerdo tu bolso –dijo la rubia mirando dentro de la caja -¿puedo?

-Claro, déjame mostrarte –Santana vacio todo lo que había en la caja sobre su cama y procedió a enseñarle todo a la rubia, quien escuchaba atentamente.

-Oh si, estas son unas fotos, que en realidad no sé cómo llegaron a mi bolso, creo que estaban en el libro. En fin, esos son mis padres –dijo señalando una fotografía que mostraba a los López sentados en el pasto, una pequeña Santana se encontraba en el regazo de su padre quien reía, mientras la madre de la pequeña se encontraba frente a ellos riendo también y tratando de limpiar la cara de su hija, al parecer se trataba de un picnic o algo por el estilo, pero la pequeña se las había arreglado para manchar toda su cara, sus brazos y gran parte de su ropa con salsa.

-Desde pequeñas has sido un desastre con la comida Sanny –comentó la rubia mirando la fotografía.

-Por lo menos ahora la mantengo alejada de mi ropa –dijo la morena haciendo reír a la rubia.

-Te has dado cuenta, que cuando conoces a los padres de alguien de inmediato buscas a quien se parece más, y después la gente dice, "vaya, es igualito a su papa" o a su mama, ¿o cosas así? –dijo la rubia cuando termino de ver todas las fotos.

La morena asintió, esperando que Brittany siguiera hablando.

-Pero, ahora viendo a tus padres, es como si tú fueras una perfecta mezcla de los dos, porque veo la cara de tu mama y si eres muy parecida a ella, pero después veo a tu papa y también eres muy parecida a él –la morena solo sonreía –aun así, me hubiera encantado conocerlos, creo que también tu personalidad seria parecida a la de ellos.

-Supongo que sí –contesto la morena, pensando que a ella también le hubiera encantado presentarles a sus padres a Brittany, presentarla como su alma gemela.

-¿Y eso? –dijo la rubia señalando al libro que estaba en la esquina de la cama.

-Es un libro, es muy importante sabes, cada familia de lobos tiene uno –comenzó a explicarle la morena mientras tomaba el libro –cuando era pequeña mis padres me lo leían antes de quedarme dormida, y luego cuando llegue aquí ya no lo tome mas porque tenía muchos recuerdos, pero ahora creo que volveré a leerlo.

-¿Y de que se trata? –pregunto curiosa la rubia.

-De muchas cosas en realidad, tiene cuentos y leyendas antiguas, cosas de mi familia, y mucha información acerca de nosotros. En realidad es como una guía, tiene cosas como datos de la luna, cosas de la transformación, que hacer en caso de que tal cosa pase; creo que tiene un poco de todo.

-¿Puedo verlo? –La morena no contesto, solo le paso el libro a la ojiazul, quien lo tomo, lo abrió y comenzó a hojearlo delicadamente –no entiendo nada Sanny.

-¿Humm? –nuevamente la morena se perdió mirando a Brittany.

-Que no entiendo esto, no sé en qué idioma está escrito.

-Es lobezno, el idioma natural de todo lobo.

-Vaya. Quería leerlo –comentó la rubia con un puchero.

-Espera, creo que, déjame ver algo –pidió la morena, Brittany le paso el libro y Santana comenzó a hojear rápidamente el libro hasta que llego adonde quería y se lo paso de vuelta a la rubia.

-Mira, cuando te dije que tenia de todo un poco, es porque de verdad tiene de todo. Ahí está el idioma lobezno, o en realidad es casi como un silabario para aprender lobezno.

-Wow, es increíble, puedo, ¿puedo tratar de aprender?

-Claro que si Britt, no tienes ni que preguntarme.

-Si, pero es tu libro, además es el libro de tu familia y es muy especial.

-Tu eres más especial para mí –contesto la morena sonriéndole tiernamente a la ojiazul.

Las dos estuvieron un rato mirándose a los ojos hasta que la morena se percato que ya era tarde, además la ojiazul se veía cansada.

-Vamos Britt, es hora de dormir.

Una vez estuvieron las dos bajo las tapas y abrazadas, Brittany comenzó a acariciar cariñosamente la cabeza de Santana.

-Todavía te duele la cabeza Sanny.

-No, se me paso hace un rato –contesto la morena en medio de un bostezo.

-Bueno, duerme ahora, se nota que estas cansada.

-Mmm, buenas noches Britt, te quiero.

-Y yo a ti Sanny –contestó la rubia cerrando los ojos, pero aun acariciando a la morena.


Un par de días pasaron las cosas se veían bien, Billy había llamado y el próximo sábado vendrían él, su esposa y sus hijos a visitarlos, Santana estaba muy ansiosa de volver a ver a sus tíos y a sus primos, realmente lo extrañaba; a pesar de todo fue una cierta rubia a ojos azules lo que mantuvo su mente ocupada toda esa semana, en realidad Brittany siempre inundaba sus pensamientos, pero ahora luego de descubrir sus verdaderos sentimientos hacia esta, la hacía estar prácticamente todo el día pensando si debería decirle o no. La morena había leído lo suficiente en el libro para estar segura que ambas eran almas gemelas, por lo que Brittany tendría que corresponder a sus sentimientos, pero la morena no quería presionar a la rubia declarándosele, pensaba que si lo hacía podría asustarla, por lo que decidió darle tiempo y mientras tanto tratar de "enamorarla" o mejor dicho a través de pequeños actos y gestos hacerle ver a Brittany sus sentimientos.

-Hola San –saludo una sudada Brittany. Era viernes por la tarde y acababa de finalizar la práctica de las cheerios, la morena como siempre esperaba por su amiga.

-Hola Britt, ¿ya estás lista? –pregunto sonriendo la morena.

-Si, solo tengo que ir a buscar mi bolso, pero quería saludarte primero, porque hace rato que te vi llegar, pero ya sabes cómo es la entrenadora así que no te podía venir a saludar antes.

-Si, no te preocupes. Hey mira te traje esto –la morena saco de su mochila un lata de Dr. Pepper.

-Gracias Sanny –dijo la rubia abrazando a su amiga –oh no –dijo separándose rápidamente de la morena –lo siento, estoy toda sudada, es asqueroso.

-Oh vamos Britt, como si me importara un poco de sudor –contestó la morena retomando el abrazo –tu nunca estas asquerosa. Ahora quédate aquí, debes estar cansadísima después de tanto baile, volteretas y piruetas, yo voy a buscar tu bolso y nos vamos ¿dale?

-No es necesario San, además no estay tan cansada.

-Déjame hacer algo por ti ¿bueno? –La morena acaricio la mejilla de la rubia –vuelvo en seguida –dijo besando la mejilla de esta y dando la vuelta en dirección a donde se encontraban todos los bolsos.

La rubia vio a su amiga alejarse mientras abría la lata y con amplia sonrisa llevo su mano a la mejilla que beso la morena, la morena siempre había sido cariñosa con ella, más bien ambas eran muy cariñosas entre ellas, pero esta última semana era aun mas, la rubia se dio cuenta que la morena le besaba la mejilla cada vez que tenían que separarse, tomaba su mano con más frecuencia y a cada momento le hacían algún tierno comentario que la hacía sonrojar a lo mejor si le gusto un poco, yo se que ella no se comporta así con nadie más, a lo mejor podría arriesgarme y decirle que me gusta, que la quiero más que como a una amiga, que quiero estar con ella…mmm…no, no creo que pueda, pero a lo mejor puedo mostrarle, a lo mejor debería, simplemente besarla, ese sería un mensaje claro, pero…pero que pasa si yo me estoy imaginando todo esto, a lo mejor está siendo más cariñosa porque está emocionada con la visita de sus tíos…agh la rubia se encontraba en compleja discusión consigo misma cuando escucho una risa familiar aproximarse.

A unos cuantos metros venían Quinn, Santana y Stacy. La morena venia con el bolso de la ojiazul escuchando a Quinn.

-Agh, y tuve que besar a Finn, Finn Hudson. Por dios fue tan incomodo, porque él escucho el rumor que a mí me gustaba, entonces estaba ahí, mirándome con cara de "es tu día de suerte", y yo estaba peguntándome porque diablos accedí a jugar a la botellita –Quinn puso cara de asco y Santana y Stacy rompieron a reír nuevamente.

-Cielos Fabray, como me haces reír –dijo Santana dándole una palmadita en el hombro a la ojimiel.

-Hey chicas, de que hablan –dijo Brittany una vez las tres chicas llegaron a su lado.

-Les contaba como tuve que besar a Finn en la fiesta pasada de Puck –contesto Quinn repitiendo su cara de asco.

-Jajaja, nadie te obligo a jugar Quinny –contesto burlándose la ojiazul.

-Si, pero ya había tomado una par de cervezas, tu deberías haber estado ahí para evitarlo o tú –dijo Quinn apuntando a Brittany y luego a Santana.

-Lo siento Quinn, me hubiera quedado mas rato en la fiesta, pero me estaba quedando dormida parada, estaba muy cansada.

-Y tu Santana, yo te vi al principio de la fiesta y después no te vi nunca más. Me quedaste debiendo un baile –dijo Stacy tocando ligeramente el brazo de la morena.

La ojiazul vio el obvio coqueteo de la pelirroja, e instantáneamente la invadió la rabia hacia Stacy, quien normalmente le simpatizaba, pero cada vez que coqueteaba con la morena la invadía un profundo desagrado hacia la otra porrista.

-Yo me fui con Britt claro, cuando vi que estaba derramando el vodka por que se estaba quedando dormida mientras se servía supe que era hora de irnos –contesto la morena sonriendo alejándose de la pelirroja y acariciando suavemente la mejilla de Brittany que estaba sentada, mientras a esta última se le formaba una amplia sonrisa ante el gesto de la morena y como esta parecía totalmente desinteresada frente a los coqueteos de Stacy, quien parecía no rendirse aun.

-Bueno, la próxima vez deberían quedarse más rato, ya saben, las cosas se pueden poner interesantes una vez que la fiesta se pone buena –esta vez Stacy le guiño un ojo a Santana y el gesto no paso desapercibido para ninguna de las chicas. Brittany miraba con un odio a la pelirroja, Santana portaba una cara de confusión e incomodidad, Stacy esperaba una respuesta de parte de la morena y Quinn trataba de no reírse de la situación, después de todo ella conocía a la morena y a la rubia desde que estas eran pequeñas y se había dado cuenta cuan fuerte era la conexión de estas dos, solo estaba esperando el día en que estas llegaran y le dijeran "si, somos novias" para que ella pudiera decir "por fin, ya era hora".

-Amm, si claro. ¿Nos vamos ya Britt? –contesto la morena sin tomar muy en cuenta en comentario o el gesto de la pelirroja.

-Si, claro San –Brittany se paro y tomo la mano de Santana y le dio un beso en la mejilla –gracias por el Dr. Pepper por cierto. Nos vemos el lunes chicas.

-Adiós –dijo la morena antes de ponerse a caminar con la rubia de la mano.

-Hasta luego

-Nos vemos

-No quiero sonar odiosa ni mucho menos Stacy, pero estas perdiendo tu tiempo coqueteándole a Santana –dijo Quinn una vez las dos amigas se encontraban fuera de vista.

-Santana está soltera, le gustan la chicas, yo soy una chica y sé que soy bastante atractiva, así que no veo como estoy perdiendo mi tiempo tratando de conquistarla –le contesto Stacy algo enojada.

-Tranquila, no lo digo por ti, pero vamos, hasta un ciego puede ver que Santana y Brittany están locas la una por la otra. No creo que nadie pueda meterse entre lo que tienen esas dos –contesto calmadamente la ojimiel antes de irse.


Llego el sábado en la mañana y en la casa de los Pierce estaban todos ansiosos, Billy había llamado hacia un rato diciendo que en cualquier momento llegaban. Se encontraban en la sala de estar, la morena se levantaba cada dos minutos, iba al baño, a la cocina, a su habitación o simplemente daba un par de pasos y volvía a sentarse.

-Santana cielo, tranquilízate, ya van a llegar –le dijo Anne sonriendo con la actitud de la morena.

-Lo siento tía, estoy muy emocionada –contesto la pelinegra con una sonrisa.

-Nosotros también pequeña, ahora siéntate y trata de tranquilizarte –agrego Maurice.

-Ven San –dijo Brittany tomando la mano de la morena mientras estaba paseaba frente a donde ella se encontraba sentada –siéntate –la guio para que se sentara en su regazo y comenzó a acariciar suavemente la espalda de la morena –respira, inhala, exhala.

Con la rubia acariciando su espalda y controlando su respiración, Santana por fin pudo calmarse.

-Gra –la morena no alcanzo a terminar la frase cuando se escucho el timbre.

- YO VOY –dijo saltando y dirigiéndose a la puerta.

Apenas se abrió la puerta, inmediatamente se escucharon risas y gritito de emoción. Un par de minutos después entro la morena, de la mano con una chica de pelo rubio oscuro que Brittany no conocía, al ver esto la ojiazul no pudo evitar una ligera punzada de celos y fruncir el seño frente a esto. Frente a los Pierce estaba Billy de la mano con una mujer rubia de ojos verdes, al lado de esta un chico de pelo castaño que se veía de la edad de las chicas y junto a él Santana con la otra rubia.

-Maurice, Anna, Brittany –dijo Billy afectuosamente abrazando a los Pierce –les presento a mi familia, Esmeralda, mi esposa –señaló a la rubia mayor – mi hijo Martin, que tiene 17 –señaló al chico de pelo castaño y ojos verdes –y mi hija Emily de 16 –señalo finalmente a la rubia que aun seguía de la mano de Santana.

Ambas familias intercambiaron saludos y Brittany un pudo evitar saludar de forma muy indiferente a Emily, aun no sentía mucha simpatía hacia la otra rubia.

-Santana nos ha contado tanto de ustedes, es un verdadero placer tenerlos aquí –dijo Anne cuando todos se habían presentado ya.

-No, el placer es nuestro. No se imaginan la alegría que sentimos cuando Billy nos dijo que había encontrado a Santanita –dijo cariñosamente Esmeralda.

-Yo nunca perdí la esperanza de encontrar a Tana algún día –dijo Emily tomando la mano de la morena cariñosamente, ente lo cual la ojiazul frunció el ceño y clavo su mirada en la otra rubia.

-Seguramente Tana pensó que se iba a poder deshacer así de fácil de nosotros –comento riendo Martín desordenando el pelo de la morena.

Estuvieron un rato más en la sala de estar, Brittany seguía mirando seriamente a Emily cada vez que veía algún gesto cariñoso entre esta y Santana, e incluso estuvo muy callada durante todo el rato, los intercambios afectuosos entre las dos chicas realmente la estaban poniendo de mal humor.

-Bueno es hora de almorzar, pasemos a la mesa –dijo Anne en un momento parándose.

-¿Puedo pasar al baño antes? –preguntó tímidamente Emily.

-Claro que si, ¿Brittany puedes mostrarle a Emily donde está el baño? –la ojiazul no se movió de su lugar.

-Brittany –repitió Anne.

-Mmm –contesto la ojiazul levantando la vista -¿Qué pasó?

-Te preguntaba si puedes enseñarle a Emily donde está el baño.

-Ummm, si claro –contesto la rubia parándose. Santana había observado el comportamiento de su amiga, y se acerco a esta.

-Britt, ¿estás bien? –preguntó en voz baja

-Claro que si San

-Segura, has estado muy callada –dijo la latina claramente preocupada.

-No es nada, en serio, solo estaba tratando de escuchar las historias que contaban –respondió Brittany tratando de disimular su descontento hacia una particular rubia.

-Mmm, está bien, pero sabes que puedes decirme cualquier cosa –le aseguro la morena.

-Hey, vamos, de veras necesito usar el baño –dijo Emily acercándose a las dos chicas, recibiendo una mirada no muy amable de parte de la ojiazul.

-Llévala al baño Britt, antes que se haga aquí –bromeo la morena, recibiendo un ligero empujón por parte de Emily.

-Si claro –contesto la ojiazul fingiendo una sonrisa –sígueme Emily.

Antes de que Brittany se pusiera a caminar, Santana se le acerco y le dio un beso en la mejilla, sonriéndole tiernamente, y la rubia no pudo sino devolverle la sonrisa, esta vez una sincera.

-Vamos –dijo Emily sacando a Brittany de su trance.

-Si, por aquí.

Cuando llegaron al baño, Emily no entro, se quedo ahí observando a la ojiazul.

-¿Qué? –cuestionó Brittany al ver que la otra no dejaba de observarla.

-No tienes porque ponerte celosa sabes –le dijo Emily riendo –no te voy a quitar a Santana, bueno tampoco es como si siquiera pudiera intentarlo, pero aun así, yo quiero mucho a Santana, pero como a una hermana, al igual que Martín, y encontrarla a sido maravilloso por eso tantos abrazos, pero no tienes que ponerte celosa ¿si?, además Tana solo tiene ojos para ti, así que no es necesario tu odio –termino riéndose Emily.

-Yo, yo no…-la rubia clavo su vista en el suelo avergonzada, no sabía que había sido tan obvia con su desagrado hacia la otra chica, a pesar de esto sentía como si un peso hubiera sido quitado de sus hombros al escuchar a la otra chica decir que veía a Santana como a una hermana –yo, lo siento.

-No te preocupes, te entiendo y sin rencores. Empecemos de nuevo. Hola soy Emily Stevens, gusto en conocerte –dijo Emily extendiendo su mano hacia la otra rubia quien la rechazo y la abrazo en su lugar.

-Brittany Pierce, encantada –dijo la ojiazul, ahora sin emociones negativas hacia la otra chica, pues había visto la sinceridad en los ojos de ella al hablar de su cariño hacia la morena.

-Bueno, ahora que eso está solucionado, voy a entrar al baño, porque sí que lo necesito –dijo riéndose.


Una vez las dos rubias volvieron del baño, le resto de la tarde fue realmente bien. Brittany volvió a ser como siempre, habladora y risueña, abrazando a Santana y bromeando con Martin y Emily como si hubieran sido amigos toda la vida. Ya se hacía de noche y todos estaban un poco cansados.

-Bueno entonces, creo que lo mejor será que Billy y Esmeralda se queden en la pieza de Santana o Brittany, la verdad ambas piezas son un desastre así que no hay mucha diferencia –dijo Maurice.

-Hey –exclamaron las chicas aludidas, mientras los Stevens reían.

-En fin, ustedes verán luego. Y Emily y Martin, espero que no les incomode compartir el cuarto de invitados, la cama es nido así que tendrán suficiente espacio –finalizo Anne dirigiéndose a los hermanos.

-Claro que no hay problema, ya estoy acostumbrado a los ronquidos de Emily –contesto riendo Martin, ganándose una palmada en la cabeza por parte de su hermana.

-Esta decidido entonces, ¿Santana, Brittany, pueden llevar las maletas arriba? –dijo Anne.

-Claro –la morena levanto a la rubia de su regazo y la dejo sentada donde estaba ella, cuando esta hizo el amago de pararse, la detuvo –no te preocupes Britt, yo las llevo.

-Pero San –comenzó a protestar la rubia.

-No te preocupes Britt, yo le ayudo –dijo Martin.

-Tu eres la visita –dijo la morena –además no es como que me cueste llevar las cosas –agrego Santana con una sonrisa presumida.

-Ahí está la Santana que recuerdo –contesto rodando los ojos Emily –déjalos Britt, seguramente van a competir a ver quien llega primero o algo así, seguro los dos estaban esperando algo así.

Con eso la rubia de ojos verdes tranquilizo a Brittany, mientras Santana y Martin, tal como predijo Emily fueron a buscar las maletas y se dirigieron al segundo piso, corriendo y empujándose para tratar de llegar antes que el otro.

-Jajaja, por dios, diez años y siguen iguales –comento Esmeralda, al ver la competencia improvisada entre Santana y Martin.

-¿Siempre fueron así? –pregunto Brittany dirigiéndose a Emily, mientras los adultos retomaron su conversación.

-Si, cuando éramos pequeños siempre trataban de competir por todo, quien trepaba más rápido un árbol, quien nadaba más rápido, quien corría más rápido, quien comía más hamburguesas. Es porque los dos son parecidos, el caso es que yo siempre terminaba haciendo de árbitro, aunque no importaba mucho, Santana siempre ganaba a pesar de ser menor –relato Emily riéndose.

-Porque ella se transformo antes ¿cierto? –pregunto Brittany.

-En parte, es decir, obviamente las capacidades de Santana estaban potenciadas por su temprana transformación, pero aun así, recuerdo que a veces jugábamos con chicos mayores, que ya se habían transformado y Santana seguía siendo más rápida que todos ellos, así que tienes que darle crédito por sí sola.

-Sí, si lo sé, a veces levanta cosas pesadísimas, que mi papa apenas y puede mover.

-Bueno, en realidad, la mayoría de nosotros tenemos mucha más fuerza que ustedes. Aun así Santana es aun más fuerte, tiene que ver con su familia o algo así.

-Me hubiera gustado conocer a sus padres –comento la ojiazul con nostalgia.

-Ellos te hubieran amado, créeme. Mi papa no dejaba de hablar acerca de lo tiernas que son ustedes dos y la bonita pareja que hacen.

Ante este comentario la rubia se sonrojo profundamente, "tú y Santana son la una para la otra, se nota a simple vista, hacen una hermosa pareja, pero ya hablaremos de eso" las palabras que le dijo Billy antes de irse resonaron en la cabeza de la rubia, y antes de que pudiera contestar Emily siguió hablando.

-Y cuando nos dijo como eras, Pufff, teníamos que haber adivinado, después de todo desde pequeña Tana tuvo algo por las rubias de ojos claros –Brittany frunció el ceño ante esto.

-Claro, recuerdo cuando estábamos en el jardín de niños, nuestra maestra, la señorita Hollyday, Tana hacía de todo para llamar su atención y cuando esta la felicitaba por algo que había hecho, no había manera de sacarle la sonrisa de la cara en todo el día –Brittany no pudo evitar reírse al imaginarse a una pequeña Santana tratando de impresionar a una maestra de jardín de niños.

-Oh claro, y también recuerdo a Amanda, ella era nuestra niñera, tenía unos diecisiete años creo, el caso es que Martin y Santana siempre peleaban por su atención, incluso cuando teníamos seis años Santana se quebró el brazo al demostrarle que podía subir al techo de la casa y bajar en menos de cinco minutos.

-Hey, ¿Quién se quebró el brazo? –pregunto Santana apareciendo y sentándose en el suelo al lado del sillón en el que se encontraba Brittany, ante esto la ojiazul le tomo la mano y la guio para que se sentara donde estaba ella, para luego sentarse en su regazo.

-Tú –contesto con obviedad Emily.

-¿Cuándo? –pregunto confundida la latina.

-¿Cuándo qué? –pregunto ahora Martin apareciendo y sentándose al lado de su hermana.

-Recuerdas cuando Santana se quebró el brazo, tratando de impresionar a Amanda.

-Amanda…Amanda –repitió pensativo el chico -¡Amanda¡ , oh cielos, como olvidarlo –ante la cara de confusión de la morena, este procedió a explicar –nuestra niñera Tana, rubia, ojos azules, diecisiete años, vivía al frente de nosotros, recuerdas que siempre tirábamos las pelotas en su patio y nos turnábamos para ir a pedírselas.

-Oh…si, ya lo recuerdo –dijo Santana sonriendo ligeramente al recordar su obsesión con su antigua niñera.

-Emily también me conto de tu enamoramiento con una tal señorita Hollyday –dijo Brittany burlándose.

-Oh…la señorita Hollyday –repitió la morena con una sonrisa –si, recuerdo que hacia hasta lo imposible por llamar su atención –reconoció esta haciendo reír a los demás.

-Bueno era de esperarse, después de todo te gustaban todas las rubias de ojos claros que conocías, aunque te durara solo una semana –comento Martin riéndose.

-Eso significa, ¿que en algún momento te gusto Emily? –preguntó mitad bromeando, mitad en serio Brittany, ante lo cual Santana y Martin soltaron una carcajada.

-Por dios Britt, tu sí que eres divertida –dijo el chico, sacándose una lágrima de tanto reír. Ante la cara de confusión de Brittany, Emily le aclaro la razón de la risa de los chicos.

-No, Santana me veía como un chico –dijo riéndose suavemente.

-No, no era eso, pero Emily, es Emily, es como Martin, como mis hermanos sabes, nunca ni siquiera cuando era pequeña la podría ver como nada más que como una hermana.

-Bueno chicos, creo que es hora de acostarse, ustedes deben estar cansadísimos por el viaje –dijo Maurice un rato después.

-Ohhhh, es cierto –dijo Martin bostezando –necesito dormir.

-Bueno, suban y les mostraremos donde dormirán –dijo Anne y todos comenzaron a dirigirse hacia el segundo piso.

Una vez intercambiado "buenas noches" y "nos vemos mañana" Brittany y Santana se encontraban en la habitación de la rubia, ambas tenían ya puestos sus pijamas y estaban a punto de acostarse.

-Y que te parecieron mis tíos y primos –pregunto la morena.

-Súper simpáticos, es mas siento como si los conociera de todas la vida –dijo la rubia sentándose frente a la morena en la cama.

-Uff, que alivio –dijo soltando un suspiro Santana, a lo que la rubia alzo una ceja –quiero decir, estaba preocupada por lo que pensarías una vez los conocieras, quería que te sintieras cómoda con ellos.

-Bromeas, yo estaba súper nerviosa, lo único que quería era caerles bien, después de todo ellos son muy importantes para ti.

-Pufff, Britt, tu eres maravillosa, por supuesto que te iban a adorar.

-Sanny –dijo Brittany en una voz tierna, mientras un tenue color carmín se apoderaba de sus mejillas.

-Es cierto Britt, tu eres la persona más maravillosa que he conocido, la más linda, la más especial –dijo la morena acercándose a la rubia y acariciando la mejilla de esta.

-¿En serio? –pregunto en un susurro la rubia, mirando fijamente a la morena mientras se acercaba aun mas a ella.

-En serio Britt, eres lo más importante para mí –contesto la morena, ahora con su rostro frente a frente al de la rubia.

-Tú también eres lo más importante para mi San –dijo la rubia, imitando a la morena y acariciando la mejilla de esta –y tú siempre me dices cosas bonitas, pero te olvidas que para mí tú eres igual de especial. Que cada parte de ti es maravillosa, tu humor, tu carita de sueño por las mañanas, tu pelo –dijo tomando delicadamente un mechón de pelo negro –esos hoyuelos que se te hacen cuando ríes –dijo acariciando el lugar donde ahora se marcaba ligeramente dicho hoyuelo al estar la morena sonriendo –tus ojos, lo profundos y cálidos que son –finalizo la rubia mirando fijamente a los ojos de la morena, mientras su mano acariciaba delicadamente las cejas de esta.

Los corazones de ambas chicas latían fuertemente, mientras sus miradas no se desviaban de los ojos de la otra. Lentamente la pelinegra se acerco aun mas, hasta estar a escasos centímetros de la rubia, con su nariz acaricio ligeramente la nariz de la ojiazul, provocando una ligera risa en esta, quien correspondió la caricia.

Es ahora o nunca pensaron ambas chicas antes de acercar suavemente sus rostros. Cuando sus labios por fin se rozaron ligeramente, ambas cerraron sus ojos y acortaron la escasa distancia, permitiendo que sus labios se tocaran completamente. Era como si una energía atravesara sus cuerpos, ambas suspiraron profundamente disfrutando de los miles de sentimientos que surgían gracias a esa caricia. La rubia acaricio delicadamente el cuello de la morena mientras esta seguía acariciando la mejilla de ella, sus labios comenzaban a moverse delicadamente en perfecta sincronía. En cierto momento la morena no pudo seguir ocultando su felicidad y mientras el delicado beso seguía, sus labios se curvaron en una sonrisa, la cual la rubia respondió inmediatamente con la propia y una pequeña sonrisa sin romper aun el beso.

Luego de unos momentos ambas se separaron, pero mantuvieron una distancia de escasos centímetros entre sus rostros. Ambas con inmensas sonrisas y miradas soñadoras, no pudieron sino reír y volver a unir sus labios.


Taran, ¿que les pareció?, les aviso, eso no es todo, la historia no solo es acerca de sus relacion, ya veran de que hablo en el otro capitulo, que por cierto aun no se para cuando esté, pero voy a tratar de que no pase mucho tiempo, dos semanas o un poco mas con suerte.

Saludos a todos, nos leemos y sueñen con Brittana