Oh Vaya!
Disclaimer; todo le pertenece a Rowling y Meyer
Disfrútenlo!!
Capítulo 4.
Habían encantado la moto de Draco para que pudiera volar distancias largas, tres días antes de comenzar el viaje, dos días de prueba para ver si resistía. Asi que ahí estaban, los dos con jeans ajustados, que hacían que sus traseros se vieran orgullosos de si mismos, botas de cuero negras, camisa blanca en caso de Harry y un gris en caso de Draco, con sus respectivas chamarras, lentes de sol y claro el mejor accesorio a un lado, cada quien en su respectiva Harley. Decir que se veían sexys era poco. No llevaban equipaje, solo sus carteras con sus identificaciones mugles y una tarjeta de crédito cada uno y cada quien su varita escondida en sus botas, en el caso de Harry su capa de invisibilidad en una mochila.
Volaron sobre el mar con destino a Paris su primera parada. Ahí compraron todo lo que quiseron y lo que no también, Draco obligó a Harry a comprarse la ropa más absurdamente cara que se encontraron, pero que a decir verdad a Harry le quedaban para morirse, así que no se quejó mucho. Y Harry obligó a Draco que se comprara un celular, ya que si se iban a separar por lo menos tenían que tener un modo de comunicarse. Asi que a regañadientes se compró uno. Pasearon en moto por todo el centro, en los centros comerciales y por Merlín! todo el mundo se los comía con los ojos, no espera! NO se los comían, se los vi-o-la-ban con la mirada!! Hombres y mujeres, homosexuales y no homosexuales. Harry sabía que era atractivo, pero nunca lo había comprobado, media 1.75 un poco bajo a comparación de Malfoy con su 1.83 tenía músculos en los brazos, sin exagerar, pero que le daban muy buena forma, su abdomen era plano y marcado y sus piernas estaban igual de perfectas que sus brazos, y es que luego de terminar la guerra, al sentirse acosado por el mundo mágico se dedicó al mundo muggle y conoció los gimnasios, decir que le encantaron fue poco, descubrió con gran satisfacción que gracias a su magia, su cuerpo, se tonificaba muy rápido. También descubrió las ópticas y se compró lentes de contacto, pero eran incómodos una vez que se secaban y era desquiciante al principio al no poder ponérselos con destreza, así que pregunto por algún otro arreglo para su miopía y le dijeron de las cirugías láser, fue con un doctor que le recomendaron y ahí estaba él, sin lentes, con ojos verdes tan brillantes como esmeraldas, un cuerpo con músculos donde tenían que estar y un trasero redondito y firme.
-Potter muévete si no quieres que las niñas que están sentadas en esa banca vengan a desnudarnos.- Harry volteó y sus ojos encontraron a un par de muchachas jóvenes más o menos de su edad viéndolos con la mirada más lujuriosa que había visto hasta ese momento, sin contar la mirada de Draco por supuesto. Estaban viendo varias tiendas, pero Harry se quedó observando unos guantes en la vitrina de una de ellas, unos guantes de cuero negro. Y si le gustaban, y si se los compraría. Asi que pasó a la tienda se los compró y regreso al lado de un Draco muy nervioso, le preguntó que sucedía y contestó que esas muchachas le ponían los pelos de punta. Harry solo se rio, y se fueron de ahí.
Su viaje estuvo muy tranquilo, disfrutaban mucho tanto volar en las motos, como correr en las carreteras. Todo lo que iban comprando lo iban metiendo en la mochila de Harry, Draco alegaba que a él no le iban las mochilas y que Harry muy bien podía hacer un hechizo para agrandar su mochila por dentro, Harry no se quejó, pero hubo un determinado momento en que comenzó a pesar mucho y tuvo que ponerle otro hechizo para hacerla liviana.
A cada lugar que llegaban Draco hacia reportes, y Harry los leía de vez en cuando, admirándose de que Draco en verdad era muy bueno en eso. Viajaron a todos los puntos que habían querido por Europa, en las noches iban a los antros y a los pubs, en las tardes iban a galerías, o compraban ropa y recuerdos, iban a ver cualquier lugar que les llamara la atención, se hospedaban en hoteles lujosos por capricho de Draco, y en las noches si no estaban muy cansados follaban como conejos hasta que veían la luz del sol y se dignaban a dormir.
Nunca hablaban de sus sentimientos, pero tampoco pensaban que estaban enamorados, cariño tal vez, pero aparte de eso y las ganas de meterse en los pantalones del otro no había otra cosa, una amistad si, ahora eran amigos, se dieron cuenta que les gustaba estar el uno con el otro, tenían compañerismo y siempre se ayudaban entre ellos, que si el hechizo para volar necesitaba un retoque, que si los frenos de la moto ya no funcionaban, que si podía tomar las fotos para el reportaje mientras el otro escribía.
-Sabes Harry? Si me hubieran dicho que me iba a encontrar riendo contigo y no de ti hace unos meses, me hubiera reído de esa persona.
-Sabes Draco? Te estás riendo de mi en este momento, así que no se porque lo dices.- Al terminar de decirlo Draco comenzó otra vez a carcajearse sin contemplaciones.
Estaban en Egipto, y claro como buen Gryffindor que era se metió a unas tumbas demostrando su valor, le habían dicho que estaban llenas de trampas mágicas y muggles, pero aún así se metió y Draco lo siguió solo para no quedarse atrás, en un momento Harry estaba ya muy nervioso, el silencio era estresante, se podía sentir la magia que daba claras señales que no los quería ahí, pero Griffyndor terco siguió avanzando, Draco al darse cuenta que Harry estaba lejos de el comenzó a correr, y Harry al sentirse perseguido comenzó a correr también. Draco maldijo para sus adentros y corrió más rápido para alcanzarlo, y de pronto no vio a Harry por ningún lado hasta que escucho sus gritos y se asusto, llego corriendo hasta donde provenían y se encontró con un Harry que había caído en una trampa de lazo del diablo.
Draco preocupado lo ayudo a salir de ahí y Harry con el miedo en los ojos preguntó: "Draco muévete alguien nos persigue" Draco tardo un poco en captar el mensaje que le estaba dando el moreno y comenzó a convulsionarse, para luego dejar escapar una carcajada, le lagrimearon los ojos, y no pudo contarle que fue lo que había sucedido en verdad al preocupado Gryffindor hasta después de media hora que había sido él, y no ninguna momia el que corría detrás de él.
Harry comprendiendo su estupidez comenzó a reírse y así estaban cuándo Draco le dijo eso, ya no tenían ganas de estar ahí, las pirámides eran geniales y todo, pero un tanto aburridas, también descubrieron que una de las esfinges de piedra había sido una de verdad, que un faraón loco la había llevado, pero al ver que su gente le temía la petrificó. Y tuvo que borrarles la memoria a todos los que la habían visto.
Decidieron irse de ahí lo más pronto posible, su siguiente parada fue India, pero solo duraron dos días al correr el riesgo de enfermarse del estómago si comían en la calle, o en el restaurante, no tenían mucha higiene esas personas, y los genes Malfoy salieron a flote. A Harry se le hizo imposible aguantarlo, por lo que se fueron a China, anduvieron en moto toda la muralla sin que los vieran, luego fueron a Pekin y a Hong Kong, se compraron kimonos, aunque ninguno estuvo seguro para qué. Visitaron cada lugar que les recomendaban, pasada una semana y media decidieron recorrer los alrededores, las comunidades alejadas de la urbanización y se llevaron una gran sorpresa ante la belleza que les esperaba en cada valle, conocieron a un mago muy anciano, Draco que sabía hablar mil y un idiomas era el encargado de hablar por supuesto, el caso es que en una comunidad demasiado rural para el gusto de Draco, un hombre muy pequeño se acerco a ellos, y les dijo algo que Harry no comprendió, pero Draco frunció el ceño y le contesto en el mismo idioma, y siguieron hablando por un buen rato. Decir que Harry estaba desesperado era poco, enserio, no tenían educación?
Después de refunfuñar un rato, y que lo otros dos se despidieran Draco por fin se digno a prestarle atención, eso significó que parecía que notaba la presencia de Harry, pero no le habló.
-Y bien?
-Y bien qué?- contestó en un tono un poco molesto
-¿De qué hablaron?- preguntó un poco mosqueado, primero lo ignora, luego no le dice nada, ¿Pero qué carajo se creía ese tipo?
-Vaya Potter, parece que debido a tu ignorancia tienes limites de comunicación, me pregunto cómo le habrías hecho sin mi todo este tiempo-. Dijo un muy chocado Draco. Muy bien! Le había llamado POTTER, y de un tiempo para acá ya no se escuchaba sexy en esos labios. Por supuesto Harry se cabreo.
-Me puedes decir que coño te pasa?
-No me pasa nada, así que si te interesa nos podemos ir de aquí, quiero ir a Japón de una buena vez.
-Te puedes ir hasta el mismísimo infierno si quieres Malfoy, pero yo no voy contigo-. Le contestó Harry. Seguido sacó su moto se su bolsillo (siempre las llevaban en miniatura mientras caminaban, hacían compras o lo que sea que hicieran mientras no las usaban) la regresó a su tamaño normal, se montó y comenzó a volar.
Draco se quedó con los ojos muy abiertos, Harry tenía su moto en su mochila, porque esa vez llevaba unos pantalones que con cualquier cosa que se metiera a los bolsillos se notaba, y no lucían nada bien, por lo tanto también tenía su cartera, y como siempre, su ropa la llevaba en la mochila de Potter, estaba jodido. Gracias a Merlín, seguía teniendo su varita con él en el interior de sus botas.
JODIDO POTTER!!! Qué se creía? A dónde diablos iba a ir? Y encima el maldito mago vidente, le dijo que terminaran su viaje de una buena vez, porque al final, iban a tener problemas con criaturas peligrosas, y a él qué carajo le importaba? Estaba viajando con el maldito Harry-soy-sexy-y-salvo-al-mundo-Potter y el no era ningún mariquita que no se sabía defender, que fue lo que le dio a entender ese malnacido mago y por eso estaba cabreado. Era un Malfoy había cambiado sus ideales si, había convivido con muggles, estaba trabajando para un periódico que casi nadie tomaba en cuenta, por Merlín! estaba viajando y se acostaba con Potter, pero era un Malfoy al fin y al cabo y si intentaban lastimar su orgullo simplemente se cabreaba y dejaba de comprender razones. Y claro Potter era un Griffyndor y tampoco entendía de razones cuando se cabreaba, y pues bueno no tenía mucho que seguir haciendo ahí, asi que regreso a la ciudad para ver si se distraía y lo encontraba. Si no lo hacía ese día, ya pensaría que hacer.
Maldito Malfoy insufrible! pero que se creía para tratarlo de esa forma?
Aterrizó en un valle que estaba cerca de ahí, se bajo de su moto, se sentó en el suelo y se dedico a observarlo, su mente quedó en blanco ante tanta hermosura, las montañas se alzaban orgullosas en el horizonte, había un lago que se asomaba entre los árboles y había una neblina que iba descendiendo poco a poco, era mágico, demasiado hermoso a decir verdad. Le daba paz, le hacía sentir bien. No supo cuanto tiempo estuvo ahí sentado. Pero cuando el frío era insoportable decidió buscar una chamarra en su mochila, la abrió y descubrió que tenía la cartera y la moto de Draco, sin contar con él siempre llevaba toda su ropa, se sintió culpable. Subió a su moto sin pensarlo dos veces y pidió a Merlín y a toda su descendencia que pudiera encontrar a aquel idiota y no quisiera matarlo, ya había tenido suficiente con Voldemort, para que ahora llegara Draco.
Estaba oficialmente congelado, maldito Potter y toda su jodida estirpe, tenía frio, tenía hambre y quería un baño, lo que tenía; unos pies cansados, una camisa delgada, un rugido de estómago y unas ganas increíbles de acecinar a Potter nada más verlo. Caminaba entre las calles de la ciudad, no tenía ni idea de que ciudad estaba y no tenía ganas de preguntar. Una musiquita llegó a sus oídos y sintió vibrar su muñeca izquierda, oh vaya si la estupidez había caído en él! Tal vez aquel Gryffindor se la estaba contagiando.
Su celular siempre lo llevaba en un brazalete en su muñeca izquierda, minimizado como si fuera un dije. Lo desprendió y lo devolvió a su tamaño, Potter le estaba hablando. BIEN! Se tendría que tragar su orgullo Malfoy, y contestar.
-¿Qué carajo quieres?-. fue lo que hoyo al otro lado de la línea.
-Draco, dónde estás?
-No sé!-. Bien sabía que iba a ser difícil, pero no había contado con que le contestara, así que era un avance.
-Draco, tengo tus cosas…
-Vaya!! No lo sabía- no lo dejó terminar, diciendo eso con un tono cargado de sarcasmo. Harry bufó.
-Esta bien Malfoy, te veo en Pekin dentro de 10 min al primer parque al que fuimos... Din Din Din… Draco?-. Oh por la barba de Merlín!! Le había colgado!!! Él maldito le había colgado después de que se preocupara por él!! Suspiró, tenía que resignarse, y calmarse. Volvió a suspirar, por lo menos ahora sabía dónde podría encontrarlo.
10 minutos!! Le había dicho 10 minutos! Dónde demonios estaba?
De pronto se tensó, sintió el maleficio viniendo hacia él y se tumbo al piso. Le vinieron mil cosas a la cabeza, comenzando con un Voldemort resucitado. Pero al querer regresar el ataque unas manos lo amordazaron por detrás.
-Que sea la última vez que me haces esa mierda, entendido Potter?- Oh! Un Malfoy cabreado, bueno no había mucha diferencia entre eso y un Voldemort resucitado, pero sin embargo se relajo.
-Lo siento Draco, en verdad.
-Si lo sientes tanto llévame a comer de una puñetera vez que estoy famélico-. Le contestó Draco soltándolo con demasiada fuerza para un famélico.
Harry solo suspiro (otra vez) -Vamos.
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-Todo eso sólo porque picó tu orgullo?-. preguntó Harry horrorizado, no lo podía creer, sólo por eso pasó todo eso?!! AARG! Malfoy era desquiciante, lo había comprobado una y otra vez a lo largo de toda su vida.
-Mira Potter, tú no fuiste el que estuvo tratando de buscarte por todos los alrededores, ni muriéndote de hambre, muchas gracias. Aparte que eres demasiado Griffyndor y te indignas ante todo-. Harry no ayudó, pero levantó una ceja al más puro estilo Malfoy, ahora comprendía a Luna y sus nuevos gestos. ÉL? Indignado por lo que sea? Por Merlín! que se viera en un espejo!. Pero se tragó sus palabras, alguien tenía que ceder en ese punto, así que suspiro.
-Dime qué te parece eso de acampar?-. le preguntó cambiando de tema
-Acampar no va conmigo Potter.
-Pero tú mismo dijiste que cambiaste y que podías aceptar cualquier trabajo, porqué acampar no va contigo?
Pensó un momento, la verdad es que nunca había acampado, bueno si se tomaba en cuenta aquel mundial de Quidditch donde tenían una tienda mágica de lujo, con todo y elfos domésticos, entonces si había acampado, pero tomando en cuenta que era Potter el que lo proponía, no parecía que fuera a ser lo mismo. Aunque le llamaba bastante la atención, bien podría soportarlo.
-Dime, dónde se supone que vamos a acampar?-. A los ojos de Harry pareció que se les había encendido una lámpara por detrás de tan luminosos que se pusieron.
-Ya lo verás-. Dijo con una sonrisa muy sincera.
Harry podía sorprenderlo de vez en cuando, pero sorpresas normales, lo típico de un Griffyndor, como hacer un comentario sarcástico, o pensar antes de hablar, pero esta vez, lo había dejado sin palabras, el paisaje era hermoso, el clima agradable, y bueno tal vez la casa de campaña no era de su agrado, ya que era una muggle, pero así hacía que se sintiera más entre la naturaleza. Es cierto a él le gustaban mucho las aventuras, el alpinismo, tirarse de paracaídas, y esas cosas, pero nunca había tenido la oportunidad de acampar como dios manda. Esa sería sin duda su primera vez. Y no le disgustaba estar con Harry, los dos ahora eran amigos, lo sentía, podían hablar muchas horas sin aburrirse, o podía pasar muchas horas sin decir una palabra y tampoco se aburrían. Era reconfortante saberlo.
-Hey! En qué piensas Draco?
Draco suspiró -Mis padres no estuvieron de acuerdo a que viniera a hacer este viaje, prácticamente me escape de mi casa un día antes. Mi padre amenazó con desheredarme, la verdad no me importa mucho eso de perder la herencia. Pero viajar contigo va contra mis principios según é.
La guerra no lo dejó tranquilo sabes? Le afectó mucho, a veces despierta en la madrugada gritando, él no me lo cuenta, mi madre por supuesto tampoco, pero yo me doy cuenta, tiene ojeras, y yo tampoco había podido dormir tranquilo desde hace mucho, por eso me levantaba en las noches y me quedaba despierto, era en esos momentos cuando lo escuchaba. Mi padre quiere que rescate el nombre de los Malfoy de dónde está, pensó que viniendo contigo sólo iba a manchar más su nombre, el que no trabajara en algo que él quisiera, o que no regresara al colegio, dijo que nunca antes había estado tan decepcionado de mí.
Que no era su hijo, y que si no iba a responder como él quería que me olvidara de regresar a la mansión-. Dijo todo eso con un deje de tristeza en su voz, casi imperceptible, pero ahora lo conocía y sabía que ahí estaba. Estaba mirando hacia al frente donde se iba ocultando el sol.
-Draco, yo…
-No, no Harry déjame terminar. El apellido Malfoy ya no vale lo que antes, ahora sólo tenemos dinero, mi padre no soporta que ya no tengamos prestigio, al principio eso me molesto mucho, pero me di cuenta que nosotros tuvimos la culpa al apoyar a ese loco. Que merecemos menos de lo que tenemos-. Volteo a ver a Harry a los ojos.- Harry nunca te di las gracias por haber acabado con él. Quiero que sepas que te estoy eternamente agradecido, al igual de haberme salvado de aquel fuego. Quiero que me disculpes por todos esos años que te hice la vida imposible, por no comprenderte-. Draco lo dijo con una ternura nunca antes conocida en un miembro de la familia Malfoy
La boca de Harry estaba seca, los ojos de Draco estaban húmedos, Harry acercó una mano al rostro de Draco y secó la lágrima que se le acababa de escapar y sonrió.
-Te perdono todo Draco, yo tampoco fui muy comprensible contigo, nunca me puse a pensar en todo lo que tenías que sufrir, en sexto año casi te mato, si no hubiera sido por el profesor Severus, no estaríamos aquí. Sin ti no hubiera podido acabar con Voldemort sabes? Cuando te quité tu varita y todo lo que conllevó.- en ese punto Draco sonrió con maldad, acabando con toda la cursilería del momento.
-Entonces toda la gloria es mía Potter, mañana mismo regresamos a Londres para que digas eso a los periódicos-. Dijo sonriendo
-Ja! Y dejar que el mundo mágico se vuelva loco porque un Malfoy los salvo? No gracias, ya están lo suficiente mal de la cabeza como para tener a un segundo héroe-. Respondió Harry con una sonrisa.
Se quedaron callados, los dos felices, los dos habiéndose sacado esa espinita que tenían. Harry quería saber la respuesta a una pregunta que estaba rondando por su cabeza desde hace tiempo, y como todo Gryffindor y su valor preguntó:
-Draco, dime si estas enamorado de mi, o si sientes algo parecido.
El rubio parpadeó sorprendido, no lo había pensado, Harry le agradaba mucho, le encantaba acostarse con él, pero no estaba enamorado, si se enamoraba él tenía que saberlo, pero de Harry solo quería una amistad pura y verdadera. No le gustaba en el plan romántico. Simplemente no, no se veía con él celebrando aniversarios, o dándose regalos en fechas importantes, tomarse de la mano mientras caminaban, ARG! NOOO!! Nunca, Harry solo era su amigo, su mejor amigo en realidad, bueno está bien, su único amigo, Theodore Nott, podría ser lo más parecido, pero con él nunca convivió como lo estaba haciendo con Harry, y Blaise simplemente no tenía amigos, ni que alguien quisiera ser su amigo a decir verdad, con ninguna persona sintió la conexión que ahora tenía con Harry.
-No Potter, aunque eres irresistible, estas muy debajo como para meterte en el corazón de un Malfoy-. dijo Draco con una sonrisa. Harry sonrió también, ahora si podía estar tranquilo.
-Gracias Draco, por todo.
Se quedaron un rato más fuera de la casa de campaña, hasta que las estrellas y la luna los saludaron con todo su esplendor fue que se metieron a la casa de campaña, y durmieron hasta muy tarde a la mañana siguiente.
Su estancia en Japón fue muy corta (un día y medio), demasiado bullicio, demasiada gente, y demasiada tecnología para el gusto de ambos.
Fueron a América del Sur, comenzaron en Argentina, siguieron con Chile, Bolivia, Colombia, Brasil, y a lo último Venezuela, los dos querían llegar ahí para ir a la cascada Salto Ángel, querían experimentar esa adrenalina al saltar, por supuesto se volaron todas las reglas para llegar ahí apareciéndose directamente en la cumbre. Si alguien los hubiera visto pensarían que estaban locos, habían decidido ponerse los kimonos, ya que no sabía si iban a utilizarlos en alguna otra ocasión, se colocaron un hechizo para protegerse los ojos del aire, se pusieron el paracaídas encima, y saltaron, saltaron más veces de las recomendadas, se sintieron más libres que nunca, fue la experiencia más llenadora de sus vidas.
Quisieron hacer memorable ese momento y marcaron una piedra con sus nombres y la fecha, 29 de Noviembre del año 2007; Potter y Malfoy. Prometieron regresar todos los años, y que sería secreto, que solo ellos lo supieran, que no importaba si estaban o no peleados, si después de ese momento se separaban y no volvían a saber del uno del otro, el próximo año regresarían, era una promesa de magos, más que magos, una promesa de amigos.
México sacó lo peor de ellos con su tequila, nunca lo habían probado pero les encantó, así como el pulque y sus playas, visitaron sus ruinas arqueológicas que nunca habían visto, aunque intentaron asaltarlos, y venderles películas y DVDs piratas, les gusto todo.
Ya solo les quedaba Estados Unidos y Canadá; sus últimos dos lugares por visitar.
N/A: Ya falta menos para que lleguen a Forks, enserio no es Drrarry como se pudieron dar cuenta, ninguno de los dos se ama, solo son amigos que se quieren y follan de vez en cuando, pero nada más.
Gracias por leer. =)
Review?!!
